Eclosión
-¡Haruka no tengo tiempo para esto!- espetó Satoshi- entrégame ese huevo y ponte a salvo-
Haruka se mostraba nerviosa, pero se aferró al huevo; Satoshi tomó la mano de Haruka intentado arrebatarle el huevo por la fuerza, pero tuvo que dejarla rápidamente cuanto vi una esfera de energía dirigirse hacia él. Haruka se mostró sorprendida, tanto por la esfera, como por la velocidad de Satoshi al esquivarla.
-Satoshi oni-chan, no te habrás olvidado de él ¿verdad?-frente a Amber apareció una criatura morada de casi metro y medio.
-por supuesto que no lo olvidaría- respondió Satoshi forzándose a sonreír. Haruka percibió que al joven se le dificultaba la respiración- gengar tiempo sin verte; lamento que nos encontremos en estas circunstancias aviejo amigo.
El monstruo frente a Amber soltó una risotada burlona y se sostenía el estómago mientras levitaba frente ellos, gengar al parecer era su nombre.
-no habías prometido no volver a utilizar la evolución Gijinka?- pregunto la pequeña.
-estas son las cosas que me obligas a hacer. Se una buena niña y ven conmigo, ya no tienes a Mewtwo, es peligros que estés sola.
-lo siento oni-chan, pero aun no estoy derrotada-
-¡déjate de estupideces Amber! Gengar no te será suficiente cuando te rodeen los espiritomb-
-es verdad .pero este gengar es especial-
La pequeña levitó en dirección a la ventana si apartar la vista de Satoshi, el joven se lanzó a alcanzarla pero fue bloqueado por el gengar. El joven lo esquivó y empezó a disparar fuego de su mano en dirección al monstruo pero una especie de barrera invisible lo cubría. Satoshi insistió de nuevo con un ataque de fuego en forma del kanji dai, pero gengar lo esquivó desvaneciéndose en el aire.
-Ya veo, No es gengar. No sé qué haces aquí, pero no podías ser más inoportuno mew-
Aquel al que llamaban gengar empezó a brilla frente a ellos, luego empezó a menguar rápidamente; cuando finalmente cesó de brillar frente a ellos levitaba una criatura de aproximadamente medio metro de altura, tenía forma semejante a un gato, aunque su cola era demasiado larga, y parecía ser bípedo.
La nueva criatura lanzó una esfera que desprendía un brillo azul la cual dio directo en Satoshi, sin embargo no pareció afectarle al chico.
-vamos ¿eso es todo lo que el ancestro de los pokemon puede dar?- instaba Satoshi al pokemon.
Pero aquella criatura solo respondía moviéndose de un lado a otro, Satoshi se notaba excesivamente cansado, aun así se embistió contra su oponente, pero cuando este lo vio cerca apareció una especie de barrera azul en forma de burbuja que lo protegió. Luego empezó a emitir un aura azul, tras esto algunas roca de tamaño considerable se juntaron tras él, Satoshi al ver esto voló hasta la ventana y salió del edificio seguido de las rocas a las cuales se unieron otras detrás.
Haruka aprovechó la pelea para salir de la habitación y dirigirse a la salida del edificio, sin embargo el pasillo parecía haber sido alargado de manera indefinida por lo que no podía verle salida por ningún lado; sin rumbo fijo Haruka comenzó a correr con el huevo aun en brazos, solo deseaba alejarse de allí y ponerse a salvo. No había avanzado mucho cuando el techo se derrumbó frente a ella debido a la entrada forzada echa por Satoshi; ella intentó huir de nuevo por donde había venido, pero Satoshi disparó un rayo de luz que destruyó el camino frente a ella dejando ver una caída que parecía no tener fin, Haruka retrocedió horrorizada, intentando alejarse del vacío que cada vez ganaba mayor tamaño debido a que el piso iba cayendo.
-este es un campo establecido por mew, desde que llegó abrió una brecha DP en la que nos vimos atrapados-el joven a pasos lentos comenzó a acercase a ella- Haruka, esto no es algo que te deba preocupar, dame ese huevo y te sacaré de aquí.
La joven se aferró totalmente asustada al huevo; ya no tenía a donde huir y Satoshi estaba frente a ella, sin embargo, se negaba a darle el huevo. Haruka se percató que a Satoshi se le notaba cada vez desesperado y su respiración se hacía a cada vez más forzosa.
