En la mañana siguiente despertamos alrededor de las 11 de la mañana, Sebastian y yo aprovechamos para bañarnos juntos y por supuesto que hacer el amor de nuevo. Luego de cambiarnos, nos fuimos a la cocina para desayunar, entonces llego Jaren de la calle, traía ropa deportiva y su iphone en su brazo con los audífonos, seguramente para escuchar música mientras salió a correr.
-Hola chicos!.- nos saludos amablemente –Les preguntaría como pasaron la noche, pero créanme, me di cuenta que la pasaron muy bien.- nos dijo burlándose del hecho que en la noche habíamos sido poco discretos, mientras le daba un trago a la botella de agua que había sacado del refrigerados.
-Jaren, Shh!- le dije haciéndole señas
Sebastian se rió apenado y le contesto:- disculpanos, es solo que lo extrañaba tanto.-
-Estaba bromeando chicos. Solo traten de no comer pan en frente del hambriento, porque hay gente en esta casa que no ha podido probar una pieza de pan en un largo tiempo.- nos dijo dejando su botella de agua y dirigiéndose a su habitación.
El fin de semana lo aprovechamos juntos. Salimos a pasear, tomarnos algunas fotos en los lugares mas populares de San Francisco y por supuesto visitar la calle Castro.
En verdad era muy gratificando ir por la calle de la mano de mi novio sin que nadie te vea como un extraño. Aunque no había mucho que ver en la calle castro, en su mayoría eran solo bares, y nosotros aun no tenemos la edad para poder entrar, pero simplemente caminar por ahí era muy divertido. Nos tomamos algunas fotos con nuestros celulares para recordar el momento. Al llegar la noche, regresamos al departamento y Jaren tenia la música alta, cuando fui a pedirle que le bajara antes que viniera algún vecino a reclamar, ella estaba en su recamara solo en su ropa interior probándose algunos vestido, su puerta estaba semi abierta por eso la vi intencionalmente.
-Jaren, le puedes bajar a la música por favor- le dije agachando la mirada mientras le hablaba.
-Hey, ya regresaron, los estaba esperando- nos dijo bajándole el volumen a la música. Y sin ninguna pena se acerco a mi al mismo tiempo que tomaba su bata de dormir poniendosela para salir de su recamara. –Hay una fiesta y ustedes vendrán conmigo, así que vayan y arreglarse o hagan lo que sea por que nos vamos en 30 minutos y no voy a tomar un no por respuesta!- nos dijo muy demandante. Yo mire a Sebastian para saber si quería ir, pero su sonrisa de entusiasmo me fue suficiente para saber que la idea le agradaba.
Al llegar ala fiesta, era una casa muy grande con alberca y hasta una cancha de tenis, todo el lugar estaba repleto de gente que obviamente se veía que la estaban pasando muy bien. Lo primero que hicimos la llegar fue servirnos unas cervezas, lo bueno era que no pedían identificación para eso, así que empezamos a beber y a tratar de encontrar un mejor lugar para quedarnos.
hubo un momento en que Jared se nos desapareció, había muchos amigos de ella en esta fiesta, pero incluso llegue a ver a un par de compañeros de mi universidad. Vaya que esta fiesta era popular.
-Hey Blaine!- me grito una voz que no reconocí al instante hasta que voltie y vi que era Patrick. Se acerco a mi para saludarme.
-Hey Patrick, que haces por acá? No sabia que vendrías a esta fiesta!-
-Lo se, unos amigos me invitaron así que aquí estoy.-
-Mira Patrick te presento a Sebastian, mi novio-
Patrick le extendió la mano y Sebastian lo saludo igualmente con con una sonrisa.
-Vinieron ustedes dos solos?- nos pregunto mientras miraba a mi alrededor como buscando a alguien.
-No, en realidad no, Jaren anda por aquí también, pero no se a donde fue-
-Oh, ella esta aquí?! Tengo que verla.-
-Bueno, anda por aquí, pero hay demasiada gente.-
-Voy a buscarla- nos dijo apresurado alejandose de nosotros pero no sin antes gritarle a Sebastian
-Gusto en conocerte amigo!-
El resto de la noche, seguimos tomando, en mi caso un poco mas de lo que debería, me puse a bailar alrededor de Sebastian y aventandole algunas miradas provocativas, después finalmente me acerque tanto a el que comenzamos a besarnos apasionadamente, podía sentir sus manos apretándome fuerte hacia el intensificando cada vez mas el beso, cuando de pronto Jaren viene a interrumpirnos.
