Toc, toc

"¿Qué es ese ruido?"

Toc, toc

"¿La puerta?... Si lo ignoro, podré dormir nuevamente..."

Toc, toc

-Hibiya... La puerta.

Abriendo los ojos por tal movimiento provocado a su cansado cuerpo y ese golpeteo que más no cesaba, Hibiya al fin se despertó de muy mal genio.

Lo primero que hizo fue fulminar al rubio que compartía cama por moverlo, con todo el odio que podía transmitir en su mirada. Después, se colocó las pantunflas y bajó las escaleras mientras soltaba insultos y maldiciones en baja voz. Hasta que, al fin, alcanzó la puerta.

-¡Buenos días, Hibi-cha-! ¡¿Pero qué te pasó?! ¿Por qué estás de muy mal humor? - la que estaba parada en la entrada de la residencia del pelinegro, era nada más y nada menos que Erika. Hibiya se tentó en cerrarle la puerta en su cara.

-¡Erika-chan! - saludó un feliz rubio que estaba detrás de Hibiya - no esperaba verte hoy ya que habías dicho que los sábados y domingos veías a tu galán.

"¿Erika-chan? ¿Desde cuándo estos dos se llevan tan bien?"

-ah, de eso querida hablar, de-

-¿Por qué no pasas? - interrumpió Delic - Hace frío.

-Cierto

Hibiya se hizo a un lado y dejó pasar a su amiga que, una vez sin sus botas, salió corriendo a sentarse en la sala donde se había ido el rubio. Sin esperar demasiado, Hibiya también se fue a sentar con ellos.

-A lo que venía - empezó a hablar la otaku una vez que los tres estuvieran cómodos en sus asientos - le he platicado mucho de Delic a Dotachin y él me dijo que estaba interesado en conocerte por lo que pensé que sería buena idea ir a cenar los cuatro hoy ¿qué dicen?

-¿Dotachin? ¿Así se llama tu "galán"? - preguntó Delic algo confundido, le parecía gracioso ese nombre y no pudo evitar reírse cuando la castaña le confirmó - Está bien, yo también lo quiero conocer~

-¡Genial! ¿Y qué dices, Hibiya? ¿Estás de acuerdo?

-Acepto la invitación pero se me hace muy extraño que estés en mi casa desde muy temprano... Algo planeas ¿verdad?

-Tan intuitivo como siempre~ Sip, la verdad es que quiero ir de compras con ustedes, necesitan buscar ropa adecuada para esta noche.

-¿Ropa adecuada? - preguntaron al unísono los dos hombres.

-Espera un momento - Hibiya detuvo a la castaña antes de que dijera otra cosa - ¿a caso cenaremos en...?

-No, no iremos hasta Minato o Ginza a comer en un restaurante súper caro, será aquí en Ikebukuro.

-¿Entonces? ¿Para qué quieres que compremos ropa si será una cena informal?

-Lo que pasa es que primero vamos a XEX a cenar y luego nos vamos a The Black Sheep para terminar la velada y por eso necesito que vayan bien vestidos... O al menos conseguirle buena ropa a este hombre - señaló a Delic - ya que no tiene tantos cambios como me gustaría.

-... Solo vamos si también le conseguimos ropa a Dotachin. El pobre hombre no tiene ninguna pizca de moda.

La castaña se largó a reír y así lo decidieron. Primero iban a desayunar algo sencillo y luego se irían al mall.

-¿Qué tal este pantalón con esta playera?

-Muy informal... Pensé que buscábamos algo con estilo, no un cambio dominguero.

-Que exigente~

Ya era medio día y Erika y Hibiya no se ponían de acuerdo de la ropa para su querido "Dotachin". Desde hace un buen rato Delic se había cansado de andar solamente parado, viendo lo que agarraban, desechaban y compraban los otros dos que mejor decidió sentarse en los sofás que se encontraban justo afuera de los probadores.

El rubio cerró sus ojos mientras tenía la cabeza apoyaba en la pared. Podía escuchar las voces de Hibiya y Erika un poco lejos de su lugar pero lo suficiente cerca para no levantarse y seguir su paso.

-Bien, ya tenemos la ropa para Delic y algo que te faltaba para ti, ahora vayamos a buscar un vestido para mi y luego seguimos en busca del atuendo ideal para Dotachin~.

Hibiya asintió y Erika empezó a caminar hacia el área de ropa de mujer. Hibiya se dio la media vuelta y se dio cuenta que Delic no estaba cercas.

