Al entrar a la casa, se dirigieron a la sala, Mina invito a Darién a tomar asiento y luego hablo – Bueno espera aquí tengo algo para ti, se que te será de mucha ayuda para… – pero no puedo terminar porque en ese momento sonó el teléfono, la rubia demoro en cogerlo, Darién notaba la duda en ella, al parecer no quería contestar, pero, se decidió y se dirigió a contestar, justo cuando Mina tomaba el teléfono en la mano, llego corriendo una chica peliazul, al parecer también venia a recibir la llamada, sin percatarse de la presencia del pelinegro, se coloco a un costado de la rubia como esperando que ella le dijera algo, mientras que Darién, la observaba curioso… la joven tenía el pelo corto, uhmm de la edad de Mina más o menos (ahora que recordaba no sabía la edad de la rubia), tenía unos ojos azules, pero hay estaba… la misma mirada de Mina; dolor, tristeza, preocupación, sus ojos estaban hinchados, rojizos… si, Darién lo sabia la joven había estado llorando… seguramente por lo mismo que Mina y aunque él deseara ayudarlas, no podía hacerlo porque no sabía que les sucedía…, al parecer la peliazul noto la mirada fija de Darién, porque giro hacia donde estaba él, así que Darién le sonrió, pero del rostro de la linda jovencita empezaron a brotar las lagrimas y al instante se llevaba la mano a la boca intentando silenciar los sollozos… dejando a un Darién perplejo ante aquella reacción, sin entender que sucedía, así que un Darién muy preocupado y confundido empezó a pronunciar algo, para calmar a la chica –

Ahh… lo siento… Mina me invito a entrar… x favor no llores… si gustas me voy – A la joven, le molestaba su presencia… había sido invitado x Mina… Sí… pero al parecer a la peliazul no le gustaba su presencia hay, claro cómo le va gustar que este hay, si al parecer tenían problemas muy delicados, ¡QUE TONTO SOY! Pensaba Darién –

Mina se giro y vio el rostro desconcertado y preocupado de Darién, también vio a su amiga sollozando así que se acerco a esta y le susurro algo en el oído, al hacerlo está limpio sus lagrimas, mientras Mina dejaba el teléfono en su lugar

Lo siento… disculpa por mi comportamiento – dijo la peliazul dirigiéndose a Darién sonriendo, cuando el pelinegro vio la sonrisa de la chica, su corazón pudo calmarse, así que solo asintió y devolvió la sonrisa… aunque en el fondo aun no comprendía la reacción de la linda jovencita, al instante la peliazul lo saco de sus pensamientos – Soy Amy… mucho gusto – dijo estrechándole la mano -

Yo soy Darién Chiba encantado de conocerte – respondió devolviendo el saludo cortésmente-

Amy solo asintió sonriendo… luego se volvió a mirar a Mina y pregunto – Eran ellas – a lo cual Mina solo negó con la cabeza – debemos llamarlas, antes de que ellas lo hagan – termino por decir la peliazul –

Tienes razón, si ellas son las que llaman, será peor – dijo la rubia estirándole la mano, a lo que la peliazul sacó un sobre del bolsillo de su vestido y se lo dio, luego la rubia dirigió su mirada a Darién y le dijo – Darién lo siento tanto… tengo que hacer una llamada urgente, pero, regreso en un momento… siiiiii – a lo que él solo asintió y la rubia se estaba empezando a retirar cuando escucho el llamado de el pelinegro –

¡Mina! – Ante su llamado la rubia se giro a verlo, cuando escucho que Darién dijo - ¡Tus circunstancias pueden no ser de tu agrado, pero no seguirán siendo las mismas si te trazas un ideal y luchas por alcanzarlo! – Mina sonrió al escuchar las palabras de Darién, sonrió asintiendo y así entro en un cuarto al otro lado de la sala, Darién observaba confundido y preocupado el lugar por donde se había ido su nueva amiga, buscando la razón del porque la rubia y la peliazul estaban tan tristes, pero sabía que por mucho que pensara no daría, con la respuesta, solo sabría el ¿Por qué? Si alguna de ellas se lo dijera y eso era imposible ya que apenas lo conocían, solo esperaba que lo que le había dicho la reconfortara y le diera fuerzas… aunque sea un poco… El pelinegro estaba tan sumido en sus pensamientos, que no se dio cuenta que Amy se sentó quedando a su altura, mientras acariciaba el rostro de la nena, hasta que la voz de Amy lo saco de sus pensamientos –

Es una bebe muy hermosa – menciono mientras se cristalizaban los ojos, al mismo tiempo que con su otra mano limpiaba unas lagrimas traicioneras… el pelinegro solo la observo y veía que el dolor seguía presente en sus ojos, hasta que nuevamente hablo Amy – Darién… cuídala mucho… Ah… pero que tonta soy… lo siento, solo digo tonterías, tanto su madre, como tú… deben amarla, cuidarla y protegerla siempre… es verdad, los padres siempre son así… capaces de entregar la vida por sus hijos – terminó por decir, sin dejar de acariciar el rostro de ChibiChibi, mientras las lagrimas no dejaban de brotar de sus ojos una tras otra –

