INSPECCIÓN
By: Lavi*
Bueno, prometí triple actualización, así que aquí esta la segunda. El capítulo cuatro de Inspección.
Sé que quizá es un tanto tarde, pero igual responderé a sus cometarios.
angefouetbeau: Me alegra que te guste tanto! Sé que tardo horrores en actualizar, pero es que la verdad este capi me costó lo suyo. Ryohei es, para mi, el personaje mas dificil de manejar. Y si, Gokudera tiene muy mala suerte, sobre todo en mis fics. Gracias por tu comentario y por leer, ojalá sigas dándote una vuelta por aquí aunque me tome mi tiempo en terminarlo.
Yui-3000: Holas! Es muy groovy encontrarme un comentario tuyo en cada una de mis historias. Me alegra que te gustara el capi anterior y espero que este no te decepcione, Ryohei es todo un reto u.ú. Al final si me tardé actualizando, sorry! Pero la proxima no tardaré tanto, lo prometo!En serio, gracias por leer y todos tus comentarios!
xOgnAdOrA: Nas! Que padre que te guste! Descuida, aunque a veces me tarde en actualizar no dejare de escribirlo, de que termina termina, eso puedes jurarlo xP Como ya le avance un poco a los siguientes capis estoy segura que no tardare en subir el otro, pero tampoco prometo hacerlo mañana o en tres días. Es cosa de inspiración y tiempo, ya se verá. Por otro lado, espero que te guste el final de este capi. La siguiente casa será un tanto interesante. Gracias por leer y comentar!
dotachin: Yaho! Tus comentarios me ayudan bastante! En serio, es genial encontrarlos aqui y en otros de mis trabajos. Por otro lado, me gusta que esto también te guste x] En cuanto a En el Futuro, recién subí los capitulos 16 y 17. Hoy actualizo el 18! Gracias por seguir leyendo y tenerme paciencia con esto de mis tardanzas para actualizar. Sí! En mayo En el Futuro cumple un añote! Espero sigas por aqui acompañandome en mis desvarios y locuras fujoshis. Ojalá te guste este capi. Gracias por leer y comentar!
KHR es propiedad de Amano, yo no gano nada con esto. Me disculpo por cualquier error aquí y abajo.
Capítulo 4. La casa del Sol.
Las calles se encontraban tranquilas para ser pasado el medio día. El auto que los llevaba circulaba sin problemas por las Avenidas de Namimori. Dominic seguía anotando cosas en su cuaderno y no dejaba de ver la ventanilla, al parecer bastante impaciente.
Pasaron unos cuantos minutos más y el transporte se detuvo en frente de una hermosa construcción de dos plantas, con un jardín bastante bien cuidado. Tsuna bajó seguido del arcobaleno y el inspector y los tres atravesaron la floresta hasta la puerta de roble.
Dos toques y de inmediato la puerta se abrió.
_¡Tsu-kun!_ La joven de cabello castaño sonrió luminosamente al reconocer al chico y se lanzó encima de él en un abrazo. El capo se sorprendió bastante ante el inesperado encuentro, pero devolvió el gesto de inmediato.
_¡Kyoko-chan!_ Saludó sonriendo bobaliconamente _Hacía bastante tiempo_
Y no era broma, tenían un par de meses sin verse debido a que la chica se había ido de luna de miel. Su marido debía estar dentro también, supuso. Eso le causo una mala sensación en la boca del estomago y no precisamente por celos.
Observó a la sonriente chica. Con el vestido azul hasta la pantorrilla sujeto con una cinta bajo el busto. Un suetercito blanco y el cabello castaño suelto, ahora bastante largo. Definitivamente era la chica mas linda que hubiera conocido, se confirmó.
Un carraspeo atrajo su atención y recordó el motivo de su visita. Kyoko miró curiosa por sobre su hombro al hombre que se alzaba detrás.
