I´m back ;). Aquí está el tercer cap de Global Magnet y es:
¡Denmark x Norway!
Aunque sinceramente parece más NorDen, pero ya que.
Es el más largo que he hecho :3, ojalá les guste. Aclaraciones abajo.
El danés sonreía, apegado junto al noruego, envolviéndolo con su brazo, este a su vez le ignoraba y se hacía el indiferente, solo por esta vez, se repetía y Dinamarca estaba contento de poder siquiera tocarlo.
Pero todo buen momento tiene su fin, y esto el danés lo sabía bien, ya lo había vivido tantas veces…
Los nórdicos faltantes entraron a la habitación y el noruego lo obligó a soltarlo, y fue a saludar a su hermano, con el remedo de una sonrisa. Él, mientras, pintaba la ensayada mueca que pretendía ser alegre y se dirigió al sueco. Al poco tiempo comenzaron a pelear y Finlandia debió intervenir o terminarían matándose.
Si, una reunión normal de los nórdicos.
Sin embargo el danés estaba extrañamente sin ánimo, Finlandia le expresó su preocupación, pero este le dijo que era su imaginación. Burda mentira. Pero no quería compasión de sus hermanos, al único del que podía creer aunque sea un mínimo de interés era del finlandés e incluso a veces lo dudaba.
Las miradas cómplices entre Suecia y Finlandia, contando la alegría natural de este, era algo que enfermaba a Søren, lo odiaba. ¿Por qué el mundo era tan feliz sin él? No era justo, nada justo. Ni que decir, estaba aparte el hecho de que Noruega lo ignoró toda la reunión para concentrarla totalmente en Ice.
Nadie se despidió de él cuando se fue.
Nadie le extrañó.
Pero una congelada mirada azulina le siguió el rastro de sus pasos.
-¡Sve! ¡Sve! ¿Dónde estás?- El Reino de Dinamarca, Søren, que no representaba más de 15 años, corría por todo el castillo buscando a Suecia. Pero Berwald no quería que le encontrase, sabía que iba a decirle Denmark, y a su respuesta tenía dos posibilidades. O le implantaría que era un rey y él lo mandaba, debía de obedecer o lo acosaría hasta el cansancio, hasta que dijera que sí. Ninguna opción le agradaba.
-P'r f'avor, no me encu'ntr's- Susurraba este por lo bajo. Realmente no quería ver al danés.
-¡Sve, sé que estás aquí! ¡El rey tiene algo que decirte!- El danés se hartó de buscar, así que fingió haberse ido y cuando el sueco salió de su escondite, se le lanzó encima.
-Jeg har dig!- La sonrisa en labios del rubio mayor no podía ser más amplia, y atrapó al sueco entre sus brazos cuando este intentó huir, le quitó las gafas y le besó. Fue uno corto y casto, bastante dulce para venir de parte del danés.
-Jeg elsker dig, Sverige- Sus ojos brillaban y su cara estaba roja, estaba feliz. Pero Berwald no.
Le pegó un puñetazo tan fuerte que le dejó tendido en la fría nieve un rato, mientras recogía sus lentes y le miraba, dijo lo que sería la pesadilla del danés hasta el fin de sus días.
-Yo no te amo, y n'die lo h'ce, j'm's lo harán. Yo amo a F'nl'ndia. N'sotr's som's h'rm'nos, tú no lo er's, te odiamos-
Dicho esto se retiró, dejando a un Denmark shockeado y furioso.
-E-Eso es mentira, ¡Es mentira Sve! M-Mis h-hermanos me quieren, t-tú también ¡Todos lo hacen! ¡Soy el Rey del Norte! ¡Todos deben adorarme!- Y sin poder evitarlo, las lágrimas salían a flote de sus ojos- T-Todos d-d-deben…
Todos te odian
-No es cierto-
Nadie te necesita
-Es mentira-
Nadie nunca te quiso.
-¡Eso no es verdad!-
Y nadie nunca lo hará.
Despertó agitado de su sueño, al parecer se había quedado dormido en el sillón. No pensaba con claridad y se preguntaba por qué había soñado otra vez con eso. Con el principio de sus problemas, su primer rechazo amoroso.
Después de aquel día Suecia se fue con Finlandia.
Nada volvió a ser lo mismo, comenzó a salir más con sus amigos vikingos y comenzó a beber en exceso, Noruega comenzó a preocuparse un tanto por él, pero no decía nada e Islandia nunca le había recriminado nada al respecto, así que podría decirse que estaba solo.
Completamente solo.