Darién volvió la mirada hacia ChibiChibi y sentimientos de amor, ternura, surgieron en su corazón, sentía una calidez brotar en su pecho, al fin entendía, no había necesidad de pruebas, de palabras… era su hija el corazón se lo decía y todo lo que sentía en ese momento se vio reflejado en esos hermosos ojos azules – Amy lo saco de su ensoñación –

Lo siento Darién… sé que no debo meterme en tus cosas pero cuando veo a tu hija, no puedo evitarlo – decía la peliazul limpiando sus lagrimas y esbozando una sonrisa en su rostros, mientras miraba con ternura a la nena –

No… no te preocupes… sabes, cuando la veo siento que quiero protegerla, de todo y de todos – decía Darién mirando y acariciando a su hija con amor – es muy linda y muy tierna, lo único que no puedo decirte es si su madre la quería… ella la abandono, una madre que abandona a su hija, yo creo que no sabe amar… aunque aun la recuerdo, ella era tan dulce, en realidad no se qué pensar, mi corazón y mi mente mantienen una lucha sin fin cuando pienso en eso, aunque yo creo que debo obedecer a mi mente… y siendo así, para mí su madre… - Amy lo interrumpió –

No es verdad – grito la peliazul, mientras que sus ojos se cristalizaban nuevamente, mientras contenía las lagrimas que amenazaban con salir, intentaba seguir hablando hasta que consiguió calmarse un poco y logro con un hilo de voz continuar – Ninguna madre… ninguna abandonaría a un hijo, menos la madre de esta bebe… no te das cuenta… ella no la abandono, la dejo bajo tu cuidado… si…si lo hizo tuvo que tener algún motivo para hacerlo… ella puso su confianza en ti… te puedo asegurar que le fue difícil tomar esa decisión, pero sí lo hizo lo hizo pensando en lo mejor para su hija no para ella… tal vez su corazón en estos momentos este roto en mil pedazos, al estar lejos de su hija, ella… Oh! – dijo al darse cuenta de todo lo que había dicho al pelinegro (pero que estúpida fui, con todo lo que dije... se dará cuenta… después de todo hable como si la conociese), levanto su vista a ver a Darién y ahí estaba… su mirada, mostraba confusión, sorpresa, no podría asegurar nada pero tal vez sospechaba, después de todo le grito y las lagrimas no dejaban de caer x defender a su amiga –

Amy podría ser que tu – Amy no lo dejo terminar –

Después de todo… solo basta con mirar a la nena… para ver que su vida hasta ahora ha estado llena de amor… además si su madre no la quiera, la hubiese dejado en algún orfanato, pero la dejo contigo… su padre… ella no la dejo en manos extrañas… si ella confió en ti, porque tu no confías en ella – levanto su vista y sonrió al pelinegro –

Tienes razón, ella, era muy dulce – Darién tenía los ojos cerrados, sin darse cuenta sonreía mientras la recordaba – a pesar que… - abrió los ojos asustado por los gritos que pegaba Mina -

Ocúpate de lo que tienes que hacer… yo la encontrare, así tenga que ir al mismo infierno para buscarla, la encontrare, la traeré conmigo y me asegurare de protegerla – Decía la rubia, pero al instante que se escucho un golpe, así que Amy corrió donde se encontraba la Mina, Darién no sabía qué hacer pero, al final también fue detrás de la peliazul, pero cuando llego a la habitación Amy ya había entrado, así que decidió regresar a la sala pero de repente escucho a Mina nuevamente y algo en él, lo detuvo, no quería espiar pero, necesitaba saber aunque sea un poco que le sucedía, así podría ayudar a sus amigas – Lo prometo yo la encontrare – se escuchaba como sollozaba y golpeaba sus manos contra el suelo – la traeré de regreso… tu si me crees verdad Amy… - no se escuchaba la respuesta de la peliazul, pero Darién, se imaginaba que le estaba respondiendo de alguna manera – esta vez no dejaremos que sufra Amy, no permitiremos que la dañen, que se dañe… Rei y Lita creen que solo ellas se preocupan, son tan estúpidas… para nosotras también es lo más importante, seriamos capaces de dar nuestra vida por ella, sin pensarlo dos veces… así que la encontraremos Amy, te lo prometo… me lo prometo – luego solo se escuchaban sollozos, Darién regreso a la sala, tratando de hacer el menor ruido posible que lo delatara –

Al llegar a la sala Darién estaba realmente preocupado por Mina y Amy, se decía – En realidad estarán bien, como tratan de parecerlo… sus sollozos; no sé porque pero siento como si desgarrara una parte de mi corazón, si yo me siento así con solo escucharlas, no sé como ellas pueden ser capaces de mostrar una sonrisa, como lo hacen… de verdad son fuertes, aunque me gustaría que confiaran en mi… ¿Quien será la persona que buscan? ¿Quiénes son Rei y Lita?... no entiendo, pero lo único que sé es que todas se preocupan por la persona que buscan… debe ser una mujer maravillosa… no lo crees amor – pregunto Darién a ChibiChibi quien por los gritos despertó, ella solo lo miró y sonrió -

CONTINUARA….