"Que suerte la mía, ahora tendré que trabajar con ella" pensaba Matt con sarcasmo, mientras el y Mimi estaban sentados en el jardín. Habían ido ahí con la intención de practicar, pero solo se habían sentado a intercambiar miradas acecinas bajo un árbol. "Tienes que decirle algo Mimi. Habla, es caso perdido el esperar que sea él quien hable primero" se decía Mimi. "Tal vez debería hablarle…" pensaba Matt, "Es demasiado orgulloso… no estoy acostumbrada a esa clase de chicos… Yamato es diferente a todos los demás" pensaba Mimi.

- Mimi… - comenzó a decir Yamato.
- Ahm… ¿si? – dijo Mimi saliendo de sus pensamientos.
- Creo que deberíamos empezar ¿no? – dijo Matt.
- Ehm… su… supongo que si – dijo Mimi.
- ¿y bien?
- ¿y bien que?
- Empieza
- ¿empiezo que?
- A enseñarme – dijo Matt.
- ¿enseñarte?
- Se supone que ese es el caso ¿no? No se actuar y tu debes enseñarme – dijo Matt en un tono seguro que a oídos de Mimi sonó mandón.
- ¡no me digas que hacer! No es mi culpa que no sepas actuar – dijo Mimi algo ofendida.
- ¡No te estoy mandando a hacer nada! – se defendió Matt.
- Bien, porque yo no acepto ordenes de nadie – dijo Mimi.
- ¡tampoco yo! – dijo Matt.
Intercambio de miradas acecinas (¬_¬).
- ¿cómo van? – pregunto Tai llegando junto con Kushiro "Izzy"! Izumi a escena.
- Ni siquiera hemos comenzado… - dijo Matt en murmullo.
- ¡escuche eso, Ishida! Y no es mi culpa el que no hayamos comenzado.
- ¿a no? Y entonces ¿de quien es?
- ¡del que no sabe actuar! Déjame ver quien es… no soy yo así que debes ser ¡TU! – dijo Mimi.
- ¡yo no pedí estar en esta estúpida obra! – dijo Matt.
- Pero el caso es que aceptaste. Además no digas que la obra de mi amiga, tu novia, es estúpida – dijo Mimi.
- Se puede sentir el amor desde aquí – dijo Izzy divertido al ver la pelea de los chicos.
- Ni que lo digas – dijo Tai – han estado en eso todo el día.
- ¿todo el día?… que raro, es la primera vez que se pelean tanto ¿no? Es decir nunca han sido los mejores amigos pero de aquí a esto… - dijo Izzy- Levanto la vista hacia los chicos que peleaban prácticamente a gritos.
- Lo se. Ya esta empezando a preocuparme, también a Sora, pero ahora para colmo tendrán que estar en la obra juntos como pareja de protagonistas.
- Eso no puede ser bueno…
- Nop – mientras tanto la discusión continuaba.
- ¡yo no pedí que fueras tu quien me enseñara! – dijo Matt. Omitiendo las ultimas palabras de Mimi.
- Tampoco yo lo pedí – dijo Mimi.
- Pues creo que a ninguno de los dos nos queda otra opción.
- Creo que no…
- Tratemos de llevarlo por la paz ¿no? – dijo Matt ya mas tranquilo, extendiendo su mano hacia Mimi, con la intención de hacer las paces.
- De todas las personas que Sora pudo escoger… tuvo que escogerte a ti… - dijo Mimi hablando consigo misma, como si pensara en voz alta.
- Lo mismo digo – dijo Matt escuchando perfectamente lo que ella había dicho y sintiéndose sumamente ofendido.
- Matt yo no quise…
- De todos las personas que hay en esta escuela muriéndose porque si quiera te dignes a pronunciar sus nombre ¡tuvo que escogerme a mi! Del millón de tontos, porque eso es lo que son, tontos, tienen que serlo para tener a semejante líder, tan egoísta y ególatra que solo se centra en si misma, ¡tuve que ser yo! Tengo que hacer de alumno ante "La princesa, Meems" soportar que me mande ¡y pasar todo este bendito tiempo juntos! – dijo Matt en voz bastante alta, no sabia porque pero el hecho de que las palabras de Mimi de algún modo insinuaron que no quería ni remotamente estar en su presencia lo saco de sus casillas.
