Descargo de Responsabilidad. Como es que decía, ah cierto SB ni sus personajes son míos
Gracias por sus comentarios
Kyoko despertó al alba ante el sonido incesante de un celular. Abrió pesadamente sus ojos sintiendo algo cálido a sus espaldas y el brazo que la sujetaba por la cintura, los eventos de la noche anterior volaron furiosos en su mente, cada parte de su cuerpo enrojeció. Aún podía sentir su toque grabándose en su piel como si lo hubiese plasmado con fuego, recordaba el sabor de su boca y lo dichosa y entera que se sintió cuando la lleno de la forma que muchas veces soñó. Pero ahora todo se complicaba, había dormido con su mejor amigo, el hombre que ella amaba pero él no la amaba. Quizás esa noche habían roto aquel precioso equilibrio. El teléfono volvió a repicar y después de finalmente liberarse del agarre de Ren salió a la sala envuelta a la sabana a contestar
-¿Chiori?
-¿Kyoko san? Menos mal contestas tenemos un problema
-¿Qué sucede Chiori?
-Kanae desapareció
-¿QUÉ? ¿Qué quieres decir con que desapareció?
-No la podemos encontrar, solo dejo una nota pidiéndole perdón a Yashiro san
-Déjame pensar –dijo mientras se paseaba por la sala
En ese momento el aviso de una llamada entrante sonó, Kyoko miro el identificador y el nombre de Kanae apareció
-Chiori te llamo luego Kanae me está llamando - y sin esperar respuesta colgó
-Moko san
-Kyoko no puedo hacerlo, esto es demasiado todo está saliendo mal
-Moko san ¿dónde estás?
-Mo Kyoko ¿porque me pasa esto a mí?
-Kanae, dime donde estas así podemos hablar
Kanae le dio su ubicación y Kyoko la hizo prometer que la esperaría.
Miro con alivio que el fluido eléctrico había sido reestablecido, se ducho con rapidez apenas notando la marca en su cuello
Camino hacia el lugar que le indico Kanae y se maravilló ante la formación rocosa bañada por el mar. La diviso sentada en una de las rocas más grandes con sus pies sumergidos en el agua.
-Es hermoso
-Sí, lo es
-¿Por qué estás aquí sola?
-Kyoko no sé si debería casarme
Kyoko podría decirle que eran solo los nervios, pero no serviría de nada no con Kanae
-Y ¿por qué piensas eso?
-Primero la electricidad, luego un vendaval y por si fuera poco no tenemos flores, ¿Qué es lo siguiente? ¿Que el novio no aparezca?
-Mmmm, entonces no amas tanto a Yukihito como pensé si dejas que cosas como esas te hagan dudar
Kanae se puso de pie con postura desafiante
-Por supuesto que lo amo, ni por un segundo te atrevas a dudarlo
Kyoko la miro con cariño
-Sabes Moko san, soy tu dama de honor y si tu decisión es escapar entonces te ayudare sin dudarlo
-¿Lo harías?
-Por supuesto para eso son las mejores amigas, pero sé que te quieres casar, solo estas ofuscada y nerviosa. El vendaval ya paso y la energía se reestableció, dudo mucho que el novio huya y si quieres me puedo asegurar que no lo haga – dijo con una mirada al mejor estilo de Mio
Kanae dejó escapar la risa.
En cuanto a lo demás déjalo en la mano de los organizadores.
–Gracias Kyoko –dijo abrazándola
–Ahora regresa antes que Yashiro lea la nota que dejaste, porque entonces estarás en problemas -bromeó
– ¿No vienes?
– Más tarde, quiero dar un paseo
– Kyoko ¿estás bien?
–Sí, no te preocupes solo quiero disfrutar de la vista por otro rato
–Sabes que puedes hablar conmigo ¿cierto?
–Sí, pero no pasa nada, ahora vez que Chiori y tus futuras cuñadas deben estar enloqueciendo.
–Vale, te estaré esperando
Quería decirle, quería contarle todo lo que la estaba carcomiendo, la felicidad, la culpa, la vergüenza, la emoción. Pero hoy era el día de su amiga, lo más importante era ella y no lo que pasó anoche entre ella y Ren.
Los rayos del sol colándose a través de las cortinas despertaron a Kuon quien inmediatamente noto la falta de Kyoko, su lado de la cama estaba frió prueba de que se había levantado hace ya tiempo. Se pasó la mano por los cabellos y dejo salir un pesado suspiro. ¿Qué esperaba? ¿Verla despertar al lado suyo? ¿Que lo amara de la noche a la mañana?
