Como podré decirte lo que siento si no te encuentro palabras

Como poder sacar de mi lengua estas amarras

Como podré entregarte mi vida y lo pongo que tengo

Si no soy de tu nivel, tan solo te quiero, te quiero te quiero

Te quiero, te quiero de veras porque eres sincera porque eres tan bella, te quiero te quiero por dentro porque ya no estoy solo y no siento pena te quiero porque llenas mi vida solo con tu presencia.

EL DESTINO SIEMPRE ME LLEVA A TI

CAPITULO # 4

Por. Tatita Andrew.

Albert estaba muy molesto y triste por cómo habían terminado las cosas entre él y Candy.

-Candy en este momento ya debes estar en la fiesta, tan hermosa en ese vestido, que luciste para mí, ojala y estés disfrutando esta es tu noche y te lo mereces por todo el esfuerzo que pusiste en cada detalle..

Sus pensamientos fueron interrumpidos por su padre que se acercó a él.

-Albert porque no estás en el baile con esa chica, debe quererte mucho para que haya venido hasta acá a buscarte, el otro día, anda muchacho apresúrate que todavía tienes tiempo de llegar.

-No papá eso ya se acabó yo no soy el chico para ella, solo soy un buscapleitos que la haría sufrir ella merece a alguien mejor.

-Albert yo no he conocido chico más bueno, trabajador y honesto que tú, recuerda que siempre estuviste con tu madre cuando más te necesito, incluso ahora que estamos pasando por una situación económica horrible jamás me has reprochado nada, me has ayudado y has estado a mi lado sin necesidad de pedírtelo, sé que desde donde este tu madre estará orgullosa de ti, porque vas a hacer un hombre de bien, y alcanzarás todo lo que te propongas en la vida yo también estoy muy orgullosa de ti aunque pocas veces te lo diga.

-Papá de verdad crees todo lo que me dices jamás pensé que me vieras de esa forma, yo creí que para ti no mas era un vago que se metía en problemas.

-Albert recuerda siempre que no debes dejar que nadie te humille, ni te haga sentir inferior, tu vales mucho, la vida da muchas vueltas hoy podemos estar abajo y mañana podemos estar arriba pero lo que en verdad debes de entender y lo importante es que debes de ser humilde y sencillo, ser una persona honesta, trabajadora dispuesta a luchar por sus sueños, porque cuando llegues al éxito lo que te mantendrá en la cima no será tu apellido o tu posición social, será lo que lleves en el corazón. –Así que ve tras ella hijo seguro que te estará esperando.

Candy veía a las parejas bailando y disfrutando de la fiesta, sinceramente todo había quedado hermoso había recibido más de una felicitación por parte del Director, los profesores, y los mismos estudiantes, el cielo estaba adornado con cientos de estrellas resplandecientes, una enorme luna, y una bola sicodélica que daba vueltas en medio de la pista dando tonalidades de colores, a las personas en la pista, las paredes estaban llena de flores y hermosos adornos hubiera sido la noche perfecta si tan solo él hubiera estado aquí, si vieras Albert que todo nuestro esfuerzo valió la pena.

Después de varias horas de estar ultimando hasta el último detalle se sentía cansada, lo que más deseaba era irse y poder quitarse esos tacones, sentía que los pies la mataban. Ya que siempre no faltaba algo que se hubiera dañado algo que tuviera que solucionar y la verdad ya no podía con tanto stress, estaba esperando cuando la llamaran a anunciar al rey y la reina del baile, para poder irse.

Las que estaban felices eran su mejor amiga, y su hermana Annie, que habían venido con los chicos más guapo de la escuela. Y así se lo hacían notar toda la noche.

-Candy no mires para atrás pero no adivinas quién viene acercándose a ti para invitarte a bailar.

En ese momento dejo de respirar, y su pulso se aceleró, no podía creer que tuviera tanta suerte, y Albert hubiera decidido a última hora venir a la fiesta.