Pero cuando Lukas comenzó a reprocharle por lo mucho que bebía o por lo solos que los dejaba en casa, se dio cuenta de que le importaba, aunque fuese un poco. Ese fue su rayo de esperanza durante un tiempo. Que no duró mucho, como siempre.
Suecia vino a buscar Noruega, Dinamarca estaba convencido de que buscaba un reemplazo para Finlandia, quien había sido apresado por los rusos, pero el danés no le permitiría llevárselo tan fácil, menos para que le usasen como plato de segunda mesa.
La batalla fue atroz y quedó muy herido, sin embargo lo que más le dolió fue ver la facilidad con la que el noruego se fue con Berwald, pero cuando Emil intentó seguirlo, le retuvo. No quería volver a estar solo. No quería refugiarse en la oscuridad del bosque otra vez, abandonado a su suerte, porque sin sus hermanos se sentía perdido.
Se arrepintió cuando vio el fulgor en los ojos de Lukas, le atravesaban y le decían 'Te odio' a cada momento, pero Suecia no se inmutó y siguió su camino, seguido por el resentido noruego. Islandia no volvió a hablarle al danés.
Tiempo después obtuvo su independencia, le mandó una tarjeta de felicitación, no podía hacer más, desearía haber estado con él en su fiesta y mostrarle que no estaba mal porque le hubiese dejado, pero no pudo, su territorio era lugar nazi. Y estaba perdiendo a Groenlandia también.
Finalmente, cuando terminó la guerra, creyó sentirse mejor, tal vez vería a sus hermanos, quizás se disculpase, aunque lo dudaba mucho, pero con estar con ellos se conformaba. Y una vez más Dios le mostró que le odiaba, al igual que todos.
Rusia llegó a su territorio y le acusó de haber ayudado a los nazis, así que recibió una paliza descomunal, como en sus tiempos de vikingo. Pero ninguna paliza se comparaba a ser la puta personal del ruso. Ni a sus palabras que aún resonaban, haciendo eco en toda la casa:
-A ti te dejaron igual que a mí, da~ Pero todos serán uno con Rusia algún día, y me amarán, lo sé. No soy como tú, un bastardo sin razón de existir.-
El pasado lo perseguía como un fantasma, nunca podría deshacerse de él, aun cuando diera su mejor esfuerzo, aunque se humillase y pidiese perdón hasta el último rincón del planeta, su voz era débil y no sería escuchada. Resonaría por las huecas paredes de su mente eternamente.
- Do you remember, your coming down? - Comenzó a cantar por lo bajo, y se le hizo irónicamente gracioso, esa canción lo representaba bastante- Forced to take sides, your taunted charm and your broken smile…
-Touched me unexpectedly- Cantó una voz a su costado, dio un respingo y fijó la mirada. Noruega estaba apoyado en su comedor, parecía que hubiese estado allí un buen tiempo.
-¡N-Norge! ¿Q-Qué haces aquí?- Formó una sonrisa falsa y le miró, expectante. Más Lukas frunció el ceño y se sentó a su lado.
-¿Por qué te fuiste de la reunión tan rápido?- Respondió su pregunta con otra y el ligero reproche en su voz era apenas distinguible, menos aún con su estoico rostro y su tono casi neutro.
-Es que…no me sentía bien, es todo- Sonrió como idiota, no quería ver al noruego ahora, no ahora que estaba débil emocionalmente.
El noruego alzó una ceja y dejó entrever su incredulidad, pero desvió sus ojos hasta el libro en el sillón, pareciese que el danés se quedó a la mitad cuando se quedó dormido. Lo que le extrañaba era que Søren estuviese leyendo precisamente, el no lo hacía nunca, a menos que fuera…
-¿La Sirenita? ¿No te aburres de leerlo? Aunque es lo único que lees- Comentó por lo bajo.
El danés borró su mueca falsa y le miró como si le hubiese ofendido gravemente, ¡Lukas siempre criticaba que él no leyese, y cuando lo hacía le decía que su libro favorito era aburrido!
-Pues no, siempre me ha gustado mucho y siempre lo hará- Sentenció
El noruego hizo como si no lo escuchase, pero sonrió interiormente, Denmark siempre sería un niño. Hojeó el libro y miró los dibujos rápidamente, pero algo no encajaba.
- ¿Qué le hiciste a la última página, Anko?-
-¿Cuál, Noru? El libro termina allí- Señaló Søren, la parte cuando ella se lanza al mar para convertirse en espuma.
Lukas lo miró escéptico.
-No, el libro termina cuando ella se va al aire con las hadas ¿Es tu libro favorito y no lo sabías?-
Un note de burla llenaba su voz.
