Capítulo 4: Dirty Laundry
"Detesto el narcisismo, pero apruebo la vanidad."—Diana Vreeland
—¿Sí, Satanás? —la voz hastiada de Eren llegó a través del intercomunicador.
Me atraganté con mi café mientras Hanji se reía a carcajadas en su asiento. Puto Jaeger. Agarré un pañuelo de mi bolsillo e inmediatamente limpié las gotas de café que estaban dirigiéndose hacia mi cara camisa. (1) Tras el cristal, podía ver a esa pequeña mierda sonriendo mientras observaba con diversión cómo me ahogaba con mi café.
—¿Qué fue eso, Jaeger? —gruñí de vuelta en el intercomunicador.
—Dije, ¿sí, Levi? ¿Qué puedo hacer por ti? —dijo en un tono de voz asquerosamente dulce mientras batía sus pestañas y sonreía.
—Tch, eso es lo que pensé —apreté los dientes dándole una mirada molesta—. Trae tu trasero aquí —siseé.
Lo observé a través del cristal mientras él, oh, de tan mala gana se levantaba de su escritorio y cogía una libreta y bolígrafo antes de entrar a mi oficina. Hanji se estaba riendo en voz baja y le lancé una feroz mirada callándola.
—Más vale que tengas la maqueta de la revista de la edición de noviembre.
—Está debajo de tus pies —dijo Eren inexpresivamente.
Mis ojos se dirigieron al grueso libro descansando debajo de mis pies en alto y bastante seguro de que tenía el nombre de la revista en el frente con "Importante y Confidencial" en pequeñas letras en la parte inferior. Pues mierda. Escuché más risitas de Hanji y miré hacia arriba para verlos a ambos sonriéndome. Tch.
—Date prisa y dame mis malditos mensajes —dije con los dientes apretados mientras quitaba mis pies del libro e inmediatamente comenzaba a hojearlo.
—Natasha llamó. Quiere saber si alguna vez la vas a llamar de vuelta.
—Ignorar.
—Brad llamó preguntando si recibiste el vino que te envió… y la ropa interior comestible.
—Ignorar.
—Tu madre llamó y exigió que la visites en Acción de Gracias.
—Ignorar.
—El Diablo llamó. Dijo que tu viaje en limusina directo al infierno está listo.
—Ignorar.
La odiosa risa de Hanji es lo que me hizo mirar hacia arriba para ver a un Eren frunciendo el ceño. Sonreí sabiendo que todavía tenía maneras de molestarlo. Si él pensaba que sus pequeños comentarios sarcásticos eran lindos, pues no lo eran. Aunque, nunca lo admitiría en voz alta, eran algo graciosos… si no estaban dirigidos hacia mí específicamente.
El teléfono en mi oficina sonó y de inmediato lo ignoré, dejando que Eren se haga cargo de ello ya que es su puto trabajo. Él rápidamente lo cogió antes de la segunda tonada, sabiendo a estas alturas cuánto odiaba que las llamadas no fueran contestadas en el primer intento. ¿Qué puedo decir? Manejo un negocio muy organizado. Como si me importara un carajo.
—Oficina de Levi Ackerman, habla Eren. ¿En qué puedo ayudarle?
Hubo una larga pausa de silencio y después de que se prolongara por tal vez demasiado, alcé la vista para ver cuál era problema, y vi a Eren mirándome con molestia, como un padre reprendiendo a un niño.
—Espere, por favor —dijo monótonamente antes de colgar el teléfono con fuerza en el receptor—. Línea dos —fue todo lo que dijo con una dulce sonrisa antes de darse la vuelta y comenzar a alejarse.
—Oi, espera, mocoso de mierda. ¿Quién carajos es?
—Lo siento, tengo que ir y comprobar cómo van los preparativos para tu reunión de esta tarde —dijo mientras se apresuraba a salir de mi oficina dejándonos a Hanji y a mí a solas.
—Ustedes son tan adorables. Son como una pareja casada —Hanji se rio por la nariz—. ¿Vas a tomar esa llamada o qué?
