Hola! Aquí esta el tan esperado duelo, a ver que os parece. Estoy muy contenta, porque...hemos llegado al review 100 en tres capitulos! Es genial, tenia miedo que la continuación no os gustara, pero por el momento va bien, intentaré seguir el nivel e incluso aumentarlo.
Muchísimas gracias a:
Tanit: Hola! Jejeje, te gusta verlos dolidos? Yo es que los veo así, seria imposible que estuvieran bien, vamos así lo veo yo. Quieres leer el duelo? Pues venga no te entretengo más, disfruta, cuídate!
Joysherm: Hola! Muchísimas gracias! Supongo que Volví y Always on my mind son mis mejores fic pero porque me encanta escribirlos, me divierto muchísimo, y eso se refleja. No te preocupes, se que es eso de no tener tiempo, pero mientras sigas leyendo y de vez en cuando tengas 5 minutos me des un toque, me conformo. Cuídate!
Hikaru Itsuko: Hola! Que tal? El final del tres? Mmm, bueno era triste pero tanto como para llorar...Muchas gracias, aquí esta el duelo, a ver que te parece. Nos vemos!
Black sophia: Hola! Jejeje, otra para el club Amo a Sirius, que hombre, aunque remus no se queda atrás. La verdad que lo de Mall0s tiene merito. Sigo, un beso!
Miranda Evans: Aquí esta el duelo, espero que te guste. Un beso!
Mar-Lupin: Buenas! Muchas gracias, te leíste todo Volví en una semana? Ufff. Jejje, si, fui muy cruel matando a James pero es que la historia estaba pensada de esa manera. En este capitulo esta el luego, Snape humillado...mmm...ya veremos tendrás que leer para descubrirlo, cuídate!
AnnaTB: Hola! Ara llegiras que passa en el duel, i si, en Harry es comparta un pel arrogant, pero per aixo esta en Remus, ya veuras com en Harry no s'ho treura del cap el que li va dir. M'encanta escriure en Sirius es molt divertit. Res més ja em diras que ta semblat! Cuidat ! petons
Hermi567 : hola ! jejeje, cuantos review nena, jejeje, como estas ? hace tiempo que no hablamos...ya nos encontraremos por el msn algún día. Te los contesto todos en uno vale? A ver...jejeje nadie sabia que seguía, ni siquiera gente que cada día me lo preguntaba, solo lo sabían mis dos redactoras, que son las que me alentaron (para no decir obligaron) a subirlo. La mayoría de gente se enteró por un review o porque se lo dije cuando ya estaba en la pagina. Una sorpresita. Jejeje. El duelo...este esperado duelo, jeje, ahora lo leerás ya me dirás que te parece. Me alegro que leas los fics de eva y crisy, son muy muy buenos. Nada más espero otro review eh! Jejeje cuídate! Y ya hablamos!
Luna duSolei: Hola! Como me va a molestar? Un honor! Supongo que este es el Harry que me gustaría que fuera, al de la historia real lo encuentro un poco soso, pero también es comprensible, aquí tiene a Sirius y a Remus y antes tenia a James que lo han espabilado. Nada más, cuídate y espero que te guste el capitulo!
Kala: Hola! Ya te agregué, a ver si coincidimos algun día. Nos vemos!
Ginger: Hola! Subo! A ver, te traduzco el titulo, ok? Jejej "Sabes que este chico no quiere luchar" kiza ahora no entiendes el porque pero ya lo veras. Me hacia gracias poner a Sirius lector del SDLA, jejeje mira es una gran imagen mental imaginar a Sirius leyendo a ver que hace Aragorn. Yo si he leído el hobbit, aunque lo hice después del SDLA y no me gustó mucho, no creo que Sirius lo lea, pero la trilogía me encantó a mi y a Sirius también por lo que ves. Pues nada chica, nos vemos, a ver que te parece el duelo. Un beso!
Lizzyblack: Hola! No te parece tierno cuando recuerdan a James? Lo que ocurrirá en el duelo tendrás que leerlo, no pienso delatarme. Un beso!
Squall Lionhart1: Hola! Aquí esta el Nuevo cap! ejeje a ver si te gusta el duelo! No soy cruel! Bye!
Grim Black: jejej, Hola! Ei que los caps no son cortos! Jeje, bueno un poco si, jejej. Nos vemos!
