Sueños por compartir
Los personajes de CCS le pertenecen al maravilloso grupo de CLAMP, esta historia esta hecha sin fines de lucro, solamente por diversión y para entretener.
(Capítulo dedicado a Mariana (AZ) por su cumpleaños y por su contribución a este capítulo)
°CAPITULO IV°
-¡Sakura! -gritó lo más fuerte que pudo para que se diera cuenta que la estaba siguiendo, ya la había alcanzado y le tomó el brazo para que lo mirara-. Me alegra tanto haberte alcanzado...
-Comment? -preguntó algo molesta la joven, por haberla interceptado repentinamente.
-Excusez-moi, mademoiselle.
La muchacha le contestó con un "No se preocupe" y continuó su trayecto.
Shaoran sólo vio que se alejara la joven, a la cuál había confundido y se encargó en buscar con su mirada a la persona que creía haber visto.
Y es que Shaoran estaba más que seguro de que era Sakura a la que había visto, no quería estar equivocado, toda la tarde de ayer se puso a pensar en miles de posibilidades o razones por las cuales, Sakura se pudiera encontrar de nuevo en París y ninguna era sensata; era tanta la vuelta al asunto, que hasta llegó a pasar por su mente de que estaba muerta y que era su espíritu que lo estaba visitando, teoría que fue hecha en el momento en el que las copas ya habían rebasado el límite recomendado para que una persona estuviera en sí, y es que para Shaoran, aquél límite eran sólo tres vasos de cualquier licor y ya llevaba más de la cuenta.
Por lo que su condición no podía ser más deplorable, ya que nunca tocaba ese tipo de bebidas en exceso, no desde hace cinco años cuando tuvo el peor episodio de su vida y es creía haber aprendido la lección... "Creía"; y es que según la excusa que se había dado así mismo y a persona que se lo preguntara, era de que la situación lo ameritaba y era irónico como sólo bebía en exceso cuando pensaba en cierta persona.
Su cabeza le daba vueltas, ahora es cuándo se lamentaba él haber tomado de más, tomó un par de aspirinas para aliviar el dolor de cabeza y se recostó en su silla, hizo que ésta diera hacia el ventanal que se imponía en su oficina y se dedicó a contemplar la ciudad; pudo divisar los monumentos históricos que la caracterizaban, se perdió en un punto lejano del cielo y volvieron a resurgir los pensamientos que hace unos instantes rondaban en su mente.
Ahora que lo pensaba mejor, tal vez no era ella y solamente fue una mala jugada de la razón o de su vista, probablemente al sumergirse en el recuerdo de su primer beso, llegó a ser tanto el anhelo de desear verla, que eso se había formado un espejismo alejado de la realidad, pero entonces ¿Por qué su conciencia o algo dentro de él, no se convencía de que fue una mentira? ¿Por qué se empeñaba su corazón en hacerlo creer que ella estaba más cerca de lo que imaginaba?
Aún así, y eso es algo que se acercaba a la realidad, era de que sí estuvo en aquel lugar donde la vio, también sería verdad de que escapó con la intención de alejarse de él; como siempre no la culpaba, pero le dolía mucho que ella lo odiara, porque a pesar de todo la seguía amando con una devoción infinita, y el hecho de que escapara como si él fuese la peste misma, solo hacía que su corazón siguiera almacenando objetos punzantes, que herían cuando menos se lo esperaba.
Porque siempre había querido recibir un poco de su perdón, aunque se tuviese que tragar el amor aún sentido.
-Disculpe señor Li, el señor Hiragizawa lo busca -avisó su secretaría personal desde el intercomunicador, interrumpiendo sus divagaciones.
-Dígale que puede pasar Rika -ordenó, mientras se acomodaba como era debido en su escritorio.
A los pocos segundos, Eriol pasaba la puerta y tomaba asiento, después de saludar con abrazo a Shaoran.
-Tienes una cara Shaoran ¿de nuevo te prestaron para una "sesión de compras"? -dijo con un tono de burla.
-Cállate Eriol, no es nada de eso -pasó una mano por su cabello como símbolo de cansancio-, es sólo que bebí de más ayer.
-¡Pero Shaoran! Tú no...
-Lo sé Eriol, no me lo tienes que recordar, es sólo que fue un día algo raro ayer -explicó.
-¿A qué te refieres? -sondeó.
-Es que... -dudó-. Mejor olvídalo.
-Shaoran, sabes que puedes confiar en mí -reiteró.
-Lo sé, es sólo que... Que raro verte tan serio, das miedo de esa forma.
-Yo también te quiero, Shaoran.
-¡Pues yo no! -exclamó.
-Sé que en el fondo no puedes vivir sin mí -rió.
-Ya Eriol, mejor cambiemos de tema ¿qué es lo que te trae por aquí? -indagó, mientras se acomodaba en la silla.
-Sólo porque insistes y vine porque quería ver a mi mejor amigo, ya que él no se digna a visitarme -contestó con un tono que mostraba "dolor".
-No exageres Eriol, ya en serio -bufó.
-Me hieres Shaoran.
-...
-Bueno, mejor te digo la razón, porque desde que hagas tu silencio, es que no hablarás más.
-...
-De acuerdo, bueno lo que pasa es que Tomoyo me mandó a buscar la confirmación para la fiesta navideña, que no te haz dignado a enviar y que por sí no lo sabías es dentro de tres días -terminó levantando los dedos.
-¡Rayos! Se me había olvidado, es que con tantos pendientes que tengo, mi cabeza no esta en su lugar.
-Pero si tu cabeza la veo en su sitio -rió ampliamente.
-Que gracioso Eriol, ahora te lo doy.
Abrió un cajón del escritorio y buscó la tarjeta entre varios papeles.
-Aquí está -la extendió hacia Eriol y después firmó un cheque que también le alcanzó-. Para la fundación.
-Gracias, solo faltabas tú -rió-. Sabes que por ser un baile de beneficencia, se tenía que entregar desde hace una semana -lo regañó.
-Lo sabía, pero ya te explique, el trabajo me agobia.
-Shaoran, te presionas demasiado, considera tomarte unas vacaciones -sugirió.
-Lo sé, pero ya sabes...
-Otra vez Ieran -afirmó.
Y es que por ser Shaoran el heredero de Corporaciones Li, encargados de las comunicaciones y tecnología de punta en todo el mundo, la responsabilidad que tenía era aún mayor y las obligaciones eran estrictas.
-Así es.
-Bueno -suspiró-, creo que debes de poner un alto a todo esto, no es justo que controle tu vida.
-Creo que ya la ha controlado lo suficiente y hasta la ha marcado por el resto de mi vida, así que no le veo mucha importancia.
-De acuerdo, eso no me parece, pero ¿Qué té pasa? Algo me ocultas -indagó.
Shaoran se levantó de su silla y se dirigió al ventanal.
-No sé que me pasa, últimamente he estado analizando muchas cosas relacionadas con... Sakura -respondió de espaldas a él.
