"Siempre me sentí así, aún cuando tú insistías en que no lo era. Y tal fue mi estupidez que cuando decidiste mostrarme que yo estaba en lo cierto… me sentí morir, pues me había creído todas esas mentiras tuyas"
"Encerrados: Parte I"
(POV: Sasuke Uchiha)
Viernes, por fin. Ya había pasado casi una semana desde que empecé a asistir al curso de verano de la preparatoria de Konoha para cuyos alumnos no alcanzaron los créditos necesarios para aprobar el ciclo escolar… o como se suele decir comúnmente, "los reprobados", término el cual no me gustaba emplear en mí mismo.
Para mi suerte este era el último día en que asistiría a ese molesto curso, o por lo menos esta semana. Ya el lunes sería otro día, y ahora se veía muy lejano para mí. Hoy mi despertador no sonó, al parecer por la noche se fue la luz en mi cuadra y se había desactivado. No me molestó pues mi reloj natural me hizo despertar. No tenía ganas de desayunar, en vez de eso preferí encender un cigarrillo y degustarlo con total placer. Hacía ya varios días que no disfrutaba uno. Lo bueno era que las pocas empleadas que tengo llegan hasta una hora mas tarde, pues sino ya las vería recriminándome por mi "mal habito", pues eso era, no era una adicción hasta donde yo sé pues esta cajetilla que ahora cargo ha estado en mi poder desde hace mas de un mes, y eso que aun me quedan unos 5 cigarrillos.
Por fortuna alguna de las empleadas siempre me prepara un obento desde una noche antes para que así yo solo lo tome y me dirija a la escuela, o por lo menos desde que les dije sobre mi problema en la escuela por la falta de almuerzo. Y eso hice, me encamine a la preparatoria. El camino fue tranquilo y para mi sorpresa era el primer día que no me topaba con el dobe en el trayecto. Esto solo podía indicar una cosa…
—Este día será raro… —susurré por lo bajo.
El hecho de no topármelo era un indicio de que el día no transcurriría como normalmente lo hace. Suena tonto, lose, pero esta es mi manera de pensar.
Entonces un pensamiento surcó mi mente… ¿Por qué nunca antes me había topado al dobe de camino a la escuela? Esa era una duda que no dejaría pasar por alto, tan solo lo viera y le sacaría la sopa.
Al llegar a la escuela me di cuenta que Naruto aún no había llegado. Kakashi-sensei llegó y se sorprendió por lo mismo, pero aún así inició su clase. Pasó una hora y Naruto aún no llegaba. Entonces escuché como la puerta del aula se azotaba contra la pared.
— ¡YA ESTOY AQUÍ-DATTEBAYO! —gritó el dobe de Naruto haciendo el escándalo mas grande que pudiera hacer.
—Naruto… —replicó el sensei—, ¿Qué son estas horas de llegar, he?
—Lo siento… mi despertador no sonó en la mañana y apenas me vengo despertando… lo siento, no volverá a suceder —se disculpó tomando asiento.
Pero algo andaba mal. ¿En casa de Naruto también se habría ido la luz? No le di mucha importancia a ese hecho. Trabajamos como siempre lo hacíamos. Pronto se dio la hora del receso y ambos sacamos nuestros obentos para almorzar. Kakashi-sensei se fue a la sala de profesores supongo que a leer sus cochinadas y nosotros nos quedamos solos.
—Eres un tonto, dobe —dije para romper el hielo y de paso estresarlo un poco—. No sabes, Kakashi-sensei dio las indicaciones para el examen de mañana, dijo que como quería irse de vacaciones si pasábamos el examen nos dejaría libres —al ver su rostro de arrepentimiento tuve que reprimir con todas mis fuerzas una carcajada.
— ¿Es enserio? ¡No mientas! Esto debe ser una broma-dattebayo —hundió su rostro en el pupitre.
—Solo bromeo, descuida —me carcajee por lo bajo.
— ¡Eres un ser horrible!
