Descargo de responsabilidades: CCS le pertenece a Clamp yo solo tome prestado sus personajes. Esta historia no es mía, la leí en un foro de escritores y me encanto, la autora original es: xxjannideathxx quien gentilmente me dio la autorización de adaptarla.

El Cazador…cazado

— ¿Es broma?

Se preguntaba a sí mismo el ambarino ante la imagen de la mujer parada en la puerta de su oficina. Ahí estaba, sin duda era ella, frente a él con el cabello castaño y los ojos verdes, con la inseguridad evidente en su tembloroso cuerpo, pero la determinación reflejada en su mirada.

Tuvo que tomarse unos segundos más para recomponerse de su asombro y asimilar la imagen de ella.

—¿Meiling? —Se atrevió a preguntar por fin rogando por estar equivocado pero sabiendo en el fondo que no lo estaba.

Entonces ella cerró la puerta de un tirón y avanzo decidida hacia él.

— ¡Shaoran! —Lo encaro acercándose tanto que hizo que su silla se deslizara para atrás — ¿Esto es lo que quieres verdad?

—De… ¿de qué hablas? —Pregunto confundido

— ¡Puedo serlo!

— ¿Qué?

—Esto —dijo señalándose a sí misma— yo puedo serlo —insistió.

—No, aguarda —La empujo y se puso de pie— ¿Qué es todo esto Meiling? —La señalo ahora él— Tu cabello, tus ojos ¿qué es lo que has hecho?

— ¡Me mentiste Shaoran! —Lo acuso dolida— Cuando me dejaste dijiste que te habías enamorado de otra, y sin embargo todo este tiempo no has hecho más que revolcarte con cualquier estúpida ¡que tenga la apariencia que tengo ahora!

El ambarino estuvo a punto de rebatir pero se quedo callado al comprender que era cierto.

—Meiling...

—¿Es una nueva obsesión Shaoran? ¿Un repentino deseo por las castañas?, pues está bien yo puedo serlo —repitió con determinación— Por ti puedo hacerlo —intento abrazarlo pero Li la esquivo.

—Basta Meiling —dijo ligeramente irritado— ¿Eso es lo que crees? ¿Por eso cambiaste el color de tu cabello y el de tus ojos? ¿Porque crees que se trata de algún estúpido tipo de parafilia sexual? no te mentí Meiling amo a otra mujer.

— ¡No es cierto, lo dijiste solo para deshacerte de mí!

—No te haría algo así Meiling.

— ¿Entonces donde esta ella? ¿Quién es? ¿Por qué nadie la conoce?

— ¿Me has estando investigando acaso?

—Sí —admitió sin remordimiento— He estado pendiente de tus pasos y puedo asegurarte de que ¡no existe tal mujer!

"De haber hecho bien su papel de espía habría interferido mi teléfono" —pensó Shaoran distraídamente— Meiling no te hagas esto —hablo con un tono repentinamente serio y que no daba lugar a la discusión— Es en vano.

Meiling se había marchado hace más de una hora y Li aun estaba parado frente al gran ventanal de su despacho con la vista clavada en el lugar donde pudo distinguirla abordando un taxi, ya no miraba la calle ni los autos ni mucho menos las personas. "Ojala no la hubiera lastimado, ella no se lo merecía" Se sorprendió de si mismo pues en todo el tiempo que duro su relación él la había engañado infinidad de veces y nunca había sentido el mas mínimo remordimiento, en su extrema soberbia creyó que ella debía de sentirse afortunada y agradecida porque él le haya permitido auto declararse su novia y actuar como tal. Le había tomado cariño después de todo, a pesar de ser gritona y absorbente Meiling era una muchacha dulce y lo amaba de lo contrario no habría soportado la infinidad de desplantes que él le hizo. Incluso ahora sentía empatía por ella amar a quien no le corresponde era realmente doloroso, tal vez él se lo merecía después de todo, sí, amarla era su castigo.

Pero no estaba dispuesto a soportarlo más, si antes lo había pensado, ahora después de ver a Meiling en una triste parodia de la mujer de sus sueños, estaba seguro, no era su cabello castaño, no eran sus ojos verdes, era ella, su forma de ser, su ardiente forma de hacerle el amor, la capacidad de reírse de él y tenerlo bajo su control, era ella su esencia completa. Solamente ella, Sakura.

Por eso había llamado a Eriol e hizo algo que él poco orgullo que le quedaba no le había permitido hacer.

Y ahí estaba ahora, frente a un departamento de los suburbios, con un ramo en la mano y la otra a medio alzar desde hace media hora. ¿Y por qué? Se preguntaran. Pues la respuesta es simple: Miedo. Puro y simple miedo.

Temblaba del nerviosismo a pesar de que sus gestos parecían las de un tipo cabreado. Bajaba la mano, indeciso, para volver a levantarla y quedar en el mismo ángulo que la vez anterior.

¿Miedo a qué?

Al rechazo. A pedirle a alguien que apenas conoces que intenten algo más. Evitar caer en la humillación de rogarle porque le deje tomar su adictivo cuerpo. Impedir que sus sentimientos afloren y terminen derrumbando los pocos cimientos que han construido.

Miedo de poseerla y compartirla; temor por alejarla y no lograr sustituirla.

Eran tantos los temores que acudían a su mente en descargas eléctricas y nudos de garganta que al final impedían que aquel brazo continuara su trayecto.

—¿Estarás todo el día allí? —preguntó a sus espaldas una recordada y cálida voz.

—Sakura...

¿Y ahora que hacía? ¿Pedía una oportunidad? ¿Y si le rechazaba? ¿Y si continuaba con Yukito?

¿Realmente tendría un futuro con ella?

.

.

.

N/A: Jijiji esperemos que esta vez sí se trate de Sakura, ¿qué les pareció?, a las muchachas que dejaron un review, a las que agregaron la historia a favoritos como siempre muchas gracias me gustaría poder responderles pero mi tiempo es muy limitado, y si se preguntan que es de Sakura pues ahora le toca a ella, nos vemos en la próxima actualización recuerden que siempre quiero saber lo que opinan, besitos.