-No, el libro termina cuando ella se vuelve espuma de mar, Noru- El danés observó hacia fuera de su ventana y miró el atardecer- No todos los finales son felices…
Por primera vez en años, Noruega le miró con sorpresa mal contenida, pero ¡Es que era lógico! ¿El danés sin creer en la felicidad eterna? Realmente, o estaba loco o Anko por fin estaba madurando.
Ninguna de las opciones le era convincente.
-Bueno, Noru, ¿Ahora me dirás a qué has venido? Sé que soy irresistible, pero…- De nuevo esa sonrisa falsa ¿A quién creía que engañaba? Decidió ir directo al grano.
-Estaba preocupado-
-¿Perdón?- Definitivamente escuchó mal.
-Que estaba preocupado, idiota- El noruego le miró dudando entre darle o no un golpe- Casi no sonreías y tenías la mirada perdida, los demás me pidieron que viniera-
Mentira. Pero Søren no tenía por qué saberlo, a veces la ignorancia duele menos. Pero el danés no era ingenuo, ya había sufrido mucho por eso y había aprendido a no confiar en las palabras que solo endulzan el oído.
-No tienes que mentir, Noru- Le sonrió tristemente- Estoy bien, solo estaba pensando en visitar a Feroe y Groenlandia, hace tiempo que no los veo.-
-Tú tampoco tienes que mentir, Anko- Lukas era sincero y directo, pero ¿Cómo decirle que cuando lo vio despertar sintió unas enormes ganas de abrazarlo? ¿Qué pensamiento racional era ése? Creo que sí me estoy volviendo loco, y aunque su cabeza estuviese llena de dudas al respecto del mayor, solo tenía una importante en mente ¿Por qué cuando despertó tenía una mirada aterrada y los ojos lagrimosos? No es que le importase, para nada, y aunque lo hiciera, no se lo diría, no era su estilo. Pero era extraño.
El danés se sintió atravesado por la mirada azulina, pero no se intimidó. Se colocó de pie e iba en dirección a la puerta.
-No miento, Norge, ahora creo que me voy, iré a ver a Feroe y…-
-Vuelve aquí-
-¿Eh?-
-Que vuelvas aquí, estúpido Anko- El noruego no estaba feliz. Nada feliz.
-Pero…-
Lukas se cansó, caminó hasta la puerta y tiró de la corbata de Dinamarca hasta que sus rostros quedaron muy juntos. El danés se sonrojó.
- ¿Te crees que soy tonto?- Le inquirió, con su aliento sobre la tersa piel del danés.- Responde-
-Yo…- Søren desvió la mirada.
-Pues no lo soy, lo que quiero saber es ¿Qué escondes Denmark?- Lukas hizo rozar sus bocas suavemente, un ligero toque superfluo que congeló a Dinamarca- ¿Qué es lo que no quieres que sepa?- Insistió, tentando aún más al mayor.
-Nada, Norge…no es…-
Pero el noruego estaba cansado de palabras tontas y explicaciones baratas, así que le besó para que dejase de hablar. Al principio el danés se sorprendió mucho, pero al poco rato le correspondió adueñándose del beso, como el rey que era, intenso y apasionado. Separaban sus bocas para tomar aire pero las juntaban en seguida otra vez, era un círculo vicioso que acabó cuando el danés quedó tumbado en el sillón, al parecer Lukas lo había empujado.
-Basta de juegos, hablarás quieras o no- Dicho esto comenzó a besarle el cuello de forma desesperada y salvaje, quién pensaría que el estoico noruego era una fiera en este tipo de situaciones. Bien dicen que los más tranquilos son los más desenfrenados en la cama.
Por su parte, Søren se estaba dejando llevar, gemía suavemente pero lo escondía mordiéndose el labio ¡Lo estaban ukeando! ¡Él era el rey, no podía permitir eso! Mas Lukas tenía otros planes.
-D-Dime, ¿Qué soñabas?- Noruega le mordió el lóbulo de la oreja, causando un suspiro del rubio mayor, si Denmark no estaba dispuesto a hablar por las buenas, entonces debía usar su as bajo la manga.
-No era n-nada, N-Noru…Ngh…Agh- Si ya le era difícil contenerse en las preliminares, esto lo rebalsaba totalmente ¡Norge le estaba tocando Copenhague! Eso era un truco sucio. Pero endemoniadamente placentero.
-Entonces, hablarás…o- Bajó su mano por toda la extensión de Copenhague- ¿Deberé seguir tentando?- Su sonrisa era incluso más orgullosa que la del danés, solo le bastaba un movimiento y ¡zas! Un danés muy dócil. Continuó moviendo su mano sobre la ropa al no ver respuesta del danés y deleitándose con su rostro sonrojado. Cuando este estaba a punto de terminar, le soltó. Se sentó en el sofá y le miró expectante.