"¿Qué demonios acabo de hacer?" se reprimió Matt mentalmente, se había arrepentido instantáneamente después de haber dicho tales palabras, ahora se sentía muy mal y sumamente furioso consigo mismo. "¿por qué me ha dicho eso? ¿realmente piensa eso de mi?…" se dijo Mimi triste y dolida, no sabia porque pero aquellas palabras realmente le habían llegado al alma. "Yamato Ishida eres el tonto mas tonto sobre la faz de la tierra, seguramente ahora me odia. Ahora si se va a armar la pelea" se dijo Matt, pero lejos de pensar en pelear Mimi se sentía triste, un sentimiento nuevo para ella pues nunca le había importado lo que los demás pensasen de ella… pero ahora era diferente, Matt era diferente "¿por qué demonios me importa lo que él piense?" se dijo Mimi. "Maldición, discúlpate de una buena vez Yamato" se dijo Matt. "es hora de mostrar algo de orgullo", pensando esto Mimi se obligo a decir:
- ¿¡y crees que yo quiero trabajar con semejante idiota insensible! ¡egoísta y ególatra solo centrado en si mismo,! ¡parece que te estuvieras describiendo a ti mismo! porque tu eres así ¡deberías dejar de juzgar a los demás y comenzar antes por ti mismo!
- … - Matt no supo que decir, aquello le calló como un gran balde de agua fría. "¿es eso lo que ella piensa de mi?… un momento ¿desde cuando me importa lo que alguien piense de mi… y mas importante, desde cuando me preocupa lo que ella piense de mi?"
- ¡mira Matt – continuo Mimi al ver que él no respondía - yo no se como estas acostumbrado a tratar a la gente, a las chicas para ser mas precisa, pero a mí nadie me manda, nadie me grita, nadie me insulta y nadie me dice lo que hago o debo dejar de hacer! Así que si lo que estas buscando es a alguien que te soporte esto ¡búscate a otra, porque no soy yo! – dijo Mimi levantándose molesta y emprendiendo camino.
Por alguna razón quería llorar. No sabia si por impotencia, rabia o tristeza, pero el caso es que quería sacar ese sentimiento que comenzaba aparecer en su corazón lo mas rápido posible y el llorar podría ayudar. Por eso quería alejarse de allí lo antes posible, no iba a dejar que él saboreara el triunfo de haberla herido. Matt estaba dolido por lo que había pasado, pero de algún modo sabia que el había tenido la culpa, al menos por empezar. Y ahora quería disculparse, pero Yamato Ishida no era una persona acostumbrada a las disculpas, así que no sabia como hacerlo.
- ¡espera! – dijo Matt, levantándose tras ella. Tenia que pensar rápido "Solo dilo: Lo siento ¿es eso tan difícil?… aparentemente si…".
- ¿para que habría de quedarme?¿tienes mas insultos que gritarme? – pregunto Mimi evitando a toda costa su mirada.
- No…No puedes irte porque… se supone que tienes que enseñarme a actuar! – dijo Matt "¡Tonto! ¿qué no pudiste pensar en algo mejor?"
- No TENGO que hacer nada, si no quiero, no lo hago, punto – dijo Mimi – ahora déjame en paz, tengo practica con el escuadrón de las Amazonas, adiós – se perdió de vista casi corriendo.
- ¡DIOS! – soltó Matt golpeando el árbol mas cercano, lo que ocasiono un grieta en la madera. Realmente estaba muy furioso consigo mismo, al que quería golpearse era a él y no al árbol.
- Creo que esto se esta tornando demasiado fuerte, Tai – dijo Izzy en susurro a su amigo.
- Ya lo creo… - dijo Tai. Alzo la vista hacia Matt, que estaba parado frente a un árbol con ambas manos apoyadas en el – oye Matt.
- ¿qué? – soltó este.
- ¿por qué eres así con ella? – pregunto Tai. Él se acerco y se sentó con ellos.
- No lo se… de algún modo altera mis nervios… es como si no me pudiera controlar cuando estoy con Mimi – dijo Matt, mas hablando consigo mismo que con Tai.
- ¿nervios? ¿controlar? ¿Mimi? nunca pensé que oiría esas palabras salir de la boca de Yamato Ishida en una misma oración – dijo Tai.
- Tampoco yo – dijo Izzy pensativo.
- Muchas gracias chicos, son de una gran ayuda – dijo Matt levantándose y comenzando a caminar.
- ¡oye Matt, vuelve! – dijo Tai.

