Les traigo un nuevo cap con ayuda de mi pervertido compañero Kaiserofdarness
Lamento la tardanza, pero la inspiración y la perversión escasean.
También anuncio que la próxima semana todos los demás fics que tengo tendrán su conti.
Espero disfruten de este cap.
Hay escritos antiguos que relatan el como la única diferencia entre el paraíso y el infierno es el punto de vista de quien lo esté comparando en aquellos momentos, esto ha sido definido puesto que lo que para unos puede ser una bendición, o una fuente de una felicidad extrema, para otros puede ser algo perverso, malvado o atroz, y viceversa, esa es una verdad que se repite entre los individuos. Así que diferenciarlo en ocasiones es imposible.
Y ese era exactamente el problema de Itami tenía en este preciso momento, Itami, primer teniente de las fuerzas de autodefensa japonesas no estaba muy seguro si su situación era buena o mala.
Hace unas horas había por fin le había dado a Yao el sexo que tanto pedía. Por los dioses que la elfa oscura era todo y tal vez más de lo que decía ser en la cama, sin embargo ese no era su problema, en su afán de quitarse a Yao de encima, se había terminado metiendo en un problema mucho más raro: Oficialmente todo había comenzado con una especie de espectáculo, donde él le enseñaría a la elfa a masturbarse, y el calor del momento lo había llevado a no poder resistir el poseer de nuevo el cuerpo de dicha elfa oscura para sí mismo, tras ver como ella disfrutaba de lo que le había enseñado, si así de estúpido como suena. El problema radicaba en la revolcada que Yao e Itami habían tenido después, el pobre Itami sentía como sus caderas le mataban, después de todo aún tenía un orgullo de ser hombre por lo que no se permitió parar hasta que creyó la chica estuviese satisfecha.
Yao quien tuvo que conducir, era incapaz de sentarse recta dando pequeños saltitos ocasionales que le recordaban al soldado lo realizado y a esta que su amo por fin le había metido mano.
-Itami-dono allí está el claro-Anuncio Yao alegre al ver el final de su viaje después de todo esa era una señal de que estaban cerca de su tierra natal-¿Podemos descansar un poco y llegar a mis tierras para el anochecer?
Itami solo asintió mientras revisaba el mapa, estaban muy atrás de lo esperado pero no se podía hacer nada, había sido su culpa que el encuentro sexual entre ambos tomase tanto tiempo, además de dejarlos para el arrastre.
-Estacionarte, a un lado.
-¿Armaremos un campamento?-Pregunto Yao quien claramente aborrecía la idea de tener que ir a buscar leña tras las dos secciones de sexo seguidas, para después tener que conducir el todo terreno por horas mientras que el movimiento le hacía sacar los pocos fluidos que conservaba en su interior de la sesión anterior causándole molestias, si tenía que terminar su día agachándose en una recolección de leña. Eso sin duda no le hacía nada bien a su entrepierna.
-No creo que tengamos que encender una fogata, además parece lloverá dentro de poco.
Itami solo levanto la vista al cielo, y ciertamente pudo ver como las nubes tapaban lo últimos rayos del sol.
Yao asintió agradecida.
Itami solo suspiro mientras comenzaba a repasar en su mente todo lo que había aprendido de Yao en las últimas horas;
Yao era de la raza de los elfos oscuros, elfos que no solo se diferenciaban de los demás elfos por el oscuro todo de su piel, sino también por lo abiertos que eran ellos como raza en temas relacionados con el sexo a diferencia de la raza de Tuka quienes eran más conservadores.
Pese a ser una elfa oscura, Yao era peculiar entre sus congéneres, estaba más que claro que ella era lo que la gente de su lado de la puerta llamaría masoquista, algo que parecía ser inusual entre los elfos oscuros. Si esto se sumaba a su ya de por si buena disposición al sexo por ser una elfa oscura, se obtenía una mescla bastante volátil que Itami no estaba capacitado para manejar por sí mismo.
"No importa como lo vea, cada vez le veo más problemas a este plan"
Yao se relajó una vez hubo estacionado el carro, como no tenía que ir a buscar leña para encender un fuego, podía recostarse en la parte de atrás a un lado de su amo y recuperarse un poco.