— ¿Eh? Si claro, lo que digas —últimamente mi relación con Naruto había evolucionado para bien e incluso podíamos bromear entre nosotros. Tener un tipo de relación así en esta situación era bastante gratificante.
Entonces vi como al dobe se le cayó su jugo de naranja en el suelo. Si Kakashi-sensei veía esto se enfadaría.
—Bien —Naruto se levantó de su asiento—, iré por algo con que limpiar, vuelvo en seguida.
Pero los minutos pasaban y Naruto no regresaba. Ya solo faltaban unos 3 minutos para que el sensei regresara y ni rastros del tonto este. Decidí salir a buscarlo pero no sabía por donde empezar. Entonces escuché un gran revuelo provenir del armario del conserje. De no saber que el conserje no se presenta en horario de cursos hubiera pensado que estaba haciendo cosas pervertidas. Abrí la puerta y entré. Estaba muy oscuro pero pude ver un par de cabellos amarillos casi a mi altura.
— ¿Naruto? —susurré indeciso.
— ¿Sasuke? Hagas lo que hagas, no cierres la… —el muy idiota tropezó con sus pies y me jaló a su lado. Yo que aún sostenía la perilla de la puerta no pude evitar atraerla conmigo cerrándola así tras de mí.
— ¡Eres un tonto! ¡TEME! —me gritó mientras tosía, pues uno de mis codos había aterrizado en la boca de su estómago.
— ¡Cállate usuratonkachi! —le dije mientras lo empujaba—, ¿Qué haces aquí? Tonto.
—La puerta se cerró mientras buscaba algo con que limpiar. Como ya te habrás dado cuenta el cerrojo no sirve y no abre por adentro-dattebayo.
— ¿Estas bromeando?
—Claro que no, solo quiero irme de aquí.
—Entonces tenemos que llamar a Kakashi-sensei.
—Él no pasa por aquí para llegar al salón.
— ¿Entonces que planeas que hagamos?
Estaba totalmente oscuro. No tenía ni idea de en que posición me encontraba ni donde estaba Naruto, solo podía sentir un viento cálido cerca de mi rostro… ¿podría ser…? Saqué mi celular para intentar aluzarnos un poco con la pantalla y entonces lo vi, a escasos centímetros de mi rostro. Vi reflejada mi reacción en la suya, que era de total sorpresa al darse cuenta de nuestra cercanía.
—Naruto… yo…
—T-teme… ¡Aléjate un poco! —me empujó bruscamente haciendo que dejara caer mi celular.
— ¡Si serás dobe! ¿Cómo pretendes que nos alucemos ahora? He perdido el celular.
—Es tu culpa por caer tan cerca de mí-dattebayo.
—Estamos en un armario de conserje, ¿Acaso crees que hay mucho espacio en donde caer?
—C-cállate y ponte a buscar tu teléfono ¿quieres?
— ¿Por qué no sacas el tuyo?
—Se me quedó en mi casa por culpa de las prisas.
— ¿Es que acaso eres retrasado? ¿Quién olvida su teléfono?
—Alguien remotamente normal con un sentido de organización decadente diría yo… y es totalmente maduro aceptar mis defectos. Aunque en cierto modo no es tanto un defecto pues a cualquiera le puede pasar.
—A mí nunca.
—Eso te convierte en un anormal.
— ¡Cállate! Estamos aquí por tu culpa, a fin de cuentas.
— ¡Nadie te trajo de fisgón-dattebayo!
— ¡ME PREOCUPÉ! —ambos quedamos en silencio. Ninguno de los dos parecía comprender porque había dicho eso… ¿Por qué habré dicho eso? ¿En verdad me preocupé por el dobe?
—N-no tenías que hacerlo-dattebayo. Yo puedo cuidarme solo-dattebayo. No necesito que anden detrás de mí-datteba… —no lo dejé terminar su graciosa muletilla, le puse mi dedo índice en los labios para indicarle que guardara silencio.
—Tú… hablas demasiado —le dije sonriendo. Entonces algo reaccionó dentro de mi mente… ¿Acababa de pensar que su molesta muletilla era "graciosa"?