-dime oni-chan ¿tanto importa la organización Rocket que no tendrás reparo en hacerle daño a los pokemon?- Amber hablaba a espaldas de Satoshi, mew jugueteaba alrededor de ella sin perder a Satoshi de vista. Haruka no se percató en que momento llegaron, y al parecer Satoshi tampoco.
-No permitiré que le hagan daño a este pequeño, Amber- Haruka vio que Satoshi empezaba a hacer muecas de dolor, aunque no comprendía el porqué.
-ya me habías echo la misma promesa hace mucho ¿lo recuerdas?-
-la recuerdo muy bien; créeme, es algo que no podría olvidar fácilmente-el joven se giró completamente dejando a Haruka a sus espaldas- pero en estos momentos lo que más me importa es terminar esto cuanto antes.
-bueno oni-chan, veremos cuáles son tus prioridades- dijo la niña soltó una pequeña risa.
Mew concentró una gran esfera de energía a su alrededor y la disparó directamente contra Satoshi, este al encontrase en un espacio cerrado no tuvo lugar a donde huir y recibió el golpe de lleno; la explosión del golpe hizo que el pasillo donde se encontraban empezara a derrumbarse completamente, Haruka y Satoshi cayeron cuando el pisó se desmoronó bajo sus pies. Haruka cerro sus ojos y abrazo con fuerza el huevo, sentía que era el fin, que pese a hacer su mayor esfuerzo por huir todo había sido en vano "desde un principio sabía que no podría hacer nada; aun así lo intenté" se dijo para darse un poco de ánimo en la caída. Pero fue sorprendida cuando sintió unos brazos rodearla; la joven abrió los ojos y cuando miró hacia arriba, el Satoshi que siempre había conocido la tenía abrazada, recostada contra su pecho. Al lado de ellos un dragón anaranjado caía inconsciente, Satoshi la miró a los ojos y sonrió suavemente.
-estaremos bien. Pero debiste hacerme caso- ella solo se limitó a dejar escapar las lágrimas y se refugió un poco más contra el pecho de Satoshi ante esta interminable caída; no sabía cuánto tiempo más tardaría en llegar al fondo pero lentamente fue perdiendo la noción de sí misma, hasta que finalmente quedo inconsciente.
En una inmensa pradera estaba sentada una joven de no más de catorce años con la vista centrada en el horizonte. Su cara reflejaba su estado de concentración, parecía estar sumida en sus pensamientos. La joven llevaba un atuendo un tanto veraniego; pantalón corto, camisa un tanto ceñida, chaleco corto y zapatillas. Llevaba su cabello castaño recogido en dos coletas lo que le daba una imagen un tanto infantil pese a su grado de concentración. Sin embargo, el grito de una niña llamándola la sacó de sus pensamientos.
-Hitomi Onee-chan- la llamaba a gran voz una pequeña niña de vestido blanco. La pequeña corrió hacia ella y la abrazó por el cuello a sus espaldas- creí que te demorarías algunos días más; ¿por qué no nos visitaste primero cuando llegaste?
- La misión fue relativamente fácil; pero debía meditar un poco antes de ir a verlos, siempre es bueno para comprender un poco a las personas a nuestro alrededor-
-¿y sobre que meditadas?- preguntó la niña rodeándola hasta sentarse en sus piernas.
-nada en especial. Solo, que cada vez hay más personas intentando usar los pokemon para beneficio propio, aun a costa del sacrificio del pokemon-
-no te gusta enfrentarte a otros pokemon ¿cierto?-
-no. pero mientras el pokemon haga cosas malas, es mi deber detenerlo-
- mi papá dice que ni las cosas, ni los pokemon puede ser llamado malos-
-cierto ya me había dicho algo así en algún momento- dijo la joven con una leve risa entre suspiros- según él, los únicos que pueden ser llamados malos o buenos son las personas. Pero me parece que eso encasilla a las personas sin darles derecho a defender sus ideales.
-no entiendo lo que dices Hitomi Onee-chan,-dijo la pequeña poniéndose en pie y dando unos pasos al frente con las manos a sus espaldas- pero ahora ya sé que quiero ser, cuando cumpla los diez años me convertiré en una ranger; me uniré a ustedes para proteger a los pokemon, la naturaleza y las personas.