Galatea-pola: Buenas! Leiste el fic de evix? Jejej es genial, me encanta esa historia y que voy a decir de la autora, jejeje, una de mis redactoras. Pero bueno...Me encantan Sirius y Remus, son tan divertidos a la hora de escribir, jejej me dan un juego increíble. Y lo del SDLA, jjjee, es que me encanta esa historia y que Sirius lo leyera era una cosa que me venia en gana. Y lo de Dumbledore...lo siento! Jejej es que no me cae bien ese hombre, pero Harry tampoco lo odia, simplemente esta dolido. Jejej, nada mas, que vaya bien! Cuídate!
Seika: Buenas! Gracias! Me alegro que te gustara volví, espero que esta te guste lo mismo. Nos vemos!
The angel of the dreams: Hola! Yo estoy muy bien, y tu? Siii, yo también lo extraño (pk tuve que matarlo?) jejeje aquí tienes el duelo, nos vemos!
Moonlight: Hola! No era tan triste esa escena, solo era...melancólica. Jejeje. Ya veremos que pasa en el duelo. Les daré las gracias a mis redactoras de tu parte. Cuídate!
HermioneGranger91: Hola! Que tal los exámenes? Me alegro que te gustara. Cuídate!
HermiArwenpotter: Hola! Te ha gustado que Sirius lea el SDLA? Lo tenia pensado hace tiempo pero no me atrevía a meterlo, pero mira, al final me dio por ahí. Muchas gracias! Bye!
Ana Black: Buenas! Jejeej, os ha gustado lo de Sirius friki del SDLA, jejej, me encanta Faramir a mi también, aishhhh. Pues creo que a Sirius le gustaran las tres, jejej, conociéndolo, jejej, pero a mi particularmente me gusta Eowyn, me gusta que sea una mujer que kiere luchar. Ahora leerás el duelo, ya me dirás que tal. Lo de los corazón de Remus y Sirius...es algo que me estoy planteando, no lo se, ya veremos
Zeisse: Hola! Muchas gracias! Ai que agresivos estáis todos! Todos queráis incidentes! Jejej Ya veremos que pasa en el duelo, nos vemos!
Strawberry: Hola! Muchas gracias por seguir leyendo esto! Cuídate!
Jack Dawson: Hola! Gracies! Com va tot? Cuidat!
Raipotter: Gracias! Me gusto escribir esa escena del sótano, la tenia en la cabeza hacia tiempo. Ya veremos que pasa en el duelo. Cuídate!
Lucumbus: Hey! Ves como eres un publico difícil? Jejej. Eres belicoso belicoso, jejej, ai que ver. Espero tu review con impaciencia...jeje. Res mes, que vaya bien!
Looony Moony: Hola! Gracias! Me allegro que te gustara el capitulo, me cuesta horrores buscar un buen final para cada capitulo. Muchas gracias de nuevo, ya hablamos!
Amy Etchard: Buenas! Como estas? No, James no puede volver de nuevo, lo siento, yo tambien lo extraño mucho. Cuidate!
Liuny: Hola! No te gusta Yael? Jejej, vaya...a mi me gusta, es mi niña, pero es cuestión de opiniones. Bye!
Laura P.E: Hola! Aquí tienes un nuevo cap, no hace falta que lees volví de nuevo! Nos vemos!
Sami: Hola! Me alegro que te gustara! Ya veremos que pasa en el duelo. Jejeje, a ver si te gusta. Cuídate!
Xan-Chan: Hola! Muchas gracias! Te gusto volví? Nos vemos!
Esto es todo, espero que os guste!
Capitulo 4: You know that boy don't want a fight
-Sirius ¿puedo pasar?
-Ajá – contestó una voz un poco ausentemente, más por inercia que porque realmente había escuchado la pregunta.
Era ya bastante tarde, más de las 2 de la madrugada y Sirius estaba realmente metido en la historia que estaba leyendo. Prácticamente había devorado el libro, en menos de 15 días había leído la trilogía más famosa de la literatura fantástica muggle y ahora que llegaba al climax de la historia estaba sentando en la cama, con la espalda apoyada en el respaldo, leyendo vorazmente. Por eso no había prestado mucha atención a la petición que le había hecho su ahijado desde detrás de la puerta.
