Hola a todos! Estoy de vuelta con otro de mis delirios, quiero decir capítulos XD, espero disfruten con la lectura de este nuevo episodio, sin más que decir, los dejo con este nuevo capítulo de Una dolorosa mentira

Verdades

-Al igual que tu, quiero saber la verdad Mai –respondió acercándose nuevamente a ella, acorralándola contra el borde de la cama en la que estaba el pequeño Kyoya- dime… ese niño… es hijo mío?

Decir que Mai estaba nerviosa era poco, antes pudo enfrentarlo, puesto que de algún modo estaba preparada, sin embargo ahora, la había tomado desprevenida, acorralándola contra la cama a sus espaldas, haciendo un pregunta que nunca creyó respondería en lo que le quedaba de vida, pues él se había marchado dejándola con todo, sin decirle nada, abandonándola por otra mujer, esos pensamientos bastaron para traerla a la realidad, el remover heridas pasadas fue más que suficiente para tranquilizarla, y volver a cubrirse con esa mascara de frialdad que había usado con anterioridad.

-Sucede algo Mai? –Cuestiono más cerca a ella, demasiado cerca para el gusto de la chica, prácticamente rozando sus labios- por qué no me respondes…

-Por qué? –Cuestiono con ironía, recuperando esa frialdad en sus ojos, que Naru tanto temía- por qué no hay necesidad de responder a una estupidez como esa –agrego mirándolo directamente a los ojos- retírate por favor, necesito cambiarme

-Por favor Mai –pidió el muchacho tomándola de los hombros, al tiempo que sentía una corriente eléctrica en sus dedos al rozar la piel de la chica- necesito saberlo, ese niño, es hijo mío verdad?, es nuestro cierto?, soy su padre?, dime la verdad!

-Y que harías si te dijera que si? –Cuestiono con ironía mientras se soltaba del agarre de Naru con brusquedad- saltarías de alegría por toda la habitación? No lo creo –agrego con una media sonrisa, que destilaba resentimiento- no te importe el día en que te fuiste, por que deberías interesarte en mi ahora?

-Las cosas no son como parecen Mai –agrego mientras trataba de coger las manos de la chica entre las suyas-

-No me toques! –replico empujándolo ligeramente, saliendo del aprisionamiento en el que estaba- No tienes ningún derecho a pedirme una explicación!, hace un año te marchaste del país, me destrozaste la vida! –Replico la chica mirándolo fijamente- con qué derecho vienes ahora a…

-Si me quedaba ni siquiera tendrías una vida! –Exclamo de repente, sorprendiendo a Mai- Solo… solo te pido que seas sincera conmigo –rogo recuperado su habitual tono de voz- soy su padre verdad?, ese niño es mi hijo cierto?

-Kyoya tiene un solo padre –replico dirigiendo su mirada al pequeño- y ese no eres tu

-No mientas! –exclamo con desesperación mientras la cogía de los hombros, haciendo que lo mirara- Kyoya tiene el cabello negro, no puede ser hijo de bou-san!

-Quieres bajar el tono de voz –cuestiono con la misma frialdad que uso al principio- no quiero que asustes a mi hijo

-Mai… -susurro aflojando su agarre, sintiendo como la frialdad en los ojos de la chica aumentaba- yo solo quiero… quiero saber si…

-Quien estuvo a mi lado -replico mientras lo veía fijamente- el hombre que me acompaño durante todos estos meses, quien estuvo conmigo en la sala de partos al momento que Kyoya nació, el hombre que estuvo con nosotros en cada momento difícil, compartiendo risas, y alegrando nuestros momentos tristes…ese… ese es el hombre al que mi hijo llamara padre –agrego dándole la espalda y cogiendo al niño en brazos- Y como dije antes… ese hombre… no eres tu

-Perdón –susurro al oído de la chica mientras la abrazaba por la espalda, sin causar ni la mas mínima reacción de su parte, ni un pequeño temblor, nada - se que no tengo derecho a meterme en tu vida, pero…

-Disculpe –se oyó la voz de una mujer al otro lado de la puerta- Esta aquí la señora Takigawa?

-Sí, que desea –cuestionó la aludida zafándose del agarre de Naru y abriendo ligeramente la puerta, evitando que viera al muchacho- paso algo con Houshou?

