Capítulo 4
Aprender a Ser Feliz
Sesshoumaru despertó al sentir el vacío entre sus brazos. Se atrevió a pensar que hubiese sido un sueño, pero reconoció el frío característico de no tener ropa. Se puso su pantalón y por más que buscó, no encontró su camisa. Abrió la puerta de la habitación y un delicioso aroma lo llamó hasta la cocina. Allí estaba Rin, usando únicamente su camisa y preparando una deliciosa comida. La abrazó desde atrás y la besó en la nuca.
-Qué haces preciosa?
-Me tomé la libertad de cocinar… espero que no te moleste…
-Para nada…
Sesshoumaru reconoció el olor a limpio en su piel y sonrió.
-Iré a darme un baño…
Soltó su agarre y se detuvo en su salida de la cocina cuando Rin lo llamó.
-Espera…
-Qué pa…
Rin lo besó mientras se colgaba de su cuello. Sesshoumaru le respondió el beso, rodeándola por la cintura. Al separarse sonrieron y se besaron nuevamente. Sesshoumaru se puso una ropa cómoda, aún llovía y la temperatura había bajado aún más. Al volver a la cocina, vio a Rin usando sus pantalones. Sonrió.
-Porqué te queda tan bien mi ropa? Debo revisar mi guardarropa…
Rin rió.
-Espero que te guste… hice algo sencillo…
Sesshoumaru la abrazó.
-Estoy seguro de que me gustará.
Rin le pidió que la esperara en la cama, Sesshoumaru la besó en la mejilla y fue a la habitación. Cuando Rin entró cargando una bandeja, Sesshoumaru la ayudó a llevarla hasta la cama.
-Pero preciosa, me tenías que pedir que te ayudara…
-Pero quiero hacerlo para ti…
-No me mal acostumbres…
Sesshoumaru se acomodó en la cama junto con Rin y esperó con paciencia a que ella destapara el plato.
-Rin!
-No te gusta eso? Lo siento, pensé que sí…
-Preciosa, me encanta…
Rin había preparado una ensalada y papas salteadas con tocineta molida esparcida por encima. Besó a Sesshoumaru en la mejilla.
-No pude descongelar la carne a tiempo…
-Mi amor, esto es perfecto…
Rin le llevó un trozo de comida a la boca, Sesshoumaru sonrió y abrió la boca. Al probar la comida de Rin cerró los ojos y sonrió.
-Delicioso!
Rin sonrió, Sesshoumaru le permitió alimentarlo entre dulces besitos y suaves caricias. Tomó el tenedor y comenzó a hacer lo mismo con ella. Al terminar de comer, la besó en los labios luego de hacer la bandeja a un lado.
-Me vas a mal acostumbrar…
-Déjame cuidarte, mi amor…
Sesshoumaru la abrazó por la cintura y se inclinó sobre ella haciéndola quedar entre él y el colchón, Rin sonrió y acarició su cabellera.
-No reposas la comida?
Sesshoumaru rió a carcajadas. Se acomodó a su lado y la abrazó.
-Sessh…
-Hm?
-Háblame más de ti… quiero saberlo todo de ti…
Sesshoumaru sonrió, tomó su mano y se la acercó a sus labios.
-Qué quieres que te diga?
-No sé… háblame de lo que te hace feliz…
-Tú…
-Sessh!
-Es en serio, preciosa… lo único que me hacía feliz era estar con mi mamá…
-Cómo era ella?
-Hermosa, inteligente, cariñosa… me gustaba pasar las tardes con ella, me leía historias asombrosas… también me enseñó a cocinar…
-Me hubiera gustado tener una mamá así…
-Murió cuando tenía 5 años…
-Sessh…
-Un accidente de autos…
-Lo siento, mi amor… y tu papá?
-Él era bueno, pero discutíamos mucho… por eso yo me fui a estudiar al extranjero… entonces él se casó otra vez… yo volví, su esposa, la mamá de Inuyasha…
-Háblame de ella…
-Muy dulce… siempre me trató como a un hijo… pero cuando cumplí los 15, me fui a estudiar a Estados Unidos. Inuyasha ya tenía 6 años. Un año después, ella murió y mi papá no soportó perder otra esposa y se quitó la vida…
-Kami…
-Pero hay más… Hay algo que Inuyasha no me quiere decir…
-Qué crees que sea?