-Oi ¿y Delic?

Erika se detuvo y también se giró para buscar con la mirada al rubio. Rápidamente lo encontró dormido a lo lejos.

-Allá está. Pobrecito, se nota que no se está divirtiendo en nada, me da pena por él

Hibiya también lo vio y se quedó pensando, él también se hubiera quedado casi dormido si lo hubieran obligado a ir a cualquier parte que no era de su interés o no le permitían hacer lo que él quisiera y eso era lo que exactamente estaba pasando el rubio.

Erika miró a su amigo por un momento - ¿y si lo llevas a dar una vuelta por todo el mall? Digo, mientras yo busco un vestido, tú le puedes enseñar otras tiendas a Delic y tal vez encuentre algo de su interés y ya no se aburra.

-Tal vez... Pero ¿está bien contigo en dejarte sola?

-No te preocupes, yo sé que ni a ti te interesa ver cómo una chica se hace bolas por tantas opciones bonitas y se tarda más de media hora en escoger algo. Vayan y tal vez descubras más de su personalidad~

Hibiya hizo como que no escuchó lo último pero tomó el consejo de su amiga. Se despidieron y el pelinegro se acercó al rubio durmiente.

Antes de lograr tocarlo, Delic abrió los ojos de golpe, asustando a Hibiya por ese repentino movimiento.

-... Ah, Hibiya ¿nos vamos a mover a otro lado? - preguntó algo desorientado, tratando de sonreír de una manera normal para tranquilizar al pelinegro, no le había pasado desapercibido ese micro susto.

-Algo así. Ven, vamos a dar una vuelta.

Delic se levantó de su asiento y empezó a caminar junto a Hibiya, buscando a Erika por los alrededores - ¿Y Erika?

-Ella se va a quedar en esta tienda. No a encontrado un vestido y para no aburrirnos, podemos caminar ¿qué te parece?

Delic sonrió ante aquella propuesta, era verdad que se sentía mal por dejar a su amiga ahí sola pero algo de movimiento era siempre bienvenido para él.

Salieron de aquella tienda de ropa y empezaron a caminar por todo aquel piso del mall. El lugar era grande, de tres pisos, y muchas tiendas por ver.

Caminaron casi todo el pasillo en silencio, dejando que el ruido ambiental fuera lo que los acompañaran.

Delic se la pasaba mirando de izquierda a derecha, arriba para abajo, y de enfrente a Hibiya. Todo era nuevo para él y su curiosidad hacía que mirara a todas partes.

Hibiya simplemente miraba al frente, perdido entre sus pensamientos, buscando algún tema de conversación, hasta que se dio cuenta que Delic ya no iba a la par de él. Se detuvo y se giró para ver dónde se había quedado el rubio.

Delic se había detenido en frente de una tienda, por alguna razón le había llamado su atención, y se reflejaba en sus ojos.

-¿Quieres entrar? - preguntó Hibiya, llamando la atención de Delic.

-No, simplemente estaba viendo qué era - claramente se notaba que Delic quería entrar, todo el momento no había despegado su mirada al local. Hibiya suspiró y caminó hasta colocarse a un lado de él.

Hibiya trató de ver qué era lo que Delic veía pero él no encontraba nada interesante ¿qué se podía quedarse viendo en una tienda de discos? Pero también tenía que entender a Delic, el nunca había visto nada igual y menos sabía qué era un CD, tal vez sería buena idea entrar con él.

-Vamos - y antes de que Delic dijera algo, Hibiya agarró la mano de este y entraron.

La tienda eragrande, llena de estanterías de no más de un metro y medio de altura, se escuchaba alguna canción del momento por todo el lugar y se podría considerar una tienda tranquila a pesar de la grande cantidad de personas ahí dentro.

Delic miraba todo el lugar con asombro, no entendía qué era aquellas cajitas tan delgadas que reposaban en las estanterías y mucho menos por qué eso emocionaba a todas las personas ahí dentro.

Hibiya observaba con atención al rubio y se acercó desinteresadamente a algún estante y agarró uno de esas cajas que tenía de portada a uno de los artistas que más se escuchaba en la radio.

-¿Te gustaría escucharlo? — preguntó el pelinegro, trayendo de vuelta la atención de Delic hacia él — Estas cosas son para escuchar música ¿quieres probarlo?

