¡Holis, bellezas!, he aquí un capítulo especial, lo hice el día de Halloween, así que es de "terror", los capítulos especiales no afectan a la historia como tal.

Advertencia: Boys Before Flowers/Chicos ante Flores/, no me pertenece, hago esta historia por entreteniendo.

"bla bla bla" son pensamientos.

- Hola -Idioma en español, de todos modos se avisa.

- Hello -Idioma en inglés.

- Llamada telefónica de la otra persona

"Mensajes de texto"

En esta historia TÚ eres la protagonista, del mismo modo que está narrado en segunda persona.

Disculpen si hay algún error ortográfico.

_ _ para tú nombre y tú apellido.

Capítulo Especial 1

Era el final del mes de Octubre, es decir 31, y por consiguiente el frio por Seúl, llegaba hasta los rincones menos inesperados.

Estabas cerca del calentador aquella noche frío, tenías una frazada encima mientras veías la televisión y tomabas chocolate caliente, suspiraste tratando de buscar algún canal que te recordara un poco a tu casa, pero o pasaban noticias o pasaban series y novelas coreanas y si no era eso, eran películas de terror, no estaba mal, solo no te gustaba y en casa, siempre que era 31 te la pasabas viendo películas grabadas.

Tu celular sonó y con la frazada tras la espada, fuiste a agarrar el teléfono- ¿Sí?

- ¡_ Unnie! -De otro lado de la línea estaba Jan Di emocionada- Voy a ir con mi hermano a por el vecindario a buscar dulces, ¿Me quieres acompañar?

- ¿Dulces dices?

Si había algo que te gustaba de sobre manera eran los dulces, a pesar de esto dudaste.

- Sabes que me tienen en un régimen -Dijiste, Jan Di rio- Es verdad, si subo un aunque sea medio gramo sería mi fin.

- No exageres, haces ejercicio la mayor parte del tiempo.

- Bueno, está bien -Dijiste- Eso sí, no me mandarás a ponerme un disfraz, ¿verdad?

- No, ¿Cómo crees? -Rio Jan Di- Te espero frente a mi casa.

- ¡Sí! -Colgaste el teléfono y fuiste a ponerte algo cómodo y abrigado, unos pantalones negros, unas botas marrones con medias de la lana, una chaqueta gris y una boina negra.

- Espero no morir de frio -Dijiste agarrando los guantes de lana que estaban en la entrada junto a tu cartera y las llaves del apartamento, recordando que habías dejado la tv prendida, fuiste y la apagaste, miraste el lugar- Bien, ya vuelvo -Dijiste a la nada y saliste del lugar.

Jan Di se balanceaba frente a la tintorería que portaba su nombre, mientras que su pequeño hermano, Yi Hyun, vestía de un travieso pirata, lo miraste con una sonrisa y saludaste a tu amiga- Menos mal llamaste, me iba a ahogar en chocolate.

- No sería raro -Dijo Jan Di- ¡Vamos, Gea Eul nos está esperando!

Caminaron por las calles de Seúl hasta donde la muchacha los esperaba con una sonrisa, para luego a las casas y empezar a pedir dulces como los demás chicos, de vez en cuando una que otra amable persona les daba a ustedes, mientras que Yi Hyun se llevaba las mayorías.

- Es bueno ser chiquito, te dan de todo -Dijiste con las manos dentro de los bolsillos de la chaqueta.

- ¿Es igual donde vivías, _? -Preguntó Gea Eul.

Asentiste- Todos los chicos del vecindario salíamos y empezábamos a pedir dulce o truco y los que no nos daban dulces envolvíamos sus casas de papel.

- ¡Cielos! -Dijo Jan Di- ¿No los regañaba?

- La verdad no, siempre nos salíamos con la nuestra hasta que crecimos y les tocó después a los pequeños -Dijiste con una sonrisa- También recuerdo las casas embrujadas y lo mucho que detestaba que en la televisión solo pasaran películas de terror.

- Yo no puedo ver películas de terror -Corearon Jan Di y Gea Eul, sonrieron las tres.

- ¡Más dulces! -Dijo Yi Hyun yendo a la siguiente casa.

- ¿Dónde estamos? -Preguntaste mirando que parecían unas casas más o menos grandes.