Harry entró en la habitación, con los pantalones cortos que usaba para dormir, el pelo totalmente revuelto y parecía nervioso. Se acercó a la cama de su padrino y se tumbó en ella observando la cara del animago que no le había mirado en todo el rato.
-Al final Frodo muere – le dijo.
¿Qué? – gritó Sirius echando una mirada asesina a su ahijado.
-Es broma, es broma – se defendió rápidamente alzando las manos – no tengo ni idea de cómo acaba la historia – dijo mientras reía.
¿Y entonces cómo sabes quien es Frodo? – preguntó un poco mosca.
-Yael me ha hablado muchas veces de esta historia y se quienes son los protagonistas pero no sé que les pasa al final.
-Vale – dijo no muy convencido Sirius – pero como al final sea verdad que ese pequeño hobbit muere te vas a enterar.
¿Sí? Vaya, a mi me gusta que el protagonista muera al final de la historia...le da un punto inesperado ¿no crees?
-Claro, claro lo que digas maese enano –contestó todo ido Sirius dando unos golpecillos distraídos a la pierna de Harry mientras seguía con su lectura.
-Sirius, necesito hablar contigo – admitió Harry.
-Dispara – contestó Sirius mientras fruncía el entrecejo al leer el lance del libro.
¡Pero me quieres mirar? – exclamó ofendido – vale, ya me harté – Harry saltó encima de su padrino, le arrebató el libro (no sin un forcejeo) y lo lanzó lejos, fuera del alcance de Sirius – y ahora escúchame - dijo sentado encima de Sirius y moviendo su dedo índice delante de la cara del animago – te estoy mintiendo, sé como acaba la historia y como no escuches a tu pobre, confundido y triste ahijado, como es tu deber de padrino, te voy a contar que le pasa a Frodo, Sam, Aragorn, Gandalf y a todos los otros¿te ha quedado claro mi bravo montaraz Sirius?
-Debí leerme la letra pequeña del contrato de padrino antes de firmarlo – murmuró con una sonrisa Sirius, Harry también rió y salió de encima de él – bueno va, en vistas que la batalla se ha complicado, te escucho. ¿Qué te pasa¿Estas nervioso por lo de mañana?
¿Sirius, tu crees que soy arrogante? – preguntó Harry apartando la mirada de su padrino.
¿Sigues con eso? Ya me lo ha contado Remus. Harry parece mentira que no lo conozcas aun. Moony siempre ha sido el sensato del grupo, el que con una simple palabra es capaz de que te des cuenta de que has estado completamente equivocado – Sirius miró con ternura como Harry jugaba con el borde de la sabana nervioso, tocado – si te ha dicho eso, pequeño, ha sido para que si mañana pierdes no te hundas, porque sabemos que te estas esforzando mucho con el entrenamiento para no defraudar el sacrificio de James, porque tienes miedo a que nosotros te echemos eso en cara. Pero en serio, no cree ni él, ni nadie que seas un arrogante. Si tu lo eres, no hay calificativo en el diccionario para definirnos a nosotros.
-No me gusta que me conozcáis tanto – susurró avergonzado a lo que Sirius rió con esa carcajada suya tan característica.
-Eres un libro abierto para mi – dijo en pose chulesca – y hablando de libros...
-Sí... – dijo con voz cansada y con un simple y grácil movimiento de la mano Harry atrajo el libro que estaba en el suelo y se lo tendió a su padrino – venga, buenas noches – dijo y se acurrucó en un lado de la cama, se cubrió con las sabanas y dio la espalda al animago – y por cierto, Aragorn se queda con Arwen.
´´´´´´
Era un día soleado y caluroso. En el cielo no había ninguna nube que pudiese paliar un poco la fuerza del astro rey. Pero ni ese maravilloso día podía alegrar un poco a una de las tres personas que estaban andando por los terrenos de la más famosa y prestigiosa escuela de magia y hechicería de toda Europa.
Harry caminaba cabizbajo, nervioso, ansioso, preocupado... no quería volver allí. Ese lugar le traía demasiados recuerdos. Parecía mentira como antes deseara con todas sus fuerza a que llegara el día donde volviera a ese viejo castillo con sus clases, sus viejos pasillos, sus lugares escondidos. Ahora todo aquello le hacía recordar que allí había vivido el día más feliz de su vida...y el más triste también.
