Holaaaa!!!!
Después de mil años vuelvo con un nuevo capítulo. Es mucho más corto y absurdo de lo que debería, pero visto que Shashira no para de recordarme amablemente (a voz en grito) que tengo a Fred muy abandonado os daré un poco de migajas para ver si cuela, jajaja. Además este capítulo va dedicado a la apendicitis de Shashira, que te recuperes prontito!!!!
Ah, aviso, este capítulo estuvo escrito bajo la influencia de dos Nefastas Canciones, El Gato Volador y El Mamut Chiquitito, así que no me responsabilizo de lo que haya salido de mí en semejante estado. Si nunca has oido hablar de estas canciones, AFORTUNADO TU!!!!
Reviews!
Kap d Weasley, jejeje, es que me cae mejor Fred que George, aunque no podría decir por qué exactamente. Me alegro de que te esté gustando, y George algún día saldrá de su reclusión, lo prometo (allá por el 2006 igual sale, jajaja) Besitos
Liz_15
, holaaaa, un honor que tu primer rev sea para Fred!!! Pues no tengo pensado cuanto va a durar, no puedo hacer una estimación porque luego siempre me equivoco, pero para mí que esto va para largo... Gracias por tus comentarios. Besitos!!!Lizbeth
, pues me alegro que no te haya parecido soso, porque para mí es sosísimo, al igual que este, en el que no pasa nada de importancia, es más, solo me rayo yo solita!!! Besitos.Yussi,
pero si es malísimo!!! Para mí que Fred me está quedando muy light y Ginny... bueno, la pelirroja aún tiene cositas que hacer, muejeje. BesitosShashira, uys que raro, tú por aquí!!! Bueno, bueno, mienstras os sigáis conformando con cosillas mediocres de este estilo, jejeje. No, en serio, a mí no me parece la gran cosa, pero bueno, que le vamos a hacer. Si os gusta os lo agradezco. Aunque estás siendo DEMASIADO entusiasta tú, eh? Ermmm, en realidad sí tiene que ver con mis demás fics, porque es el verano anterior a Vacaciones de Navidad y ya sabes que ese y Estado Anímico Alterado, junto con Los amigos de Peter y también Alma A Precio De Saldo van todos del mismo palo, por así decir... aunque a primera vista no lo parezca ^.^. En cuanto a Ginny... es que me da mucho por saco que en todos los fics la pongan de super-sufridora. Así que ahora va a ser un poquillo torturadora... Así me desquito de Vacaciones, que no tiene mucha presencia la pobre. No se si una vez al mes va a ser posible, pero lo intentaré, contenta? Besitos mil (esperoq ue con esto te quedes tranquila por unos... 15 minutos?)
Lorien Lupin, holaaaa!!!! Tengo que mirar tu fic, que no sé si has actualizado sin que me haya dado cuenta o que, porque llevo un descontrol con las historias que no me aclaro. Gracias por tus comentarios, me alegra ver lo bien acogido que está el Gemelo Solitario, jejeje (yo que creí que no haría mucha gracia que fuera él solito por el mundo) Lo de Juls se desarrollará... lento y extraño, como es previsible ^.^. Suerte a ti tambien y besitos mil!!!
Shashira
, er... otra vez. Que sorpresa, verdad??? no si desde luego eres la fan numero 1 de este fic!!! Pufff, mejor con confíes tanto, jeuejeje.Carlota
, jejeje, que manera de hacer la pelota!!! Fred no me está quedando ni la mitad de lo que debería ser, el pobrecito mio, pero si al menos te entretiene esta historia me alegro un montón, eso me animará a no dejarla por ahí abandonada ^.^kirsten-sus, no, pues a Harry no le van a joder en breve plazo, Ginny está demasiado cabreada para dedicarse a esas labores ^.^. tienes razón, no me acuerdo de todos los nombres, pero sí que me acuerdo de que me preguntaste por Krum y me diste una ideilla que aún debo sacar en el capítulo que viene de Vacaciones (vamos, eso si no me alargo más de la cuenta, espero que no!!!) Jajaja, que no soy una mákina!!! Pero muchas gracias por tus comentarios y espero no dejar de nuevo Fred tan sumamente abandonada. Besitos mil!!!