_¡Io, Kyoko!_ Saludó Reborn a la chica, ignorando al inspector.
_Reborn-chan_ Dijo emocionada mientras le tomaba en brazos.
_Kyoko-chan, ¿está Onii-san?_ La joven le miró con sus brillantes y curiosos ojos. Luego asintió sonriendo y haciéndose a un lado para dejarlo pasar.
Desde que descubrieran todo lo relacionado con la mafia y su relación con la misma, se habían vuelto enormemente comprensivas respecto al tema. Haru también sabía distinguir los momentos convenientes para integrarse o no a las reuniones y platicas.
Ambos entraron seguidos de la muchacha quien aún cargaba al arcobaleno. Reborn parecía bastante cómodo en el puesto. Tsuna suspiró pensando que había dejado una grandiosa oportunidad de hablar con la chica, pero ahora era más importante deshacerse del inspector.
_¿Quien era?_ Se escuchó desde el pasillo al final del recibidor y el estomago de Tsuna volvió a revolverse.
_Tsu-kun busca a mi hermano_ Contestó la chica a su, ahora, esposo.
Sawada soltó una risilla nerviosa y luego alzó el rostro topándose con la rubia melena.
_Hola, Belphegor_ Saludó bastante incomodo _Hacía tiempo que no te veía_ El Varia pareció fruncir el ceño con curiosidad –la verdad que no podía asegurarlo con aquel flequillo imposible- y luego se encogió de hombros.
Kyoko soltó una risilla cristalina y caminó hasta su consorte.
_Saldré a dar una vuelta y de paso iré a ver si encuentro a Haru-chan_ Le dijo y luego grito a su hermano desde ahí en dirección a la cocina _Nos vemos luego, Tsu-kun_ Y dándole un beso en la mejilla al rubio y al capo, dejo al arcobaleno en el suelo, tomó su bolso y salió a la calle.
Todos la observaron irse en un incómodo mutismo. Tsuna aun no asimilaba el matrimonio de esos dos. Había sido lo más increíble que había experimentado nunca –bueno, no lo más increíble, pero estaba bastante cerca de serlo-. Y aunque no podía asegurar de donde había surgido el amor entre ellos, ver a la chica tan feliz le daba cierto toque de resignación al capo.
_¡Sawada! ¡Hola al extremo!_ Gritó el Sol asomando la cabeza por el pasillo _¿Que ocurre?_ Cuestionó un tanto menos efusivo al ver el nerviosismo en el castaño y al otro hombre haciendo anotaciones en un cuaderno.
_Hola Onii-san_ Saludó tratando de enfocar su atención en el capo y no en el sádico rubio que observaba todo cómodamente recargado en el marco _No tuve tiempo de avisarte, pero se trata de una inspección por parte de los altos mandos_ Señaló con la cabeza al hombre tras él.
_¡Oh! ¡Cabeza de pulpo me llamó para decirme algo de eso, pero no entendí nada!_ Soltó una carcajada divertido con la situación.
Bastante predecible, pensó el capo un tanto desanimado al ver al Sol tan relajado.
_Mera rutina_ Dijo de repente Dominic acercándose al Guardián _Mi nombre es Dominic, estoy a cargo del reporte y la inspección_
Ryohei observó la mano extendida hacia él con un poco de desconfianza al inicio, pero al final volvió a sonreír y le devolvió el saludo.
_Ahora mismo estaba lavando la vajilla_ Informó el Sol indicándoles que le siguieran hasta la cocina.
Dominic atendió el gesto y caminó tras él de inmediato. Tsuna dudó por un momento, pero al final soltó un enorme suspiró y se encaminó en la misma dirección. Al pasar junto a Belphegor, éste sonrió con malicia y el capo tuvo que reprimir un indigno Hii que se le atoró en la garganta.
_¿Cómo están las cosas por Italia, Bel?_ Cuestionó entonces Reborn caminando hasta ellos, para luego saltar sobre el hombro del castaño.
