Quiero aclarar que nada es mío, sólo la absurda historia, los personajes son de Rowling para mi pesar =(.


-Rebeldías.-

Capítulo 4

A la mañana siguiente, despertó un poco más temprano de lo normal, a pesar de que había pasado al menos la mitad de la noche llorando, pero la hacía pensar muchísimo más. Abrió los ojos lentamente por los rayos de sol que pasaban a través de las cortinas de color dorado y automáticamente miró el reloj que se posaba sobre el mueble que estaba enseguida de la cama. Las 6:30. Se levantó perezosamente y se sentó en la orilla de la cama. Recordó todo lo que había pasado en la noche anterior en la mansión Nott y sonrió tristemente. Esas serpientes siempre serían así de déspotas. Bostezó y se puso las pantunflas para caminar hasta el baño, con un accio atrajo cualquier ropa interior en su maleta y cerró la puerta del baño. Unos minutos después, el chorro de agua comenzó a caer sobre su nívea y tersa espalda. El contacto de las gotas calientes sobre su piel causaron que se le erizara, para después encontrar refugio de su cansada existencia. Porque sí, ella a pesar de sus cortos 20 años de edad, vivía una vida muy pesada, su puesto en el ministerio de magia, todos sus amigos perdidos en la gran batalla hacía 3 años, su deplorable vida amorosa y su triste vida familiar. Todos aquellas razones parecían ser muy vacías, pero no lo eran, hacían que se cansara de vivir y de seguir viviendo, todos tenían razón, se había convertido en una persona totalmente aburrida, su vida era una búsqueda obsesiva de la perfección que nunca encontraría, aquella que había creído encontrar junto con su relación con Ronald, pero que había destruído poco a poco su corazón, había inyectado el miedo en ella, él decía que era fea y que tenía suerte de tener a un Adonis como él de novio, ella sólo asentía con tristeza, había sido muy duro con ella y cuando pudo, terminó con él.

después de varios minutos de sólo dejar que las ráfagas tibias de agua cayeran sobre su cuerpo, se enjuagó su esponjado cabello marrón, un poco de shampoo no era suficiente, así que gastaba mucho más de lo que debía en su cabello, al cabo de algunos minutos más, el agua cesó. Tomó una toalla que estaba en la barra y se secó lentamente el cuerpo, para después, secar con cuidado su melena, se puso la ropa interior de color beige ( como la mayoría) y se envolvió en la toalla que había tomado para caminar hasta donde estaba su ropa. Tomó una camisa semitransparente color beige y se colocó unos pantalones negros formales de tiro alto, se puso sus cómodos zapatos de trabajo y caminó hasta el perchero que estaba justo enseguida de la chimenea, tomó su saco y se lo puso sobre sus hombros, tomó un poco de polvos flú y caminó dos pasos dentro de la chimenea.

-Ministerio de mágia- Habló fuerte y claro y se transportó hasta allá.

-o-o-o-o-o

Al llegar a la puerta de su oficina, encontró un olor bastante agradable, giró la perilla y al entrar, miró que estaba lleno de flores, hermosas y olorosas flores, caminó hasta el ramo que estaba sobre su escritorio y buscó desesperadamente una tarjeta, al encontrarla, pasó sus finos dedos sobre el sobre y lo abrió cuidadosamente, leyó que eran de parte de Theodore, eso la hizo suspirar y abrazar la tarjeta, al girar hacia la puerta, leyó un mensaje que estaba escrito con flores: "Perdón" lo cual la hizo casi llorar de la felicidad.

El rubio que trabajaba bajo su supervisión, olió el detestable perfume de las flores que expedía la oficina de su jefa, caminó malhumorado hasta la puerta abierta y la fulminó con la mirada.

-La oficina no es lugar para tener lleno de flores, Sangre sucia.

-Sí, estoy de acuerdo, pero resulta que yo no me envié ninguna.- Comentó contrariada por la actitud del Malfoy

-Pues me parece muy sospechoso, digo, ¿Quién más se molestaría en enviarle flores a la solterona Granger, ya que no sabe cómo mantener un novio a su lado.- Se burló en su cara, pero esa no la dejaría así, sabía que ella se las cobraría con su trabajo y eso era lo que le daba miedo, pero no importaba, lo valía.

-Sí, tienes razón, ni yo misma me aguanto, así que, ahora mismo hurón albino, tráeme un montón de chocolates y un poco de helado, lo quiero en 20 minutos sobre mi escritorio.

Sí, la tortura del día había comenzado, su jefa sentimental ya lo había enviado por la dotación de dulces que consumía cada día que se encontraba triste, pero él no sabía que ella no estaba triste

-Ash.- bufó el albino

-Y por cierto, llama a Theodore, necesito verlo ahora mismo, después de todo, mi trabajo del día de hoy ha terminado, la lista de obligaciones que debes de seguir están sobre tu escritorio y Malfoy, pobre de ti que no cumplas con uno de ellos, ya que las represalias serán de verdad severas y tú no quieres ir a Azkaban, cierto?

