Sorry de nuevo pero las clases comenzaron y me encontré con una gran cantidad de cosas por hacer asi que lo siento mucho por la demora. Bueno basta de hablar y espero que este tercer capítulo sea de su agrado querida lectora. Y de nuevo gracias a todas las que me han dejado review en esta historia porque ya sé que la gran mayoría son las mismas que leyeron la historia que escribí anteriormente. Ahora sigan adelante y las dejo con la lectura. Aviso esta historia se divide en partes asi que paciencia mi gente.
Disclaimer: Las tortugas ni ninguno de los personajes me pertenecen. Solo algunos personajes OC que son de mi invención.
Chapter 4: Recuerdos Dolorosos 2.
Leonardo vio como el oscuro cielo lluvioso se iluminaba con los truenos y relámpagos. Su mente no dejaba de pensar en todo lo vivido antes y después de que su padre y maestro lo mandara lejos y a su peor pesadilla. Leonardo bajo la vista, su cuerpo estaba helado como solía estar durante los primeros días en la jungla, donde llovía casi todo el tiempo y en las noches el frio calaba sus huesos.
-Raph…Mikey…Donnie…los necesito…los necesito para mantenerme en pie…sin ustedes ya no tiene sentido seguir aquí…sin ustedes yo no soy nadie-Murmuro al tiempo que lagrimas comenzaban a rodar por sus mejillas y se mezclaban con la lluvia. Durante su estancia en la jungla, a manos de ese maldito que le robo su honor su habilidad para percibir a sus hermanos a través de los objetos se perdió, supuso que causado por la gran cantidad de drogas que le administraban. Cuando logro escapar se dio cuenta que habilidades que poseía antes de llegar a la jungla se habían desvanecido como si nada. Ya no era capaz de percibir la presencia de sus hermanos, aunque gracias a su buen oído y olfato los podía reconocer. Sus hermanos no sabían nada de eso. Y él tampoco hablaría de lo que le paso. El dia en que April cayó en sus brazos en la cueva que solía ser su refugio había mencionado algo pero su amiga no se había dado cuenta a que re refería.
"-Siento que algo falta-"Le había dicho a su amiga. Ella había creído que se refería a sus hermanos y padre, pero en realidad él hablaba de que algo en su interior se perdió, que algo en su alma, corazón y cuerpo ya no existía más, pero no era capaz de saber qué era.
Sacudió la cabeza. Los recuerdos de cuando su padre le dio el castigo llegaron a su memoria tras haber cerrado los ojos.
"Llovía intensamente en la ciudad. Hacia pocas horas sus hermanos habían despertado, llenos de dolor y confundidos, había pasado cerca de dos semanas desde el ataque. Pero a pesar de sentirse alegre de ver a sus hermanos despiertos, sabía que su padre le diría de qué se trataría su castigo. Respiro hondo armándose de valor para abrir la puerta de la habitación de su padre. Soltando el aire abrió la puerta. Su padre y maestro se encontraba sentado al lado de una larga mesa baja. Frente a él había una pequeña cajita la cual miraba con tristeza. Leonardo cerró la puerta y se acerco a su padre. Hincándose espero a que su padre hablara.
-Leonardo, mi hijo-Comenzó a decir Splinter sin levantar la vista de la cajita-Ahora que tus hermanos han despertado y se encuentran en camino a su rehabilitación, es hora de darte el castigo por tus actos erróneos como el líder del equipo que eres y del cual eres completamente responsable-La tortuga de azul apretó los puños que los tenía sobre sus rodillas. Él jamás había pedido ser líder del equipo, fue Splinter quien lo coloco al mando cuando él tenía doce años diciendo que al ser el mayor de los cuatro, era su deber ser el ejemplo para sus hermanos menores y por lo mismo responsable de cada acto que tanto Raph, Donnie y Mikey hicieran. Sin interesar quien inicio o que sucedió, él debía tomar el castigo por ellos por ser el mayor y líder del equipo, como asi futuro cabeza del clan-Por lo mismo para convertirte en un mejor líder y ser capaz de anticiparte a los hechos y poder tomar las decisiones correctas sin volver a fallar-Leonardo cerró los ojos. Ahora vendría cual sería su castigo-Tendrás que ir a la jungla de Centro América por el periodo de un año y saber cómo enfrentar un ambiente adverso y desconocido para aprender a tomar decisiones correctas en lugares impensables-La tortuga de azul levanto la vista hacia su padre. No esperaba que lo enviara tan lejos y por tan largo tiempo-Ve a preparar tus cosas, solo llevaras lo necesario, nada que cause distracción-Ordeno mientras se ponía de pie.
