AVISO: Escenas no aptas para menores!
Capítulo 4: Planes …
Kaname tomó forma corpórea en el pasaje secreto de la antigua mansión de los Kuran. Por allí, podía llegar a un sótano que estaba oculto y que era una vía de acceso - o escape - a la mansión. Solo sabían de ese lugar él y su familia por supuesto, y ahora lo sabían Ruka y Akatsuki. La casa estaba vigilada por los cazadores en el frente, pero la mansión era tan grande que no podrían ni siquiera sentir o escuchar que estaban ahí.
El pasadizo se encontraba en una colina que estaba muy lejos de alli, asi que tampoco los veían entrar.
Kaname había acondicionado aquel lugar en estos últimos meses consiguiendo adaptarlo muy bien a sus necesidades. Pese a la humedad que brotaba de las paredes y el olor a encierro, la oscuridad venía bien para los vampiros hospedados allí … Sí. Había comprobado que era buen lugar, ya que no se habían escuchado los gritos de sus víctimas al ser torturadas.
El no disfrutaba haciendo eso, no lo hacía porque le gustara pero debía extraer información de los prisioneros, y cuando se trataba de poner en marcha sus planes … no había restricciones en sus métodos.
El rastro de los sangrepuras estaba oculto. Sabía que las familias de sangre noble los ocultaban.
Lo veían como a una amenaza, y era cierto, por lo cual se habían aliado. Las familias de grandes influencias poco a poco iban retomando el rol del Ex-Consejo de Ancianos y aunque Kaname no tenia informacion de sus movimientos, no había que ser un gran genio para saber lo que buscaban. "A Rey muerto … Rey puesto" dice el dicho.
Por ello él también había buscado una alianza: en los cazadores. Tenía un informante que estaba al tanto de la situación y que le proporcionaba "las buenas nuevas".
Aun asi, como todo buen estratega, siempre tenía un plan B.
- Has vuelto – le dijo Ruka, al verlo entrar por la puerta del sótano.
- ¿Qué traes ahí? - pregunto Akatsuki, observando que traía colgando algo alargado contra su hombro.
- La reina de todas las arañas venenosas … Ella nos guiará hacia el resto – dijo, refiriéndose a eso que cargaba en su hombro.
Akatsuki se acercó cuando Kaname depositó el cuerpo malherido contra el suelo sin el menor de los cuidados y distinguió a Sara tras el cuerpo que parecía sin vida. La traía maniatada, se notaba que habían luchado. Evidentemente, Kaname había ganado la pulseada, pues Sara llevaba una herida mortal, lo que suponía que no había podido regenerarse. La espada anti-vampiros … era la causante de tales heridas.
Akatsuki levantó el cuerpo y la encerró en una celda sentándola en una silla, estaba inconsciente.
Mientras Kaname se dirigía a buscar el otro cuerpo, su mente ya comenzaba a armar el interrogatorio. Oh, si … Cuando despertara la interrogaría, sabía que ella estaba al tanto del paradero de los sangrepura restantes.
Sara le había hecho un favor al devorar a Ouri en aquella fiesta, pero ahora era su turno. Se paró en seco cuando Ruka se paró justo enfrente, impidiéndole el paso.
- Kaname-sama, ¿hasta cuando vas a seguir con todo esto? Creí que cuando tuvieras a la niña a tu lado, ibas a ser feliz por siempre. Ya dejarías de estar triste. ¿Por qué no terminas ya con esto? - dijo Ruka en tono bajo y triste.
- Si estas arrepentida de seguirme, puedes irte, ya lo sabes, agradezco todo lo que hicieron hasta ahora, pero tengo que terminar esto de una vez. Se lo debo.
Ella hubiese querido preguntar ¿a quien? … pero se contuvo. Solo un poco.
- Pero ¿acaso no has visto el sufrimiento de Yuuki? Sé que aun la vigilas. ¿Por que te alejas, por que la alejas Kaname-sama?
- Será más fácil así … conseguir que ella me odie, y así cuando seamos dos completos desconocidos, podré terminar lo que se me encomendó.
xxxXX … XXxxx
Yuuki había quedado algo preocupada luego que Zero se marchara, asi que tratando de no quedar en evidencia - porque dormiste con Zero … callate, maldita …- se fue a la oficina del director para ver cómo andaba todo, quizás él le pudiera decir algo, después de todo era el Presidente de la Asociación de los Cazadores.
