¿Qué tal, mis amados lectores?
He aquí el cuarto capítulo de este fic ¡Quizá sea el último! No lo sé aún.
Espero que lo disfruten tanto como yo disfruté el escribirlo.
...*...
"Encriptado dentro de miles de oraciones gramaticalmente perfectas mas intelectualmente insignificantes, un pequeño anagrama de lo que podría ser verdad se esconde de tus ojos. Es que en realidad aún de leer la verdad completa en su estado más puro te negarías a verla. Por pura devoción, Ryuuzaki, por pura devoción. Aprecias tanto tu ignorancia que morirías en ella si te fuese posible. Ya lo he dicho una y cien veces, pero no puedo cansarme de repetirlo: perderás. El juego se diseñó para que pierdas, el juego estuvo inventado para que cayeras, día a día más profundo entre las piezas de mi rompecabezas. ¡Me das lástima! Oh, no, en realidad debería de agradecerte. Pues tú me completas, Ryuuzaki, tú me completas. Al contrastar tu ingenuidad con Kira puedo apreciar en lo que me he convertido. Cuando veo mis manos y veo que de ellas penden hilos. Hilos que te controlan, como a una tonta marioneta. Y en contra de todo raciocinio, tú sonríes. ¡Porque amas perder contra mí, Ryuuzaki! Cualquier juego que juguemos ¡tú perderás! Pues es lo que deseas. Ya no importa 'el bien', ya no importa 'el mal'. Todos aquellos conceptos humanamente indispensables mas realmente prescindibles quedaron atrás hace mucho tiempo" Caminó nuevamente dentro del edificio de L "¿Cómo llegamos hasta aquí, Ryuuzaki? Fui tan benévolo al permitirte llegar tan lejos. No, no es cierto. Lo hice por mí. En realidad eres divertido. Eres un obstáculo de lo más rebuscado, de lo más exquisito. ¡No cambiaría un simple hecho de lo que ha ocurrido! Todo es perfecto; pues está hecho a mi voluntad. Es un axioma de lo más lógico, de algo perfecto, no puede devenir la imperfección. Tú eres un error ¡no más que un error! Un error que sin dudas amo saborear hasta la última de sus fibras. Pero no eres una parte trascendental de la historia. Estás destinado a fracasar. Estás destinado a perder. Destinado a morir. Ahogado entre las piezas del rompecabezas que creíste representaban a Kira, ahora comprendes que la imagen que tratabas de armar nunca fue la mía. Sino la de tu propia devoción, la de tu propio amor. Tu propia perdición. Pues, no soy yo quien te ha destinado a perder el juego, sino tú mismo" Se paró frente a la puerta de la habitación de L "a mis pies. A mi merced, Ryuuzaki".
—buenos días, Ryuuzaki —saludó, entrando a la oscuridad —creo que ya te he dicho mil veces que eches algo de luz a este antro —se repitió a sí mismo, prendiendo la perilla.
—qué bueno que Raito-kun ya ha llegado. Estaba de lo más aburrido.
—la hora del te suele ser aburrida —comentó al pasar, sentándose frente a L —¿otra vez he llegado tarde, que ya te has comido todo? —burló, al ver que no había nada sobre la mesa de Ryuuzaki.
—claro que no. Ya he encargado todo.
—muy bien. Esperaremos.
—no, adelantémonos; hay algo que quiero preguntarte.
—adelante.
—¿Kira... simpatiza con L? —esa pregunta descolocó un poco a Raito.
—una pregunta muy interesante... —dudó un poco —desde luego que sí.
—¿por qué?
—L es el único que se acerca al intelecto de Kira.
—veo, veo... —suspiró —debo decirte la verdad —dijo mirando a Raito fijamente.
—¿hm...?
—no he encargado nada.
—¿qué cosa!
—eso que oyes. No he encargado nada, ni tampoco encargaré.
—hmp —bufó Raito —¿por qué me haces perder el tiempo, entonces? —se levantó y comenzó a caminar para irse.
—14%.
—¿qué! —gritó, volteándose —¿por qué subes el porcentaje! Dijiste que este juego no tendría ninguna injerencia sobre nada, estás rompiendo las reglas.
—las reglas dejaron de regir a partir de que Raito, ayer, hizo trampa —Raito se quedó en silencio unos segundos.
—¿y se puede saber porqué ha subido mi porcentaje?
—pues, es muy sencillo. Raito-kun siente deseos sexuales hacia mí —sentenció con simpleza.
—¿deseos sexuales? —casi rió Raito, viendo cómo L se paraba e iba hasta él.
—así es. Es el único motivo que tiene Raito-kun para jugar conmigo de esta forma. Por el otro lado, Kira sólo estaría interesado en doblegarme y sacar de este juego algún tipo de beneficio intelectual, como sería obligarme a cumplir sus caprichos e intentar alejarme de mis propias ideas. Raito-kun al no haber fresas, se marcha. Eso aumenta tu porcentaje.
—¿todas tus conjeturas son así de insulsas? —L se acercó hasta quedar a unos pocos centímetros de él.
—así de insulsas. Así de ciertas. Raito-kun mismo lo dijo hace un instante... yo soy el único que se acerca a tu intelecto... —y fue entonces que Ryuuzaki se acercó hasta casi besarlo —¿y es posible que ahora... lo esté superando?
—frío, Ryuuzaki, frío... —siguió riendo Raito —en realidad me resulta muy divertido cómo armas tus castillos de cartas en el aire. Sólo hará todo más divertido cuando los vea caer.