-Blaine, me quiero ir. Tu amigo no me deja de seguir y honestamente no estoy de humor. Ustedes se quieren quedar, o vienen conmigo?-
-Nos vamos contigo, nosotros también queremos ir a descansar.-
Al llegar a donde estaba el auto de Jaren, ella saco sus llaves y se las entrego a Sebastian.
-Te importaría manejar? Creo que tome demasiado.- Sebastian tomo las llaves y salimos de la fiesta. Al regreso pasamos por el Golden Gate, Jaren abrió el quemacoco y se paro en el asiento para asomarce, el aire le volaba el cabello y ella abrió sus manos haciendo su cabeza hacia atrás para dejar que el viento la acariciara. Por alguna razón me pareció divertido, seria que bebí de mas o tal vez que en realidad dejar que el viento te abrace de esa forma es una experiencia única, así que me pare junto a ella mientras cruzábamos el puente.
Hubo un instante que me perdí en el tiempo, no me daba cuenta de lo peligroso que pudo ser, estaba intoxicado de la adrenalina y la emoción que nunca escuche la voz de Sebastian gritando que nos metiéramos hasta que me tomo con una mano del cinturón y me jalo con fuerza hacia abajo, entonces Jaren se metió también, ambos riéndonos a carcajadas, pero Sebastian no parecía divertirle la situación.
-Ponte el cinturón!- me dijo enojado y el resto del camino iba serio, mas sin embargo yo seguia contento, riendo y bromeando con Jaren.
Al llegar al departamento, nos bajamos tambalenadonos, ella agarrandose de mi y yo de ella, riéndonos son ningún aparente motivo.
-Blaine, tenemos que salir mas seguido juntos, tu si sabes como divertirte!- me gritaba ella, yo solo continuaba riéndome y tropezando con las paredes.
Sebastian abrió la puerta y me tomo del brazo para llevarme directo a la recamara.
-Hey a donde van, la fiesta aun no termina- nos grito Jaren
-Buenas noches Jaren- le contesto Sebastian Sarcásticamente sin voltear a verla y sin detenerse para llevarme hasta la recamara, cerrando la puerta detrás de él.
-ponte la pijama, hablaremos en la mañana-
-Hablar? Hablar de que?- le preguntaba mientras trataba de desabotonar mi camisa, el cual fue una tarea difícil por que no lograba atinarle a los ojales. Sebastian entonces se me acerco y comenzó a ayudarme a ponerme la pijama pero era obvio su desagrado de la situación.
-Por que estas enojado?- le pregunte
-No estoy enojado!- me respondió y luego me dijo –ademas no tiene caso que te lo diga ahorita por que mañana ni siquiera lo vas a recordar.- entonces Sebastian me recostó en la cama asegurándose de acercar el bote de la basura por si en la noche me daban ganas de vomitar y tapandome bien para que no me diera frío, luego se recostó del otro lado de la cama. En cuestión de segundos me quede dormido y Sebastian solo me miraba y me acariciaba las mejillas sabiendo que yo jamas me daría cuenta de ello.
-Te amo Blaine- me dijo en voz alta, pero jamás lo escuche.
En la mañana desperté y Sebastian no estaba en la cama, cuando vi el reloj, eran las 11:30 de la mañana. No podía creer lo tarde que era, había planeado la mañana con Sebastian por que hoy tenía que regresar a Lima, y ahora ya se nos fue casi todo el tiempo. Al quererme levantar entonces me di cuenta que no estaba bien, tenía un fuerte dolor de cabeza, lo único que deseaba era volver a recostarme.
-Despierta dormilón.-Escuche la voz de Sebastian mientras entraba en la habitación cargando una charola con el desayuno.
Hice un esfuerzo por abrir de nuevo mis ojos pero la luz era muy fuerte.
-Discúlpame. Mira la hora! Ya no tenemos tiempo de hacer todo lo que habíamos planeado.- Le dije con preocupación, sintiéndome culpable.
-No te preocupes. Voy a regresar, esta no será mi ultima visita.-
Afuera del departamento estaba el taxi que llevaría a Sebastian al aeropuerto, mientras tanto, él y yo nos despedíamos e mi recamara, abrazándonos fuertemente por varios minutos.
-Blaine. Por favor cuídate mucho, ten mucho cuidado con Jaren. Hay algo sobre ella que me hace desconfiar.-
-En verdad? Por que? A mi me parece una chica encantadora-
-bueno, solo ten cuidado con ella por favor-
-Ok… Ya te estoy empezando a extrañar-
-Yo también!- luego me dio un último beso y se subió al taxi. Mi tristeza era aparente cuando le decía adiós con la mano.
Cuando subo de nuevo al departamento, Jaren estaba en la cocina preparando algo de comer.