-Ya veo la razón de la bebida, pero... Disculpa si te molesta esto pero ¿Sigues amando a Sakura?
Shaoran permaneció callado unos segundos, buscando una respuesta que darle a su mejor amigo, él sólo sabía parte de la verdad.
-¿Haz sabido algo de ella? -evadió la pregunta con otra.
-Pues... no, no desde hace dos meses cuando Tomoyo habló con ella -respondió tranquilo, para que Shaoran no se percatara de que no era verdad, agradecía que él fuera algo despistado y de que su capacidad para ocultar ciertas cosas diera resultado.
-¡Ah! Bueno, mejor olvida el tema, sabes que nuestra relación se acabó porque ya no nos amábamos, así de simple, sí eso responde a tu pregunta, aparte de que me casaré dentro de poco -dijo mientras regresaba a su lugar.
-Claro, y "los cerdos también vuelan" -dijo como clara muestra de que no le creía nada. Algo pasó entre ellos dos ¿Pero que pudo haber sido? El cuento del "Se acabó el amor" nunca fue creíble y estaba dispuesto a averiguar que ocurrió, sin importar que Shaoran o Sakura lo evitarán, diciendo excusas tontas, mucho menos ahora que su encuentro era inevitable.
-¿Cómo?
-Nada.
-Quién te entiende, pero mejor dime ¿Cómo te fue el domingo? Me sorprendiste al decirme que esa misma noche le propondrías matrimonio, cuando ya hasta las invitaciones estaban enviadas.
-Sabes que quería darle una sorpresa aunque fuera arriesgado -rió-. Me fue esplendido, una de las mejores noches de mi vida.
-¿Te dijo que no?
-No Shaoran, me dijo que "sí", si fuera lo contrario no estaría aquí y ya hubieras recibido la invitación a mi funeral.
-Lástima, aunque ojala Tomoyo no se arrepienta, te soportará por el resto de su vida.
-Muy gracioso-hizo una mueca-, pero me alegro que haya aceptado ¡aunque la extraño!
-Eriol, la viste hace menos de dos horas -se quejó.
-A no, en eso si estas muy equivocado, desde el martes en la noche no la veo, ha estado muy ocupada con la fiesta navideña, la boda, su trabajo y yo con el mío, que ya te imaginaras y solo me habló hoy en la mañana para decirme algo y para avisarme sobre lo de tu invitación.
-Tranquilo, no me reproches como si me tuviera la culpa.
-De acuerdo -esbozó una sonrisa-. Ya me tengo que ir, tengo que ver unos asuntos.
Se levantó de la silla.
-Yo también -hizo el mismo acto que él-. Que te vaya bien.
-Igualmente, te veo el domingo ¿seguro que vas?
-Claro, no me lo perdonarían nunca.
-Entonces hasta pronto.
Sonó la puerta al cerrarse y ese acto hizo que Shaoran se diera cuenta, que la rutina de siempre comenzaba de nuevo.
Sakura
Frustrante, esa era la palabra apropiada para el día infernal que estaba viviendo, es que ya nada podía empeorar ¡No más! ¿No que París era toda luz y amor? Obviamente esos conceptos no pasaron por mi cabeza cuando acepté éste viaje, sino todo lo contrario, ya que me había provocado dolores de cabeza y al corazón; primero la pelea con mi novio, que hasta el momento no había tenido noticias de él y eso me estaba poniendo nerviosa; segundo, las pesadillas que no dejaban de atormentarme y si a eso le sumamos los recuerdos, buenos y malos, ya se imaginaran que no soy la felicidad personificada, y por último, atención amigos espectadores, el más especial del día, "Los encuentros con cierta persona de nombre Shaoran Li" Y yo que pensé que una salida a pasear sería reconfortante, pero con cada paso todo se tornaba más y más negro para mí y era obvio que no podía empeorar más, hasta que se dio la prueba de que se podía.
A veces me pongo a pensar en cierta frase que Eriol me decía: " No existen las coincidencias, solamente lo inevitable", porque lo que sucedió ayer, fue un claro ejemplo de esa frase, ya que no creo que haya sido una coincidencia haberme encontrado con él, en el primer día que pisaba la ciudad.
Pero ¿Por qué el destino se empeñaba en no dejar borrármelo de la memoria y del corazón?
Era claro que ya no había ninguna razón para que nosotros dos volviéramos a vernos, ni siquiera teníamos algún tipo de lazo que nos uniera... Eso me había quedado más que claro "ese día", por lo menos de parte de él, porque al parecer el lazo para mí seguía presente, ya que creo que lo sigo amando y eso me hace sentir la peor basura del universo, más por el aspecto de que estoy engañando a una persona que me brindó y sigue brindando su cariño cuando más lo necesitaba.
Pero yo no lo quería seguir engañando, ni mucho menos a mí. Pero ahora que me pongo a analizar las cosas, si... Sigo enamorada de él, aún después de todo el daño que me provocó, pero es que... es un sentimiento que aunque hubieron momentos en que lo creía muerto, solo estuvo oculto tras una máscara de "enamoramiento" hacia otra persona.
Parecerá un poco tonto de mí parte pero... al verlo correr hacia mí y ver su sonrisa, me embargó una gran felicidad, porque renació en mí la esperanza de que tal vez él me siguiera amando, y aunque mis acciones demostraran lo contrario, sólo quería correr en dirección hacia él para volver a sentir su calidez sobre mi cuerpo, pero creo que el temor o más bien la verdad, me impulsó a escapar, ya que sólo eran deducciones mías... aquéllas donde pensaba que me podía seguir queriendo, cuando el mismo ya lo había dejado claro, tiempo atrás.
-¡Kinomoto! -de nuevo esa voz ¡Ya ni en mis pensamientos podía estar tranquila!
Se me olvidaba, no les había contado la última parte de la "maravillosa" desgracia de este viaje y esa tenía también nombre y apellido, de paso hasta un egocentrismo e hipocresía más grande que el universo y esa era Meiling Zhang, porque si existía una persona peor que ella o igual, era prueba suficiente de que este mundo ya estaba perdido, ya que con una era más que suficiente y eso me constaba.
Les daré una pequeña reseña de lo que era la princesa ¡Era una arpía en persona! Sé que no debo de juzgar a las personas, pero no era un juicio sino la verdad, y desde que alguien me haga pensar así es que el asunto es grave ¡Yo no soy de tener esas mentalidades!
Pensaba que el trabajo me serviría de "refugio" como en anteriores ocasiones, pero eso se quedó en el aire, porque en el primer día de pisar la locación solamente me había traído aún más problemas de los que ya tenía.
Meiling era una absoluta "diva" o lo que ella quería dar a entender, resultaba que sería una de las artistas en participar en las grabaciones para las que había venido y desde que nos conocimos me había tratado como "poca cosa" y andándose con sus aires de superioridad por cada punto del suelo que pisaba y que rebasaban el límite de la estratosfera y más allá, se la pasaba dando órdenes y tratando mal a todas las personas que consideraba inferiores a ella y lo peor del caso, es que se comportaba así porque aparte de "modelo" también era la directora de la compañía con la cual trabajábamos, por lo que tenía que compartir cada minuto del día con ella ¿Así o peor?
