Sus ojos se abrían con los primeros rayos de sol que atravesaban su ventana, suspiro cansinamente mientras se sentaba en la cama aun con los ojos cerrados. Poco a poco abrió los ojos dejando que sus orbes vieran la luz del día. Recorrió tranquilamente cada pasillo de la mansión del casi extinto clan uchiha. Dirigió su mirada al cielo estaba nublado al igual que su que su corazón, no su corazón no estaba nublado, estaba completamente negro, sí así podía describir su propio corazón y su mente abismos oscuros, profundos y sin sentimientos al igual que sus ojos.

Cada día era lo mismo, todos los pasillos sin vida, todas las habitaciones vacías, y las voces antes siempre presentes ahora se transformaban en un completo silencio. Un rayo de luz alumbro el cielo, anunciando la tormenta que rápidamente se acercaba. Un sonido muy familiar dentro de su casa llamo su atención, un pergamino, camino pesadamente hasta su habitación y allí en la parte inferior de su cama observo el pergamino cuidadosamente enrollado.

Al terminar de leer una mueca de amargura apareció en su rostro, ni siquiera tenia escrito quienes eran sus compañeros o si era una misión peligrosa solo decía: te quiero en mi oficina de inmediato.

—Que molestia-susurro.

Camino con las manos en los bolsillos de su pantalón, clásica posición de: nada me importa, que siempre adoptaba, pero en realidad sus pensamientos viajaban mucho más lejos de lo que todos podían imaginar. Siempre una pregunta azotaba su mente:¿cómo hubiera sido su vida si su clan no hubiera sido aniquilado?.

Sin haberlo si quiera pensado ya estaba en la oficina de la godaime, alzo un poco el puño para golpear la puerta, y así lo hizo, un adelante le indico que pasara. Llevaba allí dos, tres, cuatro, cinco quizás seis minutos, y la Hokague no le decía ¿que pasaba? ¿cuánto tardaría su compañera/o?.

Como escuchando sus suplicas mentales la puerta se abrió y dos perlas de color blanco con toques lavanda se asomaban ligeramente. Sasuke sonrió de medio lado al menos no era una de sus fan girls, como el las llamaba, saludo alzando la mano y dando un "hola" de manera un tanto fría, su mano volvió a su posición inicial, mientras volteaba a ver a la soberana de la hoja, alzando una ceja, mientras se recargaba en una pared, al parecer impaciente.

Ella estaba completamente sonrojada, jugaba con sus dedos torpemente mientras intentaba dar una excusa, Tsunade sonrió y semi Abrió la boca.

—Muy bien, os he citado, porque ambos tienen una misión, Hinata tiene todos los detalles te los dará Sasuke, ahora lárguense-Tsunade los saco rápidamente-muy bien Shizune, dame las otras misiones-dijo mientras distraía a su asistente en otra cosa para beber su tan ansiado sake.

—Eso fue un recibimiento rápido-pensó la hyuuga mientras miraba el edificio, anonadada.

—Dame los detalles de la misión, Hinata-exigió cortante.

—M-muy bien. T-tendremos q-que entrar a una fortaleza, d-donde se encuentra, u-unos objetos invaluables, que tendremos que sacar de la mansión para devolverlos a sus verdaderos dueños-sonrio tímidamente mientras un rosa pálido cubría sus blancas mejillas.

—Hmp. Sera facil-sonrio con superioridad.

Su mirada blanquecina se poso sobre los frondosos árboles, se dirigían al país del remolino, seria un viaje de alrededor de un mes, debido a que tendrían que cruzar todo el continente, y navegar en bote una semana, para llegar a la pequeña isla. Su misión era recuperar un jarrón de oro macizo con incrustaciones de diamantes, zafiros, rubies, esmeraldas y otras piedras valiosas, la misión era de un rango suicida, ya que el edificio constaba de miles de guardias, tanto ninjas como samurais, la hyuuga suspiro cansinamente, no seria nada fácil.

—¿Preocupada?-pregunto Uchiha en tono neutro.

—No, solo estaba pensando que quizás no sea tan fácil-explico tranquilamente, y para su propia sorpresa sin tartamudear.

—Hmp. No sera nada-expreso mientras aumentaba la velocidad, al igual que la hyuuga.

Pronto la noche los cubrió con su manto. El viento mecía sus cabellos negruscos haciéndolos danzar de manera elegante. Pequeñas gotas caían en sus blanquecinos rostros, uchiha paro e un claro del bosque y se adjudico a armar las carpas una por una mientras la hyuuga iba a un rió cercano a recoger agua

Con precaución, se adentro lentamente en la carpa, como temiendo que se cayera. El uchiha la observaba divertido. Pero también no pudo evitar pasar una mirada poco escrupulosa por sus piernas, y su camisa, que por el agua se habían pegado a su cuerpo, mientras un ligero sonrojo cubría sus mejillas movió su cabeza con negacion intentando alejar esos pensamientos.

Mientras la hyuuga con rostro sonrojado, se cambiaba su ropa. Cuando estuvo lista, se asomo y pudo ver a Sasuke recargado en un árbol con los ojos cerrados al parecer meditando. Su ropa se pegaba a la piel por la humedad dejándole ver su torso bien trabajado y musculoso, cerrando los ojos se adentro de nuevo en la carpa, mientras un rojo intenso cubría sus mejillas.

Él entro a paso tranquilo a su carpa separada de la hyuuga titiritaba de frió y aun con su capa puesta no mejoraba. Pasaron las horas y la medianoche llego el frió arrecio y Sasuke se coló hasta la capa de Hinata, Hinata se encontraba dormida pero tiritaba de frió. Él suspiro con cansancio mientras quitaba su capa de sus hombros, se acerco a ella y la poso sobre sus hombros. Pasaron unos minutos y empezó a sentir frió así que sin ninguna otra opción se acostó junto a ella, pasando sus brazos por su cintura.

El calido amanecer entre las colinas asomaba, llenando la tierra con su luz la leve brisa mecía los cabellos de ambos pelinegros. Ella abrió lentamente sus ojos mientras el calor inundaba sus mejillas, ahora teñidas de rojo. Uchiha Sasuke estaba al lado de ella dormido, ahogo un gritillo que amenazaba con salir de su boca y se alejo lentamente del Uchiha.