-Sebastian se fue?- me pregunto
-Si, se acaba de ir en el taxi.- le conteste decaído, en verdad ya lo empezaba a extrañar.
-No estés triste, él va a regresar muy pronto. Ven mira siéntate, hice pasta para cenar, quieres?-
-No tengo mucha hambre.-
-Vamos anda, acompáñame, platiquemos de algo para distraerte un poco.-
Jaren acerco otro plato extra a la mesa y me sirvió un poco de spaguetti. La verdad no veía que era lo que Sebastian desconfiaba, a mi me parecía que era agradable, fue un buen gesto de su parte tratar de animarme un poco. Así que me senté y empezamos a comer, me pareció ser el spaguetti mas delicioso que hubiera probado, había algo distinto en el sabor.
-Es una receta secreta de mi abuela. Si te la digo, te tendría que eliminar.- me dijo bromeando.
Luego de la cena, nos sentamos un rato a ver la tv juntos, su compañía en verdad hacia el dolor de extrañar a Sebastian un poco menos. yo estaba recargado en el sillón con los pies sobre la mesita del centro y Jaren se sentó a mi lado, con los pies sobre el sillón y con su cabeza recargada en mi hombro.
-Blaine. Como sabes si estás enamorado?- Me pregunto Jaren interrumpiendo la voz de la locutora anunciando los nuevos concursantes de algún reality show.
-Bueno, yo creo que cuando sacrificas algo por el bien de la otra persona a pesar de lo que tu deseas, entonces significa que estas enamorado.-
-No estoy segura de entender.-
-Es como querer que la otra persona sea feliz a pesar de tu felicidad-
-Pero no haría eso egoísta a la otra persona? Y que hay del amor de la otra persona? Hay una guerra por demostrar quien sacrifica más por el otro para demostrarle su amor?
-No, eso solo aplica en decisiones importantes.-
-Pues no lo entiendo. Creo que enamorarce es estúpido. Para mi el único amor verdadero es el que me doy a mi misma.-
-Bueno, ese es un buen amor.-
A la mañana siguiente me levante para prepararme para irme a la universidad, iba algo apurado porque me dormí tarde esperando a que Sebastián me llamara para avisarme que había llegado a Lima. Así que después de cambiarme me prepare un café para poder mantenerme despierto y luego fui al baño para lavarme los dientes antes de salir, en el momento en que abrí la puerta, ahí estaba Jarren desnuda saliendo de la regadera para alcanzar la toalla. En ese momento me volteé y Salí inmediatamente gritándole desde el otro lado.
-Lo siento Jarren.- luego ella salió envuelta en la toalla con el cabello empapado aun escurriendo y me miro tranquila y sonriendo.
-Es todo tuyo.- me dijo y me sonrió.
Aún estaba nervioso y avergonzado, jamás había visto a una chica desnuda frente a mí. Pero ella parecía de lo más tranquila, tal vez yo debería de tomarlo natural, después de todo, no pareció importarle.
Unos días después ocurrió lo mismo, pero esta vez, yo era el que estaba en el baño. Ella entro de carrera para sacar algo del gabinete. Aunque ella no me vio desnudo porque yo seguía en la ducha, de todos modos me quede intrigado porque creí haberle puesto seguro a la puerta. Pero Jarren entro me saludo mientras buscaba lo que fuera que entro a buscar y se salió despidiéndose.
Nunca le platique de eso a Sebastian, no porque le quisiera mentir, si no porque no quería hacer de ese acontecimiento algo mas grande de lo que realmente fue. Además, Sebastian parece desconfiar de Jarren, así que prefiero no echarle más leña al fuego.
-…me quedan tres semanas para ensayar.- estaba teniendo una conversación por internet con Sebastian, platicándole de los acontecimientos de la universidad.
-Lo harás bien, eres muy bueno.- me animaba Sebastian.
Entonces entro de repente Jarren a mi recamara.
-Blaine, que haces?- me pregunto mientras se recostaba en mi cama tratando de solo hacer conversación.
-Estoy platicando con Sebastian.- le dije mientras le mostraba la pantalla de la computadora.
-Oh. Hola Seb!- lo saludo
-hola Jarren, como estas?-
-Pues algo aburrida, en realidad vine a pedirle a Blaine salgamos un rato. Es viernes y tengo ganas de salir.-
-Quieres salir ahorita?- le pregunte intrigado, pues ya era algo tarde.
-Si, vamos un rato al bar que esta aquí cerca. Porfavooor!- me decía rogándome y queriéndome convencer con su mirada.