Rodé los ojos sin querer contestar ese comentario de "pareja casada". Era algo cierto, el mocoso se había puesto demasiado cómodo conmigo últimamente. Ya estaba en su tercera semana aquí en Recon e incluso yo estaba empezando a depender de él demasiado para mi gusto. Todavía no me había rendido con mi plan original de hacer que renuncie, lo que me aseguraría que suceda. Cogí el teléfono y tomé la llamada en espera contestando tan profesionalmente como me era posible.
—¿Quién mierda es? —profesional. Check.
—¿Levi? —la voz jadeante de una mujer llegó desde el otro lado de la línea. Bueno, eso ciertamente captó mi interés y aparentemente mi reacción captó el interés de Hanji, por lo que saltó de su asiento y puso la llamada en altavoz para que pueda escuchar lo que decía—. Estoy muy contenta de poder hablar contigo. Te necesito tanto. No puedo dejar de pensar en ti desde que pasamos esa increíble noche en París —la voz de la mujer estaba llena de lujuria y excitación y me di cuenta de que Hanji hacía gestos de vómito dramáticamente por el rabillo del ojo.
—¿En serio? Qué coincidencia, no he sido capaz de mantenerte fuera de mi mente tampoco —le seguí la corriente, recostándome en el asiento con una sonrisita. Oí a Hanji bufar fuertemente y le di una mirada enojada.
—¡Oh, Levi! No puedo soportarlo más, por favor, déjame ir esta noche. Te necesito, bebé.
—Ya que lo pediste tan bien. A las diez en punto. Te veré esta noche —y luego terminé la llamada.
Hanji me observó con desconfianza.
—Entonces, ¿quién era?
—No tengo ni puta idea. Pero sí sé que voy a follar esta noche.
—Eres horrible —dijo Hanji suspirando.
—Dime algo nuevo.
—Necesitamos algo diferente.
—¿Qué tal Lindsey Lohan?
—Dije diferente, no basura.
—Paris Hilton.
—Ella ya ha estado en la portada tres veces.
—¡Christina Ricci!
—No. Ella es demasiado octubre. Necesitamos a alguien que grite diciembre.
—Podemos tener entonces a un viejo gordo con una enorme y puta barba blanca en bikini para la portada.
—Um, ¿disculpen?
Todos los ojos en la habitación se dirigieron hacia Eren, quien estaba de pie a mi lado. La reunión mensual para discutir quién sería el modelo de la portada para la edición de este mes no estaba yendo a ningún lado y me estaba empezando a frustrar con todas estas sugerencias estúpidas de celebridades para la portada de diciembre. Eren incómodamente se aclaró la garganta.
—¿Por qué no solo ponemos a Levi en la portada? Él es el nuevo Editor en Jefe y este será su primer lanzamiento para Recon como Editor en Jefe. Piensen en ello. Los medios han estado sobre él desde que tomó su nueva posición, es el tema más popular en la Industria de la Moda justo ahora y, ¿qué mejor manera de vender nuestra revista que poner a una figura tan controvertida en la portada?
Mierda. Eren tenía un punto ahí. Esa era en realidad… la mejor idea que había escuchado en todo el mes. La habitación estaba en silencio, la redonda mesa de conferencias con todas las otras cabezas de los departamentos murmurando en voz baja como si contemplaran el utilizar la idea de un asistente de todas las personas. Eren se veía nervioso y un poco desalentado mientras esperaba por una respuesta y abrí mi boca para decir algo.
—¡ES PERFECTO! —Hanji chilló. Mi boca se quedó ligeramente abierta al ser interrumpido. Vi cómo Hanji salió disparada de su asiento y corrió alrededor de la mesa de conferencias jalando a Eren en un asfixiante abrazo de oso mientras revolvía su cabello.
—Es una buena idea —alguien más murmuró.
—Recon nunca ha puesto a su editor en jefe en la portada antes. No se ha oído de ello.
—Imaginen todas las ediciones que vamos a vender.
