¡El 4º! Wooo !! ya se que son pocos pero esque no me creo que lleve ya 4 XD. Hoy me he hecho por fin el pendiente en la oreja, estaba cagá pero luego no ha sido para tanto xD. ¿Qué tal vosotras? espero que bien...Bueno y volviendo a lo que es el cap. en este no hay momento Dramione pero no por eso es aburrido. Al final os quedareis intrigadas, estoy segura, y bueno pues en este cap. se soluciona un poco el rollo Draco/Ginny.
Queria daros el link de una canción de RBD que se llama Extraña Sensación (de ahí el titulo de mi fic) y bueno su letra me recuerda un poco a Dramione asi que por eso quiero dejaros aki la pag. y me comentais que os parece: como no me sale bn el link de la pag. entrad en Youtube y poned: Rbd extraña sensación Ahí podreis escucharla, disculpad la molestias.
Por último deciros que he estado haciendo un video de Draco/Hermione y Harry/Ginny con el Movie Maker y ahora no me deja guardarlo -.-' (después de lo que me ha costado). Si alguien sabe como solucionar el problema le agradeceria mucho que me ayudara. Cuando le doy a guardar me dice que vea si están disponibles los clips del video, si hay espacio suficiente...Si alguien sabe x favor que me diga.
Y bueno me callo ya que me enrrollo como nadie XD
Aquí el cap. espero que os guste!! :) Dejad review!! ·.Lulü.·
Capítulo IV: Abejorro
El rumor de que Draco Malfoy se había besado con Ginny Weasley corrió tan rápido por Hogwarts que a la hora de comer todo el mundo se volvió hacia un rubio platino que entraba por las puertas del Gran Comedor custodiado por dos chicos de espaldas cuadradas.
- Pero con ¿Ginny, Ginny?¿La Weasley?¿La traidora a la sangre? -murmuraba una chica de Slytherin agachada en su mesa con la cabeza pegada a su amiga mientras ambas cuchicheaban y lanzaban miradas hacia el rubio-.
Draco no le dio importancia a que todo el mundo le mirara y que fuera el centro de atención. Al contrario, parecia contento con ello.
Pero para Ginny aquello no era normal: tantas miradas fijas en ella, tantos cuchicheos, risitas...no era normal. Se sentó junto a Hermione y se acercó un poco más a ella mientras no dejaba de mirar al Gran Comedor en general.
- Dime que no tengo un cuerno arrugado de un Snorkack clavado en la frente -le dijo por lo bajo a su amiga con un tono de extrañeza-.
- Ginny, los snorkack no existen -dijo con el habitual tono que ponia al responder a un profesor- Y no, no tienes ningún cuerno arrugado -giró la mirada hacia una cabellera rubia que estaba en la mesa de Slytherin, fulminando a unas cuantas muchachas que murmuraban de él descardamente - Al menos no fisicamente -dijo más para ella que para Ginny, con la vista fija en Malfoy-.
- ¿Entonces, por qué me miran todos? -le cuestionó a su amiga ignorando su último comentario-.
- ¿Tú qué crees? -Hermione esperó unos segundos y luego puso los ojos en blanco- Ayer te besastes en medio del Gran Comedor con Malfoy y sí, aunque no le echaras cuenta, había gente.
Ginny se llevó una mano a su boca, abierta. Giró la mirada hacia Malfoy que no parecia tan desconcertado como ella, si no furioso e incluso humillado. Ginny bajó la vista al reconocer lo que la cara de Malfoy significaba.
- Se avergüenza...-murmuró ignorando a la gente, que aún le lanzaba miradas con sonrisitas-.
Hermione dejó de beber de su taza de café y miró a su amiga sin saber qué decirla.
- Ginny...bueno..-buscó las mejores palabras posibles- ya sabes como es.
Ginny asintió levemente con la mirada baja aún. Estaba dolida, el chico que según ella la queria se avergonzaba de ella y aunque todo aquello hubiera empezado por una tonteria Ginny se sentia utilizada. Queria dar celos a Harry y ahora habia conseguido liarse con un patán y ganarse una fama no muy preciada en el colegio.
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Hermione estaba tumbada boca abajo en su cama con un codo apoyado en esta y con su mano se sujetaba la cabeza. Tenia los pies entrelazados y en alto y leía con intriga un libro de cuero marrón bastante gordo: Mentiras entrelazadas. ¿Verdades ocultas? aunque su pensamiento estaba mucho más lejos que los renglones del libro. Ginny estaba hecha polvo y no queria ni salir de su cuarto por miedo a avergonzarse más de ella misma y lo peor es que Hermione no sabia que decirla más. Sólo habia una manera de animarla -pensó-...
