Un nuevo capítulo, espero que sea de vuestro agrado.
Tenía que escribir una historia bastante larga, era un ensayo para comenzar, el tema era libre pero tenía tener de mínimo 500 páginas, sin embargo dos cosas no lo dejaban inspirarse: Su falta de concentración y los gemelos que siempre requerían su atención.
Hoy lo tenían en un sillón cama de una de las oficinas de Akashi corp. a su merced como siempre mientras era rellenado por ambos a la vez con aquellos miembros que no eran precisamente delgados cada uno con movimientos fuertes en su interior, haciéndolo gemir muy alto, desesperado por más sensaciones, disfrutando por el placer extraño que era sentir dos adentro suyo con movimientos alternados mientras los gemelos hablaban de negocios como si nada, haciendo no mucho caso a los quejidos de placer incesantes del castaño que prácticamente le costaba respirar con tanto jadeo y gemido.
-¿Entonces despedimos a los de la sección B?
-Si, no habrán mas oportunidades con ellos, la perdieron al no hacer un trabajo eficiente.
Empujaron más duro dentro del cuerpo de Kōki quien ya estaba a punto de venirse y saltaba más desesperado entre ambos. Lo mantenían atado de nuevo esta vez solo de las muñecas, lo que le hacía tener más trabajo aun, pues le ordenaban que se moviese de tal forma que se sodomizara con aquellos miembros en su culo.
-¿P-pueden dejar de hablar de trabajo? –Jadeo alto sin dejar de saltar en ningún momento- Así no es agradable…
Oreshi agarro el miembro de Furi y lo empezó a masturbar, acariciándole el glande con un dedo cerca de la salida del semen. Esto hizo estremecer al castaño sintiéndose este más cercano el orgasmo, pero de nuevo lo tenían con ese anillo bufó algo frustrado, pero desesperado.
-¿Nos estas dando órdenes? Mal Kōki, eso no se hace.
-¿Y si hoy lo castigamos más duro?-Dijo el gemelo menor.
-Seria entretenido hacerlo ¿Por qué no?-El mayor le pellizco los pezones y el menor de los gemelos le mordió en el cuello cuando eyaculo dentro del agujero del cachorro expulsando hasta la última gota de su esencia en el interior de este, luego de eso saliéndose de una vez.
-Tengo que ir a una junta-Dijo Boku- No te aproveches demasiado de Kōki, también quiero saborearlo después.
-Ya veremos-Dijo el mayor de los gemelos sonriente desatando al castaño y poniéndolo en cuatro, poniéndole los pies fuera del sillón y penetrándolo bien duro.
-Quiero…venirme…-Exigió mirando hacia atrás casi suplicante a Oreshi quien se relamió al ver esa cara sensual de su sumiso.-Por favor.
-De acuerdo…-Lamió y beso ese cuello de su precioso castaño abriéndole más las nalgas y hundiéndose más en Furihata si era posible a la vez que le sacaba con cuidado el anillo. Ambos iban expulsando un chorro de semen en cada movimiento. Oreshi pegaba más su cuerpo al de él cada vez que expulsaba el líquido hasta que por fin ambos terminaron de acabar. El pelirrojo se salió casi naturalmente del castaño con un hilito de semen que parecía unirles.
-Aquí no podemos hacer cosas sádicas puesto que si te ven con marcas o moretones en partes visibles pensaran que te hacemos daño.- Apenas Furi si escuchaba a Oreshi, estaba algo agotado, a pesar de que gran parte estuvo haciendo nada solo intentando escribir su novela en su notebook, después la otra parte la ha pasado con los gemelos que le han mordido parte de sus pezones y su cuerpo.
Oreshi se quedo mirando al chico que se estaba quedando dormido arriba de su pecho, realmente le parecía demasiado bueno ese chico, demasiado puro, pero tenía que admitir que realmente era demasiado sexy en el acto. No por nada lograba aguantarles.