Los labios de Naruto estaban calientes. ¿Por qué?
—Estas… raro, Sasuke —me dijo él con dificultad a causa de mi dedo invadiendo sus labios.
En seguida retiré mi índice de su cavidad y me sonroje. Claro, él no podía notarlo, así como yo no podía notar su reacción.
Entonces empecé a escuchar como la respiración de Naruto se aceleraba. Su pecho roncaba y se le percibía jadear.
— ¿Qué te ocurre? —le pregunté intentando parecer desinteresado.
—Es este… lugar —me contestó con dificultad—, está muy cerrado… demasiado… sin aire-dattebayo. Me… me ahogo…
— ¿Pero que dices? ¿Tienes algún problema respiratorio? —esto me empezaba a espantar.
—No… no es eso… es… clastroformia.
— ¿Clastroformia? ¿No querrás decir "Claustrofobia"?
— ¡Si! Esa horrible cosa… es tan… molesto… —sus jadeos se volvían mas intensos con cada segundo.
—Oye, ¿Estás bien? Pareces… no, suenas agitado.
—Tengo que… salir… esto es… horrible-dattebayo.
Sentí caer en el dorso de mi mano, la cual apoyaba en el piso, una gota de un líquido desconocido. En seguida supuse de qué se trataba.
—Naruto, ¿estas sudando?
— ¿Qué? ¿Cómo lo sabes?
—Me ha caído una gota de sudor en la mano. ¿En verdad te aterra tanto estar así?
—Mucho… demasiado.
Tenía que pensar en algo, sino dentro de poco las cosas se pondrían muy feas.
— ¡Ya se! —afirmé con un entusiasmo poco común en mí— ¿Qué te parece si nos ponemos a hablar? Pero no simplemente para intercambiar palabras, sino para conocernos mejor.
— ¿Cómo está eso?
—Pues mira, cuando yo era pequeño tuve que pasar por una situación parecida a esta.
— ¿Enserio? ¿También eres claustro… eso?
—Jajaja, no, claro que no, pero mi hermano mayor si lo era.
— ¿Itachi? ¿Enserio?
—Vaya, vaya, hablas de él como si lo conocieras mucho.
—Es uno de los guitarristas de mi grupo de rock favorito… claro que tengo que… saber acerca de él… —si quería hacer algo debía hacerlo ahora, Naruto parecía empeorar.
—Bueno, en fin, él sufría de claustrofobia al igual que tú, pero después de cierto incidente decidió atenderse e ir con el psicólogo para que lo ayudara a superarlo.
—Entonces… ¿para hacer sentir mejor a tu hermano… se pusieron a hablar?
—Si, y después de eso nuestra relación mejoró… —hice una pausa breve recordando aquel momento— digamos que yo tenía cierto resentimiento hacia él, pero a raíz de ese encierro en que nos quedamos supe que él no tenía la culpa de nada.
— ¿A si? ¿Por qué tanto resentimiento hacia él?
—… —no sabía que contestar, me quedé mudo.
—Anda —insistió él—, tú dijiste que… debíamos hablar.
—Pues… solo digamos que tuve un problema cuando era niño, y siempre culpé a mi hermano que por él había caído en ese circulo vicioso de sufrimiento al cual en realidad yo mismo me metí por mi propia cuenta.
— ¿Y por que lo culpabas a… él?
—Porque según yo todo lo malo que me pasó lo provoqué para protegerlo… fue hasta muy tarde que comprendí que no había necesidad de tal sacrificio, que todo fue culpa de mi estupidez e ignorancia… en realidad "él" nunca se hubiera atrevido a hacerle daño a mi hermano.
— ¿"Él"?
—… —mierda, se me escapó por completo— Eh… nadie.
— ¿Nadie? Eso no me sonó como que se tratara de "nadie", no me mientas-dattebayo.
— ¿Desde cuando te interesa si te miento o no?
—Tú fuiste el de la idea de la sinceridad… ahora cumple…
—No… no me creo listo de hablar de eso con nadie, por favor… Naruto…
El silencio se hizo presente, solo podía escuchar la hiperventilación del dobe.
