Los personajes no son míos y los he pedido prestado a Isayama.

Perdonen mis horrores ortográficos.


Segunda Parte; 18 besos

Estábamos corriendo por todos los pasillos como si fuéramos locos, bajando escaleras, como si estuviéramos perdidos.

- Eren deja de arrastrarme como si fuera un muñeco- mientras trataba de soltarme de su agarre.

-Hasta que te diste cuenta Jean- es lo que dijo sin darse vuelta.

-¿Que?- que de impactado por sus palabras – ¿Me tienes dando vuelta por todo el lugar apropósito?- es lo que pregunte.

-¿Si?, mmmm ¿eso creo o parece que estoy perdido?- mientras caminaba sin detenerse.

-¿crees estar perdido?, no mientas, tú mismo me mostraste toda la escuela y ahora dices estar perdido-

-no lo se-

-no jodas, solo me estas paseando por toda la escuela - tratando de soltarme de su maldito agarre. Pero él solo se limito a agarrarme con más fuerza. –NO, suéltame-

-basta Jean, no te resistas, te estoy llevando a la cancha-

-¡ahora me llevas a la cancha!, ¿entonces me estabas paciendo hace 10 minutos?-

-no, estábamos calentando- se limito a responder sin soltarme la mano por mas que forcejeara.

-¡te matare Eren!-

-¡mira la cancha!, ¡ya llegamos!-

Podía ver a todos los chicos jugando en la cancha, pero ellos también nos miraban.

-¡al fin llegan los tortolos! - grito Connie.

-ha si. Fuimos a comer y luego nos quedamos dormidos- respondió Eren.

-¿y que comieron? ¿Estaba rico?- volvió a preguntar Connie.

A lo que Eren respondió –si, estaba demasiado rico e incluso estaba tierno y jugoso -

-¿Qué comiste?-

-carne de la mas tierna- respondió Eren

-¿y donde la compraste?- volvió a preguntar Connie.

-Jean lo trajo especialmente para mí- respondió Eren con cara de felicidad -¿no es así?-

-hee, ¿que yo que?- no se de que carne habla. –¿No se de que hablas Eren?- estaba totalmente confundido.

-¡a la salida voy a volver aprobarla!-

-¿vas a la casa de Jean? Entonces yo también voy, quiero probar ese pedazo de carne- respondió Connie.

-yo también- respondió Reinar

-yo también- Bert.

-yo también voy- respondió Marcos.

-SI YO TAMBIEN VOY- se escucho una voz mas gruesa -¿NO SE ADONDE VAMOS, PERO ME SUMO?-

-He- respondieron todos y empezaron a mirarse y se escuchaba un susurro –es la voz del profesor- y desaparecieron uno por uno.

-¡por lo que veo, me voy y empiezan a organizar una fiesta!- en modo sarcástico -¡y los que organizan la fiesta son los chicos que llegan tarde a mi clase!– mientras nos miraba de reojo. –Eren tu conoces bien los horarios, ¿por que llegaste tarde?- le pregunto a Eren.

A lo que respondió –¡un caballo me distrajo!-.

-¿un caballo?- todo confundido. –Bien, te creeré solo por esta vez- con cara de duda.

-no, es mentira, me distraje...-

-cállate Eren- cuando le pise el pie para que dejara de hablar.

-¿usted también se distrajo con el caballo?- a lo que pregunto el profesor.

-no, volví a mi casa a cambiarme- a lo que le respondí.

-no lo parece, por que siento el mismo aroma en ambos. ¿O estaban en le mismo lugar?- a lo que volvió a preguntar sin dejar de mirarnos desde arriba. -cambiemos de tema, ¿Eren conoces el circuito de calentamiento?-

-si, ¿Por qué?- estaba relajado como si no hubiese ocurrido nada -¿quiere que se lo enseñe a Jean?- mientras ponía cara de entusiasmo y me miraba como si tramara algo.

Otra vez estaba siendo lanzado a los brazos de Eren como si fuera un pedazo de carne. ¡No puede ser!, espera un momento, yo era el pedazo de carne del que habla unos minutos antes, este maldito idiota.

-no- a lo que respondió cortantemente- quiero que empieces el recorrido, ahora- mientras sostenía una cara de satisfacción. –je je-

Que vieron mis ojos, el profesor se rio de un alumno.

La cara de Eren fue como, no se como explicarlo: "fue como un guau y luego fishh, en caída libre".

A lo cual Eren no se quedo callado -¿y Jean que hará? ¡No calentara conmigo!-

-heee, ¿por que tengo que calentar contigo?-

-si, por que tiene que calentar contigo- mientras el profesor repetía lo mismo que yo. –Eren ve a calentar-

-no, Jean tiene que calentar conmigo-

-Eren ve a correr- mientras el profesor repetía.