—Podría ser incluso nuestro mejor diciembre.
Bien, esto se me estaba saliendo de las manos. No es como si particularmente me importara ser considerado para la portada de Recon, pero no es exactamente lo que tenía en mente. Yo era el Editor en Jefe, se supone que debo ser el que da las ideas, no mi asistente. Me aclaré la garganta ruidosamente para captar la atención de todos.
—No podemos estar tan desesperados para estar dispuestos a conformarnos con la idea de un asistente, ¿cierto? —pregunté.
—¡TODOS AQUELLOS A FAVOR DE LA IDEA DE EREN, LEVANTEN LA MANO Y DÍGANLO! —Hanji sonrió levantando la mano.
La habitación entera levantó la mano y dijo "yo" en unísono. Fruncí el ceño y siseé en su dirección, traidores. De repente, todos se pusieron rígidos y por un momento pensé que era porque les estaba frunciendo el ceño a todos y cada uno de ellos, pero una familiar y profunda voz cortó el denso silencio de la sala de conferencias.
—Creo que es una idea maravillosa —Erwin puto Smith. Se pavoneó en toda su fresca y suave gloria con su traje gris Armani y sus zapatos Prada y su cabello rubio perfectamente peinado sonriendo.
Observé con leve irritación mientras él colocaba unas de sus enormes manos en los hombros esbeltos de Eren, el jersey verde que traía puesto (2) estaba exponiendo demasiado sus clavículas ahora que estaba prestando más atención a su atuendo. Noté la manera en que la mano de Erwin apretaba el hombro de Eren y permaneció allí demasiado tiempo para mi gusto.
—Eren, ¿qué más crees que podríamos añadir a esta edición? Me gustaría mucho escuchar tus ideas —Erwin prácticamente ronroneó.
Eren tragó y vi la forma en que agarró su libreta con fuerza antes de aclararse la garganta y tartamudear sobre sus palabras un poco. Erwin, ese bastardo, ¿estaba coqueteando con mi asistente?
—¡S-sí! Um, bueno. ¿Q-qué tal si incluso dedicamos un par de páginas en la revista para Levi? Podríamos incluir una pequeña entrevista sobre lo que planea hacer como el nuevo Editor en Jefe de Recon Magazine, sus expectativas, darles a nuestros lectores un vistazo de lo que el Editor en Jefe hace. Podríamos también hacer una sesión de fotos en blanco y negro de Levi trabajando en su oficina y ponerlas junto a los artículos. Mostrar su lado profesional —Eren terminó con confianza.
Los otros editores en la habitación estaban murmurando a esta altura y me percaté de las miradas sorprendidas que todos le estaban dando a Eren. Así que el mocoso podía tener buenas ideas, gran puta cosa. Erwin ahora tenía sus dos manos en los hombros de Eren, no podía ignorar la forma en que su pulgar frotaba círculos en la piel expuesta ahí, haciendo que entrecierre los ojos a la pareja. Eren estaba completamente absorto en la presencia de Erwin para siquiera notar a alguien más en la sala ahora.
—Está decidido. Hagan esta portada en la revista. Estaré esperando con ganas el modelo final antes de que la edición de diciembre vaya a la imprenta —Erwin sonrió a todos los demás en la sala antes de soltar los hombros de Eren y hacer un movimiento para salir.
Justo cuando volteó, atrapé su mirada y le fruncí el ceño. Quería que supiera que estaba al tanto de sus pequeños pases con Eren, irónico considerando que contrató al mocoso para que yo no fuera tentado; sin embargo, aquí estaba él coqueteando con mi mocoso. Esperen, eso no está bien. Quise decir mi asistente, sí, eso es a lo que me refería.
Erwin se fue y noté que Eren lucía un poco aturdido mientras observaba cómo Erwin puto Smith dejaba la habitación y aclaré mi garganta fuertemente sorprendiéndolo. Me levanté y pasé a su lado en dirección a mi oficina concluyendo esta reunión.