Ahora cada una de las piedras que construían ese maravilloso lugar se le caía encima, aumentando el peso que llevaba sobre su espalda o apretándole el nudo permanente en la boca del estomago.
Y por si fuera poco, al poco rato de entrar por la puertas de roble de la entrada tendría que enfrentarse en un estúpido duelo con los mejores magos de todo el colegio. ¡Genial, bienvenido a tu nuevo curso, Harry! Se dijo con amargura.
Sirius tenía toda la razón. Harry no tenía miedo, tenía pánico a perder, a darse cuenta de que el sacrificio que había hecho su padre fuera en vano, a decepcionarlo a él, a la persona que más había querido en su vida, y a los que ahora tantos esfuerzos estaban haciendo para que lograra recuperarse de esa tremenda pérdida.
A su lado Sirius y Remus no estaba en una mejor situación que el que los dos consideraban su hijo. Tampoco tenían muchas ganas de entrar en el castillo y muchas menos presenciar el duelo que el crío tendría. Una cosas es que solo peleara contra ellos dos, que aunque eran buenos magos no eran nada del otro mundo, a que se enfrentara a Dumbledore y algún otro. ¡Genial, bienvenidos a casa! Pensaron los dos.
Iban andando los tres, más metidos en sus pensamientos que en lo que hacían cuando un grito por parte de Sirius les sacó del ensueño. Harry dirigió enseguida la mirada asustada a su padrino y lo vio tirado en el suelo con un perrazo negro encima, Fang, el perro de Hagrid, que siempre había querido mucho a Sirius, seguramente porque sentía que ese humano era de alguna manera un poco perro.
¿Qué pasa muchacho? – dijo Sirius divertido, todavía en el suelo, mientras le rascaba detrás de las orejas.
-A veces creo que se entiende mejor con los animales que con las personas – murmuró por lo bajo Remus mirando como su amigo era lamido por el enorme perro.
-Por eso me llevo genial contigo – le contestó Sirius picado poniéndose de pie con la ayuda de Harry – corre Fang, ves con Hagrid – ordenó al perro haciéndole un gesto con el brazo y pareció que Fang lo entendió porque salió corriendo de allí dirección a la cabaña del guardabosques.
-No si lo que yo diga – dijo Remus ganándose una mirada, una mala mirada de Padfoot.
Sirius ni contestó, simplemente siguió andando delante de sus dos acompañantes hasta que entraron al castillo. El gran vestíbulo les dio la bienvenida.
El colegio estaba en un profundo silencio, no había nadie por allí y cada paso que daban resonaban como si una escudería a caballo andará tras sus pasos.
¿Dónde vamos? – preguntó en un susurró Sirius parado delante de la gran escalera de mármol
-Quizá deberíamos ir al despacho de Albus, seguro que esta allí – dijo Remus y como no obtuvo ninguna opinión de desacuerdo subieron en silencio y casi de puntillas.
Harry iba por los pasillos andando como un autómata, sin fijarme en nada más que en las baldosas del suelo. No quería mirar a ningún lado, no quería pensar en nada...pero inevitablemente no pudo dejar de recordar que hacía más de un año había hecho ese mismo camino acompañado por Remus, para que Dumbledore le diera la noticia de que su padre inexplicablemente había aparecido. Parecía que hacia una eternidad de aquello, pero por otro lado solo había sido hacia un año...¿como puede el tiempo parecer tan largo y tan corto a la vez?
¿Sabes la contraseña? – escuchó que decía Sirius. Remus negó – perfecto – se quejó con amargura el animago – ¿qué hacemos¿empezamos a decir tonterías, le enviamos a Hedwig, vamos a buscar a alguien...?
Pero no hizo falta nada de eso, porque justo cuando Sirius decía la última opción, Harry se había adelantado hasta la gárgola y poniendo su mano por encima, ésta se activó dejando paso libre a la escalera de piedra automática. Ambos merodeadores se quedaron mirando impactados a Harry.
¿Cómo...? – empezó a preguntar Remus.
-Privilegios de ser heredero de uno de los fundadores del colegio – dijo con una sonrisa peligrosa y subió a la escalera. Los otros dos no tardaron en subir.
¿Y tú cómo lo sabías? – preguntó Sirius impaciente.
-Padfoot, compañero – empezó a decir Harry en tono burlesco – los días que han entado en casa mis amigos no solo me he dedicado a cometer actos impuros con mi novia, también me dediqué a estudiar en los ratos libres.
