Disclaimer:Todo los personajes le pertenece a Stephenie Meyer.
¡Hola!
Espero que esten bien el día de hoy. Ya aquí esta un nuevo capitulo. Jeje, me gusta el final del capitulo, pobre Edward, no sabe lo que le espera...
Ya apartir de aquí va a tener que estar solo, lo voy a dejar en un hotel xD, ya verán lo que le espera.
Muchas gracias por sus reviews anteriores y también muchas gracias a Isis Janet quien corige mis errores.
Sin más, disfruten el capitulo:
Viaje a México: Las aventuras de Edward Cullen
Capitulo 4. No puede ser cierto...
-Bella, ¿te encuentras bien? - era lo más importante en esto momentos, saber si ella estaba bien.
-Lo estoy pero, no se donde me encuentro, no tengo ni la más mínima idea - sollozaba desde el otro lado del teléfono.
No quería que sollozara, claro que no lo quería. Necesitaba que me diera una pista, algo para darle esa información a Zoé, ella me podría ayudar con eso.
-¿Qué ves a tu alrededor? - le pregunte.
No me respondió y le volví a preguntar otra vez.
-Pues hay muchos edificios y un letrero de "McDonald", solo puedo leer eso, lo demás esta en español - me explicaba lentamente.
-¿Y estás sola? - no quería que estuviera en la calle, Alice había dicho que la había mandado con unos conocidos.
-No, unas chicas me recogieron en el aeropuerto y estoy en su casa y… - me seguía diciendo hasta se quedó callada.
-¿Y? - le apremié.
La llamada se había cortado, ya no había sonido alguno… no podía ser cierto. Apreté mi celular por puro coraje, ¿por qué en estos momentos se tenía que cortar la llamada? Maldita seas señal, maldita seas.
-¿Estás bien? - me preguntó Zoé al ver mi cara.
Respire profundamente para no responderle mal a la chica, ella no tenía la culpa de nada. A parte le daría miedo y eso es lo que menos quiero, ella amablemente se ofreció como mi guía, no quiero que piense que esta ayudando a un vampiro desquiciado.
-Era Bella - le respondí mientras guardaba el celular nuevamente en mi chamarra.
"¿Se encuentra bien?" - me preguntó mentalmente.
-Ella dice que sí, pero a mí me preocupa.
-¿Qué te dijo?, no es por ser entrometida pero le preguntaste que veía a su alrededor, eso me podría servir para localizarla - comentó interesada en la platica que tuve con Bella.
Eso podría ayudar pero creo que en esta ciudad hay muchos establecimientos de ese restaurante, por lo que es muy poco probable que la encontremos. Demonios, si me hubiera dado otra pista tal vez eso pudiera haber servido para localizarla. Solté un suspiro por la frustración, tenía tantas ganas de destrozar algo en estos momentos, pero no creo que sea el lugar ni el momento conveniente para hacerlo.
-Ella esta con unas chicas que la recogieron en el aeropuerto - le dije pero me puso cara de "¿qué más?, así que agregue - dice que a su alrededor hay muchos edificios y un letrero de "Mc Donalds".
La chica inmediatamente se puso a pensar en varios establecimientos en varias partes de la ciudad, específicamente en donde hubiera edificios; pero llegó a la conclusión de que había muchos en la ciudad y era imposible saber el lugar exacto.
-Lo siento, Edward - se disculpó - pero es imposible saber su paradero, necesito que ella me de el nombre de al menos una calle o algo para deducir en donde se encuentra.
Por lo menos ella está bien, no descansaré hasta encontrarla, es mi misión; yo tengo que protegerla.
-Oye, creo que debemos empezar a buscarte un sitio donde que quedarte - me decía mientras señalaba unos edificios que parecían ser hoteles - vamos a cambiar tu dinero, ya se a donde ir.
Ella empezó a caminar y yo simplemente la seguí, al fin y al cabo ella es mi guía y yo no se mucho de esta ciudad. ¿Las ciudades del resto de México serán tan atestadas como esta? Alguna vez Jasper me dijo, mientras me contaba otra vez su historia, que un tal Distrito Federal era la ciudad con mayores habitantes en el país, que estaba sobre poblada pero servía para no llamar la atención estando ahí.
