Sake

- ¡Felicidades!, van a ser padres – Dijo Tsunade-sama y corrió abrazarme, pero yo no respondí el abrazo, estaba confundida, aun no podía asimilar las palabra de Tsunade-sama

¿Yo… Madre de un pequeño? En cuanto vino a mi mente la palabra madre, sentí un sentimiento que conocía bien, y contrario a lo que podrían pensar los demás, no era alegría, era preocupación ¿Cómo lograría ser madre? No tenia idea de como serlo, pero por lo que he escuchado, nadie sabe como…

Mis pensamientos se vieron interrumpidos por los gritos de todos los que estaban ahí presentes, comenzaron a felicitarme, Kushina-san me dio un abrazo al mismo tiempo en el que me felicitaba, extrañamente eso hizo que me calmara un poco. De manera automática voltee a ver a mi marido, sabia que el lograría transmitirme tranquilidad, solo con ver sus ojos era suficiente para mi, para saber que todo esta bien.

Ahí estaba el, siendo abrazado por Tsunade-sama, su expresión era tal vez un reflejo de la mía, pero en unos segundos mi pobre Naruto se desmayo, no lo culpo, había sido un día muy pesado. Mi suegra siguió la dirección de mi mirada y también vio lo mismo que yo, por lo que deshizo el abrazo, me tomo de una mano y juntas de manera coordinada nos acercamos a Naruto, escuche que algunos reían, pero no preste atención a quien podría ser, mi esposo me había cautivado.

Estaba en el suelo, con sus ojos cerrados, totalmente inconsciente, pero con una gran sonrisa que podría robarle el aliento a cualquiera, me agache para poder verlo mas de cerca, (no me había percatado de que ya me movía de manera mas lenta y segura) y al estar cerca de él, se fue. Se fue todo aquel miedo tonto que había sentido, la sonrisa de mi Naruto trajo a mi los sentimientos correctos, los que tenia que sentir:

Emoción, Alegría, Amor, y si, aun había miedo, pero también había Valor, pues al verlo a él, comprendí que no estaba sola en esto y que ambos seriamos capaces te proteger a nuestro pequeño bebé.


Abrí mis ojos y ahí estaba ella, me miraba con sus ojos que transmitían una alegría que se podía sentir en el aire, y también con una mirada llena de amor. Le sonreí y ella respondió igual, no hacían falta las palabras, ambos sabíamos lo que sentía el otro, ambos sentíamos lo mismo.

Pero nada dura para siempre, pues nuestro pequeño momento se vio interrumpido por las risas de los presentes, las ms escandalosas, obviamente eran de Sasuke, Kiba y Jiraiya-sensei.

-JAJAJAJAJAJAJA… solo… jajaja… solo tu… jajajaja – "Decía" Sasuke

- Ya cállate Sasuke-teme – Le grite al baka mientras me levantaba del suelo

- Jajajaja… he oído de reacciones ridículas, pero tú te llevas todas de calle jajajajajajajaja –

- Aahh, ¿estas seguro de que mi reacción es la mas ridícula? – Comencé a amenazarlo, ahora que había recordado aquel suceso

- Ni se te ocurra – Me amenazo mientras su rostro cambiaba de expresión, de una de burla a una de miedo y enojo.

- Bueno, como ya has parado todo tu escandalo, por esta vez me hare el que lo he olvidado… - Comencé a decir, solo para ver que ya se había confiado y fue en ese momento en el que ataqué - ¡SASUKE FUE A MI OFICINA A LLORAR EL DIA QUE SE ENTERO QUE SAKURA ESTABA EMBARAZADA! – Grite a los cuatro vientos, y la cara de Sasuke no tenia precio, era la mas graciosa que le había visto, y mas divertido fue cuando todo el mundo comenzó a reír. Ya se imaginaran que después de decir eso tuve que huir si es que no quería terminar envuelto por las llamas del Amaterasu.

Estaba atardeciendo, y al parecer Sasuke ya había superado la manera en que lo exhibí, estábamos de nuevo en casa de mis padres, pues mi madre había insistido en que teníamos que celebrar, y en cuanto estuvimos de regreso la fiesta continúo como si nunca se hubiera detenido.

-Esto amerita algo especial – Comenzó a decir Ero-senin mientras sacaba una botella que supongo que contenía Sake.

- Por primera vez concuerdo contigo Ero-senin – Le dijo mi madre – ¡Todos beban hasta terminar igual o peor que Tsunade Obasan! Bueno no todos, Hina-chan, Sakura-chan ustedes nos pueden acompañar con un jugo de naranja, hay un poco en la nevera, en un momento se los traigo.

Después de eso, todos nos la pasamos brindado, yo procure no tomar en exceso, pues tenia que regresar a casa con mi Hina-chan y tenia que estar en perfectas condiciones para cuidarla. - ¡Que suerte que haya heredado la resistencia al alcohol de mi madre! – Pensé

-¿Y como se dio cuenta de que Hina-chan estaba embarazada? – Pregunto de repente Ten-ten a la vieja Tsunade

- Pues, no estaba segura, ya que muchas veces los embarazos se pueden confundir con otras enfermedades, pero mi sospecha surgió a partir de Naruto – Le explico

- ¿Naruto? – Repitió Ten-ten

- Si, lo estuve observando y fue como surgió la idea – Continuo explicando Tsunade

- Pero… ¿Qué fue lo que vio que hizo que surgiera esa teoría? – continuo preguntándole, ahora todo el mundo estaba poniendo atención, incluso yo.