—Bien, esta bien… Sasuke. Pero me gustaría que me contaras… como fue aquella vez que quedaste atrapado con tu hermano… En realidad, aún no me has revelado mucho.
—Esta bien, eso si puedo hacerlo.
—Genial-dattebayo…
Entonces comencé a narrarle mi relato a Naruto, aquella historia de cuando mi hermano y yo quedamos encerrados en el sótano de nuestra casa.
Flashback
— ¡ITACHI! ¡VEN RAPIDO!
Había ido al sótano a recoger unos libros que necesitaba y que estaban muy bien escondidos. Ya una vez adentro me di cuenta que había un mapache rondando por ahí. La ventanilla estaba abierta y seguramente había accedido al lugar desde el jardín.
— ¿Dónde estas Sasuke? —escuché los gritos de mi hermano provenir desde arriba.
— ¡Estoy en el sótano! ¡Ven pronto!
Entonces me di cuenta que el mapache salió corriendo por donde entró al notar mis nuevos gritos. Estuve a punto de decirle a Itachi que no viniese, pues ya no corría peligro, pero entonces recapacité acerca del miedo de mi Nii-san hacia este sótano… no, no solo este, sino todos los sótanos que pudiera encontrarse, armarios, roperos… Así que decidí gastarle una buena broma. Por su cumpla ahora yo sufría de la peor de las torturas desde hace bastante, era bueno y justo que pagara un poco la cuota por mi sufrimiento.
— ¿Qué ocurre Sasuke? ¿Para que me necesitas? —seguía gritando desde donde mismo.
— ¡Hay un mapache, tengo miedo!
—Ya tienes 9 años, ¿no puedes ocuparte solo?
— ¡Nii-san… tengo miedo! —procuré decirlo con la voz mas lastimera que pude fingir. Cuando me encontraba en problemas o asustado a Itachi no le importaba enfrentar los pocos miedos que poseía y corría a mi rescate. Era tan buen hermano… lástima que no supiera acerca del verdadero dolor de su pequeño hermanito.
Entonces, como lo predije, Itachi apareció como un rayo. Permanecía parado en el umbral de la puerta, inmóvil.
— ¿D-donde estás Sasuke?
—Aquí abajo… —la iluminación era muy pobre, la bombilla permanecía apagada pues era de día y no creí necesitarla.
En seguida me escuchó, Itachi descendió en mi ayuda. Sin que él se diera cuenta me escabullí por las escaleras y salí del sótano. Ya una vez afuera cerré la puerta haciendo que hiciera un sonido estruendoso. En cuanto se diera cuenta correría, abriría la puerta y saldría a reprenderme. O por lo menos eso creía yo, pero estaba equivocado. Nada pasaba. Ya hacía casi 5 minutos que lo había hecho e Itachi simplemente nuca salió. Entonces escuché un par de quejidos lastimeros, como llanto. Acerqué mi oído a la puerta para escuchar mejor pero lo que siguió me dejó helado. De pronto los quejidos se convirtieron en gritos… no de furia, más bien de desesperación.
— ¡Sasuke, maldito mocoso! ¡Abre la puerta maldita sea!
— ¡Hazlo tú! Si me acerco me vas a pegar… —en realidad Itachi nunca me había golpeado, pero desde que nuestros padres murieron hacía ya poco mas de 2 años había tomado un rol mucho mas paternal conmigo. Pero se escuchaba tan enojado… que no sabía que era lo que me esperaba. En realidad él nunca me había llamado "maldito mocoso".
—Abre… Sasuke —se escuchaba mas calmado, aún así exaltado.
Ya no pude resistirlo más. Esta broma se me había salió de las manos. No tenía idea de cual era el grado de terror que podía sentir mi hermano al estar encerrado en un lugar como el sótano. Abrí la puerta lentamente hasta que pude vislumbrarlo, muy difícilmente. Estaba sentado en posición fetal en medio del piso. De sus mejillas rodaban lágrimas abundantes, pero silenciosas.