-Amo tengo algunas preguntas que hacerle.
Itami solo movió su mano desde su posición en la parte de atrás del todo terreno, no tenía la intención de regresar a verla, o de prender una luz para ver algo en sí, el solo quería dormir un poco.
Yao como elfa oscura tenía una vista mucho más aguda que un humano, por lo que pudo ver claramente el movimiento de la mano de su amo, y lo interpreto como que continuase.
-¿Masturbarse es alguna especie de ritual que las mujeres del otro lado de la puerta hacen para atraer a su pareja cuando esta no está dispuesta?
Itami deseo pararse únicamente para poder estrellar su cabeza contra alguna pared, tronco o roca cercana, todos y cada uno de sus planes para deshacerse de Yao habían fracasado, pero ninguno lo habían hecho tan estrepitosamente como ese.
-¿Este cómo te explico? Masturbarse es lo que hacen las personas cuando no tienen una pareja con quien realizar el coito, es algo así como auto estimularse.
Yao solo ladeo la cabeza confundida.
-¿Y porque alguien querría estimularse de esa forma sin compañía? ¿No es mejor un compañero que usar sus propias manos?
Itami solo enterró su cabeza en la almohada avergonzado, él no podía decirlo, o mejor dicho ella no entendería que; si una persona está caliente no puede simplemente ir a pedirle algo de sexo al vecino como hacen los elfos oscuros, lo humanos del otro lado de la puerta (no estaba seguro de los de este lado, pero esperaba ellos también fuesen incluidos) trataban al sexo como algo un poco más íntimo, claro que habían prostitutas, edecanes, amigos con derecho, y un largo etc. sobre las formas en que los humanos podían disfrutar del sexo sin un vínculo sentimental, pero ni el más salido de los humanos consideraría normal, tener sexo con un vecino, algún familiar, o simplemente algún miembro de la villa, por el simple hecho de estar un poco caliente, y que este lo aceptase como la cosa más común del mundo para que todo después del acto quedase en lo mismo.
-Dejémoslo en que es una cuestión cultural.
Yao asintió, los humanos eran muy raros para su gente.
-Yao ya que estamos, hay algo que me gustaría preguntarte, no sé si es mi idea, o simplemente una mal interpretación, pero ¿tus congéneres que vinieron a ARBUS a buscar trabajo, no están un poco a la defensiva cuando tratan con otros humanos, que no seamos los de la JDFS?
-No es como si nosotros los elfos oscuros nos relacionásemos mucho con otras razas Itami-dono en especial humanos.
-¿Por qué?
-Durante generaciones los humanos han cazado un sin número de criaturas con el fin de obtener sus dones, ya sabe la búsqueda de inmortalidad y esas cosas.
Itami asintió de acuerdo.
Yao solo se acostó a lado de su amo, cobijándose con la misma cobija. Itami sintió la piel de Yao contra su piel, aun no se había recuperado de la anterior cogida, pero el aún se negaba a abandonar su plan de deshacerse de Yao. ¡Él debía deshacerse de Yao o caería en una espiral de lujuria y libertinaje!
-Este…Yao ¿dijiste que te gustaría experimentar lo que le hice a Risa? ¿Verdad?
-¿Heeee? ¿Desea nuevamente usar mi cuerpo amo?
Si hubiese habido suficiente luz iluminando el interior del todo terreno Itami podría haber visto la expresión de total desconcierto de Yao después de todo incluso ella no podía olvidarse de dichas imágenes, además no se sentía en condiciones de satisfacerle una tercera ronda a su amo.
-Sí, creo haberlo dicho, pero a qué viene eso.
Itami se levanta y a tientas saca una cuera de su mochila de los suministros que llevaba de manera reglamentaria.
-Creo que hay algo de tiempo para mostrarte algunas cosas más.
-Cla…a…claro mi amo-Declaro completamente derrotada Yao quien estaba más que cansada, pero aun así, ella no le negaría nada a su amo.
Itami asintió y sacando fuerzas de flaqueza prendió una linterna, era hora de comenzar el tercer round del día.