¿Cuándo?
-Cuando vosotros también estabais cometiendo esos mismos pecados – dijo justo cuando la escalera se detenía delante de la puerta – y ahora por favor¿podéis pasar vosotros primero? – preguntó ya más seriamente, su sonrisa desapareció y el brillo que habían adquirido sus ojos durante esos instantes se fue.
Remus tomo la delantera y llamó fuertemente a la puerta. Un adelante con la inconfundible voz de Dumbledore les dio el permiso.
El despacho estaba igual que siempre, incluso Remus y Sirius creían no haberlo visto nunca de diferente manera. El director estaba sentado en su butaca escribiendo en un pergamino y cuando alzo la vista y los vio esbozó una amplia y radiante sonrisa.
¡Buenas días! No os esperaba tan pronto – saludó cordialmente levantándose y fue a estrechar sus manos. Harry lo hizo fuertemente y sin apartar sus ojos de los de su director ¿cómo habéis acabado de pasar las vacaciones?
-Bien, bien, nos hemos apañado bastante bien al final – respondió educadamente Remus. La verdad es que el hombre lobo sentía en esos momentos un poco aversión hacia Albus por proponerlo a Harry ese duelo inútil. Su instinto lobuno sobresalía cuando alguien de su manada estaba en peligro.
-Como no os esperaba hasta un poco después no he mandado a llamar a los profesores hasta después de la comida, por lo que ahora si queréis podéis instalaros o hacer lo que queráis hasta la hora del almuerzo en el gran comedor ¿os va bien?
-De acuerdo Albus luego nos vemos – se despidió rápidamente Sirius al notar el mal rollo que desprendían sus compañeros.
En silencio volvieron a bajar por las escaleras de piedras y cuando estuvieron abajo se miraron unos a los otros.
¿Qué hacemos? – dijo Sirius – vamos a nuestra habitación a dejar las cosas o...
-No – interrumpió Harry – no quiero ir allí, no aun como mínimo y menos antes del duelo... no estoy preparado para...bueno... – balbuceó mirando al suelo.
-Vale – dijo Sirius comprendiendo a su ahijado – ¿pues que os parece un baño relajante en el lago?
´´´´´´´
Era las cuatro de la tarde y todo estaba listo para que el duelo empezara. Los profesores habían llegado hacia un rato y ahora todos estaban preparados en una enorme sala que Dumbledore había habilitado para la ocasión.
Harry estaba junto a Remus y Sirius, que miraban fijamente al director que los miraba de vuelta, a ellos y a los recién venidos. En total 6 profesores se enfrentarían a Harry; Dumbledore, Snape, McGonagall, Flitwitch, Sirius y Remus.
-Antes de empezar es bueno que pongamos unos limites – dijo el director con voz segura – están prohibidas las maldiciones imperdonables, esto es un duelo para probar a Harry no para que ninguno de nosotros salga malherido – y miró a Harry, Sirius, y Snape, seguramente los que más ganas se tenían unos a los otros – esta sala esta hechizado para que si alguien queda o bien inconsciente o se rinde, sea transportado inmediatamente a la enfermería, donde Madam Pomfrey esta ya lista por si ocurre algo. El duelo acabará cuando solamente quede uno¿esta claro? – el resto de profesores asintieron.
Harry vio como McGonagalll no hacía cara de gustarle demasiado eso, en cambio Snape parecía bastante complacido.
-Muy bien, Harry utiliza todo tu poder, queremos ver hasta donde puedes llegar – dijo Dumbledore y con un gesto con su varita la sala cambió. En lugar de la sosa y simple sala, apareció una especie de bosque, con árboles, piedras, hoyos, donde la gente podía esconderse y multitud de obstáculos más.
Harry se encontró solo, sin Sirius y Remus a su lado.
"Perfecto – pensó – empieza la diversión!"
Lo primero que hizo fue rebelar la barrera de poder innata que se había desarrollado en él, que tanto le servía para repeler hechizos como para poder notar las vibraciones de los otros contrincantes. Esa barrera era mucho más resistente que la que se podía conjurar con un "protego" Era una barrera de la propia energía de Harry, que aparecía cuando se encontraba en peligro. Como le sucedió el primer día de entrenamiento que hizo con Sirius y Remus en el Valle. En ese momento no había sido consciente de que la poseía, pero luego había descubierto que podía utilizarla a su antojo y cuando quisiera. Era un truco realmente útil.