Shashira
, te das cuenta de que eres la única que me ha dejado tres reviews por un mísero capítulo??? Pero digo yo, si no tienes internet, para qué quieres que publique? Si no vas a poder leerlo!!! Bueno, lo dicho, que te recuperes prontito, prontito, ok? (ahora, para el próximo capítulo no me chantajees con que tiene que extirparte el bazo ni nada de eso, eh?)Sé que el capítulo no vale la espera, pero bueno, ahí está.
FRED
Cap. 4
Ti-tín-tirirín-tirín-tin-ríntititín-ti-tín
- ¿Diga?
- ...
- ¿Diga? ¿Hay alguien ahí?
- Er...
- ¿Hola?
- Sí, esto... hola
- ¿Quién es?
- Yo... esto... soy Fred y...
- ¡Fred, hola! ¿Cómo te va?
- ¿Juls, eres tú? Tu voz suena muy diferente.
- Sí, soy yo, que sorpresa que me llames.
- Dijiste que podía hacerlo. ¿Te molesta?
- No seas tonto, lo que pasa es que no creí que lo harías tan pronto. Nos vimos ayer y los chicos soléis dejar pasar un par de días.
- ¿En serio? ¿Y por qué lo hacemos?
- Creo que para no parecer ansiosos.
- ... Ya veo... Bueno, pues yo estoy ansioso, como ves.
- Jajaja. Te diré un pequeño secreto: yo también estoy ansiosa. Me alegro de que hayas llamado.
- En ese caso, me alegro de haber llamado. Y también me alegro de que no puedas ver la sonrisa de estúpido que se me ha puesto.
- Jajaja.
- Esto... te apetecería...
- Sí, me apetecería.
- ¿En serio? ¡Genial! Em.... ¿te va bien a las cinco?
- ¡Claro!
- ¡Genial!
- ¿Dónde quedamos?
Susurros amortiguados al otro lado de la línea.
- ¿En la puerta del cine? ¿Te viene bien?
- Estupendamente.
- ¡Genial!
- Fred, ¿para ti todo es genial?
- Jejeje, hoy sí, te lo aseguro.
- Jajaja, genial.
- Emm... querría seguir hablando contigo pero me parece que tengo que colgar. La gente me está mirando muy raro.
- No me extraña, es la conversación más surrealista que he tenido en mi vida.
- ¿En serio? Pues yo de ti me iría acostumbrando porque soy totalmente incapaz de mantener una conversación mínimamente coherente.
- ¡Genial!
- Jajajaja. Bueno, Juls, ¿nos vemos entonces a las cinco?
- A las cinco, Fred.
- Hasta luego.
- Hasta luego.
-...
-...
- Mmmm, Fred, ¿piensas colgar?
- Debería, ¿verdad?
- Pienso que sí.
- ¿Y tú? ¿vas a colgar?
- Seguramente.
- ¿Y cuando, ahora?
- Sí, ahora estaría bien.
- Bueno, pues hazlo.
- ¿Y tú?
- También lo haré.
- Vale, adiós.
- Vale.
- ...
- ...
- ¿Quieres colgar de una vez, Fred?
- Cuelga tú primero.
- Jajaja, oye, es demasiado pronto para que empecemos con estas tonterías, cuelga de una vez.
- Lo mismo te digo.
- Tú primero.
- No, mejor tú primero.
Al otro lado se volvieron a escuchar susurros claramente identificables como "menuda gilipollez", "venga, no vamos a estar aquí todo el día" y "cuelga de una maldita vez"
- Bueno, creo que SI tengo que colgar realmente si no quiero acabar muy mal parado, ¿nos vemos a las cinco entonces?
- A las cinco.
- Vale, cuelga.
- ¿Otra vez con lo mismo?
Se oyó una voz irritada que dijo "vale, cuelgo yo" y la linea se cortó repentinamente. Juls miró su móvil un poco enfurruñada con ese intruso que se había colado en su conversación y suspiró tontamente. "De verdad, sí que ha sido la conversación más extraña de mi vida", se dijo con una sonrisa, que se iría haciendo más brillante según se acercaran las cinco de la tarde.
Vale que Harry no se encontrase precisamente del mejor humor de su vida, pero esta había sido la primera conversación telefónica de Fred y estaba molesto con la intervención del moreno.
- ¿Por qué has colgado? – preguntó lastimeramente, mirando el auricular del teléfono con nostalgia.