Le habían colgado, atado, quemado incluso y este no se quejaba excepto de los dolores posteriores cuando ya acababan el acto, realmente era su sumiso más valioso y delicioso. Incluso habían tenido que cambiar el "NO" Por una palabra que era rojo en inglés "Red". Furi no había usado esas palabras, pero el juego cada vez se ponía más fuerte y el no podía interpretarse como parte del juego.
Su Kōki era especial y le gustaba que fuese así.
-Te amo…-Susurró el castaño dormido. Así que ese "Te amo" ¿Era para él? No sabe porque pero se emociono demasiado, le gustaba saber que esas palabras eran dirigidas a su persona. Se sacudió la cabeza. ¿Qué le pasaba? ¿Se estaba enamorando en serio de aquel chico? No, no, no era eso, solo le provocaba ternura, eso era todo.
Pero ¿Por qué su corazón latía tan acelerado? Idiota, es solo porque el sexo le hacía sentir emociones muy intensas, debería entenderlo. ¿Por qué pensó otra cosa? ¿Quería en el fondo corresponderle a Furihata Kōki? Seguramente, después de todo no se merecía que simplemente lo usaran. No definitivamente no se lo merecía.
Pero él no lo podía amar. Él era incapaz de amar a nadie. Solo a sí mismo.
-Despierta Kōki. –Remeció suave al castaño después de unos minutos.-Tienes que vestirte y yo debo salir un momento.-Lo beso tierno en los labios apenas el otro se despertó luego acaricio su cuello con suavidad. –Pero no te preocupes, te dejare algo para que nos esperes pacientemente. -Sonrió de manera depredadora.
-Oreshi…es que yo-Iba a refutarle el castaño cuando de pronto vio que el pelirrojo se agachaba a besar y chupar su miembro haciéndolo estremecer. Lamio lentamente toda la extensión de aquel pene que era bastante largo hasta acariciar con la lengua el sensible glande que latió en busca de más. Sin embargo Oreshi se puso a lamer los pezones de su sumiso y chuparlos hasta tenerlos erguidos luego poner en ellos unas pequeñas pinzas que estaban unidas por una elegante cadena y un colgante, ambas daban un pequeño shock eléctrico lo cual le hizo dar un respingo a Furihata quien jadeo y se empezó a mover un poco incomodo.
-¿Te gusta?-Menciono Oreshi con una sonrisita un poco malvada.
El cosquilleo eléctrico y el picor de este le molestaban pero al mismo tiempo le excitaban además del estimulo al tener aquellas pinzas en sus sensibles pezones.
-S-si...Ah~-Trato de contenerse pero era difícil, jadeo un poco, pero pronto sintió que el choque eléctrico se iba.
-Luego jugaremos más con eso, pero te vas a quedar con las pinzas ahí, y con este aparatito.-Le mostró una especie de tubo con el cual envolvió el pene de Kōki, tenía una textura rugosa y le hizo sacar un largo gemido al castaño, pues se sentía apretado y como que lo absorbía hacia adentro-Es un masturbador, te hará sentir lo mismo como si follaras a alguien. ¿No es genial?
-Preferiría que mi primera vez así fuese con una persona de verdad.
El pelirrojo movió el aparato para hacer más movimiento-Pues imagina que estas haciéndolo con alguien que desees, yo mismo claro está-Lamió su rostro de manera sensual y le dio un chupetón en el cuello que seguramente le dejaría marca-Eres mío Kōki.
El castaño beso impulsivamente a Oreshi quien correspondió de manera más suave que otras veces, quizás las palabras de Furi dormido lo habían ablandado, puesto que un "Te amo" No era algo que se podía tomar a la ligera.
Ambos al separarse respiraban agitadamente. Akashi tenía una sensación rara en el pecho, que causaba al mismo tiempo felicidad pero dolor intenso. No le gustaba. Dolía mucho. ¿Qué era esa sensación? Estaba enfermo. Si eso debía de ser.
Tenía que ir a una junta y pronto, pero no quería. Por primera vez sentía que deseaba que otra persona tomase su lugar para quedarse al lado de su Furihata, porque era suyo, de nadie más. Ahora más que nunca le pertenecía.