Recorrió la cabaña y no encontró señales de Kyoko su corazón se apretó, camino a la habitación de ella y respiro aliviado al ver que sus pertenencias seguían allí. Decidió ir a correr; un poco de ejercicio le haría bien a su mente que no paraba de recrear las imágenes de la noche anterior. Se calzo las deportivas y emprendió su recorrido, el olor a sal inundando su fosas nasales, el sonido de las olas muriendo en la playa. No supo por cuanto tiempo estuvo corriendo solo se detuvo cuando su respiración se hizo trabajosa, después de un breve descanso corrió de regreso a la cabaña su suéter totalmente empapado, sus cabellos húmedos. Se deshizo del suéter y entro en la cocina en busca de una botella de agua cuando sintió la puerta abrirse. Y lo próximo que supo fue que tenía a Kyoko estrellada contra su cuerpo, sintió sus manos deslizarse suavemente sobre su torso, cuando de repente como sacada de su estupefacción se apartó de él como lo hiciese la noche anterior
– K…Ku…..Kuon ¿Qué haces aquí?
– Pues Kyoko nos hospedamos aquí. Acaso debería estar en otro lugar
– No….si….aghhh….No…es solo que después…aghhh
– ¿De lo de anoche? –trató de mantener la fachada de tranquilidad
Kyoko enrojeció hasta la punta de las orejas
–…Para ti puede parecer normal pero para mí no lo es. Seguramente estás acostumbrado a este tipo de cosas, con tantas mujeres lloviéndote.
Kuon respiro profundo tratando de mantener la calma, pero su enfado y frustración eran palpables
– ¿Es eso lo que piensas de mí? ¿Qué voy durmiendo con mujeres aleatorias? ¿A cuántas mujeres me has visto seducir? ¿Acaso te he dado razones para pensar eso?
Kyoko miro el piso con vergüenza
– Dime Kyoko ¿has visto alguna mujer a mi alrededor que no seas tú?
Ahora Kuon se paseaba como un animal enjaulado
– Dímelo
Kyoko dio un respingo ante lo demandante de su tono
– No – Respondió muy bajito apretándose la manos
–Kuon notó que la había asustado y caminando hacia ella tomo su mano
–Lo siento Kyo…No era mi intención es solo que no soporto como no ves que no hay nadie para mi aparte de ti, que tú y solo tú eres mi felicidad, que soy tu amigo pero siempre he querido ser algo más, que esperaba que con cada roce, cada gesto y cada palabra te llegara lo que siento por ti... de mi amor por ti.
El corazón de Kyoko se saltó un latido
–…He sido tan ciega – susurro.
– ¿Qué dijiste?
– He sido tan ciega, todo este tiempo, como no lo vi. Todo este tiempo mientras te amaba en silencio tú también me amabas
– Repítelo…repite lo que acabas de decir
– Dije que he sido tan ciega
– No, esa parte no
– Te amo Kuon, te he amado en silencio por mucho tiempo
Y por primera vez Kyoko entendió la emoción en esos ojos verdes en los que se perdía y nunca había podido descifrar.
Sintió como la tomo de la cintura y unió sus labios a los de ella en un beso suave, sintió la calidez de sus labios y sus rodillas temblaron. Él la había besado antes pero este beso estaba lleno de palabras no dichas, de anhelos ocultos, de promesas. Un beso que rápidamente escalo, robándole el aliento, sus lenguas participes de un juego peligroso
Toc Toc
-Tenemos que atender-dijo con la respiración entrecortada
-Déjalos seguro se van – dijo dejando besos mariposa en su cuello
Toc Toc
Kuon dejó escapar un bufido de exasperación y la dejo ir
-No hemos terminado- le susurro en el oído y dejo escapar una sonrisilla cuando la vio alejarse con su rostro tornándose de un carmín intenso
-Kyoko chan ¿estás bien? Estas toda colorada
-¿S..sí?, seguramente es el calor
Yashiro la miro por un momento cuando noto el chupetón en su cuello y tuvo que recurrir a toda su fuerza de voluntad para no gritar como una fangirl. 'Oh Ren estoy tan orgulloso de ti'
-Verás Kyoko chan lamento interrumpir…pero Chiori me mando por ti, al parecer Kanae está esperando por ti y su paciencia esta algo corta el día de hoy– dijo con una mirada de disculpa.
