Veo que estáis disfrutando más con esta nueva parte, y en verdad yo también traduciéndolo, pues cuanto más Merthur mejor :D Se va acercando lo bueno así que aquí les dejo con el nuevo capi
Capítulo 4
"Debemos avisar a Arthur sobre Agravaine," explicó Gaius, mientras cenaban. "Dado que parece ser que eres incapaz de hacerlo tú solo, lo haremos juntos."
Merlin no se ofendió por ello, le estaba costando mucho hacerlo por sí mismo, así que si Gaius quería ayudarlo, bueno, mejor para él.
Cuando acabaron de comer, fueron a los aposentos de Arthur. Merlin tomó aire y se mordió el labio mientras tocaba a la puerta, lo que nunca hacía, pero se dio cuenta que, con Gaius ahí, era mejor fingir tener modales. En vez de escuchar un 'pase' o 'adelante' como normalmente oía cuando sí tocaba, la puerta se abrió y ahí estaba Arthur, descalzo y en una fina túnica blanca, casi listo para irse a la cama. Merlin le echó una ojeada, mordiéndose el labio más fuerte.
"Merlin," dijo Arthur, sonriendo al verle, y entonces. "Gaius…¿ocurre algo?"
"No," dijo Merlin rápidamente, pero entonces cambió el tono. "Sí…"
"¿Podemos pasar?" preguntó Gaius, con la cabeza y voz niveladas. "Debemos hablar con vos."
"Por supuesto," Arthur se hizo a un lado para dejarles paso. Merlin tras Gaius. Arthur miró a Merlin confuso, y él frunció el ceño. Arthur parecía un poco preocupado ahora, mientras los lideraba hasta el centro de la habitación. "¿Qué puedo hacer por vosotros?"
"Bueno, Sire, tenemos un gran…" Gaius se detuvo un segundo, pensando. "Problema entre manos."
"¿Qué has hecho ahora?" Arthur se giró a Merlin y sonrió, pero Merlin sólo sacudió la cabeza.
"No he hecho nada."
"No es Merlin, pero él es quien… lo descubrió."
"Ya veo," asintió Arthur, echándole otra mirada a Merlin. "¿Qué descubrió exactamente?"
"Bueno, um… sé lo que me pasó, cuando fui apresado por esos bandidos," murmuró Merlin, dando tantos rodeos como podía.
"Sí, lo sé, y escapaste de ellos… por algún milagro," le dijo Arthur, luciendo un poco preocupado y orgulloso a la vez. Merlin se enfadó.
"No, eso no es lo que me pasó, eso fue umm…. Eso fue implantado en mi cabeza," mintió ligeramente, pero él y Gaius pensaron que esta era la mejor forma de decírselo a Arthur, suavemente, "En realidad fui capturado por Morgana."
"¡¿Morgana?!"
"Sí, Sire," intervino Gaius. "Los recuerdos han empezado a volver recientemente."
"Sigue…"
"Bueno umm… en el… cuando estaba atado, en la choza de Morgana, yo um… vi a alguien," farfulló Merlin.
"Era Agravaine, Sire," terminó Gaius, una vez más, era más fácil así. Era mejor mentiroso que Merlin. "Me temo que está trabajando para Morgana."
La cara de Arthur se quedó blanca. "Eso es imposible."
"Desearía que fuera así, Sire," dijo Gaius. "Pero Merlin sabe lo que vio; hablaban sobre sus planes, planes de hacer caer a Camelot."
Arthur dio un paso atrás, con la boca abierta.
"Lo siento mucho, Arthur," Merlin encontró su voz de nuevo. Dolía ver a Arthur así, y le enfurecía también, tanta gente le había echo daño. No se merecía esto. "Me crees, ¿verdad?"
"Claro que lo hago," Arthur sacudió la cabeza de nuevo. Mirando al suelo. "Nunca me mentirías sobre algo así."
"No lo haría, no…" farfulló Merlin, con el pecho encogido. Sabía que esto pasaría, no quería ver a Arthur dañado de nuevo.
"Lamento que hayas tenido que descubrirlo así, Arthur," dijo Gaius y sonaba realmente arrepentido. Y Arthur asintió, aceptándolo. "Pero al menos lo has descubierto antes de que sea demasiado tarde."
"Gracias a ambos, por decírmelo, sé que no ha debido ser fácil para vosotros y un riesgo," le dijo Arthur, la voz del rey en su tono. Pero Merlin sabía cuanto le estaba rompiendo esto por dentro. Se giró hacia el otro lado. "Debéis iros."