Su jefa podía ser realmente terrorífica a veces, porque, enviarlo a Azkaban nunca había ocurrido antes en su malévola mente anti serpientes y bien sabía que ella podía cumplir, después de todo, él estaba en libertad condicional por servir al señor tenebroso y estaba ahí gracias a la bondadosa Granger y el piadoso Potter, si bien le debía sus vidas, él aún parecía no querer aceptarlo, pero en un suspiro de resignación se pasó a retirar para cumplir los mandatos de su superior.

Ella disfrutaba el ser jefa del ojos mercurio, ya que así podía darse el lujo de hacerlo pagar cada insulto que haya salido de su boca hacia su sangre, aunque ella sea una "sangre sucia" era su supervisora y debía obedecer a sus preceptos. Al pasar 20 minutos, estaban ahí sus chocolates y Theodore tocaba la puerta.

-Pasa, por favor- pidió delicadamente.

Theodore abrió la puerta y miró a Hermione con una mirada totalmente feliz, quizá sus labios no sonreían, pero sus ojos verdosos sí

-Gracias por escuchar mis silenciosas súplicas.- Comentó formal.

-o-o-o-o-o

-Ewwwww, ¡Qué asco! Seguro Granger y Nott se besuquean en la oficina llena de flores.

-¿Granger con Nott?- preguntó indiscretamente Andrew, un chico que sufría de Heterocromía, con facciones delicadas, un ejemplar mestizo, con cabello color rubio, un pretendiente de la leona.

-Sí, están saliendo.- comentó con sorna.

-Oh, es una lástima, Hermione y yo hubiésemos podido ser una buena pareja.- hizo un gesto con la mano, dramatizando el asunto, cosa que le pareció muy molesto a Draco.

-Por favor, ella nunca te haría caso, eres sólo un mestizo.- comentó como con... ¿Celos?

-Pues, salimos un par de veces, y creo que iba bien.- se encogió de hombros.

-¿Qué? ¿Cómo que saliste con mi... Jefa?- ¿Qué demonios le pasaba?, estaba a punto de decir que era suya y no sabía por qué. Recordó haberla abrazado en el jardín de Nott, posiblemente había usado amortentia en él y eso no era divertido, frunció el ceño dejando confundido al mestizo.

-¿Qué demonios te pasa, Malfoy? Ponte a trabajar antes de que Hermione se ponga de malas.

Él tenía razón y ese era momento perfecto para aclarar su duda sobre el punto 3, ya que no había dejado claro por quienes debía ser firmado el documento y a cuantos debía dejárselo ahí, así que caminó hasta el cuarto con el nombre y apellido de ella y se acercó lo suficiente como para sólo abrir, al abrir, miró que Theodore y Hermione casi se besaban, lo cual le alegró el alma, aunque él no lo sabía.

-Draco.- gruñó el castaño al mirarlo con su sonrisa de maldad.

-Vengo a preguntarle una duda que tengo sobre el trabajo que me mandó, dirigente.- habló con una sonrisa traviesa

-¿Qué ocupas, hurón botador? – preguntó agotada

-Si piensas que haces bien tu trabajo de jefa, diría yo que lo estás haciendo pésimo, puesto que no pones ninguna instrucción completa, estaba pensando que lo hacías a propósito para verme y escuchar mi voz cada que hago mi lista de obligaciones pendientes, ya que esa es la única razón que es prudente.- Sonrió con socarronería.

Hermione deseó golpearlo hasta que se desangrara, pero vio que no tenía caso, sólo escribió las especificaciones y le pidió que se saliera a cumplir sus obligaciones, ya especificadas, así que decidió continuar con los cariños de su novio en la privacidad de su oficina, después de todo, no estaba haciendo nada malo y no estaba dejando atrás su trabajo, ya que el rubio lo haría por ella, él se lo había buscado.

-¿En qué estábamos? – preguntó con una sonrisa la castaña.

-pues, es mejor mostrarte que decírtelo.- sonrió con los ojos.

El chico tomó la cara de la castaña entre sus manos, acercándola cada vez más, para depositar un bonito beso sobre los labios de Hermione, ambos estaban un poco tensos, así que iniciaron con los labios apretados, pero, después, fueron aflojándolos hasta hacer un beso, el beso, así como le llamaba la castaña, ese beso en el que olvidabas todo alrededor. Sin embargo, había un travieso albino mirándolo, ya que no podía perderse como Nott besaba a su san… Jefa. Había algo en él que no le gustaba, diablos la amortentia era su única explicación ante sus raros comportamientos. Se alejó unos pasos por que escuchó que Theodore se iría, al salir, se despidió de él y sin pensarlo se plantó en la puerta de la sangre sucia.

