N/A: Este es uno de mis drabbles favoritos C:


Día 4: Árbol de Navidad.

Jim se ha despertado con más energía de la común. Esta muy contento y tu no tienes idea porque. La noche pasada solo dormitaron un rato en el sillón y luego lo fuiste a dejar a su habitación para que durmiese cómodamente. Aunque lo que no sabes es que se despertó a mitad de noche y al no conseguir dormir se ingenio el ver la televisión sin despertarte. A veces crees que es como ver a Jim de pequeño, mostrando los atisbos de su inteligencia en ese estado; es como recuperar la inocencia del menor a causa de una tragedia que el mismo originó.

Esta sacudiéndote lo más fuerte que sus brazos aun débiles por la estancia en el hospital le permiten. Arrugas el entrecejo y lo miras con los ojos entreabiertos. Son las 9:34 de la mañana según tu reloj de mesa y piensas que es bastante tarde para ti, ya que tienes una rutina mas…"madrugadora".

Lo observas aun con el sueño en el cuerpo. Sus cabellos revueltos y la ligera barba de dos días, sus ojos cansados por no haber dormido pero aun así esa sonrisa radiante en sus labios. La recuerdas antes de la caída. Eran escasas pero te las regalaba a ti, cuando estaban en la intimidad de su hogar compartiendo un buen juego de ajedrez con una copa de vino en las manos. No eran nada más que amigos, compañeros, criminales pero se tenían el uno al otro. Tu lo tenias a el para amarlo en secreto y serle fiel de por vida.

Suspiras y detienes el movimiento de sus brazos sobre ti. Te aclaras la garganta áspera y le observas- ¿Qué sucede Jim?- Murmuras y él no sabe por donde empezar a explicar lo que quiere hacer.

-Árbol- Te menciona a primeras y tu no captas su idea- Navidad, quiero un árbol navidad- Te menciona mientras sus ojos brillan ante la idea. No sabes de donde la ha sacado y no sabes que es peor, un criminal consultor loco o uno sin memoria y con un complejo de niño pequeño.

-¿Para que quieres un árbol de navidad Jim, no celebramos navidad, recuerdas?-Le indicas soltando sus brazos y restregando tu rostro con las manos para desperezarte. Te sientas en la cama y rascas tu estomago desnudo.

-Pero en la tele dijeron, y ellos se veían felices y tenían un árbol navidad.-Te explica con toda la solemnidad posible. Se cruza de brazos y te mira con esos ojos altivos, que ahora se ven tan infantiles y suaves.

-Ambos odiamos la navidad Jim- Argumentas. No quieres celebrar una festividad a la cual no le encuentras gracia alguna. Es mas, odias Diciembre con todo tu ser, te parece el mes mas deprimente del año, porque todo el mundo finge falsedad y una alegría que la segunda semana de Enero y el resto del año desaparecerá.

-Yo no- Te mira extrañado e intenta hacer un puchero. Te acaricia con sus manos frías los brazos y juguetea con la pata de tigre tatuada en tu hombro izquierdo.-Yo quiero árbol navidad, ¿podemos Seb?- Aprieta los labios en la mueca mas adorable que hayas visto en tu vida y algo se derrite en tu interior. No hay nada en este mundo que le puedas negar a ese hombre, desde un árbol de navidad hasta su propia muerte. Asientes suavemente y escuchas el chillido alegre que profesa.

Al parecer, este año tendrán un árbol navidad.