Delic asintió y Hibiya lo llevó a uno uno de los pilares del lugar que tenía un objeto colgado con la misma portada del disco que Hibiya había agarrado segundos antes. El pelinegro descolgó los auriculares y se los puso a Delic.

-No te lo quites — Hibiya aplanó el botón de play y sonido de un piano se hizo presente en los oídos del rubio. Era una melodía simple pero suave y tranquila, rápidamente se unió una voz masculina al piano.

" What would I do without your smart mouth,

Drawing me in, and you kicking me out,

You've got my head spinning,

No kidding, I can't pin you down"

Delic se quedaba muy atento a la letra, tratando de entenderla pero, al ser un idioma extranjero, un idioma que Hibiya no sabía completamente, solo podía entender el 60% de todo.

Hibiya miraba atentamente el rostro concentrado del rubio, mientras tarareaba la canción en su mente, adivinando en qué parte iba de la canción.

"What's going on in that beutiful mind,

I'm on your magical mystery ride,

And I'm so dizzy, don't know what hit me, but I'll be allright"

A los pocos segundos, Delic se dio cuenta de la intensa mirada del contrario y lo volteó a ver. Se quedaron un momento largo mirándose mientras la canción seguía su curso.

"You're my muse,

My worst distraction,

My rhythm and blues

I can't stop singing, it's ringing in my head for you"

No supieron en qué momento se perdieron en los ojos del otro, ni mucho menos cuando fueron interrumpidos por un empleado del lugar, preguntando si necesitaban ayuda en encontrar algún disco, lo único que los hizo regresar al mundo real fue que la canción había terminado y había empezado otra mucho más rítmica, haciendo que Delic se quitara los audífonos algo aturdido.

-Me gustó — declaró después de unos segundos en silencio, atrayendo la mirada dorada de Hibiya hacia él — ¿podemos probar otro?

Hibiya asintió algo desorientado y lo guió a otra parte de la tienda donde estaban los discos de musica electrónica. Volvieron a buscar uno de esos aparatos con un disco de prueba y Delic se puso los auriculares, listo para escuchar la canción.

Una melodía de piano volvió a inundar los oídos del rubio pero, a diferencia de la otra canción, una voz femenina hizo aparición:

"I'm running away from my past I left behind, I'm looking for answers but I'm blinded by the light"

Sin previo aviso, un sonido de bajo empezó a mezclarse con la melodía y empezó el beat junto con el coro y el remix característicos de la musica dubstep.

Al principio, Delic no sabía cómo reacción a esa mezcla tan ruidosa de sonidos pero, mediante iba avanzando la canción, su expresión serena iba cambiando a una mini sonrisa con ligeros movimientos de cabeza.

Una vez finalizada la canción, Delic miró a Hibiya, sin quitarse los audífonos, quería seguir escuchando esos ruidos raros que nunca en su larga vida había escuchado, era hasta adictivo y le llenaba de energía. Hibiya sonrió levemente ante la emocionada mirada del rubio y dejó que escuchara dos o tres canciones más.

Y así duraron aproximadamente te una hora. Delic ya había escuchado dos discos más de musica electrónica, dos de pop, uno de salsa, otro de country y uno y medio de rock. Para la decepción del rubio, Erika había terminado ya sus compras y los estaba esperando en la entrada del mall. Hibiya le prometió que luego lo iba a traer de nuevo, al parecer había descubierto algún gusto del rubio.

En pocos minutos se encontraron con la castaña y rápidamente se arrepintieron de haberla dejado sola. La chica estaba rodeada de más de 10 bolsas, todas de la misma tienda de ropa que habían entrado junto con ella ¿qué tanto había comprado?

Después de que Hibiya regañara a Erika por gastar el dinero sin pensarlo, decidieron llevar todas las bolsas al carro y luego regresar al restaurante que tenían en mente para comer.

Y así lo hicieron, fueron hasta el auto casi corriendo para no tardar mucho en el ambiente frío y regresar rápido a lo caliente. Hibiya y Erika iban algunos pasos más rápidos que el rubio, dejándolo atrás. Pasaron el paso peatonal del estacionamiento para seguir su camino cuando un gran chillido de frenos de algún auto se hizo presente, seguido de un grito histérico de mujer y un golpe seco antes de que el silencio volviera a reinar en el ambiente.