- Porque alguien tenía que hacerlo y vosotros no parecíais muy dispuestos – masculló el chico, saliendo del bar de mal talante. Fred intercambió una mirada con su hermano Ron, que no se había atrevido a decirle nada a su amigo, y le siguieron los pasos un poco en la distancia.
Ninguno de los dos le había dicho a Harry que habían espiado su conversación con Ginny. Estaban seguros de que el chico no lo aceptaría demasiado bien, y seguro que si su hermanita se enteraba se lo haría pasar muy mal por el resto de sus vidas.
La llamada telefónica no había ido tan mal, en consideración de Fred. Vale que había necesitado la ayuda de Harry para interpretar el número (con todo y que estaba un poco borroso, seguramente de las veces que Fred lo había desdoblado intentando encontrarle algún críptico significado) y luego un par de ensayos para poder hablar con cierta naturalidad, sin recurrir a los gritos como había hecho Ron en su primera llamada, tiempo atrás. Pero al menos tenía una cita. ¡Una cita!
En las horas que había tardado en decidirse a llamar, Fred había estado sumemente nervioso. La familia Weasley no recordaba haberle visto nunca tan alterado, parloteando casi histéricamente y frotando sus manos sudorosas contra la tela de los pantalones de contínuo. Interrogó a Ginny despiadadamente sobre lo que les gustaba hacer a las chicas normales, porque por supuesto no podía volver a llevar a Juls al cine.
Su hermana le había recomendado simplemente pasear para hablar un poco.
- Eso le gusta a cualquiera- afirmó -. Le gustará que la escuchen y saber más de la persona con la que está hablando. Conoceros un poco antes que nada.
Después la pelirroja había fulminado con la mirada a Harry, que había estado escuchando muy atentamente a menos de un paso de distancia y se había marchado furiosa a su cuarto dando un sonoro portazo.
Harry entonces había querido huir de la madriguera, tal vez para cavar un hoyo donde poder enterrarse y morir de humillación, pero Fred le había pillado por banda y le había obligado a acompañarlo a una excursión al pueblo para hacer la dichosa llamada telefónica. Ahora se arrepentía un poco de haberlo traído, porque se estaba comportando de una manera tan odiosa que Fred consideró seriamente la idea de golpearlo y dejarlo tirado en alguna cuneta.
Cuando le había preguntado sobre los gustos de las chicas muggles, Harry se había encogido de hombros.
- No he tenido mucho contacto con ellas. Todo lo que conozco es a partir de los programas que se traga Dudley (Vigilantes de la playa en primer lugar de su lista de favoritos), las revistas que compra mi tía Petunia (no que fueran de mucha ayuda, la verdad) y la opinión de mi tío Vernon (monólogos típicamente machistas al 90%). Así que solo he podido sacar en claro que les interesa la ropa, los cosméticos, encontrar un novio rico y poner verdes al resto de las chicas. Aunque por experiencia propia puedo añadir que les gusta destrozar el corazón de los pobres chicos que tienen la desgracia de caer víctimas de sus recursos de arpías y luego reírse de ellos mientras bailan el tango sobre los restos de su dignidad saliendo con sabandijas que solo quieren meterles mano, solo por fastidiar.
Fred se le había quedado mirando estupefacto y le había dado unos golpecitos en la espalda en plan "apoyo moral", alejándose a toda prisa de él para no recibir otra de sus extravagantes opiniones.
- Es que el pobre ha estado muy aislado toda su vida – había excusado Ron a su amigo, y luego había aportado sus propias conclusiones sobre las chicas, en este caso solo muggles – Según Dean Thomas, que es hijo de muggles, las chicas son pésimas conduciendo, les encanta algo llamado "tarjetas de crédito" y buscan siempre un punto.
Fred le había mirado anonadado.
- ¿Qué quieres decir? ¿Qué es eso de que buscan un punto? No entiendo nada.
- Yo tampoco – reconoció Ron encogiéndose de hombros – pero Dean dice que es muy importante saber donde ponen en punto G, yo creo que es que siempre lo están perdiendo – dijo con aires de entendido.
Todas estas opiniones no hacían más que confundir al pobre Fred, que decidió preguntarle a su madre.
- Tienes que ser muy atento y amable – le dijo con una de esas sonrisas de orgullo que parecía decir mi-hijito-ya-es-mayor – Y muy sensible también, las chicas adoran a los chicos sensibles.