-Muy bien salgamos a fuera, allí te enseñare lo que es atadura de cuerpo.
Itami realmente se arrepintió de no haber hecho que Yao recogiese leña, pero eso ya no importaba, se las arreglaría con la poca luz que tenían producto de las linternas que llevaban consigo.
Yao se quitó rápidamente la ropa extrañada por las instrucciones de su amo, luego permitió que la cuerda fuese pasando por su oscura piel exaltando sus curvas con los trazos que el realizaba en sus nudos, impidiéndole moverse libremente, y metiéndose en lugares sensibles a cada respiración que hacía... para después sentir la fuerza con la que Itami ajusto las ataduras y estas se acoplaron a su fisionomía.
-Listo.
Itami se alejó de Yao para poder apreciar su trabajo, si bien usaban linternas que por la posición resaltaban la oscuridad de su piel y lo amarillento de la cuerda denotaba como esta se metía entre las piernas de la elfa oscura, como sus pechos eran aprisionados y forzados a sobresalir más de lo debido o como ella carecía de movilidad al de atarle las manos a su espalda.
-No es mi mejor trabajo, pero se ve hermoso –Dijo para sí mismo Itami al observar como las ataduras en forma de tortuga le quedaban perfectamente a la elfa oscura.
-Amo Itami, se me está metiendo la cuerda …..ahhhh-
Yao gimió sonoramente cuando al tratar de caminar su vagina sintió completamente la estructura de la cuerda haciendo fricción con su intimidad.
Itami al ver eso se acercó y tomando la cuerdas jalo hacia el más esa parte oyendo los sensuales gemidos de la elfa oscura, siguió jugando con la cuerda que ataba a Yao, haciendo que esta apretada más las zonas sensibles de la elfa oscura.
La sensación de tener el cuerpo de Yao a su completa disposición le permitió levantar los ánimos de nuevo, pero seguía cansado, demasiado, pero el ver a la elfa oscura retorcerse mientras la cuerda le aprieta más y más, le devolvió la vida a si amiguito bajo sus pantalones, Itami sujeto su cabeza para que esta le diese una mamada que por la posición que tenía atada a la chica le permitió llegar hasta lo profundo de su garganta
Mientras Yao comenzaba lentamente a recorrer su lengua por el miembro de su amo, ignorando completamente el dolor de su mandíbula o las sensaciones que sentía cuando el glande llegaba a su tráquea y se abría paso mientras que los testículos de Itami golpeaban rítmicamente su barbilla.
Itami se arrepentía de no haber traído ninguna crema a base de agua en este momento, era momento ideal para usar la puerta trasera de la elfa oscura, sin embargo no se iba a detener por ese detalle.
-Yao ¿sabes que es sexo anal?
La elfa oscura solo negó con la cabeza mientras seguía moviendo su lengua para estimular el miembro de su amo.
-Bueno, no importa, pronto lo averiguaras.
Itami sonrió diabólicamente mientras sacaba su celular, incluso sabiendo que estaba mal, él quería tener un recuerdo de cómo le había roto el culo a la elfa oscura para ocasiones futuras.
Yao no supo interpretar las acciones de su amo así que se limitó a realizar al pie de la letra las órdenes que su amo le dijo a continuación.
Apoyo su pecho contra el frio metal del todo terreno, con algo de dificultad por la cuerda levanto y apunto su trasero hacia su amo mientras que este solo acariciaba sus glúteos.
-Eres muy linda Yao-Itami le susurró al oído metiéndole lentamente un dedo dentro del culo a Yao quien de inmediato reacciono violentamente ante ese acto-Relájate Yao, esto suele doler un poco al inicio.
Sin embargo las palabras de Itami no lograron llegar al cerebro de Yao.
-¡Amo!, ¡ese agujero es sucio!, ¡por allí sale todo!….!Kyaaaaa!
Itami hizo callar a Yao retorciendo un poco su dedo en el ano de Yao y realizando movimientos algo bruscos.
