HOLO :'D Ñe Ñe Ñe Vayamos al cap mejor n.n

Sally's Song

— ¡Estoy tan orgullosa, mi niña!

Anzu dio un respingo cuando escuchó a su madre entrar a su habitación sin su consentimiento y decirle eso.

—… ¿De qué hablas?

— ¡Tu nominación como reina del baile está por todo internet!

— ¿Qué hay de la directora? Si voy a aceptar la corona, también perderé mi cabeza. — Hizo una mueca.

— Eso no es lo que me importa, hija. — Se sentó a su lado. Anzu miró a su madre, ambas tenían el mismo rostro, salvo que el cabello de su madre era más largo. — ¡Eres su inspiración! Defiendes lo justo, los defiendes a ellos, que te necesitan, eso me importa.

—… No iré al baile. — Dijo para volver a fijar sus ojos en su libro, pero su madre se lo quitó. — ¡Hey!

— Hagámoslo de esta manera. IRÁS AL BAILE.

— ¡¿EEEH?! ¡Ni hablar!

— ¡No!

— Pero…-

— ¡No!

— Mamá…-

— ¡TIENES QUE IR! ¡Es el bailee! — La zamarreó de los hombros.

—… Mamá…

— ¡ES UNA ORDEN! — Gritó cuando salió de su habitación, dejando a la ojiazul desencajada.

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— ¡ATENCIÓN! — Gritó.

Todos miraron a la directora.

— Debido a que ninguno ha abierto la boca sobre la identidad de Blue Rose… Di la posibilidad de que se entregara, pero eligió seguir arruinando mis ideales. Por eso…— Sonrió con malicia. — ¡No habrá baile si no se sabe la identidad de esa Blue Rose!

. . .

I sense there's something in the wind…

That feels like tragedy's at hand…

— ¡¿QUÉ?! — Aquel fue un grito grupal.

Todos gritaron sus quejas, mientras que la directora les ignoraba y volvía a su oficina.

— ¡No puede hacer eso! — Gritó furiosa Vivian.

—… Claro que puede, es la directora. — Comentó Sumire. La chica de cabellos negros le lanzó una mirada asesina a su amiga.

— ¡ESA BLUE ROSE ESTÁ ARRUINANDO TODO! — Pateó la mesa del almuerzo. — Solo porque ella piensa diferente, ¡nos quedamos sin baile!

Mai se acercó rápidamente a Anzu, que estaba temblando de pies a cabeza.

— Anzu, cariño… No es tu culpa.

—… Esto es malo, Mai. Esto… Esto es mi culpa.

— ¡No, Anzu! Lograste muchas cosas como Blue Rose, eres la mejor, y nadie va a contradecirme si no quieren un buen regalo de puños.

— ¡VAMOS!

Las dos alzaron la vista para mirar a Vivian.

— ¡Hay que ir a Aozora a que nos devuelvan el baile! ¡VAMOS!

Todos salieron del salón a toda velocidad.

— Hey, Atem. ¿Te apuntas? — Preguntó el rubio. — ¡Yo iré a defender a mi gran amor! ¡Ella no tiene la culpa!

—… No. Tengo mejores cosas que hacer que ir a arruinar Aozora. — Dijo agarrando su mochila e irse en lado contrario de los demás.

Anzu admiró al chico irse. Se le veía triste… Y decepcionado, muy decepcionado.

And though I'd like to stand by him

Can't shake this feeling that I have…

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— ¡SALVEN NUESTRO BAILE! ¡DENNOS A BLUE ROSE! ¡SALVEN NUESTRO BAILE! ¡DENNOS A BLUE ROSE! — Gritaban una y otra vez con letreros y afiches.

Anzu y Mai se ocultaban con los letreros para tratar de entrar, pero casi todo el instituto estaba ahí. En la entrada, estaba Rebecca, haciéndole señales. Notó que estaba vestida con una enorme capa, lo suficientemente grande como para cubrirla, incluso su rostro…

— Eso es…— Susurró.

— ¿Qué cosa, Anzu?

— ¡Rebecca se hará pasar por mí con esa capucha, cuando todos vayan tras ella…-!

— ¡ALLÍ VA BLUE ROSE! — Gritó a todo pulmón la rubia apuntando hacia al encapuchada.