— ¿I-Itachi? ¿E-estás bien?
—… —Pero no me contestaba.
— ¿Nii-san?
—… —seguía inmóvil y silencioso.
— ¿Nii…? —no pude terminar de hablar, al intentar bajar me tropecé con mis agujetas y caí rodando por las escaleras. Como si fuera el destino de mi vida, sin querer jalé la puerta tras de mí haciendo que se cerrara. Todo porque tenía la mala costumbre de seguir sosteniendo la perilla después de girarla.
Caí de boca justo al lado de mi hermano. Por suerte alcancé a meter las manos, sino me hubiera roto la nariz o algo peor. Pero ni así logré que Itachi me prestara atención. Conseguí levantarme con todas las rodillas raspadas y me puse junto a mi hermano.
— ¿Qué te pasa Nii-san? Perdóname, no lo volveré a hacer, perdóname, perdóname…
—Sasu…ke —lo escuché hablar por fin.
— ¿Nii-san?
— ¿Por qué me has hecho esto? Sabes que odio los sótanos… ¿Por qué?
—Yo… solo estaba jugando, lo siento.
Itachi volteó a verme y me tomó por los hombros. Fue tanta su fuerza que me obligó a sentarme de nuevo.
—Nunca, escúchame bien niño… ¡NUNCA me vuelas a hacer esto! —sus manos temblaban, eso me hacía asustarme aún mas, pues muy pocas veces lo había visto hacerlo.
—No, te prometo que no —en seguida le dije esto él se puso de pie muy difícilmente y se dirigió hasta la puerta, subiendo las escaleras con pesadez. Entonces volteó a verme con una mirada asesina.
—Sasuke, la puerta no abre —dijo secamente.
— ¿Qué? —corrí difícilmente hasta donde él estaba y giré de la perilla. Efectivamente, no abría— Debe ser porque está muy vieja, quizá se atoró.
—Y si pasó eso… ¿Qué planeas que hagamos, eh Sasuke?
—Yo… no lo se.
—No lo sabes… ¡NO LO SABES! —comenzó a zarandearme por los hombros, me estaba asustando mucho— ¿Cómo planeas que yo esté tan tranquilo cuando…? —entonces se llevó las manos a la cabeza y empezó a sudar frío, al momento que comenzaba a temblar violentamente.
—I-Itachi… basta, me asustas…
Itachi bajó las escaleras y empezó a dar vueltas por todo el sótano.
— ¿Estas feliz de lo que has causado, Sasuke? —me dijo entre jadeos.
—No… esto no… lo siento Itachi, por favor… —corrí hasta donde estaba él y me abracé a su cintura. Él no tenía la culpa de nada, yo estaba ciego y equivocado. Viéndolo así me daba cuenta de que lo que menos quería era que él sufriera, por eso dejé que me pasara lo que me pasó.
Mi contacto parecía tranquilizar a Itachi, pues dejó de temblar.
—No te preocupes Sasuke, alguien nos sacará de aquí, ya veras… —intentó confortarme acariciando mi cabeza, claramente mas sereno que antes.
—No me preocupo por mí, yo no tengo miedo, me preocupo por ti Nii-san.
—Esto es humillante… mi hermanito preocupándose por mí.
—Es completamente normal Nii-san, yo tuve la culpa… lo siento.
Ambos nos sentamos en medio del sótano. Mi hermano parecía mas tranquilo, pero aún sudaba mucho.
—Nii-san, ¿Qué puedo hacer para que no te sientas tan mal?
—Solo quédate conmigo… —me apretó fuerte del brazo.
— ¿Qué te parece si me cuentas una historia, eh Nii-san? —recordé que a Itachi le gustaba mucho leerme historias por la noche, quizá eso lo calmaría.
— ¿Una historia? —se sorprendió— ¿Cómo que quiere saber?
—No se… háblame de ti, de lo que te gusta, de lo que quieres ser de grande… lo que tú quieras.