-A Izayoi la secuestraron… pidieron una cantidad exorbitante de dinero, la policía no le permitió a mi papá negociar con los secuestradores… y ahí pasó algo… papá no me dejó volver… pero Izayoi estaba enferma… sólo sé que murió de tristeza…
Sesshoumaru notó que Rin lloraba a lágrima viva, la abrazó y la besó en la sien.
-Qué pasa mi amor?
-Tanto sufrimiento! Tantas cosas!
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Pero cariño… no te tienes que poner así…
-Pero es que yo…
-Preciosa, tú no tuviste la culpa de nada…
Sesshoumaru la besó en la mejilla. Luego de que Rin se calmara, la continuó abrazando. La camisa que usaba estaba abierta y vio su pecho. Acarició las marcas.
-Cómo te hiciste esto?
-Me lo hicieron…
Sesshoumaru le iba a pedir que no siguiera, pero ella continuó.
-Mi padre…
-Tu padre?
-Sí… el hombre más cruel y ruin del mundo… el mismísimo Satán…
-Rin…
-Algunos los tengo desde que tengo memorias, los demás me los fue haciendo con el paso de los años… me quemaba con un cigarrillo… si hacía las cosas mal me golpeaba con una vara… la que usan para los caballos… y si dejaba caer algo y se rompía, me metía las manos entre dos planchas de hierro…
-BASTA!
Rin se incorporó y no pudo creer verlo con los ojos rojos.
-Cómo alguien es capaz de tal crueldad?
-Ese hombre no tenía corazón…
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Cómo puede conmoverte mi sufrimiento cuando el tuyo ha sido mayor? Kami, Rin…
-Hay tantas cosas que debes saber…
-No… no quiero saber nada más… ni hoy, ni mañana, ni pasado.
-Pero es que… estarías viviendo una mentira…
-Pues la viviré…
Rin acarició sus mejillas.
-Por favor recuerda tus palabras… no me juzgues sin recordarlas…
Sesshoumaru limpió las lágrimas de su rostro y la besó apasionadamente. Comprendió entonces que la razón por la que Rin era de esa manera, era porque toda su vida la menospreciaron. La abrazó con fuerza mientras se prometió a sí mismo demostrarle cuánto vale.
-Rin…
-Sí?
-Dónde está él?
-No lo sé…
-No lo sabes?
-No… yo huí de su casa cuando tenía 12 años… cuando intentó… cuando quiso…
Sesshoumaru la abrazó, con todo lo que había sufrido, todo lo que le habían hecho, todo lo que había pasado, Rin fue capaz de olvidarlo y hacerlo a un lado y entregarse a él sólo por el amor que le profesaba. Desde ese instante supo que Rin era digna de su devoción, sólo por el amor tan puro y limpio que le ofrecía. Acarició su rostro y la besó con ternura, rozó su nariz con su cuello.
-Te amo, Rin…
-No te imaginas las veces que soñé que me decías eso…
-Sé que te duele… pero quiero saber más…
-De eso? Cuando me escapé?
-Sí…
-Pasé de hogar en hogar… me hice pasar por muda durante varios años, de esa manera evitaba tener que contestar respuestas. Y entonces Inuyasha me encontró… me dijo que me protegería y que se haría cargo de mí… me envió a una escuela en el extranjero…
-Y esa empresa que tienes?
-Cuando volví a Japón… era la ahijada de un magnate, mi protector… Inuyasha no podía costear mis gastos, pero él sí lo hizo… me enseñó todo lo que necesitaba aprender, me enseñó los secretos de los negocios… cuando murió me creí nuevamente en la calle… pero no… me dejó su empresa… él no tenía más familiares… sólo éramos nosotros dos…
-Lo siento tanto, preciosa…
-No, mi amor… él ya era un señor mayor… yo tuve la dicha de conocerlo y de hacerle compañía.
Rin acarició el rostro de Sesshoumaru.
-Sesshoumaru, no te importa que tenga dinero?
-No… preciosa… no me importa nada…
Rin sonrió y lo abrazó con fuerza.
-Rin…
-Sí?
-Ya reposamos suficiente…
Rin rió a carcajadas mientras Sesshoumaru la apresaba entre él y el colchón. Se quedó viéndola fijo a los ojos. Rin se dejó de reír y acarició su rostro.
-Qué pasa?
-Si hago algo que no te gusta o que te recuerde algo malo, me lo dices de inmediato…
-Sessh…
-En todo, preciosa… Lo último que quiero es hacerte daño…
-Mi amor…
-Te amo, Rin…
Rin se dejó hacer el amor, mucho más relajada que la primera vez, Sesshoumaru le permitió experimentar para que conociera su cuerpo, se veían a los ojos y sonreían, se mantenían en un abrazo. La noche los atrapó entregados al placer de amarse sin límites ni barreras.
……………………………………
Llegaron al restaurante tomados de la mano, al verlos, Kagome le llamó la atención a Inuyasha. La pequeña Kira corrió hacia sus tíos, Sesshoumaru la cargó y la besó en la mejilla, Rin también la besó en la mejilla. Tomaron asiento en la mesa, Rin acarició las mejillas de Koishi que dormía en su cargador, saludó a Inuyasha con un beso en la mejilla. Inuyasha se quedó viéndolos. Sesshoumaru examinó el menú.
-Ya ordenaron?
-No, te estábamos esperando…
-Tío, porqué venías tomando a tía de la mano? Es tu novia?
Sesshoumaru sonrió al verse descubierto. Asintió.
-Sí, princesita, tu tía Rin y yo somos novios…
Kira vio a su tía sorprendida y sonriente. Rin veía a Sesshoumaru, quien le sonrió y se inclinó para darle un dulce beso en los labios.
-Es verdad tía?
-Claro que sí, princesita… tu tía es mi novia.
Rin sonrió y reaccionó a las preguntas de su sobrina.
-Sí, mi amor…
-Y tú lo quieres mucho?
-Mucho, mucho…
-Y tú, tío? La quieres mucho?
-Si, mucho…
-Tía…
-Dime…
-Tío va a ser el papá de tus bebés?
Rin rió completamente sonrojada y la besó en la cabeza.
-Aún no es tiempo de pensar en eso.
Sesshoumaru se quedó viendo al menú mientras en su mente se armaba la imagen de una familia con Rin, notó que no era difícil porque ya lo había pensado antes. Inuyasha apenas habló hasta que la misma Rin le pidió su opinión.
-Inu… Inuyasha, no estás feliz?
-Sólo te advierto, Sesshoumaru, que si juegas con Rin te rompo lo irrompible!
-Inuyasha!
-Keh!
Sesshoumaru tomó una mano de Rin y la besó.
-Estás segura de que quieres a este renacuajo?
-Sessh! No le digas así! Inu es mi hermano!
-Sí, sí, defiéndelo. Como él no sabe hacerlo por sí mismo.
-Te voy a…
-Inuyasha…
Inuyasha se concentró en su plato. Kagome lo hizo olvidarse de lo anterior y continuar con la cena en paz. Al finalizar la cena, Sesshoumaru entregó su tarjeta de crédito al mozo. Pocos minutos después, el mozo se acercó y le comentó en voz baja que esa tarjeta no tenía fondos. Sesshoumaru frunció el ceño y buscó otra, el mozo, al verla le dijo que esa no la aceptaban en el establecimiento.
-Entonces cuál sí aceptan? Tenga…
Sesshoumaru le entregó otra.
-Qué pasa, Sessh?
-Nada… parece que me sobregiré en una tarjeta…
Sesshoumaru le sonrió y la besó en la mejilla.
-Señor…
El mozo le dijo que esa tarjeta también estaba sobregirada. Sesshoumaru se vio en aprietos, no tenía tanto efectivo consigo, mientras pensaba lo que haría, Rin le tomó una mano y colocó una tarjeta de crédito platinum en sus manos.