-Su esposo acaba de despertar –replico la mujer- su estado es favorable, con unos días de descanso estará bien –agrego- quiere verla

-En serio! –Exclamo con una enorme sonrisa- iré ahora mismo - agrego haciendo ademan de salir-

-Descuide señora –replico la mujer con una ligera sonrisa- puede cambiarse antes, el no irá a ninguna parte

-Cierto –respondió con un ligero rubor en las mejillas al recordar que solo llevaba una toalla alrededor del cuerpo- iré en un momento

-Yo le informare –contestó la mujer antes de irse- con su permiso

Mai entro a la habitación, risueña con antes solía ser, Houshou estaba bien, no había pasado a mayores, se cambiaria lo más rápido posible para ir a verlo, conociéndolo, debe estar quejándose por no poder ver a Kyoya, por un momento olvido que Naru aun estaba en la habitación, sin embargo su penetrante mirada que se había posado sobre ella se lo recordó abruptamente, mirada que por un breve instante, demostró tristeza.

-Lo amas? –cuestiono de repente mirándola fijamente, temiendo sus respuesta- amas al monje?

-Retírate –pidió mientras le daba la espalda y abría el armario en el que, efectivamente, aun estaba su ropa- o quieres que me cambie en el pasillo?

-Responde mi pregunta –replico mientras se acercaba a ella- lo amas?

-No es asunto tuyo –contesto de forma cortante- no es asunto tuyo, pero… si –respondió con seguridad, mirándolo a los ojos, ese tiempo separados la había convertido en una gran actriz- lo amo, tanto o más de lo que una vez te ame

-No me rendiré –dijo en un susurro apenas audible mientras la abrazaba, pegándola contra su cuerpo todo lo que le era posible- no sé si cuando sepas la verdad cambiaras de opinión, pero… aun así… aun si me odias, no me rendiré –agrego mientras la soltaba un poco y hacia que lo mirase- así Kyoya no sea hijo mío, aunque deba rogarte… yo…

-Houshou me está esperando –replico sin inmutarse siquiera por la cercanía de ambos- podrías dejar que me cambie?, o tanto tiempo con Masako te quito la poca caballerosidad que tenias?

-Esperare afuera –contesto mientras la soltaba y se dirigía hacia la puerta-

-No hace falta –dijo mientras él se marchaba, causando una fuerte opresión en el pecho del pelinegro, que solo siguió su marcha-

La puerta se cerró tras él, se quedo quito por un momento, hasta sentir como los paso de la chica se alejaban de allí, al cabo de unos pocos segundos, empezó a caminar meditando todo lo que había oído, recordando todo el odio, el rencor y la frialdad que vio en su mirada, no quedaba nada de esa Mai que dejo, la risueña, la alegre chica que siempre lograba animarlo cuando las cosas se ponían difíciles, aquella que había robado su corazón, por que aunque muchos dijeran que era un narcisista que solo se amaba a sí mismo, estaban equivocados, ella había logrado hacerse un pequeño espacio dentro de él, uno que fue creciendo poco a poco, hasta cubrirlo todo sin dejar una sola parte en que no estuviera ella, hasta convertirse en su mundo, en su universo uno que ahora se caía a pedazos… Un sonoro golpe de impotencia y dolor contra la pared, que nuevamente abría los nudillos de sus puños, alerto a Lin, que estaba buscando al pelinegro, se acerco a él, vio como una mancha de sangre se deslizaba en la nívea pintura del muro, producto de el puño de Naru, y como una solitaria lagrima se deslizaba por su rostro, algo que solo ella, Mai Taniyama, era capaza de lograr…

-Le preguntaste? –Cuestiono con preocupación sin lograr que le diera la cara- ese niño es…

-No -respondió con la mirada sombría, sin atreverse a mirarlo, puesto que sentía que en cualquier momento se echaría a llorar como un niño pequeño- Mai dijo… dijo que no es mío

-Naru… -dijo el mayor mientras posaba una de sus manos en el hombro del pelinegro- te dije que no te hicieras falsas esperan…

-Pero… -susurro cortando al mayor- pero… cuando lo cargue… cuando lo tuve entre mis brazos… pude sentirlo Lin –agrego el pelinegro enfrentando la mirada del mayor- aunque Mai diga que no… yo lo sé… Kyoya… Kyoya es mi hijo

-No te hagas falsas esperanzas –sugirió el mayor- solo te lastimaras

-Estoy seguro –afirmo con la misma confianza de antaño- sabes? –Agrego con una media sonrisa mientras se recostaba contra la pared que anteriormente había golpeado- tiene el cabello negro, igual que el de Gene, y el mío

-Negro? –Cuestiono el mayor, entendiendo el punto de Naru- eso no es suficiente para que afirmes que…

-Lo sé -respondió empezando a caminar hacia la habitación en la que Houshou era atendido- pero… es un buen comienzo no crees? –agrego dándole la espalda, mientras una ligera sonrisa adornaba sus labios, de alguna forma, desahogarse le había servido, ahora podía pensara con mayor claridad-