-¡Jean ven conmigo!- con voz autoritaria.

-Eren ve a correr- pronuncio el profesor

-Jean-

-no, ¡Eren ve a correr!- mientras repetía las palabras del profesor. Era una guerra de poder.

-Jean no me olvidare de esto- mientras me lanzaba una mirada. Para salir corriendo hacia las canchas.

-¿y ahora que hice yo?- solo repetía las palabras del profesor.

-Jean tu vigilaras a Eren y quiero que memorices todos sus pasos- mientras me daba un silbato y su reloj. -es para la próxima clase, necesito que te pongas al día con los circuitos de calentamiento ¿Cuál quier duda avísame?-

-heee, si como usted diga- me limite a responder. ¡No entendí nada de lo que dijo!, solo la parte de que debía vigilar a Eren. –Bueno, a mirar a Eren como corre-

Eran las 3:00 de la tarde y había un impresionante sol, veía a Eren correr alrededor de la cancha -ja, ja, ja, Eren mueve las patas- me limite a gritarle –tienes que dar 1000 vueltas mas, ja ja ja- él solo se limito a saludarme desde lo lejos, moviendo la mano. La verdad no se si me escucho, mmmm dudo de que me allá escuchado.

Había un árbol cerca de la cancha, solo me pare debajo de él y me quede esperando que a Eren pasara por hay.

-Eren si que eres lento- cuando estaba acercándose hacia mí.

-¡Cállate Jean!, me tomare un descanso de 2 minutos-

-¿Cuántas vueltas diste?-

-solo 3, ¿de que hablabas con el profesor cuando me fui?- mientras se apoyaba en el árbol.

-de nada-

-Jean- mientras me sujeto de la muñeca y me la apretaba muy fuerte –dime lo que te dijo, no es broma-

-¡pedazo de idiota de mierda, te dije que no me dijo nada!- mientras le sujetaba la muñeca para que este me soltara. –Pedazo de imbécil- mientras lo apretaba mas fuerte y a lo que el reacciono de igual manera. -¡que me sueltes!- mientras lo miraba furiosamente.

-entonces no me hagas enojar- me miro furiosamente.

-Eres un dolor en el culo-

-soy tú dolor en el culo- mientras me apretaba la muñeca para luego soltarme. -Ha mierda, no puedo contigo, no puedo lastimarte, me duele mas a mí que a ti- mientras se apoyaba en mi hombro como si estuviera resignado.

-Eren estas loco-

-si, tú me vuelves loco- con voz suave y calmada. –Jean, ¿dime por que no te gusto?-

-no lo se, ¿tratare de averiguar el por que?-.

-volveré a correr por que no puedo estar al lado tuyo-

-si, será lo mejor, por que si no, se lo digo al profesor que me estas molestando-

- eres todo un demonio- mientras me dio la espalda y salió corriendo.

Solo lo podía ver como se alejaba.

Estuvimos así por más de media hora. Eren solo daba vueltas y vueltas.

-¿aburrido señor Kirschtein?- escuche una voz resonar en mis oídos –a estado bostezando todo el tiempo-

-no- respondí –solo me aburro de estar sentado sin hacer nada-

-bueno, para la próxima clase usted y Jaeger van correr de la mano-

-¿Qué?- quede impacto ante sus palabras -¿de la mano?-

-si, y no falte- mientras observo su reloj. –Eren detente- grito. Mientras él otro demonio venia corriendo a velocidad luz en dirección de nosotros.

-¿me llamo?- respondió.

-nunca te vi correr así Jaeger, estoy perplejo-

Yo sabía por que venia corriendo de esa manera, sin duda alguna.

-quería hacerle compañía a Jean- comento.

-si tanta compañía quieres hacerle, traigan las colchonetas-

-Oh por los titanes, no sabia que usted quería que nosotros llegáramos a tercera base, y encima en el medio del patio- respondió descaradamente y todo ruborizado. –Pero no quiero que nadie ve a Jean en esa posición-

-¿?. No se que es lo que pasa por tu cabeza, pero traigan las colchonetas para hacer abdominales- sacando las llaves de sus bolsillo. –Jaeger ve a buscarlas-

-¿solo?- respondió este.

-a caso quieres que te lleve de la mano- respondió el profesor ante el comentario de Eren.

-no, pensé que Jean podría venir conmigo-

-NO, solo tú debes ir ya que conoces mejor el depósito-

-pero puedo mostrárselo a Jean para la próxima clase- sugirió.

-ha. No es mala idea- afirmo –puedes ir con Jaeger, Kirschtein-

-¿Qué?- que mierda salió de la boca de estos dos –pero…..-

-vallan, es una orden- replico sin mas.


Íbamos los dos, uno detrás del otro. Me mantenía lo mas alejado posible de Eren, el cual iba con una cara de felicidad.