—Pon a Mike Zacharius en la línea. Resérvalo para que haga esta puta sesión de fotos, no trabajaré con nadie más. Arregla una reunión con él para que podamos ver los conceptos y temas —Eren estaba siguiéndome rápidamente y podía escucharlo escribir todo lo que acababa de decir.
—Levi, ¿qué hay de la entrevista? ¿Debo hacer una lista de escritores y periodistas confiables?
—No te molestes. Haz que Auruo Bozado lo haga. Es un periodista y me admira, hará que la entrevista suene bien de mi parte.
—De acuerdo. Me encargo ahora mismo.
—Y, Eren —me detuve y giré para mirarlo—. Buen trabajo ahí —murmuré en voz baja. Eren se iluminó como el jodido árbol de Navidad del Centro Rockefeller y sentí un extraño aleteo en mi pecho mientras era cegado por sus blancas perlas. ¿Qué rayos tenían sus dientes? Son tan rectos que me siento como si estuviera mirando un puto anuncio de Colgate.
—Gracias, Levi —dijo igualmente en voz baja mientras sus ojos se dirigían hacia el suelo tímidamente.
—Como sea, no te acostumbres. Estoy seguro de la cagarás de alguna manera para el final del día —rodé los ojos y me dirigí hacia mi oficina de nuevo.
Eren y yo nos separamos una vez que llegué a mi oficina. Él fue directo a su escritorio y empezó con esas llamadas que le dije que hiciera. A pesar de tener una gran pila de trabajo en frente de mí en mi escritorio, me encontraba a mí mismo distraído por Eren de vez en cuando. Mis ojos ocasionalmente se alzaban para mirarlo a través del cristal de mi oficina, mientras él revoloteaba por su escritorio tomando llamadas y escribiendo mensajes, golpeando en su teclado con esa sonrisa en su rostro.
Debo estar volviéndome jodidamente loco o Hanji se las ha arreglado para joderme, o ambos, porque por alguna razón estaba realmente satisfecho de saber que había sido yo quien lo había hecho sonreír así. Un pequeño, simple cumplido y está brillando como el puto sol. Eren Jaeger en verdad era un misterio para mí.
—Aquí está la maqueta de la revista, Levi —dijo Eren mientras me entregaba el libro, notas adhesivas de color neón saliendo de la parte superior y los lados.
—Por fin, mierda. Una vez que termine de revisarlo puedo largarme de aquí.
Escuché a Eren reír suavemente.
—Te haré una taza de té.
—Gracias —murmuré al verlo salir de mi oficina.
Suspiré mientras comenzaba a hojear la maqueta de la revista para la edición de este mes. Todos los departamentos habían presentado sus avances hasta ahora y todo se veía bien; si todas las cosas iban bien con la sesión de la portada y la entrevista, la edición de diciembre estaría antes de lo previsto y por delante de la fecha límite. Hasta ahora, mi primera edición estaba empezando a parecer que iba a ser un jodido éxito, ¿y por qué no lo sería?
Eren regresó poco después con una bandeja de té negro recién hecho. Me sirvió una taza que agradecidamente acepté una vez que me la ofreció y luego estaba de vuelta en su escritorio, escribiendo en su teclado. El golpeteo de las teclas un aburrido pero agradable sonido en el tranquilo espacio de la oficina. La mayoría de los otros ya se había ido, Eren y yo probablemente éramos los únicos en el piso en este momento.
A mitad de la maqueta de la revista, mis ojos ya se estaban cansando y las palabras en frente de mí se volvían borrosas. Mierda, había estado leyendo papeleo y mirando a una pantalla de computadora todo el día. Mis ojos se sentían secos y ardían cada vez que trataba de parpadear, a veces forzando un bostezo para conseguir que mis ojos lagrimeen naturalmente ya que no tenía ningunas putas gotas conmigo. Me recosté en mi asiento y cerré mis ojos tratando de darles un pequeño descanso, me sobresalté cuando escuché el sonido de la voz de Eren justo a mi lado.