Notó donde se encontraban las 6 personas a las cuales tenía que derrotar. Notó una realmente poderosa, mucho más que todas las otras 5 juntas. "Dumbleodre" se dijo. Se encontraba bastante lejos de allí "seguramente quiere ver como me las apaño"
Bastante cerca de él había dos energías que conocía perfectamente "Sirius y Remus" uno a cada lado. Se conocía ya demasiado bien su estrategia de duelo como para preocuparle demasiado, luego iría a por ellos. Pero primero...sí, ese era bueno.
Con un gesto de su mano por delante de su cara, su cuerpo dejó de ser visible. Le había costado horrores lograr hacer desaparecer completamente su cuerpo con ese hechizo de invisibilidad, y aun no lo dominaba del todo, no lograba mantener el hechizo por más de un par de minutos, pero por ahora le era suficiente.
Corriendo pero curiosamente sin ocasionar ningún ruido, se dirigió hacia la fuente de poder que le quedaba más cerca y que era a la que más ganas tenía de dar su merecido.
Cuando estuvo detrás de la figura que escrutaba con sus oscuros ojos la espesura del bosque que se encontraba delante de él, Harry pasó su mano otra vez por delante de su cara, pero esta vez en sentido contrario y su cuerpo apareció nuevamente.
Con satisfacción al ver que no se había percatado de su aparición carraspeó gozando de ver como Snape se giraba lentamente hacia él con una expresión de sorpresa.
-Y usted era uno de los mejores mortifagos de Voldmemort – dijo con una gran ironía.
Pero Snape no contestó sino que a bocajarro le echó un hechizo aturdidor, que podría haberle hecho mucho daño...si no fuera porque se encontró la barrera de Harry de por medio. Cuando el rayo naranja se encontró con el invisible, pero sólido impedimento, explotó como si miles de fuegos artificiales se habían encontrado en la misma trayectoria, cegando a Snape.
-Uno menos – susurró Harry y con un simple "Stuppefy" Snape cayó al suelo inconsciente. Su cuerpo en cuestión de segundos desapareció de su vista.
Una sonrisa macabra apareció en sus labios mientras se agachaba para esconderse detrás de una piedra para observar a su segunda victima. Pero esa sonrisa le desapareció rápido porque por su mente se le apareció Remus diciéndole "Esa seguridad, esa arrogancia no me gusta"
"¡Mierda! – se recriminó – Remus tiene razón, me estoy comportando como un estúpido arrogante"
Sacudió su cabeza rápidamente para sacarse esos pensamientos porque notó como alguien se le acercaba por detrás.
Por eliminación tenía que ser o McGonagall o el profesor de encantamientos, no tenía ni idea, pero tampoco pensaba perder mucho tiempo, quería acabar con eso lo antes posible y enfrentarse a Dumbledore, el único enemigo real de todo esa pantomima. Sin darle tiempo al profesor a reaccionar, con un vaivén de su manó derecha, Harry mandó una ráfaga de viento que mandó al profesor contra un tronco y perdió la conciencia. Solo tuvo un instante para descubrir que era Flitwitch antes de que el pequeño profesor desapareciera como había hecho un rato antes Snape.
Con paso rápido Harry salió de donde estaba escondido con la intención de ir a buscar a McGonagall pero no tuvo tiempo. De reojo vio como unas hojas de su lado izquierdo se movían. Decidió seguir jugando un poco más con ellos.
Se dirigió hacia allí y reconoció el poder de Sirius. Parecía mentira que aun creyesen que iba a caer en ese trampa. Con tranquilidad se apareció detrás del arbusto donde su padrino estaba escondido, éste al verlo sonrió como diciendo " te hemos pillado", pero no sabía que al que lo habían pillado era a él. Con agilidad Harry se agachó justo cuando un rayo rojo se diría a él por la espalada, pero como Harry ya no estaba en la trayectoria, este dio en Sirius, dejándolo inconsciente. Negando con la cabeza divertido se giró y vio a Remus con la varita levantada. El truco les había salido por la culata.
Con el menor poder que podía mandar, dirigió un "desmaius" a Remus que cayó suavemente al suelo.
