¡Muy buenas noches a todos ustedes mi querida audiencia! ¿Cómo han estado? Espero que bien, por lo menos a mí ya se me paso el resfrío.
Me duro una semana y unos cuantos días más. Fue horrible.
Bueno, no los distraigo más y los dejo con el capítulo 3, el cual está siendo narrado desde el punto de vista de Elsa. Con este capítulo busco también el responder alguna que otra preguntilla que puedan tener por allí, así que:
Tomen su envase de popcorn y otro con gaseosa. Y disfrútenlo.
Frozen y sus personajes no me pertenecen (Ya quisiera:'( )
Disney y sus personajes no me pertenecen.
"Hey Els, pediremos pizza, ¿Te apuntas?" Preguntó Kristoff mientras ingresaba a la habitación en la que me encontraba.
"Saldré a almorzar con Mérida hoy Kris" Respondí mientras me ponía una polera.
"Ah está bien, te guardaremos un par de rebanadas. Si es que sobran claro" Reí ante su comentario. "Te veo abajo"
Era más o menos medio día, habían pasado un par de horas después del "pequeño" incidente con Anna en el sofá.
Tengo que ser totalmente franca. No fue de casualidad el que durmiéramos abrazadas esa madrugada. Anna estaba quedándose dormida y termino con su cabeza recostada en mi hombro. Al principio me quedé totalmente quieta, habían pasado años desde la última que tuve contacto físico con ella, muy aparte del tema de las regaderas, por supuesto. Y de la nada ella estaba allí, dormida en mi hombro, como antes cuando veíamos películas junto con Olaf y Kristoff. No pude evitar soltar una sonrisa y continuar viendo la película. Cuando esta termino y Anna no se despertaba supe que se había quedado profundamente dormida y no se levantaría hasta dentro de unas horas, así que, con mucho cuidado, fui acomodando su cuerpo y recostándola en el sofá. Al terminar, solo quedaba retirar mi brazo fuera de su cabeza, pero... sentí un leve jalón. Ella tenía sujetado mi brazo, aunque seguía profundamente dormida.
Sé que no debí haberme quedado, no era propio el echarme a dormir con ella sin su permiso o consentimiento, pero la había extrañado tanto... la extrañaba tanto, extrañaba a la vieja Anna que siempre sonreía y era feliz cuando me tenía cerca. Simplemente no pude evitar el recostarme detrás de ella y abrazarla con fuerza, depositar un beso en su cabeza y desearle unas buenas noches.
El otro inconveniente, que hasta ahora no logro comprender como no se me pasó por la cabeza cuando pensé en dormir con ella, era mi erección matutina. Si han leído bien.
Soy una persona a la que la llaman Intersexual. Todo en mi cuerpo es propio de una mujer, con la única excepción de mi aparato reproductor, el cual es de un varón. Soy intersexual desde nacimiento, al principio los doctores me reconocieron con un varón, pero las cosas fueron cambiando cuando rondaba los 11 y 12 años, que fue donde mis senos comenzaron a crecer. Los doctores diagnosticaron que en realidad era mujer, pero con una que otra característica genética de varón. Fue algo... digamos que traumante para mí, todo dio un cambio de 360 grados. De principio tuvieron que cambiar mi nombre de Elliot a Elsa, tarde un poco al momento de tener que asimilarlo y acostumbrarme a que me llamaran con otro nombre. Después llegó el bullyng en la escuela, era un infierno, no había día, hora y minuto en el cual no oyera una palabra despectiva hacia mi persona, a tal punto, que tuvimos que mudarnos de Noruega a Arendelle. En Arendelle nadie conocía mi situación y mis padres habían encontrado un laboratorio que se adaptaba a lo que ellos necesitaban, así que sería un nuevo comienzo.
Había dejado crecer mi cabello, ya no me vestía totalmente como varón ni tampoco muy femenina, digamos que estaba en un punto medio. Mis ojos se habían vuelto tan azules como los de mi madre, mi estatura había aumentado y, según como mamá decía, seguía comportándome de manera respetuosa, así como Elliot lo hacía y eso estaba bien.
Flashback.
Acaba de llegar a casa después de uno de los entrenamientos de Beisball. Kristoff, Olaf y yo comenzamos a pasar mucho más tiempo juntos desde la vez que nos conocimos en el cumpleaños del rubio antes de empezar la escuela y habían insistido en que entrara al equipo de Beisball de la escuela. Dicho y hecho, couch Phil me acepto en el equipo después de un arduo entrenamiento y hacerme terminar tirada en las bancas.
"Tesoro ¡Ya estás en casa!" Dijo papá bajando la pantalla de su laptop. "¿Qué tal la práctica? ¿Lo lograste?"