Era obvio que Kaname andaba tras este lío, pero ni se imaginaba lo que estaba pasando. Solo suspiró varias veces antes de llegar al despacho del Director, tratando de calmarse y no asumir de buenas a primeras que siempre tras las cosas malas que suceden tenían que estar relacionadas con Kaname.
Cuando llegó, tocó a la puerta. No quería meterse directamente, aunque podía hacerlo, Kaien Cross la había criado como a su hija, y podría gozar de ciertos beneficios.
No recibió respuesta. Miró a ambos lados. Nadie. Entonces decidió meterse igualmente. No había nadie allí. Era raro. ¿Acaso la Academia se encontraba sin dirección? ¿Si algo ocurría?¿Quien estaba a cargo? Verdaderamente algo extraño estaba pasando - llamémosle extraño esta vez, ¿sí? …
¿Que hago? Quizás podría … Como buena impulsiva que era se echó a andar por los pasillos hacia su cuarto, en busca de Artemis. Nadie la había alertado, pero lo sabía. Sabía que la necesitaban. Además llevaba su trabajo de prefecta en la piel, nunca cambiaría la sensación de sentir que podía proteger a alguien, al menos en apariencia con su arma.
xxxXX … XXxxx
Al llegar a la Academia, fue directamente al cuarto de Yuuki. Supuso que ella estaría ahí. Debía tomar precauciones. Tenía que advertirle lo que sucedía. La situación era más complicada de lo que suponía. Golpeó la puerta y entró sin esperar respuesta. Yuuki no estaba allí. ¿Donde podría estar? Sayori, pensó.
Por suerte para él, mientras caminaba a paso rápido por los dormitorios del Sol la vio que caminaba por los jardines. Se veía serena, observaba todo a su alrededor y no pudo evitar asociar los recuerdos del pasado cuando vigilaban juntos … Yuuki … ¿Acaso llevaba a Artemis en la mano? ¿Se habría enfrentado a alguien? ¡Mierda! … No podía caminar hasta ella, asi que comenzó a correr.
Cuando ya faltaba poco para alcanzarla, ella se dio vuelta alarmada, poniéndose en posición de ataque, desplegando Artemis ante sus ojos arañándole levemente la mejilla.
- ¡ZERO, OH! Lo siento, sentí que alguien corría hacia mi y me asuste, ¿te lastimé? - dijo lamentándose.
- No, no lo has hecho, pero ¿por qué llevas a Artemis contigo? ¿Ha sucedido algo mientras no estuve? - dijo mientras se pasaba la manga de la mano derecha por la mejilla, ya cicatrizada.
- Oh! no, nada de eso. Solo me preocupe cuando te fuiste y fui a preguntarle al director qué pasaba y como no lo encontré supuse que algo raro estaba pasando, asi que comencé a dar vueltas por la Academia con Artemis, solo por las dudas, como solíamos hacer antes, ¿recuerdas? - le sonrío, y continuó – por cierto … ¿ya sabes qué pasó? -
- Si … aunque me gustaría que habláramos en privado, ¿podríamos ir a mi cuarto o tu cuarto? da igual - entrelazo su mano apretándola levemente, calmando los nervios que percibió de Yuuki.
- Claro, vamos … - caminaron mientras seguían hablando - pero sabes que nadie está cuidando de la Academia en este momento, el director no esta y si algo ocurre esto se convertirá en un caos. Debemos hacer rondas Zero.
- No te preocupes por eso, el Director ya mandó refuerzos para la Academia, estamos rodeados de Cazadores, solo que están ocultos. Ya sabes … la paz … - le dijo haciendo una mueca.
Entraron en el cuarto de Zero que se encontraba más cerca de donde estaban. Él la dirigió a su cama para que se sentaran y pudieran hablar tranquilos, después de todo, tenía malas noticias para Yuuki.
- No quiero andar con rodeos Yuuki, hoy paso algo y tienes derecho a saber, además … - tomó aire antes de soltarlo - creemos que tu vida corre peligro, debes … ser fuerte.
