Continuemos entonces.


4

DE CENA Y CHISTES "PERVERTIDOS"

Minato lo miró con seriedad unos instantes.

-Dame beso. –Ordenó.

-¿Qué? –Soltó Itachi.

La risita que escuchó le hizo bajar la vista con los nervios crispados. ¿Desde cuando Naruto había estado escuchando la conversación? Abrazado a las piernas de su padre, miraba hacia arriba a Itachi, con una intensidad tal, que estuvo a punto de echar a correr.

-Que me des eso. –Señaló Minato con los ojos, por inercia la mano de Itachi se movió para darle el cucharón que solicitó. Respiró profundo conteniendo el aire, para intentar enfriar su sangre, de paso su cerebro.

-Hasta este grado me pone mal, estoy imaginando cosas…

-Vas a ser un estorbo para vivir.

Itachi se pasó del corte, dándose un ligero toque en el dedo con el filo del cuchillo. Chasqueó la lengua molesto, no supo si por su torpeza con el cuchillo o por las palabras de ese hombre.

-¿No cree que es muy apresurado que me pida vivir con usted, cuando apenas me está conociendo?

Minato le tomó la mano, examinándole unos segundos el corte, para después meterse el dedo herido a la boca. Itachi se sobresaltó, emitiendo un leve gemido con la garganta. Era como si a través del dedo le hubiera tocado cada fibra nerviosa del cuerpo.

-En todo caso –metió de nuevo el dedo en la boca, silenciándose un momento,- tú me conoces desde antes, según dijiste haz leído casi todos mis libros –volvió a meterse el dedo. Itachi no pudo retirar la vista de los labios que envolvían su dedo, sentir el cosquilleo de la lengua sobre la herida le estremecía.- Por otro lado, me refería a que para Sasuke serás un estorbo, no a que vivieras conmigo.

La sonrisita de Naruto lo alertó otra vez, haciéndole retirar tan rápido la mano del contacto de Minato, que de los labios de él se desprendió un hilo de saliva que pendía desde su dedo.

-¡Que asco! –dijo Naruto, agarrándose el estómago cuando le entró la risa tonta. Minato también sonrió, limpiándose –sensual, malditamente sensual, pensó Itachi,- con el dorso de la mano.

-Ya dejó de sangrar. Ve a sentarte con Naruto. –Le acarició el cabello a su pequeño, dándole un cariñoso tirón al final,- anda hijo, ve y dile a Kakashi que venga a ayudarme.

-¡Yo te ayudo! -dijo Naruto, miró a Itachi,- yo si se hacer arroz ¡de veras!

Itachi le miró con rencor.

-No. Nuestros invitados deben tener más compañía que Jiraya. Obedece.

Naruto emitió un gruñido, varias quejas en murmullos ininteligibles, pero obedeció. Itachi salió calladamente tras el revoltoso niño, que desde la puerta de la cocina gritó.

-Kakashi, mi papá dice que le ayudes.

-¡Naruto! Yo pude haber hecho eso.

-Pero no hubiera sido decoroso. –Dijo con su voz armoniosa Kakashi, llegando a la cocina.– Cuando miré a Naruto venir para acá, pensé en esperar un tiempo prudente para venir por él, no quería interrumpir nada, mejor dejar que los niños lo hagan, ya que son especialistas.

Itachi apretó los puños. Como si no le hubieran sido suficientes las palizas que le había puesto a Kakashi en la universidad, para que saliera con bromitas como esas. A pesar del tiempo no había cambiado.

-No interrumpes Kakashi, al contrario. Toma por favor el cuchillo, está haciéndose tarde.

-Como digas maestro.

-¿Aún le sigues diciendo así?

-Claro, él es mi maestro en muchos aspectos. Algún día encontraras una persona a la que admires lo suficiente, tanto, que a pesar del tiempo le seguirás llamando de una manera con admiración o cariño.

-Tú también eres maestro.- Afirmó Sasuke, con cierto brillo en los ojos. Kakashi le había contado un rato atrás a lo que se dedicaba, con palabras tan sencillas y sin pretensión, que lo entendió a la perfección.

Itachi frunció el seño. No habían pasado ni siquiera un día, y Sasuke ya le hablaba con tanta familiaridad a ese hombre. Momento… ¿desde cuando Sasuke estuvo de la mano de Kakashi?

-Maldición, ¿qué demonios me pasa? El maldito calor de esta aldea miserable me está fundiendo las neuronas. Estoy muy distraído.

Suspiró. No volverían a sorprenderlo. Fue con los pequeños a acompañar al anciano, que le molestó en lo mínimo quedarse solo, mucho menos que Naruto le saltara encima tras un rugido de ataque.

-Esto te hace realmente feliz.

Minato elevó la vista, para ver lo poco que se veía del rostro de Kakashi, cubierto aún por la bufanda.

-Ayudar a las personas siempre me hace sentir bien.

Kakashi sonrió con su ojito feliz.

-¿De verdad es eso maestro?

Minato sonrió de medio lado.

-Él ha sufrido mucho. Conozco a su familia, son personas muy importantes en muchas áreas, pero también… -movió negativamente la cabeza,- le han presionado demasiado, tanto que ha tenido que escapar hasta este lugar.

-Un hombre sabio me dijo que no sabía si teníamos un destino, pero siempre podemos elegir. Incluso cuando las cosas no están bien - Kakashi terminó de partir la segunda patata,- siempre se puede elegir entre algo malo y algo peor.