Leo cubriendo sus confusas emociones de su padre asintió y poniéndose de pie camino hacia la puerta. Deteniéndose en el marco miro a su padre sobre su hombro-¿Puedo al menos despedirme de mis hermanos?-Pregunto en voz baja, pero lo suficientemente alta para que su padre lo escuchara.
-No, es preferible que te vayas sin decir nada, yo después le comunicare a tus hermanos sobre tu viaje-Contesto Splinter al tiempo que Leo bajaba la vista con tristeza. No esperaba que su padre le negara eso-Además tus hermanos se encuentran aun muy heridos y no quiero estresarlos-Fue lo último que escucho Leo antes de cerrar la puerta de la habitación de su padre.
Mientras pasaban las horas y Leo guardaba sus cosas en un bolso cruzado escucho la voz de Raphael desde la enfermería. Leo detuvo lo que hacía y presto atención a lo que su hermano estaba diciendo.
-¡¿Por qué cree que es mejor para Leo este estúpido viaje?!-Raphael realmente sonaba muy molesto.
-Tu hermano necesita de un ambiente desconocido para saber enfrentar situaciones donde todo este en su contra, como líder y futuro cabeza de esta familia es su deber mejorar y ser capaz de anticiparse a los hechos aun cuando este en un sitio donde no cuente con nada a su favor-Leo escucho la explicación que su padre le estaba dando a sus hermanos.
Escucho movimiento-Pero padre, aun asi mandar a Leo solo a un sitio tan lejano…sin saber nada sobre el idioma, sin siquiera tener alimento o un techo donde protegerse, es como mandarlo a morir-Por la voz y el razonamiento, era obvio que era Donnie. Leo sonrió agradecido que sus hermanos se preocuparan por él de esta forma. Pero aun con los reclamos de ellos, su padre no cambiaria de opinión y de todas maneras lo enviaría lejos.
-Maestro este equipo sin Leo no será equipo de nuevo hasta que él regrese de su entrenamiento, nuestra familia ya no será la misma, sin uno de nosotros es como un rompecabezas con una pieza faltante, jamás estará completo hasta tener la pieza que falta-Leo sonrió aun mas, lo que su hermano pequeño estaba diciendo sonaba muy impropio de él, pero aun asi tenía razón en lo que estaba diciendo.
-No fue culpa de Leo lo que paso, estábamos en una clara desventaja numérica, Leo intento manteneros a salvo pero le fue imposible, incluso él mismo salió herido, así que no puede darle este castigo por eso, ni que Leo fuera vidente que puede predecir el futuro y saber que nos va a ocurrir con días de anticipación-Ironizo Raph sonando claramente molesto.
Leo bajo la vista. Aun con todo eso su padre no cambiaria de parecer. Para Splinter siempre Leo sería el culpable de cualquier cosa que salga mal en las misiones, a pesar de que también salga herido, eso no sería de valor en el momento que su padre tome una decisión por lo acontecido.
-Basta de discusión, es tiempo de descansar, pueden escribirle una carta cada uno de ustedes para que se la entregue a Leonardo antes de que parta a su viaje de entrenamiento-La tortuga de azul, se seco una solitaria lagrima que rodaba por sus mejillas. Terminando de guardar sus cosas, se sentó en su cama y cerró los ojos. No volvería a su hogar por todo un año. Ese tiempo se le haría eterno al joven líder. Su mente viajo por los recuerdos junto a sus hermanos cuando eran pequeños y él aun no era nombrado líder. Esos nostálgicos recuerdos lo ponían aun más triste.
-Leonardo, es hora de partir, al avión sale en una hora más-Dijo Splinter desde el otro lado de la puerta de su habitación. Leo tomo aire. Poniéndose de pie se hecho el bolso al hombro y ajustándose las katanas salió de la habitación. Splinter lo esperaba con tres papeles en sus manos. Tendiéndoselos sonrió-De tus hermanos-Leo los miro con tristeza-Aquí tienes para mandarnos cartas desde la jungla-Le entrego unos cuadernos con una caja de lapiceras. Con eso Splinter encamino a Leo hasta la entrada de la guarida-La señorita O'Neil te llevara al aeropuerto, que tengas un buen viaje y recuerda el motivo por el cual te envió allí-Leo asintió y dándole la espalda a su padre salió de la guarida hacia el pasillo que llevaba hasta la casa de April."