-No puedo, estoy ablando con Sebastian.-
-Pero él no se enoja, verdad verdad Sebastian que no te molesta que Blaine salga un rato?- La pregunta fue comprometedora, por que se lo que piensa Sebastian de Jarren, pero trato de ser amable y dijo:
-Si Blaine, esta bien, sal un rato, podemos platicar mañana.-
-Estas seguro? Por que me puedo quedar, realmente no tengo muchas ganas de salir.-
-Vamos, es viernes, sal a divertirte un rato. Además ya me voy a dormir, mañana temprano tengo que salir con mi papá. Te llamo cuando regrese.-
-Ok, entonces iré un rato. Pero Jarren, solo será por un rato.-
-Si claro por supuesto.- prometió ella.
-Te llamo mañana Blaine.- me dijo Sebastian despidiéndose y desconectándose.
En cuestión de unos minutos, Jarren y yo estábamos listos para salir, caminamos un par de cuadras donde había un bar pequeño pero agradable, tocaban buena música. Una vez que nos sentamos y ordenamos un par de cervezas, mi celular empezó a sonar, era Patrick.
-hey, donde andas?- me preguntaba al escuchar la música fuerte.
-Vine al bar que esta cerca de mi casa.- le dije.
-Estas con Jarren?-
-Si, aquí estamos ella y yo.-
-Oh, dime por favor que no hay problema si les caigo un rato!-
-Pues no, pero solo vamos a estar un rato.-
-No importa, solo quiero verla un momento.-
-Patrick, si sabes que ella no esta interesada en ti, verdad?-
-Lo se, pero solo con verla me es suficiente. Ella es lo mas bello que mis ojos han visto.-
-Enserio? Crei que era yo lo mas bello que han visto tus ojos?- le dije bromeando.
-Lo fuiste, hasta que llego ella.- me contesto.
Despues de colgar, regrese a la mesa donde seguía Jarren sentada, moviendose al ritmo de la música. Minutos mas tarde llego Patrick. Al principio Jarren pareció ignorarlo, peor luego para tratar de llamar su atención trajo de la barra otra ronda mas de bebidas. Jarren pareció agradecida y le regalo una sonrisa. Después de algunas otras cervezas, los tres empezamos a divertirnos. Patrick era muy bueno contando chistes, especialmente en los que hacia voces divertidas. Todos estábamos riendo del ultimo chiste que había contado cuando de la nada Jarren le dice a Patrick.
-Nunca había notado que bonitos ojos tienes. Tienes las pestañas mas largas que he visto.-
-Gracias.- le contesto el algo nervioso, era obvio que no esperaba ese comentario.
De pronto Jarren se exalto al escuchar una canción.
-Me encanta esa canción! Vengan vamos a bailar.- nos jalo a mi y a Patrick del brazo. Los tres empezamos a bailar. Ella bailaba alrededor de nosotros, su estilo era divertido y espontáneo al principio, brincaba y saltaba a nuestro alrededor incluso en alguna vuelta alrededor de Patrick le agarro el cabello tratando de despenarlo, pero el cabello de él es tan lacio que solo se lo acomodó de nuevo pasando sus dedos para peinarlo. Luego la música cambio, esta vez era algo mas lento, ese fue mi señal de que me tenia que ir,peor no solo de la pista, si no del bar.
.-Jarren, es hora de irnos.-
-No. Quédate otro ratito.-
-En verdad me quiero ir.- le insistí.
-YO me puedo quedar contigo, si te quieres quedar otro rato.- Le dijo Patrik
-Ok, nos quedamos.- le contesto ella de inmediato agradándole la idea.
-No te preocupes Blaine, yo me aseguro que llegue bien a la casa.-
-Gracias Patrick. No la dejes tomar mas. Creo que ya tuvo demasiado por esta noche.-
Ya estaba dormido cuando ella llego al departamento por la madrugada, aun estaba obscuro fuera, pero yo no la sentí llegar. Patrick la trajo hasta acá como lo había prometido y después de dejarla en la puerta se fue a su casa. Jarren entonces tambaleándose por el pasillo que lleva a las recamaras, abrió la puerta, pero no era la de su recamara si no de la mía, pero como estaba muy cansado, no sentí cuando entro, luego se sentó en mi cama llamándome por mi nombre esperando a que despertara.
-Blaine, Blaine.- me repetía varias veces para lograr despertarme.
-Que pasa?.- desperté aun adormilado, confundiendo si era un sueño que ella estuviera en mi recamara o si era realidad.-
Después de despertarme, Jarren parecía ahogarse en sus palabras, no tenia la articulación apropiada para poder decirme lo que quería, prendi la lámpara para poder verla, era obvio que estaba muy ebria. Al darse cuenta ella misma de no poder hablar, empezó a sonreír.