Gaius hizo una reverencia y tiró de Merlin hacia la puerta, pero él sacudió la cabeza, soltándose del agarre de Gaius. Gaius alzó una ceja como pregunta.
"Ve tú," dijo, calladamente. "Quiero… asegurarme de que está bien."
Gaius sonrió entonces, y con un asentimiento se fue sin decir nada. Merlin se giró hacia su rey y le miró, había avanzado hasta la ventana y estaba mirando por ella. Su espalda todavía girada a Merlin.
"Sire…" dijo, como un suspiro cuando escuchó a Arthur tomar aire con fuerza. Se acercó más a él. "Arthur…"
"¿Por qué me traicionan?" preguntó, su voz rota y llena de tristeza. "¿Por qué me odian tanto?"
"No te odian," le dijo Merlin, Arthur se giró entonces e, incluso en la oscuridad, iluminados pobremente por el fuego moribundo, pudo verlas. Las lágrimas en los ojos de Arthur. "Sólo te culpan."
"No lo entiendo," Arthur sacudió la cabeza. "Amé a esas personas, me preocupé por ellas y aun así no les cuesta nada darme la espalda…"
"Te lo echan todo encima, lo que tu padre hizo," le dijo. "Ellos le odiaban y quieren que tu sufras por ello. No es por nada que tú hayas hecho."
"¿Por qué él eligió ir con ella?" preguntó entonces Arthur, dando un par de pasos más cerca de Merlin, el enfado evidente en sus ojos. "Soy de su sangre, ¡su familia y la elige a ella!"
"No lo sé…" dijo Merlin, costándole mantener la compostura cuando Arthur estaba siendo tan abierto, crudo y herido como estaba siendo ahora. "Tampoco lo entiendo."
"¡Pagará por esto!" gritó Arthur, alzando su puño y sacudiéndolo. Pero entonces lo perdió en un flash y un cascarón roto quedó en su lugar, y Merlin se acercó más, un poco más. "Pagará por el dolor que ha causado…"
Merlin no sabía que decir.
"Todo saldrá bien, Arthur, tienes que creerlo," le dijo Merlin después de un momento, porque parecía necesitar oírlo. "Lo que sea que ocurra… tienes a mucha gente a tu lado, mucha gente que te quiere, Arthur. Estará bien, no lo necesitas."
Arthur asintió, y Merlin se sentía tan sobrecogido por las emociones de Arthur que casi no notó que Arthur tiraba de él y lo envolvía en sus brazos, abrazándole con fuerza. Nunca había abrazado a Merlin antes, Merlin contuvo el aliento, shockeado.
"Gracias, Merlin," susurró. Y Merlin asintió en respuesta.
Merlin no pudo dormir mucho esa noche, su mente estaba demasiado ocupada con Arthur, rememorando el dolor en sus ojos azules, y le asustaba. No quería ser nunca causa de ese dolor o rabia que estaba tan claramente escritos en las facciones de Arthur. Maldijo su magia, sabía que la necesitaba, que era lo único que tenía para proteger a Arthur, pero nunca había deseado tanto, no tenerla. Algún día tendría que contárselo a Arthur, contarle su propia traición y no creía poder soportar que Arthur le mirara así. La mirada de una completa traición.
Cuando el sol se alzó, Merlin se levantó y se vistió, olvidando llevar la camisa púrpura y el nuevo pañuelo que el rey le había dado el día anterior. No había recordado lavar la camisa de todas formas. Se puso alguna vieja de sus maltratadas prendas y salió. El rey no estaba en su cámara, ya estaba en la sala del trono, preparado para sentenciar a Agravaine. Merlin se encontró con Gwen afuera de las puertas.
"¿Qué le pasa a Arthur?" le preguntó, Merlin sacudió la cabeza. No quería decirlo, porque claramente, Arthur no se lo había dicho todavía a Gwen. "Parece tan alterado."
Justo entonces, gritos fueron escuchados por el vestíbulo y Merlin contuvo la respiración, mirando alrededor de Gwen para ver a Agravaine siendo arrastrado por dos guardias, Leon tras ellos. Le dio una triste sonrisa a Merlin mientras pasaban por las puertas abiertas. Merlin miró dentro y vio a Arthur sentado en el trono, esta era la segunda vez que lo veía ahí sentado, se mordió el labio.