- Simple, ¿Naruto rechazando un plato de Ramen? ¿Nauseas cuando no ha comido casi nada? ¿Mareos que hacen que no pueda caminar bien? Son algunos síntomas de embarazo – Explico

- Pero… se supone que esos síntomas los debe presentar la embarazada ¿No? – Ahora la que había hablado era Ino.

- Así es, pero hay algunos casos en los que la pareja es la que presenta dichos síntomas, claro que se supone que esto sucede cuando el embarazo esta mas avanzado y generalmente son solo uno o dos de estos síntomas, y no se presentan de golpe en un solo día. - Comenzo a explicar Tsunade Obasan

- Pero hay que recordar que Naruto es un Jinchuuriki, así que tal vez, debido a esto, se encuentra mas conectado con el embarazo y es lo que causa que experimente todo esto. – Continuo explicando a todos los ahí presentes

– El problema es que Naruto es el primer Jinchuuriki varón , por lo que no tenemos registros o datos de que es lo que le sucederá durante este periodo, es por eso también que no podemos asegurar que esa sea la razón de sus malestares. – Termino de explicar.

- Es cierto, ahora recuerdo, en la mañana pudo percibir el aroma del pastel cuando Minato lo traía a pesar de que este ni siquiera había atravesado la puerta. Eso también es un síntoma ¿no es así? – Agrego mi madre.

- Así es, ese es otro de los síntomas, lo ven hasta ahora ya ha experimentado 4 de los síntomas más comunes, o mejor dicho 5. Apuesto a que su desmayo, mas que por el impacto de a noticia, se deba que al embarazo.

- Pero… ¿Cuánto tiempo podrían durar los síntomas? – Le pregunto mi Hinata

- Eso tampoco lo podemos saber – Le respondió – *en una pareja normal, cuando la embarazada presenta los síntomas generalmente van del tercer al sexto mes, cuando la pareja también los presenta, como ya lo había dicho antes, solo presenta uno o a lo mas dos de estos síntomas y generalmente los experimente del quinto al séptimo mes – Nos explico a todos

(* N/A: los datos que doy aquí no son concretos y 100% confiables, en si, no pude encontrar el dato de que tiempo duran los síntomas, solo me base en los embarazos de algunos familiares)

– Pero como pueden notar, Hina-chan no tiene ni 2 meses de gestación y Naruto ya presenta los síntomas, por lo que me atrevería a decir que existen dos posibilidades: 1. Que los síntomas duren hasta lo que seria el tercer mes, o 2. Que los síntomas permanezcan hasta el final del embarazo el cual no sabemos si durara 9 o 10 meses – Dijo dirigiéndose principalmente a mi y a mi Hina-chan

- Pero … - Dijeron en el mismo tono de preocupación mi Hina-chan y mi madre

- Por eso ultimo que les dije, sobre la duración del embarazo, no deben preocuparse, conforme valla avanzando, podremos determinar su duración antes del quinto mes. – Les dijo en un tono tranquilizador - Por el lado de Hina-chan no hay problema, la única duda que existe es como la pasara Naruto – Declaro Tsunade obasan, lo cual hizo que me estremeciera y diera un trago grande y profundo a mi copa de Sake

- No hay problema ttebayo! Mientras Hinata y nuestro bebe estén bien, yo estaré bien dattebayo! – Les dije dirigiéndome más hacia mi Hina-chan para tranquilizarla, y al parecer funciono, pues me sonrió.

Pero valla que me costaría, apenas llevaba un día con esas cosas de los síntomas y ya me sentía de la patada, no podía imaginarme que pasaría si eso de rechazar el Ramen durara los 9 o 10 meses, pues mi mente aclamaba Ramen, pero mi estomago no, además… oh oh… ahora que.

Pude sentir como se me revolvía el estomago, justo como cuando iba a comerme el pastel, ya sabia que era, y sabia que se me pasaría pronto, así que me serví mi cuarta copa de sake, tal ve eso me asentaría el estomago. Al parecer si había funcionado, pues el malestar se fue inmediatamente

Después de que las dudas fueran aclaradas continuamos con la celebración, no habían pasado ni diez minutos desde que Tsunade obasan había dejado de hablar y la pobre ya estaba tan ebria como de costumbre.

Mi Hina-chan estaba platicando muy alegremente con Sakura-chan, mi madre y mi suegra. Yo por mi parte me dedique a molestar al baka de Sasuke, al principio solo era yo, pero después Kiba, Ero-senin e incluso Shikamaru me hicieron segunda.

Me sirvieron mi octava copa de Sake, obviamente aun no caía en los efectos del alcohol, pero decidí que no me arriesgaría y que esta seria la ultima, pues no quería que… oh no! otra vez no, ahí estaba de nuevo, el revoltijo del estomago, pero esta vez era mas intenso, respire profundamente para que se fuera, pero no disminuyo y… oh oh

Tuve que correr, lo que sea que estuviera dentro de mi estomago amenazaba con salir de manera estrepitosa, valla! Jamás había sentido el camino hacia el baño tan largo, por un momento creí que no lo lograría, pero lo hice, cerré la puerta y me incline sobre el retrete y si, lamento informarles que vomite.

Afuera de la puerta escuche como mis camaradas de guerra contra Sasuke me habían traicionado y ahora se habían unido a las filas del Uchiha para divertirse a expensas de mis malestares.


Aaaaaa, el dato de que Sasuke fue a llorar a la oficina de Naruto, fue por la emoción, aaaawwww :3 no solo Naruto merecía ser objeto de burla ¿no lo creen? ;)