Capitulo IV:
LA LEYENDA DEL SALÓN DE CASTIGO DEL SÓTANO

Día Cinco.

P.S. 118.

12:30 P.M.

Suena la campana y todos abandonan el salón. Lila va en busca de Rhonda

"Hey, Rhonda ¿No te gustaría almorzar en el patio con Nadine y conmigo?"

Rhonda agita molesta las manos.

"Imposible, Lila. Tengo que pagar mi "Deuda con la sociedad"".

Lila se ve más triste que asustada. Nadine le comenta algo mientras le pone una mano en el hombro.

"Pobre Rhonda. Wartz le tiró toda la responsabilidad por la guerra de comida y el secuestro de Helga".

"Muy triste" les dice Gerald "Un día eres monitor de pasillos y al día siguiente debes ayudar en la cocina".

"Lo peor es que no me parece que Rhonda tenga la culpa de lo que sucedió" afirma Arnold.

Sid lloriquea como siempre

"Escuché que hoy debe llevar la comida al salón de castigo del sótano. Eso si es terrible.

"¿Salón de castigo del sótano¿Existe acaso tal lugar?" pregunta Stinky totalmente desubicado

"El salón de castigos del sótano" (les cuenta Sid) "Es el peor lugar en toda esta escuela y de todas las escuelas de la ciudad y Gerald conoce su historia".

Y Arnold, Stinky, Nadine, Lila y Harold rodean a Gerald y Sid para escuchar la leyenda.

"El Salón de Castigo del Sótano" comienza Gerald "Un lugar aterrador y lleno de sordidez. En una época muy lejana que queda en la memoria de algunos como "Prohibición" fue construido para albergar a la peor escoria escolar de la ciudad. Chicos terribles, cuyas monstruosas acciones no podían ser penadas solo con un encierro en un aula de castigo común. Ahí debían de ser apartados de los otros chicos de la escuela para que las manzanas podridas no corrompieran al resto. Pero muchas veces el castigo era peor que las faltas cometidas. En ese lugar maldito muchos chicos se desquiciaron y se convirtieron en los mas terribles criminales psicópatas de la ciudad. Por ese motivo, en 1956, el salón de castigo del sótano fue cerrado para siempre. Su existencia solo era conocida por los directores y uno que otro chico que sabía de su diabólica leyenda. Y desde ese año a la fecha solo ha sido utilizado en casos extremos, cuando se presenta una verdadera emergencia, como no hace mucho con..."

Gerald pone suspenso a su historia. Los chicos a su alrededor tiemblan

"¡Curly!"

La sola mención del nombre de Curly pone los nervios de punta a todos los presentes. Harold decide preguntar algo cogiendo su gorra entre los dedos.

"¿Era una cárcel o como un manicomio?"

"Era, o mejor dicho, es una mezcla de ambas cosas" Explica Gerald. "Cárcel o manicomio, la antesala del infierno. Otros creen que es la alcoba del mismo diablo. Pero es El Salón de Castigo del Sótano de la P.S. 118. Fin.

Los chicos aplauden. Solo Lila se siente intranquila

"Espera Gerald ¿Y Rhonda va hacia ese terrible lugar¿No hay nada que podamos hacer?"

"Desgraciadamente, nada Lila. Nada."

Y tras la sentencia de Gerald, los chicos miran a Rhonda llevar un carrito de comida hacia su extraña misión.