Itachi respiro profundo y comenzó a relatarme de sus aventuras cuando era niño. Me dijo como conoció a su mejor amigo, aunque en realidad yo no tenía absolutamente nada de ganas de escuchar eso. Me dijo que ambos planeaban formar un grupo musical y ser mundialmente reconocidos. Mi hermano se encontraba mejor, ya no parecía que moría a cada segundo. Eso me tranquilizó a mí también. Dentro de un rato se escucharon pasos afuera, en el patio. Me asomé por la ventanilla que daba a afuera y vi que alguien caminaba por el jardín. Gritaban el nombre de Itachi como esperando a que saliera. Reconocí esa maldita voz en cuanto la escuche.
—Deidara… —dijo mi hermano en cuanto se percató.
—Si, parece que ha venido a buscarte.
—Háblale Sasuke, dile que nos ayude.
Apreté mis puños con fuerza, tendría que doblegar mi orgullo por el bien de mi hermano. Suspiré con pesar y abrí la ventanilla.
—Deidara… ven, estamos aquí.
Cuando ese maldito sujeto escuchó mi voz pude notar como se le dibujaba una sonrisa sínica y pervertida. Pero cuando se acercó a la ventanilla comprendió lo que ocurría. Él sabia que mi hermano odiaba los lugares cerrados como el sótano… claro está, siendo su mejor amigo desde pequeños tenía que saberlo. Deidara entró por la puerta principal, la cual estaba abierta, y como pudo desatoró la puerta del sótano desde afuera. Cuando salimos mi hermano le dio un gran abrazo. Yo salí después de él por lo tanto no alcanzó a escuchar lo que su amigo me decía en un susurro, lo cual sólo podía percibir con asco.
—Nos vemos en la noche, mi pequeño Sasuke…
Fin Flashback
Lo odiaba… odiaba recordar al maldito de Deidara, ese maldito hombre que abusó de mí desde los 8 años hasta que por fin se largó de la ciudad para promocionar su estúpida banda junto con mi hermano. Apreté los puños con furia de solo pensar en él. Entonces me percaté que la respiración de Naruto se aceleraba aún más.
—Y dime… Sasuke… ¿Cómo superó su trastorno tu hermano?
—Pues… como te dije antes, fue al psicólogo, sabía que su fobia era extrema y lo limitaría mucho profesionalmente, ya que como artista de rock tiene que ocultarse en pequeños lugares para salir de sorpresa al escenario y cosas así; aunque no lo ha superado del todo, lo controla muy bien.
—Vaya, quisiera poder… amenizar un poco esta… horrible clastroformia…
—Claustrofobia.
—Si, eso…
—Eres un tonto, dobe.
— ¡Ca-cállate!… Entonces… ¿Crees que funcione hablar sobre algo?
—Estoy seguro que si. Anda, háblame de lo que quieras, por ejemplo, ¿Te importaría decirme de donde surgieron esas marquitas de tus mejillas? ¿Son algún tipo de herencia?
— ¿Eh? Pues… no, la verdad… yo no nací con estas marcas-dattebayo.
— ¿Enserio? ¿Entonces, como es que…?
—Bueno, para poder explicarme bien necesito hablarte acerca de mis padres… y de cómo murieron.
Sentí como se me helaba la sangre al escucharlo mencionar lo de sus padres. Era un chico huérfano, al igual que yo…
—Naruto…
—Dime, Sasuke, ¿Alguna vez has escuchado sobre el accidente donde el anterior líder de la ciudad, Minato Namikaze, murió junto a su esposa?
Continuará…
Wanda Meyer: Hola! :) me gustaron mucho tus comentarios, de veras ^^ espero este capitulo tambien haya sido de tu agrado... ya descubriste quien abuso de Sasuke? :O hahaha gracias por leer, saber que te gusta mi historia me sube el autoestima :'D espero sigas leyendo y ntp que no dejare el fic botado... un beso! :)
Goten Trunks5: Nuevo capitulo! espero tambien sea de tu agrado este cap y k sigas leyendo :D un beso!