-Estas bien? Mira como vienes!- le decía mientras me ponía en pie.
-Estoy bien!- me contesto con la mirada perdida, no podía ni si quiera fijar su vista.
-Ven, te llevo a dormir a tu recamara para que descanses.-
-No, no quiero. Me gusta tu cama. Me puedo quedar aquí?.- me dijo mientras recostaba su cabeza en mi almohada. No me quedo otra que dejarla. Le ayude a quitarce los zapatos y la tape con las cobijas, luego tome la otra almohada y me disponía a irme a la otra recamara.
-No te vayas Blaine, quédate conmigo.-
Lo pensé un momento, nunca había tenido que compartir mi cama con una mujer. No entiendo por que últimamente cualquier interacción con una mujer, especialmente esta mujer, me pone nervioso, es tan abierta a su sexualidad que pensar en ella y su cuerpo me atemoriza. Pero para calmar este sentimiento, trato de tomarlo lo mas natural posible, ella es mi amiga y en este momento me necesita, así que volví a acomodar mi almohada de nuevo en la cama y me recosté junto a ella. Una vez que sintió que estaba a su lado, se voltio hacia mi y puso un brazo a mi alrededor.
-Blaine, recuerdas tu primera vez?- me preguntaba rompiendo el silencio mientras intentábamos dormir.
-Primera vez de que?- De cuando me embriague?-
-No. Tu primera vez de cuando tuviste relaciones.-
-Oh! Si, si lo recuerdo. Por que?-
-Por que últimamente he pensado en mi primera vez y creo que olvide como me sentí. Desearía poder recordarlo.-
-Hace cuando que paso?-
-Tenia 16 años. Pero solo recuerdo que estaba tan nerviosa. Tu estabas nervioso?-
-Un poco, pero creo que ya nos veníamos preparando para eso momento. Era solo cuestión de tiempo para que sucediera.-
-Ella debió ser muy especial para que la eligieras como tu primera vez.-
-No era ella, era él. Mi primer novio. Y si fue alguien muy especial. En realidad nunca me e acostado con ninguna mujer.-
-Enserio? Ni si quiera a tercera base.-
-No, lo mas que he llegado con una mujer fue a besarla en un juego de botella, pero nunca he estado con ninguna mujer.-
-Y nunca has tenido curiosidad de como seria el sexo con una mujer o alguna vez has pensado como seria la mujer con la que te atreverías a tener relaciones?-
-No me había puesto a pensar en eso.- Le conteste, pero la verdad era que si lo había estado pensando, no lo quería admitir, pero he pensado algunas veces por curiosidad como seria estar con una mujer. Especialmente desde que tengo la compañía de Jarren bajo el mismo techo. Pero jamás lo admitiría, especialmente a Sebastian. Esto es solo algo que vagamente me viene a la mente y que al final de cuentas no tiene ninguna importancia.
-Tal vez deberías de intentarlo una vez antes de que formalices algo con tu novio.- con ese comentario, Jarren no dijo más y se quedó dormida, y yo me quede pensativo sobre el tema.
En la mañana siguiente, mi teléfono me despertó temprano, estuve hablando con Sebastian antes de su compromiso con su padre, aparentemente se irían a pescar y probablemente no regresarían hasta el día siguiente. Era una sorpresa que le tenia su padre por su cumpleaños que seria en unos días.
-Entonces te llamo mañana llegando.- dijo Sebastian despidiéndose.
-Ok, diviértete mucho con tu papá.- le conteste.
-Lo haré. Aunque desearía mejor estar contigo.-
-Si, yo también. Te extraño mucho.
-Te veo pronto.-
-bye.-
Estar lejos de Sebastian hace que me ponga sentimental, lo extraño tanto que trato de no pensar en ello. Aveces ya no se si el no tenerlo tan presente para no extrañarlo tanto se me esta haciendo costumbre o que la posibilidad de que hay otras cosas nuevas e mi vida que me distraen de pensar en él como antes.
Después de colgar con Sebastian me regrese a mi recamara donde Jarren aun seguía durmiendo, estaba acostada boca abajo, abrasando la almohada, no pude evitar contemplarla, las sabanas contorneaban las curvas de su cuerpo, su cabello adornaba la almohada como funda de seda. De pronto empecé a imaginarme acariciándola por la espalda, siguiendo las curvas de su cintura hasta sus piernas. Pero solo me tomo 2 segundos darme cuenta de lo que estaba pensando, inmediatamente Salí de la recamara para despejar mi mente.