- Harry -murmuró-.
Cerró el libro y se levantó de la cama poniendose sus zapatillas de estar por casa, se las habian regalado por navidades sus padres, y con pasos cautelosos bajó a la Sala Común.
Cuando llegó a la habitación de Harry se encontró con un Ron aferrado a sus sábanas y soltando sonoros ronquidos, un Seamus que dormia placidamente, un Dean que dormia bajo las sábanas blancas y un Harry tapado hasta el cuello y sin sus gafas. Se acercó hasta la cama de este y zarandeandole del brazo le espabiló.
- Harry, despierta, es importante -seguia zarandeandole el brazo suavemente- Harry
Harry abrió perezosamente los ojos y vió una silueta borrosa, alcanzó las gafas y distinguió a su amiga.
- Hermione, ¿ha pasado algo? -dijo incorporandose rapidamente y mirando asustado a su amiga-.
- Harry, Ginny está fatal...no ha comido nada desde ayer, no quiere salir de su habitación y no se como animarla...-Hermione bajó la mirada hacia la cama- quizás...no sé Harry, se me ocurrió que tu podrias hacer algo - y alzó la mirada hacia su amigo mirandole con súplica-.
- Hermione sabes las razones por las que no puedo estar con ella -Harry tenia el ceño fruncido-.
- Lo sé Harry, pero no te estoy pidiendo que salgas con ella...solo que le hables, una palabras de ánimo...por favor.
Harry la miró dubitativo unos segundos pero luego asintió.
oOoOoOoOoOoOo
Al día siguiente, Hermione vió como en el desayuno Harry hablaba con Ginny con las manos juntas y se sintió mucho más tranquila.
El día transcurrió normal, redacciones para cada asignatura, estudiar...
Hermione estaba en la Sala Común ya adentrada la tarde con Harry y Ron, que terminaban las redacciones para Snape. Hermione ya habia acabado todo y sentada en el sillón observaba pensativa el fuego de la chimenea con las piernas encojidas y sentada sobre estas.
- ¿Cómo va a ser así Ron? los inferis son más complejos, Ron. Ya oistes a Snape -le comentaba Harry a su amigo-.
- Más bien no le oí -murmuró Ron por lo bajo y consiguió que Hermione luciera una sonrisa-.
Cuando iba a decirle a su amigo lo que tenia que poner sobre los inferis la puerta de la Sala Común se abrió y una muchacha rubia, con el pelo recojido en una coleta y unos ojos saltones y negros como el carbón entró por la puerta algo desorientada (era de 1º) y con un sobre blanco en la mano. Recorrió con la mirada la sala y fijo su vista en Hermione y se acercó a ella, practicamente corrió hacia ella, y sin aliento y con la respiración agitada tendió el sobre hacia Hermione para que lo cojiera.
- Hermione, ¿verdad? Dumbledore quiere verte, me ha dicho que te diera este sobre. -le dijo la muchacha clavando sus ojos negros en los marrones de Hermione-.
Hermione cojió el sobre extrañada y le miró, luego miró a la muchacha de nuevo.
- Emm...gracias -y sonrió confusa a la muchacha que le devolvió la sonrisa, le dijo "De nada, Hermione" y se alejó.
Hermione miró a sus amigos confusa, ellos la devolvieron la mirada.
- Ábrelo - le dijo Harry-.
Hermione asintió y sacó la carta del sobre dejando ver una letra torcida y culta. Comenzó a leer.
Querida Hermione: Me gustaria comentarte un asunto importante para mi. Por favor, ven a mi despacho después de la cena. Espero que estés disfrutando de tu último año en Hogwarts y que no estés demasiado agobiada, tú puedes. Un saludo. Atentamente, Albus Dumbledore P.D: Se me da muy bien imitar al abejorro.
Hermione le pasó la carta a su amigos y esperó a que la leyeran mirandoles.
- Abejorro?? -dijo Ron con una mueca de "eing?"-.
- Es la contraseña -le aclaró Harry mirando a su amiga con la carta en la mano-.
- ¿Qué crees qué quiera de mi? siempre te llama a ti...no sé a que viene esto -le preguntó Hermione a su amigo extrañada aún-.
Su amigo se encojió de hombros y Ron mantenió su mueca y miró a Hermione con una mirada de comprensión.