Prácticamente me estaba haciendo la vida imposible y mi límite de paciencia se estaba agotando.
He conocido niña mimadas en anteriores trabajos, pero este caso no se le comparaba, si la conocieran sabrían de que hablo, aunque creo que la descripción que he dado es clara. Porque Meiling es de esas personas con quien trabajas y quieres que ya se acabe el día.
Ya era otra pesadilla sumada a mi lista mágica.
-¡Kinomoto! Creo que es la cuarta vez que te hablo y ni caso alguno me haz hecho ¿Acaso estas sorda o qué? ¡Para algo te pagan!
La miré y pude notar que de nuevo hacía esa pose que me ponía los nervios de punta ¡No estaba modelando para hacer eso! Y tampoco ese zapateo constante como si me ordenara o apurara, ¡no era nadie para ordenarme!
Creo que es la única persona que me ha hecho exaltar tanto.
-Mire señorita, usted no es nadie para estar dándome órdenes, yo solo me encargo de trabajar conjuntamente con su compañía y creo que prácticamente tenemos el mismo rango en cuanto a trabajo.
-¡Eres una insolente para hablarme así! Y el mismo rango no querida, porque también soy modelo y actriz, cargos que tú no ocupas y que ni podrás... Por varias razones.
¿Era mi imaginación o me tachaba de "fea"? No es que me considerara la belleza radiante en persona, pero creo que toda mujer es bella a su manera y ella no era nadie para clasificar a las personas y de seguro hasta hombres de "tu feo, yo bonita" Quien pudiera tener poco cerebro para hacer esas estúpidas señalaciones... Al parecer Meiling era una de ellas.
No por ser ella "bonita" la hacia especial y digo bonita entre comillas, porque en cuanto a moral dudo que hubiera algo bello, en el exterior sí, tenía un cabello negro con un largo hasta la cintura, poseía unos ojos color rubí y un cuerpo escultural, no por algo era modelo, pero creo que una persona es aún más bella cuando sus sentimientos son sinceros y transparentes y no como los de ella que eran llenos de celos, ira, ego y envidia.
-No es por faltarle al respeto, pero por el hecho de ser modelo o tener cualquier otra ocupación, no le da derecho a tratarme de esa manera. Y yo haré mi trabajo como crea conveniente y según las órdenes que me indicaron.
-¡Cómo te atreves! Y más te vale Kinomoto, que me haga caso a todo lo que le digo, porque puedo hacer que cambiemos de compañía de producción, por lo que usted y toda su patética gente serían historia
Era inaudito como esa mujer se atrevía amenazarme y aparte a intimidarme, porque se había acercado a mí de una forma muy altanera y si estuviéramos solas ya me habría agarrado a golpes, sin importarle la clase que decía tener.
Pero ahora, solo me falta pensar que por el bien de la compañía, tendría que aguantarme estos desplantes.
-Las amenazas no le funcionaran conmigo y no le diré nada más por el bien de mi compañía, no por usted.
-Eso dice, pero estoy segura que me considera superior.
Paciencia
-Ya no quiero seguir discutiendo con usted, así que si me disculpa...
-No...
-Sakura, hay unos problemas con unas puestas escénicas ¡OH! Perdón si interrumpí.
-No te preocupes André, claro que no interrumpes nada -se apresuró a decirle Meiling.
!Que cambios de personalidad tenía! Y esa sonrisa "amigable" que le dirigía, la hacia parecer un ángel ante la vista de todos los que no estuvieran ciegos para no darse cuenta de la persona que era, por lo menos a mí me trataba como basura y a todos los que creía que no valían nada, tomándose de referencia ella, como la primera en la escala alimenticia.
-Claro André, ya voy -le dije.
-De acuerdo Sakura. Me retiro, con permiso señorita Meiling.
-Esta conversación no se ha acabado- y se marchó al fin.
No sería nada fácil todo este asunto, porque Meiling me haría aún más difícil mi estancia aquí.
¿Qué haría? Esa pregunta abatía a Tomoyo desde hace dos días y eso la llenaba de una tensión amarga ¿Decírselo a Eriol? Cómo había pensado en esa pregunta y es que no le era fácil tratar esos asuntos con su ahora prometido, le tenía mucha confianza y lo amaba demasiado pero ¿Eso era suficiente para contarle el secreto que sólo ella y su madre sabían? ¿Cómo lo tomaría él? ¿Querría seguir con la boda después de todo? Lo amaba y eso era suficiente para que ella estuviera segura de que lo quería en su vida por siempre y no contemplaba la idea que algo que ella se había jurado llevar hasta la muerte, arruinara la felicidad que ya tenía.
Pero también sabía que no sería completamente feliz cuando él había aparecido de nuevo en su vida y tenía en cuenta que el no se rendiría hasta lograr su propósito, el cual temía por no tener idea de que tramaba y que haría cueste lo que cueste.
-¡Tomoyo! -exclamó Eriol abrazándola en el mueble en donde ella se encontraba.
Ella solo se sobresaltó por el repentino acto.
-Eriol, ¡me asustaste!
-Lo siento pequeña, pero como te veía un poco distraída aproveche el momento, no todos los días puedo sorprender a mí novia -le susurró muy cerca de su oído.
Él ya había tomado asiento a un lado de ella, quien solamente sonrió por su comentario.
Callaría lo que fuera necesario, aunque le costara, pero sólo para tener una vida completa a su lado.
-Lo siento, no te vi llegar.
-Te he extrañado tanto princesa, desde el martes en la noche no te he visto y mira que hoy ya es viernes -la atrajo hacia sí para abrazarla-. Estos días han sido infinitos sin ti.
-Para mí también Eriol, te amo mucho -reforzó el abrazo- Prométeme que siempre estaremos juntos -dijo con un nudo en la garganta.
-Tomoyo, te lo prometo... Pero -deshizo el agarre en el que estaban para mirarla a los ojos, solo la sujetaba por los brazos-, ¿por qué lloras y preguntas esas cosas?
-Debe... Debe ser por las fechas y las emociones de estos días -sonrió-. No es nada, en serio.
-Te adoro y daría todo por ti, nunca me separaría de tu lado.
La acercó a él y la beso con suma ternura, para demostrarle que el amor que le tenía era único.
-Muchas gracias Eriol -le respondió cuando ya estuvieron separados.
-No hay de que pequeña.
Pasó las palmas de sus manos en sus mejillas para secarle las pequeñas lágrimas que habían brotado de ella.
Cuando ya estuvo calmada decidió cambiar de tema.
-Y dime ¿Cómo te fue ayer con Shaoran?
-Me fue bien, aunque creo que Shaoran ya ha visto a Sakura -afirmó.