Rápidamente, Hibiya y Erika se dieron la media vuelta y vieron un auto detenido a unos metros de ellos, Delic se encontraba en la parte delantera del auto. Sin esperar ningún segundos, los dos se echaron a correr hacia el rubio.

Antes de que ellos llegaran, una mujer, sollozando, se había adelantado, gritando el nombre de alguien que ninguno de los dos conocía

Delic, que se encontraba agachado, abrazando algo y dando la espalda al auto, ocasionando que este tuviera una abolladura en la defensa delantera, deshizo su abrazo y un niño de apenas unos cinco años salió de los brazos de este.

La señora, todavía llorando, abrazó al pequeño que estaba igual o menos asustado que ella.

-Gracias, muchas gracias — decía la señora hacia el rubio, este simplemente sonrió y le dijo que no había problema, después acarició los cabellos negros del niño y se levantó del suelo.

Hibiya y Erika no podían creer lo que estaba presenciando, y no eran los únicos. Delic se percató de aquél detalle y se llevó a sus dos acompañantes al restaurante antes de que otra cosa pasara.

Pero, oh, parecía que la cosa seguía.

Antes de poder poner un solo pie al mall, fueron interceptados por un hombre alto, no tanto como Delic pero se hacía notar por si altura; de cabellera castaña ondulada y algo larga, usaba un gran abrigo café y unos lentes de sol negros. Delic se puso a la defensiva al verlo.

-Vaya, vaya ¿qué tenemos aquí? ¿Desde cuándo te sacaron de ahí? — habló el hombre con una sonrisa de oreja a oreja — pensé que nunca más te iba a volver a ver.

-Que te importa.

-Aww, no seas así~

-¿Quién es él? — preguntó Erika ya que Hibiya toda la estaba procesando lo que había pasado minutos atrás.

-Oh, disculpe mi mala educación, señora, pero dejemos que Delili nos presente.

Delic quedó callado con un semblante serio que casi rayaba a lo enojado. Sin más, empezó a caminar a dirección al restaurante, sin dejar de sostener las manos de Hibiya y Erika.

Durante todo el trayecto, Erika hacía preguntas que eran acalladas con la indiferencia de Delic.

No sabiendo bien el cómo estaban sentados en una mesa del segundo piso, al retirado de la multitud, dentro del restaurante era lo de menos. Lo que importaba era hacer que el rubio hablara.

-Y bien... Lancen sus preguntas — habló, por fin, el rubio.

Erika no perdió ningún momento y empezó pregunte y pregunte mas no era tomada en cuenta, Delic miraba intensamente al pelinegro esperando a que dijera algo que, por alivio o no del rubio, lo hizo:

-¿Qué pasó con el auto y el niño?

-Cuando íbamos caminando, vi como aquel niño se soltaba de la mano de su madre y corría hacia el estacionamiento. En ese preciso momento, un auto no logró frenar por el congelado suelo e iba a golpear al niño. Yo simplemente abracé al niño, protegiéndolo del impacto.

Los dos amigos se quedaron anonadados con la historia y el castaño se largó a reír escandalosamente mientras se quitaba los lentes de sol, dejando ver el color rosado de sus ojos.

-Tan tú~ se supone que no tenías que revelar aquello — dijo el hombre misterioso, haciendo que los dos amigos voltearan a ver a Delic para que siguiera hablando, tampoco era que el rubio tuviera otra opción.

-Si se preguntan por qué no tengo ningún rasguño y/o cómo hice aquella abolladura es por dos cosas: 1. No puedo morir a causa del libro, no importa qué método utilice, siempre sobrevivo; y 2. Nací con un poder sin igual, algo así como una súper fuerza.

Los dos presentes se quedaron callados y el castaño volvió a reír sonoramente.

-Nunca me cansaré de ver estas reacciones

Delic hizo callar al otro, esperando a que los otros dos procesaran lo que había pasado y lo que conllevaba saber aquella información.

Después de algunos segundos en silencio, Hibiya volvió a hablar:

-¿Quién es él y por qué te conoce?

Delic cerro los ojos y soltó un sonoro suspiro antes de dirigirle la mirada al castaño intruso.

-Se podría decir que es mi medio herma-

-¡¿Tienes hermanos?! — interrumpió Erika casino sin querer — pero ¿cómo es que sigue vivo si tu nos dijiste que naciste hace como 2,000 años atrás?

-Puede sonar loco pero, nuestra madre es la diosa del amor, Afrodita. El padre de él es otro Dios y mi padre era un humano — explicó Delic.