- La verdad no sé -Dijo Jan Di- Mi hermano recibió una invitación para recolectar dulces, así que vinimos. Nunca he estado por aquí.

- Entiendo -Dijiste y tu celular comenzó a sonar, lo tomaste y atendiste.

- ¿Hola?

- Te veo.

- ¿Disculpe?

- Te estoy viendo -Luego se escuchó una sonrisa macabra y la línea se cortó, miraste extrañada al celular y luego a tus amigas.

- ¿Quién era? -Preguntó Gea Eul.

- Ni idea -Dijiste guardando el celular- Un loco que no tiene más nada que hacen en Halloween -Negaste la cabeza- A veces pienso que lo hacen a propósito, esperan este día y gastan las bromas más pesadas del mundo.

- Tienes razón -Corearon tus amigas- ¡Yi Hyun creo que ya tienes muchos dulces! -Le dijo Jan Di a su hermano.

- Pero… -Decía el niño.

- Te dará un dolor de estómago por comer tantos dulces, así que mejor nos regresamos.

Caminaron de vuelta para ir a la tienda de los padres de Jan Di, cuando recibiste un mensaje.

"Vistes muy hermoso está noche, ¿Qué pasaría si se llenara de sangre tu chaqueta gris?, ¡Se vería exquisito! ¡HAHAHA!"

Miraste el mensaje un poco asustada.

"¿Quién eres? ¡Déjame en paz!"

Escribiste y mandaste el mensaje, rápidamente te llegó otro.

"¿Quién piensas que soy, muñeca?"

"Un hijo de su madre que no tiene nada más que hacer"

"Me gustan las chicas rudas como tú, espero que cuando vayas a tu departamento, estés sola."

- ¿Sucede algo, _ Unnie? -Preguntó Jan Di.

- El loco este que me está mandando mensajes -Dijiste y miraste a tus amigas, que estaban un poco preocupadas, sonreíste tratando de relajarlas- Descuiden, todo está bien, lo voy a bloquear y todo bien -Dijiste mientras veías a tu celular.

"Ni se te ocurra muñeca"

"Te tengo en la mira y si me bloqueas tus amigas estarán en problemas"

Miraste a todos los lados, no había nadie cerca de ustedes, tragaste en seco.

"¿Quién eres?"

"¿Quién piensas que soy, muñeca?"

Asustada, respiraste hondo, y miraste a tus amigas.

- ¿Quieres que te acompañemos? -Preguntó Jan Di, negaste con la cabeza, no querías meter a tus amigas en problemas, era mejor que ellas estuviesen a salvo, que tener a más personas involucradas.

- Iré caminado hasta la casa, les avisaré cuando llegue.

- Está bien -Dijo Jan Di y los cuatro se despidieron, Gea Eul se iba a quedar un rato más con Jan Di y tú tomaste otro camino para ir a casa. Tomaste una de las calles que estuvieran transitadas y con carros, aunque la verdad había menos de lo normal. Seguramente los padres estarían con sus niños pidiendo dulces.

Te frotaste las manos, exhalaste sobre ellas y te abrazaste para seguir con tu camino, pero cuando menos lo esperaste sentiste… que alguien te seguía.

Te paraste y miraste atrás disimuladamente, no había nadie, negaste con la cabeza, no habías recibido ninguna llamada o un mensaje del loco y la verdad eso te tenía inquieta, ya que sabía dónde estabas, como vestías, quizás hasta sabía dónde vivías.

Seguiste caminado, pero nuevamente esa sensación no se quedaba atrás, volteaste, esta vez pudiste ver claramente como un hombre asiático que portaba lentes y vestimenta negra te había seguido y se había ocultado tras un árbol.

Tragaste en seco, seguiste caminando fingiendo que no te habías dado cuenta de su existencia. Agarraste el celular y marcaste.

Guarida de los F4

Jun Pyo se encontraba jugando, ya casi faltaba poco para poder ganar la carrera, mientras que sus dos otros amigos jugaban billar, Woo Bin le estaba ganando a Yi Jung, y este estaba un poco cabreado, no le gustaba perder, por otro lado, Ji Hoo se encontraba leyendo un libro que había encontrado en la biblioteca y que parecía ser muy bueno, pero la verdad es que se estaba quedando dormido en el sofá.