Minato sonrió. Le tenía mucho cariño a Kakashi, y era obvio que él seguía teniéndoselo, parafraseándolo no sólo con exactitud, sino con tal benevolencia que pudiera usar las buenas frases de Minato a favor de la circunstancia.

-¿Piensas que Itachi hizo bien en irse de casa?

-Lo ha dicho en tono de pregunta, cuando en sus labios debería ser una afirmación. Él no es precisamente un niño.

-El punto es que está encargándose de uno.

-Uno del que usted está pensando para que sea amigo de Naruto, y por lo tanto cuidará. –Echó el resto de verdura picada en el bol grande.

El silencio sólo era roto por el sonido del arroz en la estufa y la cuchara de Kakashi que mezclaba la ensalada.

-Lazos. –Dijo Minato, Kakashi dejó su labor para mirarle.- Quiero que mi hijo forme lazos tan fuertes que nada pueda romperlos. Ni siquiera el dolor de la pérdida.

Minato sonrió débilmente. Kakashi asintió con la cabeza. Minato había sido el lazo que lo sacó del profundo agujero tras la muerte de su padre. Sin él no hubiera podido desarrollarse de la forma en que lo hizo. Cuando Minato se mudó a esa aldea, poco le importó perder el prestigio al seguirlo. Kakashi era feliz en donde estaba.

Cuando fueron hacia la estancia, Itachi tenía pintado en el rostro el deseo de aniquilar a Jiraya, mientras el hombre mayor y Naruto se destornillaban de risa. El mayor Uchiha también tenía un ligero tono rosado en las mejillas, Sasuke fruncía sus finas cejas como intentando comprender algo.

-¿De qué nos reímos? – Kakashi preguntó jovial.

-Sasuke preguntó porqué…- Naruto se golpeó el pecho para no ahogarse,-… el pene…- Minato se exaltó, caminando dos largas zancadas para llegar a Naruto,- vomita cuando se marea.- Demasiado tarde, porque no pudo alcanzar a parar esa última frase de Naruto, ni siquiera callarle la sonora carcajada aunque le tapó la boca.

Kakashi comenzó a reírse también. Itachi se tomó la frente en un gesto cansino.

-Maldición… tenía que venir a parar con el pervertido de la escuela y su maestro.

-¿Qué es pervertido? –preguntó Sasuke, provocando más risa de Jiraya y Naruto.

-Momento, que el maestro de Kakashi fui yo- se defendió Minato.

-Me refería a este nada honorable anciano que se la pasa hablando de senos y culos calientes. –Casi gritó Itachi, muy enfadado.

-¿Las partes especiales de las personas se calientan? –preguntó inocentemente Sasuke.

Naruto casi se desmaya de risa, deteniéndose el estómago para intentar no orinarse. Pudo quitarse la mano de su padre del rostro, tomando aire a bocanadas sin dejar de reírse.

-¡Partes especiales!... –intentó en vano la seriedad, le salían lagrimitas, sus ojos azules brillaban más- ¡le dice así a los penes y las vaginas! –comenzó a toser, se estaba ahogando con su propia saliva entre carcajadas.

Minato recargó una mano en la mesa, la otra en su frente. Sasuke se puso colorado, no le gustaba que se burlaran de él. Esa era la forma correcta en que se les decía, eso le había dicho mamá. Ni papá e Itachi tocaban nunca el tema, o desmentían algo al respecto.

-¡Naruto! – La voz enfadada de Minato, había resonado en la habitación.

Al instante Jiraya y el mencionado, se pusieron serios y rígidos como una tabla. No fueron los únicos. Kakashi, que solía estar un poco encorvado se puso rígido, por instinto Itachi y Sasuke se irguieron sentándose correctamente.

-Tienes qué disculparlos. –Otra vez Itachi escuchó de esa apetitosa boca la petición que más bien sonaba a orden.

-Que demonios pienso… ¡la boca de un hombre no es apetitosa! No. No.

-Tranquilízate Minato, la sexualidad es algo natural que tarde o temprano tienen que aprender.

-No Kakashi, es Itachi quien debe decidir cómo debe aprenderla su hermano.

Kakashi inclinó la cabeza hacia enfrente, tomando otra vez su pose desgarbada.

-Entonces procuraré arrancar de los libros de texto las páginas de los aparatos reproductores. No me vaya a demandar.

Jiraya soltó una risita, Minato seguía viéndolo con molestia, pero era al único al que su mirada no le hacía del todo efecto.

-Sólo le contaba un chiste a nuestro visitante. El niño estaba hablando con Naruto, no pensé que fuera a escuchar.

-Por favor, no hables como si los niños no estuvieran presentes, ya te lo he dicho antes. No te pido que cambies, sólo que moderes tu lenguaje frente a ellos. Es razonable.

-Eso es Minato, dile a esta imitación de hombre cómo debe actuar un adulto.

-Además Itachi no debe estar acostumbrado a hablar sobre sexualidad abiertamente –continuó Minato.

-Momento… ¿es que me cree de la edad de piedra?

-En todo caso, es notorio que viene de una familia reservada. Se ha enfocado a sus estudios como para poder tener tiempo para estas cosas –asintió el rubio mayor con la cabeza.

-¡Que no soy virgen ni mucho menos! Ya te demostraré que… no, no tengo porqué demostrarle nada. ¡Además es un hombre, demonios!

-Un poco de arroz, joven Itachi.- Preguntó Kakashi, con su irritante ojito feliz.

-No.

Involuntariamente, las vísceras de Itachi desmintieron su palabra. Ampliando la sonrisa –seguramente eso habrá hecho bajo la bufanda,- Kakashi le sirvió un gran tazón.