"Bastante bien papá, ¡Logre entrar al equipo!"
"¡Choca esos cinco!" Dijo acercándose a mí con su palma extendida. "¡Que buena noticia!" Dijo tomándome de los hombros.
"¿Escuche algo sobre entrar a un equipo?" Preguntó mamá entrando a la sala.
"¡Elsa logró entrar al equipo de Beisball de la escuela querida!"
"¡Eso es genial! ¡Felicitaciones cielo!" Me abrazo con fuerza. "Podrás continuar haciendo lo que más te gusta" Me sonrió.
"Lo sé, es lo mejor de todo"
"El almuerzo estará listo en menos de media hora, estoy preparando tu comida favorita" Me guiñó un ojo.
Nos sentamos en la mesa mientras comíamos y conversábamos. Al parecer la investigación de ambos sobre crear una máquina o robot interno que ayude a bombear al corazón de las personas que sufren de insuficiencia cardiaca estaba yendo por buen camino. Ellos son Ingenieros Biomédicos, se conocieron y enamoraron en la universidad y pues, decidieron formar su vida juntos después de graduarse.
"¿Y cielo? ¿Ya le echaste el ojo a alguna chica en la escuela?" Preguntó mamá.
"Bueno... no se supone que... ¿Debería fijarme en algún chico?"
Me había costado. Mucho. Ahora que estaba confirmado médicamente que era una mujer, lo más normal era que mis gustos ahora se vieran reflejados en hombres ¿No? El único problema, ¡Era que ninguno me llamaba la atención!
"Oh cielo, se lo confundida que puedes llegar a estar. Sé que este cambio... de Elliot a Elsa... te está costando demasiado" Tomo mi mano. "Quiero que sepas que tu padre y yo solo queremos tu felicidad. Así formes una relación con un hombre, una mujer, ¡Un alíen por ejemplo!" Reímos. "Mientras tú se seas feliz y te sientas bien contigo misma, todo estará bien amor. Eres libre de elegir tus propias decisiones y tu propio camino. Papá y mamá te amarán siempre." Ambos me miraron sonriendo.
"Gracias, enserio." Respondí sonriendo. "Bueno... no es que me guste un alíen... sería muy extraño. Pero... si... si hay alguien"
"¿Quién podrá ser?" Preguntó papá.
"Anna"
"Anna... ¡La pelirroja! Hermana de Kristoff ¿Verdad?" Dijo papá.
"Si, ella" respondí con una sonrisa.
"¿Te gusta? Es muy linda, tiene un porte de niña tierna, me da ganas de abrazarla como un osito de peluche" Dijo mamá.
"Yo... si... creo que si" Sonreí al piso.
"Eso es lindo cielo" Mamá sonrió.
"Tal vez podrías enamorarla, tesoro" Papá dejo descansar sus cubiertos en el plato con Lasagna servida. "Podrías empezar regalándole flores o uno que otro dulce que le guste. Deberías averiguar qué tipo de cosas le gusta hacer. Ya sabes, conocerla mejor" Me sonrió.
"Podría hacerlo, ¿Porque no?" Sonreí.
Fin Flashback.
Trate de ocultar mi condición con todos en la escuela, usaba un tipo de ropa interior especial que apretaba esa zona de mi cuerpo más de lo normal. No quería volver a pasar todo el infierno que viví en mi otro hogar. Por lo menos aquí Kristoff y Olaf lo entendían y comprendían, cuando se los conté lo tomaron de lo más "cool".
Todo iba totalmente bien. Me iba bien en las materias, había adquirido más habilidades deportivas debido a mi dura practica en beisball, tenía muy buenos amigos y me llevaba bastante bien con los profesores. Parecía que las cosas estaban correctamente en su lugar... hasta ese bendito incidente del baño.
Flashback.
Habíamos ganado un partido de Beisball ese sábado y los padres de Jack permitieron organizar una fiesta en su casa con la condición de no ocasionar ningún destrozo. Estábamos sentados en el sofá de la sala mientras Jack nos contaba una anécdota que le sucedió en verano.
"¡Hablo enserio! Solo imagínenlo, una señora, bastante vieja, se ayudaba de un bastón. " Colocó una de sus manos en su cintura y la otra tapándose la cara. "Viejo, al principio pensé que en su bastón estaba tallada una serpiente, se veía demasiado real, incluso con todo y colores. Pero luego esa cosa me saco la lengua y me quede ¡Holy shit! ¡Es una serpiente de verdad!" Reímos con la cara de sorpresa de Jack.
"Estoy a punto de hacerme pipí" Dijo Erick riendo.