Fue cuando un celular resonó en la estancia, Ji Hoo agarró su teléfono encima de la mesa- ¿_? -Dijo el chico mirando su pantalla, ante la mención de tu nombre, Woo Bin y Yi Jung voltearon a ver a su amigo.

- ¿Por qué te llama a ti? -Preguntó Woo Bin con el ceño fruncido.

Ji Hoo ignoró la pregunta de su amigo y contestó tu llamada- ¿_?

- ¡Ji Hoo Sunbae! -Dijiste en un grito, el chico se levantó del sofá rápidamente y todos se le quedaron mirando.

- ¿Qué sucede _? -Preguntó angustiado mirando a sus amigos.

- ¡Me persigue! -Dijiste.

- ¿Quién te persigue?

- ¿Qué? -Preguntaron Woo Bin y Yi Jung.

- ¡No sé, no sé! -Dijiste y Ji Hoo escuchó como tu respiración era acelerada- ¡Estaba con las chicas y recibí una llamada y mensajes!, ¡Me está siguiendo!

Woo Bin se acercó a su amigo y le quitó el teléfono ante la estupefacta mirada de Ji Hoo- ¿_?

- ¿Woo Bin? -Dijiste entre un llanto- ¡No sé qué hacer, tengo miedo!

- ¡Escucha! -Dijo el mafioso- ¡Debes ir a un sitio con gente!, ¡Ahora!, ¡¿Tienes un centro comercial cerca?!

- ¡Sí, sí! -Dijiste angustiada- ¡El COEX Mall!

- ¡Dirígete allá, ahora vamos!

Los F4 se miraron entre ellos, sin titubear y ante la situación de una damisela en apuros, fueron al rescate, se habían metido con una de las joyas de este grupo, y estos chicos eran muy sobreprotectores y celosos, quien sea quien estuviera acosándote, sería hombre muerto.

Entraste a una boutique, había unas cuantas chicas atendiendo a las personas, respiraste entre cortadamente y trataste de mezclarte cómo pudiste, pero la verdad seguías sintiendo una mirada penetrante en tu espalda, fuiste al fondo tratando de relajarte y alejarte de las personas.

Fue cuando tu celular volvió a sonar.

- ¿Te ocultas de mí, muñequita? -Preguntó la voz al otro lado.

- ¡Basta! -Dijiste llamando la atención de varias personas.

- No podrás escapar de mí -Dijo y se escuchó una sonrisa de fondo- Ya quiero estar contigo, probar ese hermoso cuerpo y ver como lo baño de sangre, tu sangre.

- ¡Por favor, basta! -Dijiste sintiendo como las lágrimas fluían- ¡Yo no te he hecho nada!

- Al contrario, _, me has hecho de todo.

Y colgó la llamada, la gente te miraba, se susurraban cosas y seguían con sus compras, respiraste entre cortadamente y limpiaste tus mejillas, tu celular volvió a sonar, pero esta vez era Woo Bin.

- ¿En dónde estás? -Preguntó el chico.

- La… La Boutique -Dijiste abrazándote.

- Estamos en camino -Colgó y te dejaste caer en el suelo, abrazando tus piernas, y cuando menos te diste cuenta, F4 te había encontrado, Ji Hoo se acercó a ti primero rodeándote con sus brazos, te alejaste sorprendida, pero al ver quien era lo abrazaste llorando.

- ¡Sunbae! -Gritaste, el muchacho miró a sus amigos, luego te levantó y todos salieron del lugar.

- Tranquila -Susurraba el chico- Todo estará bien.

- ¿Quién es el que te persigue? -Preguntó Jun Pyo, negaste con la cabeza- Oye, así no te podemos ayudar, salvaje.

- Jun Pyo -Dijo Woo Bin, que al verlo lo abrazaste con fuerza, ocultando tu rostro en su pecho- Dame tu celular -Pidió el chico, se lo tendiste y mientras te abrazaba, el llamó al número desconocido.

- ¿Llamando, muñeca?

- ¿Muñeca? -Preguntó Woo Bin- ¡¿Cómo se te ocurre llamar a mi chica de ese modo?!

- Woo Bin… -Susurraste.

- ¿Song Woo Bin? -Preguntó la otra voz, se volvió a escuchar la risa- Así que, estás aquí.

- ¡Sal de donde estés maldito! -Dijo el mafioso- Te juro, que te voy a moler a golpes por lo que le hiciste a _.