—Puede que quieras probar esto.
—¡Puta mierda! ¿Qué demonios, Jaeger?
—¿Supongo que no me escuchaste entrar?
—No me digas, Sherlock. ¿Qué es eso?
Me tendió una pequeña botella verde de gotas para los ojos.
—Prueba esto. Me di cuenta de que frotabas tus ojos antes y bostezabas. Esto mantendrá tus ojos húmedos por un par de horas. Las uso todo el tiempo.
Observé la botella con duda y oí a Eren darme un suspiro exasperado cuando me tomé demasiado tiempo para tomar la botella de su mano. Carajo, como si fuera a utilizar las gotas para los ojos de otra persona, quien sabe qué tipo de enfermedades podría contraer por tener eso en cualquier lugar cerca de mi ojo.
—Cálmate, Jefe. Es una nueva botella de marca. No vas a coger mis enfermedades de "gente normal".
Siseé y le arrebaté la botella de su mano, mi cara se sentía un poco caliente por haber sido atrapado pensando exactamente esa misma cosa hace solo un momento. ¿Era en realidad tan jodidamente obvio?
Desenrosqué la tapa de la pequeña botella y tiré mi cabeza hacia atrás permitiendo que las frías gotas cayeran en mis ojos enviando alivio inmediato a mis retinas. Repetí la acción para mi otro ojo antes de entregarle la botella de nuevo a Eren, quien solo resopló y sacudió su cabeza hacia mí.
—Quédatelo. No quiero coger la enfermedad de "pendejo" de ti —dijo con una sonrisa descarada.
—Tch. Vete a la mierda, Jaeger.
Eren soltó una risa y se dirigió a la puerta de mi oficina. Por más que traté, no pude evitar la sonrisa o la tranquila risa que se me escapó. El mocoso se había adaptado muy rápidamente a mi agria actitud. La primera semana era mayormente callado, a veces solo mirándome con molestia mientras hacía lo que fuera que le pedí. La segunda semana se puso solo un poco más atrevido, rodando sus ojos o tomándose su maldito tiempo cuando lo llamaba. Ahora, era totalmente irrespetuoso hacia mí, pero me di cuenta que solo actuaba tan informalmente cuando estábamos solo los dos en mi oficina. Aun así, no podía dejar de encontrar sus ingeniosos comentarios divertidos. No había muchas personas que conozca que puedan seguir el ritmo a mi propio sarcasmo.
Hablando de esas pocas personas, uno de ellos estaba abriéndose paso hacia mi oficina en este momento. Jean Kirstein. (X) Se pavoneó por mi oficina como el creído imbécil que era con una engreída mirada en su larga cara y un aire de pura arrogancia que parecía que lo seguía a dondequiera que iba. Si había alguien que fuera un puto aún más grande que yo en toda esta oficina, Jean Kirstein lo era. Y eso es exactamente lo que me gustaba de él.
—Así que —dijo arrastrando las palabras—, parece que te vendría bien un buen polvo ahora mismo. ¿Qué tal si te deshaces de Jaeger y me llevas a tu casa en su lugar? —ronroneó tirando de su corbata para aflojarla, por lo que su camisa abierta (3) mostró su cuello y clavículas.
Sonreí mientras él acortaba la distancia entre los dos y prácticamente se dejó caer en mi regazo. Sus dedos inmediatamente trazaron patrones en mi camisa mientras su otra mano abría los primeros tres botones para exponer más de mi propio cuello y piel. Lo vi lamer sus labios seductoramente y eso fue todo para mí. Cerré la maqueta del libro con fuerza, sin importarme de que solo iba por la mitad de él antes de atrapar los labios de Jean en un beso hambriento.
Jean era uno de los pocos revolcones que mantenía cerca, pero no muy cerca. Él conocía mis reglas perfectamente bien y no tenía problema en ceñirse a ellas y por eso todavía me acostaba con él, además de que era un buen polvo. Pero también sabía que solo dormía conmigo por mi posición en la compañía. Jean no era exactamente como Eren, honesto, trabajador y determinado para escalar su camino hacia la cima. Jean se acostaba para llegar allí, aunque el sexo no parecía hacerle pasar del escritorio de recepcionista si los últimos dos años eran alguna indicación. Aun así, lo mantenía alrededor con promesas de darle la posición de Eren.