_La última vez que hablé con el Capitán todo iba de maravilla_ Respondió sonriente _El Jefe volvió a destruir parte del castillo porque sus sábanas eran de un color diferente shi shi shi shi_
¡¿De nuevo?, Tsuna cerró los ojos bastante frustrado. La mayor parte de los gastos se iban en las reparaciones del Castillo Varia y en las hechas en la Mansión Vongola –Lambo y Gokudera en el mismo sitio aún no era recomendable-.
_¿Y que tal tu luna de miel?_ Volvió a preguntar Reborn.
Bel dejó de reír. Enserió un poco sus facciones y luego se encogió de hombros, sin responder.
_No te metas en eso_ Alegó _Yo también voy a salir_ Y caminó hasta la puerta para luego abandonar la casa.
Ambos le miraron irse y luego el arcobaleno sonrió.
_¿Lo hiciste a propósito?_ Cuestionó el capo reanudando la marcha a la cocina.
_Mientras menos gente ronde por aquí, menos problemas_ Se excusó.
Tsuna asintió, por primera vez, convencido de lo mismo con el bebé y alcanzó a los otros hombres en la cocina.
_He notado que ninguno de ustedes tiene personal de servicio, a excepción de la Mansión principal_ Comentaba Dominic al Sol quien entusiasmado lavaba el resto de la vajilla.
_¿Personal de servicio?_
_Sirvientas_ Especificó _Como Guardián Vongola es un tanto denigrante hacer las labores del hogar por usted mismo_ Se reacomodó los anteojos y volvió a las anotaciones.
Ryohei detuvo su trabajo y se giró hacia el hombre.
_¡Por supuesto que no!_ Respondió alzando el puño lleno de espuma y ocasionando que algunas volutas de la misma volaran por la habitación _La base del entrenamiento y la fuerza es cuidarse por uno mismo_ Un brillo en su mirada acompaño al puño en alto _¡No puedo llamarme hombre sino soy capaz de hacer la colada!_
Tsuna sudó frio y rio nerviosamente al escuchar eso último mientras entraba a la habitación. Dominic tensó los hombros ante la indirecta y se reajustó los anteojos de nuevo.
_Daré una vuelta por la casa, sino es molestia_
Ryohei bajó de su nube de entrenamiento y le regaló un asentimiento al hombre. Tsuna se acercó al Sol y comenzaron una charla, mientras tanto, Reborn bajó de un salto y siguió serio al inspector.
_Lo sé, se ve más linda que nunca_ Concordó el mayor con el comentario del capo _Al principio no estaba seguro, pero como hermano mayor debo aceptarlo_ Se cruzó de brazos y ladeó el rostro _¡Están enamorados al extremo!_
Tsuna rio y luego se acercó a él en tono confidencial.
_Tan enamorados como Onii-san, ¿cierto?_
Y el Sol enmudeció mientras se coloraba enormemente.
_¡Detente Sawada!_ Gritó de pronto agitando las manos _¡Eso no viene al caso!_
Y Tsuna retrocedió prudentemente bajo amenaza de ser accidentalmente golpeado. Sonrió un tanto feliz de que Ryohei apoyara a Kyoko en su relación y, más que nunca, se dijo que el anillo en el dedo anular de su Guardián se veía realmente brillante.
Aun recordaba la escena de hacía un par de años. Tsuna y sus dos mejores amigos caminaban por el distrito comercial tratando de olvidarse por un momento de sus responsabilidades –que dicho sea de paso eran casi nulas- y se habían topado con una escena bastante peculiar.
Ryohei había pasado corriendo a un lado suyo sin apenas notarlos y al llevar tanta prisa no había podido evitar ser golpeado por la puerta de uno de los locales que se abrió de golpe. Del mismo local, que resultó ser donde Kyoko y Haru compraban pasteles, salían la primera y su mejor amiga Hana.
Antes de que Kyoko pudiera siquiera preguntarle a su hermano si se encontraba bien, éste había brincado como resorte y con las mejillas todas rojas se había puesto de pie para gritar a todo pulmón "¡Me gustas al extremo! ¡Sal conmigo por favor!".
Contra todo pronostico y ante la sorpresa de los presentes. Hana no lo había golpeado ni había huido avergonzada como hiciera Kyoko con Tsuna alguna vez en el instituto. Sólo había agachado el rostro sonrojada y asintió muy lentamente.
La chica seguía con su lema de no andar con hombres inmaduros y había logrado que Ryohei pensara en otras cosas aparte del entrenamiento. La relación entre ellos había terminado en el matrimonio y ahora mismo ella terminaba sus estudios en América.
Las cosas para todos habían cambiado bastante, pero mirando a Ryohei gesticular exageradamente como era habitual en él no pudo evitar alegrarse de que en el fondo sus amigos seguían siendo sus amigos no importaba el tiempo que pasase.
Mientras tanto Dominic recorría las habitaciones anotando cosas en su libreta y siendo seguido de cerca por el arcobaleno.
El supervisor hizo una parada especial en la habitación que solía pertenecer a Kyoko y revisó bastantes cosas mientras hacia más anotaciones. Luego pasó a la habitación del Sol y su vista se posó por bastante rato en una de las fotografías al lado de la cama.
En ella, Ryohei y Hana sonreían mientras miraban a la cámara, tomados de la mano.
El hombre frunció el entrecejo y luego salió de la habitación. El arcobaleno esperó un momento y luego miró hacia la ventana del mismo cuarto.
_¿Has hecho lo que te pedí?_ Preguntó a nadie en particular. Hubo unos segundos de silencio y luego sólo asintió sonriente.
_¿Voy a recibir algo a cambio de esto?_ Se escuchó la voz de alguien, justo antes de que el bebé saliera con rumbo al pasillo para seguir al inspector.
Reborn se encogió de hombros y luego sólo asintió.
_Ya me encargaré que Tsuna te recompense_ y luego salió de allí.
En la planta de abajo Tsuna sintió un escalofrío realmente fuerte.
_¿Ocurre algo, Sawada?_ Preguntó el Sol al verlo detenerse y notar su estremecimiento.
Ambos habían dejado al otro recorrer la casa a sus anchas, después de todo, Ryohei no tenía nada que ocultar. Y entre los dos estaban terminando de lavar y secar l vajilla.
_No_ Respondió el castaño un tanto cabizbajo.
Seguro Reborn está planeando una de las suyas, se dijo. Ryohei se encogió de hombros y ambos se dispusieron a continuar con su labor cuando un enorme estruendo los alertó.
De inmediato corrieron a la planta alta, de donde venía el ruido, y su sorpresa fue grande al encontrarse una enorme colección de artefactos regados por el pasillo.
_¿Qué es eso?_ Cuestionó Tsuna al observar algo en particular que le llamó la atención entre toda la montaña de cachivaches regados y esta vez no reprimió el Hiii seguido de un sonoro Kyaa cuando reconoció el extraño objeto como la mano del inspector.
Se apresuró a auxiliarle mientras lanzaba las cosas de encima del hombre a cualquier otro lado. Esperaba que estuviera vivo y no se hubiera ahogado.
_¡No!_ Gritó Ryohei aterrorizado al ver su gran esfuerzo regado por el pasillo _¡Tarde toda la mañana recogiendo eso!_ Se quejó.
_¡Onii-san!_ Rezongó Tsuna _¡Ven y ayúdame!_
Reborn observaba todo desde el otro extremo del pasillo. Uno de los objetos que Tsuna trataba de quitar rodó hasta sus pies.
_¿No es esto un guante de box?_ Preguntó mientras lo recogía.