-¿Cómo? -preguntó sorprendida.
-Sí, me pregunto que si había sabido algo de ella y también supe que bebió el día anterior a mi visita.
-No he podido hablar con Sakura y si lo que me dices es verdad, Sakura debe estar evitándolo como sea.
-Así es ¿Cómo haremos lo de la fiesta?
-Creo que no le diremos nada a Sakura, ya sabes que ella no sabe nada de esto y la invitare con la excusa de que haremos una pijamada como cuando niñas -propuso rápidamente.
-Me parece lo mejor ¿Pero estas segura de lo que piensas hacer?
-Muy segura -asintió con la cabeza.
-Entonces te apoyaré -le dio otro beso-. ¿Está Sonomi en casa?
-Mamá fue a ver unas cosas a la oficina, si quieres la puedes esperar -ofreció.
-Así lo haré
-Disculpe señorita, le ha llegado una carta -intervino una joven, extendiéndole un sobre blanco.
-Muchas gracias Alice, puedes retirarte.
La joven se marchó tras la indicación de Tomoyo, dejando a la pareja de nuevo a solas.
-Si me disculpas princesa iré a buscar un vaso de agua -se levantó de su lugar
-Eriol, puedo mandar a que te lo traigan...
-Déjalo, ya conozco el camino, mientras lee la carta que te ha llegado -le sonrió y con lo mismo se levantó.
Lo vio alejarse de la sala de estar y contempló el sobre entre sus manos, notó que no tenía el nombre del remitente, solamente el suyo, lo abrió con cuidado y sacó la hoja de papel para desdoblarla.
Querida Tomoyo:
Me he enterado de la "pequeña fiesta" que darás el domingo y estaré encantado de ir para verte y a otros que me gustaría conocer y platicar con ellos.
No va ser fácil entrar a tu fiesta, pero tampoco imposible, así que espérame.
El momento de nuestro encuentro se acerca.
PD: No hagas tanto escándalo querida, la presión es mala, recuérdalo.
Por siempre tuyo.
El sonido de la hoja de papel al arrugarse se escuchó en toda la habitación, sus puños que contenían la carta, la apretaban muy fuerte como si en ella quisiera desquitar todo el odio que sentía en esos momentos.
No lloraría, mucho menos cuando Eriol se encontraba a unos pasos de donde ella se encontraba, quería gritar, golpear todo lo que pudiera; pero eso y las lágrimas iban a quedarse en ella y no lo iba a reflejar, tomaría cartas en el asunto y arreglaría esto como fuera.
Ahora lo que necesitaba era tranquilizarse y rezaba para que Eriol no se diera cuenta de su estado, se secó una lágrima que había escapado de sus ojos amatistas y trató de no quebrarse en cualquier momento.
Quería ser fuerte y lo lograría.
-No me dejan en paz ni un minuto en la oficina.
-Es que eres el importante -comentó con una sonrisa.
-Me arrepiento de eso, creo que no podré esperar a Sonomi, ya me tengo que marchar a la oficina princesa.
-No te preocupes Eriol yo le digo a mamá, te extrañare.
-Yo más mi amor.
Se acercó a ella y le dio un beso que pareció eterno.
Se despidió de ella y él apenas cruzó la puerta. Pasaron un par de minutos hasta que Tomoyo no soportó más, se recostó en el mueble y empezó a sollozar, Alice se acercó para ver que le ocurría.
-Señorita ¿Se encuentra bien? ¿Quiere que llame al joven Eriol o a su madre? -se preocupó por el estado en que se encontraba Tomoyo.
-¡No! Esto no lo puede saber Eriol, no le digas nada sobre esto, por favor -suplicó con lágrimas.
-Como usted me diga, pero cálmese.
-Tomoyo... ¿qué te ocurre hija? -intervino Sonomi que acaba de llegar.
Se apresuró a llegar al lugar donde estaba ella.
-No sé que le pasa señora, apenas el joven Eriol se fue, ella se puso así.
-Gracias Alice, puedes retirarte.
-Con su permiso.
-Mamá... Ya no puedo más... -le extendió la carta.
Sonomi la desdobló y la leyó, se sorprendió de lo que decía y abrazó a su hija para que sollozara lo que quisiera.
- !Es un desgraciado al volver a aparecerse aquí!... Tranquila cariño, te prometo que esto lo arreglaré, juro que haré lo posible para que ese bastardo salga de nuestras vidas.
Eso lo tenía asegurado.
Sakura
Ya habían transcurrido cuatro días desde mi arribo a Paris y aun me parece lejana la realidad en la que me encuentro, no han sido días fáciles, he de admitirlo, porque con la presión del trabajo sumándoles a Meiling, los recuerdos inesperados y la alerta que siempre he tenido que poner para no encontrarme con "él" de nuevo, me han llenado de un estrés y malestar que he acarreado sin paz alguna.
Hable con Tomoyo ayer, sábado y me pidió que fuera a su casa para pasar con ella la Nochebuena, al principio me había negado rotundamente aunque me muriera de ganas por ir, pero es que Naoko estaba conmigo y sería como una falta de respeto eso de dejarla sola en una fecha especial, aparte de que nunca había visto de una buena manera eso de invitar a terceras personas, cuando no soy yo la que esta organizando cualquier evento y aunque Tomoyo nunca lo viera como un estorbo, para mí si sería incómodo, ya que sabía que Tomoyo quería pasar esta fecha solo con mi compañía, después de todos estos años sin vernos, la verdad que es que deseaba mucho pasar tiempo con mi prima y mejor amiga, por lo que por fin después de pensarlo acepte gustosa.
Naoko se había encontrado con unos familiares aquí y me habia dicho ese mismo día cuando la iba a invitar, que las fechas las pasaría en compañía de sus tíos que también se encontraban en París, pero que agradecía mi invitación. Me alegra saber que por lo menos estaría a gusto en esa fechas y podía asegurar que en la noche de hoy, también estaría de lo mejor y lo mas importante, feliz.
Por fin, después de un par de minutos, llegué a la casa de la familia Daidouji en París, pasé la caseta que permite el acceso y recorrí con el auto unos metros más en el camino que se encontraba rodeando al jardín, me bajé del auto y le permití a uno de los empleados que se encargara de él, aún cuando le insistí que me dejara hacerlo no me lo permitió, así que para no insistirle más terminé aceptando
Había pasado mucho tiempo desde que no venía, fue aquí donde me instalé cuando estudié en este país y recuerdo que todo es exactamente igual, los jardines que se extienden a la entrada y los de la parte trasera con diferentes tipos de flores, que ahora por invierno no estaban florecidos, son mi adoración sumándole mi parte preferida, el laberinto que se encontraba ahí, podía perderme horas sin perder la razón, era una emoción grande la que sentía al perderme ahí y no una desesperación, porque siempre era un reto buscar la salida y aunque siempre la buscara nunca me aprendía su ubicación, soy muy olvidadiza.