-Sí, ya lo sé Yao-Itami comienza a retorcer su dedo con más fuerza incluso jalando las paredes internas de la elfa oscura-Se todo lo que hay que saber sobre este agujero, ya verás cómo te hago chillar como un cerdo en el matadero en unos momentos.
Itami no pudo evitar que su vena de sádico brillase al escuchar como Yao se retorcía.
-Bien suficientes preparaciones, ahora lo bueno-Itami saca el dedo del culo de Yao-Tu ensuciaste mi dedo así que creo es justo lo limpies tú.
Al principio Yao se negó a que Itami le metiese sus dedos en la boca sabiendo donde había estado antes, pero al final ella término saboreando su culo mientras limpiaba a lametones los dedos de su amo.
-Bien Yao, lo haces muy bien, con un poco de entrenamiento, puede que llegues a ser tan buena como Risa…-Itami rio nostálgicamente al recordar a su ex esposa actuar de manera similar la primera vez que había destrozado su culo tiempo atrás-…Ahora aquí, mejor te relajas, porque no tengo lubricante.
Yao fue incapaz de entender lo que su amo trataba de decir.
-Relájate.
Itami sonrió y tras posicionar su pene en el recto de la elfa oscura comenzó a empujar la punta de su miembro dentro del culo de Yao. La elfa oscura chillo con ganas mientras apretaba lo más que podía su esfínter en un esfuerzo en que el miembro de su amo no entrase, esfuerzo que solo excitaba más a Itami al saber que en efecto parecía que aun con todos los años de experiencia a cuestas que tenía la elfa oscura era un virgen de dicho orificio.
-No chilles tanto, me duele la cabeza-Itami introdujo una bolita de tela en la boca de Yao para silenciarla-Listo mucho mejor, ahora ¿Dónde estábamos?
Yao trato de gritar pero ya no podía hacerlo, podía sentir como sus intestinos se movían lentamente para darle cabida al miembro de su amo quien ni siquiera parecía dudar en invadir lo más que podía su interior.
Itami trataba de meter todo su miembro dentro de Yao, pero el que la elfa oscura no dejase de apretar su esfínter no le ayudaba en nada, aun así ya llevaba casi la mitad de su miembro dentro de la elfa oscura sintiendo como le apretaba con gran fuerza.
-Esto es más divertido de lo que esperaba... parece no estás muy cooperativa en esto
Itami saco todo su miembro del culo de Yao lentamente, quien pareció relajarse con esa acción solo para después introducírselo con más fuerza intentando tomar más terreno. Aun cuando no podía meterlo por completo por los esfuerzos de la elfa oscura, está por otro lado podía sentir como su culo iba desgarrándose cada vez más y ella misma reaccionaba con fuerza a sus acciones.
Yao sentía todo su cuerpo tenso por dicho acto que en ningún momento alguno de sus congéneres hubiese siquiera consideraría, por unos segundos contemplo la posibilidad de atacar a Itami para detener su sufrimiento, mientras sentía como algo en su interior se rompía mientras más profundo ingresaba el miembro de Itami coloco su pierna derecha directamente debajo de la entre pierna de Itami, un único movimiento y podría golpear con su talón los testículos de su amo, pero rápidamente desecho esa idea, Ella era propiedad de Itami, ella había vendido su libertad para pagarle a su amo el salvar su tribu de la furia del dragón de fuego, ese era su juramento y si este era su destino ella debía aceptarlo.
Itami sonrió excitado, la imagen que se estaba grabando en su celular era oro puro, no solo tenía a la elfa oscura atada en manera bondage sino que la estaba desvirgando analmente, la pobre elfa oscura daba unas expresiones que uno nunca esperaría ver en ella, en sus ojos llorosos no se podía definir si sentía placer, miedo, o dolor ¿tal vez las tres anteriores al mismo tiempo?
"¿Qué nombre le pondré a este video?"
Yao sintió como su amo retiraba nuevamente su miembro de su interior, así que suspiro aliviada, esta era una batalla claramente perdida, Itami tenía todas las de ganar y ella tenía pocas posibilidades de resistirse... parecía comprender el por qué las ataduras que Itami había realizado
-¿Te duele Yao?