-Jean, no te alejes tanto de mí-

-cállate, no me hables-

-por favor, me lastima que me hable así, mi futura esposa-

-deja de decir eso, ciento que voy a vomitar-

-jamás, dejare de decirlo- respondió este, como si estuviera seguro de sus palabras.

Seguíamos caminando como si nunca llegáramos al depósito. – ¿Aun falta mucho?- pregunte

-no, solo faltan dos puertas más-

-es aquella-

-si- mientras sacaba las llaves de su bolsillo y las colocaba en la cerradura para poder abrirla – ¡taran! Podemos pasar- exclamo el idiota –a buscar las colchonetas- abriendo la puerta de par a par. –los caballeros pasan primero-

-ja ja, ja, crees que voy a caer, no pienso entrar a un lugar cerrado contigo, no de nuevo- alejándome de Eren.

-bueno, al menos lo intente- entrando al cuarto el solo.

Luego que entro no escuche ni el mino ruido.

-malditas colchonetas- se escuchaban sus insultos. –haaa.. Jean, demonios entra a ayudarme a levantar las redes y los caños de vóley, ¡demonios!- mientras escuchaba sus insultos.

-¡me niego totalmente!- respondí.

-¡ayúdame!- solo lo escuchaba.

Seré malvado si no voy a ayudarlo, es lo que estaba pensando cuando escuche unos ruidos fuertes de metal golpeando contra el piso. -¡EREN!- entre gritando, cuando la puerta se cerro detrás mío.

-JA, JA, JA, JA….. No puedo creer que hallas caído nuevamente- apareciendo detrás de mí.

-maldito estúpido, no es gracioso-

-Jean, Jean, eres tan fácil de engañar- es lo que pronuncio mientras me acecha –solo pido una cosa, y ¿tú sabes lo que es?-

-ni lo piénsese- respondí ante su insinuación.

-la verdad no me importa quedarme encerado de nuevo contigo-

-¿Qué?-

-solo uno, o ¿nos quedamos encerrados para siempre en esta habitación?- mientras en sus manos hacia girar unas llaves –para siempre-

-haaa, vas a volverme loco- tapándome el rostro.

-a demás hay colchonetas donde podemos hacer cosas pervertidas- volvió a insinuar –no sirve de nada de que tapes la cara, si igual te puedo ver- escuchando como sus pasos se acercaban a mi.

-quiero golpearte tan fuerte y romperte la cara- en lo único que pronunciaba entre dientes.

-no me importa, siempre que se han con tus labios, me da igual que me destroces la cara- fue lo que me respondió.

-sabes Eren será la primera y ultima vez que te deje hacerlo, por que estoy volviéndome loco por todas las estupidez que salen de tu estúpida boca-

-mi estúpida boca será la que calle tú deliciosa boca-

-estúpido idiota has lo de una buena vez- mientras mantenía mis ojos cerrados, esperando el leve contacto.

-tengo que disfrutar el momento- es lo que escuche que pronuncio, mientras sentía sus manos rozar mi cintura y deslizarla por mis espalda, sintiendo un escalofrió correr por mi columna. –tiembla, tiembla mi pequeño, el latir de tu corazón es música para mis oídos- pronunciaba nuevamente sin dejar de tocarme –mis labios solo quieren morderte-.

Deje de cubrirme los ojos, y lleve mis manos al cuello de su remera -maldito has lo, haces que me ponga mas nervioso aun-

-no te desesperes Jean, solo esperaba que me dedicaras una mirada antes de saborear tu boca-

Cuando me beso de repente, dejando deslizar su lengua dentro mío -45- soltándome tan repentinamente –es hora de irnos- se dio vuelta y levantando la colchoneta para luego desbloquear la puerta –Jean, ¿nos vamos? O planeas quedarte todo el día hay parado-

-¡eres un maldito! como permito que me hagas esto Y NI SI QUIERAS ERES CAPAZ DE ESPERAR A QUE ME RECUPERE, ¡MALDITO BESUCON!- fue lo que dije mientras que mi cuerpo no reaccionaba. Eren solo me dedico una sonrisa y salió de la habitación sin decir nada de nada.

Abre estado más de 3 minutos pensando en salir, pero mi cuerpo no se quería mover, de alguna forma sentía que caería en otra trampa.

-Jean, ¿planeas quedarte?- escuche la voz de ese idiota llamándome desde afuera.

-¡solo cállate! Necesito pensar- respondí.

-Se que beso bien, pero si no volvemos ahora llamaremos la atención-

Como puede decir eso, si todo es culpa de él, solo quiero golpearlo –¡TE MATARE!- grite desde la puerta mientras me acercaba a la salida, pero baya sorpresa la mía, Eren estaba tirado encima de la colchoneta, como si estuviera en el medio de la playa tomando sol.