-Oh Déjame recoger lo que necesito, regreso enseguida.
Cuando Ren regreso a la sala vestido, notó a Yashiro
-¿Nervioso?-pregunto Ren, tomando asiento
-A decir verdad un poco. Pero dime Ren ¿No tienes nada que contarme?
-No realmente
-¿Nada en absoluto? Porque estoy seguro que debe haber una historia muy interesante para esos chupetones que tú y Kyoko lucen a juego.
Ante las palabras de Yashiro Ren tuvo la decencia de sonrojarse
-Entonces ¿por fin están juntos?
-Yo creería, pero con Kyoko nunca se sabe.
-Ustedes dos son…imposibles
Fue en ese momento que Kyoko apareció en la sala con un par de bolsas y en cuanto vio a Ren los colores volvieron a subírsele al rostro
-¿Lista Kyoko chan?
-Si Yashiro
-¿Te vas? – interrumpió Ren
-Lamento robártela Ren pero la novia necesita a su dama de honor
-Oh ya veo.
Y parándose de su asiento se dirigió a Kyoko y sin atisbo de vergüenza la tomo de la barbilla y la beso.
-Te veo en la boda – y sin más camino fuera de la habitación dejando a Kyoko y Yashiro en shock
La ceremonia fue perfecta, una bonita y sencilla ceremonia en la playa, la novia y su cortejo llegaron al lugar de la ceremonia en un pequeño bote decorado con variopintas flores, mientras el padrino trataba de tranquilizar al nervioso novio por la tardanza de su prometida. Hubo lágrimas por aquí y por allá. Risas cuando el novio en sus nervios no podía pronunciar la palabra fidelidad o cuando la novia respondió con un "si no fuera aceptar entonces porque estaría aquí" cuando le preguntaron si tomaba como esposo a Yashiro. Toda la atención estaba en los novios como debía ser y nadie noto las miradas furtivas que se dedicaban la dama de honor y el padrino o como él entrelazo su mano con la de ella cuando los ahora esposos decían sus votos.
Transcurridas las formalidades comunes, los novios y los invitados, comieron, bebieron, bailaron y se dedicaron hacer de la noche, una que fuera inolvidable.
El padrino robo a la novia para el siguiente baile
-Ella es mi mejor amiga lo sabes y solo quiero lo mejor para ella
-Por supuesto Kanae, no espero menos para ella
-No tardes otros cinco años para proponerte
-… ¿Cómo lo supiste?
-Soy su mejor amiga, el titulo no viene en vano, además esa marca morada en su cuello la delato, sin contar el hecho que ustedes gravitan el uno alrededor del otro hasta el punto que es frustrante verlos.
-Le aseguro Señora Yashiro que más temprano que tarde estará usted ocupando el papel de dama de honor para su mejor amiga
-Eso espero, si me disculpas es hora de regresar con mi esposo
-Por supuesto y felicitaciones de nuevo.
Ren apretó el vaso de escoses que tenía en la mano con más fuerza al ver a Kyoko bailar y sonreír con uno de los hermanos de Kanae, sus ojos viajaron al sencillo vestido rojo strapple de encajes que vestía, no llegaba mucho más allá que a media pierna y se ajustaba a cada una de sus curvas para luego caer suelto.
Tomo el resto de su trago de un sorbo y se dirigió a donde bailaba la pareja.
-¿Me permites? – aunque era claro que era más una afirmación que una pregunta
-Claro
La tomo de la cintura y atrayéndola hacia su cuerpo reanudaron el baile. Ella recordaba ese olor, el olor a azúcar quemada que se había gravado en mente y en su piel y sintió su corazón latir al mismo compás que el de él.
-Kyoko
-Mmmm-dijo desde la comodidad de su rostro contra su pecho
-Te amo y no pienso dejarte ir
Su piel se tornó de una tonalidad similar a la de su vestido y sus rodillas temblaron, si él no la hubiese estado sosteniendo seguramente se habría caído y con voz muy bajita casi en un susurro le contesto
-No pienso ir a ninguna parte. Y... también te amo – dijo empinándose para depositar un tierno beso en sus labios.
Yashiro y Kanae sonreían desde el otro lado de pista
-Si no supiera mejor diría que todo esto fue tu plan-le susurro Kanae a su esposo
-Oh gracias por la fe amor, pero la última vez que revise mis habilidades no incluían provocar vendavales.
NA. Este era el final original. Pero decidí agregar otro capitulo antes del epilogo. Besitos
