Capitulo 4 – Perdida…

Parecía tremendamente feliz, o eso… creía

Así que mañana se irán al concurso KOF, ¡Bien!- Exclamo la peli azul dándole unas cuantas palmadas en la espalda a su amiga Whip, esta, la veía atentamente, como si su vida dependiera de eso.

¿Como te sientes?- preguntó su amiga Whip observando como tomaba unos cuantos tragos en el casual bar "The orgasm".

Pendeja…- soltó en fa. – Así me siento…- suspiró.

Leona… - Whip miraba extrañada y a la vez avergonzada a la ex militar, ¡A ella! a la chica que le tubo miedo, la chica que la acuño como una amiga, a ella, la militar numero uno de el mundo para ella.

¿Qué a pasado?... por favor, cuéntame- La castaña se acercó con una silla hacia Leona y en señal de aprecio comenzó a acariciar la suave y fría espalda de la mayor. Leona la miró un poco y soltó un bufido divertido, tomó de su bebida.

¿Me das la botella por favor?, ¡gracias!... me fui de mi casa, conseguí trabajo y renté un departamento junto a un tipo llamado Yu – El mesero llego con la botella y se la entregó a la chica, y a Leona, casi se le iluminaban los ojos por tener una dosis mas fuerte para olvidar sus penas y temores, antes de seguir con las charla, se sirvió su preciado Vodka en una fina copa de marfil.

Ganaba mucho dinero… claro, era profesora…profesora de educación física, pero un día se me ocurrió llamarle a Ralf de pura casualidad pero no contesto… nunca contesto, ¡jamás contesto!- La ex militar golpeó con fuerza la mesa espantando un poco a Whip.

Fue entonces cuando me di cuenta, que todo eso, todo lo que habíamos vivido juntos era una completa idiotez…- tomó de un solo jilo su copa con vodka.

Y luego…-suspiró- llega el estúpido niño de mami que se llevó mi virginidad a pedirme que salga con el, lo rechacé… el me dio un trago de mi propia medicina. –Whip observaba atentamente cada acción y reacción desesperada que venía de su queridísima amiga.

¡El recordarme de lo jodida que es mi vida!- Leona miró a Whip con sus ojos repletos en llanto, Whip le sonrió con esa sonrisa cálida y hermosa que la hacía sentirse bien, esta, colocó un par de billetes en la mesilla y sacó a Leona de ese maldito lugar.

Admítelo Whip, mi vida sin ser militar es una completa mierda… es decir ¡mírame! Estoy hebrea y débil… sensible hasta el mas mínimo rose… que puedo decir… simplemente… ¡Soy una mujer!- Era cierto… Leona era una mujer… una mujer que se enamoraba, una mujer que sentía, una mujer delicada, que entristecía, que lloraba que reía y sentía… un mujer… normal…

Aunque… desgraciadamente… una mujer…cuyos sueños… estaban rotos…

Para su desagrado Whip, tenia que llevar a leona a cada callejón a volver el estomago, una tarea No muy sencilla para la persona designada. (NA/: La experiencia U¬¬)

¿A dónde vamos?...- dijo Leona en un tono asqueado conforme caminaba.

A tu casa.- Dijo Whip con un tono burlón.

¿A mi casa? – Leona miro a Whip con cara de poco amigos - ¿Cuál?...

Iremos a la casa de tu padre…- Leona al escuchar esto se soltó del agarre de la joven.

Ni como me vez voy a volver hay, ¿estas loca?...- momentáneos mareos la invadieron lo que hizo que corriera detrás de una banca a volver al estomago.

¡Linda!, se ve que no retienes el alcohol…- Habló una voz detrás de Whip, esta se giro un poco.

I-Iori…- hablo Whip impresionada. "¡Pero… ¿cuando llego?"

¡Cállate, desde que salimos del Bar no haces más que seguirnos, ¿Qué quieres?- Musito Leona desde la banca asomando su cara de un extremo.

Tú, nadie debe saber donde esta leona – Iori le dedico una mirada fría y sanguinaria a Whip, esta, perpleja no lo tomo para bien.

¡¿Pero que dices idiota? ¡Idiota, solo mírala!- Whip señalo a Leona que se levantaba de su lugar tambaleándose, mientras que leona simplemente le miro con cara de pocos amigos y algo enojada ¿mirarme que?, ¿estaba mal ponerse ebria?, ¡por dios! Ella no era ninguna niña y sabía lo que hacia, ¡¿Qué tenia de malo? , de echo… ¡Que carajos le importaba!, era su vida no la de ella.

Leona se levanto de su lugar observando como Whip y Iori discutían por su situación, ella simplemente ignoro todo, y como su don era escabullirse los otros dos no notaron su ausencia, caminaba a paso lento y se abrasaba a ella misma por los vientos fríos que la hacían sentirse aún mas mal por su repentina borrachera, su cabeza le daba vueltas, vueltas y mas vueltas, su vista le fallaba al igual que el equilibrio, no paso mucho desde que comenzó a seguirla, un gato negro de ojos azules celeste, como ella… hermoso en todos los aspectos en lenguaje verbal y no verbal.