El cachorro gemía con el aparato cada vez de manera más ruidosa por todo el cuarto al moverse la cadenita que unía a los pezones con pinzas dio un tintineo, se veía demasiado apetecible y se tentó de querer follarlo duro y llenarle el culo con su esperma caliente otra vez, pero tenía que irse. Se mordió el labio.
-Diviértete con el juguete, cuando regrese quiero que aun estés usándolo, quiero que todo el tiempo pienses que soy yo ¿Entendido?
-O-Oreshi…pero yo-Furi quería pedirle que se quedara, que el también tenía cosas que hacer, que no podía estar todo el tiempo así, pero no se atrevía a desobedecer al mayor de los gemelos.
-Vamos, no te preocupes, volveré pronto.-Le da un beso en los labios-Será divertido para ti.-
El pelirrojo salió de la habitación y el chico quedo solo, con esa cosa que le hacía sentir un extraño placer. En verdad que le hubiese gustado que hubiese sido alguno de los gemelos en vez de esa cosa extraña "masturbador" En su vida había creído que existía semejante cosa.
No pudo más con lo apretado de las pinzas en sus pezones que de vez en cuando volvían a darle cierto cosquilleo en esas partes y encima con el aparato apretado que sentía en su pene ni con los movimientos rítmicos que se iban marcando sin que el hiciera nada en particular. Estaba acostumbrado a recibir, pero no pudo evitar mover la pelvis y sujetar el aparato para ir más profundo y así acabo de pronto quitándose luego el maldito aparato de una vez que había llenado de semen sin evitarlo.
Se había quedado dormido, cuando sintió unos golpes en la puerta. Los gemelos no suelen golpear, entran y pasan. Así que lo entendió. Tuvo que vestirse rápidamente y tratar de levantarse lo más rápido posible antes de decirle a la persona que avanzara.
Incluso se peino un poco y guardo los juguetes de los gemelos (Incluyendo las pinzas en los pezones) en un lado no visible.
La persona que entro no la conocía, es la primera vez que la veía, pero en cuanto la vio sintió una sensación terrible e incómoda. Esa persona también tenía unos ojos intensos y taladrantes como los gemelos pelirrojos del cual él estaba enamorado, sentía que con solo mirarlo el hombre lo podía rebanar con la mirada. Le dio demasiado miedo con solo ver aquellos ojos.
El hombre de cabellos castaños lo miro de pies a cabeza como si hiciese un examen sobre él. Analizando cada partícula de su existencia. Cada fibra del cabello. Cada célula que componía su cuerpo. Furi se sintió desnudo y una sensación de como si el hombre lo hubiese despellejado a pesar de que solo le había mirado.
-Furihata Kōki ¿No?-Su voz sonó tranquila, pero aun más autoritaria que la de los gemelos.
-S-si. Un g-gusto conocerlo…-¿Cómo sabia esa persona su nombre? No tenía ni la más remota idea pero ya le había causado un miedo imponente ante su presencia. Temblaba como un conejillo asustado. Como una presa que no tiene escapatoria.
-Soy Akashi Masaomi, padre de Seijūrō y Seishiro si te lo estas preguntado. Esperaba que pudiésemos hablar tu y yo seriamente Furihata.
-Claro, lo que quiera Akashi-Sama.-Dijo haciendo una reverencia algo exagerada.
El hombre se sentó en el escritorio donde hace poco estuvo Oreshi y le indico a Kōki que usara una de las sillas que habían en el lado del interlocutor.
-Bien. Supongo que te lo pasas bien y todo, pero sabes que mis hijos tienen responsabilidades.
-Si, lo sé, nunca les he querido interrumpir en su vida diaria ni nada de eso.-Tenia la impresión de que algo terrible pasaría luego de escuchar eso.
-Pareces un buen chico Furihata-El castaño sonrió nerviosamente ante el cumplido- Solo viéndote sé que no buscas nada de lo que otras personas harían al meterse con alguno de mis hijos. Sin embargo es por eso que te voy a pedir que te alejes de ellos.