Vale. Su último impedimento era McGonagall. La encontró no muy lejos de allí, seguramente había estado observando como dejaba fuera de combate a sus padres.
Los hechizos que más le habían costado dominar con la magia sin varita habían sido precisamente los de transformaciones. Realmente eran complicados, pero en los últimos diez días había encontrado uno muy muy interesante y que sabía que le resultaría muy útil. Nuevamente se hizo invisible y se situó detrás de un gran árbol. Allí se hizo visible de nuevo y cogió una piedra que había por allí.
En un segundo esa pequeña piedra había crecido de tamaño y ahora era tan grande como el metro setenta y cinco de Harry. Ahora llegaba lo complicado, darle forma.
Harry cerró los ojos para concentrarse. Sabía que tenía que mejorar eso. En una batalla de verdad no podía permitirse el lujo de cerrar los ojos y desconectar del mundo exterior. Una tarea más para el curso.
Parecía mentira lo que le servia en esos momentos la teoría que su padre y Sirius le habían dado para convertirse en animago. En realidad todas las transformaciones se basaban en las mismas premisas básicas, sobretodo en las transformaciones humanas...o como en ese caso para dar aspecto humano a seres inanimados.
Abrió los ojos de repente y proyectó sus manos encima de la piedra y enseguida apareció un Harry delante de él.
Mmm, bueno quizá tenía el pelo un poco más largo y los ojos un poco más azules que los suyos, pero daría el pego.
Ahora solo tenía que esconderse, hacer un ruido y esperar a que McGonagall apareciera por ahí.
El plan salió perfecto. Después de que removiera un poco los arbustos de esa zona, McGonagall se dejó entrever por detrás de una roca y al ver su figura, había lanzado un conjuro contra ella. Pero lo que no se imaginaba era que el verdadero Harry estaba detrás suyo y que antes de que su hechizo chocara contra la piedra, la profesora ya estaba en los brazos de Harry después de un "desmaius" preciso y certero.
-Me tienes realmente impresionado Harry – escuchó la voz de Dumbledore que provenía del claro del bosque.
Lentamente caminó hacia allí. La figura del director estaba justamente en el centro, con los ojos brillantes y una sonrisa en los labios.
-Parece que los poderes de Gryffindor son verdaderamente increíbles y eso que aun no los dominas con precisión, la piedra de antes era un poco más baja que tu y se notaba que era inanimada.
Harry se situó enfrente de él, observándolo con los ojos entrecerrados, para saber con exactitud que pretendía Dumbledore.
-Tengo tiempo – dijo Harry peligrosamente
-Sí, pero quizá no tanto del que pensamos o del que nos gustaría poseer. Estas dispuesto a perder tiempo de esta en compañía de tus amigos, te ves capaz de sacrificar horas de sueño para entrenar hora tras hora, noche tras noche...
-El peor sacrificio lo hizo mi padre, yo ahora solo tengo que demostrar que ese sacrificio no fue inútil, ahora solo tengo que vengarle y estoy dispuesto a todo para devolverle el favor que me hizo, para destruir a todos aquellos que me han quitado a mi familia, a los que me han robado la poco felicidad que he conocido en mi vida.
¿Hablas solo de Voldemort?
-No – aseguró Harry – hay más gente que aunque de una forma inconsciente, también me ha hecho mucho daño.
-La venganza no es buena, Harry.
-La soledad tampoco.
En el rostro de Harry había dureza, enfado, venganza pero también se podía encontrar miedo, dolor, debilidad...sentimientos muy diferentes, antagonistas entre sí, que no hacía más que demostrar que el niño que vivió, no era más que eso, un niño, el cual le había tocado llevar el destino de todos, que intentaba llevarlo bien, con la cabeza alta pero que en el fondo estaba aterrado de no poder cumplir lo que desde su nacimiento había sido su misión, su sino.
Pero si estaba asustado no era por su final, al final y al cabo después de todo lo que durante sus escasos 16 años había tenido que vivir, la muerte no era más que un dulce final, un tranquilo descanso. No. Lo que temía era no poder realizar lo que todos esperaban de él, no poder devolverles todo el cariño, toda la esperanza depositada en su figura. Si vencía no era para asegurarse el un futuro, ni siquiera pensaba en eso, sino que quería vencer para que nadie más tuviera que vivir en su situación. Para que ningún niño tuviera que crecer sin padres, para que ninguno sufriera su perdida.