No creía que esa información que me comentó Jasper me fuera a ser útil un día, pero veo que me equivoque, me esta ayudando a comprender un poco sobre este país, aunque sea un poco.
Sólo puedo decirle gracias Jasper. Aunque domines mis emociones y me hagas sentir lujuria cuando Bella esta cerca, y para hacer que ella se salga con la suya, le agradezco por haberme contado su tétrica historia.
Estaba tan absorto en mis pensamientos que no me di cuenta de que habíamos llegado a una casa de cambio. La chica me indicó que entrara.
Solamente había una caja y se encontraba una señora de unos cuarenta años detrás de esta. En cuanto Zoé y yo entramos, la señora quedo fascinada al verme y me empezó a hacer "ojitos" o eso creo, parecía que se le había metido algo a su ojo.
-Buenas tardes, venimos a cambiar unos dólares - saludó la chica a la señora, quien no me perdía de vista… todavía - Edward, dale la cantidad de dinero que quieres cambiar.
Saqué mi billetera del bolso del pantalón y le di 500 dólares a la señora para que los cambiara, creo que eso era suficiente para unos cuantos días.
"Ese chico es rico… y parece extranjero, ¡Uy! Es tan guapo, si tuviera veinte años menos lo invitaría a salir… tal vez su hermana…" -pensaba la señora mientras calculaba los que me iba a cambiar.
La chica se rió quedamente al ver que la señora me guiño un ojo después de entregarme el dinero, yo solamente hice una mueca porque empezó a imaginarse que la besaba con pasión y locura mientras que la cargaba en el umbral de su casa y le decía cosas románticas al oído. ¿Así son todas las mexicanas? ¿Son tan pasionales y románticas? Bueno, eso en parte me gustaba, lo admito, me gusta la pasión de las mexicanas.
Salimos del local y ahora la chica peli castaña pensó en los posibles hoteles en los que podría hospedarme.
-Ja, ja, la señora se te quedaba viendo mucho - me comento - ¿siempre causas ese efecto en las chicas? Por lo que vi, si lo haces, hasta en las mayores - y empezó a reírse nuevamente poniéndose roja como un tomate.
-Que graciosa - le dije sarcásticamente - ahora, por favor, busquemos un hotel; es lo importante.
La chica asintió y empezamos a caminar por la calle. Según los letreros estábamos en una calle que se llama Padre Mier* y pude ver mientras caminábamos que había un metro subterráneo cerca de otra calle continua a esta.
Tal vez ese metro subterráneo me sea útil, lo bueno es que estoy memorizando las calles por donde pasábamos para poder salir a dar una vuelta a la ciudad por mi propia cuenta.
Llegamos a los edificios que la chica me había señalado hace unos momentos atrás.
"Creo que te gustará hospedarte en el Holiday Inn, será más apropiado para ti" - pensaba.
Pero a mi lo único que me importaba era encontrar un sitio para no levantar sospechas, cualquier lugar me sentaba bien. Lo que no quería era divagar por la calle en las noches ya que aún en las noches puede haber gente despierta en esta gran ciudad.
-Donde sea esta bien para mi - y nos fuimos rumbo al hotel que había pensado ella.
-Creo que tendrás que seducir a otra mujer pero esta vez para que te dejen hospédarte - soltó de repente mientras que entrabamos a la recepción del dicho hotel.
-¿Qué quieres decir? - le pregunte curioso, no tenía idea a que se refería…
-Porque te van a pedir un documento para identificarte - me explicó mientras chasqueaba la lengua - ¿si traes una identificación? Porque si no te va a tocar "convencer" a la recepcionista para que no llamé a seguridad por no mostrarle tu identificación.
Mierda. Mis documentos estaban en el maldito equipaje que se perdió, iba a llamar a Jasper para que me falsificara unos documentos con Jenkins y mandármelos después aquí pero no había pensado en que los iba a necesitar, hasta ahora. ¿Por qué me odias, vida?
-¿En verdad es necesario eso? - le volví a preguntar. No quería seducir a alguien, que pena, y si Bella estuviera de seguro me da una buena cachetada por intentarlo.
La chica sintió y levantó las cejas.
"Ni modo, Edward, vas a tener que hacerle ojitos a la mujer" - pensaba con maldad.
Caminamos al lobby y vi como la recepcionista me comía por los ojos, ni siquiera traté de escuchar sus pensamientos, me imagino que son muy "detallados".