Lentamente se dio la vuelta para encontrarse de frente con él.

-Hola Candy me concedes esta pieza.

No pudo disimular su decepción cuando se percató que quien estaba parado en frente de ella era su ex novio, y no quien ella esperaba.

-Oh lo siento, pero ya me están llamando a proclamar al rey y reina del baile. Se excusó rápidamente.

-Tal vez me hicieras el honor de aceptar después de eso-volvió a insistir.

-No lo creo gracias pues justamente después de eso ya tenía pensando retirarme de la fiesta, la verdad estoy muy cansada y aburrida y en tu compañía me aburriría más.

Y sin más se alejó hacia el escenario, dejando con la boca abierta a sus amigas, y al pobre chico que no pronunciaba palabra alguna.

-Porque soy tan tonta pensaba mientras se dirigía hacia el escenario, como pude creer que esta noche terminaría como lo hubiera querido, no podría ser peor.

Tomo el micrófono y por medio de sorteo se escogió a quienes serían el rey y la reina del baile de la noche que recayó sobre Denisse Smitt un jugador de futboll, y Romina Mackeising una muchacha humilde todos se sorprendían como así había ganado, y del otro lado una chica pelirroja bufeaba y gritaba por ella no haber salido electa era Eliza Leagan después de haberla puesto en su lugar los presentes el baile continuó dando paso al rey y a la reina para que se dirigieran al medio de la pista.

-Me alegro por ti, Romina por lo menos esta noche, todos tus sueños se harán realiada murmuro Candy al bajar del escenario.

Cuando iba escabulléndose de la fiesta una compañera de clases, la llamo alarmada.

-Candy, Candy, espera no te vayas ha sucedido una tragedia.

-Mira Briget ya estaba de salida dime que es lo que se te ofrece.

-Candy dijo sin aliento parece que había corrido mucho para alcanzarla antes de que ella se fuera- mira la pileta que está en medio, de la pista se apagó, a lo mejor se dañó, ya no sale agua ni prende sus hermosas luces, tienes que hacer algo dijo en noto suplicante, el rey y la reina del baile ya están bailando.

-Sabes que se vayan todos al cuerno, ya estoy harta de que me busquen para todo, si tantas ganas tienes de que la fuente de luces encienda entonces arréglala tú, yo ya voy de salida.

Y siguió caminando dejando a la muchacha muy contrariada, no había dado ni cinco pasos, cuando reparó que la pileta de agua estaba funcionando, mejor que antes, los chorros de la misma bailaban como con la música, y las luces destellaban en todo su esplendor.

-No puede ser se dijo para sí misma, solo hay una persona que puede arreglar esa pileta.

Y frente a sus ojos el muchacho más hermoso que hayan visto sus ojos, un rubio muy bien peinado de ojos azules, que la miraban sonriente, con una flor en la mano, su chaqueta de cuero y pantalones rotos habían sido reemplazados, por un hermoso smoking azul marino que hacía juego con sus ojos.

El corazón le latía a mil hora, toda la sangre se había agolpado sobre su rostro, pues lo sentía estallar, de emoción mientras él se acercó caminando lentamente hacia ella.

-Candy no me diga que te vas a ir de la fiesta si haber bailado conmigo.

Con una enorme sonrisa en su rostro le dijo –Albert pensé que tu no usabas traje pues representa la esclavitud del hombre y más para usarlos en estas fiestas insípidas.

-Ja ja, sí pero lo pensé mejor, y me di cuenta que me quedaba muy bien, y me hace lucir muy guapo. ¿No lo crees Candy?

Al fin la tenía cerca de él, lo que tanto había soñado, sentir su aliento sobre su rostro, ese perfume que embriaga sus sentidos y le hacía perder la razón.

Saco de su bolsillo el collar negro que le iba a regalar.

-Esto es para ti, mi dulce dama de ojos verdes, pensé que te hacía falta esto para completar tu hermoso vestido.

