Bueno, creo que lo que le voy a decir ya suena como disco rayado xD pero no importa, en serio no puedo dejar de agradecerles a las personas que se pasan por aqui a leer mi fic, en serio e emociona mucho que les guste y cada que leo un Review me ánimo bastante y escribo lo mas pronto posible para no fallarles. Espero que les guste mucho este capitulo, por que a mi me gusto eescribirlo =D

Sin mas que decir, les dejo el capitulo. Cuidense mucho. Bye

Capitulo 4: La fiesta de Rhonda

Mientras que en el centro comercial aun se encontraba Miriam y Helga comprando algo de ropa. En la casa de huéspedes el chico con cabeza de balón estaba siendo perseguido por toda su casa por su abuela quien le quería poner un traje de explorador para que fuese con el a la fiesta.

-Kimba ven aquí, tu traje ya esta listo, con el podrás ir a tu exploración en el bosque- decía la abuela emocionada sin dejar de seguir el rubio.

-galletita- dijo Phil deteniendo a su esposa – El chaparrito no va l bosque, el va a una fiesta con su novia- comento relajado el anciano mientras le giñaba el ojo a la anciana que tenia en frente.

-Oh ya veo- comento la anciana- esto amerita un traje especial- finalizo antes de salir cantando y bailando por todo el pasillo de la casa en busca de otro traje.

-¡abuelo Helga no es mi novia!- exclamo molesto Arnold mientras volteaba a ver a Phil.

-¿Que?- pregunto el abuelo haciéndose el desconocido en el tema –yo no dije tal cosa-

-abuelo, si la dijiste-

-no, no la dije- se empeño Phil en hacerse el que no sabia nada. Hasta que su conversación con el chico rubio fue interrumpida por el teléfono que empezó a sonar.

-Casa de huéspedes- dijo en tono serio Arnold esperando una respuesta de quien llamaba.

-haha viejo, no me canso de reírme cada que atiendes el teléfono de esa manera… me recuerdas a tu abuelo- comento entre carcajadas Gerald -¿Cómo estas viejo?- pregunto el moreno calmándose un poco.
-Bien, Gerald, estoy bien- contesto el rubio tomando asiento para charlar con su amigo

-Oye viejo de enteraste de la fiesta que hará Rhonda?- pregunto el chico de extraño peinado.

-Si me entere e iré Gerald ¿Por qué lo preguntas?- respondió el chico esperando a que su amigo continuara con la conversación.

-Ya veo, así que invitaste a Lila. Genial, espero que sea una buena cita- comento Gerald intentando darle ánimos a tu amigo –En serio te hacia falta un poco de diversión, ya comenzaba a sentir que envejecías y me dejabas- se burlo el moreno provocando que la expresión en el rubio cambiara.

-No Gerald, no iré con Lila; de hecho ni pensé en invitarla-aclaro el chico de cabeza de balón dejando a su compañero en silencio.

-¿No?- pregunto extrañado –Entonces… ¿Con quién iras?- pregunto curioso.

-Iré con Helga- respondió el chico dejando completamente impresionado.

-¿Qué? ¿Iras con Helga?- pregunto casi en gritos el chico de cabello negro antes de echarse a reír a carcajadas –En serio, ¿Qué clase de broma es esta viejo?- pregunto un poco mas calmado.

-Gerald, no es ninguna broma. Iré con Helga, ella me llamo ayer para invitarme-respondió el rubio seriamente sin encontrarle chiste a lo que su amigo decía -¿Qué tiene de gracioso que quiera ir con ella?- pregunto con algo de interés.

-viejo, tiene mucho de gracioso, por que hasta hace un meses Helga ni te dirigía la palabra a causa de lo que le dijiste meses atrás cuando inicio el curso y ahora ella te invita a una fiesta… definitivamente si que es gracioso, y sabes, aunque Helga es mi amiga, no puedo evitar el reírme de ella por como se contradice a si misma- explico el moreno dejando notar el tono gracioso en sus palabras.

-Es cierto Gerald, tienes un poco de razón- respondió el rubio dejando escapar una risita a lo que su abuelo lo miraba arqueando su ceja.

-de acuerdo viejo, dime… ¿Paso por Helga y por ti en el auto o tu llevas el de tu abuelo?- pregunto finalmente el moreno concluyendo la conversación.

-No Gerald, no vemos allá; yo pasare por Helga en el auto de mi abuelo-

-Esta bien viejo, nos vemos en un par de horas. Adiós.- se despidió el chico desde el otro lado de la línea antes de colgar el teléfono.

-Adiós- respondió el rubio antes de poner nuevamente el teléfono en su lugar.

-Chaparrito, es mejor que vayas a organizarte para la fiesta… claro, si es que quieres llegar pronto, por que ya son pasadas las siete- comento Phil haciéndole burlas a su nieto y en silencio se iba hacia a cocina en busca de algo para comer.