Yao se permitió soltar todo tipo de improperios para su amo, ya que su boca estaba tapada por lo que nada de lo que diría podía entenderse, pero sin duda la expresión de su rostro demostró que no estaba nada a gusto con esa situación.
-Tomare eso como un sí.
Itami se acerca al oído de Yao y le susurra.
-Y te dolerá mucho más mientras te resistas…-Esa declaración solo pudo sacarle un gruñido agónico a la elfa oscura-pero dime Yao ¿deseas saber un secreto para que no duela?
Yao asintió frenéticamente suplicándole la respuesta.
Itami solo le mordió dulcemente la punta de la oreja a Yao, si algo había aprendido Itami de todo su tiempo atendiendo a Tuka, era que los elfos tenían una gran sensibilidad en sus orejas, en especial en las puntas de estas.
Yao gimió sonoramente ante esa nueva sensación, le agrado tanto sentir los dientes de su amo tocando su oreja que casi olvidó completamente que su amo estaba queriendo meterle su miembro por el culo.
Itami dejo que Yao se relajase, incluso uso su mano libre para estimular el clítoris de Yao jalando la cuerda. Cuando esta se hubo olvidado por completo, envistió a Yao en su culo con todas sus fuerzas logrando por fin introducirse plenamente en su interior.
La elfa oscura grito con fuerza al sentir la rápida estocada, el dolor invadió su cerebro al sentir como su recto era asaltado, el dolor que sintió fue sublime, aunque trato de apretar su esfínter para cortarle el paso a su amo ya era tarde, todo el miembro de su amo estaba dentro de ella y lo único que lograba era provocarse más dolor.
"Duele, duele mucho, duele tan bien"
Itami no se movió, dejo que Yao se acostumbrase un poco a la sensación de tener su miembro dentro de ella, mientras esperaba se dio gusto filmando con su celular. Después de todo era la primera vez que la elfa oscura tenía sexo anal.
Ya una vez que Yao pareció calmarse Itami comenzó el vaivén, primero con movimientos muy leves, pero conforme Yao parecía acostumbrarse aceleraba lentamente.
Yao estaba más que confundida, ¿Cómo podía agradarle tanto algo que le había dolido tanto hace nada? La elfa oscura podía sentir como el dolor de su cuerpo desaparecía, y era reemplazado por un placer sin precedentes, algo que nunca antes había experimentado en ninguna otra pareja anterior.
Los minutos pasaron y ahora era Yao quien movía las caderas para que el miembro de Itami entrase más profundamente en ella.
-Y tanto que te quejabas en un principio.
Yao gimió algo incomprensible. Itami lo interpreto como una disculpa.
Finalmente Itami descargo completamente dentro de Yao. La elfa oscura cayo de cara una vez su amo la hubo llenado de su caliente semilla que dicho sea de paso dada la sensibilidad del área sintió como le quemo su interior de manera gratificante.
El celular grababa el momento final, Yao completamente cansada estaba tirada boca abajo, aun atada, mientras semen blanco con sangre roja, salían del interior de la elfa oscura.
-Esta es sin duda una imagen para recordar-Itami retira la mordaza de Yao-¿No lo crees?
-Si…si mi amo…..tenía razón mi amo.
Itami sintió que era hora de descansar, pero su sadismo natural no le permitía terminar así el video, era hora del gran final así que desato las manos de Yao.
-Yao, levántate tú, lo ensuciaste así que tú lo limpias.
-Si….mi…..amo….como…..desee.
Yao sabía lo que su amo deseaba de ella, pero su cerebro estaba en blanco, le costaba pensar en cualquier cosa, su interior palpitaba en dolor y placer. Aun así con movimientos bastante torpes se arrodillo.
-Creo que este final para mi video solo sería mejor si levantases tus manos con la señal de la paz…..pero creo eso ya es pedir mucho….si sigue así Yao, asegúrate de dejar mi polla rechinando de limpia.