-¿Qué diablos hacías?

-Nada que te importe, hurón albino.

-Claro que me importa, me pusiste amortentia y es por eso que estoy así.

-¿De qué hablas? – preguntó confundida

-El día de ayer, obviamente me diste amortentia.

-Así que, ¿tienes un comportamiento obsesivo hacia mí? – sonrió con ironía.

-Claro, la palidez en mi piel y mi aspecto enfermizo, aparte de mi obsesión a ti.

-Pues, siempre has sido pálido, de aspecto enfermizo, así que yo te noto igual.

-Deshechízame.

-Estás enfermo hurón.

-pero es que claramente estoy hechizado, no puedo mirar el culo de alguna chica sin pensar en ti, Granger, no sabes lo raro que es.

-Yo no tengo ni puta idea de lo que hablas, así que déjame en paz, estás enfermo.

-Claro que si la tienes, la única forma que tienes de enamorar a alguien es a través de la amortentia, obviamente. No eres para nada atractiva.- Dijo con asco.

-Jódete Malfoy, eres un ser despreciable, no entiendo como pude haberle pedido a Harry que no te enviara a Azkaban, hubiera sido lo mejor, después de todo yo no tengo que andar aguantando tu estúpida actitud de niño pequeño, ya que no sabes ni qué mierda te pasa, yo para qué quiero que te enamores de mí? Eres horrible de igual forma, eres estúpido y para nada atractivo, ya que a pesar de tener más músculos que antes, sigues siendo largo y delgado con ojos fríos, aparte de albino. No eres para nada guapo.- Se mordió la lengua, ya que ella admitía que era muy guapo, para sus adentros y su pesar, pero no lo admitiría públicamente.

-Sólo… Perdón, no era mi intención ofenderte.

-o-o-o-o-o

Hermione desapareció hasta el departamento de Ginny, después de todo, ahí se estaba quedando, miró que había más o menos empacado y había una nota en el refrigerador, para ella, vio que Ginny le había conseguido un bonito departamento amueblado a un precio bastante bueno, en el Londres mágico y era lo máximo que podía pedir, al parecer su amiga pelirroja estaba urgida porque se fuera, lo cual le causó gracia. Empacó todo en su bolsa sin fondo y se apareció en el lobby de la serie de departamentos, pagó e hizo el contrato, se dirigió a su bonita nueva casa y se sentó ahí. Al cabo de unos minutos, tocaron la puerta, cosa que le pareció extraño y abrió la puerta.

Estaba el maravilloso Potter afuera, con algunas maletas en las manos, como por reacción, lo abrazó como que asfixiándolo, depositándole un beso cálido en la mejilla, acción que el muchacho no pasó desapercibido, ya que apretó sus manos contra la cintura de Hermione, a su vez que ella acariciaba con amor maternal la nuca de su mejor amigo.

-Harry – dijo en un susurro.

-Herms – la miró, ella estaba más hermosa que nunca.

-¿Qué haces aquí? Y… ¿Con esas maletas?

Harry se sonrojó un poco y la miró con un poco de culpabilidad.

-Necesito de tu ayuda y hospedaje, Herms.

-Puedes quedarte lo que quieras, sólo te digo que la cama es mía.

Ambos sonrieron y él la cargó hacia la cama, ambos eran como hermanos, pero aun así, a la vista de los demás podría ser un comportamiento bastante extraño, ellos tendrían mucho de lo que hablar, pero debían hacerlo en la intimidad de su nuevo hogar, él estaba ahí porque había terminado parcialmente la relación de amistad que tenía con Ronald, por lo que le había hecho, él estaba muy decepcionado de su mejor amigo, así que decidió distanciarse un poco, cosa que Ronald pervirtió y entendió que estaba enamorado de su ex novia, así que él le pareció buena idea que se fuera, pero no sabía dónde iría.


HOLIS DE NUEVO :DD, ya sé, me tardé mucho, pero por fin, una continuación por que planeo continuarlo hasta terminarlo, gracias por los reviews, las amo demasiado, aquí está el capítulo 4 de la historia, aparecen 2 nuevos personajes, y si bien no me gusta inventar, tenía que hacerlo, es crucial en la historia. bueno sé que se preguntan qué es lo que pasa con nuestro adorable huroncito, pero es que aaaaaaagh, quiero que sufra.

See you, hasta la próxima, de verdad continuaré lo antes posible con esta historia que abandoné por un poco de tiempo (mucho más bien ._.) pero la inspiración volvió.

Feliz año nuevo, btw C: