El Largo Camino a Casa
Parte 3
Damisela en Apuros
Capítulo 1/4
Con unos nuevos zapatos, medicinas, un baño caliente bueno, seis, y un buen par de noches de sueño fueron la gloria para Naruto. También le ayudo que por fin tuviesen un plan que seguir. Por lo general, él nunca tenía grandes planes, pero tenía que admitir que se sentía mucho mejor ahora que sabía lo que estaban haciendo, a dónde iban y, más o menos, la distancia que tenían que recorrer. Por supuesto, la parte del "lejos" seguía siendo preocupante, pero mientras viajasen se centraría en las cosas positivas.
En los próximos meses no tendría misiones, nadie pesado a quien escoltar, nada de entrenamientos, ni nadie que le regañase cuando fallaba cualquiera de esos encargos. No eran todas cosas positivas. Le encantaba ir de misión y entrenar para ser más fuerte. Pensar que ahora podría tener algo de tiempo para sí mismo no ayudaba. Eso tampoco quería decir que ya echase de menos a sus amigos y a su vida en la aldea. No había nada que pudiese hacer al respecto. Además, sin duda, Sasuke se encargaría de los regaños durante los próximos meses.
Tenía que admitir que la presencia del Uchiha le ayudaba a mirar el lado bueno del la situación, a pesar de lo complicada que era. No sabía exactamente por qué. La naturaleza de su anterior relación no había sido la suficiente como para conocer al verdadero Sasuke. En la academia y en los primeros días de equipo de siete se habían odiado entre sí, eso estaba claro. Más adelante, se llegaron a respetar a regañadientes y comenzaron una especie de amistad. Ese había sido su primer vínculo profundo con alguien de su misma edad, algo muy importante para él. Entonces, Sasuke había dejado la aldea y él se había pasado los siguientes años entrenando obsesivamente con la esperanza de volverse lo suficientemente fuerte como para traerlo de vuelta para Sakura y recuperar de nuevo su amistad perdida. Decir que Sasuke se había resistido era una gran subestimación. Y todo empeoró más después de la muerte de Itachi.
Haciendo algo más que una locura por su pasado cruel, Sasuke había dirigido su ira, por muerte de su hermano, hacia aquellos que él creía responsables de las desgracias de Itachi, es decir, la totalidad de Konoha y algunos individuos en particular. En aquel entonces le dio la sensación que estaba muy decidido y no podría hacer nada por hacerle cambiar de opinión. En aquel momento, tuvo que decidir, dejar vivir a Sasuke y perder casi todo lo que amaba o sacrificar a su antiguo compañero y, probablemente, a sí mismo en un intento de detenerlo.
Al final Sasuke había... bueno se había parado a sí mismo, o eso parecía. ¿Por qué? Naruto no tenía ni idea y al parecer el Uchiha no estaba de humor para decírselo. Pero había algo que si sabía: en su lucha, él había perdido, Sasuke le ganó. Pero, al final, el pelinegro no le mató. Su determinación por detenerlo no había servido de nada, vaciló y eso fue lo único que necesito para ganarle. En ese momento, Sasuke pudo haberlo matado y haber causado una gran devastación en Konoha, pero no lo hizo. Quería saber desesperadamente por qué no le había matado, por qué no continúo adelante y por qué no destruyó la aldea, pero no estaba dispuesto a tener otra discusión sólo para no obtener ninguna respuesta. ¿Había sido incapaz de continuar, o decidió detenerse? Esa pregunta había estado atormentando al rubio por más de un año y no parecía que fuese a conseguir la respuesta pronto.
Lo cual era una lástima. Nunca había estado seguro de cómo eran las cosas entre ellos. Incluso cuando decidido matarle, o al menos eso pensó, tuvo claro lo que sucedería, pero ahora, no tenía ni la más remota idea. Era bastante fácil fingir que no ha pasado nada, pero así no lo arreglaban. Sabía que su deseo de volver a ser su amigo dependía enteramente del por qué se detuvo en aquel entonces. Por supuesto, el rubio decidió mirar el lado positivo por el momento. Después de todo, el pelinegro había tenido un año para volver y acabar con el trabajo, pero había estado desaparecido hasta ahora, compartiendo este viaje de vuelta a casa.