-No, Rin…
-Está bien, mi amor…
Sesshoumaru se sintió derrotado y entregó la tarjeta de Rin. Inuyasha estaba igualmente avergonzado porque había olvidado su billetera en la casa.
-Lo siento, Rin… olvidé mi cartera…
-Está bien, no importa…
Rin besó a Sesshoumaru en la mejilla.
-Está bien, mi amor, en serio.
Al salir del restaurante, en el auto de Sesshoumaru. Él se quedó viendo hacia el frente, sin moverse. Rin lo besó en la mejilla.
-Sesshoumaru…
-Perdóname, Rin… no soy lo suficientemente bueno para ti… Tal vez no vi lo que afecta realmente la posición social…
Rin se enfureció y le dio una cachetada. Sesshoumaru la vio y en lugar de reclamarle, el corazón se le encogió, Rin estaba llorando.
-Rin…
-Porqué dices esas cosas? Sesshoumaru, yo te amo. Porqué dices que no eres bueno o suficiente? Eres perfecto para mí porque eres exactamente lo que quiero!
Sesshoumaru la abrazó.
-Lo siento…
-Sessh, olvidemos esto, sí? La noche fue maravillosa y no quiero que se arruine…
-Tienes razón…
Sesshoumaru la besó con ternura y puso el auto en marcha. Rin frunció el ceño al verlo tomar camino a su apartamento. Al llegar, Sesshoumaru la besó en la mejilla.
-Que descanses, preciosa…
-Eres un idiota!
Rin se bajó del auto y se fue a la puerta de su edificio. Intentaba ver entre sus lágrimas la llave de la puerta. Sintió un abrazo desde atrás.
-Preciosa…
-Suéltame!
-Mi amor…
-No soy tu amor! Eres un idiota!
-Eres mi amor, preciosa, eres todo mi corazón…
-No es verdad!
-Rin, porqué lloras?
-Porque eres un tonto y estás jugando conmigo y le voy a decir a Inuyasha para que cumpla su promesa!
-Acaso me vas a acosar?
-Encima te burlas de mí!
-Pero Rin, qué fue lo que hice? No sé porqué me dices eso ni actúas así…
Rin iba a protestar, pero Sesshoumaru la besó apasionadamente.
……………………………………
-Hm! Sessh!
Sin poder abrir los ojos aún, Rin gemía y suspiraba. Sesshoumaru la despertaba con una dosis matutina de besos por todo su cuerpo. Estaba centrado en su pecho. Besaba cada pezón y jugaba con él entre sus labios. Fue bajando hasta su vientre y aún más abajo. Cuando Rin lo sitió separarle las piernas, las juntó con fuerza y despertó completamente.
-No! Sessh, me da vergüenza…
-Por qué deberías sentir vergüenza? Eres hermosa, mi amor…
-Pero aún así…
-Déjamelo a mí…
Sesshoumaru separó sus piernas. Rin se tapó la cara con ambas manos.
-Eres realmente hermosa, mi amor…
-Ya, por favor… no me mires así…
Sesshoumaru la besó provocando que su cuerpo se estremeciera y ella dejara escapar un grito ahogado por sus propias manos. Sesshoumaru rió calladamente y continuó brindándole placer con sus labios. Rin no sabía que hacer más que intentar inútilmente de cerrar las piernas. Sesshoumaru la sostenía de las caderas, evitando que le huyera y mantenía a la vez sus piernas abiertas. Redujo la intensidad de sus besos y caricias.
-Más!
Sesshoumaru sonrió y se deslizó sobre su cuerpo hasta cubrirla por completo.
-Deliciosa…
Sin dejarle tiempo a hablar, Sesshoumaru la besó apasionadamente a la vez que entraba en ella. Se desvivió por hacerle el amor, la sentía apretarlo en su interior y mientras se aferraba a él y lo llamaba a gritos con una voz llena de placer y pasión. Finalmente sus cuerpos se entregaron al placer. Se mantuvieron como uno hasta que el despertador de Sesshoumaru sonó a las 6:30. Sesshoumaru la llenó de tiernos besitos buscando sacarla de su aletargamiento.
-Cariño… princesa… pequeña…
-Hm?
-Preciosa, no irás a trabajar?
-Hhm? Ya es de día?
-Son las 6 y media…
-No quiero separarme de ti…
Sesshoumaru sonrió y la besó con ternura.
-Puedes llamarme cuando quieras…
-De verdad?
-Cuando quieras, pequeña…
-Cuando me dices así, me siento como si nada malo me pudiera pasar…
-Eso es porque yo te quiero y te protegeré de lo que sea…
Rin sonrió y lo abrazó. Sesshoumaru sonrió porque aún no abría los ojos.
-Dame 5 minutos más…
Sesshoumaru rió y le dijo al oído que quería bañarse con ella. Rin abrió los ojos y los centró en la mirada ambarina que estudiaba sus facciones.
-De verdad no estoy soñando…
-No, mi pequeña…
-Estoy contigo…
Sesshoumaru sonrió y la besó. Rin lo atrajo hacia su cuerpo con todas sus fuerzas. Sesshoumaru se dejó llevar y descansó sobre su pecho unos minutos.
-Rin…
-Es que… soñé tantas veces con esto… no te imaginas…
Sesshoumaru sonrió. Ya estaban bajo la ducha. Rin se tomó su tiempo para lavarlo con la esponja. Donde creía que lo había restregado muy duro, le daba un besito. Sesshoumaru sonreía ya que Rin le había besado todo el cuerpo creyendo que lo estaba dejando en carne viva.
-Sessh, estás todo rojo…
-Se me quita en unos minutos. Es que es nueva y es un poco áspera. Ahora me toca a mí…
Sesshoumaru le sacó el jabón que tenía y luego de ponerle más, empezó a lavarla. Al ver que causaba el mismo efecto en ella, se detuvo.
-Preciosa, estás bien?
-Sí… aunque arde un poquito…
Luego de restregarla con cuidado, Sesshoumaru la acercó a él en un posesivo abrazo y la besó apasionadamente.
Mientras Sesshoumaru se vestía, Rin se metió en la cocina y preparó el desayuno. Cuando Sesshoumaru salió de la habitación, se encontró con la mesa puesta y el desayuno servido. Sintió congoja por no haberle dicho antes y la besó con ternura.
-Se ve delicioso, preciosa…
Rin sonrió y lo invitó a sentarse. Sesshoumaru la volvió a besar.
-No puedo comer a estas horas… me cae mal… lo siento, preciosa, debí decírtelo antes…
-Kami, preparé tanto…
Rin bajó la cabeza.
-Lo siento, mi amor… creí que te gustaría…
-No es que no me guste, preciosa… es que me cae mal comer antes de las 9 de la mañana… Hey…
Sesshoumaru levantó su rostro con su dedo índice.
-Rin, no me gusta cuando te pones así… me siento tan miserable por ser quien te causa esto…
-Lo siento…
-Rin…
Sesshoumaru supo que Rin se sentía mal, no porque él no pudiera comer, sino por meterse en su cocina sin decírselo. Se sentó a su lado en la mesa y la besó en la mejilla. Comenzó a comer y Rin, al verlo se sorprendió.
-Sessh! Te vas a enfermar!
-No… estoy seguro de que tu comida no me va a enfermar…
………………………………
Sesshoumaru estaba en su oficina y sentía las gotas se sudor frío recorrer su rostro. En su estómago sentía que había una guerra nuclear. Jaken entró para darle unos documentos.
-Vaya! Pareces muerto viviente!
-Necesito algo para la digestión.
Se escuchaba un murmuro general. Jaken se asomó a las afueras de la oficina de Sesshoumaru y volvió a entrar.
-Rin está aquí!
-Rin?
Rin entró en la oficina de Sesshoumaru y cerró la puerta, vio a Jaken y a Sesshoumaru.
-Está bien… puedes confiar en él…
-Lo sé… cómo estás, Jaken?
-Muy bien… a qué se debe el honor de su grata visita?
-Vine a ver a… Sessh! Estás enfermo!
Rin se acercó a él con prisa y lo besó en la sien.
-Estoy bien…
-No puedes estar bien… mírate…
Jaken se quedó observando la escena.
-Hay algo que me quieran decir?