Matt siguió caminando sin rumbo, mientras pensaba en que hacer.

No muy lejos de allí una muy confundida y molesta Mimi Tachikawa corría hacia la gimnasio para la practica. "Es un tonto, un tonto, no se ni siquiera porque me molesta que piense… que piense eso de mi…" se decía Mimi "Quiero llorar pero por otro lado no lo haré, nunca he llorado por un chico y no pienso empezar ahora… ¿qué acabo de decir? ¿llorar por un chico? El no es… el es… Matt es… somos amigos y punto…"

- Pensé que no ibas a venir, Meems – dijo una chica de cabello castaño claro y ojos igualmente castaños frente a ella.
- Oh, Hola Kary… si es que… se me hizo tarde, discúlpenme – se disculpo Mimi ante las chicas mientras entraba a los vestidores a cambiarse.
- Bien, te esperamos ^_^ - le respondió Hikari "Kary" Yagami.

Mimi entro y se puso su uniforme de porrista. Una falda corta negra con un borde rosa en donde acababa la falda, y una camisa (ligeramente corta) también negra y con unas rayas espirales (rosas) en el centro y las palabras "Amazonas" en la parte de atrás y en letras mas pequeñas las palabras: "Mimi Tachikawa, capitana", a Mimi le gustaba mucho aquel uniforme mucho mas que el verde de la escuela "El verde no es, definitivamente, mi color" siempre pensaba. Mimi se vistió en silencio intentando a toda costa no pensar, pero fue inútil, miro al suelo, estaba confundida, era la primera vez que le preocupaba lo que un chico pudiera decir o pensar de ella… la primera vez que unas simples palabras traspasaban su orgullo, su coraza, su alma… se sentía débil y eso no le gustaba en lo absoluto. Una mano se poso en su espalda, sobresaltándola de sobremanera.

- ¡Me asustaste Yolei! – dijo Mimi respirando hondo ante la chica que tenia frente a ella.
- ¿estas bien? – pregunto ella sin rodeos.
- Si… ¿por qué lo preguntas?
- Porque llevas encerrada aquí por alrededor de 15 minutos – dijo Yolei.
- ¿en serio? Oh, lo siento. Salgamos de una vez… - Mimi no pudo continuar. La chica la había tomado del brazo.
- ¿pasa algo?
- Si, TE pasa algo – dijo Yolei.
- ¿de que estas hablando?
- Te conozco, Meems, dilo. Somos amigas, estoy aquí para ti.
- Lo se pero…
- Mimi, hay un chico buscándote en alla afuera – dijo Tsumi, una chica rubia parte del escuadrón.
- ¿quién? – pregunto Mimi.
- No lo se… un rubio de ojos azules, me pareció que es Yamato Ishida el amor precioso y hermoso del grupo de los…
- Gracias Tsumi…
- ¿saldrás ha hablar con el? – pregunto Yolei a su amiga.
- Si, supongo que si – dijo Mimi "aunque prefiera ir a lanzarme de la torre del reloj…".
- Bien… - acepto Yolei mientras veía a su amiga salir.

