Sentimientos Encontrados
Capítulo 3: Esperados visitantes.
Después de caminar un buen rato, llegaron por fin a su destino: la mansión de la colina. No había cambiado casi nada: el verdor del jardín, el óxido de los barrotes de la puerta, las bellas vistas de los alrededores, todo parecía detenido en el tiempo con el propósito de su regreso. También para algunos de sus camaradas era un paisaje nostálgico, mientras que para otros era una nueva escena digna de ver. Ninjin, Piiman y Tamanegi apresuraron a su capitán a tocar el timbre de la puerta, y Usopp, aún intranquilo sobre su reencuentro con ella, dudo un poco antes de por fin decidirse a presionarlo. Más que por valor propio, lo presionó por amenaza de Sanji, quien permanecía impaciente por conocer a la tal señorita Kaya de una vez por todas, después de haber escuchado mil y una historias sobre ella por el camino.
Ante el sonar del timbre, el mayordomo Merry se disponía en camino hacia la puerta, sin embargo, la señorita insistió en ir ella a atenderla, pues cabía la posibilidad de que fuera uno de los pacientes de turno regular y debido a que muchos de estos no tenían mucha paciencia para andarse con rodeos, era mejor ir ella directamente a recibirlos.
Cuando por fin ejecutó la tarea y frente a la puerta abierta no vio al predeterminado paciente, sino a la figura que tanto estuvo esperando todos estos años, su mayor y querido amigo. Su mente quedó en blanco y no pudo evitar las lágrimas que salieron desde lo más profundo de sus sentimientos, preocupando así a Usopp y a los demás compañeros. Sin darle tiempo a Usopp para consolarla o preguntarle qué le pasaba, Sanji le estampó una patada y lo hizo chocar contra la pared.
Sanji-¡NARIZOTAS!¡QUÉ DIABLOS LE HICISTE A ESTA DULCE SEÑORITA PARA QUE ESTE LLORANDO NADA MÁS VERTE!
Usopp-¡YO NO LE HE HECHO NADA Y YA DEJA DE GOLPEARME A LA MÁS MÍNIMA OPORTUNIDAD!
Kaya-Esa voz...Sin duda...es Usopp-san...
Kaya, quien creía haber sido poseída por su propia añoranza de verlo a él y estaba presenciando una dulce y cruel ilusión, confirmó después del golpe de Sanji, con la voz de Usopp, que esto no era ningún sueño, delirio, visión o espejismo; era el único y real, su valiente amigo mentiroso, quien se presentaba nuevamente frente a ella después de tanto tiempo. Al saber esto, no resistió sus deseos y sin pensarlo ni una vez, corrió y le abrazó con toda su fuerza.
A pesar de su sorpresa inicial, Usopp no la apartó, pensaba que para ella era una reacción aceptable, pues se reunía con un viejo amigo, cuya promesa de reencuentro creía ya nula con el pasar de todos esos años y al ver que esta se cumplía por fin, era imposible evitar que sus emociones se desbordaran.
En su pecho, Kaya siguió llorando, entremezclando su tristeza, alegría, dolor y alivio, mientras en sus intentos fallidos por gritar, terminaba casi susurrando sin aliento frases como: ¨me alegro que estés bien¨ o ¨me tenías preocupada¨. Olvidando completamente las razones por las que temía a su reunión con ella, Usopp se sintió feliz por el simple hecho de que ella se preocupara por él hasta tal punto y para tratar de disminuir un poco aquellas lágrimas, acarició suavemente el hermoso cabello rubio de esta. Al poco segundo, sintió sobre sí una serie de miradas por parte de todo el público, cuyo mensaje no era otro más que: ¨ ¿Y AÚN ASÍ DICES QUE NO ES TU NOVIA? ¨ y sin poder negarlo, debido a su actual situación, toleró su propia pena por alrededor de un minuto, cuando Kaya, por fin percatándose de lo que había hecho, se apartó de él algo sonrojada. Para pasar por alto lo que acababan todos de presenciar, Kaya se dirigió a Luffy, Zoro y Nami, para agradecerles una vez más por salvar la villa. Y les invitó junto a los demás a pasar a la mansión para conversar tranquilamente. Allí en la sala, fueron bienvenidos por la servidumbre de la mansión, quienes en seguida empezaron a preparar un banquete; hoy tendrían fiesta, esta misma noche celebrarían la llegada de sus tan esperados visitantes. Sanji se infiltró en la cocina para trabajar junto a los demás cocineros e insistió personalmente en elaborar la comida de la señorita, mientras que los demás permanecieron en la sala y de uno en uno, se fueron presentando formalmente. Con el pasar de cada integrante era una nueva sorpresa, cada uno con sus locuras y sus insólitas personalidades. La festividad inundó hasta el más mínimo lugar de la mansión. Cubriéndose con los más cálidos colores, todo parecía haber cobrado vida, parecía una pura fantasía, pero no lo era.