-¿Ah?
-Solo piénsalo. ¿Crees que realmente podrás estar con dos personas a la vez? Se nota demasiado que te están usando. ¿Qué pasara más adelante? Ellos por si no lo sabías tienen una prometida para cada uno. Su vida y el imperio Akashi deben de seguir y tu no serás en su vida algo de lo que se desharán como una basura.
-Lo sé.-Trago saliva pesadamente el castaño-No lo de la prometida, si no de que la relación con ellos no tenia futuro, las relaciones de hoy en día solo duran unos tres años a lo máximo, eso del amor para siempre no es cierto realmente y lo sé más que ninguna otra persona. Aunque ellos realmente me amaran no pasaría a ser algo duradero y lo tengo claro Akashi-Sama. Pero si le molesta demasiado que este con ellos me alejaré.
Sintió un dolor intenso en las entrañas, una especie de nudo que apretaba cerca del pecho y lo asfixiaba. Una opresión que sentía que el corazón se le estuviese estrujando por dentro.
-Eres bastante inteligente por lo que veo-El hombre le dirigió hasta una mirada comprensiva al chico, que no quiso decir más aparte de ello- No tienes que alejarte de ellos, veo que tienes las cosas claras y que no es algo que realmente venga con un futuro.-Tomo una ligera pausa para comentar-Solo trata de que ellos no hagan cosas que llamen la atención. Expulsaron a una familia completa del país, no quiero que algo así se repita, da mala reputación a nuestro apellido ¿Lo tienes claro?
-¿Los Haizaki? Oh, entendido. Por mi no hay problema en verdad Akashi-Sama. Trataré de que no ocurra algo así nunca más.
-Buen chico. Creo que te daré un puesto en la editorial de Akashi corp. cuando salgas de la universidad.
-No necesita hacer eso en verdad. No busco trepar a una posición alta.
-Es por eso que me agradas Furihata, pero lo haré de todos modos. Veo que tienes bastante potencial y eres inteligente además de un buen chico. Espero que tengas una buena tarde.
El hombre se despidió de una manera formal y salió del despacho.
Furihata había dicho esas palabras. Las cosas las tenía bastante claras, el sabia que las cosas no irían muy lejos. Pero ¿Por qué ese dolor en su corazón entonces? Sentía que quería llorar mucho sin embargo también sentía una especie de extraña impotencia. Akashi Masaomi era demasiado con él, incluso para hacerle sentir mal de sus propias emociones en ese momento.
Porque en el fondo de su corazón él quería algo más fuerte y profundo, él quería creer en un amor profundo y fuerte. Un amor duradero, en un para siempre.
¿Pero como podía pensar en algo así enamorado de dos personas? Era imposible, además ambas personas eran hombres, más para sentir que eso no iba a ningún lado realmente. Estúpido, estúpido, estúpido, se repitió una y mil veces de manera mental.
Lo mejor era pensar en el presente y que en verdad ser simplemente una muñeca sexual de ambos chicos, puesto que no quería sentir dolor, aunque ya era tarde el dolor estaba ahí en su corazón clavado como una estaca.
Boku se había desocupado antes, seguramente Furi se había aburrido y dormido esperándolos o al menos eso creía. Lo despertaría y le daría unos azotes en ese hermoso culo, lo penetraría duro y potente luego de que se lo llevase de allí. Ya era suficiente de oficina para ese día.
Sin embargo cuando abrió la puerta escucho unos sollozos ¿Qué demonios había pasado? ¿Oreshi le había hecho daño? Ese imbécil ya le rompería la cara cuando pudiese, pero primero se ocuparía de atender a ese cachorro que parecía desconsolado.
-Kōki ¿Qué rayos paso? ¿Oreshi dijo o hizo algo que te lastimo?-Pregunto el gemelo menor abrazando protectoramente a Furi quien se estremeció con el abrazo, pero luego se volteo y lo abrazo con mucha fuerza para llorar con fuerza en ese pecho cálido.