-Yo quiero fideos.

-Los desayunaste y comiste, cena la ensalada que te hicimos.

-¡Pero papá!

-No.

-¿Ustedes cocinaron? –Sasuke abrió mucho los ojos.

-Por supuesto –respondió Kakashi.

Itachi tomó el cubierto rumiando el muy, muy delicioso arroz. ¡Ojala le hubiera salido mal para que Itachi pudiera pensar cosas horribles de ese que le humilló en la cocina! Minato tenía que ser malditamente bueno hasta para eso.

-¿Por qué te sorprendes tanto? –preguntó casualmente Minato, mirando con atención un feo trozo de col cortada. La jaló, y salió otro pedazo que parecía interminable. En la frente de Itachi se asomó una gotita de sudor, seguramente Minato estaría pensando muy mal de él, porque era de lo poco que había cortado.

-Por que es tonto. ¿Verdad Sasukito? –dijo Naruto, con voz chillona.

-Porque en mi casa mi papá ni siquiera entraba a la cocina. –Ignoró a Naruto, el pequeño Uchiha.- Siempre era Mikoto, quiero café; Mikoto, hazme de comer; Mikoto, el niño quiere leche, dile a la nana que se la prepare.

Itachi bajó la mano para meterle un pellizco en la pierna. Sasuke frunció el seño torciendo la boca en un remilgo de dolor.

-Y supongo que tampoco tu hermano te preparaba nada. –Casi canturreó Kakashi, sirviéndole a Sasuke un tazón de una apetitosa ensalada.

Itachi jamás se había fijado en cómo estaban los cortes de los vegetales en algún platillo hasta ese día. ¡Que malditamente bellos lucían!. Era como una obra de arte y Minato la había creado, como si supiera exactamente como combinar los colores, los tamaños de las verduras y demás.

-Que estupideces estoy pensando.

Suspiró profundo. Para colmo Sasuke, echaba de cabeza las costumbres de los hombres de su casa. Itachi había sido criado de esa manera, no tenía la culpa. Aún así, siendo tan estudioso, era de esperarse que ante hombres que de cierta forma rompían muchos tipos de esquemas, también lo hicieran en cuanto a lo relacionado al hogar, quedando como un idiota.

Ahora más que nunca tenía la seria convicción de que tenía que usar a Minato. Sasuke no sería algo fácil de llevar en su vida, necesitaba extraer del rubio la mayor cantidad de conocimientos posibles.

Con un poco de suerte, Sasuke sonreiría tan abiertamente como esa otra criatura, sería tan expresivo y la gente sabría exactamente lo que quería siempre; a pesar de no parecer muy inteligente, Naruto parecía listo para vivir. Eso era más importante que aprender todos los textos del mundo.

Sasuke era muy aplicado para la escuela, casi un genio; pero demasiado inocente y lento para otras cosas, podía ser altamente manipulable por ello.

Ser un libre pensador y tener férrea voluntad no era fácil, había muchas ataduras que romper, e Itachi estaba seguro de poder lograrlo para poder enseñárselo a Sasuke.

-Aprenderé a cocinar correctamente y hacer todas esas malditas cosas. Jamás volveré a ser un estorbo para Sasuke, sino un aliciente para que salga adelante. Aunque tenga que odiarme en el proceso.

Itachi no se ofreció a lavar los trastos pero muy amablemente Naruto, le había pedido que se quedara un poco a platicarle mientras el pequeño lo hacía. Era entretenido ver como el niño sabía lo que tenía que hacer sin que se lo ordenaran. No lo había juzgado mal. Itachi hizo que Sasuke también fuera a la cocina para ayudarle a secar los platos a Naruto.

Había un fregadero, pero al parecer el grifo no era útil. Itachi se cruzó de brazos examinando con atención al pequeño, sabía qué hacer y pudo haberlo ayudado, pero quería ver el momento en el que corriera a los brazos de su padre consentidor a pedirle ayuda.

Se mordió la lengua de sorpresa cuando se equivocó. Ni una sola vez se quejó con los mayores, tampoco hizo algo para llamarles la atención en el proceso, hasta la culminación hizo que todos le felicitaran por su logro.

Tras un resoplido y un golpe al grifo, Naruto puso el rostro serio, muy pensativo. Acercó un banquito, dos cubetas, colocó al fondo de una un trapo, la otra era donde Minato había enjuagado la col.

Naruto tomaba los trastes, los lavaba sobre el mueble, daba un salto y los enjuagaba en una cubeta que estaba en el piso, volviéndolos a poner en el fregadero. Salía a tomar agua de una cisterna, llenando sólo la mitad de la cubeta para poderla cargar.

Itachi notó que Minato parecía indiferente al hecho, pero veía cariñosamente la espalda de su hijo una vez que pasaba. Ninguno de los tres adultos parecía hacer el mínimo movimiento para ayudarle con la cubeta al pequeño. Ese niño estaba siendo educado para ser fuerte e independiente.

Naruto, sonriente, platicaba a ambos Uchiha, aunque no recibiera respuesta, a veces se ponía malhumorado por los comentarios de Sasuke, pero nunca dejó su labor hasta verla concluida.

Había enjuagado tres veces los trastos para que quedasen limpios, los había colocado a escurrir en la cubeta que tenía en el fondo el trapo. Se limpió la frentecita con el dorso de la mano, en un gesto que a Itachi se le antojo simpático.