Así que, sin otra cosa que hacer, pensó que lo mejor era tratar al Uchiha como siempre y continuar haciéndolo hasta que este explotase y le diese algunas respuestas, si no se volvería loco y golpearía al silencioso bastardo en busca de respuestas.
Así que a la luz de su nuevo optimismo, vio su situación como una oportunidad. Estaban, más o menos, 'atrapados' el uno con el otro y él estaba feliz por su compañía. Sasuke podía ser un imbécil la mayor parte del tiempo, pero tenía una buena cabeza para pensar planes y estrategias, y podía pensar en cosas que nunca se le ocurrirían. Con el plan de Sasuke ya estaban de camino a casa, a pesar del tiempo que tomaría. Era tranquilizador tenerlo a su lado aun que, a veces, estuviesen en desacuerdo.
Bueno, la mayor parte del tiempo.
En cualquier caso, su próximo objetivo era llegar a la ciudad más cercana a la frontera, obtener información sobre el cruce y abastecerse de suministros antes de salir de este país. No podía esperar. Todo este lugar parecía estar mal en muchos sentidos y no podía hacer nada. No le gustaba quedarse de pie viendo a las personas sufrir por culpa de esas leyes estúpidas que controlaban sus vidas. Pero Sasuke le había dejado claro que si trataba de ayudar, sobre todo ahora que no tenía chakra, sólo empeoraría las cosas. Normalmente, esto no le molestaría, ya que nunca pensaba en las consecuencias si su único fin era ayudar a las personas, pero el moreno había conseguido impresionarlo. No había pasado por alto el significado de aquellas palabras, 'A veces, la gente sólo necesita salvarse a sí misma, de lo contrario no tendrá sentido'. "
¿Eso es lo que Sasuke había hecho en aquel momento? ¿Salvarse a sí mismo? ¿Eso era lo que había sucedido en realidad? Naruto quería pensar que sí, así que por eso iba a seguir suconsejo y dejar a la gente de este país a su suerte.
De esta manera, envuelto es su pensamiento durante la mayor parte de la jornada, apenas notó cuando Sasuke lo agarró del brazo, lo sacó del camino y lo dejó suavemente en la tierra de al lado.
Había otras personas que iban por el mismo camino que ellos y Naruto se dio cuenta de que todos habían hecho lo mismo, salieron del camino y permanecian inmóviles en el suelo, probablemente para dar paso a un grande pero lento carro, circulando por detrás de ellos.
Al menos eso lo que vio antes de que Sasuke le agarrase la parte superior de la cabeza y le obligase a mirar a sus pies. Su primera reacción fue luchar contra él, pero la mano del moreno era como un puño de acero, sus dedos estaban entrelazados en su cabello para impedir cualquier movimiento, y si se resistía, sus ojos se humedecerían de dolor.
"¿¡Teme, qué demonios haces!?"
"Quédate quieto y mantén la cabeza hacia abajo," le susurró.
"¿Por qué?"
"Porque es lo que todo el mundo está haciendo."
Le tomó unos segundos el entender que era un buen consejo y asintió con la cabeza evitando la menor cantidad de dolor posible. Su aliando lo dejó ir y escuchó como el sonido del carro se acercaba lentamente.
Ahora, a menos que estuviese meditando, le resultaba muy difícil mantenerse quieto y en silencio durante demasiado tiempo. Se dio cuenta que tendía a entrar en su estado de meditación muy fácilmente si se quedaba quieto. Pero las advertencias de Sasuke sobre la energía naturaleza aún se arremolinan en su cabeza por lo que trató de mantenerse tan alerta como pudo. Oyó al Uchiha suspirar mientras él se removía en su lugar, pero trató de ignorar su molestia. En lugar de eso, se centró en el sonido del carro acercándose cada vez más, pensando que eso es lo que hacía cada persona que iba por este camino, simplemente pararse, dejar paso y a la vez, evitar sus ojos.
Tal vez era alguien poderoso, tal vez era famoso o tal vez de la realeza. O una bonita princesa quizás, viajando hacia algún acto importante. En la mente de Naruto la dama se parecía a Sakura, aunque con el pelo más largo y brillante, como joyas. Vestida con un vestido de cuento de hadas de tonos rosas y con unos ojos verde brillante. Todo esto se lo imaginaba mientras se el carro pasaba por delante suya. La cabeza de Naruto se levantó por propia voluntad para fijar sus ojos a través de la ventanilla del carro, chocándose sorprendentemente, con unos chispeantes ojos verdes y un pálido, aunque innegablemente, hermoso rostro. Su largo cabello negro, no rosa al fin y al cabo, perfilaba su rostro. Se decepciono al darse cuenta que no brillan con joyas. Pero aun así era más bonita de lo que había imaginado, así que la decepción no duró por mucho tiempo.
Le sonrió automáticamente y vio como los ojos verdes ampliaban dramáticamente. Se dio cuenta de era brillantes porque estaban acuosos de llorar, lo demostraban sus ojos rojos y la palidez. Al ver tal belleza en peligro frunció el ceño.
Pero esa expresión no duró mucho, porque de repente el carro se detuvo con una sacudida, se oyó el grito de hombre desde el interior del carro y un guardia saltó de él, blandiendo un garrote de madera pesada y avanzando hacia ellos amenazadoramente.
Naruto levantó las manos y dio un paso atrás, empujándose Sasuke en el proceso. Sintió al pelinegro agarrase a él para mantener el equilibrio.
"Uh lo siento, yo-" comenzó Naruto al darse cuenta de que había hecho algo muy malo.
"No luches," le advirtió Sasuke suavemente justo antes de que gruñese y el Uzumaki sintiese una presencia detrás de él. El rubio se giró para ver a su compañero en el suelo, con su mano en la parte posterior de la cabeza. Un guardia se había escabullido y había aporreado al pelinegro por detrás. Estaba asombrado, ni siquiera su compañero lo no había visto venir.
Vio el destello de ira a través de los ojos negros de Sasuke, pero fiel a su palabra, no se volvió a poner en pie ni tampoco intento devolver el golpe. Este sólo reposaba medio apoyado en el suelo y tratando de no mirar abiertamente a su atacante. Obviamente, pensó que jugar el conejo manso era lo mejor en tal situación y que podía dar resultado, excepto que por el mero hecho de ver a Sasuke contenerse tanto y que hubiese recibido un golpe en la cabeza por algo que era no es responsable, hizo que su cabeza entrase en calor. Y no fue hasta que sintió dolor en su mano que se dio cuenta que había golpeado al hombre que había herido al Uchiha después de arremeter contra el guardia que se le había acercado primeramente a él.
Ambos hombres cayeron al suelo, pero otros tres más fueron a su rescate. Fue entonces cuando Naruto se dio cuenta de que había cavado su propio agujero. No sabía que se había apoderado de él. Pero ver a personas golpeando a otros sin razón, ver el esfuerzo de Sasuke por no atacar, sabiendo lo mucho que le costaba no hacerlo, y ver el dolor en su rostro le había hecho reaccionar. Así que cuando el tercer hombre dirigió de nuevo una porra hacia la cabeza del pelinegro, simplemente lo bloqueó, pero luego sintió un fuerte impacto en la rodilla y su pierna se derrumbó. Después, una lluvia de dolorosos golpes cayó sobre él, uno tras otro, una voz fuerte detuvo el ataque. Naruto levantó los ojos lagrimosos hacia un hombre con uniforme parecido a los demás, pero con más aire de autoridad. Pero el hombre no le miraba a él, miraba a Sasuke.
"¿Conoces a este hombre?"
Tan rápido como pudo Naruto volvió la cabeza hacia el moreno, sacudiendo la cabeza minuciosamente, tratando de decirle al pelinegro que mintiese.
Antes de voltearse, Sasuke le miró a los ojos por unos segundos.
"No."
"Entonces soltadle", ordenó el jefe de guardia. "Este", continuó dándole una fuerte patada en las costillas a Naruto, "vendrá con nosotros. Los infractores de la ley no serán perdonados".
Sasuke mantuvo la cabeza baja y se quedó en el suelo mientas ataban las manos del ojiazul con un largo trozo de cuerda, para luego atarlo a la parte trasera del carro. Para su suerte, el carro se movía lentamente por lo que no tendría problemas para mantener el ritmo.
Cuando el carro llegó a una distancia prudente, Sasuke se puso de pie y miró la dirección por donde se había ido el carro. Se dio un tiempo hacer un balance de la situación. Ahora tenía que cargar él solo con todo el marrón, maldecía a Naruto por ser tan idiota e incontrolable.
Debería haberle mantenido la cabeza hacia abajo por la fuerza, lo sabía. El dobe era demasiado curioso y debería haber sabido que esa curiosidad lo llevaría a echar un vistazo dentro del carro. A posteriori no hacía nada quedándose aquí sin hacer nada. Ahora tenía dos opciones. La primera: seguir el carro y descubrir lo que iba a hacer con Naruto. Y la segunda: olvidarse del problemático rubio y dejar que salvase su estúpido culo por sí mismo.
Reflexionó sobre estas dos opciones por un largo tiempo, finalmente, se dio cuenta de que el carro fue se dirigía muy probablemente hacia donde ellos iban primeramente, a la ciudad cercana a la forntera, así que lo podría seguir.
A Naruto le dolía el costado y la cabeza por los golpes, por lo que se sintió realmente aliviado cuando por fin se detuvieron justo en el centro de la ciudad. Su alivio duró poco, los guardias se le acercaron nuevamente con las porras y le desataron las manos. Sintió que lo sujetaban por los brazos y lo conducían hasta unos escalones de madera en un edificio con olor a humedad. Fue arrastrado por los pasillos durante un largo tiempo. Finalmente, lo empujaron hacia adelante. Apenas consiguió poner una mano delante de él para evitar romperse la cabeza contra el suelo, después vagamente escucho el sonido metálico de una puerta cerrando tras de sí. Los pesados pasos se alejaron y por fin pudo levantar la cabeza lo suficiente para mirar a su alrededor.
Estaba en una celda bastante espaciosa, con un colchón de paja con manchas en una esquina, y en la otra un cubo con un fuerte olor, también había unas barras que impedían su fuga. Podía oír débiles sonidos que venían de ventana justo sobre el colchón. La ventana tenía gruesas barras de hierro, en caso que, mágicamente, pudiese hacer su cuerpo igual que la anchura de la cabeza podría pasar a través de ellas.
Después de unos segundosm logró ponerse sobre sus pies a pesar del dolor y arrastró sus pies hacia los barrotes. El hierro frío bajo sus dedos se sintió grueso y fuerte. Podía oír una voz enojado en el pasillo y agudizo el oído para escuchar lo que ocurría.
"... por supuesto que no se puede tolerar", blasfemaba la voz alterada. "Mi hija no es para los ojos de la escoria común, de la basura de la carretera. Exijo que se haga un ejemplo de él!"
Una voz un tanto cansada respondió. "Por supuesto. Veran como lo golpean, mi señor."
"Sí, quiero que le den una buena paliza. Después, exijo su muerte."
"¿Muerte, mi señor?"
"Sí, por supuesto. Dudo de tu señor Sachio solicitase algo menos, ya que es su futura esposa."
"... Uh, sí. Por supuesto, mi señor. Me encargare de ello personalmente..."
La cabeza de Naruto se hundió entre sus hombros. ¿Iban a matarlo por sólo mirar a una chica? Recordaba vagamente la ley que decía que no se podía de mirar a tus señores a los ojos, pero nunca creyó que realmente matasen a alguien para hacerlo.
"Kurama, si todavía estás ahí, este sería un buen momento para despertar," propuso en voz baja.
Oyó unos pasos ligeros procedentes por el pasillo y se aferro fuertemente a las barras para mantenerse erguido. Fuese quien fuese, quería enfrentarlo en pie.
Pero esta nueva amenaza resultó ser una hermosa chica de su misma edad, con el pelo negro, brillantes ojos verdes y una expresión solemne. Era la chica del carro. Pasó un buen par de segundos mirándola antes de recordar porque se había metido en este lío y desvió la miradahacia abajo, a sus manos.
Oyó la chica acercarse y ldespués vio cómo sus pequeñas pálidas manos se deslizaron sobre las suyas.
"No creo que importe si me miras ahora," le dijo en voz baja.
Sus manos se sentían cálidas sobre las suyas y la miró al rostro una vez más. Se veía muy triste.
"Siento mucho esto", continuó. "No puedo creer que mi padre llevaría el asunto hasta aquí. Prometo intentar que cambie de opinión. Pasaran unos días antes de tu ejecución, o eso creo".
Realmente tenía ganas de despotricar sobre las leyes estúpidas y sobre los padres incluso aún más estúpidos que estas, pero ya había aprendió en última experiencia que no debía dejar que la tentación le sobrepasase.