- ¿Qué? … pero … ¿Qué ha pasado? - ya se imaginaba, pero ¿a qué se refería con que su vida corría peligro?
- Ayer, Kaname fue visto al Norte de la ciudad, asi que la Asociación puso Cazadores a disposición de la familia de vampiros nobles que viven allí. Sabíamos que ellos escondían a Sara Shirabuki. Yo, entre otros estuvimos haciendo rondas y hasta que vine nada había pasado pero anoche, en el turno de mi reemplazo, Kaname irrumpió en la casa, y mató a todos los miembros de la familia, incluyendo a los 4 cazadores que vigilaban. Se ha llevado a Sara consigo, por lo que no podemos asegurar que siga con vida … - Yuuki se llevó ambas manos hacia su boca, ahogando un grito de horror. Los ojos se le llenaron de lágrimas, estaba consternada, pero debía seguir escuchando, la historia no acababa allí - Los pasos que esta dando Kaname aunque no lo sabemos con seguridad, parecen indicar que quiere eliminar a todos los sangrepuras, y aunque él no ha dado indicios, podría en algún momento venir a por ti, por eso debes andar con cuidado. Se que es difícil de asumir y lamento tener que darte estas noticias, pero creí que debías saberlo, por tu propia seguridad. Yo … yo te protegeré con mi vida si es necesario …
Yuuki no podía hablar, sus ojos reflejaban horror y tristeza al mismo tiempo. Agacho la cabeza mirándose las manos que se movían nerviosamente y sintió cómo se agolpaban las lágrimas en sus ojos. La situación era por demás angustiante. ¿Cuánto más debo soportar … ?
Kaname la había abandonado y ahora tenía que cuidarse las espaldas, ¿por si quería matarla? Esto no tenía sentido … no puede ser…
Levantó la vista hacia Zero mirándolo fijamente. Buscando … buscando algo que le demuestre que le estaba jugando un broma pesada … pero los ojos violetas estaban tremendamente serios, mostrándole la cruel verdad. Entonces, la primera lágrima resbalo por su mejilla.
Aunque quiso negarlo en un principio, todo cuadraba a la perfección. Su mente rápidamente hizo los cálculos: por algo la había abandonado, ya no la quería … ella estorbaba sus planes, por eso la hizo a un lado. Luego vendría por ella. Cuando ella pensaría que vendría a llevarla nuevamente, él la traicionaría, como ya lo había hecho. Qué curioso… pensó, acababa de caer en la cuenta de que no conocía para nada a Kaname. Nunca lo había hecho …
Se levantó de la cama, con lágrimas en su rostro, contuvo el aire y en silencio se fue alejando de la habitación hacia la puerta. Se detuvo un instante sin darse vuelta y habló con voz cortada:
- Te creo … se que dices la verdad … pero ahora mismo necesito aire … - escucho que Zero caminaba hacia ella - por favor no me sigas, por favor … - las lágrimas seguían cayendo, no podía detenerlas - quiero estar sola … - tomo picaporte y abrió la puerta.
- Yuuki … no tienes que estar sola, puedo hacerte compañía, no diré nada mas … me quedare a tu lado en silencio - la había agarrado de la muñeca. Quería abrazarla, sentía que le debía ese abrazo, ella lo necesitaba, pero por alguna razón quería estar sola … Yuuki se dio vuelta a penas y buscó sus ojos.
- … por favor … - al mirarla pudo ver que algo se había roto en su interior, esta vez para siempre … Duelo, ella estaba haciendo un duelo. Quiso respetarla y a su pesar dejo que se marchara.
xxxXX … XXxxx
Apenas salió de la habitación de Zero, corrió … corrió lo más rápido que pudo, el mundo a su alrededor se desmoronaba y si no encontraba un lugar seguro ella caería también …
Entró en su habitación, cerró la puerta, se apoyó en ella y soltó ese sollozo que había callado hasta ahora. Lentamente se deslizó hacia el suelo, pues sus piernas temblaban, no tenían fuerzas para sostenerla.
Lloro tirada contra la puerta todo el día, por un momento pensó que ya no le quedarían lágrimas, que ya había vaciado todo el agua de su cuerpo por sus ojos, pero las malditasseguían cayendo.
Tenía el corazón dividido en dos amores, pero uno estaba muriendo y con él, ella también se secaba. Su corazón se estaba haciendo cenizas poco a poco, no hacía falta que Kaname viniera a matarla, estaba muriendo por propia voluntad.
xxxXX … XXxxx
Zero paso toda la tarde y parte de la noche esperando que Yuuki diera señales de vida. El sabía lo que era tener el corazón roto, pero ella lo había vuelto a arreglar por él … ¿Podría él hacer lo mismo por ella?
Camino hasta la puerta de la habitación de Yuuki y se quedó allí. Podía escuchar el llanto del otro lado, podía sentir el débil latido de su corazón. Se apoyó contra la pared y mantuvo silencio, no quería molestarla aunque se moría de ganas de abrazarla y hacerle sentir que estaba allí para ella.
Hasta aquí hemos llegado … Estuvo más de dos horas en la puerta de su habitación, Yuuki no había parado de llorar en ningún momento. Su paciencia tenía un límite. No podía aguantar más ahí. Sin hacer nada. Quería ayudarla. En momentos así siempre era bueno tener a alguien cerca.
- Yuuki … - golpeó su puerta – ábreme … por favor … - ella no respondió
- Voy a entrar igual …
Abrió la puerta como pudo, pues Yuuki se encontraba apoyada contra la misma. Se escabulló dentro y cerró.
Se sintió enfermo de solo mirarla, odio a Kaname un poquito más por hacerle pasar esto a ella, que siempre había depositado su confianza en ese hombre. Yuuki seguía llorando con la cabeza metida entre las piernas y las manos sujetando sus tobillos. Yuuki estaba deshecha, toda la alegría que la había visto tener esta mañana había desaparecido. Tenía el mismo aspecto sombrío que cuando Kaname recién la había dejado.
Apretó los puños y se dirigió al baño, abrió el agua caliente y llenó la tina hasta la mitad. Volvió hacia Yuuki, se arrodillo frente a ella, destrabó el agarre sobre sus tobillos y la alzó llevándola en sus brazos hasta la tina. Yuuki se había aferrado a él en un abrazo.
- Lo sé … se lo que sientes … - le dijo hablándole en un susurro al oído.
Le quitó los zapatos como pudo, se quitó también los suyos y los metió a ambos en la bañera. Ella quedó metida entre sus piernas, apoyándose en su pecho y él la rodeo de la cintura atrayendola con cariño, besándole la cabeza. No le importó mojarse por ella. No tenía ropa de repuesto y tampoco le preocupaba.
Trato de mojarle la cara a Yuuki para enjuagarle las lágrimas. Estaba roja. Sus ojos, las mejillas … Esperaba que el baño tuviera ese efecto tranquilizante como lo hacía sobre él luego de un día de esos que quieres borrar de tu mente.
Pasaron un buen rato metidos allí en silencio. Los dedos empezaban a arrugarse y el agua a entibiarse. Yuuki había dejado de llorar al fin aunque se notaba que su dolor seguía por dentro.
- Quítate la ropa, te traeré otra para que te seques – le dijo mientras salía de la tina, dejándola para que tuviera la privacidad que necesitaba.
Corrió la cortina, le pasó una toalla y mientras ella se descambiaba de un lado, él se desvestía del otro, se envolvió con otra toalla y se fue en busca de ropa. Volvió con lo que creía era su pijama: un vestido con la cara de Twity. Se lo paso a través de la cortina, y luego de un momento ella salió de la bañera. Se veía débil, caída, sin fuerzas.
Se acercó a ella, la abrazó y así como estaban se dirigieron hacia la cama. Cuando ella se acostó, lo miro esperando que él también entrara con ella.
- No puedo, pero me quedaré aquí hasta que te duermas … - no le dio más explicaciones.
- ¿Por qué no puedes? - le preguntó ella con la voz quebrada.
- Ehmmm... es que no me di cuenta y me metí a la tina con toda la ropa que tenia y no traje de repuesto, esta toalla es todo lo que tengo … - sintió vergüenza mientras lo decía
- Oh! Zero, crees no me importa … lo único que quiero es que te metas en esta cama conmigo y me abraces … por favor … no doy mas … me … me siento morir … te necesito … - se asomaban nuevas lágrimas.