-Ya quiero irme a casa. –Exigió Sasuke. Itachi resopló, queriéndo por un momento cambiar de niño con Minato. Sólo le faltaría ser un poco más callado y entonces Naruto no estaría nada mal para vivir con él.

-Luce como idiota, pero es perspicaz para vivir. –Se repitió mentalmente. Eso era lo que valía la pena.

Minato se acuclilló para dejarle un beso en la frente a su pequeño, ordenándole que estuviera en la cama antes de que regresara de dejar a los Uchiha.

Kakashi los había acompañado una parte del camino, se despidió de Sasuke, lo hizo con un poco más respeto de Minato, pero a Itachi ni siquiera lo volteó a ver.

Minato alumbraba el camino con una lámpara de aceite de mano. Sasuke había mirado con seria atención en la casa, cómo el Namikaze mayor había puesto un chorrito de aceite oscuro en algo parecido a una tetera, después metía un trozo de tela que torció para que quedara como una mecha, mojándola previamente en alguna sustancia traslucida.

Naruto había contribuido a traer una especie de armazón de vidrio, que parecía una pequeñísima jaula para pájaros, pero con cristal, e incluso tenía en el extremo superior una agarradera. Sasuke intentó abrir la portezuela para ayudar a Minato, pero Naruto le dio un manotazo para abrirla él, y permitir que su padre metiera la lamparita para cubrirla del aire con el armazón.

Pero acordarse del chico envidioso no le traería nada bueno. Sus piecitos estaban arrastrándose con mayor esfuerzo a cada instante, pensar en ese niño rubio que nunca parecía dejar de tener energía le hacía enojarse y cansarse más.

-Hermano…

Itachi bajó la cabeza, percatándose finalmente de que Sasuke estaba prácticamente molido por el sobreesfuerzo de su cuerpecito durante el día.

Minato sintió que su estómago se estrujaba. Por primera vez veía una sonrisa en los labios de Itachi, dirigida a su hermanito.

-Vamos Sasuke, sube.

Se agachó frente a su hermanito ofreciéndole la espalda, Sasuke sonrió también, abrazando con sus bracitos el cuello de su hermano y con las piernas su cintura. Itachi llevó los brazos hacia atrás para sostener el pequeño cuerpo.

-Eres un malcriado.

Sasuke cerró los ojos ofreciendo una dulce sonrisa. Minato se sintió fuera de lugar observando la escena. Itachi era lo suficiente reservado, como para que Minato supiera que ese pequeño instante debió pertenecer sólo a los hermanos. Aunque al parecer a ninguno de los dos le estaba molestando su presencia.

Un perro flaco olfateaba el suelo cercano a su casa, seguramente buscando algún lugar propicio dónde pasar la noche. Casi enseguida se desató el croar de ranas, y el tic tac de un vertedero de agua hecho de bambú. Recibía agua desviándola hacia un pequeño estanque, en donde el habitante de la casa podía tomar el agua necesaria para su consumo.

Amodorrado por el calor que despedía su hermano mayor, Sasuke recargó su cabeza en el hombro del otro, quedándose gradualmente dormido.

-Será un poco difícil su adaptación –mencionó el rubio.

Minato estiró el brazo para poder acariciar cariñosamente la cabecita de cabellos oscuros. Itachi sonrió débilmente por primera vez para él, asintiendo con la cabeza.

-Al parecer se le olvida su enfado conmigo y el entorno al que lo he traído cuando está con su hijo.

-Lo he notado.

Se habían quedado fuera de la casa. No supo si a la vista de Minato, sería correcto que lo invitase a pasar.

-Como sea ya es noche, que descansen.

Minato elevó la mano a la altura de su cabeza, para despedirse con el simple ademán, quitando a Itachi del aprieto.

Agradecido, Itachi quitó su eterno gesto serio –que sólo se suavizaba cuando sonreía, como notó Minato,- inclinando un poco la cabeza en atención.

El párpado de Itachi tembló, cuando una corriente de aire se atravesó entre ellos, metiéndole alguna basura en el ojo. Con la decoro digno de un Uchiha ni siquiera se inmutó, soportando la molestia para que no fuera notada por el interlocutor.

Minato subió un poco la lámpara que traía en la mano, observando el ojo lloroso de Itachi. Había algo que sobresalía apenas en su oscura pupila. El rubio caía en cuenta que tenía una especie de margen marrón casi rojizo muy hermoso. Se acercó un poco más, notando cómo el ojo había temblado, seguramente tenía alguna basura, bajo esa excusa podía ver ese ojo más de cerca.

Itachi se quedó petrificado, teniendo el rostro de Minato demasiado cerca. Tragó duro saliva.

-Va a besarme.

Con rostro de ingenuidad inusitada de un hombre de su edad, Minato frunció el seño acercándose a verle los ojos. Las pupilas de Itachi se movían como buscando algo sobre su cara, posiblemente, pensó el de ojos azules, le estaba molestando demasiado la basura y quería sacársela con ese extraño y rápido movimiento. Si se acercaba un poco más le podría soplar el ojo y asunto arreglado, sacaría la basura. Entreabrió los labios, irguiéndolos un poco para formar una diminuta o por la que pudiera sacar el aire.

Itachi, finalmente, pensó que si eso iba a ser inevitable no lo detendría. Contribuiría. Cerró los ojos, como también la distancia que le faltaba a Minato por sortear hasta sus labios.