"Gracias. Por cierto, soy Naruto. Y yo uh, siento haberte mirado."
"Mi nombre es Amaya," contestó sorprendida por su reacción. "Yo también lo siento, Naruto. Voy a tratar de ayudarle, mi padre esta... anticuado."
"Sí, eso he visto."
"Amaya, ¿dónde estás?"
La chica le soltó las manos de forma automática y retrocedió un paso. Le dedico otra expresión triste para después irse tan rápidamente como había llegado.
Finalmente Naruto se deslizó hasta suelo y apoyó su cuerpo dolorido contra los barrotes. Realmente esperaba que el padre estuviese de buen humor para que Amaya pudiese hacerle cambiar de opinión.
Por el lado positivo, esta ciudad parecía mucho más relajada que la anterior. No había inspección en la puerta, no había murallas que la rodeasen y había muy pocos guardias en la calle en comparación con la anterior. Así que, Sasuke entró en la ciudad sin que nadie se lo impidiese y nada mas entrar vio un carruaje familiarizar, justo al lado de un edificio de color beige. El carro parecía tener los mismos guardias que antes, todo igual menos un dobe rubio atado a la parte trasera. Asumió que lo habían llevado a el edificio de al lado.
El edificio tenía un escudo la parte frontal que le Uchiha no reconocía, pero podía adivinar con bastante facilidad que seria el puesto de la guardia local o despacho de abogados de la ciudad. Cogió un lugar poco visible para apoyarse y observó por un tiempo como guardias entraban y salían del edificio una y otra vez.
Lo primero que notó fue que había un montón de ellos. Más de lo que había pensado en un comienzo. Contó al menos dos docenas de guardias y probablemente, hubiesen más dentro del edificio. Luchar con todos ellos no era una buena idea. Si Naruto no estaba demasiado herido y podía liberarlo rápidamente podrían tener una oportunidad. Pero entonces se convertirían en fugitivos y sus esperanzas de recolectar información sobre la frontera o ser capaz de reunir suministros se irían por el retrete. Por la noche podrían tener más suerte, pero dudaba que sus probabilidades mejoraran mucho más.
Después del anochecer vio a par de guardias que patrullaban y decidió seguirles con la esperanza de que el tema del imbécil que había mirado dentro del carro fuese la noticia del momento. Logró mantenerse lo suficientemente cerca de la pareja para escuchar sin alertarlos y descubrió que, efectivamente, la captura de Naruto era el chisme del momento. Al parecer, el dobe había mirado a la hija de un señor muy importante de la ciudad que ahora exigía una tortura para el rubio antes de matarlo. Le respondieron a la pregunta de lo que iba a pasar con su aliado, pero sinceramente ya se lo había imaginado después del pequeño espectáculo del muy dobeintentando resistirse. Ya había leído el libro de las leyes y sabía lo que pasaba con la justicia aquí.
Otro dato que le impresionó ligeramente fue que al parecer esta ciudad tenía un toque de queda y que los guardias detendrían a cualquiera que encontrasen caminando por las calles después de la hora determinada. Así que para evitar ser atrapado y posiblemente encerrado, se alejó de los guardias y se deslizó fuera de la ciudad.
Al este de la ciudad encontró un gran puente. Decidió acampar por debajo de este para pasar la noche y pensar sobre sus opciones.
Seguía teniendo las dos originales: tratar de ayudar a Naruto, algo que podía terminar en la muerte de ambos, o dejarlo atrás y liberarse de una vez por todas de ese molesto peso.
Continuará…
Notas autora: oooohh, Sasuke está considerando dejar plantado a nuestro rubio. Sasuke malo. De todos modos, sois bienvenidos de nuevo a la parte 3. Esta parte no será la más emocionante, sino que es necesaria, confiad en mí, por muchas cosas. Es una parte esta creada para las próximas partes, por lo que puede parecer un poco aburrida, pero te aseguro que es por una buena razón. En lo que se refiere a Naruto y Sasuke esto también debe crear una buena tensión entre ellos, la construcción de su relación y darle un sentido adicional a su objetivo común. Es necesario esto entre la parte 2 y 4, y cuando leáis la parte 4 entenderéis el por qué, se pone un poco sentimental y yay por eso :) De todos modos espero que os esté gustando.