-ya veo- respondió la peli castaña sonriendo mientras se ponía en pie- es difícil ser un ranger, pero cuentas con todo mi apoyo Amber.
Haruka sentía pena por la niña que miraba en aquella visión; sus ojos cedieron y cayó de rodillas mientras las lágrimas rodaban por su rostro. Pero esta imagen lentamente empezó a difuminarse mientras sentía que alguien la llamaba "Haruka, no deberías inmiscuirte en recuerdos ajenos" decía aquella voz; la joven quitaba las lágrimas de sus ojos, pero estas se rehusaban a desaparecer y continuaban brotando.
-¿Por qué?- dijo entre sollozos- ¿Por qué tiene que ser así?
-todas las personas mueren. Unos más temprano que otras, pero el final es el mismo- respondió aquella voz.
-¡nos es lo mismo!- replico ella sin dejar de sollozar- ella solo era una niña.
-y no será la primera en morir. Hay vidas que se esfuman incluso más temprano, Haruka. Pero eso es algo que no estas acostumbrada a ver; vives en tu mundo de fantasía creyendo que nada malo ocurre a tu alrededor, pero el sufrimiento es inevitable. Déjame contarte algo, hay niños que van a una escuela, juegan, aprenden, se divierten, hacen amistades, puede ser que les guste otro niño, van a sus casas a ver a sus dos padres y sus hermanos, sus vidas son tan perfectas que parecen el final de un cuento de hadas; en contraste hay quienes no tienen padres, poseen alguna enfermedad terminal, luchan día a día por sobrevivir, tiene traumas psicológicos que nunca llegaran a superar, están solos en el mundo sin derecho a sonreír de manera honesta.
-entonces de nada vale esforzarse- replicó ella con un atisbo de rabia en su voz.
- debía ser lo lógico. ¿Qué sentido tiene la vida si al final nada sacamos de ella? Aun así decidimos luchar. Hay quienes tienen por quien luchar, hay quienes tienen cosas por las que luchar, sueños, esperanzas… mientras aceptemos vivir, debemos aceptar que lo hacemos por algo o por alguien.
-pero ella…-
-ella tenía un sueño muy grande y altruista. Tal vez no ostente un rango o título, pero aun lucha por proteger a los pokemon de las personas inescrupulosas; la prueba es el huevo que te dio.
-¡el huevo!- exclamó ella sobresaltada al percatarse que ya no lo tenía con ella.
-no te preocupes por eso, solo concéntrate, Haruka- Ella volvió a sentir como sin el mundo se derrumbara y debido a esto despertó bruscamente.
Cuando abrió los ojos estaba recostada en las piernas de Satoshi; puso su mano en sus cara y se percató que estuvo llorando en sus sueños "no fue un sueño" pensó al ver la sonrisa melancólica que tenía Satoshi. La joven se sentó y limpió sus ojos esquivando la mirada de su acompañante, luego dirigió su mirada a su alrededor y se encontró con un hermoso jardín con un pequeño lago en su centro, tras vez aquella imagen, recordó que el huevo no estaba por ninguna parte.
-el huevo- le pregunto de manera brusca a Satoshi; este solo se limitó a sonreír mientras se ponía en pie para dirigirse a la orilla del lago.
-¡Manaphy, ven aquí!- gritó Satoshi.
Poco después Haruka pudo ver una criatura de color azul que se dirigía hacia Satoshi. La pequeña criatura no tendría más treinta centímetros de altura, era de color azul con ciertos puntos amarillos en su cuerpo, en el centro de su pecho poseía un cristal rojo que combinaba de manera armoniosa con la expresión inocente que poseía. Haruka se acercó a Satoshi para ver mejor a aquella criatura, pero en cuanto esta vio a Haruka salto hacia sus brazos, luego empezó a recostarse contra el pecho de la joven. Ella quedó conmovida por el comportamiento de la criatura y empezó a acariciarle la cabeza.
-su nombre es Manaphy. Es uno de los pokemon más raros que existen-
-Así que te llamas Manaphy, eh… es un nombre muy lindo para un ser tan tierno- le dijo ella de manera mimada al pokemon. Pero en un momento de estarle haciendo mimos recordó donde había obtenido aquel huevo- Manaphy salió del huevo que yo tenía ¿verdad?
-así es- respondió Satoshi de manera simple mientras remangaba las botas de su pantalón.