El no quiso que llorase por eso, asi que se metió desnudo en su cama y la abrazó hasta que ella se quedo profundamente dormida. Al menos, el baño había servido.
xxxXX … XXxxx
El despertar fue algo incomodo. Estaba desnudo, sin ropas. Dependía totalmente de Yuuki, si ella quería lo podría dejar encerrado con ella, y aunque la idea le gustaba … Trató de enfocarse en el problema. Maldita sea…
Yuuki se removía desperezándose. Le costaba abrir los ojos, había llorado mucho, demasiado. El dolor de cabeza empezaba a azotarla, por lo que ni siquiera intentó pararse. Tanteo en la cama a Zero, quien parecía distante. Le sostenía la cintura, pero no estaban abrazados. Recordó todo lo que le había dicho ayer, como la había acompañado, como la había respetado, como la había abrazado cuando lo necesito y agradeció infinitamente que él estuviera allí con ella.
Ella lo quería cerca asi que trato de acercarse pasándole una pierna encima y con el brazo por el torso atrayéndolo, cuando recordó lo que le había dicho Zero antes de dormirse … estaba desnudo.
El pensamiento la sacó del trance y pronto se olvidó del dolor de cabeza y demás … El tacto le resultó agradable, se frotó en la pierna desnuda de Zero enredándose, y le recorrió el torso con su mano hasta llegar a la cara, cuando abrió los ojos se dio cuenta que su travesura había sido descubierta.
Zero la estaba miraba con … ¡Dios! esos ojos … se hubiera derretido ahí mismo. Parecía que iba a devorarla, no se había movido ni un poquito para esquivarla …
- Buen día – le dijo haciéndose la desentendida.
- Hola … ¿como estas? - le respondió él de igual forma.
- Se podría decir que mejor que ayer … - le sonrío
- Me alegro … - hizo una pausa y continuó - ehmmm … sabes que no voy a poder salir de tu cama si no me consigues ropa, ¿verdad?
Pese a que ayer había llorado mucho, hoy se sentía mucho mejor. Había llorado todo lo que podía, y mientras lo había hecho, no había perdido el tiempo. Se juró a sí misma que serían las últimas lágrimas que derramaría por Kaname o al menos tenía que intentarlo. Debería tener valor para cumplir su promesa, iba a costarle pero tenía que aceptar que los tiempos habían cambiado y ella debía adoptar una postura, adulta en lo posible … y claro que haber despertado acompañada le levantó el ánimo. Nunca terminaría de agradecerle todo lo que hacía por ella … y bueno … le gustaba mucho molestar a Zero, asi que …
- Pues … sí, lo sé … - le estás provocando maldita … el diablillo se apoderó de Yuuki.
- ¿Eso quiere decir que vas a ir ahora a buscarme ropa? - dijo él sonriendo, sabiendo que Yuuki estaba jugando con él.
- Yo no dije eso … ¡jajajajajaj!
Hizo ademán de levantarse rápido y salir de la cama, pero Zero la sorprendió con su rápida reacción, tomándola de la cintura, acercándose demasiado a sus labios …
- ¿Sabes lo que te pasara si no lo haces?
- mmmm … ¿Que puede pasarme …? - y dale con la provocación …
- No vas a escapar.
Diciéndole eso, la beso con ansias. Ella respondió igual. Se buscaron uno al otro intentando transmitirse palabras de amor en aquel beso posesivo, ya que las palabras no salían muy bien.
Lentamente fueron recostándose nuevamente en la cama. Zero tenía el control, la había acorralado debajo suyo. Suavemente se posó sobre ella, y entraron en una dimensión que los hizo olvidar donde se encontraban y qué problemas había a su alrededor … simplemente dejaron de percibir el afuera para concentrarse en el adentro.
Ella se recostó y pudo sentir el cuerpo cálido de Zero sobre ella. Aunque tenía puesto el camisón, no llevaba ropa interior, asi que pudo sentir cuán próximos estaban. Cómo de pronto sus partes íntimas comenzaban a conocerse finalmente.