-Oh no abuelo, ¿Por qué no me dijiste antes?- pregunto molesto el rubio mientras salía corriendo hasta el baño para tomar una ducha antes de organizarse.

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Por otro lado, aun en centro comercial Helga y Miriam corrían rápidamente hacia los parqueaderos, pensando en llegar lo más pronto a casa.

-Miriam… apúrate- le dije insistentemente a mi madre, mientras esperaba que ella subiera al auto.

-si Helga, estoy en eso- respondió mientras encendía el auto y salía del parqueadero lo mas rápido que podía.

-"Demonios… ¿Cómo fue que perdí la noción del tiempo solo comprando ropa con Miriam?"- me preguntaba a mi misma mientras que seguía acosando a mamá para que se apurara –Miriam, acaso es que no puedes llevar este vehículo a una mayor velocidad. Mira, son las 7:15 pm y Arnold quedo de pasar por mi alas 8- explique dejando que Miriam notara el cierto tono de desesperación que tenia.

-Está bien Helga. Agárrate de conde puedas, por que esta vaquera esta iniciando su corrida- dijo animada Miriam mientras aumentaba de una manera impresionante la velocidad del auto.

-¡Cuidado mamá!- grite al ver que justo al frente de nosotras estaba un cachorrito, a lo cual Miriam detuvo el auto e inmediatamente el cachorro se aparto siguió con su 'Corrida'.

Una vez llegamos a casa, mire el reloj y eran las 7:35 pm, exactamente tenia 25 minutos para organizarme antes de que Arnold llegara a casa. Así que salí corriendo en dirección al baño, me di una ducha y cuando salí del baño ya solo faltaban 10 minutos para las ocho.

-"genial, creo que Arnold va a tener que esperarme por lo menos uno 20 minutos"- pensé para mi misma mientras entraba a mi cuarto, en donde sorprendente encontré a Miriam sentada en la cama esperándome con la ropa que me iba a poner ya separada.

-¿Te importa si te ayudo un poco Hija?- pregunto dejando ver en su rostro una cálida sonrisa.

-E…esta bien Miriam- fueron las únicas palabras que logre articular mientras veía a una emocionada Miriam ayudando a organizarme.

Después de un par de minutos, escuche como el timbre de la cosa sonaba, me asome desde la ventana de mi habitación y vi ahí parado en el pórtico de mi casa a Arnold; definitivamente el no cambiaba, seguía siendo tan puntual y cumplido con las cosas como siempre solía serlo.

-Iré a ver quien es- dijo Miriam mientras salía de la habitación.

-esta bien, yo termino con lo que falta- respondí mientras me acercaba al espejo me miraba fijamente viendo la hermosa cadena plateada que me había comprado Miriam –"realmente no puedo creer que Miriam me hubiera convencido de comprar esta ropa"- pensé para mi misma mientras me ponía un par dependientes que hacían juego con la cadena –Creo que ya esta bien así- dije para finalmente salir de mi habitación.

-Helga, es tu amigo Arnold- comento Miriam desde el primer piso.

-si mamá, ya voy- responde desde el pasillo del primer piso antes de empezar a bajar las escaleras –uh… Hola cabeza de balón- salude a Arnold mientras llegaba a la sala donde el me estaba esperando.

-Ah hola Helga- respondió antes de darse vuelta y quedarse literalmente boqui abierto al verme ahí parada usando una falda, cosa que no acostumbraba usar… de hecho que no usaba nunca, por que desde que deje de usar el vestido rosa que usaba de niña, empecé solo a usar toda clase de pantalones.

-Oye Arnoldo, cierra de una buena vez esa boca y vamos, ya es tarde- dije mientras e acercaba al perchero que había detrás de la puerta y tomaba un suéter de color blanco.

-si, ya voy. Hasta pronto señora Pataki- fue lo único que dijo y luego se despidió de Miriam y salió de la casa dejándonos únicamente a mamá y a mí ahí.

-Gracias por todo Miriam, después nos vemos- me despedí de mamá mostrándole una sonrisa sincera y luego salía de casa y me subía al auto.

-Vayan con cuidado- dijo Miriam desde la puerta mientras nos veía irnos.

-¿Por qué tardaste tanto Arnoldo?- pregunte molesta mientras volteaba a ver a Arnold quien iba muy concentrado conduciendo.

-¿Tardar?- pregunto extrañado sin quitar la vista del camino.

-si, por que por lo general siempre llegas 5 o 10 minutos antes de la Hora y pues hoy llegaste justo a tiempo- explique mientras giraba mi aveza y miraba hacia afuera de la ventana.

-Ah eso… lo que sucede es que Gerald me llamo y pues me entretuve charlando con el- respondió el rubio mientras detenía el auto a casusa del semáforo que ahora estaba en rojo – sabes… te vez muy bien de falda Helga- comento el chico cambiando repentinamente de tema.

