Disclaimer: Wild Kratts no me pertenece. La historia tampoco.
.
.
.
.
"AVERÍAS."
Autora: Angelicat2.
.
.
.
.
Capítulo IV.
Lince Ibérico & Bayas.
.
.
.
.
El sol estaba empezando a levantarse al día siguiente cuando Martín y Chris comenzaron la búsqueda de algunos linces ibéricos. Mientras caminaban, decidieron revisar sus suministros y a dónde iban a ir.
—Ok, tengo mi traje de Poder Animal, la Pulsera Animal y la mochila con todo lo que necesitamos. Entonces, ¿qué tienes? —preguntó Chris. Miró a Martin, claramente quería saber lo que había traído.
—Bueno... He conseguido tierra —Martín empezó a decir.
—Oh... antes que vayas a decir algo más, tuve que agarrar su CPS y CP, ¡además que se te habría olvidado el desayuno! —Chris dijo, recordando los objetos que le quitó a su hermano.
—Caray hermano, ¡recuérdate decirme la próxima cuando lo hagas! Y me hizo legar en bar —Martín se detuvo ante la mirada incrédula que Chris puso en su rostro— Yo... yo... ¡UH! Lo olvidé, ¡OK! Quiero salvar a todos esos linces que Donita ha atrapado! —añadió el Chico azul con frustración.
—Sí, yo también lo quiero hacer pero no voy a permitir que te desmayes en medio de un rescate animal, ¡o en laguna otra misión! —mencionó Chris de forma protectora.
—Ok, pero para la próxima vez voy a tratar de recordarlo —Martín aseguró que lo cumpliría.
—Así que tenemos todos los elementos que necesitamos, ahora hay que decidir hacia dónde vamos —Chris dijo pensando en que no habría la mayor cantidad de linces en un área pero sí en otra. En ese momento hubo un pitido procedente de la Pulsera Animal azul de Martín y Aviva apareció en la pantalla, en realida, fue en medio de los dos hermanos.
—Hola, chicos; si ustedes se están preguntando en qué dirección tienen que ir, les diré que hay un pequeña poblado tres millas al Este. Los linces no estarían cerca de un montón de gente, por lo que deberían irse al Oeste —Aviva señaló en esa dirección.
—¡Gracias, Aviva! —Martín se giró y ojeó a Chris— ¡Vamos!
Así comenzaron su travesía hacia el Oeste. Después que media hora llegaron a un claro con muchos arbustos de tonalidad roja-verde oscuro, corto con hierba de color verde claro. Mientras que caminaban por ese lar oyeron ruidos, que parecían crujidos, extrañados se dirigieron allá.
—Hey, ¿qué es ese ruido? —interrogó Martín.
—No sé, hay que averiguarlo —Chris dijo, en ese instante los dos hermanos comenzaron a acercarse cuando algo salió de la maleza— ¡Ahhhh! —el objeto aterrizó de golpe en la cara del mayor de los Kratt
—¡Lo tengo, afuera! —Martín gritó a Chris.
Él se posó encima suyo y le quitó el objeto. Lo observó y supo que era peludo con piel amarilla y puntos negros. No era muy grande y casi no pesaba.
—¡Martín! ¡Es un lince ibérico! —Chris gritó mientras se reía.
—Impresionante, pero ¿por qué te ríes? —Martin preguntó con una mirada confusa.
—¡Es... es... que me lame! —contestó entre risas.
Una vez que habían conseguido que el gatito dejara de lamer a Chris y una vez estando en el claro del terreno, comenzaron a preguntarse dónde estaba la madre.
—¡Hay algunas cosas que faltan! —Martín habló sin embargo no estaba seguro de qué era lo que le faltaba.
—Hermano, este gatito no tiene una mamá que le cuide, quiero decir, ¡ella debería estar por aquí! —Chris aclaró pensando mucho en ese detalle.
—¡Ohhh NOOOO! ¡Donita la capturó! —Martin se enojó y alzó la voz.
—¡Uhhhh... Donita! ¡Yo debería de haberlo sabido! —le secundó su hermano.
—¡Hey, deja eso! —Martín vociferó mas luego miró a su mochila, que estaba en el suelo. El gatito se hallaba jugando, un poco, con algunas bayas que traía en su morral. Se empezó a manchar de rojo y azul en sus grandes patas. Entonces él tuvo una idea— Ya sé cómo te voy a nombrar —dijo emocionado, agarró el gatito, procedió a levantarlo en el aire— ¡Berry!
Con eso, se encaminaron decididos a volver a Tortuga con su nuevo amigo.
