Capítulo 4
Siempre contarás conmigo
- Dime qué ocurre Terry, te escucho.
- Bueno Candy, todo comenzó hace ya varios días. Ensayábamos una escena de la obra, y unas luces se desprendieron del escenario. Estaban a punto de caerme encima, pero Susanna me salvó.
- ¡Oh, Terry!
- Eso no es todo. Susanna se lastimó la pierna derecha, y los doctores tuvieron que amputarla. Y desde los siguientes días antes de que llegaras, su madre me culpa de esa desgracia. Quiere forzarme a que me quede con ella. Me sentía atormentado y sin fuerzas para confrontarla. Deseaba gritarle en la cara que tú eres mi persona amada, pero no me salían las palabras. Incluso, tenía mucho miedo de decirte todo esto.
- Terry…
Candy tenía los ojos llenos de lágrimas, jamás imaginó que algo así pasaría.
- Un día, yo ensayaba, y ella llegó. Me dijo que se enamoró de mí desde que llegué a la compañía. Incluso me reveló que te conoció y te mintió.
- ¡¿Qué?!
- Aquella vez que nos presentamos en Chicago, yo te estaba buscando. Incluso esperé, por si volvías al hospital.
- Yo llegue al hotel… ¡Y ella dijo que ya estabas dormido! ¡No es justo!
- Lo sé, la única excusa que me dio es que no podía renunciar a mí por nadie.
- Qué horrible… Eso no es amor, te habló como si fueras de su propiedad… Ese accidente no fue culpa tuya, ella y su madre deberían entender.
- El problema es que no escuchan a nadie, su madre está enfocada en culparme, y Susanna está estancada teniendo pena de sí misma.
Candy envolvió a Terry en un cálido abrazo, y él lo correspondió.
- Gracias por contarme todo Terry. Sé que es muy difícil todo esto, pero estoy contigo y estoy segura que podremos encontrar una solución juntos.
- Candy…
- Te amo.
- Yo también a ti. Hay algo más que debes saber.
- ¿Qué cosa?
- Pues, te sonará extraño, pero te aseguro que todo es verdad.
- Cuéntamelo, yo confío en ti.
- Bien, esto ocurrió hace tres noches. Estaba atrapado en una pesadilla, cuando de pronto… encontré a alguien.
- ¿Quién?
- A Anthony.
- ¡¿En verdad?!
- Sí, Candy. Él apareció en mi sueño, para darme ánimo y valor para contarte todo lo que ocurrió. Me hizo ver lo mal que lo juzgué, y cuánto te ama a pesar de estar en el Cielo. Me aseguró que nos ayudaría, esa es su misión. Su mayor deseo es tu felicidad, le prometí que yo siempre te voy a cuidar.
Candy juntó sus manos en su corazón, estaba impactada por la revelación. Ella creía en los ángeles de la guarda, y al enterarse de que su amado Anthony era el suyo, sintió una inmensa alegría. Se asomó a la ventana, los copos de nieve le hicieron recordar a sus preciadas rosas blancas. Elevó su mirada al cielo, y habló con gran dulzura.
- Gracias, Anthony.
Terry se le acercó, y sonrió.
- En verdad, él es muy bueno.
- Terry, muchas gracias.
- No, gracias a ti, por creer en mí.
Luego de aquella charla, Terry llevó a Candy al hotel. Ahora los dos debían descansar. Se despidieron con un pequeño beso.
- Buenas noches, Candy.
- Duerme bien, Terry.
Continuará...
¡Hola queridas lectoras! Puede que sea cortito, pero me gusta mucho cómo quedó este capítulo. Espero que lo disfruten. El próximo será más largo, llegó el momento de la siguiente fase de la misión de Anthony.
Stormaw: Hola amiga, muchas gracias. Sí, ahora proseguirá con su misión.
Guest1: Espero que hayas conseguido los capítulos.
Guest 2: Ya verás :)
Guest 3: Gracias, me alegra que te guste. Que la disfrutes.
Ster star: Así es. Ya verás lo que hará.
Blanca G: Gracias, me alegra que te gustara el reencuentro. Espera y verás.
Eli: Muchas gracias por tu comentario tan lindo. Yo disfruté mucho escribiendo ese bello reencuentro. Coincido contigo respecto a por qué Candy decidió eso. Siendo tan pura, no soportaba que alguien muriera por ella. Pero aquí, será totalmente distinto. Anthony los cuida, y ahora se pondrá a trabajar.
Saludos y besos a ti también, linda.