-"Dijo que me veía bien"- pensé para mi misma sin dejar escapar suspiro alguno –si, como Digas Melenudo- respondí un poco arisca mientras me aseguraba de que Arnold no notara el pequeño rubor que se había formado en mis mejillas.

-muy bien, Helga llegamos- comento Arnold después de llevar un buen rato conduciendo.

-Si, eso note cabeza de balón, respondí de manera evasiva mientras intentaba desabrochar el cinturón de seguridad – "¿como demonios se quita esto?"- me preguntaba a mi misma intentando sacarme el cinturón.

-¿Qué sucede Helga?- pregunto Arnold mientras se acercaba desde fuera del auto a la ventaba del copiloto -¿Por que no has bajado?- pregunto de nuevo esperando a que le explicara que sucedía.

-acaso no lo vez Melenudo, este tonto cinturón de atoro y no quiere soltarse- dije furiosa mientras volteaba a ver a Arnold.

-Déjame intento soltarlo- dijo el mientras abría la puerta del lado del copiloto.

-hazlo pronto Arnold, este tonto cinturón ya me esta empezando a desesperar- dije un poco nerviosa mientras veía a Arnold delante de mi intentando soltar el cinturón.

-Listo ya esta- dijo mientras terminaba de soltar el cinturón y me sonreía aun estando delante de mi a lo que yo solo deje ver una mueca de molestia hasta que… después de un leve empujón de alguien los labios de Arnold terminaron juntándose a los míos dejándonos a los dos con los ojos abiertos como un par de platos.

-Lo siento amigo – se escucho por parte de un chico desde fuera del auto. Que justo después de decir eso solo logro soltar una risita burla –Olvídalo amigo, creo que tuviste suerte después de todo- finalizo y luego se marchaba.

-Lo…lo siento mucho Helga, no era mi intensión- dijo nervioso Arnold una vez se separo de mi y luego me daba la espalda y esperaba a que yo bajara del auto.

-e…este… solo fue un accidente- respondí también un poco nerviosa y luego en silencio me dispuse a bajar del auto silenciosamente –Vamos- dije con la mirada baja evitando mirar a Arnold, aunque en mi interior estaba que estallaba de la alegría a casusa de ese beso sin importarme que solo hubiera sido un accidental.

-si, vamos- respondió Arnold intentando no mirarme por mucho tiempo –ahí esta la casa de Rhonda- añadió mientras señalaba una 'Mansión' que estaba repleta de chicos de la escuela, muchos que conocía y otro que no y que tenia la música con un volumen muy alto.

-"Típica fiesta de adolecentes"- pensé para mi mientras que junto a Arnold entrabamos a la casa de Rhonda.

-Hola Arnold- saludo la princesita recibiéndonos a ambos –Hola Helga- me dirigió la palabra a mi, al parecer estaba de buenas pulgas.

-Hola Rhonda- saludo el chico, yo solo por mi parte le dije 'Hola princesita'

Una vez dentro de la casa de Rhonda, yo estuve mirando de un lado a otro en busca de Phoebe… hasta que la vi a lo lejos charlando con Lila, Lorenzo y Gerald.

-Hola Viejo- saludo Gerald a Arnold cuando lo vio entrando al a sala junto a mi –Hola Helga- me saludo con una gran sonrisa en su rostro.

-hola Gerald- saludo animado Arnold.
-hola cabeza de cepillo- respondí ante el saludo del moreno – voy por algo para beber- agregue mientras me daba media vuelta y me dirigía a la mesa en donde estaba ubicadas las bebidas –Veamos que tienen aquí- dije mientras miraba la gran variedad e bebidas que habían iniciando desde ponche y diferentes bebidas sin alcohol hasta llegar a la cerveza, vinos y otras cuantas bebidas alcohólicas.

Mientras tanto en donde estaban Arnold y Gerald se daba inicio a una conversación algo 'incomoda' para el chico con cabeza de balón.

-Oye Viejo ¿Qué le sucede a Helga?- pregunto extrañado Gerald.

-ella esta así después del pequeño accidente que tuvimos hace un rato- comento algo apenado el rubio.

-¿Qué paso viejo?- pregunto con curiosidad el moreno mientras le daba un sorbo a la cerveza que tenia en la mano.

-ven- le dijo Arnold a Gerald mientras se acercaba a su oído para contarle lo que había pasado –Lo que paso es que Bese a Helga accidentalmente- susurro el rubio en el oído del moreno.

En ese momento Gerald escupió la cerveza que tenia en la boca-¿¡Qué!?-grito impresionado - ¿Qué la bes…?- no alcanzo a terminar su pregunta ya que el rubio le tapo la boca y se lo llevo a un lugar apartado para hablar seriamente.