-O-Oreshi no me hizo nada, no hay problema con eso-Le dijo sinceramente Furi a aquella persona que le miraba preocupada.
-¿Entonces cual es el motivo de tu sufrimiento?-El de ojos heterocromaticos se estaba empezando a preocupar más.
-Nada solo, solo es una tontería. No me hagas caso.-Parpadeo y miro hacia cualquier lado.
El de ojos dispares no le creyó una palabra. Pero tenía que distraer a ese pobre chico, distraerlo de su sufrimiento. Odiaba verlo de esa manera. Esos ojos tristes no le gustaban nada.
-¿Quieres que tengamos una cita? Si gustas vamos a comer o lo que gustes, no soy muy de esas cosas pero no quiero verte con esa cara. Kōki tu mereces ser feliz, me gusta verte animado y feliz. Que disfrutes cuando estas con nosotros. De eso se trata todo esto. No pienses en cosas que ya pasaron o si te angustia el futuro olvídalo. Vive y disfruta el presente.
-Boku, pero…-
-Supongo que quieres conocerme más ¿No? ¿No quieres la cita?-Alzo una de las cejas mirando fijo a su acompañante.
-Si, de hecho claro que quiero, solo se me hizo un poco extraño.
-¿Qué es lo que se te hizo extraño?-Levanto una ceja Boku sin comprender a lo que se refería su cachorro o haciéndose el que no comprendía realmente.
-Que no mencionases la palabra conocernos, ya no hablas en plural, eso se me hace raro.
Boku hizo una mueca un poco incomodo. La verdad es que estaba harto, harto de tener que compartir con el idiota de Oreshi a su presa.
-Creo que es mejor que nos conozcas por separado- Se acerco levemente y beso con ternura aquellos labios que tanto le tentaban.
Kōki en vez de solo dejarse, esta vez se puso a besar hambrientamente esos labios, con pasión y tal vez algo de fiereza por parte de este, quería desahogarse de algún modo estos sentimientos que tenia, quizás necesitaba desenfreno, quizás sexo. Algo que le hiciese sentir vivo. Un instante de felicidad casi, junto la lengua con la ajena mordiéndola un poco casi juguetonamente. Boku queda algo impresionado, pero correspondía casi con la misma intensidad, no lo iba a dejar atrás, solo que un beso así lo estaba poniendo a mil. Se separaron solo por la falta de aire.
-Vamos, salgamos, sé que me deseas, yo te deseo cachorro, pero creo que no solo deberíamos tener sexo ¿No?
-Es un poco extraño que seas tú el que diga eso. -Sonrió el castaño levemente.
-Pues ya ves que debes conocernos mejor cachorro-Le acaricia el cabello- Eres tu el que deseaba conocer más de nuestra vida.
-Si, aunque quizás no fue bueno conocer tanto.-Miro al suelo desanimado.-No sabía que tú y Oreshi tuviesen una prometida, no me lo esperaba.
-¿Quién te comento sobre aquello?-Dijo serio. Alguien había abierto la bocota y revelado todo. Su cachorro no debía enterarse de esas cosas.
-No importa, sé que esto no durará mucho, aunque mientras duré quiero ser feliz con ustedes.
-Kōki…
-Vamos, salgamos…-Tomo la mano del pelirrojo para salir con él.
Boku se sintió mal por hacer sentir mal al Furihata. Esto se estaba saliendo del control de ambos gemelos. Lo cual era bastante grave, su juguete podría escapar de improviso. No, no lo iban a permitir de ningún modo. Aquel castaño ya era parte de su propiedad.
Se abrió la puerta encontrándose a Oreshi en la puerta.
-Kōki. ¿A dónde vas? ¿No te di órdenes precisas?-Dijo con voz autoritaria el de ojos rojos un poco sorprendido de que este no le hiciera caso.
-Em. um Oreshi…
-Vamos a tener una cita con Kōki, Oreshi. –Dijo abrazando Boku posesivamente a Furihata por detrás y apegándolo a su cuerpo.- Así que si nos disculpas.