"¡Esto es un ultraje!" gritaba Agravaine, tratando de liberarse. "¿Qué significa esto?"
Merlin y Gwen se miraron y ambos se colaron dentro de la sala antes de que se cerraran las puertas. Estas sonaron fuertemente tras ellos, haciendo que Merlin saltara ligeramente mientras se escondía (pobremente) tras un pilar, observando.
Arthur se levantó lentamente, con la cabeza alta, la visión de un apropiado rey, pero el dolor aun era evidente en sus ojos. Dio un paso adelante, y Agravaine fue forzado a ponerse de rodillas por uno de los guardias.
"Sire…Arthur…" dijo Agravaine, confundido. Seguramente trataría de hablar para librarse de esto, pero Arthur no caería, Merlin sabía que le creía y lo seguiría haciendo aunque Agravaine contara la mayor mentira de su vida. Y Merlin no dudaba que lo intentaría. "¿Qué está pasando?"
"Hace algún tiempo," todo el ruido de la sala murió tan pronto Arthur empezó a hablar. "se me notificó que había un traidor entre nosotros. Jamás hubiera soñado que erais vos, Tío…"
Gwen soltó un pequeño jadeo, detrás de otro pilar, al otro lado de la puerta.
"¿Yo?" preguntó Agravaine, sonando ofendido. "Pido me disculpe pero ¿Por qué, sobre la faz de la tierra, iba a ir en contra de vos, mi señor? Sois mi familia… mi sangre."
"Haz jugado bien tu papel, Tío," dijo Arthur, con voracidad. Merlin sonrió, cuando Arthur uso las palabras de su tío contra él. "Nos has engañado a todos."
"¿Puedo preguntar quién os ha contado tales patrañas?" preguntó Agravaine. "¿Quién ha denigrado mi nombre tanto como para haceros pensar que Yo, que sólo deseo ayudaros, mi señor, a alzaros como el rey que todos sabemos seréis, haría esto? ¿Quién es ese traidor?"
"Fue Merlin, mi sirviente," dijo Arthur, ignorando las dulces palabras de Agravaine y yendo al grano. Merlin se hundió más en el pilar. "Parece ser que os vio en la presencia de Morgana, hablando sobre planes para tomar Camelot."
"¡Eso es mentira!" gritó Agravaine, sin sonar tan preparado o suave como antes. "Vuestro sirviente es una amenaza, demasiado ciego para ver más allá de sus narices!"
"¡No estamos aquí para hablar sobre la inteligencia de Merlin!" le recordó Arthur, con voz aguda. "¡Estamos aquí para hablar sobre tus mentiras y tu traición!"
"El chico estaba obviamente mintiendo," Agravaine sacudió la cabeza. "Mintiendo porque él es el traidor, mintiendo para salvar su propio pellejo." Agravaine intentó levantarse, pero el guardia se lo impidió. "¿Tomaríais la palabra de un simple sirviente sobre la mía?"
"No menospreciarás a los sirvientes en mi reino," le dijo Arthur. "Todos en esta sala conocen a Merlin y confían en él," Arthur miró a Leon. "Sir Leon, ¿confiáis en Merlin?"
"¡Sí, Sire!" asintió Leon. "¡Con mi vida!"
"Y aquí estás tú," Arthur se giró hacia Agravaine. "Al menos admite lo que has hecho, admite que has traicionado a tu familia y a tu rey."
"¡No he hecho nada malo!"
"Entonces moriréis conociendo la verdad," declaró Arthur, mirando sobre su tío, a algo cerca de la cabeza de Merlin, tomó aire nuevamente. "Os sentencio, Agravaine, por traición, seréis castigado con la muerte."
"Estás equivocado… ¡Te arrepentirás de lo que has hecho!" dijo Agravaine, tratando de pelear contra su agarre. Pero Arthur se giró, mirando a su trono.
"Lleváoslo…"
Agravaine fue alejado de la sala, custodiado por los guardias que seguían a un sombrío Leon. Gwen salió primero de detrás de su pilar y se acercó a Arthur, ganando a Merlin. Siguió mirando, como ella se aproximaba y tocaba el hombro del rey, haciendo que los desplomara. Se giró entonces y tomó su mano, llevándola a sus labios. Merlin volvió a sentir el mismo sentimiento que las últimas veces y se preguntó si debería marcharse. Seguramente no, pensó rápido, y ocupó su mente con otros pensamientos, como la cara triste de Arthur. Gwen le susurraba cosas, probablemente lo mismo que Merlin le había dicho, la noche anterior.