-Gerald ya te dije que fue un accidente- dijo el rubio mientras soltaba a su amigo.

-hahahaha- se reía el moreno descontroladamente.

-¡Gerald!- dijo molesto el rubio –eso no es chistoso. Esto es algo serio-

-pero… pero hahaha es que se me hace chistosa la imagen en mi mente- continuo burlándose del rubio quien lo miraba con una ceja arqueada esperando a que este se calmara de una buena vez – esta bien viejo, no me reiré mas, pero tendrás que contarme como pasaron las cosas.

-está bien- dijo rendido el chico con cabeza de balón para asi comenzar con su relato.

Por otro lado en la sala en donde todos bailaban se encontraba Helga hablando con su amiga y al igual que Arnold a Gerald; ella le estaba contando a Phoebe lo que había pasado.

-¿En serio Helga?- pregunto la chica oriental intentando contener las risas.

-Si Phoebe, durante ese corto lapso de tiempo me sentí la chica mas afortunada del planeta, sentía que me quería derretir ahí mismo en los labrios de mi amado Arnold y ahora no se que hacer- Explicaba apasionadamente.

-sencillo Helga, solo has de cuenta que no paso nada, después de todo fue un accidente no?-

-si, es cierto. Tienes razón Phoebe- dijo animada la rubia mientras terminaba de tomar su bebida.

-Eso es viejo, solo actúa como si no hubiera pasado nada, compórtate con Helga tal cual y como lo haces siempre- sugirió el moreno mientras volvía con Arnold a la sala en la que estaba las chicas.

-tienes razón Gerald. Después de todo fue un accidente- dijo reanimado el rubio.

Estando de vuelta con las chicas, todos se pusieron a hablar por un buen rato y cuando la fiesta entro en su punto interesante casi todos se pusieron a bailar alegremente hasta altas horas de la noche. Ya eran pasadas las doce de la noche y varios empezaron a partir a sus casas, ya había una gran cantidad de personas, aunque habían muchos otros que estaban completamente borrachos y se encontraban por ahí tirados en el piso durmiendo.

-Oye Helga- me llamo Arnold con vos titubeante mientras que yo hablaba con Phoebe.

- Si, ¿Qué sucede Arnoldo?- pregunte mientras lo veía fijamente.

-¿Quieres irte ya o te quieres quedarte otro rato?- pregunto el chico cayendo casi encima de mi, a lo que Gerald lo alcanzo a sostener y pregunto lo mismo que Arnold había preguntado.

-Como quieran chicos- respondió Phoebe a su novio mientras se le acercaba para darle un beso en la mejilla.

-está bien- respondí mientras ponía en una mesa lo que tenia en las manos- cuéntame cabeza de cepillo, ¿Arnoldo esta muy tomado?- pregunte mientras volteaba a ver a Gerald.

-si, un poco- respondió el chico mientras miraba a Phoebe.

-bien, sácale las llaves del auto, yo conduzco. Después de todo no quiero poner mi vida en riesgo solo por una fiesta- aclare mientras esperaba que Gerald hiciera algo.

-De acuerdo- fue lo único que dijo el chico mientras buscaba en los bolsillos de Arnold – toma- dijo cuando finalmente mientras me entregaba las llaves –¿Lo llevaras a su casa?- me pregunto mientras salía junto con Arnold que estaba recargado en su hombro.

-si, y de ahí tomare un taxi para ir a mi casa- explique mientras que salía detrás de ellos.

-Helga, estas segura de que quieres hacer eso?- pregunto Phoebe un poco preocupada.

-si Phoebe, estoy segura, además se me defender bien- respondí firmemente mientras subía al Packard y abría la puerta del asiento trasero para que Gerald montara a Arnold –Bien chicos, nos vemos luego, Gerald asegúrate de que Phoebe llegue a casa… si le pasa algo yo misma me hare cargo de ti- amenace mientras encendía el auto y de reojo miraba a Gerald quien abrazaba a mi mejor amiga. Luego me marchaba del lugar junto con Arnold que iba medio dormido y balbuceando cosas acerca de sus padres –"Tonto cabeza de balón… como es que caíste solo con una par te tragos… que débil eres, pero aun así eres tan adorable… hay amor mío, cuando entenderás mis sentimientos hacia ti"- pensé para mi misma mientras observaba por el retrovisor al chico rubio que se robaba mis suspiros.

Cuando llegue a la casa de huéspedes toque la puerta por más de diez minutos sin recibir respuesta alguna. Por lo cual termine rindiéndome rápidamente así que subí de nuevo al auto para despertar a Arnold pero el muy tonto ya estaba completamente dormido y al parecer tenía el sueño demasiado pesado.

-genial- dije entre dientes –tonto- refunfuñe y finalmente opte por mi ultima opción… llevar Arnold a mi casa.