Sólo la historia es mía, la gran mayoría de los personajes mencionados son prestados.
Bitchtoria: Se te extraña harto en el Neji/Tenten. Vuelve, cariño.
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Tenten escuchaba a los chicos con bastante atención. De vez en vez asentía con interés.
Estaban en la semana de "Siete días con un Experto". Una idea propuesta por Iruka en la Academia en la que un Jounin especialista compartía su tiempo con los niños del curso en aras de alentar sus espíritus ninjas; los propios estudiantes elegían a los ninjas de élite de los que deseaban aprender. Y era el turno de la maestra en armas de Konoha. Los primeros tres días los había dedicado a mostrar todas y cada una de las armas que manejaba, los siguientes tres en hacer práctica y dar consejos, pero el último día, Tenten lo iba a utilizar para convivir y relatarse anécdotas con sus momentáneos pupilos.
Casi todos habían terminado de narrar sus vivencias y experiencias (mayoritariamente sobre clases en la academia), sólo restaba una de las pocas niñas que había en el grupo. La pequeña con emoción empezó a relatar una… singular anécdota.
Cuando la niña terminara, todos sus compañeros parecieron como recién golpeados en las cabezas.
- ¿Qué?- dijo la pequeña al mirar las caras y los silencios sospechosos de los que le rodeaban.
- Creo que Korin-chan se está fumando esas yerbas raras que su Otou-san vende para hacer té… - uno de los niños de cabellos revueltos y largos incisivos decía quedito a otro niño.
- ¿O tal vez le aplicaron un genjutsu a la pobre y no se dio cuenta? – le respondió el otro con igual voz y gesto preocupado.
- ¿Qué quieren decir con eso? – la chica se levantó bruscamente señalándoles de forma amenazadora.
La pequeña Korin había acabado de contar sobre su extraordinario encuentro con un chico de pelo negro y larga cola que además le había dado un paseo en su pequeña nube voladora.
De pronto el corredero de voces protestándole a Korin empezó a circular en el lugar.
Tenten torció una mueca de sorpresa aunada con diversión al ver el ímpetu de sus pupilos al discutir y refutar la historia de la niña. Si así se portaran en los lanzamientos seguramente se volverían unos habilidosos en el asunto. El griterío ya se escuchaba por todo el bosque.
Recargado en el tronco de uno de los enormes avellanos que circundaban el área de entrenamiento de su equipo, Neji bufó. Por algo él se había negado a aceptar ser uno de los "Expertos". Los niños podían ser tan escandalosos y exasperantes. Si de por sí apenas aguantaba a los adultos, menos soportaría a los chiquillos. Ya tenía un buen rato esperando a que Tenten terminara su dichoso curso para que entrenara con él. Pero al parecer por culpa de esos mocosos, el curso se alargaría un rato más.
- Usted tampoco le cree, ¿verdad Sempai?- preguntó al poco rato uno de los niños.
La pequeña Korin miró con ojos esperanzadores a la kunoichi. Todos se habían burlado de ella. Esperaba que su sempai no lo hiciera.
- Si Korin dice que sucedió, hay que creerle…
- Pero sempai, ¡Eso es absurdo!- dijo otra de las chicas.
- Que tú no conozcas a alguien tan especial como yo lo hice no quiere decir que sea mentira, Nanako-chan…- le refutó Korin indignada.
- ¡Ah sí! Pues dinos cómo es que se puede volar sobre una nube…- inquirió maliciosa la pequeña haciendo comillas con sus dedos en la palabra volar.- Las nubes son puro aire... A-I-R-E.- le enfatizó.
- P-Pues no sé… ¡Pero yo lo hice!
El bullicio atronador comenzó de nueva cuenta. Neji, hastiado, elevó los ojos al cielo. "Chiquillos revoltosos".
- ¿Ustedes creen en Santa? – preguntó Tenten al grupo.
Se hizo un repentino silencio ante tal cuestionamiento. Todos los presentes se miraron unos a los otros como no entendiendo qué tenía que ver eso. Luego de unos momentillos meditabundos algunos parecieron dudosos pero la gran mayoría comenzó a negar con serios movimientos de cabeza cruzando los brazos y mostrando poses de madurez.
- Yo sí…- confesó la kunoichi.
Los gestos infantiles de sorpresa pasaron a tornarse ligeramente burlones. Todos se preguntaban cómo una mujer de más de veinte años iba a creer en un sujeto gordo que vestido de rojo se colaba por las chimeneas para dejar regalos.
- Claro que no estoy hablando del Santa que se están imaginando…
- Pero Tenten-sempai, Santa Claus es el único Santa que hay…- declaró uno de los niños con gesto extrañado. Los demás asintieron y murmuraron apoyando a su compañero.
- Ese Santa Claus es una invención, yo hablo del verdadero Santa.
- ¿Hay otro Santa?
- Claro, el original. El Santa de las Pantis.
Todos abrieron las bocas y los ojos estupefactos ante tal revelación. Uno de los niños picó su oreja pensando en haber escuchado mal aunque por las caras de sus compañeros se dio cuenta que no, no había un error. El grupo por entero miró a Tenten con caras otra vez como recién golpeadas.
"¿Un Santa de las… Pantis?" Neji frunció un labio y contrajo ligeramente las cejas ante tal locura. Observándoles desde el árbol, el joven llevó una mano a su rostro y respiro profundo tratando de guardar paciencia ante lo escuchado. De sobra sabía que con Tenten se podría esperar cosas bastantes inusuales, pero aquello recién anunciado rayaba en lo absurdo. Los niños habían pedido que les asesorara por ser una "Experta" Kunoichi, no una "Demente" Kunoichi. Definitivo, tendría que hablar con ella.