Aun era temprano, no quería despertarla, así que Salí del departamento para comprar un café en la esquina, de alguna forma tenia que dejar de pensar. Por alguna razón el imaginarme tocar a una mujer me atemorizaba y quería borrar esos pensamientos, me imagino que así han de sentir algunos hombres cuando empiezan a tener sus primeros pensamientos homosexuales. Te sientes asustado y desorientado.
Estaba en el café cuando Patrick me llama por teléfono.
-Blaine, mi amigo, donde andas?-
-A una cuadra de mi casa, por qué?-
-Solo quería saber cómo estaba Jarren?. Se que bebió demasiado anoche y solo quería estar seguro que estuviera bien.-
-Bueno, ella sigue durmiendo. Pero te dije que no la dejaras beber mucho, confíe en que cuidarías de ella.-
-Lo intente, pero es muy persuasiva, sabe como convencerte.-
-Que quieres decir?-
-Anoche me beso. Se que probablemente no significo nada para ella. Pero ella hizo mi sueño realidad. Es perfecta. Blaine, creo que me estoy enamorando de Jarren.-
En ese momento sentí algo que nunca había sentido antes, era como un fuego que me subía del estomago a la cabeza. Si Patrick me hubiera visto directo a la cara, se hubiera dado cuenta de mi reacción, pero por teléfono no lo pudo notar.
-Estas loco Patrick.-
-No, no me digas eso, debiste haber estado ahí, ese beso fue apasionado, estoy ablando de intercambio de lengua y saliva.-
Era como si Patrick le echara mas leña al fuego que me estaba consumiendo. El continuaba describiendo el maravilloso beso hasta que yo ya no pude mas.
-Patrick, me tengo que ir. Podemos hablar luego.-
-Por supuesto, solo dile a Jarren que espero que se sienta bien esta mañana.-
-Seguro, yo le digo.-
Por que empecé a sentir este fuego dentro de mi, este coraje? Por que estoy celoso de Jarren, ella es solo mi amiga. Mi idea de salir a despejar mi mente no funciono, ahora me siento más frustrado Como si empezara a sentir algo por ella, pero como es esto posible si yo tengo a Sebastian? Bueno, Sebastian no está conmigo físicamente, pero se que quiero estar con él.
Cuando regrese al departamento, Jarren ya estaba despierta, se acababa de bañar, me di cuenta por su cabello húmedo cayendo sobre sus hombros.
-Hey Blaine, donde andabas.- me pregunto
-Fui por un café, ten mira te traje uno, imagine que lo necesitarías.- le extendí la mano entregándole el vaso de café que le había comprado antes de regresar.
-Gracias, eres un amor. Es como si supieras exactamente lo que necesito.- Jarren tomo el café de mis manos y se sentó en el sillón a disfrutar de su café. Yo me le quede viendo como destapaba el vaso y lentamente le soplaba para enfriarlo un poco antes de darle un sorbo.
-Como te sientes?- le pregunte
-No preguntes, realmente no debí tomar tanto. Pro favor Blaine, no me vuelvas a dejar tomar tanto. De ahora en adelante te voy a obedecer cuando me digas que deje de tomar, por que si por mi fuera, no creo saber cuando detenerme.- Me contesto dándole otro sorbo a su café, luego lo dejo e la mesa de centro y se recostó sobre mi acomodando su cabeza sobre mis piernas y me dijo:
-Gracias por cuidar de mi anoche, eres muy buen amigo, me da gusto tenerte cerca.-
-Yo también.- le conteste mientras le acariciaba su cabello húmedo.
Llegada la noche Patrick me volvió a llamar, no quería contestarle al principio, pero después me sentí culpable y le conteste.
-Hey, Patrick, que pasa?-
-Blaine, tienes que venir conmigo.- me dijo apresurado como si fuera muy urgente.
-A donde?-
-hay un concierto en el Filmore y el grupo que iba a abrir el concierto tuvo un accidente y nos acaban de pedir que toquemos por ellos, necesitamos de tu voz.-
-Que? Pero como, cual grupo, que concierto? No entiendo?!-
-solo vamos a tocar como media hora.-
-Pero no se que canciones, no estoy preparado.-
-Ya conocemos varias canciones. Es una oportunidad única, vamos, te veo en el Filmore en una hora. Ah, invita a Jarren, tengo pases VIP para ella.-
Se que el filmore en un lugar muy bueno, muchos grupos famosos se presentan ahí, pero presentarme sin estar preparado puede ser un desastre. Pero fui, Jarren no pudo acompañarme, no se sentía muy bien, la idea le encanto, pero simplemente no pudo, seguía con resacas de la noche anterior.