-Es hermoso Albert el mejor collar que he podido recibir.

Un poco nervioso le coloco el collar en el cuello mientras la miraba a los ojos sin decir nada y empezaron a bailar el coloco su mano sobre su cintura mientras con la otra, la tomaba de la mano suavemente, y al fin iba a hacer lo que había deseado tanto, desde que la volvió a ver, es más de que era tan solo un niño de 12 años, probar esos labios por primera vez.

Acercándose poco a poco, a su rostro ella cerraba sus ojos para recibir ese beso y volvía a mojar ligeramente su labio inferior como lo había hecho cuando allanaron la escuela y él la quiso besar.

-Alb..ert me vas a besar dijo en un susurro.

Pero su voz fue acallada por un suave beso, que fue correspondido con mucha intensidad, era mucho mejor que todos los besos que le hubiera dado en su imaginación, saborear esos exquisitos labios lo llevaban al mismo cielo, no quería ni respirar pues sentía que necesitaba seguir besándola más y más, sin detenerse, ella a pesar de ser tan joven, le respondía con entrega y con amor. Se detuvo para mirarla a la cara ella seguía con los ojos cerrados con la boca entreabierta y con los labios húmedos de los besos que se dieron y continuo con el ritual de besos mientras sus cuerpos seguían moviéndose lentamente en medio de la pista y con las luces de la pileta que eran como el mismo cielo, y le daba la aprobación de lo que estaba sucediendo entre ellos.

Después ella recostó su cabeza sobre su pecho, mientras él seguía meciéndola en la pista, el olor de su cabello le llegaba directo a su nariz, y era como un elixir de amor.

Albert quería que la fiesta no terminara nunca, pero ya era muy de madrugada y algunos de los estudiantes se iban retirando a su casa, y en otros casos, se retiraban a hoteles, y departamentos pues para todos era muy conocido que las fiestas de graduaciones propician el sexo entre los jóvenes, ya sea porque quieren dejar atrás la juventud, o porque ya no volverás a ver a esa persona quien sabe por cuánto tiempo.

Ellos también se retiraron de la fiesta caminando por las calles, tomados de la mano. Al llegar cerca de la casa de Albert Candy se paró delante de él muy seria.

-Albert quiero estar contigo esta noche, lo dijo un poco avergonzada y sin mirarlo a la cara.

-Pero Candy, no podemos yo debo llevarte a tu casa.

-No lo entiendes Albert, tú te gradúas, tal vez te iras a otra ciudad o a estudiar lejos, y yo todavía me quedo en la Escuela, y estoy segura que después de que mi hermana le cuente a mi padre que nos vio en la fiesta me separará de ti para siempre. Y rompió en llanto es que no podía pensar separarse nuevamente de él.

-Candy, mi amor, mi dulce niña, no llores que me parte el corazón, mientras la abrazaba como quisiera que las cosas fueran diferente, porque así podría llevarte conmigo esta misma noche y unir para siempre nuestras vidas, pero somos jóvenes tengo que ser alguien en la vida, tengo que estudiar para alcanzar mis sueños y poder darte todo lo que te mereces, no quiero dejar que nadie nos aparte.

-Albert en verdad quiero ser tuya, quiero que tú seas el primero, cuando éramos niños prometiste que nos casaríamos, y si el destino nos separa nuevamente me quedará tu recuerdo en mi piel, me quedarán tus besos en mi boca, me quedara tu olor en mis sentidos, y tendré fuerzas para seguir con la esperanza de que el destino me lleve a ti nuevamente, mi padre jamás aceptara que te acerques a mí, después de esto.

Tomados de la mano sin decir nada, entraron al cuarto de Albert, ella muy nerviosa pero decidida a todo por estar con el amor de su vida, sabía que eso era lo que deseaba con todo su ser.