-Si –respondió el mayor al ver como el chico se alejaba- solo espero… espero que no te lastimes Naru… -agrego en un susurro apenas audible- y que ese niño en verdad sea hijo tuyo…

Por su parte, Mai que había permanecido calmada mientras Naru permanecía fuera de la habitación, rompió en llanto al oír cómo se alejaba… le dolía, y le dolía mucho el tratarlo así, pero no quería sufrir de nuevo, no deseaba pasar por lo mismo, que solo la usara por un tiempo, y luego la desechara como si de un trapo viejo se tratase, en momentos como esos, en los que sentía que el mundo se le venia abajo, que no le quedaba nada, solo el más puro y triste dolor, Houshou siempre aparecía con alguna de sus ocurrencias con el pequeño Kyoya en brazos, logrando sacarle una sonrisa… abrazo a su hijo con fuerza, tratando de encontrar consuelo en el pequeño ser que llevaba en brazos…

-Ese idiota –susurro mientras lo abrazaba- creer que es tu padre –agrego mientras apartaba los pocos mechones de cabello que poseía el pequeño de su rostro- el no podría concebir a una criatura tan bella como tú, vamos a ver a papa te parece? –Pregunto al niño que solo estiro los brazos hacia el rostro de su madre logrando sacarle una pequeña sonrisa- Bien!, dejemos el pasado atrás, vayamos a ver a tu padre –agrego mientras se disponía a salir- pero antes… voy a ponerme algo mas que esta toalla, espérame aquí

Mai dejo al pequeño sobre la cama, para luego ponerse algo de ropa, trato de arreglarse lo mejor posible con lo poco que tenía a la mano, quería que Houshou la vea igual que siempre, esbozando una amplia sonrisa, tomo al niño en brazos y partió con rumbo a la mencionada habitación, encontrándose con la persona que menos deseaba ver en aquel momento, Naru estaba de pie, frente a la cama del monje, observando atentamente a la chica que acababa de entrar, intimidándola por un mínimo instante, hasta que sintió la mano de Houshou apretando la suya, dándole ánimos, como había hecho todo ese tiempo…

-Houshou…-susurro la muchacha para luego darle un ligero beso en los labios haciendo que Naru desviara la mirada- que bueno… qué bueno que estas bien –agrego mientras una lagrima amenazaba con salir de sus ojos- perdóname… por mi culpa tu….

-No digas tonterías Mai –dijo el monje mientras acariciaba con ternura una de las mejillas de la chica- no fue tu culpa, anda, en lugar de decir eso dame a Kyoya –agrego mientras se incorporaba ligeramente recibiendo al pequeño en brazos- no le paso nada cierto?

-Está bien –respondió la chica con una ligera sonrisa- nos protegiste, no tiene ni un solo rasguño

-Me alegra saberlo –dijo mientras abrazaba al pequeño- pero no todo el crédito es mío –agrego dirigiendo su mirada al pelinegro que hasta ahora no había sido capaz de verlos- gracias Naru, de no ser por ti, estaríamos muertos

-No hace falta que me agradezcan –respondió mirando por fin a la pareja- no por algo que yo cause

-Ellos te llamaron Davis –afirmó el monje- supongo que eso tiene mucho que ver cierto?

-Si –respondió mirando con un deje de tristeza a la familia, pensando por un momento, que podría ser el, quien estaría al lado de Mai en esos momentos-

-Nos contaras que lo que sucede? –Cuestiono el monje-

-Se lo prometí a Mai –respondió mientras desviaba su mirada hacia ella- así que… si, se los contare todo…

-Te escuchamos –afirmo la chica con seguridad-

-De acuerdo –contesto mientras tomaba un poco de aire, como tratando de darse valor- todo empezó 13 años atrás…

Notas de la autora

Y así llegamos al final de este capítulo, espero haya sido de su agrado, sé que es un poco corto, pero entre la universidad y las tareas no me dan tiempo e mucho, como siempre se aceptan comentarios, tomatazos y demás.

Agradezco como siempre a los que comentan cada capítulo, y a los que no… también XD, aunque me gustaría saber sus opiniones con respecto a la historia… con agradecimientos especiales a asuka miyoshi que comenta cada capítulo, y a dayis-chan que siempre me apoya con todos mis delirios, por cierto… me gustaría saber su opinión acerca del epilogo de Misterios, si no es mucha molestia claro esta ^_^, ahora sí, sin más que decir, me despido, hasta la próxima, si dios y sus comentarios lo permiten SAYONARA! XD