Pero recuerdo que ahí... sucedió una promesa.
El mismo día que Shaoran se le había declarado, después de pasar por algunos monumentos históricos, entre risas y muestras de cariño habían llegado a la mansión Daidouji, lugar donde se instalaba Sakura. Shaoran se encargó de dirigirla a la parte trasera del lugar y la condujo al inicio del laberinto, porque sería ahí donde le daría su segundo regalo, siempre había tenido presente que dicho lugar era uno de sus favoritos y vio apropiado que sería el lugar perfecto para otro momento de absoluta alegría en ese día.
-Shaoran, me alegro mucho estar contigo -susurró la joven, mientras le tomaba la mano a su acompañante.
-A mi también Sakura.
Detuvo su andar y se inclinó para posar un delicado beso en la frente de Sakura, la cual solo pudo sonreír por el acto y sonrojarse levemente por el detalle de ternura.
-Sabes, hace unos minutos... Te di uno de mis regalos, pero aún falta uno.
-Shaoran, sabes que ... Que tu eres mi mayor regalo, no es necesario otro- replicó, después de separarse de los brazos de Shaoran para mirarlo a los ojos-. En serio, no es necesario.
-Pero es algo que ya tenía preparado, no me lo niegues.
-Pero...
-Juro que es sólo uno, acéptalo por favor- pidió abrazándola.
-De...de acuerdo-aceptó resignada, le gustaba la idea de que Shaoran fuera así de detallista, ese era una de sus mayores virtudes y nunca quería que cambiara.
-Muchas gracias, pero que te parece si cruzamos el laberinto y dentro te lo doy.
-Me parece una linda idea, vamos -coincidió con él y se adelantó unos pasos del castaño.
-¿Porque siempre estás acelerada?
-¿Ah? En...¿en serio? -preguntó jugando con sus manos-. Pues no lo había notado, aparte de que...
-No tiene porque apenarte- interrumpió tomandola de las manos-. Eso es algo único en ti y siempre te quiero ver así, continuamos- indicandole el camino con su mano.
Sin importar que el día ya estuviera llegando a su fin, ambos no se cansaban de caminar en ese laberinto, aparentemente sin salida, daban vueltas para encontrarse con paredes o en otras ocasiones se perdían, pero rápidamente se volvían a encontrar, las risas no faltaban. Después de cansarse de buscar el fin, lo lograron llegando a un jardin con miles de rosas alrededor, se sentaron en ellas, mirándose a los ojos.
-Creo que será el lugar apropiado para darte esto- sacó una cajita de la bolsa de su pantalón y la abrió, sacando de ella una gargantilla de plata con un dije en forma de flor de cerezo en color rosa platinado.
-Shaoran, eso es... Hermoso- susurró con una voz casi imperceptible.
-Me alegra que te gustara, cuando lo vi, supe que era perfecto para ti- se ubicó atrás de Sakura y mientras ella se recogía el cabello, él le abrochó la cadena y la abrazó por detrás, ellos aun permanecían en el suelo.
-Te amo mucho- dijo acurrucándose mejor en los brazos de su ahora novio.
-Yo también te amo como no tienes idea.
-¿Me puedes prometer algo?
-Lo que quieras.
-Siempre estaremos juntos ¿verdad?... Porque no...no me gustaría que esto fue...fuera un sueño-continuó mientras lágrimas rebeldes surcaban de sus ojos.
-Sa... Sakura...
-No quiero...no quiero que esto acabe...-
Shaoran no soportó verla así y la abrazó aun más fuerte, le dio un pequeño beso en sus labios, le secó sus lágrimas con pequeños besos en sus mejillas.
-Te...lo...pro...me...to -le dijo entre besos.
Y pensar que esa promesa se había quedado en eso, en simples palabras sin ningún sentido, porque aquélla promesa nunca había sido cumplida y se había quedado en uno de tantos sueños que quería realizar.
Lo mejor era dejar esos pensamientos de lado.
La mansión de dos plantas seguía con el mismo estilo y con ese toque clásico y europeo, uno de mis lugares favoritos en esta ciudad. Lo que si veía cambiado, era el movimiento que se presentaba ese día, veía que entraban flores, comidas, empleados de un lado para otro, ya sea limpiando ventanales, arreglando jardines y quitándole la mancha imaginaria a cualquier cosa que se encontrara en cualquier sitio ¿acaso habría una fiesta? Tomoyo no me había mencionado nada del asunto y eso me sorprendía, de seguro solo es la limpieza de mes; me puse la mochila que cargaba con algo de ropa en mi hombro y entre a la mansión con el fin de buscar a Tomoyo, por dentro era aun peor la actividad, subí las escaleras ubicadas en la sala para dirigirme a la habitación de Tomoyo y ahí me la encontré, yendo de un lado para otro como perdida en sus asuntos que ni se percató de que estaba en el umbral de la puerta.
-Si buscas la cadena de sol, está debajo de la cama -le dije, sospechando que eso era lo que buscaba y lo que se encontraba en lugar que le había mencionado, sólo se ponía así cuando buscaba aquella alhaja que Eriol le había regalado y la última vez que había sucedido ese episodio, pues digamos que unas cuantas cosas salieron por la ventana. Debe de estar muy estresada para no buscar en el lugar más obvio.
-Gracias -me dijo aun no percatándose de mi presencia, vi que se inclinaba para recoger la cadena. Pasaron uno, dos, tres segundos en esa posición, hasta que...
-¡Sakura! -prácticamente me tumbo al suelo por el abrazo que podía ser considerado mortales para la respiración.
El sol ya había desaparecido del cielo, ahora bordado de estrellas cristalinas, para dar paso a luna llena que se imponía esa noche; la luz del satélite natural se filtraba por los grandes ventanales que adornaban todo el salón principal, se apreciaban mesas redondas distribuidas alrededor de la habitación, para dejar despejado el centro destinado para el baile, algunas personas ya ocupaban sus lugares y otras ya había tomado la pista para bailar unas cuantas piezas al compás de la música.
Al fondo de aquella habitación se abría paso una escalinata que conforme iba bajando se iba abriendo hasta el final. Las luces artificiales creaban un ambiente cálido y especial, y como olvidar el gran árbol navideño con miles de luces y adornos, que se imponía a un lado de la pista, el cuál representaba a la fecha importante de ese día.
La gente compuesta por empresarios, amigos, familiares y demás personas del elite social de París se encontraban animados y esperando paciente a los anfitriones de la fiesta que aun no habían hecho aparición, ya que estaban ultimando problemas de último momento.
-¡Me niego a salir de esa forma!
-Pero Sakura, eres parte de mi familia y es algo lógico que bajes junto con mamá, Eriol y conmigo -explicó Tomoyo pacientemente por cuarta vez.
-¡No! Sólo porque soy una "prima" no quiere decir que me toque hacer eso.
-Por favor Sakura -suplicó.
-No Tomoyo, me quedaré en ese momento entre la multitud como cualquier otra invitada -insistió.