Él emocionado, y a la vez preocupado, porque en verdad a pesar de que la amaba con todo su corazón, no quería aprovecharse de ella, no quería de ese modo hacerla suya, pero todas las razones y el miedo que ella le daba eran muy válidas sabía que en cualquier momento se tendrían que separar nuevamente, y no se podía imaginar a Candy en brazos de otro hombre que no fuera él.

Entre besos y caricias, y con dedos torpes, empezaron a desnudarse, con el corazón y los sentimientos a flor de piel, sabía que eran muy jóvenes que aún les faltaba muchas cosas por vivir, pero ese era un momento que querían recordar para toda la vida, querían dejar la huella del otro como un tatuaje sobre la piel.

Cuando Albert noto que Candy estuvo lista se acostaron sobre la cama y susurrando lo mucho que la amaba y lo hermosa que era se entregaron por primera vez a la pasión, ella lo recibía dentro de ella, y de su corazón, no le importaba lo que pudiera pasar mañana, estaba disfrutando del momento y sabía que nunca en su vida lo iba a poder olvidar, era su amor de niños, y su amor de juventud, y por eso se entregaba a él sin reserva, con tanto sentimientos tanta pasión, sus cuerpos se mecían al compás del amor, ella se apretaba contra su cuerpo mientras le acariciaba esa cabellera rubio que le gustaba tanto, mientras él se movía lo más dulce, y lo más suave que podía dentro de ella , porque quería guardarse en su mente y en su corazón cada detalle de aquella entrega, cada lunar y cada parte del cuerpo de esa niña ahora convertida en mujer, sus manos se entrelazaban apretándose con fuerza, cuando una y otra vez él se introducía dentro de su feminidad y la llenaba por completo, habían nacido el uno para el otro se complementaban en todo, a punto de llegar al orgasmo Candy se sentía tan feliz, tan llena, tan mujer que las lágrimas rodaban por su mejilla, pero no eran de tristezas al contrario eran de éxtasis de alcanzar la dicha.

Albert con besos, quitaba cada una de ellas, besándola por todo el rostro ella gemía al borde del placer, y ahogando sus gemidos la beso y la beso mientras sus cuerpos se estremecían de placer, como una corriente eléctrica que recorría todo su ser, se acostó a los lados de Candy y se abrazaron fuertemente con la esperanza de que nadie los pudiera separar.

-Candy le dijo al oído debemos irnos, te acompaño hasta tu casa.

-Albert no quiero separarme de ti, quisiera detener el tiempo y quedarme a tu lado siempre y lo abrazo con desesperación, tal vez con algún presentimiento de que sus destinos nuevamente se separaban.

-Yo también quisiera lo mismo Candy quedarme aquí contigo siempre, pero tu padre debe estar molesto ya casi es de mañana, la beso nuevamente sabiendo que al llegar Candy a su casa le esperaría una tormenta.

El camino a casa de Candy caminaron en silencio ella abrazada a su cintura y Albert con la mano abrazándola por el hombro. Cada uno tratando de no demostrarle al otro el miedo y la desesperación de lo que podría llegar a pasar.

Al llegar cerca de la casa de Candy se abrazaron con fuerza como no queriendo separarse más, después de un triste beso, ella camino rumbo a su casa mientras Albert pensaba que esa era la mujer de su vida y que ojala tuviera la oportunidad de demostrárselo.

CONTINUARÁ….

¿Albert y Candy seguirán juntos?

¿El padre de Candy aceptara esta relación?

Muchas gracias a las chicas que me escriben en especial a:

sayuri1707: Yo creo que todavía tienen que pasar algunas pruebas para poder estar juntos muchas gracias por tu comentario te agradezco de verdad.

Blackat2010: Me alegro por ti amiga, que no te importaría si Albert fuera rico o pobre, es que al querer a alguien debemos aceptarlos con todo lo que conlleva amar a esa persona, no por la condición social. Si al final pudieron disfrutar de una hermosa noche a pesar de la oposición del padre de Candy abrazos y nos leemos.