Todos salieron corriendo tras ella, incluso algunos reporteros habían ido para hablar con ella y la siguieron. Ellas aprovecharon para correr a la entrada. Fueron por el camino largo para que nadie las viera, hasta que finalmente dieron con la cabina. Vio en la ventana que Rebecca iba entrando de nuevo a Aozora, pues la habían descubierto. Anzu inhaló y exhaló lentamente, necesitaba…

Ella fue escuchada, y comprendida.

Ella también… Necesitaba escucharlos… Y comprenderlos, porque ella era parte de ellos.

—… Soy Blue Rose. Han pasado… Muchas cosas. — Vio la pantalla donde estaban todos los llamados, y todos estaban llamándole, cada línea. — Supongo que quieren que los oiga… Bien… Los escucharé. — Presionó la línea 12.

¡¿SABES CUÁNTOS SUEÑOS DESTRUISTE?!

. . .

¡LA ÚLTIMA CHICA TIENE RAZÓN! ¡¿QUIÉN TE CREES QUE ERES?!

. . .

¡ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TE ESCUCHO!

. . .

¡NOS DESFRAUDASTE, A TUS COMPAÑEROS!

. . .

¡¿NO QUE ERES PARTE DE NOSOTROS?!

. . .

¡TE ESCUCHÁBAMOS POR ESA RAZÓN! ¡CONTÁBAMOS CONTIGO Y LO ARRUINASTE TODO!

. . .

¡HIPÓCRITA!

. . .

¡FARSANTE!

. . .

¡EMBUSTERA!

. . .

—… Anzu…— Se acercó a la castaña y agarró su mano con afecto.

La ojiazul tenía los ojos llenos de lágrimas, ellos tenían razón. ¿Quién era ella para creerse alguien especial?

The worst is just around the bend…

Vaya… Están siendo muy sinceros. — Agradeció que su voz no se quebrara. Presionó una última llamada, ya había oído suficiente. — Adelante, línea 7.

Siempre me gustaste, Blue Rose. — Anzu se cubrió la boca para evitar soltar un sollozo. — La música que pasas es genial. Y agradezco que también pudieses poner nuestra música a un rating más alto, pero…

Un par de lágrimas escaparon de sus ojos.

Adelante… Dilo.

La rubia aplicó un poco más de fuerza el apretón de manos que tenía con la castaña.

Hay una chica que esperaba impresionar… Por eso…

Anzu y Mai sabían de quién estaba hablando Atem: Vivian. No les sorprendía para nada… La ojiazul dejó escapar libremente todas las lágrimas que había contenido… todo se había estropeado.

—… Lo siento.

—… También yo.

Una vez que escuchó que la línea se había cortado, colocó una canción en dedicación a todos en señal de disculpa y se abrazó a Mai. Sollozó con fuerza contra su hombro. Rebecca entró a la cabina viendo la escena con tristeza en su mirada.

And does he notice… My feeling for him?

And will he see… How Much he means to me?

I think it's not to be…

Sintió una mano en su hombro y se giró para ver a su padre.

—…

— Eso no borra todo lo bueno que hiciste.

— Están odiándome… Y no los culpo. — Se secó las lágrimas. — Arruiné todo, por mi egoísmo. Es muy cruel lo que hice.

— No debes culparte, Anzu.

La ojiazul miró a su padre.

—… ¿Pueden hacer algo? Pueden, ¿verdad?

— Solo dime qué necesitas… Y yo te ayudaré. — Sonrió.

Ella correspondió su sonrisa, ya tenía una idea… Pero no sabía si iba a funcionar.

What will become of my dear friend?

Where will his actions lead us then?

. . .

Cuando estaban a punto de salir de la estación de radio, se dieron cuenta de que la entrada aún estaba llena con protestantes del instituto, entre ellos, Vivian y Sumire.

— Demonios…— Susurró la rubia. — ¿Ahora qué?

— Pues…— Miró cerca de ahí un restaurant de comida rápida. Vio en la entrada a un sujeto, no podía verle el rostro, pues estaba disfrazado de un taco. Se rió. — Creo que necesitaremos un poco de comida. — Marcó el número del local. — ¿Sí? Sí, en Aozora, por favor. — Colgó. Miró que otro tipo que trabajaba en el lugar, le entregó la bolsa del pedido al "chico taco" y señaló la estación de Aozora.