"Olvídalo Jack, no aguanto más, iré al baño" Dije riendo.
Conocía la casa de Jack bastante bien, solía venir de vez en cuando con Mérida cuando necesitábamos hablar, por lo que no necesitaba instrucciones para llegar al baño. A parte, Jack había sido bastante práctico al pegar papeles por las paredes de la casa indicando donde estaba cada cosa.
Subí las escaleras que daban al segundo piso de la casa, lo más seguro era que nadie estuviera allí y no tuviera que esperar para entrar. Tome el pomo y lo gire, efectivamente, no había nadie. Ingresé al baño y cuando estaba por cerrarlo algo se interpuso en mi camino.
"Hey Elsa" Conocía esa voz.
"¿Vanessa? Ho-hola... ¿Que...? ¿Qué estás haciendo?" Pregunte. "Si deseas entrar primero no tengo problema, puedo esperar"
"Que linda. Siempre tan... caballerosa..." Paso sus dedos por mi brazo hasta mi mano.
"Uhm... mis padres me... me enseñaron a comportarme así, gracias" Trague saliva. "Vanessa... si no te importa, necesito con urgencia usar ese escusado. ¿Será posible que puedas salir por unos minutos?"
"Te he estado observando ¿Sabes?" Avanzó en mi dirección, retrocedí todo lo que pude hasta que mi espalda chocó contra la pared.
"¿Ah sí? Eh... que... qué bueno"
"Y notado algo excitante en ti" Dijo en tono seductor. Paso su dedo por mis labios.
"Vanessa... yo... te respeto muchísimo y voy a pedirte que por favor retrocedas y salgas de la habitación ahora"
"¿Porque? Podemos divertirnos un rato con tu "amiguito" allí abajo"
¿¡ELLA DIJO QUE!?
"¿Per...perdona?"
"Con tu amiguito" Dijo sonriendo. "¿O debería decirle amiguita? Sé que tienes algo extra allí abajo"
"No.… no se de lo que estás ha..."
Las luces se encendieron y de la nada tenía el pantalón y el bóxer a la altura de mis rodillas. Dos chicos encapuchados entraron con teléfonos en su mano, grabando la escena mientras se reían.
Rápidamente me subí el pantalón y salí corriendo del baño, directo a la puerta de salida.
El video se difundió por toda la escuela según lo que Kris y Olaf dijeron. No había ido a la escuela por más o menos una semana, estaba aterrada. No quería volver a irme, no después de haber conocido a mis dos mejores amigos, no después de haber conocido a Anna.
"Espera, cálmate Els" Dijo Olaf.
"¿Cómo demonios voy a calmarme? Van a hacerme trizas cuando vuelva a la escuela. ¡Será igual que en Noruega!" Caminaba de un lado para otro en mi habitación. Kristoff y Olaf se encontraban en mi casa para entregarme la memoria de la cámara con las clases del día de hoy grabadas allí.
"¡Elsa Frost cálmate por un puto segundo!" Kristoff me tomo de los hombros. "¡Ni siquiera terminamos de hablar!"
"¡Oh! ¡Lo siento! ¿Qué otra cosa hay para decir? Muero por saber"
"¡Media población femenina quiere follar contigo!" Grito Kristoff.
"Si estás bromeando, créeme que enserio no es momento Summers" Masajee el puente de mi nariz.
"Estoy hablando enserio" Llevo sus manos a su cabeza. "Snow White fue a preguntarme de que tamaño la tenías..."
"Eso fue de lo más incómodo, estaba allí" Dijo Olaf riendo.
"¿Que? No creen... ellos o ellas... ¿No creen que es extraño?"
"No Frost, te lo repetiré una vez más, porque enserio no pienso volver a hacerlo" Se sentó en el sofá que tenía en mi cuarto. "Media población femenina quiere follar contigo"
"¿Porque?"
"Nosotros que sabemos, ellas dicen que es sexy" Respondió Olaf. "Cuando nos vieron aparcar tu auto en el estacionamiento puedo jurar que por lo menos unas 15 chicas estaban rodeando el auto gritando ¡Elsa! ¡Hazme un hijo! ¡Yo lo criaré!"
Silencio.
"Entonces... ¿Ellos no creen que sea rara?"
"Puedo asegurar que no, Els" Olaf me abrazo. "Y si piensan que sí, solo necesitamos usar estos fuertes brazos que el practicar Beisball nos dio"
Fin Flashback.
Bajé las escaleras y me encaminé a la sala. Kristoff y Olaf se encontraban jugando Street Fighter en la consola.
"¡Hadoooooken!" Exclamó Olaf.