Matt estaba allí parado, con las manos en los bolsillos y la vista perdida en el horizonte… en aquel cielo tan azul como sus ojos, siempre estaba en aquella posición, que volvía locas a todas las chicas. Se volteo y vio a la castaña acercarse a el. Con su cabello suelto al viento lo que ocasionaba que se moviera al son de la brisa y con la total ausencia de aquélla sonrisa que ella siempre tenia para el.

- Mimi…
- ¿Qué quieres? – respondió secamente ella.
- Hablarte.
- ¿de que?
- Lo siento – dijo el sin rodeos, si lo pensaba mucho no lo diría.
- ¿lo sientes? ¿qué sientes?
- Haber dicho esas cosas de ti…
- ¿por qué lo sientes? Si eso es lo que sientes yo…
- No, eso no es lo que siento – se apresuro a decir Matt – lo dije en un momento de rabia… no estaba pensando con claridad.
- Aun no entiendo porque te enfadaste tanto en primer lugar.
- Tampoco yo lo entiendo – dijo Matt – pero ese no es el punto. Solo quería decirte que lo siento, me comporte como un idiota ¿aceptas mi disculpa?
- La acepto… y la devuelvo – dijo Mimi.
- ¿la devuelves?
- Si, también lamento haber dicho… lo que dije de ti – dijo Mimi.
- Esta bien… - dijo Matt.
- Esto no va a funcionar ¿o si? – dijo Mimi después de un rato de silencio.
- Lo haremos funcionar – dijo Matt.
- ¿cómo?
- Con un trato.
- ¿un trato?
- Si, un trato.

- ¿Qué clase de trato? – pregunto Mimi.
- Veras… la única manera de que yo pueda aprender a actuar es si tu me ayudas ¿no? – dijo Matt.
- Supongo…
- Bien, pues si tu me ayudaras con algo me parece que lo justo es que yo haga lo mismo por ti ¿no crees? – pregunto Matt pensando "No me gusta deberle nada a nadie…".
- Oh, creo que te entiendo… - dijo Mimi – quieres devolverme el favor ¿no es así? – "Lo sabia, se siente culpable al recibir mi ayuda. Después de todo no se que me sorprende a Matt no le gusta recibir ayuda de nadie, menos de mi, pero esta vez la necesita…" pensaba Mimi.
- Así es – dijo Matt.
- ¿y con que podrías devolvérmelo?
- Sora me dijo la semana pasada que te interesaba aprender a tocar la guitarra – dijo Matt - ¿no es así?
- Así es – dijo Mimi – como sabes soy la vocalista de las "Dark Angels" y como Anna regresara a América en tres semanas debemos buscar un reemplazo… así que pensé que tal vez yo podría hacerlo así no tendríamos que buscar a alguien mas.
- Ya veo…
- Pero ¿esto que tiene que ver contigo? – pregunto Mimi.
- Soy el líder, guitarrista y vocalista de los Teaneged Wolves ¿recuerdas?
- Si…
- Puedo enseñarte a tocar la guitarra.
- ¡¿en serio? – dijo Mimi entre sorprendida y emocionada.
- Si – dijo Matt.
- Pero pensé que el enseñarme algo a alguien no iba con tu "estilo" – dijo Mimi sonriendo significativamente.
- Bueno…- dijo Matt rojo – no lo hace, pero es el único modo de que acepte recibir clases tuyas.
- El único modo es si en algún momento también tengo que obedecerte a ti ¿no es así? – dijo Mimi entendiendo muy bien su intención "si Matt aceptara ordenes de alguien… al menos quiere que allá igualdad"
- Bueno…
- Bien.
- ¿bien? – pregunto Matt sorprendido.
- Si, bien ^_^ – dijo Mimi.
- ¿bien que? – insistió Matt.
- Acepto tu oferta. Enséñame a tocar la guitarra.
- Genial ¿cuándo empezamos?
- ¿Que te parece el mismo día que empecemos las clases de actuación?
- Me parece genial ¿qué día será eso?
- Mmm… si me esperas a que termine la practica puede ser ahora mismo – dijo Mimi.
- ¿a que termines la practica? – pregunto Matt intimidado.
- No te preocupes, no será mucho.
- Mimi…
- Lo prometo – dijo Mimi - ¿confiaras en mi?
- Creo que no tengo otra opción… - dijo Matt, girando los ojos.
- Cierto.
- Pero…
- ¿pasa algo? ¿tienes algo que hacer?
- Ehm… bueno no.
- Entonces esta decidido iremos a practicar hoy a tu casa.
- ¿mi casa?
- Si, en la mía mi madre no nos dejara hacer nada -_- dijo Mimi.
- Pero…
- Oh vamos Matt prácticamente vives solo.
- Si pero…
- ¿Pero que?
- Oh rayos, bien te esperare y nos iremos a mi casa ¡solo no te tardes mucho!
- Lo prometo ^_^ - repitió Mimi.