-Eso explica tu color inusual de ojos — dijo Hibiya

-Exacto, todos los hijos de Afrodita sacamos el color de sus ojos~ — informó el castaño.

-Si su madre es la famosísima diosa del amor ¿Cuál dios eres, hermano de Delic-chan?

-Ah, eso es sencillo, soy-

-Cupido — interrumpió Delic con una sonrisa en el rostro.

-¡Que no me llames así! ¡Soy Eros, hijo de Afrodita y Ares. Dios de la atracción sexual, el amor y de la fertilidad! ¡Que se te quede bien grabado, maldito!

Delic se echó a reír sonoramente, le encantaba sacar de quicio a su hermano.

-Pero eres más conocido como Cupido, por lo que Cupido serás.

-¡Argh! ¡Por eso no me agrada los humanos! ¡Ellos y sus estúpidos nombres que nos dan! — el dios se cruzó de brazos, como haciendo un berrinche, haciendo que Delic volviera a reír sonoramente.

Hibiya y Erika se voltearon a ver. Esto era demasiado. Si una semana atrás les decía a los dos de que los dioses griegos existían y podían invocar a alguien de un libro, Hibiya los hubiera citado para ver su estado mental y Erika exigiría pruebas confiables, ahora podían creer cualquier cosa.

Una vez que las risas de Delic y las quejas de Eros se apaciguaron, Eros volvió a hablar.

-Y dime hermanito ¿quién de los dos te sacó del libro esta vez?

-Tú quién crees~

Eros se colocó una mano en la barbilla, mientras soltaba un sonoro "mmmh", pensando y analizando a los dos humanos presentes.

-La chica se nota que está muy interesada en saber en más de lo que hemos estado hablando pero no muestras tanto apego a ella... Diría que el chico bonito ¿me equivoco?

-No. Como siempre, adivinaste

-¡Sí! ¡No por nada soy el dios del amor y del sexo! Desde aquí puedo ver la tensión sexual que existe entre ustedes ¿verdad que no han intimidado?

-¡¿Que no qué?! — gritó históricamente Erika — ¡Pero, Hibiya, para eso invocamos a Delic!

Hibiya asesinó a su amiga con la mirada antes de dirigirle la palabra a Eros.

-Lo siento pero no tengo interés en ningún tipo de contacto físico ni con Delic y ni con nadie y si ya terminaron de hablar de mi inexistente vida sexual, le pido que se retire pronto porque estamos muy ocupados y tenemos el tiempo contado.

Eros se rió y miró a Delic, hablándole en griego antiguo a Delic antes de dirigirse a Hibiya y cambiara de idioma para que solo él pudiera entenderle.

-Eso es lo que dices ahora pero ya veremos en un futuro no muy lejano

Eros se levanto de su asiento antes de que Delic hiciera algún acto bárbaro en público por haber alterado a su invocador. La única que no había entendido qué había dicho era Erika por no saber ruso.

-Entonces yo me voy, nos vemos después Delili~ — se fue hacia una ventana y la abrió — Ah, antes de que se me olvide, madre te manda saludos~ Bye-bye

Y así como había aparecido delante de ellos, desapareció una vez lanzado de la ventana.

Delic soltó una maldición en un susurro y Hibiya se levantó de si asiento

-Lo siento, tengo que ir al baño — anunció y se dirigió a los sanitarios. No era que necesitara ir, solamente quería estar a solas por un momento, su buen humor que había adquirido aquella mañana se había esfumado.

Se lavó el rostro con el agua del grifo, importándole poco si el agua estaba muy fría. Una vez terminada su labor, su celular le anunció que tenía un nuevo mensaje.

Era de Erika y decía que ella había entendido lo que Eros le había dicho a Delic en griego:

"Acuestate con él, a la mejor es el indicado"

Habían sido las palabras que Erika había escuchado.

A Hibiya le había entrado la cólera.

¿Por qué nadie lo dejaba en paz y respetaban su decisión de haber puesto fin a su vida sexual? ¿En qué les afectaba los demás? Era su cuerpo y él sabía qué era lo mejor para él.

Duró más tiempo de lo que le había gustado tardarse ahí.

Salió de los sanitarios y descubría que Delic y Erika ya habían pedido qué comer y la mesera ya les había traído sus pedidos. Por cortesía de su amiga, él también tenía un platillo, algo exótico para su gusto pero no se iba a quejar, ni siquiera tenía apetito para comer.