Entre tanta diversión y bullicio, Usopp no podía cumplir su cometido inicial de hablar con Kaya sobre sus aventuras. Puede que esta noche no pudiera ser solo para él, pero eso no importaba, siempre y cuando ella estuviera satisfecha, y sí que lo estaba. Por el momento no había de que preocuparse, no es como si se fueran a ir al día siguiente, así que tenía tiempo más que suficiente para hablar con ella. De entre los múltiples sonidos, comenzó a sonar la fina música de un violín; era Brook, quien les deleitaba con la interpretación de la canción pirata: ¨El sake de Binks¨.
Brook-La mejor música para la mejor velada, Yohohoho.
Sin duda, e interpretada por el mejor músico del mundo, como era de esperarse de nuestro Soul King: Brook. Seguro que muchos de los sirvientes no se esperarían esa digna habilidad de parte de un esqueleto parlante; sobre todo después del asombro inicial que todos sufrieron tras la vista de este inusual integrante de los Sombreros de Paja. ¡Kaya incluso casi se desmaya cuando este se presentó! Sin embargo, dejó todo miedo y se rió de sus bromas como cualquiera de los demás integrantes de la tripulación. Ahora, atraídos por la magia de la música, muchos de los visitantes y sirvientes de la mansión, tomaron el centro de la pista de baile como diversión de la noche. Kaya tenía muchas ganas de salir a bailar, pero no tenía la suficiente confianza en sí misma para ello, además, se le hacía muy difícil escoger a su acompañante de entre todos los hombres de la fiesta. En realidad, ella ya tenía a alguien en mente, no obstante, no creía que funcionaría, por lo que se mantuvo silente sobre su silla. Al verla medio cabizbaja, Usopp pensó que quizás toda esta algarabía la estaba inquietando, después de todo, Kaya era una señorita de clase alta, quien estaba más acostumbrada a los tranquilos bailes sociales que al bullicioso festejar que caracterizaba a los Sombreros de Paja. Se hallaba indeciso. Si cometía alguna molestia contra ella, nunca se lo perdonaría a sí mismo, por lo que dudaba sobre ir a su lado. De repente, un pequeño empujón le hizo dejar de pensar.
Sanji-Deja de ser un cobarde e invítala a bailar antes de que lo haga yo, Usopp.
Las palabras de Sanji le molestaron un poco, pero sabiendo que este tenía razón, abandonó su puesto y se dirigió hacia ella. Una vez más, frente a frente, sintió que sus miedos le devoraban y con extremado nerviosismo, le tendió la mano.
Usopp-E-Esto... ¿B-Bailamos?...
No pudo evitar tartamudear y mucho menos pudo evitar preocuparse por lo que ella pensaría sobre él en ese momento, sobre todo con la fulminante mirada de todos sobre ellos dos nuevamente. ¿Cuántas veces había pasado lo mismo en este día? Kaya no sabía que hacer, se encontraba ante una situación completamente inesperada para ella. Sin embargo, sus ansias fueron mayores que cualquier otro sentimiento y le dio la mano aceptación a la invitación.
Kaya-Encantada.
Medio sonrojada, le siguió tímidamente hasta el centro de la pista, donde empezaron a bailar a la par de una suave sonata que empezaba a tocar el magistral músico.
Sanji-(Muy oportuno Brook, ¿habrá hecho eso a posta?)
Más juntos que nunca por culpa del baile, sintieron el calor del otro directamente en su piel y a causa de la timidez de cada uno, el baile les resultó un poco torpe. Pero, solo por unos instantes, se olvidaron de su retraimiento y disfrutaron del momento tal y como si en aquella sala estuvieran los dos solos, encerrados en un tiempo y espacio completamente diferente, solo con el objetivo de disfrutar de su sincera y mutua compañía. Dentro de sus mentes resonó el mismo deseo:
¨Desearía que este momento durara para siempre¨
