Advertencia: Es Yaoi/Slash; hombrexhombre; si no te gusta este género puedes retirarte para evitar traumas.
Descargo de responsabilidad: Estos personajes no me pertenecen, son creación de Butch Hartman.
Nota: Por fin la razón por la que es "M" este fic. Bueno, algo...
Nota 2: Por fin regrese, lo siento mucho. Me pueden comentar como estoy con los personajes, tengo un peligro en que haga algo que no quiero.
Pd.Tengo un proyecto en la cabeza por culpa de un amigo~ ¿Qué tal algo como un Sam(genderbend)xDash? Me dicen ~
Sin darse cuenta, el héroe del mundo ya estaba cargando al menos cinco kilos de ropa de la temporada. De las pocas veces que había ido de compras con Vlad no compraba más que una camisa, pero ahora parecía que se había perdido ante la necesidad de llenar un closet entero.
-¿Todo esto te vas a poner en un fin de semana? –Exclamó con sorpresa mientras lo seguía, apenas mirando la punta de sus cabellos por encima de la ropa.
-Por supuesto que no. Eso es lo que me voy a probar, ya después elegiré lo que sí me pondré. –Se le veía revisando entre algunas camisas y de nuevo la carga del pelinegro comenzaba a incrementar. –No sé muy bien que me quede a mi cuerpo, digo, lo sabía hace algunos años pero ahora es un poco complicado. –
Informó pero esos detalles eran los que amaba Daniel. Escuchar de cómo era Vlad le gustaba y le encantaba. - ¿Por qué? –Sus labios soltaron la preguntaba y lo seguía como perro fiel.
-Tch.. ¿Te estás burlando? Digo, han pasado un par de décadas, en ese tiempo no tenía tiempo para hacer esto. Con que el pantalón sirviera y una camisa cualquiera bastaba. Pero la bata debía estar perfecta. –Su mano acaricio sus propios cabellos aun no se acostumbraba al cabello corto que tenía. –No siempre fui rico, Daniel. –
-¡Lo sé!... Lo que quiero decirte es que me gusta escuchar sobre ti cuando eras más joven. Me hubiera gustado conocerte en ese entonces, creo que hubiera sido más fácil. –
-Podría ser, me hubieras ahorrado un mal de amores. –Bromeó con un pequeño recuerdo terrible, ahora podía hacerlo.
-Ahahaha… Pero ahora esta ok. Así nunca hubiera conocido al hombre tenaz y con esa pizca de maldad. Recuérdalo Vlad. Te amo. –
Inesperado para el primer medio fantasma, tragó saliva, detuvo su paso y bajó la mirada. Su piel estaba tomando un color rojo. –A los vestidores. Necesito probarlo. –Escapar, esto era lo que temía, por supuesto que amaba al chico pero aun su mente lo traicionaba con el pensamiento de las edades, claro que ahora era un poco irónico pensar en ello.
-Oh. Claro, y podrás modelar para mí. Pieza por pieza. –El pelinegro pudo escuchar el gruñido contrario pero después de eso no hubo otro sonido.
||•sss•||
Había salido con cuatro conjuntos diferentes y aun no llegaba a la mitad. Daniel estaba sentado en los sofás para esperar. Vlad apenas salía del vestidor y se iba al espejo para verse así mismo y luego negar, y volvía a repetir todo.
Ya se estaba aburriendo el azabache, y es que para él, Vlad se veía jodidamente bien en cualquier cosa. Eran como diferentes estilos, uno casual, a la moda, hipster, vintage, de absolutamente todo y no se decidía. Danny se mordió los labios para aguantar aquello. Lo principal eran "Las valiosas horas… las malditas valiosas horas se me están acabando". Debía pensar rápido como corretear a Vlad Master. Pero la solución vino más rápido de lo que esperaba el azabache.
El más bajo salió con unos vaqueros negros que eran ajustados. Hizo la misma rutina, fue al espejo, se miró de los lados y le gustaba. Ya ha este punto ignoraba los comentarios de Daniel, así que regresó al vestuario. Sabía que esa estaba en las semifinales pero…
-Te sienta bien el negro… -
-¿Pero qué demo... –Apenas había cerrado la cortina el pelinegro había ido detrás de él.
-Vine para ayudarte. Creo que te tardas demasiado desvistiendo así que –Sus manos fueron a sujetar la cintura del ahora menor.