-Buenas tardes, me llamo Josefina - se presentaba sin que le preguntáramos su nombre - ¿puedo hacer algo por ustedes? - y me hizo un guiño.
Estoy tan frito, pensé; cuando iba a tener que fingir.
-Buenas tardes, mi amigo quiere una habitación, por favor - le respondió mi guía, cuanto se lo agradezco.
"¿El joven se va a quedar en el hotel? Tal vez al rato pueda ir a jugar con él" - pensaba seductoramente la recepcionista.
Temblé del miedo, en sentido figurado. La señorita se relamía los labios cada vez que me echaba un vistazo. Si Emmett y Jasper estuvieran aquí se hubieran reído de mi, ya lo creo.
-Si, necesito una habitación solamente para una persona - le remarqué para que supiera que no quería ni tenía compañía.
-¿Me muestra su identificación, por favor? - me pidió.
"Órale, no te quedes ahí parado, haz algo para que no te pida tu identificación" - me regaño mi guía al ver que me quede tenso.
Otra vez, mierda. Voy atener que utilizar mis dotes para seducir, ¿por qué los vampiros tenemos que ser tan fascinantes para los demás? O si, para atraerlos como nuestra presa ya que somos depredadores.
"¡Ándale!" - me regaño mi guía.
-Josefina, ¿no es cierto? - le pregunté utilizando mi voz más persuasiva, la recepcionista asintió - verá, mi identificación se ha perdido y no tengo otros papeles con los cuales identificarme - y eso era verdad, en eso no le mentía.
-Lo siento, señor, pero si no tiene identificación yo no puedo…
-Por favor, es sólo una identificación, Josefina - le decía mientras le daba una sonrisa torcida fingida - necesito esa habitación.
"Oh por todos los cielos, que sexy… es tan hermoso. Ok, le haré el favor pero sólo porque me lo pidió de una manera tan… ah…" - pensó y ahora si sonreí al ver que la había seducido bien.
-Esta bien, señor - me dijo haciendo una sonrisa - solamente le pido que firme unos cuantos papeles y le daré su habitación, por cierto, ¿Cuánto tiempo planea quedarse en el hotel? - me preguntó curiosa.
Pero ni yo sabía cuanto tiempo me iba a tardar en encontrar al único amor de mi vida. Creo que será mejor no darle un tiempo exacto.
-Es indefinido pero yo le iré pagando como vayan pasando los días - le dije otra vez con tono seductor y ella de nuevo asintió.
Me entregó unos papeles para que los llenara y me dio la llave correspondiente de mi habitación. Se despidió de mí con un beso soplado y yo le hice una despedida con la mano. Por todos los cielos, esto ha sido de lo más extraño que he hecho.
Mi guía (de ahora en adelante es mi guía) y yo empezamos a buscar mi cuarto por todo el hotel y no tardamos mucho en encontrarlo, estaba en el quinto piso de los dieciocho que tiene el hotel.
-Aquí esta tu habitación, creo que es hora de irme - me dijo la chica mientras que yo pasaba la llave, ya que era una de esas llaves electrónicas.
-¿De verdad? - le pregunte. Pero si apenas cambiamos dinero y dimos un vistazo a la ciudad.
-Si, es que tengo un compromiso muy importante - me respondió. Desde su mente me llegaron imágenes de unos niños de no más de tres años - tengo que trabajar.
¿Trabaja con niños? Eso supongo yo. La chica me hizo una mueca.
-Soy niñera, trabajo cuidando niños los fines de semana, es para pagar los gastos de mis estudios - me contaba - es un verdadero fastidio cuidar niños pequeños pero lo tengo que hacer - se quejo.
-No es mi culpa, bueno, pero ¿cuando voy a volverte a ver?, digo, para conocer más la ciudad - le pregunte porque si ella esta estudiando y trabaja los sábados y domingos solo dispongo de pocas horas de sus conocimientos.
-Mañana en la mañana, al fin de acabo ese trabajo ese día, y pues estaré libre - explicó y le asentí más tranquilo, todavía tenía mañana par ver más de Monterrey - bueno, ya me voy, mañana vengo nuevamente, no vayas a irte de aquí porque no conoces nada de la ciudad - me advertía seriamente - esperas a que venga mañana, ¿de acuerdo?