- Y digo que es verdadero porque lo vi personalmente. Me regaló un paquete de bonitas pantaletas blancas con corazocitos rojos. – las niñas soltaron risillas, los niños se sonrojaron profusamente. – Mis primeras prendas de chica grande.- dijo pícara.- Ese viejecillo era tan divertido…
- ¿En serio, Tenten-sempai?…- al fin habló uno de los pequeños sentado junto a la "Experta".
- Yo nunca miento, Kyo-kun…- Tenten se cruzó de brazos mientras asentía con calma.- Es más, tengo una foto con él…
La "Experta Loca" se dobló hacia su bolso de equipo ninja sacando lo que pareciera una pequeña billetera. Sacó el trozo de papel que mostraba la imagen y se lo dio a sus pupilos. Los chicos empezaron a circularse la fotografía entre ellos. Los "¡Oh!" recorrían el círculo de personas.
- Ven, es él… Claramente se ve.
- ¿Cómo lo conoció sempai? – preguntó Korin emocionada por saber sobre semejante personaje.
Neji aguzó el oído esperando saber cómo continuaba Tenten ese disparate de su Santa de las Pantis, además que peleaba con su necia mente que divagaba sobre quién sería el que estaba con ella en esa dichosa fotografía. Cuando hubo terminado de escuchar la historia, Neji algo encabritado, exhaló con fastidio. Sí, debía hablar con su compañera sobre sus historias extravagantes.
A metros de él, Tenten se levantaba dando por terminado el pequeño curso y ganándose las sonrisas de sus fugaces pupilos, quienes habían escuchado con atención su historia quedando al parecer conformes con ésta y hasta con la de Korin, a quien le ofrecieron disculpas. Tenten agitaba la mano con emoción despidiéndose de cada uno de ellos. Tenía que admitirlo, la idea de Iruka de ser parte en la vida de las futuras generaciones de Konoha dejaba muy buen sabor de boca.
- ¿En serio piensas que a esos niños les hará bien ese cuento tuyo?- soltó la voz masculina tras de ella. Tenten armó un gesto de clara indignación.
- ¿Insinúas que miento?- dijo al voltearse.
Neji la miró fijamente. Un claro gesto de "Sí"
- Pues mi historia es cierta.
Neji peleó con su vida por no rodar los ojos con fastidio. Tenten de verdad que necesitaba aterrizar al mundo real.
- No me crees. Mira…
Tenten casi le estampó la fotografía en la cara. Neji tomó la imagen y la miró a detalle. Una pequeñita Tenten con cabello al hombro sonreía de forma enorme mientras se colgaba del cuello de un sujeto bastante diminuto, quien cargaba un enorme saco oscuro y hacía un signo de paz a la cámara. Al hombrecillo´- ya algo anciano- de vestimenta marrón de cuerpo completo, y gran calva le brillaban los ojillos felices. Neji no sabía por qué pero el tipo tenía una ligera similitud en la mirada del Sannin de Konoha. Ambos compartían el mismo aire de pervertidos.
- Me dijo que en Konoha era el Santa de las Pantis pero que en su mundo era un maestro de artes marciales…- dijo Tenten sonriendo.- Me enseñó algunas técnicas de taijutsu. No recuerdo muy bien como se llamaba. Pero era muy divertido. Después de comer galletas conmigo, salió de nuevo a los tejados y desapareció en un agujero que se creó en el cielo.
Callado, Neji le devolvió la imagen. Sin embargo y aunque había visto la fotografía, a Tenten le parecía que su compañero seguía renuente a creerle.
- ¿Aún no me crees, verdad?
- Te creo…- musitó, pero a Tenten no le pareció muy convencido.
- ¿O tal vez querrías que te mostrará las pantis que me dio? Los corazones están muy monos.
Neji se puso rojo en un tris.
- D-Dije que te creo.- aseguró algo rudo dándose la vuelta y caminando en dirección a la villa.- Regresemos, ya es tarde para practicar.
Escuchó que Tenten le seguía de cerca y los bufidos bajos que ella hacía no significaban mas que se iba aguantando la risa, seguramente al ver su cara que aún estaba roja (lo sabía por el bochorno que sentía en ella) ¿Por qué Tenten hacía esos comentarios tan fuera de lugar?
- ¿En serio no te gustaría verlas? – siguió ella.
- Tenten…- dijo con tono de advertencia.
- Porque las traigo puestas…- le soltó casual mirándole de reojo.
Neji dio un ligero tropezón. Tenten no aguantó más estallando en risas. Neji continuó callado y rojo hasta llegar a la villa poniendo cara de pocas pulgas y no contestando nada cuando Naruto le preguntara qué le pasaba.
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Bien, he aquí uno más con este amado par; espero que les haya gustado. Sé que ha sido algo raro, fue como una especie de crossover. Óo.
Y si tenían dudas sobre el amigo de Korin pues sí, sí era el amable Goku, y en cuanto a Santa pues magino que ya saben de quien se trataba, así es, era el buen maestro Happosai de Ranma 1/2
¡Saludos comunidad Neji/Tenten!
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p.d. Lila no te hagas y sube algo de Naruto, que ya estás de vacaciones, zángana.