La tarde pasó sin pena ni gloria y, para las 6 de la tarde ya estaban se vuelta en la casa de Hibiya.

El primero que mandaron a bañar fue a Delic, dejando a los mejores amigos solos en la sala. Erika se andaba arreglando las uñas y Hibiya simplemente estaba acompañándola, "viendo" la televisión.

-Y bien ¿qué es lo que piensas de Delic?

Hibiya tardó más de lo debido en entender que su amiga le hablaba.

-¿Qué quieres decir?

-Oh, vamos, — la castaña dejó de verse las uñas y posó su mirada en Hibiya — no te hagas como el que o sabe. Me refiero a qué piensas de él, ahora que ya sabes que EA un semidiós y todo eso.

Hibiya guardó silencio por un gran rato, tan largo que Erika pensó que no le iba a responder y mejor volvió su atención a las uñas.

-En cierta medida, no me sorprende — la respuesta de Hibiya llamó la atención de su amiga y esta quedó callada para invitarlo a que prosiguiera hablando — cuando recién apareció, él llegó con una gran armadura de guerrero espartano aunque... ya sabemos más de él, todavía no sé por qué está encerrado en un libro. Simplemente hay algo que todavía no nos cuenta.

-Bueno, eso te tocaría a ti averiguarlo — la castaña cerró el esmalte de uñas y le mostró sus manos al chico — ¿qué te parecen?

-Te quedaron bien — sonrió de medio lado.

Pocos minutos después, salió Delic en toalla, se notaba que no le molestaba andar desnudo por la vida. Rápidamente, Erika se levantó para indicarle al rubio qué conjunto de ropa debía de usar mientras mandaba a bañar al pelinegro, con la excusa de "mis uñas todavía no se secan"

Casi todo el tiempo que Hibiya duró en la ducha, Erika terminó de vestir a Delic. El motivo de su demora había sido porque Erika había comprado tanta ropa para él que no se decidía por cuál.

Una vez que los dos chicos estuvieron listos, Erika se metió a bañar, dejando, por fin, a los dos residentes de la casa.

Delic estaba muy entretenido viendo la televisión, desde hace dos días atrás había encontrado una serie de comedia que veía con Erika y en ese momento estaban dando la repetición de un capitulo que Delic no había visto.

Por el otro lado, Hibiya estaba intranquilo. Quería preguntarle muchas cosas pero ninguna se hizo presente, todas morían en su garganta, dejándolo solamente con la boca abierto y sonrojándose por lo estúpido que se sentía. Al final decidió cerrar la boca y agachar la cabeza.

-Ahora no — se escuchó la voz de Delic, haciendo que Hibiya levantara el rostro hacia él. El rubio seguía con su vista hacia la televisión — responderé tus dudas pero ahora no, por favor.

Hibiya simplemente asintió y dejó sus intensiones de preguntar, Delic tendría sus razones del por qué no quería responder nada en ese momento, solo le quedaba esperar.

Una vez que se había acabado el programa, Erika salió ya arreglada y lista para la velada, tal vez no iban a ir a bailar y beber pero se arregló como si fuera a un antro.

Se su dieron al auto de Hibiya y fueron al restaurante XEX, que se encontraba en los limites de Ikebukuro y Shinjuku.

Entraron al restaurante y una mesera de la recepción los guió a la mesa donde ya se encontraba el esposo de Erika: Kadota.

La castaña rápidamente se balanceó hacia su pareja y lo abrazó afectivamente, cosa que, entre sonrojo y alegría, Kadota aceptaba aquellas muestras de cariño.

-Dotachin, te presento al nuevo roommie de Hibi-chan, Delic~

-Buenas noches — saludó el rubio antes de sentarse a un lado de Hibiya, justo delante de Kadota.

-Buenas noches y mucho gusto en conocerte, Erika me ha hablado mucho de ti en estos días ¿desde cuándo se conocen?

-Desde el cumpleaños de Hibi-chan, ya te lo había dicho — explicó Erika, rodando los ojos. — él es extranjero y por eso me he quedado todos estos días en la casa de Hibi-chan para mostrarle cómo es Japón ya que Hibi-chan se la pasa trabajando.

Kadota escuchó atentamente lo que decía su pareja hasta que llegó a la ultima parte, haciendo que se sorprendiera y mirara al rubio — ¿en serio? ¿Y de dónde vienes?