No habían abandonado el beso, pero cuando su miembro rozó aquella humedad, no pudo evitar ahogar un pequeño gemido, al igual que Yuuki, quien como ansiando el momento se arqueo, dejando una mejor entrada.
Se separó de Yuuki un instante, para mirarla a los ojos y comprobar que estaba bien, que no estaba malinterpretando las cosas, que estaba segura que … A pesar de su mirada vidriosa por haber estado llorando tanto tiempo, no vio vergüenza alguna en ese rostro sólo unas mejillas acaloradas. Entonces, apoyó todo su cuerpo contra el de ella. No había llegado a penetrarla, pero su miembro era presa de ambos cuerpos haciendo que su excitación aumentara.
Yuuki sentía el miembro de Zero rozarla una y otra vez. Si sigue haciendo eso, perderé la cabeza aquí, ahora … dios … Él comenzó a moverse encima de ella, rozándose mas y mas. Cerca.
Sentía en cada movimiento cómo se agrandaba … Sino la penetraba en ese momento definitivamente perdería la razón.
- Hazlo … - le susurró - mmmm … estoy lista – le dijo sin pensar
xxxXX … XXxxx
Aquellas palabras se tradujeron en su cabeza en una sola dirección, y no dudaría en hacerlo. Con la agilidad que lo caracterizaba, se deshizo del camisón de Yuuki, revoleandolo por el suelo. Pasó una mano por sus caderas acercándola y con la otra se apoyó en la cama al lado de la cabeza de Yuuki. Con un poco de fuerza la elevó para tener un mejor acceso.
- Ahhh … ahhh … mmm - quería ahogar sus gemidos, pero le fue imposible.
Es grande, putamadre … Yuuki creyó que enloquecería, no podía dejar de emitir esos sonidos, no podía creer que Zero le hiciera perder su conciencia de esa forma. Estaban en la Academia, Kaien podía entrar en cualquier momento. Pero eso no le importo. No podía … dejar … de gemir … su nombre …
- Ahhh … Zero …
Al oír esas palabras, esos sonidos, su excitación aumentaba, mas … mas … entraba y salía, largo y lento … oía su nombre … entraba y salía, otra vez.
… hermosahermosahermosa…
Era inexplicable … ese calor, era de Yuuki. Se amoldaba a él. Tocaba todo, absolutamente todo eran caricias.
Se miraron a los ojos buscándose. Sin vergüenza. Sin barreras. No había inocencias interrumpidas, ya no. Después de todo lo que les estaba pasando, este momento lo disfrutaron como si fuera el ultimo que pasarían juntos. Quizás iban demasiado rápido … pero ¿y si no tenían otra oportunidad?
Zero siguió moviéndose, cada embate con necesidad de posesión. Besó a Yuuki con fuerza.
… Acá estoy mi amor …
… Lo sé …
Pronto había logrado acomodarse en una posición que le hacía perder el control. Sus movimientos empezaron a hacerse más cortos, más repetidos, entraba y salía con frenesí. No podía parar, no ahora. Estaba disfrutando demasiado este momento.
- Ahhh … Zero … ahhh … ahhh … mmmahhdios … - Yuuki arrastraba las palabras.
Estaba a punto de estallar, Zero se movía con rapidez, derribando todo a su paso, clavó sus uñas sobre su espalda hasta hacerla sangrar … al sentir la esencia de la sangre en el aire no pudo evitar sonreír … que placer …
No supo en qué momento, Zero se las arregló para elevarla, pero vio que él estaba arrodillado consiguiendo una mejor posición de entrada. Se agarró fuerte de sus hombros, cuando sintió una voraz embestida a su cuello. Zero la estaba mordiendo, bebía su sangre con todas sus fuerzas, sin dejar de embestirla sexualmente, era demasiado bueno y se dejó llevar. Su vista se nublo y solo se dedico a sentir …
No sabia como lo había logrado pero estaba funcionando a la perfección, se movía con libertad y bebía su sangre, esa dulce sangre espesa que lo empalagaba.
