Los ocho juntos son fotografiados por quien sea. Luego de innumerables fotos, los ocho se retiran del estadio y todo el mundo se empieza a ir. Applebloom se fue junto a sus amigas, su familia, las familias de Sweetie y Scootaloo, las amigas de sus familias y la admiradora con sus padres.
—La masacré tanto, que ella lo necesita más que yo, Twilight. Usa primero la magia curativa con ella y luego conmigo.— le dijo Applebloom a una de sus amigas mayores.
La nombrada asintió con la cabeza y con su magia rodeó por completo a Diamond, curando casi instantáneamente todas sus lesiones.
—Gracias, Twilight.— le agradeció Diamond.
—De nada.
Rodeó de magia a Applebloom y la curó.
—Gracias.
—De nada.
Applebloom miró a su admiradora y ésta volteó la mirada hacia abajo girando un poco la cabeza a la izquierda con una mirada nerviosa.
—¿Acaso te sientes nerviosa?.
—Un poco.
—¿Hay algo que te suceda?.
—Sí, unas pocas cosas. Mi nombre es "Dinky Doo", el corcel es mi papá, Time Turner, la yegua es mi mamá, Derpy Hooves, y quiero pedirte dos cosas. La primera es que quiero que seamos amigas, tú, tus entrenadoras y las otras dos.
Applebloom le siguió sonriendo.
—Claro que sí.
Levantó la cabeza sonriendo casi de inmediato.
—Muchas gracias a todas.
Abrazó a Applebloom y a las demás una por una, para luego pararse de nuevo junto a Applebloom.
—¿Qué era lo segundo?.
Volteó nuevamente la cabeza mirando al suelo nerviosamente y restregándose suavemente el brazo izquierdo, pero miró a Applebloom al sentirla poner su casco izquierdo en su hombro.
—No te sientas tan nerviosa. Pídeme lo que quieras, lo que sea.— le dijo su ídolo con voz muy tranquila y una sonrisa tierna.
—¿"Lo que sea"?.
—Sí, lo que sea.
—Anda, hija, es lo que quieres.— le dijo su madre consoladoramente queriendo animarla.
—Sé que aceptará. ¿Verdad, Applebloom?.— dijo y preguntó su padre queriendo animarla también.
—Sí.— le dijo ella.
Eso terminó con los nervios de Dinky.
—¿Me regalarías tus guantes?.
Casi de inmediato, Applebloom tomó el saco donde tenía los guantes y se lo pasó.
—Sí, amiga.— aceptó.
Dinky se empezó a emocionar.
—Gracias.— le sonrió agradecidamente.
Tomó el saco, lo dejó a un lado y le dio otro abrazo que de inmediato le fue correspondido.
—Muchísimas gracias por los guantes y por serme comprensiva. Siempre serás mi mayor ídolo.— agradeció y dijo con sinceridad y una sonrisa.
—Gracias. Y yo siempre te tendré considerada como otra mejor amiga y mi mejor admiradora.
—Muchas gracias, sinceramente gracias para siempre.
—De nada, mi dulce amiga para siempre.
Y así de feliz terminó ese día para todos. Cuando llegó el doceavo día, Applebloom fue con su familia a comprar el proyector para Sweetie Belle, luego mandó a hacer otros guantes y con ésos nuevos continuó peleando por toda su vida. Jamás peleó de nuevo con Diamond Tiara, jamás perdió ninguna pelea, Diamond jamás perdió otra pelea, Dinky conservó para siempre los guantes, Applebloom, ella y sus amigas siempre fueron mejores amigas, Sweetie Belle conservó para siempre su proyector y miró todas las películas que quiso, y así, la amistad y felicidad perfectas en todo Ponyville reinaron juntas entre todos por siempre.
FIN