Rin sonrió mientras abrazaba a Sesshoumaru.
-No le has dicho nada?
-No…
-Cómo serás, a tu mejor amigo…
-Sí, a tu mejor amigo… qué es lo que no me han dicho?
-La preciosa y yo estamos juntos…
-Por fin… Creí que no se lo pedirías!
Rin rió y lo besó en la sien.
-Me alegro mucho por ustedes. No sé de nadie que se complemente tan bien como ustedes… bueno, tu hermano y Kagome…
Sesshoumaru sonrió. Rin se olvidó de todo.
-Sesshoumaru, vete a descansar, no estás bien...
-Apuesta lo que quieras a que desayunó antes de las 9.
-Jaken, no me ayudas.
Rin lo hizo verla y acariciando su rostro le pidió excusas.
-No te preocupes, preciosa… dentro de poco se me pasa.
Tocaron a la puerta de la oficina. Rin se levantó del brazo del sillón y Jaken abrió la puerta.
-El medicamento que el señor me pidió.
-Gracias, Ari…
-Señor, tengo varios mensajes para usted…
-Los tienes escritos?
-Sí señor…
-Pásamelos.
La secretaria le pasó los mensajes y salió de la oficina. Sesshoumaru se tomó las pastillas y revisó los mensajes. Rin estaba nuevamente sentada sobre el brazo del sillón.
-Sí que eres un hombre solicitado.
-No sé de dónde sacan que quiero más tarjetas de crédito.
Sesshoumaru desechó cuatro de los 6 mensajes. Había uno de Inuyasha y otro de una mujer. Al verlo, Sesshoumaru viró los ojos.
-Sessh…
-Nada importante. Porqué estás aquí, preciosa?
-Se canceló la reunión del medio día y quise venir a pedirte que me acompañes a comer…
-Encantado, preciosa…
Jaken se excusó y salió de la oficina. Rin y Sesshoumaru rieron y se besaron.
-Te llevaré a un sitio fabuloso…
-Sí?
-Sí… comes mariscos, verdad?
-Sí…
-Te va a encantar…
Rin sonrió y lo besó nuevamente.
-Si es contigo, eso es seguro.
-Rin…
-Sí?
-Tu apartamento es tuyo o rentado?
-Es mío. Por qué?
-Sólo quería saber… preciosa…
Sesshoumaru la haló para besarla nuevamente, sonrió y acarició sus mejillas sonrojadas.
-Vendré por ti más tarde…
-Dame otro…
Se separaron lenta y tortuosamente, Rin volvió a su oficina y Sesshoumaru continuó con su trabajo. Poco después, Jaken volvió a la oficina de Sesshoumaru.
-Estoy muy feliz por ti, hermano… pero no creo que debas permitir que ella venga aquí.
-Por qué no?
-Vamos, sabes cómo son las cosas en una oficina. Luego dirán que es tu amante y no sé cuantas cosas… te lo digo para protegerla a ella.
-Lo sé, Jaken… nos acompañarás a comer?
-No, lo siento, pero le prometí a Kari que iría a casa.
-Está bien.
-Sesshoumaru, pero no pretenderás jugar con Rin?
-No. Rin es diferente… Rin es…
-Ten en cuenta que es una niña para ti…
-Eso me puede importar menos. La pequeña me hace sentir vivo. Es… es todo lo que siempre busqué y nunca encontré… Jaken, es perfecta…
Jaken sonrió y sólo esperó estar equivocado, porque a su parecer, esa relación estaba destinada a fracasar.
-Te puedo dar un consejo?
-Cuál?
-Quiero que recuerdes siempre, que tus métodos de diversión y los de ella son muy diferentes. No te rezagues si ella quiere salir…
-Jaken, estás traduciendo tu matrimonio en mi vida…
-Y sé porqué te lo digo. Kari casi me deja porque yo encontraba aburrido lo que a ella le divertía. Y sólo soy 10 años mayor que ella. Tú eres 20 años mayor que Rin.
-15, gracias por la observación.
……………………………………………
N/A: Qué les parece? Cómo va? Espero sus reviews!
Besos
Mizuho