Oreshi no se movió de la puerta, es más, la bloqueo con su cuerpo. Y para rematar no disimulo su molestia ante lo dicho por Boku. Ya era hora de marcar los límites.
-Lo siento mucho Boku, pero Kōki es mío.-Dicho esto tomo del brazo a Furihata y lo apego a su hombro acariciando su espalda con cariño y delicadeza. -Búscate a otra persona para ello. El es mío y he decidido que no voy a compartir a Kōki, ni siquiera contigo Boku.
-Pues lo siento por ti Oreshi, pero Furihata Kōki, es mío. Tú finges amor por él cuando solo eres una basura, no te importa para nada lo que pase con él en verdad.
Se miraron con odio, ninguno de los dos se había peleado en verdad nunca. Siempre las cosas las arreglaban conversando, hablándose el uno al otro. Nunca había sido de esta forma.
Pero siempre había una primera vez.
Furi no sabía qué hacer, no se imaginaba realmente que los gemelos se pelearan en verdad por él alguna vez en la vida. El poliamor era complicado, si solo amase a uno de los dos no habría tanto problema, el problema es que amaba a los dos por igual o algo así le dictaba su corazón.
-No peleen, yo quiero estar con ambos, además ¿No me creen capaz de satisfacer los gustos de los dos?
-No es eso Kōki-Dijo Oreshi acariciando su cabello-Realmente no quiero compartirte con Boku, me molesta que te toque, que este al lado tuyo, no te trata bien, yo si puedo hacerlo.
-¿Con una sarta de mentiras? Vamos, yo siempre he sido honesto con Kōki y no ando diciendo que soy su "novio" para ilusionarlo más.
-Ambos mienten, yo lo sé-Furihata hablo de pronto y soltándose de Oreshi los miro a los dos.-Ambos fingen cariño por mi ¿Por qué no dejan ese teatro patético? ¿Creen que no me di cuenta que solo me siguen usando? Ya ha pasado mucho tiempo y nada cambio. Solo que ustedes ahora se volvieron posesivos conmigo.-Resoplo molesto para decir.- Quizás tengo muy poco amor propio, pero quiero seguir con ustedes hasta que se aburran de mí…
Miro al piso con impotencia. Después de todo no lo desmintieron, No era más que una muñeca sexual para ellos y no había más que eso. Nada más.
-Kōki. Solo quiero que no te sientas incomodo o mal al estar con nosotros. Quería que tú también te sintieras feliz...-Comenzó el gemelo mayor pero Furi lo interrumpió abruptamente.
-Mintiendo no. Odio las mentiras. Es peor ilusionar a la gente en vano.
-Nosotros no somos capaces de amar a nadie y esa es la verdad. –Dijo Boku con frialdad. Miro al de cabellos más oscuros con calma- Nosotros siempre hemos visto a la gente como instrumentos de juego. Muñecos de placer. No como humanos para amar.
-No puedes obligar a alguien que te ame, si el sentimiento no nace realmente, quizás en nosotros jamás se de ese sentimiento, pero, ya que conoces las cosas tal y como son ¿Por qué no simplemente intentas aceptar nuestro juego sexual y seguir con él? Eres la persona que se ha complementado a nuestro ritmo a pesar de que tu cuerpo no estaba tan trabajado al principio. Los tres hemos disfrutado todo esto así que ¿Por qué no seguir hasta el final?
Oreshi había dicho esas palabras de manera fría pero honesta. Nada más de mentiras y eso era lo mejor de una vez. Parar de ensuciarse más. Odiaba mentir tanto como Furihata aunque no lo pareciese, pues era muy bueno con las palabras para engañar a las personas.
-De acuerdo, pero nada más de engaños. –Dijo el cachorro después de unos minutos en que aun trataba de digerir las últimas palabras del gemelo pelirrojo y mirando a ambos chicos de manera muy seria.
-Es un trato Furihata Kōki. –Dijeron a la vez.
Continuara.
