La sonrisa y el espejo
...por Fargok
Summary: Y a pesar del dolor de cabeza, Harry sintió una sonrisa ligera formarse en sus labios mientras, sentado en el aula de transformaciones, oyendo sin escuchar a la profesora, recordaba el incidente. HPxDM. Slash.
Disclaimer: Ya todo el mundo sabe que Harry Potter no me pertenece a mí, joder.
Notas: Ah, felicidad. Cuando empecé este fic apenas y habíamos terminado la orden del fenix. Así que hay una especie de ruptura temporal, un poquito de clichés del fandom (sobre todo en el personaje de Draco) y diversión asegurada. Y arcoíris muy gay =D.
Advertencia: El siguiente fic trata temática Slash, que quiere decir que hay relaciones entre dos muchachos, hombres, varones, masculinos. Si este tipo de situaciones te molesta, por favor no sigas.
IV– Tres cosas inusuales
Cuando Harry se levantó a la mañana siguiente Ron ya había bajado a desayunar, y cuando Harry bajo a desayunar Ron ya había terminado de desayunar. Así pues, Harry no vio a Ron en toda la mañana. A quién si vio fue a Draco, quien, durante el desayuno, hablaba animadamente con sus compañeros en Slytherin.
El rubio cruzó miradas con Harry sólo una vez: lo miró durante un par de segundos y desvió la mirada cuando Blaise Zabini le habló. Por otro lado, Harry lo siguió mirando durante todo el desayuno. La mente de Harry estaba ahora más confundida que cuando estaba bajo el efecto de la poción.
—Oye, Harry —dijo Hermione. Harry no contestó—. ¡Harry!
—¿Eh? ¿Qué pasa, Herm?
—¿Te sientes bien? —preguntó ella— Estás muy distraído hoy.
—Ah. No, nada. Estoy bien.
—¿Has visto a Ron hoy? Ayer lo vi llegar a la sala común en la madrugada. Se veía aturdido.
Harry se quedó callado un instante, procesando lo que acababa de oír. Si Ron había salido en la noche entonces lo había seguido y en ese caso seguramente vio lo que pasó con Draco.
—¿Qué? —preguntó Harry, un poco asustado— Pero… ¿no te dijo nada?
—De hecho no se dio cuenta de que yo lo vi —dijo Hermione—. Estaba muy distraído, igual que tú hoy. ¿Están bien? Saben que pueden confiar en mí.
Harry tuvo el impulso de decirle a Hermione la verdad, pero se contuvo. Evitó su mirada y dio un bostezo fingido.
—Creo que no dormí lo suficiente.
—También tú llegaste en la madrugada, ¿verdad? —dijo Hermione, en actitud de sermón— Ya sé; fuiste a pelearte con Malfoy —Harry hizo una mueca—. ¡Lo sabía! ¿Cuándo vas a aprender a dejar en paz esos asuntos? ¡Ignóralo!
—No puedo, Herm —dijo Harry—, pero debo aprender.
Hermione quedó extrañada con ese comentario cuando Harry, pensativo, volvió a su comida.
Draco Malfoy no había dormido nada la noche anterior. Sólo podía pensar en lo estúpido que era: había confesado, por así decirlo, sus sentimientos a Potter y ahora no podría acercársele sin ponerse rojo como tomate y eso sería muy sospechoso; pero los Malfoy son buenos actores y Draco aparentaba con maestría que había dormido como un bebé.
—Creo que si me pongo el delineador rojo pareceré puta —comentaba Pansy—, mejor me pongo el negro, ¿qué opinas tú, Draco?
—El rojo está bien, va con tu personalidad.
—¡Oye! ¿Qué quisiste decir? —Parkinson se mostró molesta. Draco rió. Al día siguiente tendrían una visita a Hogsmeade y Pansy Parkinson tomaba todas esas salidas como si se trataran de una cita del heredero Malfoy. Aunque la mayoría de las veces Draco la ignoraba.
Draco había estado evitándolo desde el momento en que se sentó a la mesa pero llegó el momento en que no pudo más. Dirigió la mirada a la mesa de Gryffindor. Ahí estaba, el objeto de su adoración, mirando el plato como si de la cosa más interesante del mundo se tratara; se sorprendió sintiendo algo así como estúpidos celos del plato. Y de pronto, la realidad lo volvió a golpear.
¡Se lo había dicho! Técnicamente había declarado su adoración por Harry el día anterior. Eso jamás debió haber pasado, eso estaba decidido desde hacía mucho tiempo. Desde que esos sentimientos enfermos y tontos lo habían inundado, hacía ya tanto tiempo, había cargado una máscara de odio hacia él, había sido el maestro de la actuación… ¡y entonces llegó el viejo chiflado a proporcionarles esa poción! Ahora Harry sabía la verdad y no volvería dirigirle sus insultos, ni su mirada.
Hacía mucho que las constantes peleas que ocasionaba habían dejado de ser muestra de auténtico rencor para convertirse en una excusa para escuchar su voz, para mirar sus ojos y, en algunos casos, para sentir su tacto.
—Pero todo terminó… —dijo Draco en voz muy baja, pero lo suficientemente audible para que Parkinson le escuchara, ocasionándole una confusión visiblemente reflejada en su entrecejo fruncido. ¿Qué todo había terminado?, ¿a qué se refería con eso?, y más importante aún, ¿por qué lo decía con ese tono tan sombrío?
Draco volvió a mirar hacia la mesa de Gryffindor cuando Harry lo miró. Ninguno soltó el contacto durante algunos segundos, conscientes de que se miraban con fijeza. De pronto, Blaise le preguntó a Draco por el precio de las plumas de caramelo para comprar algunas en Honeydukes y el rubio desvió elegantemente su mirada. Cuando volvió a posarla sobre el moreno, este había vuelto a examinar el plato.