Gwen pasó su brazo por el de Arthur y empezó a tirar de él, fuera de la sala, sus labios aún moviéndose, mientras él asentía con el ceño fruncido. Se fueron así, dejando a Merlin solo en la sala del trono, quiso seguirles. También quería hablar con Arthur, después de todo, era su culpa que todo esto hubiese pasado, fue quien supo lo de Agravaine, lo mínimo que podía hacer era hablar con Arthur. Pero parecía que Gwen tenía una idea diferente. Porque cuando Merlin salió de la sala del trono y miró alrededor, ya se habían ido. Seguramente habrían vuelto a su cámara, pensó y fue a seguirles, pero se detuvo. Si iba ahora, Gwen podría pensar que estaba pisándole el terreno, además, ella iba a ser la esposa de Arthur, si alguien podía ayudar a Arthur en un momento como este, debía ser Gwen.
Pero fue Merlin quien confortó a Arthur la noche anterior, y fue Merlin quien estuvo ahí después de que el príncipe descubriera lo de su media hermana y su traición. También fue Merlin quien se sentó fuera de su puerta toda la noche, cuando el padre de Arthur murió, ¿dónde estaba Gwen entonces? Gruñó Merlin, andando hacia el hall, camino contrario a las habitaciones de Arthur. A Merlin no le gustaba Uther, Uther era la razón por la que debía esconder quien era a Arthur, la razón por la que nunca conoció a su padre y el responsable de su muerte, como de la muerte del padre de Gwen. Pero Merlin había estado ahí para Arthur, ¿Dónde estaba Gwen?
Merlin recordó, mientras se sentaba en el suelo, en una gran ventana de un pasillo vacío. Gwen a menudo decía, que lo hacía por Arthur, cuidar de su padre enfermo, lo hacía por él. Bueno, Merlin había hecho todo por Arthur y no iba por ahí regodeándose, no podía presumir, o sería puesto de seguro en la celda continua a la de Agravaine.
Así que, ¿por qué no debería ser Merlin quien reconfortara a Arthur después de sentenciar a su tío? Fácil… porque él no iba a ser su reina.
"¿Teniendo una lamentable resaca?" alguien preguntó a un lado de Merlin y él saltó, mirando arriba y encontrándose con Gwaine, observándole.
"No, estaba pensando," dijo, deslizándose a un lado para que Gwaine pudiera sentarse también. Lo cual hizo.
"¿En qué estás pensando?" preguntó Gwaine, su armadura tintineando mientras se recolocaba en el sitio. "No es un lugar muy cómodo para pensar…"
Merlin sonrió, "en cosas…"
"¿Arthur?"
"No…"
"Claro," replicó Gwaine y pasó un brazo por los hombros de Merlin, pero no sin antes golpearle en la cabeza con su antebrazo. "¿Por qué la princesa y tú hacéis siempre este bailecito?"
"¿A qué te refieres?"
"Es obvio, ¿vale?" dijo Gwaine y sacudió la cabeza. "¿Por qué no lo admitís y vais a por ello?"
"¿Ir a por qué?"
"Oye, tío," Gwaine sacudió la cabeza. "Deja de esconderlo, ¡estás enamorado de él!"
"¡Oh no!" bufó Merlin, sacudiendo la cabeza. "Tú también no, ¿por qué Arthur le cuenta todo a todo el mundo?"
"Arthur no me ha contado nada," le dijo Gwaine. "No se necesita ser un genio para ver lo que sientes."
"No siento nada, yo sólo quiero-"
"¡Vamos, Merlin!" Gwaine sacudió la cabeza de nuevo. "No pretenderás que me crea eso, he visto como te preocupas por él, ¿quieres hacerme creer que sólo hacías tu trabajo?"
"Bueno, somos amigos…" se encogió de hombros Merlin, mordiéndose el labio.
"Parece más que una amistad para mi," le dijo Gwaine, palmeándole el hombro con su mano libre. "¿Sabes? Creo que eres bueno para él," dijo Gwaine con una sonrisa. "Consigues que no actúe como una gran princesa la mayor parte del tiempo."
"Yo de verdad que no-"
Pero Merlin fue cortado por un alto bramido, "¡MERLIN!"
"Tu enamorado te llama, será mejor que vayas a ver que quiere."