Ambos chicos le observaron deteniendo cada uno sus arranques de nervios. Fue entonces que el capo se percato que todo lo que estaba allí regado eran objetos para entrenamiento.
_¿Onii-san?_ Preguntó al mayor.
_Es que Hana dijo que debíamos tener una habitación extra, para cuando vinieran visitas y por lo de Kyoko_ Se explicó mientras se sonrojaba de nuevo, extrañamente bajando la voz _¡Pero me olvidé de ello por el entrenamiento y luego no sabía que hacer con todo eso!_ Gritó de pronto, como rememorando la escena _¡Y ella regresa hoy de América!_ Se llevó las manos a la cabeza revolviéndose los cabellos _¡Tenía que hacer algo al extremo!_
Tsuna rio nerviosamente, flojo. Al parecer su único y brillante plan había sido amontonarlo todo en el armario del pasillo. No era difícil imaginar que el inspector había sido aplastado por esa avalancha de cosas al abrir la puerta.
La mano que Tsuna sostenía entre las suyas –había estado tirando de él para desenterrarlo- se movió ligeramente. El capo entonces recordó que había un hombre que rescatar de debajo de aquella montaña de un metro de altura.
Ryohei comprendió también y entre ambos lograron sacar al hombre de allí, quien parecía aturdido pero no inconsciente.
_Descuida Ryohei_ Dijo Reborn sonriendo macabramente _Tsuna te ayudará a guardarlo todo de nuevo_
_¡¿Eh?_ Se quejó el aludido _¡¿Por qué yo?_
_Es tu deber como Jefe_
_¡Gracias Sawada!_ Sonriente le pasó una mano por los hombros _¡Eres el mejor hombre al extremo!_
Y luego de que Tsuna lloriqueara y llevaran al inspector a reposar en los sillones de la sala. Capo y Guardián se pusieron a la labor de recoger el desastre del segundo piso de forma ordenada, esta vez.
Para cuando terminaron casi daban las tres de la tarde. Tsunayoshi se reunió con el inspector quien, con mejor aspecto, le urgió para ir a con el siguiente Guardián.
Ryohei se despidió de ellos hablado sobre lo maravilloso que había sido entrenarse mientras hacían las labores del hogar y algo que terminaba en extremo. Al salir al jardín Kyoko venía entrando con una muy sonriente Haru.
_¡Tsuna-san!_ Saludó la chica _Kyoko y yo haremos una reunión esta noche_ Informó regalándole un beso en la mejilla _¡Los esperamos!_
El capo asintió sabiendo que ahora mismo estaba medido de tiempo y lamentándolo enormemente. Llegaron hasta el auto que los había estado llevando y Sawada no pudo evitar que un aura negativa lo rodeara al descubrir dos neumáticos desinflados. La causa: cerca de siete cuchillos que era fácil reconocer.
Así, luego de unos minutos, que un nuevo auto llegara y la calle donde vivía el Sol desapareciera a la vista, Tsuna respiró bastante resignado mientras observaba al inspector anotar mas cosas en su libreta.
La bandita en el rostro del hombre se había duplicado y la tercera etapa de la inspección llegaba a su fin. Ahora quedaba ver ¿A casa de quién irían ahora?
Y la respuesta llegó en forma de una bolita suave y de color amarillo que se colaba dentro del auto por la ventanilla y volaba hasta el regazo del capo. Una nota atada a su cuello y Tsuna supo que mejor era ir a lo más complicado de una vez.
Sólo esperaba que Hibari no esocgiera morder hasta la muerte al pobre inspector. O a él.
Continúa...
¿Y bien?
¿Quieren matarme por lo de Kyoko y Bel? Ya se que él se ve más mono con Fran, pero no me pude resistir xD La idea surgió en el arco de los arcobaleno, en el anime, cuando Bel se disfraza de niña y sale de compras con Kyoko.
¡La siguiente es la de Hibari!
Nos leemos~