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La noche llegaba a la comunidad de ARNUS, y con ella el final de otro día, donde los comerciantes trataban de obtener ganancias a costa de otros, los mercenarios buscaban trabajos para obtener dinero, los ciudadanos comunes y corrientes trataban de llevar sus vidas de la mejor formar, pero en los cuarteles de la Policía militar que custodiaban la seguridad de la comunidad de ARNUS y curiosamente en una de sus habitaciones donde había arribado cierta apóstol tras cumplir su vigilancia noto como cierta humana encargada de servir de traductora entre los nativos y las fuerzas de la JSDF le saludaba discretamente.
-No fue un día agradable ¿verdad Rory?
Leilei, la aprendiz de mago del anciano Kato, era posiblemente la única persona que no huiría al ver la cara con la que Rory, la semidiosa sierva de Emroy, esta que amenazaba de muerte a todos aquellos que perturbaban la paz de ese sitio, incluso se orinarían en sí mismos con solo su presencia pero con ella era distinto.
-Me he sentido rara toda la mañana-Se quejó Rory-Algo….raro me pasa de repente siento como si mi fuerza fuese drenada, no me siento débil, simplemente molesta, pero no es por almas...o algo que conozca.
Leilei asintió mientras veía a Rory sentarse sobre una silla, estaba claro que la semidiosa no era la misma que siempre. Se la veía cansada, o mejor dicho, se la veía aburrida y molesta por alguna razón.
-Sé que te animara ¡Curry!
Tuka la elfa que había enloquecido y confundido a Itami con su padre entro en la habitación con una radiante sonrisa y una gran olla en sus manos.
Rory levanto un gruñido, tratando de hacer su más amenazadora cara, para alejar a la alegre elfa, pero eso solo le gano que Tuka le frotase la cabeza como si fuese un gato.
-Ya, ya Rory, aquí, aquí.
Leilei casi sonrió al ver a la elfa acariciar la cabeza de la semidiosa como si de un gato se tratase.
Rory al principio se opuso, quiso alejarse pero al final se rindió, Tuka y Leilei habían llegado a convertirse en sus amigas y ella aceptaba esos lasos con todo lo que ello implicaba, lo malo lo bueno y lo raro (lo cual parecía ser lo más abundante).
-Supongo padre no vendrá a comer esta noche… ¿nos repartimos su curri?-Pregunto Tuka haciendo que las presentes asintiesen unánimemente-Bien.
-¿Que se supone itami está haciendo? Creí estaría castigado hasta la próxima semana.
La pregunta de Rory dejo a la elfa y la maga con duda, a ambas Itami les había pedido ayuda el teniente, pero ambas se habían negado alegando que tenían cosas que hacer en la ciudad, y no podían salir así.
-Padre dijo que necesitaba hacer algo donde los elfos oscuros, creo-Respondió Tuka mientras trababa de recordar lo pasado ayer.
Leilei asintió.
-Aparentemente dejaron el todo terreno que usamos para transportamos allá, así que debía traerlo lo antes posible si quiere le den permiso de volver a Japón.
-Visitaremos a la madre de papa…. ¿Debería llamarle abuela?
Leilei recordó con algo de miedo, si bien la maga se había enfrentado a un dragón de fuego, ella aún era mujer, así que lo cercano que estaba de visitar a la madre del hombre con quien había realizado la ceremonia de las 3 noches la inquietaba mucho ya que planeaba, si la situación lo ameritaba, ella debía dar a conocer que había completado satisfactoriamente el ritual.
Rory sonrió la idea de regresar a Japón le agradaba, con un poco de suerte podría compartir una agradable velada con Itami de nuevo, en esta ocasión se encargaría de destruir el celular de forma apropiada primero, no quería nuevamente la interrumpiesen.
Tuka ladeo la cabeza mientras veía a sus compañeras perdidas en sus pensamientos mientras introducían comida a sus bocas de forma casi robótica.
-¿Dónde está Yao?
La pregunta hizo que Rory se atragantase con el curri, ahora recordaba a la elfa oscura completamente desnuda arrodillaba al pie de la cama de Itami.
-Si no está aquí, puede ser que ella se fuese con Itami, después de todo ella no posee algún papel en ARNUS-Respondió Leilei secamente-Espero no le cause problemas a Itami.
Tuka asintió y repartió el curri que le tocaba a la elfa oscura entre los presentes.