"¡¿De verdad?!" Kristoff estiro sus brazos en dirección al televisor. "¡Estuve presionando R2 como un loco!"
"Seamos francos Kris, no sirves para estos juegos" Dijo Olaf mientras palmeaba su espalda.
"Los veo mañana chicos" Dije despidiéndome.
"¿Que? ¿No regresaras de noche? Enserio te íbamos a guardar unas rebanadas de pizza Els" Dijo Kristoff.
"Y es sábado, toca maratón de Call Of Duty" Completo Olaf.
"¿No creen que deberían dar un pequeño repaso a sus apuntes de Cálculo?"
"¿Cálculo?" Preguntaron ambos.
"Hay una prueba el lunes" Respondí. Silencio. "Lo olvidaron ¿No es así?" Ellos me seguían mirando. "Regresare a las 6 y por favor denle una leída al libro por lo menos"
"Eres la mejor Els" Dijo Olaf. "Oh espera, ¿A dónde estás yendo?"
"Saldré a almorzar con Mérida"
"¿!Enserio!? Le hablaras bien de mi ¿Verdad?"
Abrí el pomo de la puerta. "Uhm... Nah"
"¡Pero Elsa...!"
"Cuídense muchachos! ¡Y por el amor de Dios estudien!" Cerré la puerta.
Me dirigí a mi estacionamiento y subí a mi auto. Una camioneta Mercedes-Benz, regalo de mis padres en mi decimosexto cumpleaños. Subí al asiento del conductor y fui camino a casa de Mérida.
Mérida Dunbroch es mi mejor amiga, nos conocimos en la escuela un año después de conocer a Kristoff y Olaf debido a que compartíamos la clase de Historia juntas. Ella era la mejor amiga que podía haber pedido en toda mi corta vida. Me entendía como a nadie, sabía cómo dar los perfectos concejos, nunca faltaban las bromas y chistes entre nosotras y con ella podía hablar sobre temas que con Olaf y Kristoff no podía. Al igual que con Jack, ese chico era todo un caso. Lo conocí junto con Mérida en la clase de Historia y posteriormente cuando ambos pasamos a pertenecer al equipo de Beisball de la escuela. Jack tenía las experiencias y anécdotas más graciosas que podrías imaginar y al igual que Mérida, sabía escuchar y dar buenos consejos.
Era la 1 en punto y acababa de tocar el timbre de la casa de Mérida.
"¡Vámonos!" Exclamó Mérida saliendo rápidamente por la puerta de su casa.
"¡ELSA!" Gritaron 3 voces de 3 pequeños niños.
Los trillizos. Esos pequeños eran un remolino andante.
"¡Heeey buddies! ¿Cómo están?" Pregunte mientras los tres enanos corrían hacia mí.
"¿Te quedarás a jugar?" Preguntó Harris abrazando mi pierna derecha por completo.
"¡Te hemos extrañado!" Exclamó Hubert sujetándose de mi cuello y abrazando mi cintura con sus piernas.
"¡Crecí dos centímetros más!" Dijo Hamish trepado en mi espalda.
"Ahora tengo que ver unas cosillas pendientes con su hermana, pero les prometo que la próxima semana regresare a pasar la tarde con ustedes y traeré duelces ¿Qué les parece?"
"¡Genial!"
"¡Ahora toooodos ustedes monstruitos! ¡Dentro de casa! Antes de que..."
"¡Elsa tesoro!"
"Mamá llegue..." Tiro la palma de su mano a su frente.
"Buenas tardes señora Dunbroch ¿Como esta?"
"Basta de mi tesoro ¿Cómo estás tú?" La señora Dunbroch o la madre de Mérida era una mujer bastante cariñosa, era casi como una madre, me había tratado así desde la primera vez que la conocí.
"¡Mamá! Elsa y yo tenemos que salir" Dijo tomándome del brazo, jalándome al portón de salida.
"¿Salir a dónde?"
"Almorzar"
"Pero tesoro ¡Pueden almorzar en casa!"
"¡Tenemos charla de chicas pendiente!"
"¿Charla de chicas? ¡Yo quiero participar!"
"¡Mamá!" Trate de aguantar mi risa antes de ganarme un codazo en el estómago por parte de Mérida.
"Ay está bien amor, solo intentaba ser graciosa" Dijo la amable mujer sonriendo. "Vayan y diviértanse y Elsa tesoro, cuídate mucho. No olvides de venir a casa a almorzar un día de estos ¿Está bien?" Tomo mis mejillas.