-¿Y bien?- Una pequeña mueca satisfactoria adornaba su cara. Pero por dentro estaba caliente, solo le bastaba Denmark para que su fuego le llenase el cuerpo, pero debía mantener la cabeza fría, al menos por ahora.
-E-E-Eres c-cruel, Nor-ge- El danés apenas y podía hablar, su cuerpo aún trazaba las caricias frías del noruego y estaba caliente. En todo el sentido de la palabra.
-Muy bien, habla o….ya sabes qué pasará- El danés jadeó y vio a su hermano sorprendido, ¡Quién esperaría una respuesta así de Norge! Pero él no estaba dispuesto a ceder, ni aunque su orgullo se pisoteara y la humillación fuese evidente él hablaría. Él no necesitaba "estímulos" para hablar, solo un hombro que estuviese dispuesto a aguantarlo sin criticar.
Negó con la cabeza y la escondió entre sus rodillas, llorando en silencio, Lukas lo miró sorprendido, quizás se había excedido.
Una mariposa se coló por la ventana, era de un azul muy oscuro, casi negro y desprendía brillos azabaches tras su paso, parecía escapar de la otra mariposa que le seguía, una roja sangre, que parecía haber tenido tiempos mejores, sus alas estaban muy rasgadas y no desprendía brillo alguno. Cuando la roja alada se dio cuenta del estado de Denmark voló apresuradamente a sus rodillas, tratando de animarlo. La azul quedó suspendida en el aire, esperando la atención de la roji-carmín de vuelta. Nunca llegó.
Cuando Lukas estaba a punto de por primera vez disculparse con Søren, este levantó la cabeza, e invitó a la roja mariposa a posarse en su dedo, esta aceptó gustosa, robándole una sonrisa. Una verdadera en mucho tiempo. La mariposa volvió a brillar por un segundo.
-Sabes, Noru…No soy feliz- Comentó al aire, mirando fijamente a la mariposa azul, que al sentirse ignorada se colocó sobre el hombro del nórdico menor.
-Lo sé- La mirada del noruego era imperturbable, seria y estoica. Muy diferente a su interior.
-¿Entonces, por qué me dañas? ¿Por qué me ignoras? ¿Realmente te soy tan molesto?- El danés le miró con quietud, esperando una respuesta.
- Sí, eres la persona más molesta que conozco-
Suficiente.
Era todo lo que necesitaba oír, se levantó otra vez y se dirigió a la puerta, la roja mariposa descansaba en el sofá, impregnándolo con olor a Cherry Heering, dudando si irse o quedarse con la grata compañía de Lukas.
-Sabes por qué no puedo amarte- El noruego jugó su última baza.
-Todos me han dejado solo, nadie me necesita, y a la única persona que amo le interesa más cuidar de otro-
-Es mi hermano, Søren-
-Para mí, Islandia no es razón suficiente, Lukas- Dicho esto, tomó su abrigo y salió de su casa hacia el frío bosque nórdico, seguido de cerca por la mariposa negra azulada, que dejaba la fragancia a lavanda flotando en el aire.
Y la elaborada máscara de Noruega se resquebrajó dejando caer un par de lágrimas, aplacadas por la roja mariposa que no volvió a brillar.
Nunca.
Ok, guys. Miren, iba a hacer un final todo fluff con corazones, cupidos y todos felices :D, bueno aunque igual con un poco de angst (Por lo del amor prohibido) ¡Pero igual iban a ser medio felices! Pero noooo, tuve que ver Just Be Friends versión DenmarkxNorway y pos me deprimí D; (Sí, existe, está en Youtube, igual que Matryoska cantada por el Tomato Gang)
Además un final con un Noruega frío era más creíble, en un par de horas subo el RoChu, lo estoy terminando.
Aclaraciones:
*La canción que canta Denmark es "Kingdom Of Welcome Adicction" de IAMX. Juro que cuando la escuché pensé en Søren y ¡le queda perfecta!
*Luego de la Segunda Guerra Mundial, en Dinamarca (quien no opuso mucha resistencia a los nazis, al menos al principio) a mucha gente se le acusó de haber estado en pro de los nazis y fue arrestada, alrededor de 40.000 personas, unas 76 fueron condenadas a muerte, 46 fueron dejados fuera del país, 13.500 fueron castigados de alguna forma. Fuente: Wikipedia
*Cherry Herring: Licor danés que nunca he probado, pero juro que no moriré sin hacerlo, dicen que es exquisito ;)
Les agradezco a todos por sus review, cualquier comentario será aceptado, así que por favor no se limiten.
That's all fools. See ya!