Por contrario a él, el rubio abrió excesivamente los ojos. No quería ofender al muchacho, pero tampoco quería confundirlo. Con lentitud fue alejándose,

Inconcientemente Itachi estiró un poco el cuello siguiendo la trayectoria para evitar la separación, hasta que se dio cuenta que su pecho estaba pegado al otro, de no ser por los pies de Sasuke hubiera unido otra cosa al sur de sus cuerpos.

Agradeció a dios que aquello no sucedió. Minato tenía en su rostro apacible una mirada enigmática.

-Me parece… que no pude soplarte la basura del ojo.

-¿Por qué un dios no puede ser hermano de mi sufrimiento y me arroja un rayo? Oh...gracias de todas formas. –Fue lo único coherente que pudo decir, dándose cuenta de la real intención de Minato, que nunca fue darle un beso.

Su labio inferior temblaba ligeramente. Para cualquiera hubiera pasado desapercibido, pero no para Minato.

-No hay por qué. Que pases buena noche.

Pudo destensarse hasta que vio alejarse a Minato, pasando al lado del arrozal cuya agua brillaba como encaje blanco con el brillo de la media luna.

Era como si no fuese una lámpara, sino la existencia de Minato, la que desplegara toda esa luz que alumbraba el camino y que alejándose a cada paso de él, lo sumía en la oscuridad.

-Hermano… estoy tan cansado.

Apretó con fuerza los ojos. Sasuke había estado a su espalda todo el tiempo. Sintió los bracitos haciendo fuerza para abrazarse más a su cuerpo.

Itachi entró, encontrando a tientas el mueble donde había visto una vela antes de salir. La encendió sin bajar a Sasuke, yendo hacia la segunda habitación. La maleta del niño había sido vaciada en un pequeño baúl, la de Itachi, al no tener dónde guardar su ropa, estaba aún tal y como cuando llegó.

Una vez que acomodó a Sasuke sobre la cama baja en el suelo, lo desvistió para ponerle ropa más ligera de algodón.

No sabía si era él o el ambiente, pero tenía mucho calor.

Se sentó al lado de Sasuke, mirándolo dormir. Su rostro inocente, casi dulce, era iluminado por la luz amarillenta de la vela. Era en esos momentos donde sentía amarlo más que a nada en el mundo y ser capaz de vender su alma sólo por él. O matar a quien fuera de ser necesario. Estiró la mano para acariciar el aperlado rostro, era cálido y suave. Sasuke sonrió ante el roce, suspirando profundamente, para seguir moviendo su pecho al respirar tranquilo.

-Espero que no hayas visto nada.

Apoyó los codos en las rodillas, tallándose el rostro con las manos, dejando el rostro hundido entre ellas. Soltó una especie de sollozo ahogado. Ese hombre iba a volverlo loco. Sentía la vergüenza combinarse con el placer de aquella breve caricia. Si Minato no se hubiera separado justo cuando la lengua aventurera de Itachi le escarbaba entre los labios para abrírselos, quien sabe qué hubiese pasado.

Llevó las manos del rostro hacia la nuca, entrelazando los dedos tras ella.

-Ah… ahora vas a molestar. –Dijo al notar el bulto que se había formado entre sus piernas.

Hizo lo que por estar frente a Sasuke –y guardar la pose,- no realizó en la casa Namikaze. Sonrió al recordar el chiste contado por Jiraya.

-¡Abuelo, abuelo! –Repitió por indefinida vez el niño rubio,- ¿Por qué no le cuentas a Itachito y Sasukito un buen chiste?

Itachi odiaba que ese niño tomara tanta familiaridad usando con diminutivo su nombre, pero no se iba a poner a corregir a un infante, para eso tenía padre. Sasuke no fue tan prudente.

-No me digas así, pedazo de idiota.

Naruto se enfurruñó, a Jiraya no pareció importarle que Sasuke fuera tan grosero.

-Les contaré uno muy bueno. –Comenzó Jiraya, Naruto le puso atención instalando su sonrisa zorruna, una que el menor Uchiha supo leer como algo que no auguraba buenas cosas. –Por haber niños presentes, –Jiraya tomó un gesto serio, bebiendo un trago de la bebida en su vaso,- contaré una historia donde algo que no puede hacerlo normalmente, hablará.

-¿Cómo cuando los animales hablan en los cuentos?

-Cállate Sasuke.-Censuró Itachi.

-Perdón.

-Ahí tienen que un hombre estaba bañándose. Llamémoslo Minato. –Comenzó Jiraya.

-¡Ah, se llama como mi papá!

-Si, Naruto. Pues verás, Minato estaba bañándose en el río, cuando de pronto salió para poder escurrirse.

No era bueno para Itachi –ni su buen amigo del sur,- escuchar tal narrativa. Cerró los ojos, pero los abrió al instante al encontrar que su imaginación estaba inmoderadamente activa, imaginando aquel cuerpo bronceado a la intemperie, con los músculos delineados acariciados –qué celos le tuvo,- por el sol matutino.

-Los pies eran los que recibían toda el agua, pero parecía no importarle mucho. Pie izquierdo miró hacia arriba, y encontró a pene mirándolo.

Sasuke lanzó una exclamación, ahogada por su mano. Un intenso color rojo se apoderó de su rostro. Itachi lucía un poco incomodo, pero pensó el anciano no iba a contar nada inapropiado frente a su nieto.

La palabra poco usada en la casa Uchiha no significaría mucho, era hora de que Sasuke se familiarizara con ella. Después de todo parecía que a Naruto lo habían educado de forma muy abierta, no parecía en lo mínimo sorprendido, incluso se burlaba con su sonrisita zorruna de la sorpresa –mal disimulada- de Sasuke.