-Entonces nada ¡más comida para nosotras!
Rory vio su plano ahora lleno a rebosar de curri.
-Esto es demasiado Tuka.
Pero las quejas de Rory cayeron en oídos sordos, la elfa ya estaba comiendo su plato.
-Vas a engordar-La insulto Rory
-Los nutrientes son necesarios para crecer-Se defendió Tuka.
Leilei se limitó al sonreír mientras veía a la elfa y la semidiosa discutir sobre los pros y contras de comer mucho. De alguna forma se había formado un grupo muy diverso entorno a Itami.
-Tuka ahora que recuerdo hay algo que he querido preguntarte; ¿es normal que los elfos se auto flagelen? O más bien ¿Cuáles son los métodos de expiación usuales en ustedes?
La pregunta de Rory desubico a las presente unos segundos.
-¿Porque la pregunta?
-Ayer vi a Yao arrodillada al pie de la cama de Itami.
Tuka suspiro derrotada, Yao no era un tema que le agradase tocar, aun cuando había comprendido y aceptado los motivos de la elfa oscura para hacer lo que hizo, ella hubiese sido muy feliz si no la hubiese tenido que verla de nuevo, pero siendo los únicos elfos en la comunidad de ARNUS el que las uniesen a todos en un mismo grupo.
-Estos castigos autoimpuesto de Yao comienzan a ser un problema ¿Qué problema creen le haya causado a Itami esta vez?-Pregunto Leilei.
Rory levanto los hombros en señal de no saber, Tuka solo suspiro.
-Padre tiene problemas de nuevo por esa mujer.
Rory dejo su cuchara y hablo de nuevo.
-Lo que sea esta vez fue algo más grave de lo normal, en esta ocasión encontré a Yao completamente desnuda esperando arribase Itami a sus aposentos.
Leilei enrojeció al escuchar a Rory y le miro de manera demasiado expresiva para la maga, después de todo solo ella tenía el derecho ante los dioses de hacer algo así ahora, mientras Tuka se cubría los ojos con sus manos mientras se lamentaba de que Rory le comparase con esa pervertida.
-Elfa desvergonzada, ¿Qué problema causo a padre en esta ocasión? ¿Acaso hizo algo que incluso le hiciese abandonar la poca dignidad que tenía?
-Sería mejor que Itami se deshiciese de ella –Dijo tajantemente Leilei… odiaba admitirlo pero en la cama dudase ella fuese competencia para una elfa oscura de gran experiencia- Es una mala influencia.
Fueron las opiniones de Tuka y Leilei. Claro que ocultaban mucho de sus verdaderas intenciones.
Rory se limitó a reír de buena gana, si así reaccionaban ante algo de ese nivel, ¿Cómo reaccionarían si ella les dijese lo cerca que estuvo de tener sexo con Itami en su última visita a Japón? Era algo que probaría en otra ocasión.
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La noche también llegaba en la ciudad capital del imperio. Lo cual significaba que era el momento propicio para que los diplomáticos de Japón hiciesen unas visitas a sus aliados, todo con el fin de promover la paz en las pláticas con los senadores afines.
-Es un placer volver a verlo Suwara-
Hablo una mujer de al menos 40 años, quien le sonreía al japonés como si este fuese un pariente cercano.
-El placer es mío, mi señora-Respondió Suwara-¿Sherry esta…..?
-En su habitación-La mujer se ríe de buena gana- Lo ha estado esperando toda la semana, con impaciencia.
Suwara solo asintió y sin decir más se fue en búsqueda del pequeño dolor de cabeza que era para el Sherry.
Por el camino pudo escuchar todo tipo de comentarios, todos relacionados de alguna forma a su supuesta relación con la hija de del clan Tyueri.
Y es que desde la fiesta en el jardín, que la princesa Piña había patrocinado. La menor parecía haberle tomado cariño al político japonés. No era algo que le molestase a Suwara, él era un diplomático exitoso y formar relaciones favorables por el bien de su país era su meta, era solo que Sherry le ponía los pelos de punta a veces, y todo se habían agravado cuando una de las caballeras de Piña Colada había dicho que uno de sus seudo pairos artísticos eran los doujins fujoshis en la mayoría. Lo cual podría interpretarse con que los japoneses preferían las menores de edad, cosa que había molestado a Suwarara.
