Declaimer: Los personajes no me pertenecen (seamos realistas si fueran míos no solo estarían matando titanes) son propiedad de Hajime Isayama.
Adverencias: M-preg, chicoxchico y posiblemente lemon.
Dedicatorias: mmm... a los que les gusta Riren tanto como a mí.
Parejas: Levix Eren, LeviX?, ErenxJean... y las que vayan saliendo.
Notas al Final
Consuelo
Después de un gran mal comienzo y de un exhaustivo entrenamiento de cómo mantener su lugar y todo el despacho limpio, Isabel pudo comenzar a trabajar. Su jefe no era la persona más social y delicada que existiera en el mundo pero de alguna manera podía ajustarse a su mal carácter. Había aprendido a leer entre líneas y a saber lo que quería y como lo quería por lo cual rara vez el sujeto tenía la dicha de regañarla.
Esa mujer le daba una espina rara, no se rendía y siempre andaba con esa estúpida sonrisa en la cara. Tampoco se hacía menos ante él, es más le encaraba sin miedo de alguna manera comenzó a agradarle.
-¿Qué es esto?- preguntó viendo el paquete frente a él que Magnolia le había proporcionado.
- Comida - respondió de forma natural y elocuente - usted no ha salido y dudo que con lo temprano que ha llegado haya tomado el desayuno correctamente.
- No te pago para que me vigiles - respondió de manera osca.- tampoco comeré cualquier porquería que una chiquilla haya traído.
- He ido en mi tiempo libre - dijo haciendo un puchero- y le pregunté a la señorita sobre sus gustos.
Ante la respuesta se quedó sin opciones para contestar, no tenía un argumento válido así que solo opto por gruñir por lo bajo.
- De nada.- sonrió complacida.
- ¿Algún pendiente para hoy?- preguntó cerrando una carpeta.
- Tiene que entregar el reporte de su último caso a Erwin; también una cita a las siete en Sina con unos clientes.
-Está bien, tengo listo el reporte así que ve en media hora por el para enviarlo en lo que le doy una última leída y llama a Eren para que aliste su traje.
-Sí- ante lo último quedó confundida- ¿Eren?
Le dio un tic al darse cuenta de su gran error.
-Olvida lo último, llama al chofer que esté listo a las cinco.- comentó cambiando el tono- ¿tienes planes para hoy?
- No
- Ahora los tienes, iras como mi acompañante. Tienes una perfecta oportunidad para aprender.
A la chica le costó asimilar las palabras, tanto que el pelinegro la sacó de la oficina y asignarle el triple de su trabajo- en venganza por lo de la comida- antes de que siquiera contestara.
Le envió una montaña de archivos que revisar e inventariar de la manera más minuciosa, no pudo hacer otra cosa que suspirar y comenzar si quería estar lista a las cinco.
¬3¬
Alguna vez te has sentido como la peor mierda del mundo, esa sensación de que acabas de meter la pata- no un poco sino hasta al fondo- pues así se sentía Eren en el momento que despertó desnudo y en una cama ajena.
Estaba que no sabía qué hacer, podía huir pero seguro que antes de siquiera salir de la cama ya habría despertado a su acompañante. Podía fingir demencia y poner como excusa el poquitísimo alcohol que había bebido. Tal vez decir que él no era él sino su hermano gemelo perdido.
Algo tenía que argumentar para explicar su tan poca decencia de la noche anterior al haber seducido a su compañero de trabajo.
-Así que esta es la resistencia de un divorciado.-se burló Jean.-eres asombroso.-dijo estrechándolo y besando su nuca.
Sintió un poco de pesar en su corazón. Tal vez decir la verdad era lo más prudente.
-Jean, veras...-comentó con miedo.
-No digas nada, absolutamente nada.-lo interrumpió escondiendo su rostro en el cuello contrario.- tu necesitabas desahogarte, yo hace tiempo que no follaba, así que estamos a mano. No tenemos sentimientos el uno por el otro, somos hombres y listo.
Terminó como si fuera lo más simple del mundo. Le dejó perplejo, tal vez un poco herido, aquella madurez con la que había hablado Jean. Él rompiéndose la cabeza como idiota cuando era tan simple en realidad.
-Yo gané, suicida.-dijo parándose de su lecho y comenzando a buscar su ropa que estaba regada por toda la habitación.
-¿Qué?
Recibió como respuesta un bóxer en la cara.
