Disclaimer: Ninguno de los personajes ni el entorno de Crepúsculo me pertenece, es de Stephenie Meyer. Las canciones en las que se inspiran las viñetas pertenecen a los maravillosos Lenon, McCartney, Harrison y Star.
Canción: Do you want to know a secret?
Personajes protagonistas: Emmett y Rosalie
Summary: El día de San Valentín de Rose cambiará su significado gracias a unas palabras de Emmett.
Do you want to know a secret?
La sala estaba abarrotada. Los invitados estaban sentados en sus mesas o junto a la barra, tomando algún trago mientras hablaban sobre las banalidades de sus vidas humanas. Vestidos caros, joyas deslumbrantes, compromisos y celebraciones. Podía oír cada una de sus frases condescendientes con las que sólo pretendían aparentar. Ese era el comportamiento típico de la época, aparentar, aparentar aunque no tengas nada que resguarde tu farsa. A nadie le importaba que Paul Prince le pegara a su mujer cada noche, nadie parecía notar las evidentes marcas en su cuello y en el pómulo derecho. Y a nadie le importaba si Susan Astley estaba feliz por su próxima unión con el heredero del hotel de la ciudad. Lo único que de verdad importaba era crear esa fantasía en la que todos reían y brindaban con champán, a pesar de que las copas con las que se realizaba el brindis estuvieran tan sucias que no se apreciara el color dorado de la bebida.
Y ese era el objetivo de tanta parafernalia, de este espectáculo al que Carlisle me había obligado a venir. "Tenemos que aparentar ser una familia normal, Rosalie. Y si nos han invitado a la fiesta, habrá que ir, aunque sé que no te hará feliz asistir" ¿Que no me haría feliz? De eso no había ninguna duda. Ahí estaba yo, sentada frente a una copa de champán intacta, rodeada de humanos que usaban otra excusa más para emborracharse de hipocresía y alcohol. Todos esos corazones repartidos por la sala, todas esas parejas bailando en la pista de baile, todas las promesas de amor que oía, no valían nada. Nada de eso merecía la pena. El amor no existía. O tal vez existiera, pero no estaba hecho para mí. Era un monstruo, una bestia sin alma que no se merecía que la amasen. Una vez pude llegar a pensar que estaba enamorada, pero incluso entonces sabía que aquello no era amor. Sabía que Royce no me amaba y yo tampoco a él, y daba gracias a Dios por ello. Royce King no se merecía mi amor.
Y era realmente triste. Mi vida humana había llegado a su fin y no había sentido ni por una vez la flecha lanzada por Cupido. No había conocido a nadie que me hiciera suspirar ni que me mirase con amor en los ojos. Y si no había encontrado el amor en mi vida humana, no lo iba a encontrar en esta. Un gruñido salió del pecho de Edward como respuesta a mis pensamientos. Supongo que él tampoco lo estaba pasando muy bien, teniendo que oír todos los pensamientos de todo el mundo. Y sabía yo que en realidad él llevaba la misma amargura que yo llevaba en mis adentros, él me entendía y compartía mi dolor. Pero tenía suficiente con el suyo como para soportar los míos también. "Lo siento" le dije mentalmente y él sólo negó con la cabeza dejando pasar el tema.
En ese momento Emmett se levantó de al lado de Edward y se dirigió hacia mi asiento, con una sonrisa grabada en su rostro y los hoyuelos marcados. No pude evitar devolvérsle la sonrisa, era como un niño pequeño encerrado en el cuerpo de un vampiro enorme, y a mí me hacía sentir completa. Se acercó y me ofreció su mano:
-¿Quieres bailar, Rose?
Y en ese momento no pude negarme. Porque, aunque odiara toda la farsa que había a nuestro alrededor, sabía que lo nuestro no era una farsa. Así que sólo asentí y me dejé guiar hasta un extremo de la pista de baile. Colocó su mano en mi cintura y la otra permanecía unida a la mía, y comenzamos a mecernos al ritmo de una pieza de jazz. Me sentía como en una nube y nunca me había sentido así. Sentía su cálido aliento junto a mi oído y su mano dando suaves caricias en mi espalda. Empecé a preguntarme si lo que había nacido hace dos años con Emmett era algo más de lo que yo pretendía que fuese. Pero, realmente, no estaba segura,
-Rose.
Tuve que aclararme la garganta para poder contestar.
-¿Sí?
-¿Quieres saber un secreto? Pero no puedes contárselo a nadie. Sólo lo sabremos tú y yo.
Y me miró con sus ojos dorados, por la reciente cacería. Yo solo pude asentir suavemente, pues el nudo que se había creado en mi garganta me impedía emitir algún sonido. Lentamente acercó sus labios a mi oído y emitió las palabras que harían que mi vida cambiase a partir de ese momento:
-Estoy enamorado de ti.
End Chapter
N/A: LO SIENTO! Mil perdones por el retraso T_T
No hay excusas que valgan. Sólo puedo decir que tengo exámenes y "compromisos" y…lo siento!! *shy*
Gracias a las dos personas que han comenzado a seguirme. Muchas gracias de verdad ^^
Y sobre el capítulo, os lo he dado como regalito por el día de San Valentín, para que os empalagoseis un poquito jaja Aunque la reflexión amarga de Rosalie me ha quedado un poco larga, pero creo que se compensa con el final, ¿no? =)
Opiniones y tomatazos, pulsando el botoncito verde, por favor jajaj :D