-Pero...
-¡No y no! Ya acepte ponerme este atuendo, estar en la fiesta, pero no me pidas tal exposición a mi persona. Sé lo que es estar con todas las miradas clavadas en ti, esperando el momento para buscar cualquier error que puedas cometer y ¡Comerte viva!
¿Cómo había llegado a esto? La única respuesta era Tomoyo, había olvidado el poder de consentimiento que podía tener su amiga con cara de ángel. ¿Cómo pudo no darse cuenta de las dobles intenciones que tramaba al invitarla a su casa? Todo el alboroto en la mañana y ella pensando que era la rutina diaria ¡Qué ingenua!
-¿¿Qué??
-Sí, va haber una fiesta navideña en mi casa hoy.
-¿Por qué no me dijiste nada? -se quejó.
-Porque sabía que no ibas a aceptar.
-No tengo ganas de una fiesta Tomoyo.
-¡Por favor Sakura! Para que te relajes un poco, aparte de que ya hasta tengo tu vestido.
Se acercó al armario y sacó un vestido azul turquesa.
-¡Pero si es el vestido que vi en el aparador de una tienda! -exclamó sorprendida.
-Debe ser la de la Avenida de los Campos Elíseos, sólo ahí la tienen, es uno de mis diseños.
-Sí es ese, que precioso está. Tenía que ser tuyo -sonrió apreciando el conjunto.
-Lo hice especialmente para ti. Ya te pertenece.
Le extendió el vestido y Sakura la tomó entre sus manos.
-Muchas gracias Tomoyo, estaré en la fiesta -dijo segura.
-¡Bien! Entonces hay que empezar a arreglarnos, quedaremos hermosas.
De acuerdo, en que lío se metió.
Una horas después...
-Te ves fabulosa Sakura.
Ella se miró al espejo y pudo notar que era verdad, su cabello castaño fue rizado levemente en las puntas y caía elegantemente, no tenía ningún peinado sobresaliente como a ella le gustaba, solo era adornado por una pequeña tiara que hacía de diadema, el vestido era una hermosura, que fue hecha especialmente para ella. Era un vestido con corpiño de pedrería, sin tirantes y con un ruedo descuartizado que así caer el vestido en cascada. Los únicos accesorios que portaba eran una pulsera de diamantes y el anillo de plata ubicado en su mano izquierda, que Yukito le había dado. Unos tacones plateados de tira de un alto considerable adornaban sus pies.
Sencillo, pero espectacular.
Era el estilo que le fascinaba a Sakura.
Tomoyo también se veía radiante, con un vestido color morado que hacía resaltar sus ojos, era un vestido sin tirantes y que caía en varias capas acentuando su figura y que al final tenía un hermoso remate. Su cabello alaciado era el apropiado para el tipo de vestido que usaba, portaba una cadena circular de plata, su anillo de compromiso y unos tacones blancos.
-Está noche será maravillosa -dijo Tomoyo emocionada.
Prácticamente no la habían obligado, pero lo que le pedían ya iba más haya de lo que podía hacer.
-Estas exagerando Sakura.
-Puede ser, pero por favor no me obligues.
-Pero...- se quedó pensando-. Tienes razón, será mejor que te quedes abajo -dijo apurada mientras la conducía para que bajara.
Eriol solo las miraba sorprendido para después entender lo que sucedía.
-¿Segura? -dudó.
-Sí Sakura, no hay problema, baja por las escaleras de la sala y de ahí te diriges al salón principal.
-De acuerdo, los veo abajo.
Cuando Eriol vio que Sakura ya había desaparecido, se acercó a Tomoyo para aclarar un detalle.
-Así que no la obligaste a bajar, para que Shaoran no se diera cuenta de su presencia antes de tiempo -afirmó.
-Así es Eriol, porque si la llegará a ver, lo más seguro es de que se fuera de inmediato y quiero ver la reacción que tienen los dos.
-Tomoyo, creo que eso es un poco precipitado y podría perjudicar a los dos.
-Lo sé, pero por eso no le mencione a Sakura que Shaoran estaría, así como te pedí que no le mencionaras nada a él.
-¿Qué es lo que exactamente te propones? -indagó.
-Recuerda que ambos nos dijeron que ya no se amaban y que por eso habían terminado su relación, algo que nunca nos creímos. Al día Shaoran se había regresado a Hong Kong y Sakura apenas se graduó con lo mismo se fue y tu mismo haz notado como los dos sufren, aún más Sakura que hasta ahora se digno a regresar y no precisamente por su cuenta -suspiró-. Sé que pueden salir aún más lastimados, pero si es así, es porque algo más sucedió entre ellos y si nada más se tratan como dos conocidos, sin sentimientos de por medio, será porque nos dijeron la verdad acerca de lo que pasó entre ellos.
-Entiendo lo que tratas de decirme y opino lo mismo que tú... Pero espero que esta intervención no se no salga de las manos, porque tengo el leve presentimiento que no será un simple encuentro.
Vestido con un esmoquin negro con lazo del mismo color y unos zapatos a juego, Shaoran Li bajo del automóvil verde olivo que llevaba ese día, entrego las llaves del auto al vallet parking y se dirigió a la puerta del copiloto para ayudar a bajar a su acompañante, una señorita ataviada en un vestido rojo largo recto, con tirantes finos delicadamente cubierto por una chalina del mismo color, el hombre le extendió su brazo y juntos se encaminaron a la puerta principal.
-Buenas noches señor... Señora -saludó el mayordomo principal.
-Señorita -corrigió la acompañante.
-Disculpe por el error, permítame su abrigo y si es amable señor de darme sus nombres.
-Gracias -respondió la señorita.
-Por supuesto.
Le dijo lo solicitado y el señor verificó que estuvieran en la lista.
-Les presento a Marié, ella los conducirá a su mesa correspondiente y gracias por su presencia. Felices fiestas.
-Muchas gracias, igualmente y con su permiso -dijo el hombre.
-Si me siguen por aquí -señalo con su mano el camino.
Los presentimientos de ciertas personas a veces se vuelven realidad y ellos se hacen fieles a las sensaciones que sienten, otros simplemente no son supersticiosos y hacen caso omiso a las palpitaciones del corazón, los nervios resentidos en la piel, el aire que sientes que te falta y otras más sin explicación alguna.
En un caso parecido se encontraba Shaoran, creía que se estaba enfermando, pero eso iba más allá que una "simple gripa" como lo había llamado. Ahora se encontraba sentado en la mesa, bebiendo un vaso con agua, era claro que no tocaría el alcohol hasta la hora de la cena y era lo mejor que podía hacer, ya que su prometida había aceptado bailar con un hombre que le pidió la pieza pero que se convirtió en las "piezas" , por lo que después de media hora se encontraba, por así decirlo, solo y abandonado. No le molestaba que ella hiciera eso, de hecho hasta agradecía al hombre, porque él no tenía ganas de nada y sabía que ella tenía derecho a divertirse. No le había faltado las ofertas de varias señoritas y hasta de señoras que le pedían algún baile, pero siempre se le ocurría una excusa "gentil" para no terminar aceptando y hasta ahora le había funcionado.