-Tú eras el pasivo en tu matrimonio. A Eren Jeager le encantaba que le dieran duro contra el muro.
Al escucharlo le enrojecieron hasta las orejas de la vergüenza.
-¡Maldito cara de caballo!-gritó colérico mientras le lanzaba una almohada.
-Te haré un café en lo que te alistas para ir a la oficina.-salió huyendo antes de que el castaño terminara por lanzarle la lámpara.
¬3¬
Levi esperaba en la sala de estar a que la pelirroja saliera, si no se apuraban seguro que llegarían tarde y eso les haría quedar mal con los futuros clientes. No había invitado a Magnolia por algo profundo, simplemente no llevaría a Hanji como compañera cuando sabía que la cuatro ojos no se quedaba callada ni un segundo.
Pero no dejaría que la chica fuera en esas fachas a un coctel.
-Le…Jefe disculpe la demora.-habló con timidez.
Cuando volvió su mirada a la persona que poseía esa voz se quedó pasmado, se veía completamente diferente a la Isabel que siempre andaba en la oficina siguiéndole como un cachorro. Esta se veía madura y guapa, por no decir sensual, con el vestido color rojo y el peinado que llevaba. Seguro que si se la encontraba en la calle no la reconocía.
-¿Me veo mal?-preguntó con vergüenza.
-No.-dijo volviendo en sí.-te vez decente.
Eso bastó para que su seguridad subiera hasta el cielo.
-Gracias por lo guapa Jefe.-dijo volviendo a su personalidad juguetona.
Ante el comentario, solo lanzó un chasquido, esa chiquilla sí que lograba molestarlo.-Andando.-ordenó.
¬3¬
POV LEVI
Hoy tenía que encontrarme con una pareja, los Bolt. De alguna manera sentía que conocía de algún lado ese apellido. Eran unos empresarios de talla mediana.
Dejé a Isabel encargarse de guardar las apariencias-le quité la correa y dejé que corriera a comer algo de la mesa y de paso me consiguiera algo a mí- en lo que yo charlaba con mis futuros clientes.
De entre la multitud venían dos hombres que ya pasaban los cincuenta por poco, ambos pelinegros y sofisticados. La señora era pequeña comparado con su esposo que amenazaba los 1.90, ella parecía algo incomoda casi nerviosa sin embargo su marido no dejaba su galante figura se viera afectada. Le hizo un ademan de irse y el señor se acercó a mí con sutileza.
-Un whisky.-pidió en la barra.- ¿Señor Ackerman desea algo de beber?
-Lo mismo.-contesté captando que quería confirmar mi identidad.- así que señor Bolt, escuche que necesita mis servicios.
Pronto el barman nos sirvió los tragos. El señor comenzó a relatar sus problemas.
Al parecer su hijo se había enredado hace algunos años con otro chico, los Bolt no era una familia que soportara la idea de la homosexualidad por lo cual se decidieron a tratar de separarlos por todos los medios posibles al final no lograron más que el odio de su prójimo. Al cumplir la mayoría de edad dejó su casa y se alejó con su pareja aunque esto significara irse sin ningún centavo en la bolsa. Con el tiempo se volvió periodista, peligrosa carrera que compartía con su amante.
Su hijo no sólo resultó ser gay, también ser uno de esos hombres que podía procrear terminó dando a luz a una hermosa niña. Aquella que podía ser la heredera de la familia, sin embargo el chico expresó que jamás dejaría que la pequeña viviera el infierno al que él había sido sometido y le negó el apellido Bolt al su congénita,
La felicidad se acabó cuando la muerte se arribó al hijo único de aquella prestigiosa familia.
Ellos sabían que el otro padre de su nieta no era una buena persona para criar a la niña. Con contactos y buenos abogados lograron quitarle a su padre la custodia de la pequeña, argumentando que su profesión era muy demandante y peligrosa para poder cuidarla. La niña llenó aquel hueco que una vez dejó su amado hijo, sus risas lograron devolverles la felicidad y calidez que tanto necesitaban, su vida era perfecta nuevamente, tanto que decidieron que no le harían lo mismo que a su hijo y que dejarían que su nieta creciera en un ambiente tranquilo que le proporcionara todo lo que necesitara.
Pero el padre optó por cambiar de trabajo y establecerse como una persona estable para tener a su hija con él, cosa que comenzaba a conseguir y en la próxima audiencia se decidiría si le regresaban a la nena.