AL llegar al Filmore, había un mundo de gente afuera esperando a entrar, tuve que llamarle a Patrick para que me dijera por donde entrar, una vez adentro, el lugar era maravilloso, como un viejo escenario de teatro pero a la vez con luces modernas. Estuvimos preparando lo mas que pudimos con la lista de canciones que tocaríamos esa noche, todo para la gran apertura del grupo que se presentaría esa noche. "imagine dragons".
Heme ahí, en el escenario. No era la primera vez que estaba en uno, pero esta vez la energía de la gente se sentía diferente, era como una droga, cada vez que la gente grita, es como un éxtasis en tu cuerpo. Una vez que estas ahí, cantando, se pierde el miedo y te llenas de energía. Tocamos como por media hora, pero pareció que fueron solo 5 minutos. Incluso el grupo nos felicito, nos pidieron quedarnos al final del concierto, querían invítanos al after party. Quien diría no a eso?.
Después del concierto, como nos habían prometido, nos llevaron a un after party, un bar cerca de Castro, donde solo los invitados tenían acceso a entrar. Yo me estaba divirtiendo, admito que esta fue la noche en que me deje de preocupas por cuanto bebía o no, ahora se lo que sentía Jarren cuando me dijo que no sabia cuando detenerse. Cuando te estas divirtiendo en verdad, nada mas importa.
Esa noche se me acerco el vocalista del grupo para felicitarme por lo bien de mi performance en el escenario, Y hasta me pidió cantar un par de canciones con el acompañado de la guitarra, fue como un pequeño concierto para sus invitados de la fiesta.
-Blaine, ven mira quiero presentarte a alguien.- me dijo el vocalista poniéndome el brazo alrededor e mi cuello y llevándome hacia una mesa donde estaban dos chicas muy atractivas. – Mira ella es Clarisa.- me dijo mientras la chica rubia con el vestido mas entallado y tan corto que apenas le cubrían las caderas, sus piernas me recordaban a las de Jarren cuando trae ese suéter tan enorme.
-Mucho gusto.- le conteste a la chica extendiéndole la mano para saludarla.
-Tienes una voz divina, Blaine.- me dijo la chica con un tono seductivo.
-Gracias.- le conteste. Pero la cercanía ella en mi espacio personal me empezó a poner incomodo.-
-Tienes unos ojos hermosos. Apuesto que tu novia te lo ha de decir todo el tiempo.-
En ese momento se acerco Patrick escuchando cada palabra que había dicho la chica rubia, entonces se me acerca poniendo sus manos sobre mis hombros y mirando a la chica le dice.
-Bueno, su novia no, pero si su novio. No es así Blaine? Sebastian ama ese par de ojos.-
La chica entonces me miro con pena, como si le hubiera dado vergüenza haber estado coqueteando.
-Oh, eres gay. Que lastima, porque los más atractivos son gays?-
-Bueno chica, si necesitan un hombro donde llorar, yo las puedo consolar.- les dijo Patrick vacilando, pero la chica solo le dio una sonrisa y se dio la media vuelta.
-Gracias.- le dije a Patrick
-No hay problema. Vayamos por otra cerveza.-
Más tarde esa noche, había continuado bebiendo, Patrick tuvo que llevarme hasta mi departamento igual que como lo había hecho con Jarren la noche anterior.
-Nunca creí tener que cargar borrachos dos veces en el mismo fin de semana. Blaine, te voy a llevar a tu casa como Jarren, pero no te voy a besar, no me importa cuánto me ruegues.- me dijo jugando.
Para cuando llegamos a la puerta de mi departamento, Patrick me tenia cargando con mi brazo alrededor de su cuello por que yo no podía mantenerme en pie. Trate de buscar las llaves para abrir pero no estaban en ningún bolsillo, busque en el saco, en el pantalón y nada, por suerte mi cartera y mi celular aun estaban conmigo, pero las llaves no aparecían. Entonces empece a golpear la puerta.
-No toques, vas a despierta a Jarren.- me decía Patrick en voz baja tratando de no hacer mucho ruido. Pero en mi embriaguez el volumen de mi voz o de los ruidos que hacían parecía no tener decibeles, volvía tocar mas fuerte la puerta seguido del timbre. Patrick intento detenerme.
-No te preocupes Patrick, ya me levante.- dijo Jarren al abrir la puerta.
-Disculpanos, pero Blaine parece haber perdido las llaves.-
-No las perdió, aquí están.- le contesto mirando a un lado de la puerta donde estaban los ganchillos para colgar las llaves, y efectivamente ahí seguían donde las había dejado la ultima vez.
Patrick me ayudo a entrar, quería llevarme hasta mi recamara, pero solo le permití llevarme hasta la sala, argumentando que no necesitaba de ayuda. entonces Patrick ya no quiso discutir mas conmigo y se despidió diciendo que había dejado el carro estacionado en una zona roja.