¿Quieres seguir con el duelo, Harry, o prefieres posponerlo hasta que estés completamente preparado?
Éste no contestó. No sabía que quería. Sabía que Dumbledore lo vencería, pero tampoco quería retirarse, no quería quedar como un cobarde.
De la impotencia y sin saber que hacía exactamente mandó un stuppefy a Dumbledore que ni se inmutó. Simplemente lo detuvo con un gesto de su mano haciendo desviar el hechizo contra un árbol.
-Finite Incantatem – susurró y de repente la sala volvió a su aspecto normal, sin rastro de árboles, ni de piedras.
Sin mirar atrás, Harry salió corriendo de allí, dirección desconocida.
´´´´´´
Era ya de noche cuando Harry decidió que ya era hora de dar la cara. Desde que había salido corriendo había estado paseando por el castillo, recorriendo pasillos en su forma animaga, andando, pensando en lo acontecido horas antes. Se había asustado. Había descubierto que por tener todo el poder de Godric Gryffindor es su interior aun no era tan bueno como se pensaba y en ese momento no estaba preparado para sufrir una humillación por parte de Dumbledore. Había vuelto a la tierra y de la forma más cruel.
Había paseado con la esperanza de tranquilizarse y poner en orden sus ideas, sus pensamientos aunque no había obtenido el resultado esperado. Seguía estando igual de dolido y confuso que cuando salió. Pero ahora, ya era bastante tarde y seguramente Sirius y Remus ya empezarían a preocuparse por él. Seguramente le habían dado un rato de intimidad.
Así pues, encaminó sus pasos hacía la habitación de los merodeadores, convencido de que los encontraría allí. Cuando llegó al pasillo de la habitación volvió a su forma original y se dirigió hacía el cuadro del vejete simpático que lo saludó efusivamente, contento de volver a verlo tan alto y tan fuerte. Harry no pudo evitar sonreír al oír al entrañable hombre y luego de contarle brevemente sus vacaciones Harry dijo la última contraseña que Sirius puso antes de marcharse, rogando que los merodeadores no la hubiesen cambiado aun.
-"Volveremos" – dijo y el abuelo le dejó pasar.
Tal como pensaba, tanto Sirius como Remus ya estaban ahí, el animago completamente recuperado del hechizo fallido de Remus. Pero si se pensaba que los dos le avasallarían a preguntas sobre lo que había pasado estaba equivocado, porque los dos levantaron la vista de sus libros, le sonrieron y volvieron a meterse en la lectura.
Un poco sorprendido, Harry se acercó a ellos y los miró con detenimiento¿podía ser que los hechizos les hubiesen dejado tontos?
¿Estáis bien? – preguntó buscando algo entre los iris dorados de Remus
-Sí¿por qué?
-Porque me sorprende que no me preguntéis nada.
¿Quieres que te lo preguntemos? – le dijo el hombre lobo
-Mmmm...bueno, no.
-Entonces para que preguntas – saltó Sirius – tu no quieres que te lo preguntemos y nosotros no te lo preguntamos.
Pero Harry no dijo nada más. Acababa de darse cuenta donde estaba y un alud de recuerdos llegó a su, por ese día, debilitada mente. Cogió una gran bocanada de aire, cerró los ojos y se dejó caer en el sof�, intentado que su mente quedara vacía nuevamente.
Sirius y Remus se miraron, comprendiendo perfectamente a Harry. Ellos también lo habían pasado mal cuando por la tarde habían entrado allí nuevamente y habían agradecido que en ese instante no estuviera Harry con ellos, porque los dos se habían hundido por unos momentos.
-Ven aquí pequeñajo – dijo Sirius tomando la iniciativa de la situación. Se acercó a Harry, se sentó a su lado y lo abrazó tiernamente – nos acostumbraremos a esto también, ya lo veras. Al final llevamos bastante bien el estar en el Valle de Godric, estoy seguro que esto será igual – dijo suavemente acariciando la nuca de su ahijado que había escondido su cabeza en el cuello del animago.
-Claro que sí – intervino Remus sentándose al otro lado de Harry mientras le pasaba la mano por la espalda para tranquilizarlo – los tres juntos lo superaremos.
´´´´´´
Tomatazos? Aiii que miedo tengo! Espero vuestras opiniones, cuidaros! Bye!