Él no era una buena persona, eso lo tenían claro. Era un mercenario y hombre de mala muerte. Aterrados, decidieron conseguir para demostrar que él no era una persona de fiar y así nunca poder arrebatarles su felicidad nuevamente. Por eso necesitaban a alguien que desenmascara los más oscuros secretos de este joven. Anteriormente habían contratado un detective pero después de unos días renunció al empleo.
-¿Fue amenazado?-preguntó un poco perplejo.
-No.-contestó el señor Bolt.-lo siguió una noche que salía a trabajar con su compañero a un club, los encontró en una escena comprometedora e incluso hubo fotos pero dijo que él no se metía con el chico con el que estaba mi yerno.-comentó con el ceño fruncido.-he venido a buscarlo a usted, mis fuentes me han dicho que no se deja amedrentar fácilmente.
Si aquel sujeto era malo como pintaban, seguro estaba liado con un algún asesino o mafioso del país. Pero el no temía a esas cosas, es por eso que era de los mejores entre los mejores.
-Bien, tengo que obtener información para hundir a su yerno mientras está infraganti con este otro chico, nada complicado.-dijo tomando un poco.-una foto y nombres me ayudarían mucho.
El hombre rebuscó entre su costoso traje y sacó un sobre amarillo.
-Fue lo único que me dejó el otro detective-dijo entregándome el sobre.-él dijo que ningún detective cuerdo en toda la nación se atrevería a inmiscuir a este chico.-con cuidado saqué las fotos, aquellas imágenes tuvieron la capacidad de robarme el aliento, era Eren besándose apasionadamente con una cara conocida en una pista de baile.- Kirstein Jean, ese es el nombre de mi yerno, del otro chico aún desconozco su identidad.
Así que por eso sentía que conocía el apellido Bolt, era el esposo del chico cara de caballo con el que pasaba peleando Eren, era Marco el chico que era un santo.
Cobraba sentido que el detective huyera al ver a ese moreno. Desde el momento que Jeager pasó a ser Ackerman se encargó de que todos supiera, desde los barrios más bajos hasto los más sofisticados, que si deseaban conservar una vida tranquila e integridad física nunca debían poner una sola mirada o dedo sobre su esposo. Eren Ackerman no solo era protegido por su cónyuge, también gozaba de la simpatía de uno de los hijos de los Smith. Levi lo cuidaba entre las sombras y Erwin lo cuidaba en la luz.
-¿Se encuentra bien?-me preguntaron.-¿también se ha asustado?
-Lo estoy.-contesté recuperando la compostura.- claro que no me he asustado, pero ya lo ha oído, hundir a estos dos no será fácil. Dejando de lado el peligro, el dinero es la traba aquí.-susurro tratando de hacer que decline.
-Usted ponga un precio, yo soy capaz de quedarme en la ruina si esto significa no perder a mi nieta por alguien tan bajo.-contesta con decisión.-Este pobre viejo viene pidiendo un favor. La última decisión la tiene usted, si su respuesta es afirmativa ya sabe cual es mi número.
Dicho esto el señor se levantó, hizo un ademán y enseguida su esposa ya estaba caminando a su lado a la salida.
Miré mi vaso aún lleno a la mitad y suspiré con pesar. Me sentía bastante enojado, enojado por extrañar a Eren cuando a él no le costó ni dos días tirarse a otro chico, pero más enojado me sentía conmigo mismo que me molestaba por ese hecho. Necesitaba sacar todo esto que me carcomía el alma de alguna forma o terminaría explotando contra los inocentes.
-Que sorpresa encontrarte aquí Magnolia.- escuché un tipo a lo lejos llamar a mi mascota.-justo después de lo de Bran, no pensaba encontrarte por estos rumbos.
Al mencionar ese nombre ví a Isabel sacudirse, aunque solo fue cuestión de segundos para recuperarse y darle de largo como si aquel hosco sujeto no estuviera ahí.
-Me ignoras, zorra.-dijo tomándola del brazo de manera brusca.-quien te has creido, solo por verte un poco decente con esas ropas que seguro te la ha de haber comprado uno de tus amantes-
No terminó de hablar siquiera cuando ya lo había tirado de un puñetazo. No me importaba el sujeto, quizás una pequeña parte de mí lo hacía por defender a Isabel pero en el fondo lo que más quería era sacar todo el coraje que traía en su ser.