-recuerdo que estaba huyendo, luego me tenías atrapada pero fuiste detenido por la niña… Amber, creo que era su nombre. Luego el piso debajo de nosotros se desmoronó y caímos.
-en medio de la caída te desmayaste y el huevo se abrió. De inmediatos fuimos tele-transportados aquí; deja a Manaphy en el agua.- Satoshi metió las piernas en el agua- no le haré daño a Manaphy si es lo que temes- Le dijo al verle la cara de duda que esta tenía ante la proposición del joven; Haruka pudo ver que presentaba heridas muy fuertes en sus piernas y decidió aceptar su propuesta.
-¿y dónde estamos exactamente?- preguntó ella depositando a Manaphy en el agua
-esto es un templo para los pokemon que son como Manaphy. En total son siete criaturas, las cuales conocemos como pokemon legendarios dulces, o PLD para abreviarlos si quieres.
-¿Por qué decía la niña que ustedes querían hacerle daño a este pequeño?- le preguntó Haruka
-Como sabes pertenezco a la organización Rocket, la organización que se encarga de detener a los pokemon- "imposible olvidarlo" pensó Haruka mientras Kasumi venía a su mente- allí existen varias subdivisiones, cada una con una tarea especial. La mía tiene dos tareas importantes, encontrar a todos los PLD y detener a Amber y al pokemon que la acompaña, Mewtwo. Pero ya hace dos años que estamos con la tarea de Amber y hasta ahora no hemos obtenido resultados. Aparte que lo de encontrar los PLD tampoco se nos ha dado muy bien.
-¿y entonces porque siguen en eso?-
-hay varios motivos para eso. Pero la organización solo nos tiene porque simplemente no hay nadie mejor para ello.
-un tanto egocéntrico, ¿no crees?- comentó Haruka de una manera un poco sarcástica. Haruka miró al pequeño jugando mientras reunía algunas ideas- dices que llevan dos años intentando detener a Amber ¿no?
-más bien al pokemon que anda con ella, Mewtwo es su nombre-
-pero cuando llegaste al salón habías dicho que el había sido derrotado ¿o me equivoco?-
-tal como dices él fue derrotado- respondió Satoshi tras pensarlo un rato- pero para eso tuve que usar métodos que no deseaba. Aun así las cosas no pasaron a mayores esta vez.- concluyó poniéndose en pie; Haruka vio las piernas del joven totalmente recuperadas.
-¿Cómo se curaron tus piernas?- preguntó ella asombrada.
-esta es una de las habilidades que tienen los PLD- respondió entres sonrisas. Luego acomodó su ropa- Haruka, debemos volver- dijo de manera más seria- Aun no hubimos terminado y me preocupa lo que pueda ocurrirle a Amber.
-¿pero cómo se supone saldremos de aquí?-
- tienes que decirle a Manaphy que deseas salir de aquí, cuando el sienta tus emociones seremos tele transportados-
-¿debemos abandonarlo aquí?- preguntó ella agachando la mirada con tristeza.
-No, el vendrá contigo. Ya que eclosionó debe ser protegido; además…- Satoshi le levantó la cara y le dedico una sonrisa un tanto extraña, sin embargo fue reconfortante para ella- creo que hago esta promesa muy a menudo, pero te prometo que no dejaré que le hagan daño.
Haruka asintió y cuando Satoshi le soltó la cara se acercó al borde del lago.
-¡Manaphy!- gritó a la pequeña criatura que estaba jugando en el centro del lago. El pequeño se acercó nadando y de un salto se depositó nuevamente en sus brazos- Manaphy es muy bello verte jugar aquí, pero ya tengo que volver a casa- la pequeña criatura repitió su nombre con cara de confusión- debemos ayudar a una amiga, así que queremos volver a donde estábamos-
Aquellas palabras llamaron la atención de Satoshi pero no dijo nada; Manaphy por su parte repitió su nombre de manera alegre, Haruka tomó aquello como que el la había entendido. Satoshi se acercó a ella y la tomó de la mano; luego apareció una gran luz bajo sus pies, esta se expandió hasta segarlos totalmente. Cuando la luz desapareció ambos se encontraban de nuevo en la escuela de Haruka, sin embargo la imagen ante ella le daba la impresión de que aquello ya no era una escuela, más bien parecía un campo de batalla, y para desgracia de ella, sus amigos estaban en medio de ella.