Por el momento no se había podido acercar a Tomoyo y Eriol, ya que después de la bienvenida y todo el rollo de presentaciones, habían sido acaparados por varias personas que los felicitaban por su compromiso, también anunciado oficialmente esa noche. Prefería esperar a que estuvieran solos.
Ahora solamente le daba la vuelta al salón con su mirada, esquivando olímpicamente ciertas miradas sugestivas de ciertas jóvenes, se enfocó en la pista de baile y apreció a las parejas de enamorados que bailaban amenamente, su mente viajó al pasado y desvió la mirada para no recordar, pero una persona entre la multitud llamó su atención, una señorita al otro lado del salón que también observaba a la pista.
No supo que lo impulsó a levantarse de su lugar, avanzó lo más rápido que pudo para acercarse a aquélla joven y confirmar que no estaba alucinando "¡Aún no había tomado alcohol!" se repetía una y otra vez. Cuando estuvo a una distancia razonable para apreciarla mejor, supo que no estaba equivocado, era Sakura...
Shaoran
Sin importar que pasara, quería estar con ella, ahora que estaba a unos cuantos centímetros de poder hacer contacto con su mismo aire, era una emoción única e indescriptible.
Solamente quería acercarme lo más que mi voluntad me permitiera y ahora que la veo después de estos años, me doy cuenta que me perdí de un tesoro con un gran valor.
Conforme me acerco, la gravedad se vuelve más pesada, mis manos sienten calor y frío a la vez,solo mis pies me conducían hacia ella, porque mi mente solo estaba ocupada en apreciarla para tratar de no perder aquél momento, temía que en cualquier momento de desvanecería.
No me importaba que a varias personas las estuviera ignorando, inventando excusas sin sentido con el fin de que no me detuvieran para llegar a donde quería. Conforme pasan los segundos el tiempo se vuelve más largo y cada vez mi corazón se da cuenta de que en realidad era ella y que el momento que siempre he anhelado por fin se ha hecho presente.
Al parecer no me ha visto por la distancia en la que aún me encuentro y porque se encontraba concentrada mirando a las parejas bailar. Apresuraba el paso para que no la sacarán a bailar, pero me tranquilice cuando noté que ella los rechazaba ¡Claro que no pueden! Yo... Yo no soy nadie para pensar así, tal vez lo que hago en este momento es una maldita estupidez... Y si es así ¿Por qué no me detengo?
Simplemente porque el corazón no acepta razones.
Por fin los segundos, que parecieron horas, se van agotando y casi puedo sentir su esencia de flores en mi piel.
Notó que vira la mirada y choca con la mía; su belleza es igual a como la recuerdo.
No, de hecho es aún más hermosa.
Me concentró en la reacción que puede tener y sólo me percato de que su rostro refleja sorpresa, angustia y un mar de sentimientos que no pude distinguir por la velocidad de la situación, que de un momento a otro pasó a ser de milésimas de segundo.
Se dispone a irse, pero un impulso me obligó a tomarla de su mano derecha para que no huyera, sentía la delicada piel de su mano unida a la mía y supe que estaba perdido.
Porque resurgió lo que quería dejar sepultado hace mucho tiempo para no seguir haciéndome daño con el recuerdo de la persona a la cual dejé ir.
Quería hablar con ella y pedirle perdón por todo, decir todo hasta que mis pulmones reventaran a causa de tantas palabras a decir.
-Sakura... -la llamé y me sorprendió el tono de voz que utilice, una entre suplica y expectación por lo que se avecinaba.
-Sha... Shaoran ¿Qué quieres? -me preguntó bruscamente y rápidamente soltó su mano de la mía.
Señal muy alentadora.
-Pues... Hola.
Bravo Shaoran ¡hermoso comienzo!
-Ah... Hola, si eso es todo lo que tienes que decirme, tengo otras cosas que hacer, así que...
-Sakura, en serio necesitamos hablar.
-No Shaoran... Sabes que ya no hay nada más que decir... To... Todo quedo claro hace mucho -escuché que me dijo entrecortadamente y si no fuera porque estaba de espaldas, podría ver que estaba al borde de las lágrimas.
Nunca me había gustado verla llorar, no me merezco ni una lágrima suya.
Es algo sin sentido lo que estoy haciendo y si mi presencia la lastimaba, lo mejor era no seguir insistiendo en lo que sea que pensaba hacer.
¡Sólo quiero arreglar todo! Pero si ella no quería escucharme estaba en todo su derecho, aunque fuera mi obligación decirle toda la verdad.
Me volteé para irme de ahí, cuando escuché me hablaba.
-¿Qué quieres? -preguntó aún de espaldas.
-Olvídalo Sakura.
-¿Sólo para eso? ¿Para un "olvídalo Sakura"? -me dijo volteándose y acercándose rápidamente a mí. No estaban las lágrimas que supuse y no pensé que reaccionara así-. ¡¿Acaso solo eso sabes decir?!
-No Sakura... Quería hablar contigo, pero...
-¿Pero qué? ¡¿Que más tendrías que decirme?! Dijiste suficiente aquella vez y ¡Hasta de sobra!
Exclamó claramente dolida, pero con una voz que sólo podía ser escuchada por mí.
-¡De eso te quiero hablar! Esa vez fue un error.
-Entonces fue un error decírmelo, hubiera sido mejor si me enteraba por otro medio, pero... Pero tú fuiste el que me lastimó y de una forma que nunca...
-¡De eso me arrepiento, no quise lastimarte!
-No...
Se detuvo súbitamente y no supe porqué, hasta que me enfoqué en la música de fondo, había empezado a tocar la que canción que nos acompaño en nuestro primer baile y que hicimos nuestra.
Bajé mi mirada al suelo para apreciar la canción y cuando me di cuenta de todo, la dirigí a sus ojos esmeraldas, pude ver que estaban cerrados con algo de presión y una de sus manos estaba a punto de cerrarse pero lo evité cuando una de las mías la sujetó.
Abrió los ojos por el simple acto y se dejó llevar por mí, ya que no supe en que momento la dirigí al centro de la pista de baile. Con algo de titubeo por el temor de su rechazo, la sujete de la cintura, sentía como sus brazos eran pasados alrededor de mi cuello y con ese acto mi agarre se volvió firme.