-al fin decidiste salir, por un momento pensé que te tendría que llevar como un príncipe- fue lo que dijo mientras a un seguía acostado. Mientras me mantenía parado junto a la puerta, Eren toma la colchoneta y se dirigió de nuevo hacia mí, pero solo cerro la puerta y se marcho, a los 2 minutos se dio vuelta y me miro detenidamente –¿no vienes?- escuche su grito.

-Eres raro Eren…- y solo me limite a seguirlo.


A medio camino nos encontramos con el profesor Mike que solo se limito a gritarnos.

-por un momento pensé que se habían ido a fabricar la colchoneta- exclamo este.

-lo siento me distraje hablando con Jean- respondió Eren, como si la culpa fuera mía.

-señor Kirschtein, ¿creo que usted es la razón de por que Jaeger actúa extraño?-

-¡QUE! PERO TODO ES CULPA DE ESTE IDIOTA QUE SE LA PASA .BBB… Todo es culpa de él- respondí a los gritos.

-shh… no puede decir malas palabras y menos a un compañero- me hablo despacio.

-lo siento-

-Eren haces dos veces lo mismo en mi clase y te cambio de grupo-

-lo siento, no lo volveré hacer mas- se disculpo inmediatamente Eren.

-así me gusta, ambos retomen sus actividades-


Luego de eso solo estuvimos haciendo los ejercicios que Eren me consigno toda la tarde hasta finalizar la clase.

Se escucho un pitido. -guarden el material que es hora de irnos- estaba el profesor a los gritos.

-Eren- pronuncie cuando termine de estirar.

-Jean, llevare los materiales- lo escuche pronunciar cuando se alejo con la colchoneta.

-espera- cuando quise correr tras él.

-Jean- fui detenido por el profesor -Eren tiene la llave del salón, lleven todo el material- se escuchaban sus gritos –Jean lleva esto a secretaria y te puedes ir a casa- mientras me entregaba el listado de alumnos –Eren y tú, tienen el presente- despidiéndose.

-esta bien- mientras miraba a los demás llevar los materiales, y sosteniendo sus bolsos -¡mi mochila!- salí corriendo en dirección a secretaria.


-disculpen- me adentre al salón –traigo el listado-

-déjalo en el escritorio- me respondió un profesor –puedes volver a tu curso-

-si- respondí y salí corriendo del aula rumbo al baño, donde había estado con el idiota. Mi mochila seguía en el mismo lugar al igual que la del imbécil, sin duda a un seguía en el salón de los materiales –ha… ¿Qué hago? Lo espero o me voy sin decir nada- mientras pensaba en algo –mejor me cambio-


-por que lo espero, en verdad soy un idiota- mientras estaba en los portones de la escuela –que idiota soy-

-JEAANN- escuche esa voz –¿me estabas esperando?-

-NO, solo miraba el atardecer. Solo quería darte las gracias por prestarme tu ropa-

-no hay por que, solo complazco a mi novio- mientras continuaba con su sonrisa picaresca -¿y donde esta?- mientras me miraba de arriba a abajo.

-en tu bolso- respondí. Cuando vi que se abalanzo al bolso -¡SABIA QUE HARIAS ESO!-

-¿Qué?- poniendo cara de estúpido.

-sabía que tomarías la ropa y harías algo extraño con ella-

-solo quería ver si todo estaba ahí- mientras cerraba el bolso lentamente –A caso piensas que soy un pervertido-

-es verdad, si eres un santo, I-D-I-O-T-A-

-Te lo voy a demostrar- cuando me tomo del brazo y me beso nuevamente -44-

-detente-

-43-

-estamos en la entrada-

-42- pronuncio y me soltó –me estuve contiendo en la clase de educación, estabas al alcance mío pero sin poder tocar tu cuerpo y ni siquiera poder deslizar mi lengua dentro de tu pequeña boca-

-pervertido-

-claro que lo soy, tu haces que yo sea un pervertido. Quiero tenerte en mis manos-

-CALLATE, MAÑANA TE DEVOLVERE LA ROPA- salí corriendo dejando a Eren.


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mi vida se ha estresado más de la cuenta. Siento que no tengo tiempo para escribir pero cuando me doy cuenta me he pasado toda la tarde viendo anime y leyendo mangas.

Además soy lenta escribiendo y hay demasiadas ideas en mi mente que llegan a abrumarme, me gustaría que alguien escuchara mis pensamientos y los escribiera todos.

Bueno, espero que hallan disfrutado el fic, este capitulo lo tuve que comenzar nuevamente ya que mi compu anterior se rompió y no se pudo rescatar nada de nada.

Gracias por leer y gracias por esperar la actu.

Saludos a Ginko Sakata.