Hermoso… pero misterioso

(NA/: El pelo de leona es largo como muchos lo saben así que se mueve bien chingón con el viento, así que imagínenselo ¿ok? Solo quería aclarar, porque muchos amigos me llamaron la atención por este punto)

-¿Qué le paso a tu oreja?- pregunto la peli azul sentada en la rama de un GRAN árbol mientras acariciaba la herida de su nuevo amigo que no paraba de seguirla, por otro lado Whip y Iori permanecían gritándole desde el piso.

-¡Leona, baja de hay!- Grito Whip

-¿Como carajos se subió hay?- Soltó un malhumorado Iori tomando un poco de café.

- ¡Leona, linda baja de una vez, puedes caerte! – volvió a hablar imaginándose lo peor (NA/: Típicas personas nerviosas)

-¡Baja de una vez, tengo un regalo!- Grito Iori y como acto reflejo Leona le tiro dedo en acto reflejo. "Si, claro… como si fuera a hacerte caso" pensó fastidiada

Iori estaba que se lo cargaba la chingada y Whip simplemente inhalaba Paz y exhalaba estrés, tomó su teléfono celular y marco a su general, Ralf Jones.

¡Deja de ser tan desgra…- Un auto pasó con música a todo volumen que Leona no le entendió (NA/: Escuchaban a los Black eyes peas :P)

¡Mejore cállate ¿Si?- Exclamo desde lo alto. - ¡Además, ¿Qué no tienes otra cosa que hacer? , ¡Lárgate y déjame en Paz!-

¿Qué me largue?, muy bien esto es el colmo…- Iori dio un gran salto llegando a una rama. - ¡Ya veras! – Volvió a dar otro salto pero aún no legaba a la rama de leona, esta lo miraba aburrida, se levanto de su lugar cargando al gato y se dejo caer a el piso, Iori observo atento, aquel acto.

Pues el cuerpo delgado y bien formado de la joven lo hipnotizo, sus ojos cerrados, serena… al igual que el dulce aroma de su cabello suelto que se movía suave pero a la vez agresivo, descendía como una cascada azulada y larga… era como aquella vez… el día en el que se conocieron…

-Flash back-

El pelirrojo caminaba sin rumbo dentro de el parque, faltaban aproximadamente 4 horas para el gran evento, así que decidió dar un paseo y relajarse un poco de su maldita obsesión por Kyo, ¡que asco le daba de solo verlo!, salió de sus pensamientos por el repentino calor corporal que sintió, se dejo caer en la sombra de un árbol, cerro los ojos intentando relajarse un poco y también salir de las garras de sus compañeras de equipo que no lo dejaban en paz.

-Que fastidio…- Suspiró

Comenzó a abrir un poco sus ojos, pero inmediatamente los rayos que se filtraba por el árbol lo segaron un poco, fue hay cuando la vio… hay, sentada en la primara rama de aquel árbol, hermosa y delicada… sus ojos, su boca, su rostro, se pelo…entonces sus miradas chocaron pero una fuerte ventisca azoto, se cubrió los ojos un momento mientras la ventosa pasaba, cuando termino, dirigió su mirada a aquella rama pero ella… ya no estaba… la busco por el entorno, entonces la vio… caminando lentamente hacia el equipo Ikari, se levanto de su lugar para verla mejor y claro… hermosa en todos los aspectos… se quedo embobado un gran periodo de tiempo.

-Ese tipo no para de mirarme…- Dijo Leona algo molesta sacando a sus compañeros de sus pensamientos.

- ¿Que?, ¿Quien?- Ralf dirigió su mirada a donde miraba leona, observo a varias personas, pero resaltaba de entre las demás el malvado Iori Yagami.

-¿Yagami? – Pregunto Clark

-Si te molesta vámonos- Dijo con una gran sonrisa y Leona solo negó sentándose en el pasto.

-….-

-Fin Flash Back-

Leona observaba a Yagami desde el suelo, este salió de su pensamiento algo abrumado y se lanzó al suelo, la joven desvió la vista dejando al gato en el suelo, Whip le sonrió ampliamente a la joven.

¿Ahora que hiciste?- Pregunto Leona no muy contenta, conocía a Whip y savia que algo tramaba con esa empalagarte sonrisa, la miro de pies a cabeza y entonces Whip tomo a Iori prácticamente de las greñas y se lo llevo muy lejos, Leona se quedo perpleja, el viento soplo provocándole un leve erizamiento de piel, caminó hacia donde los otros se fueron pero alguien la tomó de su mano…

¡¿Ralf? –

Continuara…