Suwara se paró firma frente a la puerta de Sherry, y como si se tratase de un soldado en el frente de batalla, toco la puerta.
-Sherry soy Suwara ¿puedo entrar?
Se escuchó un grito, y luego varias cosas cayeron, un nuevo grito desesperado y la pequeña Sherry salió de su habitación.
-Suwara que gusto verlo, no lo estaba esperando.
Sherry hablo apresurada mientras salía de su cuarto, asegurándose cerrar la puerta detrás de ella de tal forma que Suwara no pudiese ver el interior de esta.
-A sido un día difícil y largo, pero pensé en cumplir mi promesa-Suwara le muestra una pequeña caja, hermosamente envuelta en papel plateado.
-¿Promesa?-Pregunto Sherry.
Suwara solo asintió y abrió el pequeño regalo revelándole un collar de hermosas perlas blancas.
Sherry sonrió mientras veía el hermoso collar casi como si este fuese a desaparecer cuando sus ojos se apartasen.
Suwara dejo la caja en una mesa cercana y con un carácter que reflejaba sus años en la política, se lo puso a Sherry en el cuello.
-Se ven hermosas en ti sin duda alguna pero no son nada comparado a tus bellos ojos.
Sherry solo giro mientras tocaba el collar en su cuello. Corrió hasta el espejo más cercano y con ojo crítico examino su imagen.
Suwara sonrió con hipocresía, ¿Por qué había tenido que regalarle un collar de perlas a una niña? Obvio, queria a su padre como aliado en las negociaciones de paz entre el Imperio y Japón ¿Cómo había conseguido que sus superiores aceptasen el presupuesto del collar? Simple, era el enganche sentimental para sus futuros planes ya que esperaba ellos concordaran con el sobre la importancia de dicho clan en las negociaciones de paz, ¿Por qué había tenido que venir este día en particular y no cualquier otro? Obvio, Japón pensaba entregar la cabeza del dragón de fuego en los días por venir, así que necesitaba crear lazos con esta familia rápido. En otras palabras todo era parte de un plan, claro que todo eso perdía sustancia cuando se hacia la pregunta que lo inquietaba cada noche ¿Por qué Sherry? No había respuesta a eso, Suwara pudo haber cortejado a cualquier otra mujer de la corte imperial, pudo haberle enseñado japonés como un pretexto para acercarse a cualquier otra familia, incluso las hermanas mayores de la propia Sherry estaban en la lista, así que ¿Por qué ella? Era una pregunta que necesitaría responder.
-Señor Suwara eh estado practicando mi pronunciación ¿Quiere escucharme?
-La verdad estoy algo corto de tiempo-Suwara solo ladeo la cabeza, no había necesidad de perder más el tiempo con ella, bien podía irse, pero- Supongo puedo tomarme un pequeño descanso de mis obligaciones.
Sherry sonrió y para Suwara fue como si hubiese vuelto a amanecer, a pleno anochecer, el mundo mismo pareció perder importancia, y Japón no era más que un recuerdo en la mente del diplomático.
¿Por qué los ojos de esa pequeña lo veían de esa forma? No sabía.
¿Por qué seguía viniendo pese a los poco agradables rumores que había sobre ellos? No sabía.
¿Por qué sus ojos delineaban los labios rojizos de Sherry mientras esta se esforzaba por habar japonés? No sabía.
Y al final todo eso no importaba, él era feliz, aquí en medio de un campo de batalla, con muchas posibilidades de morir de una forma atroz, el era feliz, siempre y cuando Sherry sonriese.
Si les gusto esta historia no se olviden pasarse por mis otros trabajos o busquen las historias de una lucha por ser (Uzumaki, Dranel, Kurosaki, Kepchu, o britania)de kaiserofdarness donde yo le ayudo un poco.
también les sugiero leer el fic de GATE: Asi que las Fuerzas Armadas Mexicanas fueron a pelear allí.
bye. !comenten!