¬3¬
Habían llegado a casa como dos ebrios después del espectáculo dado en Sina. Incluso la pelirroja se había inmiscuido cuando otros hombres trataron de defender al tipo que la había insultado. Al final habían dejado a los tipos tumbados.
Iba Isabel con las zapatillas en las manos y el cabello hecho un lio iba cantando cosas incomprensibles. El pelinegro cargaba a duras penas a la chica, no porque le faltara fuerza sino que también iba pasado de copas su ropa era un desastre y apenas caminaba en línea recta.
-Debemoshh shegui shelebrando.-comentó con euforia.
-Y que celebraremos exactamente.-preguntó entre risas al ver a la castaña jugando con la botella vacía.
-Pueshhh que ganamos la pelea, Jefe.-paso en falso y casi caen ambos.-su casa o la
mía.
-Idiota, estamos en mi casa.
-jaja tiene razón.-ser carcajeo.- pero no debería, usted eshh mi jefe.
-Pues como jefe te ordeno ir a mi casa
-Pervertido.
-Enana.
-Gruñón.
-Cabeza
de tomate.
-Levicienta.
Después de cuarenta adjetivos calificativos más entraron a la gran casa del detective. Abrieron una botella de wisky de la colección del pelinegro para poder seguir su fiesta. Bebieron y bebieron sin descanso.
-Así que su ex lo dejó.-comenzó a conversar que Hanji lo había mencionado no había logrado sacarse la intriga de la mente.
-No me dejó, fue un acuerdo mutuo ¿Quién te ha dicho lo contrario?-le miró
molesto.
-Hanji-san.-se arrepintió de haber dicho aquel nombre al mirar la mirada furiosa y sedienta de venganza de su jefe.
-Está bien, ustedes ganan.-aceptó empinando la botella para acabar con el licor.-¡me dejó!
-¿Puedo preguntar la razón?-el alcohol les estaba sincerando, mañana al despertar seguro los haría sentir mal, pero aún así no se detuvo.
-Lo estas haciendo.-de alguna manera el alcohol ya no estaba tan bueno como minutos atrás, comenzaba a dejarle un escozor en la garganta que le lastimaba.-porque lo abandoné primero.
La chica hizo un gesto de no saber nada lo que dio tiempo a Levi a continuar.
-Su sonrisa siempre llenaba la casa, cual cuadro pintado por el mejor artista y su
risa y charlas eran la mejor música para relajarme.-dijo sin importarle lo
cursi que sonaba.- verlo sacando fotos a cada maldito objeto que veía, sus bromas idiotas pero que siempre me hacía reír.-se sintió el peor hombre del mundo.-pero un dia solo dejé de admirar lo que él era, el trabajo empezó a aumentar pero mi tiempo con él comenzó a disminuir, ya no salíamos, siempre que me decía algo, explotaba y pues no aguantó más y se fue.
Dio otro trago y sintió como una lágrima se derramaba por sus ojos era cálida, era
aquella lágrima que no había derramado cuando él le pidió el divorcio, tampoco
cuando se fue y ni cuando se dio cuenta de que comenzaba a hacer una vida sin él.
El nunca lloraba, eso era muestra de debilidad, quién lo viera ahora se mofaría de que no podía contener ni una de aquellas gotas saladas. Su llanto era silencioso para no advertir a su acompañante, deseaba que el silencio fuera de una Magnolia dormida, no quería ser visto de esa manera.
Unos brazos lo llenaron de una calidez apacible, unos celosos brazos parecían querer protegerlo del dolor que sentía.
-Con todo respeto, su esposo fue un tonto, nunca debió alejarse de usted, Eren-san debió luchar porque lo suyo funcionara.-ella lloraba.-pero lo único que
hizo fue escapar, es un cobarde. Cuando una relación falla es culpa de los
dos, jamás de uno solo.-dijo con una cara de dolor.-pero le prometo que yo no lo haré
Ante las palabras el pelinegro la encaró, vio en esos ojos la llama de la determinación,
ese verde puro, le estaba ofreciendo salvación.
Los sentimientos eran muchos, amor, dolor, tristeza, arrepentimiento, felicidad de
aquellas dos personas y aquel contacto agridulce terminó por darle a ambos la
tranquilidad y el consuelo que necesitaban.