—pues, en este caso Raito-kun, no tengo forma de perder —dijo, alejándose un poco —ya que, negándome ser Kira, afirmas que Raito-kun... se siente atraído por mí —y ante esas palabras Raito por fi cayó en el juego de Ryuuzaki ¿Cómo había caído tan fácilmente en una trampa tan evidente!
—¿es que cualquier estupidez te sirve para pensar eso? ¿tan desesperado estás, Ryuuzaki? —dijo con poca serenidad, y muy disgustado.
—Raito-kun es un pésimo mentiroso. 10%
—¿y ahora por qué bajas el maldito porcentaje! —elevó la voz, viendo a L alejarse unos pasos.
—la actitud pueril de Raito-kun sólo se condice con mi segunda opción. Kira jamás actuaría de esa forma ante un truco tan barato.
—¿es decir que crees que Kira simpatiza contigo y Raito-kun se siente atraído por ti? ¡qué ególatra eres, Ryuuzaki!
—en lo absoluto. No sé las razones por las cuales eso sea de esa forma; aunque supongo que tú lo has dicho hace un rato "yo soy el único que se acerca a tu intelecto". Y con eso entiendo el intelecto de Kira —Raito volvió a disgustarse.
—¿eso quiere decir que consideras a Kira mucho más inteligente que yo?
—desde luego —y entonces, por primera vez, Raito sintió celos de su propia identidad. No podía regodearse de su genialidad, porque entonces se delataría, pero callándose hervía en ira.
—¿qué dices...? —rumió entre dientes.
—eso que oyes. Raito-kun no le llega a los talones a Kira —repitió L, yendo a su silla. Pero antes de que pudiera llegar, Raito corrió hacia él, volteándolo y haciéndolo chocar contra la pared más cercana. Ryuuzaki no se inmutó.
—¿así de ególatra eres, Ryuuzaki? ¿Kira simpatiza por ti y Raito quiere acostarse contigo?
—así es. Eso creo —respondió, tranquilo. Raito, quien sostenía a L de un hombro, acercó su rostro al del detective.
—¿quién sabe? Quizás hasta tengas razón... —suspiró, aproximándose para besarlo, pero Ryuuzaki corrió su boca.
—lo siento, Raito-kun —sonrió —yo sólo estoy interesado en Kira.
—¿qué mierda...? —los ojos de Raito se desorbitaron —¿qué quieres decir con eso? ¿que ya no crees que yo sea Kira...?
—siempre supe que no lo eras —Raito lo soltó, alejándose unos pasos, atónito.
—¿entonces por qué todo ese maldito juego?
—pues, en principio pensé que realmente podrías ser Kira. Pero luego entendí que Raito-kun no era suficientemente brillante como el Kira que yo investigaba día a día.
—¿y todas esas cosas que decías sobre mis emociones?
—claro, luego pensé que tú no eras Kira pero sí lo conocías o sabías más de lo que decías. Sin duda, tú quieres ser Kira, pero no puedes —esas palabras llenaron a Raito de un odio inexplicable "¿Cómo mierda te atreves a menospreciarme así, Ryuuzaki...!" se preguntaba a sí mismo, apretando los puños —no eres así de bueno.
—supongo que eso hace que mi trabajo aquí esté hecho —dijo, tajante.
—eso creo ¿Raito-kun se irá?
—no tengo nada más que hacer.
—bien. Gracias por todo tu aporte —Raito comenzó a caminar hacia la puerta, pero en el marco se detuvo.
—dime, Ryuuzaki... ¿qué sientes por Kira?
—¿qué importancia tiene?
—es sólo curiosidad.
—nada en absoluto —dijo, sentándose a la mesa.
—veo... es una lástima... —suspiró, haciendo que L lo mirara intrigado, mientras posaba su pulgar en su labio inferior.
—¿una... lástima?
—así es. Es decir... si yo fuese Kira, sin dudas estaría enamorado de ti —esa afirmación le quitó el aliento a L. "¿Será que... te has dado cuenta de mi juego?", se preguntó a sí mismo —y en ese sentido diría que te has equivocado, Ryuuzaki.
—¿equivocado...?
—responde ¿qué siente L por Kira? —cuando terminó de pronunciar esas palabras, entraron a la habitación a dejar un carrito repleto de pasteles de fresas. Raito los miró sorprendido.
—disculpe las demoras, no volverá a suceder —dijo la muchacha, antes de retirarse; dejándole el carrito a dispocisión de L.
—verás, Raito-kun —comenzó el detective —encargué muchas fresas... —indicó con la mano —y me temo que no podré comerlas todas yo solo.
—sigues sin responder —sonrió Raito, resignado y caminando hacia la mesa.
—dile a Kira... —dijo, sirviéndose un poco de café —no, no digas nada —casi se interrumpió a sí mismo, mirando a Raito a los ojos —20%
—¿qué! —casi gritó.
—Raito-kun tenía razón. Yo estaba equivocado —sonrió ladeando la cabeza —entonces, Kira... ¿jugamos?
...*...
¿Y bien? ¿Qué les ha parecido?
Sí, lo sé ¡no he concretado nada! Pero díganme la verdad ¿no suena muy posible? Para mí un buen fic es uno que nos hace creer que realmente podría haber sucedido dentro del manga, o del anime. Y lo cierto es que me parece que este fic es de lo más verosímil. Espero que a ustedes les parezca lo mismo.
No estoy segura si lo terminaré en este capítulo o si escribiré más ¿ustedes qué dicen?
Como siempre, sus críticas, comentarios y sugerencias son más que muy bienvenidos.
¡Gracias por leerme!