—Esto puede esperar hasta mañana —gruñí contra sus labios antes de guardar en su sitio la maqueta del libro por la noche.
Separamos nuestros labios y siseé haciéndole un gesto a Jean para que se levantara de mí y así pudiera coger mi abrigo y largarme de aquí. Mientras iba por mi abrigo, noté que Eren estaba completamente absorto con la pantalla brillante de su computadora mientras tecleaba furiosamente. Bien, eso significaba que mi pequeña sesión de besos con Jean no fue vista. No lo necesitaba chillándole a Erwin sobre mis aventuras del trabajo, o cualquier asunto en todo caso.
Rápidamente agarré mi abrigo y me lo puse mientras con prisa caminaba fuera de la oficina, Jean siguiéndome de cerca detrás. Eren se despabiló y sacó su mirada de la pantalla de su computadora cuando salí de mi oficina y la mirada molesta que le lanzó a Jean no pasó desapercibida.
—Anda a casa, Jaeger —lo despedí con rapidez mientras pasaba por su escritorio.
—Nah, ¿por qué no solo se queda aquí y sigue trabajando? Tal vez por fin sea capaz de pagar un corte de pelo y nueva ropa —Jean se burló ruidosamente y puse los ojos en blanco.
—Qué gracioso, porque estoy bastante seguro de que follar a un caballo es ilegal en Estados Unidos. Oops, ¿dije eso en voz alta? —Eren lanzó de vuelta y esta vez fui yo quien soltó una risita mientras oía los tartamudeos estupefactos de Jean.
—¡Jódete, Jaeger!
—Ya quisieras, Seabiscuit. (4)
Decidí que ahora sería un buen momento para intervenir antes de que alguien aquí se fuera con un ojo morado o una nariz ensangrentada.
—Buenas noches, mocoso.
—Uh-huh —respondió y sacudí mi cabeza sonriendo.
—Entonces —dijo Jean mientras se abotonaba la camisa—. ¿Cuándo se abre la posición de asistente? —había una sonrisa maliciosa en su rostro al preguntar.
Me paseé fuera del baño después de tomar una rápida ducha, odiaba el olor que el sexo dejaba y el sudor seco era incluso peor. Tenía la toalla que utilicé para secarme envuelta alrededor de mi cuello mientras regresaba con Jean a mi habitación otra vez, él estaba sentado a los pies de la cama poniéndose los zapatos. Su camisa aún estaba abierta con su corbata de seda colgando de su cuello, su chaleco seguía tendido en el suelo donde lo había tirado una vez llegamos a mi habitación. La paciencia nunca ha sido lo mío.
—Ya te lo dije. Tan pronto como pueda hacer que Jaeger renuncie, el puesto es todo tuyo —me acerqué al mini bar y tomé un vaso limpio antes de servirme una generosa cantidad de whisky.
Mientras tomaba un largo sorbo, sentí a Jean ponerse detrás de mí y envolver sus brazos alrededor de mi torso desnudo. Era varios centímetros más alto que yo, así que sabía que tenía que doblar sus rodillas un poco para descansar su barbilla en mi hombro. Sentí sus labios deslizándose contra la piel de mi cuello y gruñí en señal de protesta. Él sabía que odiaba hacer esta clase de mierda después de follar, besos y abrazos y todas esas otras pendejadas.
Escuché su risa de suficiencia mientras sus dientes rozaban contra mi deltoides y rápidamente me solté de su abrazo. Generalmente no me importaban los chupetones, pero justo ahora acababa de recordar que estaba esperando a alguien más esta noche. Esa mujer con la que había hablado por teléfono antes. Caminé hacia el chaleco abandonado de Jean y lo recogí arrojándoselo.