Ambas se escondieron en el escritorio de recepción, esperando a que el chico llegara.

— ¿Hola? ¿Alguien pidió tacos a la Siberia?

— "¿Eh? He escuchado esa voz en algún lado… Pero no recuerdo quién." — Pensó la ojiazul.

Ambas se pusieron de pie y encararon al "chico taco".

— Hola. ¿Nos harías un gran favor?

— No se los daré gratis si es lo que quieres…

— Claro que no. — Se rió mientras le daba el efectivo. Recibió la bolsa y se la entregó a Mai. — Ahí está lo que te debía de comida, Mai. — Le sonrió y volvió a mirar al taco gigante. — Muy bien, ya tienes tu dinero, y no te pediré cambio. Pero a cambio, necesito que distraigas a las chicas de ahí. — Señaló el grupo. — ¿Podrás hacerlo?

— Cuenten conmigo. — Levantó el pulgar en señal de afirmación.

— Te debemos una, chico taco. — Se rió la rubia.

El "taco gigante" fue a distraer a las chicas comenzando a bailar. Anzu no pudo evitar soltar una carcajada, mientras escapaban por la puerta de atrás. Bien, todo estaba listo, faltaba anunciarlo mañana…

-Al día siguiente-

Anzu dejó al grabadora en manos de Rebecca, que le guiñó el ojo y le dijo a la castaña que fuera a clases. Apenas entró, se escuchó el parlante.

Hola, chicos. Soy Rebecca y les doy un mensaje de…

Blue Rose. — Se escuchó otra voz, esta vez distorsionada. — Los escuché, de verdad los escuché, dejaron salir toda su furia, ¿eh? Y yo no quería esto para ustedes. Cancelar el baile fue una injusticia que yo y Aozora vamos a remediar, dándoles lo que quieren: El baile de graduación. Aozora FM ofrecerá un lugar para el baile, con mi permiso, claro, los boletos son gratis, todos están invitados. No se preocupen por buscar pareja o trajes caros para el baile. Quiero que vengan tal y como son, así los queremos.

Así la grabadora se detuvo. Todos comenzaron a gritar de emoción ya que su baile sería traído de vuelta. Vivian soltó un bufido de molestia.

— Esto es estúpido. — Miró a Atem, que más bien no parecía para nada molesto.

— Es genial probar algo distinto, Viv. — Sonrió.

— ¡Atem! ¡Creí que estarías molesto, sobre todo porque estás yendo CONMIGO al baile!

—… Bueno, sí. Fue un poco molesto, pero Aozora y Blue Rose ya lo arreglaron, ¿no?

— ¡NO ES LO MISMO! ¿Qué hay de los reyes? ¡Hay gente nominada!

— ¿Por qué no llamas a Blue Rose y se lo dices?

Ambos miraron a Anzu, quien había dicho lo último con una sonrisa divertida.

— Le gustaría oírlo de su fan número uno. — Bromeó.

Atem se cubrió la boca con el dorso de su mano, evitando soltar una carcajada. Vivian les lanzó una mirada asesina a ambos. Anzu apretó los labios, tratando de no reírse.

—… ¡TENEMOS QUE ENSAYAR! No me reprobarán por un par de idiotas sin conducta. — Se fue hecha una furia.

Ambos se quedaron solos y finalmente soltaron la carcajada que se les había atorado en la garganta.

— Parece que estamos en problemas, Anzu.

— Así parece. — Se rió.

Although I'd like to join the crowd…

In their enthusiastic cloud…

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Vivian no tuvo más opción que poner el programa de Blue Rose en su auto, pues quería saber cosas del baile.

Recibí miles de preguntas sobre el baile Aozora, eso es genial, porque significa que todos quieren ir. De eso se trata, de una fiesta donde todos estén a gusto. Oí que quería que siguiéramos con la nominación de reyes, todos tenemos derechos. Si quieren reyes, voten por ellos, háganlo en mi página. Anotaré a los nominados. Estoy segura de que mi fan número uno estará entre los nominados.

— ¡¿QUÉ…?!— Exclamó la chica de cabellos negros. No podía ser… Que… Retrocedió su auto y se dirigió a casa de Anzu.

Tocó el timbre y salió la madre de la castaña.

— Hola, señora Masaki. ¿Está Anzu?

— No, lo siento.

Ella sonrió con malicia.

— ¿Ah, sí? ¿Y no sabe dónde está?

—… Eh… Pues… No, no lo sé. Le diré que pasaste, ¿sí?

—… Claro, adiós.

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— ¡CORTE!

Atem y Anzu se giraron asustados por el repentino grito. No habían hecho nada malo…

— Atem, ¿podrías traerme un batido? — Sonrió con fingida inocencia.

— Claro. Anzu, ¿quieres algo? — Le sonrió a la castaña.

—… Huh… No, gracias. — Sonrió.

El tricolor asintió y salió del salón. Cuando Vivian se aseguró que no estaba, se acercó lentamente a Anzu, que la miró algo incómoda.

—…

— Anzu…— Caminó alrededor de ella. — Haré una fiesta en mi casa a las siete, todos están invitados. — Sonrió con "dulzura".

—… No puedo ir. — Apretó los puños. Algo andaba mal.

— ¿Por qué? — Dejó de sonreír y la miró con cierta molestia. — ¿Para dirigir tu ridículo programa?

—… No sé de qué estás hablando.

— ¿Ah, no? Fui a tu casa, se supone que siempre tienes compromisos familiares, pero tu madre no sabía dónde estabas.

—… Estaba en la biblioteca.

— Sí, claro.

—… ¿Por qué piensas eso? Es una locura. — Frunció el ceño.

— Blue Rose mencionó a su fan número uno, así como TÚ me llamaste.

— ¿Y eso qué? Debe ser una coincidencia, ¿cómo sabes? Alguien pudo haberlo escuchado. — Le reclamó. Estaba al borde de la desesperación, ¿por qué tenía que enterarse ella? — Si crees que soy Blue Rose, díselo ya a la directora.

— No puedo. — Volvió a sonreír con sorna. — Necesito pruebas. Hoy las tendré. Si no asistes a mi fiesta, ambas sabremos por qué.

—… ¿Por qué te importa tanto la identidad de Blue Rose?

— Porque una vez que sepan que su verdadera identidad es una perdedora, votarán POR LA INDICADA, es decir, YO.

Try as I may it doesn't last…

Atem abrió la puerta y le extendió el batido a la chica de ojos castaños.

— Gracias, Atem. Eres un encanto…— Le guiñó el ojo. — Bien, empecemos otra vez. ¿De acuerdo, Anzu? — Le sonrió a la ojiazul, quien le lanzaba dagas con los ojos.

—… ¿Anzu? — Suavizó su mirada para ver a Atem.

—… Claro. — Se mordió el labio.

And will we ever… End up together...? Oooh…

And will we ever end up together?

No, I think not… It's never to become… For I am not… The one…

. . .

— HOY TERMINA EL MISTERIO, MAI. — Exclamó el rubio. — Quien no se presente, es Blue Rose.

— Interesante…— Forzó una sonrisa. Anzu… Anzu no había llegado.

Vivian y Sumire estaban en la entrada marcando a los que habían venido a su fiesta, estaban todos, excepto…

— Entonces, se comprueba mi teoría.

— Eso fue brillante, Vivian.

— ¿Decías algo, Viv?

Ambas miraron a Anzu, con un vestido negro, un abrigo azul y botas negras.

—… Eso no te libra de mis sospechas.

— Piensa lo que quieras. — Dijo al sentarse con Mai.

Mai no podía creérselo… ¿Qué pasaría con Aozora?

Continuará…

Avances del prox. Capítulo:

¡Déjenme salir! ¡Abran la puerta! ¡Vivian, déjame salir ahora! — Golpeó por décima vez la puerta.

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¡OLVÍDATE DE ESA PERDEDORA! ¡ENFÓCATE EN VIVIAN, ATEM!

¡DÉJATE DE ESTUPIDECES, BAKURA! ¡Solo somos chicos y una banda! ¡No somos estrellas!

—… Por mí estaría bien no volver a verte en los ensayos. Disfruta tu carrera de solista, Atem.

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¿Qué es lo que te hizo? ¡Dime!

¡No la conoces, Atem! Ella…-

¡Tú no eres quien yo creí!

. . .

Fighting!

Rossana's Mind cambio y fuera!

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