"Por su puesto señora Dunbroch, será un placer" Sonreí después de que ella me soltara de un cálido abrazo. "Salude al señor Dunbroch de mi parte"
"Andando Frost, tenemos que pasar por Jack"
"¿Jack? Esto va a ponerse bueno"
La casa de Jack no quedaba tan distante a la de Mérida, eran probablemente unas dos cuadras más adelante. Lo que me preocupada era que Mérida requiriera la presencia de Jack en nuestra charla. Si estamos los tres significaba que era un tema serio.
"Hey Dunbroch, hermana de otra madre" Yo era la llamada "hermana de otra madre" debido a que Jack y yo teníamos el color de cabello muy parecido, aunque el suyo era más blanco a diferencia del mío.
"Hola Jack" Sonreí.
"Ahora que todos hermanos estamos reunidos en este auto, podemos dar inicio a esta junta" Dijo Mérida en tono gracioso haciéndonos reír.
"¿Qué es lo que sucede chicos?" Pregunte.
"¿Qué es lo que sucede? Esa pregunta debemos hacértela a ti" Dijo Jack.
"¿A mí? ¿Porque?" Pregunte sorprendida mientras manejaba camino a algún centro comercial.
"Tengo la intuición de que algo te está molestando, no sé si molestando sea la palabra correcta, pero ha sucedido o está sucediendo" Estaba a punto de contestar, pero Mérida me corto." Y ni se te ocurra decir que no, porque hasta Jack lo ha sentido"
"That's true" Dijo mientras jugaba con el botón de la ventana del auto.
"Así que toma un respiro largo y suéltalo"
"No va a ser fácil de explicar..."
"Els, nos explicaste sobre lo de tu amiguito allí abajo en tiempos pasados. No creo que haya algo más complicado de explicar que eso" Dijo Jack. Tenía un punto.
"No lo sé..."
"No creo que sea tan grave Els ¿Acaso dejaste a alguien embarazada?" Preguntó Jack. Abrí la boca para decir algo, pero terminé quedándome callada.
"¿¡DEJASTE EMBARAZADA A ALGUIEN!?" Mérida abrió los ojos como platos.
"¡No!"
"¡Y PORQUE CARAJOS NO CONTESTAS!" Jack grito en mi oído.
"¡Ya! ¡Ya! "Tome una respiración profunda. "Tuve relaciones con Anna Summers el viernes."
"¿¡QUE TU QUE!?" Gritaron ambos al unísono, inclinados hacia mí.
"Ya me escucharon, no me hagan repetirlo" Dije parando en un semáforo con luz roja. Sobe mis ojos.
"A ver a ver, vamos entendiendo esto ¿vale? Acabas de decir, que te tiraste a Anna Summers. Pelirroja, ojos azules, pecas por todo lado, muy muy linda, la misma chica de la que vives enamorada desde que tenías 12 ¿Esa Anna?" Preguntó Jack.
"Eh... si..." Respondí.
"Holy shit..." Jack llevó sus manos a su cabeza.
"Pero... ¿Como? Anna te detesta, con las justas te dirige la palabra y si lo hace no es para decir cosas bonitas exactamente" Dijo Mérida
"Estaba terminando de cambiarme en las regaderas cuando ya no había nadie y de la nada escuche un ruido, era Anna y al parecer había visto mi... ya saben y... no dejaba de mirarlo"
"Así que el video te hace justicia ¿uhm?" Dijo Jack palmeándome el hombro.
"Jack shh" Mérida restregó la palma de su mano en la cara de Jack. "Continúa Els"
"Bueno... ella estaba buscando un peine que Rapunzel se había llevado y luego dejado en una de las bancas, probablemente estábamos a uno metros de distancia. No sé de donde saque la valentía necesaria para acércame lo suficiente para que nuestras narices estuvieran a punto de rozarse. Enserio esperaba que me tirara una cachetada, me empujara y le contara todo a Kristoff. Pero, al contrario, me siguió el juego" Voltee un poco a mi derecha mientras seguía manejando para dar una mirada a mis dos amigos. Prácticamente tenía a los dos en mi cara con los ojos bien abiertos. "Yo no quería tocarla sin su consentimiento, la respeto bastante y no tenía pensado hacer nada más, así que la mire hasta que ella asintió y pues... paso" Voltee. Ellos me miraban expectantes. "¿Que?"
"¿No hay más? ¿Eso fue todo?" Preguntó Jack. "O sea... no te la..." Hizo un gesto obsceno con su mano y su boca.
"¡Jack! ¡No hablaré sobre eso!"
"Pero enserio ¿Al menos la besaste?" Preguntó Mérida.
"Eh... si"
"¿Y ella a ti? ¿También?"
"Me correspondía y también me los daba. Aunque creo que lo hacía para que me callara... no lo sé."
"¿Te dijo algo bonito? Yo que sé, tal vez un cumplido o algo" Preguntó Jack.
"Dijo unos cuantos, pero no fue exactamente a mi"
"¿Como que no fue exactamente a ti?" Preguntó Mérida. Jack estalló en risas.
"¡Le hace cumplidos a su amiguito! ¡Pero a ella no!" Dijo riendo como loco.
"¿No te dijo nada?" Preguntó Mérida.
"Aparte de callarme y decir que... bueno... citando a Anna, que la "cogiera", noup. Nada de nada"
"¿Y al final de todo? Cuando ambas terminaron con su sesión de sexo salvaje" Preguntó Jack secándose las lágrimas que le provocó la risa.
"Tuvimos otra sesión en la ducha..."
"Quién diría que Elsa Frost tendría más vida sexual que yo" Dijo Jack.
"Okay okay... pero al final de todas las sesiones que hayan tenido en ese día. ¿Qué pasó?"
"Salimos de las regaderas y me aclaro que nadie debía enterarse y que siguiéramos como siempre"
"¿Entonces Anna solo quería sexo? ¿Y qué hay de Westerguard?" Preguntó Mérida.
"Quién sabe. Hay 3 posibles razones para tener sexo con otra persona que no sea tu pareja. " Dijo Jack, haciendo énfasis al número 3 con sus dedos." 1) Se aburrieron de la relación, cosa que no creo posible debido a que se la pasan de aquí para allá dándose besos y abrazos y más estupideces. 2) Tienen una extraña fijación o digámoslo "fetiche" con tener relaciones con otras personas teniendo pareja. Uhm... yo lo descartaría, dudo mucho que Anna sea de ese tipo. Y 3) Uno de los dos es muy malo en la cama, en este caso Hans." Explicó. "Yo le apuesto al 3" Guiño un ojo.
"Bueno... está bien, pero suponiendo en la opción número 3, Anna prácticamente tiene a casi todos los chicos y no sé si chicas también a sus pies. Es una de las chicas más lindas de la escuela. ¿Porque escogería a Elsa ante todos?" Preguntó Mérida.
"No es que ella me escogiera, solo se dio la situación al encontrarnos solas. Ella solo tenía una bata escondiendo su cuerpo y yo una toalla cubriendo de mi cadera para abajo y un polo de Superman" Respondí.
"Pero no necesariamente tuvo que ser por el momento de tensión sexual, si quieres llamarlo así. Es como si nos encerraras desnudos en un cuarto" Dijo refiriéndose a Jack y a ella.
"Imploro a cualquier ser todo poderoso allí arriba para que eso no suceda desde ya" Dijo Jack. "El karma suele darme malas pasadas de vez en cuando" Sobo el puente de su nariz.
Mérida rodó los ojos. "No es que me lleve mal con Jack, al contrario, sabes que te adoro estúpido" Miro a Jack, mientras este le mandaba un beso volado. "Pero no hay manera en que pueda tener algo sexual con él por el simple hecho de ser Jack. Es mi mejor amigo"
"¡Gracias!" Dijo Jack levantando sus brazos al cielo.
"Es lo mismo Els. ¿Porque contigo? Si puede tener a todo el mundo a sus pies en un segundo. Y mucho más si hablamos de sexo."
Nos quedamos callados.
"¿Qué tal si tal vez, solo tal vez hubiera un sentimiento a favor?" Preguntó
"No, definitivamente no" Dije riendo. "Estamos hablando de Anna. Como mencionaste, con las justas me habla y si lo hace no siempre son con buenas intenciones" Dirigí mi mirada a un punto x en la calle, el semáforo estaba en rojo. "Y si lo tuviera, no se podría. Kristoff me mandaría al demonio y me alejaría mucho más de ella. Probablemente las cosas acabarían mucho peor que la primera vez."
Flashback.
"¿Que a ti que?" Preguntó un Kristoff de 15 años, con los ojos bien abiertos.
"Me gusta Anna, Kristoff"
"¿Ana? ¿Anastasia Romanov? ¿La chica rusa de la clase de literatura?"
"¿¡Que!? ¡No Kris! Anna. Anna Summers."
"Te gusta Anna. Pelirroja, millones de pecas, como de este tamaño" Puso la palma de su mano en horizontal en su pecho para demostrar la altura. "MI hermana. ¿Te refieres a esa Anna?"
"¿Si...?" Respondí a medias.
"¿Es una broma verdad? Olaf te gano una apuesta y te mando a decirme esto" Sonrió y palmeo mi hombro en son amistoso. "Ese idiota puede llegar a ser muy pesado de vez en cuando, no te preocupes Els." Dijo mientras se dirigía a la puerta de su habitación. "No demores, las hamburguesas deben estar por llegar"
No volví a tocar el tema por una semana. Lo más probable era que a Kristoff no le gustará nada el que comenzara a salir con su hermana, pero no podía evitarlo. Anna me gustaba y mucho.
"Hey Els" Dijo Anna detrás de la puerta.
"Hola, copo de nieve" Le sonreí mientras entraba a su casa. Era sábado y los chicos querían ver películas. "Te traje algo" Le extendí una barra de chocolate con almendras de Oakens, su favorita.
"¡Chocolate de Oakens!" Llevó sus manos a su rostro. "¡Gracias!" Me abrazo.
"No hay que" Dije abrazándola de vuelta.
"Kris y Olaf están en la sala" Dijo tomando mi mano, llevándome a dicho lugar. "Están decidiendo qué película ver. Parece que verán una de zombies y esos no me gustan para nada"
"Oh, no sabía que Olaf había llegado"
"Llegó hace unos... ¿30 minutos tal vez?"
"Así que película de zombies ¿Uhm?"
"Las aborrezco" Contestó mientras entrábamos a la sala.
"Frooost ya era hora" Dijo Olaf.
"Lo siento chicos. No tenía ni idea de que ya habías llegado snowman" Dije despeinando su cabello y sentándome en el sofá. Ellos estaban sentados en el suelo revisando portadas de películas.
"Hemos decidido y veremos una de zombies" Dijo Kristoff. Anna soltó un suspiro a mi costado.
"¿No podemos ver alguna otra cosa? No lo sé... ¿Tal vez una comedia?" Pregunte.
"Podrías haber tenido derecho a votación si hubieras llegado más temprano" Respondió Kristoff, mientras ingresaba el CD al DVD.
Estábamos sentados los cuatro en el sofá. A mi lado izquierdo tenía a Anna, a la derecha a Kristoff y luego seguía Olaf. Anna y Kris tenían un pote de popcorn cada uno, el que tenía Anna era para ambas, mientras que Kristoff compartiría con Olaf.
"¡Pero hombre! ¡Había un galón de gasolina a tu costado!" Grito Kristoff.
Había pasado una media hora tal vez. Estábamos en una escena de un adolescente atrapado en un edificio lleno de zombies persiguiéndolo. El chico subía como loco las escaleras y había dejado pasar un galón de gasolina que... bueno, podía haber dejado chorrear y con ayuda de un disparo quemar a todos los zombies. Simple lógica. Ahora el pobre muchacho estaba a punto de ser devorado.
"Bien hecho. Bien hecho. Por idiota." Dijo Kristoff aplaudiendo.
"Dios enserio no me gusta esto..." Anna abrazo mi brazo con fuerza, escondiendo su rostro en mi brazo y dejando mi mano en su pierna.
Anna llevaba puesto un sweater, un short que le llegaba más arriba de la mitad de su muslo y unas converse.Mi mano estaba haciendo contacto directo con su pierna desnuda, lo que ocasiono un hormigueo en la punta de mis dedos.
"Es solo una película Anna" Susurre en su frente. "No es que un zombie vaya a traspasar la pantalla y comerte. Y si de alguna forma lo lograran, yo estaré aquí para protegerte." Deje descansar un beso mientras posaba mi mano en su pierna, mucho más decidida.
Ella sonrió.
Y luego un teléfono sonó.
"Mi teléfono" Suspiro Anna. "¿Dónde está mi teléfono?" Abrió los ojos y me miro, me dejo ver su sonrisa una vez más para luego bajar la mirada y encontrarse con el objeto de la pantalla prendida con el nombre "Punzie" en él. "Hola Punzie" Se levantó del sofá y salió de la habitación.
Deje salir un suspiro y regrese la mirada a la pantalla. Empecé a sentir incomodidad, no sabía porque, por lo menos hasta que volteé a la derecha y me encontré con la mirada de Kristoff, tenía el ceño fruncido y la boca entreabierta. Hice el gesto de "¿Qué?"
"Elsa. A mi habitación. Ahora."
"¿Que? ¿Porque?"
"Necesito que revises un ejercicio de Álgebra que hice en la mañana."
"¿No podemos esperar a mañana?"
"No. Tiene que ser ahora."
"Esta... ¿Está bien?" Ambos nos paramos mientras Olaf nos miraba extrañado.
.
"No estabas bromeando con eso de que te gustaba Anna ¿No es así?" Preguntó. Nos encontrábamos en su habitación.
"No es ninguna broma Kris, creo que esa vez que hablamos fui bastante seria, yo... de verdad. Me gusta Anna" Solté en un suspiro.