- ¡Vaya! -Decía la voz- No sabía que la muñequita ya tenía amo y correa.

- ¡Bastardo!

Y la línea se cortó.

- ¿Pudiste deducir su voz, algo? -Preguntó Yi Jung.

Woo Bin negó con la cabeza, pero sonrió- Pero tuve el suficiente tiempo para que hayan rastreado su llamada.

F4 sonrió y Woo Bin tuvo una llamada.

- Lo encontramos, señor -Dijo un hombre- Está en un nivel arriba de ustedes.

- Hoy, morirá alguien -Dijo Woo Bin y colgó la llamada- _ quiero que te quedes en la boutique.

- ¿Qué? -Dijiste y negaste con la cabeza- ¡No, no! -Dijiste- ¿Y si viene por mí?

- Me quedaré con ella -Dijo Ji Hoo tomándote de los hombros, Woo Bin solo asintió y los tres muchachos subieron las escaleras mecánicas, Woo Bin estaba serio a la vez que se ponía sus guantes negros.

Ji Hoo y tú se quedaron quietos en el lugar y caminaron hasta entrar a la tienda, suspiraste agarrándote del brazo del castaño quien te miraba de reojo, si bien había superado su amor por Jan Di, empezó a sentir algo por ti, después de aceptar su derrota contra Jun Pyo, pero ahora estaba su otro mejor amigo al acecho.

- _ -Dijo, lo miraste y él te sonrió- Tranquila, todo estará bien, Woo Bin se encargará del asunto.

- Sí, sí… -Dijiste asintiendo aun con el miedo en la garganta- Tengo miedo de que tenga un arma o de que…

Antes siquiera de poder decir algo más, se escuchó un disparó y la gente pegó un grito, luego otro y la gente empezó a salir corriendo. Te habías soltado de Ji Hoo y habías corrido hacia donde los disparos habían sonado, te agachaste cuando escuchaste otro, y a lo lejos Ji Hoo gritaba tu nombre y te perseguía.

Para cuando subiste, viste un gran charco de sangre, tu respiración se cortó, tu corazón dejó de latir y te llevaste las manos a la boca gritando con fuerza. En el suelo, yacían los cuerpos de Song Woo Bin, So Yi Jung y Gu Jun Pyo, y con una sonrisa sádica, frente a tus amigos, había un hombre con lentes y ropas negras, portaba un arma en su mano y al verte su sonrisa creció.

- ¡Querida, _! -Dijo el hombro y caminó entre los cuerpos de tus amigos, sin importarle llenar sus botas de sangre- ¿Viste lo que les pasó a tus queridos guardas espaldas? -Preguntó irónico, luego miró a Woo Bin- El príncipe de la mafia, terminó siendo pura habladuría.

- No… no… -Negaste con la cabeza sintiendo tus lágrimas caer- ¡Esto no es posible!

- ¡Claro que es posible!

- ¡_!

- ¿Me falto otro acaso?

- ¡No Ji Hoo no…! -El sujeto te agarró del cuello y te tapó la boca, hiciste lo imposible para que te liberara, Ji Hoo apareció y miró sorprendido la escena.

- ¿Yoon Ji Hoo? -Dijo el hombre, y sonrió- Por ser amiga de esta hermosa muñequita, aquí mueres -Apretó el gatillo y a bala atravesó el peso de Ji Hoo, gritaste aun con la mano en la boca, el hombre te soltó y corriste hacia el chico que convulsionaba y tosía sangre dañando su hermosa ropa blanca.

- ¡Ji Hoo Sunbae! -Gritaste- ¡No te mueras, no te mueras! -Decías poniendo un mano en la herida, pero los ojos de Ji Hoo se volvieron vacíos el chico murió al instante.

- Ahora, linda perrita -Dijo el hombre tras de ti- Será tú turno.

- ¡NOOOOOOOOO!

Aquel gritó resonó en tu departamento, respiraste agitadamente, sudabas, tenías calor, mucho calor, tocaste tu cabeza, apretaste los ojos- Una pesadilla… solo eso…

Respirabas agitadamente y tratabas de controlar tu respiración, miraste la hora en tu reloj, eran las 3 de la mañana del 31 de octubre, volviste a respirar hondo y te levantaste prendiendo las luces del piso de arriba, buscaste tu celular y marcaste un número.