-Entonces el pie le preguntó "¿Cómo estás?", el pene pareció ofenderse, y le contestó "Pues cómo he de estar, cansado de tanta cosa que me hacen, jodido, y cabizbajo. ¿No me ves? Como sea, cuéntame cómo te trata Minato".

Naruto soltó una risita. Itachi se sorprendió de que el niño pequeño pudiera comprender.

-"Pues muy bien" –continuó Jiraya,- "en las mañanas para no enfriarme me pone una chancleta, luego me lava muy bien al bañarme, talla entre mis deditos, me seca, me enfunda y me pone en el zapato. Caminamos todo el día, pero por la noche cuando todo me duele me da un masaje y me deja descansar".

Sasuke ladeó el rostro, sin verle chiste alguno a algo que todos los días hacía él mismo a su pie.

-"¿Y a ti como te trata?" preguntó el pie. "Conmigo es un hijo de puta" respondió pene.

Hasta Naruto abrió la boca de sorpresa.

-¡No insultes a la abuela Tsunade! –reclamó el de ojitos azules.

- "Por las mañanas…" –continuó Jiraya sin ponerle atención a Naruto,- "me abofetea varias veces y me dice, tranquilito. Luego me mete todo apretado al calzón y ando con dolor de cabeza. ¡Yo no quepo en ese lugar!"

Itachi comenzó a sentirse mareado, tomó la cabeza de Sasuke, arrimándolo a su cuerpo para cubrirle un oído con la mano y el otro con su pecho. Pero era inútil, el morbo había capturado la atención del niño. ¡Se trataba del pene de un mayor, uno tan grandote –el adulto- como Minato!

-"Como si fuera poco" –continuó Jiraya, fingiendo una voz gruesa, como si fuera un… pene muy fuerte (¿?)– "por la noche cuando visita a las muchachas me quiere bien erguido, lo peor de todo es cuando vamos a la cueva babosa y su indecisión".

Itachi se palmeó la frente. Sasuke arrugó el entrecejo.

-¿Cuál cueva, qué indecisión? –Preguntó Naruto. Y si fuera menos penoso, Sasuke lo hubiera preguntado antes.

-Eso mismo preguntó el pie.

-Señor yo no creo que los niños…

-El pene contestó "una que esta mojada y resbaladiza, apenas si quepo; me mete, me saca, me mete, me saca y así por mucho rato"

A Naruto comenzó a darle un ataque de risa. Sasuke no se podía quedar sin entender, se liberó de la mano de su hermano.

-¿Y entonces qué pasa?

-¡Sasuke!

-Pues que va a pasar, el pene se marea, vomita y se desmaya.

Naruto se carcajeo. Jiraya le secundó. Sasuke hizo una dulce cara de no entender nada, mirando a Itachi, que no sabía dónde meterse, porque no tenía poderes especiales para abrir la tierra y desaparecer a ese anciano pervertido.

-Hermano… ¿cómo es que vomita el pene cuando se marea? ¿Qué vomita si el que come soy yo?

A Naruto y Jiraya les saltó la histeria encima, sin poderse dejar de reír.

Itachi movió negativamente la cabeza, retomando el gesto de seriedad. Si no salió de la casa fue porque, Minato estaba preparando especialmente la cena para ellos, pero ahora se vería en la necesidad de explicarle a un niño tan precoz como Sasuke, que siempre preguntaba demasiado, sobre sexualidad.

Un tema que Fugaku, su padre, debió haber tocado. Era de las pocas cosas por las que se arrepentía de haber traído a Sasuke. Grandes responsabilidades como formar su carácter ante ese tipo de situaciones, ahora recaerían en él.

Si erraba en el buen aprendizaje, si le enseñaba mal, podría convertirse en un desviado, y bien Sasuke podría culparlo con todo el derecho del mundo.

-Un maldito desviado como yo.

Arrodillado en el mueble de la primera habitación, golpeó su frente contra él. Ya tenía la otra vela en la mano. Tenía que aceptarlo. Desde el colegio se había percatado, pero no lo quería aceptar. El todo poderoso y sensual Itachi Uchiha, ese que tenía hasta un club de admiradoras, era homosexual.

-Aunque pudiera, yo no podría estar con Minato. No si quiero que Sasuke tome un camino socialmente aceptado sobre otros.

Resopló, convenciéndose en que estaría bien inmolarse a sí mismo, si al menos uno de los dos resultaba estar bien. Qué mejor si ese era Sasuke.

Mirando hacia abajo se percató de su parte especial, -según decía Sasuke, como le había su madre enseñado a decir a él,- no quería entender sobre decencia y las buenas conciencias de moral social.

Fue hacia el baño, que era un pequeño cuarto de madera fuera de la casa. Aunque había retrete, tenían que echar agua con una cubeta. Itachi no quiso imaginar hacia dónde iba el agua, ni si había acueductos. Llenó previamente su cubeta, dejándola al lado del retrete.

Tenía que aliviar la tensión en su cuerpo a como diera lugar. Cuando leía los libros de Minato, jamás se imaginó que sería tan atractivo. Se había enamorado de la obra del autor, la pasión que desbordaba en cada letra, la erudición en los temas que tocaba. Pero no había ni una sola fotografía de él en las contraportadas. ¿Quién iba a saber que un genio de tal magnitud iba a ser tan hermoso?

Itachi se lo imaginaba tan feo como la mayoría de los eruditos del colegio o los hombres con los que trabajaba. Con tal cerebro no le hubiera importado. La carrera política que había dejado truncada antes de desaparecer le hacía todavía más deslumbrante.