Mimi se reunió con sus amigas del escuadrón y dieron por comenzada su practica. Mimi le juro a Matt que no duraría mas de 30 minutos, y a Matt no le quedo otra opción que confiar. Mimi realizo un baile con piruetas incluidas y se dio vuelta hacia las demás pidiéndoles que lo repitieran; obviamente nadie lo pudo repetir, así que así siguieron intentándolo mientras Mimi caminaba de un lado a otro diciéndoles que hacían mal. Cuando ya todas habían dominado la primera parte de la rutina, Mimi volvió al frente y, tomando sus pompones, comenzó a guiarlas para hacerlo juntas. Matt estaba impresionado al ver el modo en que Mimi cronometraba milimétricamente tanto sus movimientos como los de las demás. El siempre había creído que las porristas eran niñas tontas que movían pompones y daban saltitos, pero ahora estaba comenzando a entender que era algo mas complejo y complicado, al menos para Mimi lo era.
Matt, sin darse cuenta, se quedo unos minutos observándola ensimismadamente como si observara una de las siete maravillas del mundo; solo mirándola, como se movía, como sonreía, como de vez en cuando volteaba a verlo… sencillamente se quedo perdido mirándola, como si no existiera nadie mas en el mundo mas que ellos dos… "¿¡en que demonios estoy pensando!" se reprimió mentalmente Matt. Sacudió su cabeza con fuerza y volvió su vista a la practica.

- Y uno y dos, izquierda, derecha, abajo, arriba – decía Mimi – salto, salto ¡pompones! ¡DENME UNA A!
- ¡A!
- ¡DENME UN N!
- ¡N!
- ¡DENME UNA I!
- ¡I!
- ¡DENME UNA M!
- ¡M!
- ¡DENME UNA O!
- ¡O!
- ¿QUÉ DICE?
- ¡ANIMO!
- ¡MAS FUERTE!
- ¡ANIMO!
- ¡AH!

Minutos mas tarde después de esto Mimi salía de completamente limpia y vestida de las puertas del vestidor donde Matt la esperaba apoyado a un árbol. Matt se encontró una vez mas a si mismo observándola sin remedio, cosa que no era difícil. Mimi llevaba puesta una falda negra bastante corta y ceñida al cuerpo, con una camisa rosa que le llegaba sobre el ombligo y unos botines negros, cargaba un bolso en su hombro, rosa. Con su cabello suelto y moviéndose al compás del viento, acompañada por una mirada dulce y la sonrisa usual de siempre. Matt sacudió la cabeza al notar que se había quedado observándola por demasiado tiempo.

- Ejem… tal vez deberíamos irnos – dijo Matt poniéndose rojo.
- Si, creo que si – dijo Mimi.