"O sea" pensó Fred para sí en aquel momento " que tengo que ser una nenaza, estar pendiente de donde pone el punto ese, pintar de verde a otras chicas y hacer como que me interesa todo lo que me diga aunque no entienda absolutamente nada". Suspiró apesadumbrado pensando que todo eso era muy complicado y que todo había parecido más fácil la noche anterior.
Pensó que dadas las circunstancias lo mejor sería obtener consejo de la persona que más le conocía: George. El problema era cómo llegar hasta él.
- Venga mamá – suplicó por enésima vez, haciendo unos encantadores pucheritos a los que su progenitora hacía caso omiso por tener los ojos clavados tercamente en una receta de cocina.
- No – fue lo único que dijo la inflexible mujer.
- Venga mamaaaa – presionó el chico, aumentando el grado de pucheros de "encantadores" a "irresistiblemente adorables".
- He dicho que no.
Ni siquiera levantó los ojos del libro.
- ¡Mamaaaaaaa, es un caso de vida o muerte! – pataleó el pelirrojo, haciendo un despliegue quizás exagerado de la táctica "rabieta de bebé".
- ¡Fred, ya vale! ¡No te voy a dejar acercarte a George y punto! – espetó la señora Weasley hastiada. Y es que después de aguantar por media hora ese numerito un molesto dolor de cabeza se estaba instalando sobre sus cejas.
- ¡Pero necesito hablar con él! – suplicó Fred, lanzándose al suelo de rodillas, parodiando un llanto desgarrador y muy escandaloso - ¡Estoy desesperado!¡Es mi única esperanza! ¡Mamá! – incluso tiró un poco de la punta de la túnica de su madre, alzando los brazos al techo como clamando al cielo por un poco de comprensión.
- ¡QUÉ YA VALE! – gritó la mujer, sin poder contenerse, levantándose de la silla para empezar a hacer la comida o puede que para coger una satén adecuada que le partiera la crisma a ese demonio que había tenido la mala ocurrencia de traer al mundo.
- Pero...
- ¡A CALLAR!
- Pero...
- ¡CHIST!
- Pero...
- ¡FRED!
- Vale, ya me callo, pero deja de apuntarme con la varita que me estás dando miedo – prometió Fred retrocediendo por la cocina ante el rostro de furia de su madre.
- Ahí sentado y sin abrir la boca un rato, ¿eh? – la señora Weasley señaló una silla con la varita considerando seriamente la idea de atarlo a mordazarlo a ella, pero Fred, obedientemente, se sentó en la silla y se estuvo calladito.
Por unos treinta segundos.
- ¿Y si le llevas una carta de mi parte? – sugirió de repente, atento a desaparecer a los primeros síntomas del tic del ojo de su madre.
-...
- Vengaaaaaaa... – presionó un poquito, asegurándose de que la puerta estaba abierta y podría salir por patas en un tiempo récord.
-...
- Veeeeengaaaaaaaa.... – machacó.
Ale, ya estaba. Ya tenía un dolor de cabeza de magníficas proporciones para acompañarla durante el resto de la tarde. Y lo mejor, en esas circunstancias, era deshacerse de Fred aunque solo fuera por un rato.
- ¡Bueno, vale! ¡Ponte a escribir esa dichosa carta! – cedió la mujer, volviéndose hacia los ingredientes que tendría que utilizar en esa receta en particular. Un poco de siencio vendría tan bien...
- No, si ya está escrita, como sabía que no me ibas a dejar subir a verle... – soltó Fred alegremente. Pensó que hasta Harry Potter envidiaría los rápidos reflejos que su madre exhibió al girarse con la sartén en la mano. El pelirrojo tragó saliva - Mamá que soy tu hijo, no me mires así... – pidió apocado al ver la expresión de su rostro. - Te-te dejo la carta aquí encima, ¿vale?... – dejó el abultado sobre encima de la mesa y se alejó unos pasos andando hacia atrás para no darle la espalda a la buena señora - Mmm, creo que mejor me voy a dar una vueltecita... – decidió de pronto, advirtiendo que el tic del ojo por fin había hecho acto de presencia - Tardaré unos días en volver – saltó por la puerta al patio y salió a la carrera en dirección desconocida.
- Más te vale... – masculló entre dientes la señora Weasley mirando la sartén que sujetaba con mucha fuerza.