Ron desayunó tan rápido como pudo y volvió a la sala común de Gryffindor; por poco se topaba en el camino con Harry, pero entró a un pasillo oculto por una pared falsa y espero a que su mejor amigo pasara de largo. No quería verlo, no después de lo que había visto en la madrugada.
El pelirrojo no sabía si debía odiar a Harry, a Malfoy, a los dos, si estar triste, enojado, furioso… así que simplemente se quedó confundido. Lo que había visto bien hubiera podido ser una alucinación, ya que le parecía completamente ilógico.
Tal vez si Malfoy fuera gay a él no le extrañaría, y, en cualquier caso, no lo conocía lo suficientemente bien como para asegurar sobre sus preferencias sexuales. Pero Harry, hubiera asegurado que era completamente heterosexual. Y si no lo era… ¿por qué no se lo decía? Al fin y al cabo, él era su mejor amigo, y se suponía que confiaban el uno en el otro.
Cuando Ron llegó a la sala común subió directo a su habitación y cubrió su cara con la almohada.
¡Él era su mejor amigo! ¿Acaso no confiaba en él? Algo cómo ser gay o bisexual era algo que Harry le hubiera podido confiar, ¿o no? No era homofóbico; había apoyado a Harry en todo, desde travesuras hasta luchas contra el mal, mujeres…
¡No! Definitivamente Harry no era gay, a él le gustaban las mujeres, ¿Qué había de Cho Chang? Tal vez era bisexual…
De pronto Ron cayó en la cuenta de un detalle muy importante… ¿con quién había visto a Harry besarse? Era un hombre, y era Draco Malfoy. Ron se dio cuenta de que el hecho de que fuera Malfoy el implicado no era lo que más le molestaba. Era que su mejor amigo, su hermano, no confiaba lo suficientemente en él como para decirle la verdad.
Se imaginó a Harry acercándosele con las palabra: "Ron, debo decirte algo. Soy Gay"
¿Cómo hubiera reaccionado? En ese momento le costaba pensarlo. Pero estaba seguro de que eso no era importante; gay, bi o lo que fuera, Harry era su hermano… Tal vez debía hablar de eso con Hermione; ella siempre tenía una solución.
Ron se quedó dormido, perdiendo todas las clases de ese día.
La mente de Harry era un lío; en primer lugar, estaba seguro de que Ron lo había seguido a su duelo con Draco y había visto lo sucedido, en segundo lugar, el hecho de que por más que lo intentara, no pudiera llamar al rubio por su apellido, especialmente por el tercer factor que le estaba dando dolor de cabeza; lo que había sucedido después del desayuno.
Saliendo del gran salón, Harry quiso dirigirse al aula de transformaciones, así que le dijo a Herm que él se adelantaría y le pidió que fuera a la sala común por su pergamino, su libro y sus plumas. Extrañamente, Hermione no opuso resistencia al favor y se marchó, mostrando gran preocupación. Harry pensó que tendría tiempo de pensar a solas un rato, antes de la clase.
Entonces se apreció frente a él. No por arte de magia, ya que en el castillo eso era imposible; simplemente que Harry no lo había visto y al parecer, él tampoco. Como si fuera un fantasma, acorde a su figura frágil, misteriosa y pálida, pareció materializarse frente a él y, sin darse cuenta, chocó.
—Lo siento —dijo Draco—, no me fijé.
—No hay problema —respondió Harry. Ahí estaba la primera y extraña particularidad del asunto. Ninguno de los dos parecía con ganas de insultar al otro, y, más aún, se comportaban corteses.
La segunda particularidad fue que Harry sintió la mirada de Draco recorrerlo de arriba abajo descaradamente, con interés y un dejo de… ¿lujuria?
—¿Por qué —dijo— pasó lo que pasó ayer?
Harry se encogió de hombros. Draco se acercó unos pasos.
—¿Por qué, en vez de golpearme o insultarme hiciste lo que hiciste?
—Yo… —Harry tragó saliva, la mano de Draco se posó sobre su pecho.
—¿Le comentaste a alguien lo que pasó? —preguntó. Harry negó con la cabeza— Por favor —una vez más, esa cortesía que no era cortante ni cínica—, no lo hagas.
—No te preocupes —dijo Harry.
Lo que pasó después fue aún más extraño; súbitamente, Draco abrazó al niño que vivió, colocando su barbilla en el hombro de este. Harry tuvo la reacción de corresponder al abrazo. Nadie estaba mirando.
De pronto, como si no se hubiera dado cuenta antes de lo que había pasado, Draco se soltó de Harry, lo miró con unos ojos que intentaban imitar, fracasando rotundamente, al desprecio y luego se marchó corriendo, sin decir nada. Su pálida y fantasmagórica figura, que Harry sintió aún más pálida que antes en ese episodio, se alejó. Su pálida, fantasmagórica y hermosa figura.
Y a pesar del dolor de cabeza, Harry sintió una sonrisa ligera formarse en sus labios mientras, sentado en el aula de transformaciones, oyendo sin escuchar a la profesora, recordaba el incidente.
AngelDark_LadyHana: Gracias ^_^ Espero que te agrade este capítulo. Sara: Era más que obvio que Ron los había visto; esta cap desborda ternura, a mi parecer, espero que te agrade. Albusxaxi: Muchas gracias, espero que continúes leyendo y que te continué gustando. Giovanni: El efecto de la poción era que Harry tuviera las mismas sensaciones que Draco, no los mismos sentimientos ni mucho menos los mismos conocimientos. La poción se encargó de acercarlos, pero nada más. Fany: Sí, eso es taaan común, jaja, pero de que actualizo, actualizo. Espero que te guste este cap. Por cierto, soy hombre ;)