Matt la ayudo con el bolso y ambos fueron hasta la casa de Matt. Entraron y Mimi prácticamente se acostó en el mueble. Matt hizo lo mismo junto a ella. Ambos sacaron los libretos que les había dado Sora. Leyeron las primeras líneas en silencio, hasta que…

- ¡¿tenia que ser una historia de amor verdad? – dijo Matt.
- Aparentemente… - dijo Mimi.
- Bueno… ¿qué se supone que haga?
- Bien, ¿qué tal si leemos ese dialogo en voz alta? Ya sabes tratando de personificarlo ¿te parece?
- Si, supongo – dijo Matt.
- Bien, empecemos.
- Esta bien.
- ¿qué esperas?
- ¿qué quieres decir?
- ¡tu lees primero Matt!
- ¿si? ¡Si! Bien ejem… - dijo Matt aclarándose la garganta y comenzando a leer – ¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy?
- ¡Alto!
- ¿qué pasa?
- No estas personificando, solo leyendo, no estas actuando.
- ¿qué quieres decir?
- Dice: "¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy?" dijo él apareciendo por detrás y en un susurro en su oído.
- ¿quieres que te susurre eso?
- Debes hacerlo.
- Bien. empecemos de nuevo. Voltéate para que "pueda aparecer por detrás y susurrarlo a tu oído" – dijo Matt en tono algo burlón.
- No te burles y esta vez has todo lo que te mande el libreto ¿ok?
- Bien – dijo Matt - "¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy?" dijo él apareciendo por detrás y en un susurro en su oído.
- ¡MATT! No leas esa parte.
- Jajajaja… bien, bien. Ya, con seriedad entonces – Mimi volvió a voltearse.
- ¿Por qué será que le encuentro a cada lugar que voy? - dijo él apareciendo por detrás y en un susurro en su oído.
- Tal vez porque me esta buscando – dijo ella con una sonrisa significativa y a la vez arrogante. Se volteo para encontrar aquellos ojos tan azules como el cielo mismo.
- Tal vez… y tal vez usted quiere que la encuentre
- Tal vez… - desvió la mirada. Mirar sus ojos la ponía algo nerviosa, aunque nunca quisiera admitirlo.
- Es extraño como nos conocemos desde hace tanto y a la vez nos conocemos tan poco… - dijo el obligándola a volver su vista hacia él.
- Si, es extraño – volvió su vista y la clavo de nuevo en los ojos azules de él.
- Me gustaría… llegar a conocerte mas – dijo el en susurro de dulzura.
- También a mi – dijo ella en voz dulce.
- No lo parece… siempre estas huyendo de mi – dijo el colocando su mano en la cintura de la chica.
- Es porque siempre apareces acompañado o cuando yo estoy acompañada – dijo ella tratando de alejarse.
- ¿y eso que tiene de malo? Somos amigos ¿no? ¿o es que acaso me ves como algo mas? – dijo el apretándola hacia su cuerpo con mas fuerza.
- Claro que no. Pero tu prometida es una mujer muy celosa y no quiero problemas con ella, ya sabes que somos buenas amigas – dijo ella esta vez sin intentar alejarse.
- Tampoco el tuyo es una blanca paloma, y también somos amigos ¿recuerdas? – dijo el mirándola tiernamente.
- Pero eso no parece detenerte… - dijo ella desviando su mirada.
- Nada podría detenerme – dijo él encontrando su mirada una vez mas.
- Te ruego que me sueltes, si alguien entra nos meteremos en muchos problemas – dijo ella empujándolo hacia atrás.
- Tal vez sea eso lo que busco… - dijo él acercando su rostro al de ella.
- ¿quieres que nos encuentren aquí? – pregunto ella sorprendida.
- Quiero dejar de mentir…
- Pero…
- No digas nada… - se acerco mas a ella – déjate llevar… - soltó el libreto - ¿QUÉ? Deben estar bromeando.
- ¿pasa algo, Matt?
- Si "Déjate llevar" dijo el acercándose a besarla – dijo Matt.
- ¿beso? Nadie me dijo nada de un beso – dijo Mimi.
- A mi tampoco ¬_¬ - dijo Matt.
- Ya llegue – dijo una voz entrando.
- Oh, Hola T.k. – dijeron los dos a coro.
- ¿qué esta pasando aquí? – pregunto T.k.
- ¿a que te refieres? – pregunto Matt.
- A ustedes… - dijo T.k.