My yesterdays are all boxed up and neatly put away
(Mi pasado está prolijamente guardado y lo he dejado atrás)
But every now and then you come to mind
(Pero ahora y entonces tu imagen vuelve a mi mente)
Cause you were always waiting to be picked to play the game
(Aunque siempre esperabas ser el elegido para jugar el juego)
But when your name was called, you found a place to hide
(cuando te llamé por tu nombre, encontraste un lugar donde esconderte)
When you knew that I was always on your side
(Aún sabiendo que yo siempre estuve a tu lado)
Me preguntaba si esto era real y si no era otro sueño irrealizable, pero cuando pude sentir su cabeza acurrucada en mi pecho y moviéndose al compás de la música, supe que no era una ilusión que con sólo tocarla se desvanecería. Su dulzura y todo lo de ella me enamoro por completo. ¡Que tonto fui al no luchar más y más por ella! Sé que no fui todo lo que esperaba de mi.
Well everything was easy then, so sweet and innocent
(Todo era fácil entonces, tan dulce e inocente)
But my demons and my angels reappeared
(Pero mis demonios y mis ángeles reaparecieron)
Leavin' all the traces of the man you thought I'd be
(Dejando solo las huellas del hombre que pensaste podría ser)
Too afraid to hear the words I'd always feared
(Demasiado miedo para escuchar las palabras siempre me temía)
Leavin' you so many questions all these years
(Dejándome tantas preguntas todo estos años)
Noté que sus ojos permanecían cerrados, como si ella tampoco quisiera despertar. Eso quiere decir que ¿me sigue amando?
¿Acaso ella aún me ama? Porque si así fuera, lucharía contra todo para estar a su lado y nunca más separarme de ella. ¡Esto que ocurre ahora, pensé que nunca más podría llegar a ocurrir!
Is there someplace far away, someplace where all is clear
( Hay un lugar allí muy lejos, un lugar donde todo es claro)
Easy to start over with the ones you hold so dear
(Dónde es fácil volver a empezar con quienes tanto queremos)
Or are you left to wonder, all alone, eternally
(O acaso solo te has ido para repetir, en soledad, eternamente)
This isn't how it's really meant to be?
(Esto no es ¿cómo realmente creí que podía ser?)
No it isn't how it's really meant to be
(No, no es cómo realmente creí que podía ser)
La haría la persona más feliz del mundo, aunque fuera la frase más repetitiva que se dijera, si me diera la oportunidad de enmendar los errores, que en mi vida solo fue uno, pero que equivalía a los de toda una vida.
Porque el amor que le tengo no fue sólo un pasatiempo, es lo único que realmente me importa y aunque en algún momento trate de olvidarla a ella y al sentimiento, su recuerdo era más fuerte, que nunca me lo permitía. Siempre volvía y se quedaba ahí, en mi corazón.
Well they say that love is in the air, but never is it clear,
(Dicen que el amor está en el aire, pero nunca es tan claro)
How to pull it close and make it stay?
(¿Cómo asegurarlo, sostenerlo y hacerlo permanente?)
Butterflies are free to fly, and so they fly away
(Las mariposas son libres de volar, y así vuelan y se van)
And I'm left to carry on and wonder why
(Y a mi solo me queda continuar y preguntarme por qué)
Even through it all, I'm always on your side
(Aún después de todo, yo siempre vuelvo a tu lado)
Quiero amarla y que eso permanezca siempre, si ella me lo permite, así lo haré, para estar siempre a su lado.
Is there someplace far away, someplace where all is clear
( Hay un lugar allí muy lejos, un lugar donde todo es claro)
Easy to start over with the ones you hold so dear
(Dónde es fácil volver a empezar con quienes tanto queremos)
Or are we left to wonder, all alone, eternally
(O estamos a la izquierda es de extrañar, todos solos, eternamente)
But is this how it's really meant to be?
(Pero, ¿es esta la forma en que realmente se pretende ser?)
No, is it how it's really meant to be?
(No, es la forma en que realmente pretende ser)
Esta vez lo haría todo bien, como debió haber sido desde un principio.
If they say that love is in the air, never is it clear
(Si dicen que el amor está en el aire, nunca estuvo tan claro)
How to pull it close and make it stay
(¿Cómo asegurarlo, sostenerlo y hacerlo permanente?)
If butterflies are free to fly, why do they fly away?
(Si las mariposas son libres de volar, ¿por qué vuelan y se van? )
Leavin' me to carry on and wonder why
(Me abandonan y sigo preguntandome por qué… )
Was it you that kept me wondering through this life
(toda esta vida fuiste quien me mantuvo aferrado a estas dudas)
When you know that I was always on your side
(Aún cuando siempre supiste que yo estuve a tu lado.)
-Always on your side-
Sheryl Crow ft. Sting
Siento como nuestros movimientos se van alentando y puedo notar que la música ya ha acabado, poco a poco nos vamos separando y puedo percatarme que la separación se da lento, como si ambos no quisiéramos soltarnos de nuestro agarre. Por lo menos yo no quiero.
Salimos fuera de la pista y por fin estamos a una distancia razonable para vernos a los ojos , me pierdo en los suyos color jade, que brillan más que nunca.
*-*-*-*-*
-Pues... Yo no... -dice apenada.
-Lo siento -contesta Shaoran.
-Eso solo fue por...
Trata de explicarse, pero una tercera voz interviene la plática.
-Shaoran ¡Había estado buscándote! -exclamó una señorita.
Le tomó el brazo a Shaoran y pasó el suyo alrededor para unirla a la de él.
-¿Meiling? -preguntó asombrada Sakura.
-Ah... Hola Kinomoto, no te había visto, no sabía que pudieras venir a algo como esto.
-¿Se conocen? -preguntaron al unísono Sakura y Shaoran.
-Si amor, es del trabajo nada más -le respondió a él-. Y Sakura, claro que nos conocemos, si nos vamos a casar, estamos comprometidos.
La sorpresa era lo mínimo que había sentido la castaña, un remolino de sentimientos la agitó.
Continuara...
Notas de la autora:
Se me extendió mucho el capítulo de hoy, pero fue especialmente para recompensar el tiempo que me tarde en actualizar .
Pues espero que les haya gustado mucho el capítulo, ojala no haya sido tan cruel el final xD. Es dedicado especialmente a Mariana por su cumpleaños que fue el lunes 13 de octubre ¡Feliz cumpleaños! Perdón por el atraso ' Y a la vez gracias por la canción que me recomendaste y que fue usada en ese capítulo.
Muchas cosas salieron a relucir en este capítulo, me costó realizarlo, no era fácil llegar al final xDD por fin saben quién resultó ser la famosa prometida y el primer encuentro de nuesta parejita, los problemas de Tomoyo ufF! y el próximo estará... Sin comentarios del asunto x)
Espero que haya sido de su agrado.
Muchas gracias por todos sus reviews, ustedes me ayudan a superarme y espero seguir contando con ellos.
La contestación será mandada a sus cuentas por falta de tiempo y a los que no tengan link, serán puestos en mi profile a mas tardar el lunes o martes de esta semana.
La actualización será dentro de dos semanas, cuándo termine mis parciales :)
Gracias por su espera,¡¡ les agradezco mucho a todos!!
Pd: Los vestidos descritos si existen y el link de ellos, los pondré dentro de unos días :)
Hasta la próxima.
°Dianitha°