"¿Estás hablando en serio?"
"Te vuelvo a repetir, estoy siendo bastante seria"
"No."
"¿No.… que?" Pregunte extrañada.
"No, simplemente no. Anna y tú. Jamás." Dijo serio.
"¿Que? Pero... ¿Porque? Sabes que jamás le haría daño, la quiero lo suficiente como para hacer algo así. Voy a protegerla te lo prometo. No haré nada que ella no me permita..."
"Frost. Es mi hermana menor, solo tiene 14."
"Kristoff tenemos 15, no hay mucha diferencia de edad. Estas comportándote como un niño"
"Me vale un pito lo que tú pienses" Dijo alzando la voz. "No tendrás una relación o lo que sea con ella ahora"
"Entonces esperare. Esperaré a que ambas crezcamos y tener la edad adecuada para..." No pude terminar la oración. Kristoff me tenía arrinconada a la pared con sus manos sujetando con fuerza mi polera.
"¡Nadie va a esperar a nadie! ¡No estarás con mi hermana ni hoy, ni mañana, ni nunca! Y si tengo que dejar de ser tu amigo y hacerte la vida imposible, lo haré. ¿Me has entendido?"
No pude llegar a responderle, la puerta de su habitación se abrió inmediatamente.
"¡Kristoff! ¿¡Qué carajos te sucede!?" Olaf se acercó y lo alejó a la fuerza de mí.
"Lárgate" Dijo mirándome, furioso.
"¿Que?" Pregunte.
"¡Lárgate! O te prometo que yo mismo te sacaré de aquí"
Tomé el pomo de la puerta, salí de su habitación y posteriormente de su casa.
Nos costó probablemente un mes el volver a hablarnos. Yo seguía un poco asustada por su reacción y el avergonzado y con un poco de molestia aun sobre confesar mis sentimientos hacia Anna. Sabía que, si quería empezar a salir con ella, él tenía que saberlo, es su hermano mayor después de todo.
Después de los mil intentos de Olaf para que ambos hablásemos; logramos solucionar las cosas, pero, aun así, me advirtió el no intentar nada con Anna, dijo qué tal vez era algo pasajero debido a que siempre la veía cuando estaba aquí y qué tal vez debería empezar a relacionarme con más personas.
Lo que él no sabía era que yo no quería a más personas en mi vida, solo la quería a ella.
Fin Flashback.
"Y que irónico. Tiene una relación con el idiota de Westerguard ahora" Dijo Jack saliendo del auto. Acabábamos de llegar a un centro comercial.
"Kristoff no puede controlarla. Anna toma sus propias decisiones ahora" Respondí. "Y al parecer está bien con Hans, así que ¿Para qué molestar?"
"¿Vas a rendirte tan rápido?" Preguntó Mérida.
"Kristoff..."
"Olvídate de Kristoff y Hans por un segundo" Nos paramos en medio del estacionamiento. Se puso frente mío. "¿Vas a rendirte?"
"Mérida, Anna con suerte me habla y no le gusta nada el tenerme cerca"
"Entonces esfuérzate." Me la quede mirando. Me tiro un zape en la cabeza.
"¡Hey!" Dije mientras me sobaba.
"Estoy hablando enserio Frost. Piénsalo un poco, su enrollo en las regaderas podría ser el inicio de algo ¿Quieres a esa chica? Entonces esfuérzate."
Sooo… ¿What do you think?
Por si eeees que no se han ubicado con uno que otro personaje mencionado hoy en este capítulo, les dejo aquí algunas referencias.
Couch Phil: Sátiro Philoctetes, personaje que se encargó de entrenar a Hércules en el proceso de convertirlo en un héroe verdadero.
Señora vieja en la anécdota de Jack: Mama Odie, una hechicera vudú que aparece en la película de la princesa y el sapo junto con su serpiente Juju,
Anastasia Romanov: Princesa Disney de origen ruso que rara vez (casi nunca, a decir verdad) he visto aparecer en fics. ¿Díganme porque:'( ?
Sobre el próximo capítulo, me parece que será desde el punto de vista de Anna. Tengo algunas ideas en mente sobre como lo redactare yyyy me parece que tendremos una escena horny avecinándose al capítulo 4 ;) Así que solo queda esperar. Aunque, de todas maneras, si tienen alguna idea en mente que les gustaría ver reflejada en algún capitulo a futuro, no duden el comentármelas, todas serán abierta y agradecidamente bienvenidas.
Yyyy ya está. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado, si lo fue puedes dejarme un comentario y si no lo fue puedes dejarme alguna recomendación.
¡Muchas gracias por leer!
¡L-476 out!
