Este capítulo participa en el minireto de Agosto "Doce meses, una historia" del foro Amor de Tercera Generación.
Molly Weasley
Envidia
Siempre me había llevado bien con Rose, frecuentemente se nos encontraba juntas en la alfombra de la sala de la Madriguera leyendo un libro o hablando. Nuestra relación no cambio mucho cuando comenzamos Hogwarts a pesar de quedamos en casas diferentes.
Nunca supe cómo a pesar de tener personalidades tan distintas podíamos llevarnos tan bien, Rose era carismática y coqueta pero yo en cambio era solitaria y sarcástica pero llegue a la conclusión que era porqué solo hablábamos de la única cosa que teníamos en común: Amor por los estudios.
Siempre sentí a pesar de todo una cierta aversión hacia ella, aunque no era un sentimiento tan intenso por lo que decidí ignorarlo, pero todo cambio cuando llego esa maldita insignia de Premio Anual a sus manos, había llegado por correo un viernes por lo que nos encontrábamos cenando toda la familia junta. Nunca me olvidare el momento en que abrió el sobre y descubrió la insignia en el, todos la felicitaron, nadie en ningún momento se dio cuenta de lo que pasaba por mi mente, nadie en ningún momento dijo que era yo la que merecía ese reconocimiento, esa responsabilidad.
Si tan solo supieran la verdad, si supieran que ella quebrantaba infinidad de reglas, para comenzar más de una vez se había quedado dormida hasta tarde y se había saltado las clases, pero claro, la señorita perfecta siempre era perdonada porque de seguro estaría enferma, nadie nunca le restaba un solo punto. También estaba el hecho de que desaparecía por las noches mientras nos ocupábamos de vigilar los pasillos cuando éramos prefectas.
Pero todo lo del asunto de lo del Premio Anual se me olvido cuando lo vi a él en la plataforma al comenzar el año, era increíble lo que está persona podía influir en mí, no podría creer que me había enamorado de nadie más que de Anthony Wood, es que era todo lo contrario a mí, vi como este venía corriendo, seguí con la mirada su trayectoria y vi como abrazaba por detrás a Rose y le daba un beso en la mejilla, ella se dio la vuelta y le sonrió.
—Felicidades Rosie—dijo al tiempo que le daba un corto beso en los labios.
Me di la vuelta asqueada: No la soportaba y el único motivo era porque nunca podría conseguir lo que ella tenía, ni la insignia, ni a Wood.
Que rabia! Había leído las condiciones del mes pasado y me di cuenta cuando tenía 490 palabras escritas así que tuve que reducir bastante. Aclaro: Amo a Rose y no creo que Molly sea una envidiosa pero un reto, es un reto y tenía que cumplirlo. Espero que les guste. No olviden leer las otras historias del reto!