-De-

-De Grecia — Hibiya interrumpió a Delic para contestar a la pregunta del esposo de Erika , con una sonrisa en el rostro — viene de una ciudad cercas de Atenas ¿verdad, Delic?

Delic no entendía el comportamiento del pelinegro pero simplemente asintió sin estar muy seguro de qué más agregar.

-Wow ¿de tan lejos? ¿Y qué te hizo venir hasta acá?

-Para estudiar japonés

-Para trabajar como historiador

Erika y Hibiya habían contestado al mismo tiempo pero nada que ver una cosa con la otra. Rápidamente los dos volvieron a hablar al unisono: - Es un historiador y está aprendiendo a mejorar su japonés.

-Oh, que interesante ¿cuál es tu especialidad? — al parecer, Kadota se había creído la mentira y no parecía extrañado el por que Delic no hablaba y todo lo respondía el dúo de amigos.

-Soy un experto en todo lo relacionado a Esparta y su estilo de vida — esa vez Delic fue más rápido y respondió la pregunta, el dúo de amigos suspiró aliviados y pudieron relajarse un poco ya que Hibiya le sacó platica a Kadota sobre su trabajo y cosas triviales para que no hiciera más preguntas que no tenían respuesta aceptable para él.

La velada iba en su curso, la comida había llegado y habían pedido una botella de vino para acompañar con los alimentos. Kadota se sorprendió de la habilidad de Delic de tomar el vino como si fuera agua.

Las platicas siguieron y poco a poco Delic se fue soltando al grado que hacía las mismas bromas que hacía en todas aquellas tardes a solas con Erika, sacando una que otra carcajada a sus oyentes.

Después de casi dos horas, la cena se dio por finalizada y salieron del local. Kadota se tuvo que despedir ya que no esperaba que la cena fuera tan larga y no encontraba energías suficientes para ir a The Black Sheep. Erika decidió regresarse con su esposo para pasar más tiempo con este y decidieron atrasar la ida al bar.

Delic y Hibiya se despidieron con una sonrisa de sus amigos y se quedaron solos nuevamente. Para estas alturas ya se estaba haciendo costumbre que siempre había un silencio prolongado cuando se quedaban solos.

-Supongo que nos regresamos a tu casa ¿no? — cuestionó Delic.

-Supongo que sí

Sin saber qué más decirse, los dos se subieron al auto y emprendieron el camino a Ikebukuro.

Hibiya había prendido la radio para no quedarse en total silencio, cosa que Delic agradeció ya que en la radio empezó a sonar aquella canción electrónica que había escuchado en la tienda de discos.

-furishikiru gouu no naka yasashii yume no kokuin wo kizamiyuku kienai you ni — cantaba Delic por lo bajo, asombrando a Hibiya al escucharlo.

-No sabía que te sabías la canción, pensé que apenas hoy la habías conocido.

-Y lo hice — se asombró más el pelinegro — siempre he tenido el don de aprenderme la letras de las canciones muy rápido, tal vez tenga algo que ver con mi sangre de semidiós o algo así.

-Entonces tienes muy buena memoria...

La plática se acabó ahí y siguieron con el camino, escuchando las canciones que ponía la radio.

Una vez en casa, los dos no tardaron mucho en ponerse la pijama e irse a la cama, tantas emociones e intrigas seguían en sus agotadas cabezas, ya después tratarían de librarse de ellas.

Han pasado 84 años...Por fin pude escribir este capítulo, no saben lo mucho que tarde!Pido perdón por el retraso de dos meses sin dar señales de vida, este capitulo se suponía que era para el mes de noviembre pero hasta apenas lo ando publicando por, principalmente, una razón:En el mes de noviembre ya había tenido casi completo este capítulo y me sentía súper bien porque iba a cumplir con las fechas que me había propuesto para actualizar, PERO, tive un problema y se me borró más de 2,000 palabras del fic, dejándome solo con 1,500. No saben el coraje que me dio, tanto fue mi enojo que lo abandoné por todo un mes y por eso apenas lo ando publicando (después de tratar de reescribir lo que había puesto en primer lugar).Anyway, espero que les haya gustado este capítulo y esperemos que wattpad no me vuelva a hacer enojar de aquella manera :3CANCIONES USADAS PARA ESTE CAPÍTULO:1) Al of me — John Legend2) Snowblind — Au53) Tear rain — cYsmix feat. Emmy