—Date prisa y lárgate. Estoy esperando a alguien pronto y se verá mal si todavía estás aquí cuando llegue —tomé lo último de mi whisky y disfruté del ardor que dejó mientras se deslizaba por mi garganta hacia mi estómago.
Jean frunció el ceño.
—¿Te vas a encontrar con alguien más ya? Eso es rápido, incluso para ti.
—Menos charla, apúrate —dije oyendo la irritación en mi propia voz mientras salía de mi habitación hacia la espaciosa sala de estar. Podía escuchar el sonido de los caros zapatos de Jean siguiéndome junto con el chasquido de su reloj de diseñador.
—Así que, ¿con quién te vas a encontrar? ¿Es alguien que conozco? —preguntó cuando llegamos a la puerta principal. Escribí el código para desbloquear la cerradura de seguridad en el teclado y mantuve la puerta abierta para Jean, dándole una mirada aburrida mientras lo veía tomarse su maldito tiempo.
—Ni siquiera recuerdo quién carajos es, solo que la conocí en Paris y follamos.
Jean soltó una risa burlona.
—Suena romántico —finalmente salió por la puerta de mi departamento y empecé a cerrar la puerta detrás de él cuando su mano la detuvo.
—Entonces todavía vas a darme la posición de asistente, ¿verdad? —preguntó, de repente sonando inseguro de sí mismo.
Rodé los ojos.
—Sí, ya. Solo lárgate de aquí carajo.
Me di cuenta del súbito dolor en los ojos de Jean, pero lo ignoré mientras cerraba la puerta completamente y esperé a oír sus zapatos girando para caminar por el pasillo. Había un silencio sepulcral. El idiota estaba obviamente todavía de pie afuera de mi puta puerta, podía ver su sombra por debajo de ella y dejé escapar un suspiro exasperado antes de abrir la puerta con fuerza de nuevo.
Como pensé, el idiota seguía allí parado viéndose como un niño al que su mamá le había gritado y rápidamente lo agarré por la corbata y lo jalé juntando nuestros labios bruscamente. Fue corto, breve y en su mayoría solo dientes, pero se veía satisfecho cuando por fin me separé de él y solté su corbata de mi agarre.
—¿Feliz ahora? —refunfuñé mientras me daba la vuelta para regresar a mi departamento.
No esperé por una respuesta mientras azotaba la puerta detrás de mí una vez que estaba en el interior y esta vez, después de un momento de silencio, pude escuchar el sonido de los zapatos caros de Jean repiqueteando contra los azulejos brillantes del corredor. Por fin carajo. Estaba empezando a creer que nunca se iría. Mientras limpiaba mi habitación y cambiaba las sábanas, mi mente se dirigió de vuelta hacia Eren y sus ingeniosos comentarios sobre Jean luciendo como un caballo. No pude evitar soltar una risa al recordar lo molesto que estaba Jean al ver que Eren en realidad tenía las bolas para hablar mierda en su cara.
Parecía que estaba pensando demasiado sobre el chico estos días y eso no me gustaba. Rápidamente me sacudí los pensamientos relacionados con Eren y regresé a mis asuntos mientras esperaba que mi segundo polvo de la noche llegara. No tuve que esperar demasiado tiempo hasta que hubo un suave golpe en la puerta. Es jodidamente bueno el ser yo.
Aclaraciones:
(1) Atuendo de Levi en mi página de Facebook.
(2) Atuendo de Eren en mi página de Facebook.
(X) Canción del capítulo en mi perfil.
(3) Atuendo de Jean en mi página de Facebook.
(4) Seabiscuit: nombre de un famoso caballo de carreras de Estados Unidos. Hay una película con el mismo nombre.
N/T: Ay, me demoré, lo sé, no me maten. (?)
¿Alguien más también se quedó WTF con el Levi/Jean? Recuerdo que me pasó a mí. Pero Eren es amor, y Levi lo sabe~
Si les gustó, dejen reviews, me animan mucho. Gracias por leer.