-Si - le contesté a regañadientes. ¿Quién se creía para decirme que hacer? No lo decía esto porque era una falta de respeto y ella es una dama. Tuve que conformarme, nuevamente, con el hecho de que mañana saldría.
-Bueno, hasta mañana - se despidió haciendo el símbolo de paz y la vi retirarse hasta el elevador por el cual habíamos llegado.
Entre a la habitación y me pareció de lo más angosta, no necesitaba mucho espacio pero supongo que la recepcionista fue "generosa" conmigo. En serio, ya nunca más volveré a seducir a alguien, bueno, tal vez a Bella pero sólo a ella.
Me senté en la cama, saqué mi billetera y empecé a contar el dinero que me había cambiado la otra señora. Mmm, a ver, tengo más de cinco mi pesos, mi dinero se había cambiado por billetes y por algunas cuantas monedas, eso serviría.
Me levanté de la cama y camine hasta la ventana para observar la gran ciudad, en la cual mi prometida estaba. No pude evitar soltar un gran suspiro. Si hubiera leído los pensamientos de mis hermanos a tiempo no estaría aquí haciendo todo esto para encontrar a mi ángel; porque lo hecho, hecho esta.
Me perdía en mis pensamientos hasta que vi por la ventana unos autobuses creo yo, vi que varia personas se subía a ellos. ¿Qué eran esos autobuses? Había muchos, de distintos colores.
Me entró la curiosidad por aquellos transportes, tal vez viajaban hasta ciertos puntos de la ciudad, eso me sería de gran ayuda… benditos sean esos transportes grandes.
Salí de la habitación corriendo a velocidad humana hasta la recepción y traté de localizar un pensamiento que me fuera útil con esos transportes, necesitaba saber de ellos. Escuchaba mente tras mente hasta que me llamó una en particular:
"Tengo que tomar el camión antes de que obscurezca, lo bueno es que traigo feria* para pagarlo, tomaré el ruta 69" - alcancé a escuchar a un chico.
"Camión", interesante. Decidí salir del hotel y caminé nuevamente por Morelos*, como me había dicho mi guía y empecé a buscar un de esos llamados camiones.
Había un montón de gente en un establecimiento y estaban esperando un camión, según sus pensamientos impacientes. Les presté atención y escuché que tenía que pagar para subirte a ellos, que necesitaba ocho pesos ya que era adulto y cosas por demás acerca de los camiones.
Llegó uno y la gente en sus mentes empezó a maldecirlo por haberse tardado tanto. El camión se paró después de que la gente levantará sus manos y empezaron a subirse.
¿Me podría subir? No creo que sea tan peligroso irse en uno de estos, a parte, así aprendo más de la ciudad; me va a traer de regreso, seguramente.
Saqué una moneda de diez pesos y me subí muy dispuesto al camión.
Continuará…
¡Edward se subió a un camion! ¿Qué es lo que le va a pasar? Pronto lo sabrán...
Padre Mier*: Calle que se localiza en la zona comercial de Monterrey llamada centro.
feria*: Pues son puras monedas, no llega a ser una gran cantidad de dinero.
Morelos*: La zona comercial de Monterrey, como ya había dicho anteriormente.
Bueno, creo que debemos unos besos dedicados.
Edward: Mmm ¬¬, esta bien, pero me vas a tener que pagar.
No lo creo, andale porque tengo que cuidar niños u.u, ando de niñera.
Edward: Ok, bueno, esta bien. Le mando muchos, con pasión vampirica a : zussel, , XhannaXloveX, maryroxy, adiereny, xgabuchaxHale, wen, ALi2M, chio-miau, Estrella . Carlie . Cullen ., hadilu-chan, xJackie-twilight-vampirex.
¿Ya ves que no fue tan difícil? Jeje xD
Bueno, me despido, espero que les haya gustado.
Gracias por leer, cuidense mucho. Por cierto, el tour que dará Edward a México saldrá un poco más adelante. Es que una amiga de donde estudio me pregunto si iba a ser sólo en Mty pero no, Edward se va a dar la vuelta por otras ciudades, estoy viendo cuales podrían ser.
Ya, ahora si, cuidense mucho.
Atte: Yop, Zoé (No se olviden de dejar su review)