-Adiós Jarren.- le dijo con una voz suave como si estuviera nervioso de verla. Y como no iba a estarlo si tenia puesto de pijama un short muy corto con una blusa de tirantes ajustada.
-Bye Patrick.- le contesto casi molesta per no con el, si no por la situación de haberla levantado a mitad de la noche.
Luego de cerrar la puerta, me ayudo a llevarme a mi cuarto y recostarme, me quito el saco y la camisa y después los zapatos.
Luego cuando estaba acostado, empecé a sentir que todo daba vueltas, Jarren empezó a desabrocharme el cinturón, pero no de forma sensual, si no para dormir mas cómodo, cuando desabrocho el cinturón yo la tome de la muñeca.
-Que haces?- le pregunte algo desorientado.
-Estoy tratando de ponerte cómodo para que puedas dormir. Me dijo.
-No me toques.-
-Por que no? Te sientes bien?-
-No, solo no quiero que me toques.-
-Estas enojado conmigo Blaine? Por que no te puedo tocar?-
-Porque yo te quiero tocar, pero no debo porque quiero a Sebastian.-
-Quieres tocarme?- me pregunto seriamente
Entonces alce un poco mi cabeza para tratar de enfocar mi mirada hacia ella, y le conteste.
-Si.-
Entonces Jarren mi miro por unos segundos luego empezó a acariciar mi hombro y resbalar su mano lentamente hacia la mía, luego me tomo de la mano y la acerco a su boca, besándome la palma, yo no pude dejar de verla a los ojos, pude sentir un calor desde mi espalda hasta la cabeza, entonces puso mi mano sobre su hombro y comenzó a guiarme por todo su brazo hasta su cintura.
-Hazlo!.- me dijo
Entonces como si fuera una señal, me levante para recostarla a mi lado, me acerque a su cara casi a punto de besarla y entonces me detuve, la mire a los ojos un momento como tratando de decidirme si la tomaría o no, pero al verla puede sentir la fuente del calor que sentía sobre mí, venia de sus ojos, entonces no pude resistir más y la empecé a besar apasionadamente. Nuestras lenguas se debatían por ganar territorio, ella no pudo contenerse de darme pequeñas mordidas a mis labios, que no dolían, si no por el contrario me quemaban más en pasión. Entonces mis manos empezaron a explorar su cuerpo, recorriendo su cintura, entonces me monte sobre ella, sosteniendo mi propio peso sobre mis rodillas tratando de despojarla de su blusa dejándole al descubierto sus bellos pechos. No pude resistir cubrir uno de ellos con mi mano, luego deje de besarla para comenzar a besarle muy ligeramente su pezón, que estaba muy parado para mí. Al momento en que puse su pezón en mis labios, Jarren gemía de placer, arqueando su cuerpo hacia atrás como dándome más acceso a ellos. Ese fue el momento definitivo en que estuve listo para ella, puse mis dedos entre el resorte de su pequeño short y jale hacia abajo. Nunca había tenido así de cerca el cuerpo de una mujer, y no estaba seguro de saber qué hacer, pero todo se fue dando instintivamente, como deja vu en el que sabes que nunca has estado ahí, pero todo te parece familiar. Los dos estábamos desnudos, yo estaba arriba de ella, listo para penetrarla, ella abrió sus piernas apretando mis caderas con sus rodillas y entonces entre en ella, primero muy lentamente, ella estaba húmeda lo cual hizo más placentero el momento de la penetración. Una vez adentro no tuve que esperar para empezar a moverme como lo tenía que hacer con Sebastian, ella estaba lista para mí, empezó a mover su cadera al ritmo en que yo la penetraba , entonces hice algo que nunca había podido hacer antes, una vez que estaba afuera la penetre de nuevo, pero esta vez con más fuerza, ella arqueo su cabeza hacia atrás gritando un poco, pero no de dolor, y lo volví a hacer, penetrarla con fuerza como si de un solo golpe quisiera llegar hasta lo más profundo, esta vez yo gemí, era la sensación más deliciosa que jamás haya tenido. La bese de nuevo, era como si no pudiera saciar mi hambre de ella. Entonces finalmente me vine. Me sentía tan agitado que solo me quede recostado sobre sus pechos, escuchando el latido acelerado de su corazón, entonces ella comenzó a acariciar mi cabello, eso fue suficiente para arrullarme y quedarme dormido. El delicioso aroma de su cuerpo y las suaves caricias de sus manos me relajo. Dormí como un bebé arrullado por su madre.