Se maldijo por sólo buscar en los libros y revistas reportajes al respecto, pero no una sola fotografía. A él le interesaba siempre la mente y el espíritu de las personas. Pero ahora, para colmo, su ídolo se presentaba ante sí como la más perfecta creación de dios. Si no es que era uno reencarnado.

Itachi dejó la vela en el suelo, recargando la mano que la portaba en la pared de madera, la otra masajeaba su miembro, cerrando sus ojos para imaginar la perfección del cuerpo del rubio entre sus manos.

Por una de las miles de rendijas entre la madera, un ojo oscuro vigilaba.

Sasuke se había levantado con pesadez de la cama, tomando la vela y valor como buen Uchiha. Había traspasado el velo de oscuridad nocturna para ir hasta el baño, tanto para buscar a Itachi, como para aprovechar y solucionar el problema que lo levantó de la cama.

El niño hizo un mohín de dolor, imaginándose lo mareado que debía estar el pobre… la parte especial, de su hermano. Quien sabe que habría hecho para que lo estuviera castigando así, jalándolo de esa manera. Hasta a Itachi le dolía, según intuyó Sasuke.

Comprendió lo que su mamá intentaba decirle cuando le daba nalgadas por castigo.

-"Esto me va a doler más a mí que a ti", me decía mi pobre mamita.

Itachi se estaba quejando mucho, debía querer mucho a su parte especial para que le doliera tanto el castigo que le daba. ¡Pero que mareada le estaba dando con esa sacudida!

-Va a vomitar.

Y efectivamente, vomitó.

Itachi se quedó petrificado, girando con lentitud hacia donde había escuchado la vocecita. Le dio la espalda cerrándose rápidamente el pantalón. No le había dado tiempo a su corazón de serenarse, cuando a la emoción de placer siguió la de espanto.

-¿Qué demonios haces aquí?

Sasuke abrió la puerta, temeroso por el tono feroz en la voz, aunque muy bajo.

-Quería hacer pis.

Itachi suspiró profundamente, mirando como su hermanito apretaba las piernas.

-¿Tienes alguna pregunta al respecto?

Sasuke negó vehemente con la cabeza. Lo único que quería era que su hermano lo dejara hacer.

-Si la tienes, me la dirás.

Sasuke asintió enérgicamente, si le hubiera hecho prometer que se iba a tirar al amanecer a un barranco, lo haría. Al parecer había algo más que la orina queriendo salir de su cuerpecito, la urgencia era mayor a la razón.

Itachi salió, esperando afuera. Se sintió ligeramente depravado, preguntándose si Sasuke, se habría sentido igual al espiarlo. Quería ver que su hermanito no hiciera esas cosas. Al menos no tan pequeño, cuando fuera grande…

-¿Por qué me pasan estas cosas a mi? –Suspiró el mayor.

Esa noche, viendo su pequeño pene, Sasuke se prometió no castigarlo de esa forma. ¡Era tan bueno expulsando lo malo de su cuerpo y lo hacía sentir tan bien!... Nunca lo haría vomitar. Se cerró el pantalón, sonriendo al darle una cariñosa palmadita por encima de la ropa.

Itachi comprendió que Sasuke, no había visto algo con malicia en la escena. No después que esos enormes ojos negros lo miraron casi con devoción. Itachi le sonrió, mostrándole su bonita dentadura.

-Vamos a descansar.

Tras lavarse las manos, se asearon un poco el rostro, Itachi se cambió y se tumbó al lado de Sasuke.

El niño se sorprendió, notando que su hermano lucía más contento que de costumbre. Estaba sonriendo sin necesidad de que le hubiera pasado algo bueno en su trabajo, o que Sasuke hubiera hecho algo muy bueno.

Posiblemente lo que le dijo Naruto, eso de que él y su papá necesitaban ser amigos para sonreír más a menudo, era cierto. Bien podía aprovechar su buen humor para hacer la pregunta que le había estado bailando todo el día en la cabeza.

-Itachi…

Respondió con un bufido, dejando a su hermanito que entre sus brazos, estuviera jugando con uno de los oscuros mechones largos del cabello del mayor.

-¿Algún día me regresarás a casa?

Itachi no abrió los ojos. No quería ceder ante la mirada limpia que no comprendía el mundo de los adultos, mucho menos sus acciones.

-Tienes que portarte bien en adelante.

Sasuke lo compendió como la esperanza de que si le obedecía, lo regresaría con mamá y papá. Posiblemente eso sería si Itachi acababa su investigación rápido.

-El señor Namikaze dijo que podía ir a la escuela, -Sasuke bostezó,- me gustaría ir, Kakashi dijo que sería mi maestro. A papá no le gustará que me atrase.

Itachi asintió. Cuando sintió la pausada respiración del niño durmiendo, abrió los ojos.

Esa sería otra noche de insomnio para acentuar más sus ojeras.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Continúa n.n…

Insisto en que me sale muy adorable Sasuke o.o y Naruto está comenzando a gustarme más XD, es que así me lo voy imaginando criado por Minato y Jiraya, si, conservando su hiperactividad, su torpeza y cierto grado de inocencia en algunas cosas, pero en otros… siendo un chico listo para vivir, terco, precoz y medio pervertido por su crianza XD!! ¿A poco no?

Tengo un dedo malito ToT y escribo más lento de lo común, pero esperopoder terminar el capítulo que subiré la semana que viene n-n ¿Qué iba?... ¡Ah!

Contestando reviews XD!