- ¿Latin girl? -Sonó al otro lado, respiraste de alivio y creíste que tu mundo se iba a desvanecer- ¿_?, ¿Sucede algo?, ¿Por qué llamas… de madrugada?

- T-Tuve una pesadilla, Oppa.

- ¿Pesadilla? -Preguntó el chico- ¿Quieres que vaya para allá?

Te mordiste el labio inferior y asintiendo dijiste- Sí, por favor… -Pediste.

- Me visto y voy en camino -Colgó.

Te abrazaste y decidiste bajar, prendiste todas las luces de tu casa y la televisión, si necesitabas algo ahora, era ruido y todo prendido, ya que el miedo no se te había pasado.

Agarraste un poco de leche y vertiste el chocolate dentro, para después calentarlo, cerraste los ojos ante la imagen de los chicos llenos de sangre, tragaste negando con la cabeza- Que fue un sueño, solo eso -Dijiste golpeándote la frente- Fue tan real… -Susurraste.

Agarraste la taza de chocolate, una frazada y te sentaste enfrente del televisor con la mesa de por medio, suspiraste y bebiste del líquido buscando alguna serie tratando de darle importancia, pero las imágenes se venían a tu mente como un proyector.

Fue cuando la puerta de tu casa sonó, rápidamente te dirigiste hacia ella ya la abriste, Woo Bin estaba con una camisa de pijama, un pantalón deportivo y una chaqueta negra encima, tenía el pelo revuelto y parecía más dormido que despierto.

- Espero que haya sido una pesadilla horrible, baby-Dijo el chico dándote un beso en la frente y entrando a tu departamento- No sé ni cómo llegue aquí -Bostezo y se sentó en el sofá, te acercaste a él y lo abrazaste con fuerza- Hey, hey, is okay -Dijo y te acarició el cabello- Anda, cuéntame -Pidió el chico, negaste con la cabeza y comenzaste a sollozar- Si no me cuentas no te puedo ayudar, _.

- Morían en mi sueño -Los ojos de Woo Bin se abrieron como platos y escuchó atentamente tus palabras.

- Tranquilízate -Dijo el chico y te sonrió- Aquí estoy, y no me voy a morir por un bicho como ese -Volvió a besar tu frente y te abrazo- Que sueño más raro, puedo vencer a un degenerado como ese.

- Tenía un arma.

- ¿Crees que yo no tengo armas también? -Te preguntó negaste con la cabeza sentándote más en sus piernas- Me gusta tenerte así -Dijo.

Frunciste el ceño, y con las mejillas sonrojadas miraste a otro lado- N-No te aproveches, estoy asustada -Le informaste, el chico rio.

Woo Bin se había quedado a dormir las horas que restaban y ahora te estabas despertando por la luz de la sala, ya que se habían quedado dormidos abrazados sobre el sofá, te bajaste de encima del mafioso y caminaste hacia la cocina para preparar café.

- Cielos -Dijo Woo Bin después de unos minutos y acariciándose el cuello- La próxima vayamos a dormir a tu cama -Sonrió de lado- Será más… divertido.

- ¡Pervertido! -Le tiraste un trapo a la cara y este se la quitó- Nada de estar durmiendo en camas y haciendo quien sabe qué -Dijiste.

- Algún día lo haremos -Dijo Woo Bin acercándose a ti, frunciste el ceño y sentiste las mejillas calientes, desviaste la mirada- Buenos días -Dijo besando tu frente.

- Hola… -Murmuraste.

- ¿Tienes clases hoy, no? -Dijo Woo Bin abriendo tu nevera- Shit, solo tienes comida para conejos aquí -Dijo el hombre- ¿Dónde están las galletas y los chocolates?

- Arriba -Dijiste señalando la despensa, el chico se enderezó y abrió la despensa a agarrando las galletas de chocolate, aunque la verdad vio más cosas.

- Tienes demasiados -Rio el chico- ¿Robaste una mercado acaso?

Te cruzaste de brazos- Me gustan los dulces -Inflaste tus mejillas desviando la mirada.

- ¿No es tu celular? -Preguntó Woo Bin escuchando aquella melodía, asentiste y fuiste a buscarlo.

- ¿Hola? -Preguntaste al contestar.

- Te veo, HAHAHA.

Y sentiste que todo tu mundo se vino abajo.