'Eres mío Leonardo…jamás podrás escapar de mi, mi dulce perra' La voz de un hombre sonó en la memoria de Leo. Este abrió los ojos horrorizado, recordaba que seis meses después de haber llegado a la jungla su peor pesadilla tomo forma. Parpadeando se encontró con que la lluvia había parado. La luz del nuevo amanecer aparecía en el horizonte. Tomo aire. Era hora de intentar una nueva búsqueda de sus hermanos, pero tras haber pasado por todo lo que Fernando le había hecho, ciertas habilidades que tenia para poder sentir a sus hermanos se habían bloqueados y no podía encontrar una manera de desbloquearlos.
Lugar desconocido.
Raphael sacudió la cabeza. El hambre y la falta de agua lo estaban mareando. Sentía sus labios secos y partidos, sus piernas temblorosas ni siquiera podían aguantar su peso. Tomo aire repetidamente intentando aclarar su cabeza pero nada. Desde que lo separaran de sus hermanos menores, había entrado un hombre de origen latino por su acento al hablar inglés y comenzó a azotarlo con fuerzas mientras exigía que dijera el sitio exacto donde Leo se encontraba. Pero él jamás delataría a un hermano menos aun cuando quien lo quiere ya conocía a Leo y Raph tenía el presentimiento de que no fue de la mejor forma si su hermano mayor no le había dicho sobre ese encuentro cuando hablaron sobre lo que Leo hizo en su viaje a la jungla en realidad Leo no hablo mucho solo asentía a ciertas cosas que su hermano de rojo le decía mientras que el resto del tiempo permanecía con la vista fija en la ciudad. Tosió un poco, su cuerpo dolía horrores, y ahora su piel lucia con feos cortes a lo largo de sus brazos y piernas, eran cortes profundos y que no dejaban de sangrar, pero aunque no sangraban copiosamente, con lo debilitado que se encontraban la sangre perdida solo causaba que se mareara aun más.
-Leo…tu conoces a este tipo…que fue lo que te hizo…-Volvió a toser. Cuando se detuvo y pudo calmar su respiración cerro un momento los ojos intentando visualizar a su hermano mayor-…porqué te lo guardas…fue tan terrible que te avergüenzas de eso…-Raph escucho pasos y la puerta de su celda abrirse. Un hombre con un brazo mecánico entro a la celda-¿Qué diablos quieres ahora?-Farfullo molesto la tortuga de rojo.
Fernando sonrió-Solo ver tu estado deplorable, tú y tus hermanos parecen mierdas. Al menos cuando tuve a Leonardo bajo mi control lucia listo para atacarme, sus ojos irradiaban tanto poder y tanta vida que goce cuando solo quedo el dolor en ellos-Se acerco a Raph con una jeringa en sus manos-Ahora veré como te retuerces de dolor cuando esta droga haga efecto en tu sistema, tus otros hermanos gritaron como nenas y luego rogaron como pequeñas putas de que los dejara ir…-Fernando miro a los ojos a Raph-Me pregunto qué harás tu cuando llegue el momento de máximo dolor-Coloco la jeringa en el cuello de Raph y le inyecto el contenido de la jeringa en su sistema. La tortuga de rojo al principio solo sintió como el liquido se expandía por su cuerpo a través del torrente sanguíneo para luego dar paso a una sensación quemante en su cuerpo que tras pocos segundos pareció que dentro de el habían prendido fuego, su corazón comenzaba a latir deprisa y su respiración se torno quejumbrosa mientras hacia todo lo posible por no gritar, pero de pronto un dolor como cuchilla cruzo su cabeza y un grito de dolor se escapo de sus labios, una y otra vez cuchilladas cruzaban su cabeza y su pecho, no podía mantener los ojos abiertos, su cabeza daba vueltas, un ataque de tos lo asalto, comenzó a toser fuertemente, hasta que sintió un sabor metálico en su garganta, la sangre comenzó a acumularse en su boca y a caer al suelo sin control alguno. Su pecho se apretaba, no podía respirar bien, sus brazos se torcían desde su posición fija, sus piernas se sacudían sin control, su estomago dolía como nunca antes lo había hecho. Fernando reía al ver el sufrimiento de la tortuga de rojo. Raph sintió que la oscuridad se apoderaba de su mente y se dejo llevar por la agradable inconsciencia-Magnifico, casi tan bello como sus otros hermanos pero no tan maravilloso y hermoso como cuando a mi puta de Leonardo le di esta misma droga…-Suspiro. Cuando le avisaran que las tres tortugas habían despertado continuaría con su tortura. La cual le agradaba bastante hacer. Los gritos de dolor, la sangre y las suplicas, sin esas tres cosas su vida no sería nada.
To be continued…
Hasta aquí la historia. Ojala haya sido de su agrado. Y por favor queridas lectoras, dejen review que necesito alimentarme bien. Gracias por leer y nos leemos después.