Hachibi, Pyco-Kaye, Kau, Shio zang, Nyuu chan, Sayukira. Que bueno que les guste n.n, espero sigan leyendo.

Princes Sakura Hay T.T que bien se siente que te comparen un fanfic como si estuvieras leyendo un libro!! Gracias, Jo si no trato tan mal a Sasuke XD… te confesare que lo detesto mucho a veces en manga y anime owoU aunque sea tan lindo de pequeño en este fanfic. Yo también adoro a Minato owo y no me refiero a esta cosa de fanfic, sino al guapísimo Kage creado por Kishimoto n¬n aunque salga tan poquito.

Misaki: Si te digo por que Itachi "secuestro" a Sasuke se pierde chiste en la historia XD se sabrá en su tiempo. Itachi se consiguió "ese" lugar en Konoha, porque no hay muchos muy buenos en realidad XD además como pudiste leer, es el que Jiraya le ayudó a conseguir. En el siguiente capítulo podrás ver un poco de porque en Konoha no hubo algo "mejor", se entiende un poco: es un pueblito en parte agrícola. Se extenderá explicación. Naruto tiene la misma edad que Sasuke, las edades de los demás se irán diciendo, aunque Itachi es más joven que Kakashi, y aún así acabaron el colegio y se hicieron profesionistas antes de las edades comunes, igual que Minato. Ehm… lo de si kakashi se acercará a Sasuke y Naruto será el favorito de Iruka… Pues algo así XD efectivamente estoy intentando adaptar parte del manga/anime con mi historia, imaginas bien, pero será Sasuke el que intente acercarse a Kakashi, pero si te das cuenta, aquí Kakashi es algo como que el hermano de Naruto. La razón es bien simple: Minato está vivo. Así que no te confíes mucho. Me encanta Kakashi como de esos personajes que nunca sabes que harán realmente.

Vero Uchiha: Pues parece que este fanfic te gustara, porque tengo "malas intenciones" con los Uchiha XD! Al menos en el terreno "dominante". Jajaja XD si, les pegan a los niños para "domesticarlos", pero ¡también como son estos niños! Son tremendos, sobre todo Naruto. Aquí ya se ve un poco más que clase de investigación está haciendo Itachi n.n y porqué se llevo a Sasuke, en este capitulo leíste algo. Jo pues claro que Itachi estaba enojado con tanta orden… pero también le hace caso XD y Minato como ves, está acostumbrado a mandar owo. Es de ese tipo de personas.

Kea: Keita . yo se que me he tardado, no se precisamente a qué se deba uu será porque quiero que te guste, que no sale rápido este fanfic XD me traumo yo solita, pero es tuyo n-n y espero lo estés disfrutando, ya esta en proceso el capítulo que sigue. Como me quieres hartoso te doy mas y más largo que el anterior XD! Pero no te acostumbres O.o a la mejor habrá unos que necesiten ser mas chiquitos. Te quiero mucho n.n!!

Café amargo: Si n-n Itachi es un personaje increíble… y muy explotable XD, me ha gustado su forma de ser para fanfic. Lo malo es que no me sale como lo pienso (de por si), pero ni modo XP. Es bueno que te carcoma la duda XD asi te tendré aun por aquí leyéndome. Jo me encantaría poder leer tus historias, espero me lo permitas. ¡Ah! Que te he inspirado yo, eso me halaga. Te confesaré que no me gusta mucho como escribo n.nU y la historia de Noche Rojo Pasión me ha gustado bastante, eso es raro XD, me agrada el hecho de que te haya ayudado además de gustado n.n

Reymar: A mi también me gusta ya la pareja de Minato e Itachi n.n un gusto insano que me pego Kea XD. Sé que he estado tardando con los capis, pero no tengo mucho tiempo y por algo me trabo un poco en este fic O.o no me había pasado con otros. Tengo muchas ideas para mas (de otras series también) así que me revuelvo, y finalmente no sigo la línea u-u pero creo que ya la estoy asentando. Si te fijas intento poner en lo posible todo en español, me gusta más así, excepto los nombres aún así te diré que si he visto una vez la versión latina de Naruto XD. Por ejemplo en vez de "ramen" pongo fideos o pasta con carne o.oU, efectivamente el "de veras" es el "dattebayo" de Naruto XD por eso lo repite bastante aquí, aunque por nuestro idioma, si procede un "créelo" o un "en serio" será aquí el equivalente de su "tebayo" XD, y el "pedazo de burro (o idiota)" es el "usuratonkachi". ¿Te parece bueno el argumento? ¡Eso me da mucho gusto! Me agrada de hecho que mis historias tengan algo realmente que contar. Espero seguirte leyendo.

saRa: Es bien raro que me dejen reviews de un fanfic en otro, pero como me pediste que te contestara por acá lo hago sin problemas. O.oUUU ¿decepciona el título de "sin título"? Jajajaja!! Pero bueno, es comprensible, muchos han de pensar "esta tarada tiene un poco de imaginación para la historia, pero no para darle un simple título". Pero es que se llama así por una razón, va a pasar algo en este fanfic en base a ello, no porque no se me ocurriera cómo ponerle JAJAJAJA ay XD! Espero que sigas viéndole potencial, y no te decepcione mientras vaya avanzando; que bueno que te gusten los personajes. Claro que podemos usar el msn n.n ya que estás registrada en fan fiction, agrega mi dirección que puse de mail y ya, siempre es bueno tener nuevos amigos y conservar a los que se tienen. ¡Saludos!

Que platicadora soy Owo nos leemos en el que sigue!