Yuuki había dejado caer su cuello para darle más espacio. No podía aguantar por más tiempo … iba a explotar … una embestida, un sorbo, una embestida, otro sorbo … otra, una más y … ahhhhhhhh
El orgasmo lo embistió con fuerza, dejó de respirar por unos segundos, tratando de hacer equilibrio … Cerró la herida de Yuuki … como pudo … y se cayeron desmayados en la cama, aun sin separarse.
xxxXX … XXxxx
Sara despertó y cuando lo hizo prefirió no haberlo hecho … Kaname la esperaba. Frente a ella, se hallaba Ichijou amordazado igual que ella, parecía muy golpeado y malherido. ¿Acaso Kaname estaba loco? Después de todo, ella se había acercado a Ichijou porque ellos eran buenos amigos, además se conocían desde la infancia. Ahora al verlo asi, sabia que Kaname haría todo lo necesario para conseguir lo que se proponía.
Aun así, pensó que era una lástima. No hablaría, a menos que … hubiera una razón, que no iba en contra de sus planes. Sara quería poder, y si dejaba que Kaname devorara al resto de los sangrepuras, luego Kaname se volvería invencible, eso no le convenía … no iba a hablar, aunque tenga enfrente a Takuma.
- Como sabrás, estoy en la búsqueda de nuestros buenos amigos los sangrepuras … creo que tu tienes cierta información que podría servirme … ¿serias tan amable de decirme donde se encuentra el Clan Shoutou, Touma … ? - ironizó Kaname, jugando con su espada.
- Creo que estas equivocado, yo también los estoy buscando Kaname, no se donde se encuentran … no podrás sacarme nada. Siento no ser de gran ayuda … aunque … sé de una sangrepura que se encuentra en la Academia Cross … tu sabes que Yuuki se refugia allí, ¿verdad? - dijo provocándolo. Quería causarle una úlcera al menos antes de morirse. Kaname frunció el ceño y le contestó:
- No tengo todo el tiempo del mundo … habla – apuntó su corazón con el arma anti-vampiros que portaba.
- Te estoy diciendo la verdad …
- Hazlo – la amenazó enterrando el arma un poco
- Argh … ahhh – se quejó, le dolía, pero estaba decidida, si Kaname ganaba esta batalla, no se lo iba a poner fácil.
- ¡Sara-san! … por favor Kaname no lo hagas … - suplicó Takuma.
Sara dirigió una mirada mortal a Ichijou, entendía el plan de Kaname: si ella no hablaba, él lo haría.
Kaname aprovechó la debilidad de Takuma y hundió más aún la espada a centímetros del corazón de Sara.
- Dime - puntualizo - lo que sabes.
- Ahhh … no Ichijou … ¡te lo prohíbo! - la herida le dolía pero aun no perdía la conciencia y mientras la tuviera no iba a dejar que las cosas sean tan fáciles para Kaname.
- Por favor Kaname … deja que Sara se encargue del resto, ella terminará con todos … ve con Yuuki, tu la amas, ¿verdad? Ve con ella, huyan … aun puedes hacerlo … Esto no vale la pena – quiso ganar algo de tiempo distrayéndolo.
- No estoy aquí para hablar de Yuuki, Takuma. Si tienes información para mi, suéltala o cállate … y tú – se dirigía a Sara – ¡habla maldición! - sacó la espada de su corazón y se la clavo de lleno en su estómago.
- ¡Ahhhhh! … - Sara escupió sangre por la boca. Se ahogaba, no podía respirar, su capacidad de regeneración se reducía y la herida dolía demasiado …
Finalmente, Ichijou no pudo contenerse …
- Shoutou se encuentra en casa de mis primos – respondió Ichijou, no podía ver sufrir a Sara, la amaba …
- Buena decisión Takuma … - la sesión había terminado, tenía la información que quería, Takuma le indicó cómo llegar y el número de personas que había en la casa, un dato más que importante cuando te enfrentabas solo ante ellos. Luego iría por los otros.
Sabía que Sara lo odiaría por lo que había hecho, aunque no estaba seguro que ella lo hubiese escuchado, pues se había desmayado. Tenia que pensar una forma de escapar, pero no encontraba salida … a menos que …
xxxXX … XXxxx
Siento la tardanza, se me complico esta semana para sentarme a escribir.
En el próximo capitulo: "Nada fue en vano" …
¿Que esta pensando hacer Takuma?
