okey se que tardé PERO A QUE NO SABEEEEEEEEEEN! Este capitulo es HER - MO - SO!
Disfrutenlo! Azu.
Querido Diario: 15 de Enero:
Estoy muy procurada. No puedo controlar mis emociones. Ya te había contado que Finnick me llamó para hablar conmigo.
Bueno. Me dijo algo que me desestabilizó.
La conversación fue más o menos así.
"Annie… tengo que decirte algo"
"Dime Finn"
"Es muy complicado"
"Somos mejores amigos, lo entendería todo"
"El problema es que no tiene que ver con que seamos mejores amigos, es más, es todo lo contrario"
"¿De que hablas?"
"Annie yo…" Murmuró mirando el suelo pero se cortó
"Dime, ¿Qué puede ser tan terrible" Le dije levantándole el mentón para que me mirara.
"No me hagas esto…"
"Finnick, dime. Por favor"
"Yo… te quiero Annie"
"Yo también tontito"
"No, no entiendes. No de esa manera."
"¿De que manera podrías quererme?"
"Yo… Annie yo estoy enamorado de ti." Sus ojos se clavaron en los míos esperando una reacción. ¡Y te juro! Me quedé helada. Miré hacia el suelo, pero enseguida usó mi técnica, y me levantó el mentón para que lo mirara. Sus ojos estaban llenos de lágrimas que querían salir.
"¿Por qué lloras Finn?" Murmuré.
"Porque… no quiero… no quiero que te acerques a mi."
"¿Por qué!"
"Porque soy un asesino Annie"
"Creí que habíamos superado esto."
"Annie, no mereces pasarla mal y yo…" Pero no quería que siguiera hablando. Y lo besé. Lo besé ¡y hay! Una sensación tan entupidamente hermosa me creció en el estomago y yo que era un chiquilla tonta y el, que era tan deseado por todos…
Finnick, no se resistió, me tomó de la cintura y yo le acaricié tiernamente su enrulado cabello de bronce. Sentí sus labios suaves sonreír con tristeza. Yo lo apegué más a mí para decirle de alguna forma que lo quería y que no era un asesino. Pero de repente el abrió los ojos y me apartó bruscamente. Yo lo miré a la cara. Sus mejillas totalmente rojas, sus ojos brillaban con insistencia, sus labio estaban rojos escarlata y su pelo algo revuelto. Estaba irreconocible, y supuse que yo también.
"No Annie, no por favor…"
"Finn… Te quiero"
"¡No Annie!" Me gritó. "No… por favor… no te merezco, no vas a pasarla bien conmigo, Annie…no me hagas esto." Me enfadé. El me decía que me quería y cuando le decía que yo también me apartaba. Vio la furia en mis ojos. "No te enojes…"
Pero no contesté. Me fui de su casa dando un portazo. Y… ¡aquí estoy!
Muy confundida.
Querido Diario: 30 de enero.
Han pasado 15 días. No he hablando con Finnick en ninguno de ellos. Al principio lo ignoré yo. El me buscó durante unos días pero yo no le hacía caso. Luego cuando se me pasó el enfado lo busqué yo para aclarar todo, pero cada vez que me veía, su expresión se volvía triste y me evitaba a toda costa.
No se que hacer con el. No se si ir a su casa, no se si dejarlo pasar.
Lo único que se es que no lo quiero perder.
En esos días tuve el tiempo de pensar en lo que verdaderamente sentía por el.
¿Qué sentía? Lo quería, por supuesto que si, pero… ¿Solo como amigo? ¿O como algo más? La respuesta solo me la dio ese beso. Tengo 14 años, he besado a otros chicos antes, y esos besos, no fueron como ese beso. Cuando Finnick me besó, cuando me abrazó delicadamente de la cintura como si fuera una muñeca y me fuera a romper, las sensaciones no paraban de brotar en mi estomago. No podía controlar mi movimiento, mis sensaciones, no podía controlarme ¡y era la conexión que tenía con Finnick…! sabía exactamente que le pasaba a el con ese beso.
Estaba perdida e irrevocablemente enamorada de el. Si, eso era. Y cuando lo describí, era demasiado tarde.
Para cuando lo fui a buscar, Finnick estaba besándose con una exuberante rubia, mucho más linda que yo.
Querido Diario: 14 de febrero
Finnick no me vió, cuando yo lo ví besando a esa chica. Pero a penas lo ví, no sentí celos, solo unas ganas tremendas se llorar. Salí corriendo de allí y fui a la playa. Me senté frente a lo único que podía darme paz: El Mar.
Estuve ahí tres horas. De a ratos llorando, de a ratos sollozando, y otras sin ninguna expresión en mi rostro.
"Hola." Murmuraron bajito atrás mío, en un tono mezcla de culpa y timidez. Sabía perfectamente que era el. ¿Quién más? No le contesté. El se sentó a mi lado.
"¿Cómo estas? Hace varios días que no hablamos." No dije palabra, ni lo miré, no quería que viera lo rojos que estaban mis ojos hinchados. "¿Estas enojada?"
"¿Debería estarlo?" Se supone que la frase debería sonar dura. Pero se me quebró al final. No puede ser que me afecte tanto, me dije en ese momento.
"¿Qué te pasa Annie?" Me preguntó mirándome a los ojos. "¿Has estado llorando? ¿Por qué?" Mi alma no puedo soportarlo más y comencé a llorar. En su pecho, ya que el me abrazó para consolarme.
"Suéltame, suéltame Finnick" Grité y forcejeé con el. Pero terminé rindiéndome y el abrazándome contra si.
"Cuéntame Annie, ¿Qué pasa?
"¿Por qué me dices que me amas… y luego besas a otra?" Finnick se calló. Luego me miró y me dio un besito en la comisura de los labios. Un beso que me movió un mundo dentro.
"Te quiero solo a ti"
"Eso no es cierto" Dije forcejeando de nuevo.
"Ella solo me besó. Te lo juro Annie, te lo juro por el sufrimiento de Los Juegos Del Hambre." Lo miré.
"¿De verdad?" Dijeron mis ojos con una chispa de esperanza y mis labios lo expresaron.
"Si Annie, me besó y reconozco que no la solté, porque estaba enfrente de sus amigas, y no quería hacerle daño. Pero yo solo te amo a ti." Solo te amo a ti, solo te amo a ti, solo te amo a ti.
"¿Solo…?"
"Te amo a ti. Si te amo Annie. Te amo." Murmuró contra mis labios.
"Yo… yo también Finn, yo también te amo." Musité pegada a sus labios. Cuando estos entraron en contacto, mi muerdo volvió a moverse.