¬3¬
Últimamente no se había sentido bien, no tenía nada de apetito. Se mareaba con frecuencia y estaba cansado la mayoría del tiempo. Al inicio pensó que eran cosas suyas, pero después de unos días sus compañeros comenzaron a preguntarle si se encontraba bien pues se le notaba extraños.
Eren era de las personas que no podían estarse quietos y ahora se la pasaba echado en su silla y a veces durmiendo. Tenía un apetito feroz y en esos días parecía que ver la comida era la cosa más repugnante del universo entero.
La gota que derramó el vaso fue cuando convirtió el basurero de la sala de lounch en un contenedor de vómito, que vino como respuesta a la invitación a un aguacate relleno de atún. Justo en ese momento Nile lo envió directito al hospital a un chequeo completo, para evitar el infortunio de todos a la hora del almuerzo.
Eso lo lleva a ese momento de su vida, estar sentado frente a un hombre de bata blanca que leía minuciosamente el resultado de sus análisis. Ver como fruncía el ceño lo comenzaba a preocupar, el hombre no hablaba nada pero su rostro advertía malas noticias.
-¿Hay algo malo con mis resultados?-definitivamente si algo sucedía él quería saberlo.
En las películas cuando los doctores no hablaban significaba que lo peor estaba por venir.
-Señor Jaeger, necesito que se relaje y tome esto con la mayor calma posible.-sí, definitivamente no eran buenas noticias.
¬3¬
Los días en el laboratorio no podían ser más tranquilos, incluso esa tranquilidad presagiaba que algo malo se avecinaba o eso decían sus colegas. Armin no era un hombre supersticioso, era un hombre de ciencia, por lo cual no le debería asustar en lo más mínimo esas habladurías de vecindad.
Estaba por comenzar a leer su nuevo libro cuando su teléfono interrumpió.
-Aquí Arlert.-respondió en tono formal.
-Armin te necesito.-escuchó una voz ronca del otro lado de la línea.
-¿Eren?¿Qué te pasa?-contestó preocupado, su amigo se oía realmente mal.
-Voy a morir...
Buenas madrugadas
Gracias por sus comentarios (aunque esta vez fueron menos :() pues ustedes sigan pidiendo por más, no importa si es solo una persona, no me retiraré de escribir esta historia. Esta vez me demoré menos y seguí manteniendo 3k :) me siento orgullosa ya que la mayoría de las veces no logro escribir más de 2k por lo que espero seguir mejorando, con su apoyo también.
Yo sé que muchos odiaron el JeanxEren, Isabel no estará con Levi de forma romántica pero si será una manzana de la discordia, muy a su dulce y genialoso modo. Estoy planeando meter algunas parejas leves.
Esta vez no hubo mini historia pero la habrá en el siguiente cap donde todo se pondrá a piel de hormiga.
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Ritsu-chan and Sook Lee: Definitivamente Isabel le recuerda un montón a Eren por sus formas tan infantiles que son, aunque la ve más como una mascota xD ya que siempre está detrás de él y sigue perfectamente sus instrucciones. Jean es punto y a parte en el solo ve seguridad y pasión(?). Gracias por leerme y por tu recomendación.
Hbl: Realmente no buscaba nada ostentoso para su encuentro, soy mu sencilla en esa parte ya que le da un poquitisimo de cordura a esta historia toda rara. Es bueno saber que mejoro en la redacción, mi segundo mayor problema. Digamos que tardaran pero a la vez no, Isabel es completamente unidireccional, ella ve a Levi como una figura de admiración y respeto. Jean si hará su luchita pero pues haber que pasa. Me tardé un poco menos que las veces anteriores y espero no tardar más de diez días hábiles entre cada publicación :)
Annyel: Me alegra que te guste mi historia :) me hace feliz que me sigas aún. Si que va a ver un reencuentro entre esa bola, pero todo a su tiempo, al igual que la razón por la que no están juntos ya, la contaré en una mini historia más adelante. Elegí a Jean porque con él interacciona Eren en la historia original, me agrada a veces esa aura que emanan :3 Farlan, te voy a ser sincera, lo olvidé cuando escribía pero aún no estoy tarde para recuperarlo (aunque no con Eren). Isa y Levi no estarán juntos, mi posición está firme respecto a eso (por ahora(?)). Espero tus comentarios futuros que me hacen crecer.
Estoy buscando un nombre para la hija de Jean, necesito de sus ideas porque eso de los nombres no se me da.
Besos :) leamonos otra vez.