Los dos bajaron la mirada y vieron que seguían abrazados. Se separaron mas rojos que la cosa mas roja que se puedan imaginar, estaban tan pero tan rojos que incluso podían sentir que dependían calor por sus rostros. T.k. rió de la reacción de los chicos.

- Estábamos practicando para la obra – se apresuro a decir Matt.
- Claro, claro… - dijo T.k.
- ¡es cierto, Takeru!- dijo Mimi – Sora olvido decirnos ¡QUE TENEMOS QUE BESARNOS!
- ¿ustedes se van a besar? – pregunto T.k. … cuando yo llegue estaban… - dijo T.k. sospechosamente – oh dios ¡Ya se besaron!
- ¡claro que no! – dijeron los dos.
- Jajajaja… - Soltó T.k.
- Matt se dio cuenta a tiempo – dijo Mimi.
- Y mañana mataremos a Sora – dijo Matt.
- Ya lo creo – dijo Mimi.
- Claro, claro… - dijo T.k.
- ¡Deja de hacer eso! – dijeron los dos a coro.

T.k. volvió a reír y ellos se sentaron, aun sonrojados de nuevo en el sofá. "No puedo creer que Sora me este haciendo esto" pensaban los dos al mismo tiempo. Hubo silencio por un gran rato hasta que por fin, volvieron a su color normal, y fueron capaces de hablar de nuevo.

- ¿quieres que comencemos con las lecciones de una vez? – pregunto Matt.
- Ehm… la verdad no ¿te importa si lo hacemos otro día?
- No, esta bien – dijo Matt.
- Oye por cierto ¿qué esta haciendo T.k. aquí? – pregunto Mimi.
- Mi madre esta trabajando en el extranjero y estará allá por un tiempo así que T.k. se esta quedando conmigo.
- Y con papá – dijo T.k. saliendo de la cocina con un baso de agua.
- Si pero papá no vuelve hasta dentro de tres semanas, así que tienes que obedecerme a mi – dijo Matt de manera arrogante, aunque en broma.
- ¡oye! – T.k. se sentó junto a Matt.
- Es cierto ¿o no?
- Bueno…
- ¡Lo ves! – dijo Matt halando a su hermano y tomándolo por el cuello mientras le desordenaba el cabello.
- Jajaja… - rió Mimi disimuladamente.
- Oh, se burla de nosotros hermano – dijo Matt en broma.
- No es eso – dijo Mimi – es solo que yo soy hija única, me habría encantado tener hermanos como ustedes.
- Oh, pues ya tienes uno – dijo T.k.
- Es cierto, gracias T.k – dijo Mimi sonriendo.
- No sabia que querías un hermano Meems, pensé que eso de ser hijo único era genial – dijo Matt.
- Lo es – dijo Mimi – pero a veces me gustaría tener alguien, ya saben solo alguien a quien molestar.
- Pues puedes molestarnos a nosotros ¿verdad Matt?
- Claro – dijo Matt.
- Gracias.
- Oye Meems – dijo Matt después de un rato - ¿quieres que te lleve a tu casa?
- Claro, muchas gracias, no quería caminar ^_^ - dijo Mimi.
- -_- Lo sabia… - dijo Matt.
- Jejeje… - soltó Mimi.

Matt la llevo a su casa y, después de cenar Mimi se acostó en su cama llena de animales de peluche de color rosa que combinaban perfectamente con todas las demás cosas rosas que había por toda la habitación.