Para lo que le había costado convencer a su madre de un acercamiento aunque fuera por escrito con su gemelo, George no le hizo mucho honor, la verdad. Fred le había escrito siete cuartillas de pergamino por las dos caras contándole absolutamente todo sobre Juls, la situación en la que se encontraba y los consejos que había recibido de los miembros de la familia.
La respuesta de George se limitó a: "Pide consejo a Angelina. O a Hermione Granger, que además de ser una chica es muggle"
Y eso fue todo.
Fred tuvo la sospecha de que su madre había vigilado atentamente la redacción de esas frases, porque aún tenía sus sospechas de lo que podían hacer los gemelos si se comunicaban entre ellos. No es que pudiera culparla, la mujer ya tenía experiencia en esas cosas. Pero había esperado un poco más de su hermano más cercano. Aunque sus consejos eran buenos.
Hablar con Angelina no le parecía muy correcto. Pedirle consejos para ligar a la chica de la que has estado colgado parecía un poco rebuscado, y además George tenía razón: Hermione era muggle, ella sabría qué le gustaba a las chicas muggles, ¿verdad?
Le escribió una breve notita a la chica pidiéndole su opinión y esperó que fuese rápida en responder. Cuantas más sugerencias recibiera sería mejor, pensó. Aunque dejó de pensar lo mismo cuando Percy se plantó frente a él con un rostro muy serio.
- Han llegado a mis oídos tus apuros, hermano, y dado que tengo novia formal (una chica excelente, como sabrás, mi Penélope, prefecta de su casa y Premio Anual, como yo) me creo más que capacitado para ofrecerte consejo y experiencia.
Fred se achicó ante eso.
- Er... no, no hace falta que te molestes, dejaló Percy, de verdad.
- No, no, en serio, Fred, no me molesta en absoluto.
- Ya, pero a mí sí, es que no me apetece para nada escuchar uno de tus pretenciosos monólogos inacabables – dejó escapar antes de poder evitarlo. Eso le valió que su hermano se pusiera rojo de furia y, lejos de darse media vuelta y largarse a su cuarto cerrando de un portazo, como Fred hubiera deseado, Percy lo sentó en una silla y le empezó a hablar de su relación con Penélope y de cómo ella se había fijado en todo un triunfador (¡¡¡y se refería a él!!!) y él había legido al mejor partido.
- Porque sin duda sabrás, Fred, que las chicas siempre se fijan en los hombres que tienen carreras más prometedoras y más prestigio puede darles. Y tú deberás elegir a aquella que te dé una mejor posición social y que más se adecúe al brillante futuro que tienes ante ti.
- Bueno... yo quiero tener una tienda de bromas y Juls es muggle así que creo que esas estupideces no me sirven de mucho – contestó Fred bostezando de aburrimiento. Se animó un poco al ver la expresión escandalizada de su hermano.
- ¡Muggle! – espetó - ¡Eso no te ayudará para nada en el mundo mágico! ¡Salir con una muggle!
- ¿Quién sale con una muggle? – preguntó Arthur Weasley que acababa de entrar por la puerta. A la simper mención de la palabra "muggle" le empezaban a brillar los ojos.
- ¡Fred! – acusó Percy señalándo a su hermano con un dedo acusador.
- ¡Espléndido! ¿Cuándo nos la vas a presentar? – preguntó emocionado el padre. Precy lo miró aún más escandalizado, si cabe. Parecía mentira que no conociera a su padre.
Fred, en lugar de alegrarse por la intervención de su progenitor, se ruborizó hasta las orejas.
- ¿Presentarla? Pero si solo he salido con ella una vez... – murmuró azorado. Sobre todo porque presentársela a sus padres implicaba un montón de cosas que ni de lejos estaba preparado para asumir.
Al menos no antes de la segunda cita.
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Horrible, verdad que sí? Pero bueno, espero que el siguiente capítulo quede mejor, será la segunda cita de Fred con Juls.
Ah, una curiosidad, la primera frase de este capítulo (sí, me refiero al "Ti-tín-tirirín-tirín-tin-ríntititín-ti-tín") es mi propia versión "titireada" del tono "Harry Potter" que yo, como Juls, tengo también en mi movil.
Ya veis, cutre que es una ^.^
Hasta otra, cuidáos y besitos mil pa tos.