Vlad gruñó, ruido que no fue suficiente para detener las gruesas manos de su compañero. Con una de sus fuertes extremidades jaló a Vlad a su cuerpo. La espalda del vampiro fantasma estaba pegada al pecho de su tedioso novio. –Daniel… -Sus dientes se apretaban para no gritar como lo haría.
-¿Yo qué culpa tengo? No dejas de salir y entrar, sólo me dieron ganas… Así que consiénteme. –
-¿Consentirte de esta manera? –Su voz comenzaba sonar exaltada. Golpeando las manos que se estaban acercando al botón del pantalón. –Deja ya… ¡I-Idiota! –Levantó la voz sin poder evitarlo, al parecer no sólo era lidiar con las manos, los dientes fueron a su cuello, dando suaves mordidas pero efectivas para el inesperado Vlad. –Estamos en un lugar público… Daniel… -Pero esos segundos de distracción le habían costado. Se escuchó el sonido del cierre bajar.
-Entonces guarda silencio. –
Y una gruesa mano se atrevió a meterse en las prendas, ir directo a la entrepierna mientras bajaba el pantalón. La ropa interior de Vlad estaba expuesta. -¡Dioses!... P-para, Danny –Quería ser intangible, huir de los brazos pero su cuerpo estaba siendo tocado, en respuesta el hormigueo se expandía por todo su cuerpo.
"Malo, malo, malo" era lo único que repetía en su cabeza. En el fondo, Vlad añoraba el tacto, y es que respetar su propia regla sobre la abstinencia era contraproducente.
Presionaba con fuerza, masajeaba con ímpetu por encima de la ropa. Fantom era cruel, estaba siendo cizañoso con su novio. Después de tanto tiempo, no le desagradaba la idea de tener al joven Vlad comenzando a caer. Su nueva altura le permitía ver con un mejor panorama el rostro sonrosado de Masters. –No. –Sus labios se acercaban al oído más próximo para torturar. –No quieres. Eres un mal mentiroso. –Podía sentir como el cuerpo estaba respondiéndole.
No estaba siendo lógico.
La acción más fácil que alguien le sugiriera, por supuesto, era usar sus poderes, pero tenían que comprenderlo, el placer lujurioso era algo que no podías decirle "no" toda tu vida.
El cuerpo se estaba apegando al del más grande, el calor que le estaba envolviendo era tan bueno. –Dan… –Apenas podía pronunciar su nombre. –Danieeel… –Sujetaba con fuerzas los brazos. Esa pequeña señal de advertencia aun estaba en él. Se mordía los labios para no caer.
–*Bad Bad Boys you make me feel so good~… ahaha –Se puso a tatarear una canción un poco vieja de los años 80', pero tenía un ritmo entretenido mientras su mano aumentaba el ritmo. Esos pantalones, haría que los comprara fuera como fuera. Y por fin, un poco indeciso, Daniel metió la mano en la ropa interior de Vlad. Sintió como el peliplata tembló. Se inclinó para ver el cuerpo de Vlad. –Ohh… Eres tan erótico. –No pudo evitar comentar mientras acariciaba la cabecera del miembro ajeno.
–Ah… –Su cuerpo jadeo en recompensa por las atenciones. –Danny… Por favor, termina ya. –Suplicó y en respuesta el pelinegro sujetó con fuerza la base. y subía y bajaba la mano, el ritmo era fuerte, era hombre así que sabía la problemática de tener una excitación y necesitar la mano de tu novio, y sí que la había pasado muchas veces mal el adolescente pero no iba a ser vengativo, ya tendría tiempo para ello.
–Nggg… –Apretaba los dientes y sentía que su cuerpo estaba liberando esa urgencia de hace algunos años exigía pero todo fue tan de repente que sus piernas estaban fallando, esté no era él, sentía que era culpa de la no preparación para el evento. Cuando sintió que iba a caer la siniestra se apoyó en la pared de madera que separaba los vestidores "pump", fue el ruido que se escuchó mientras trataba de no jadear pero estaba siendo una batalla más difícil que pelear contra cualquier rey fantasma.
Danny se sobresalto ante el golpe, su cuerpo fue a la dirección de su amante, jalando la montaña de ropa que estaba a un lado, dejándola caer más allá de la cortina, seguro ninguno de los empleados iba a estar feliz pero no tenía tiempo para eso, Vlad demandaba en un silencio por más y él también quería tomar la oportunidad, así que se inclinó para besar el cuello, como a veces lo hacía cuando le daban permiso de ser un posesivo.
El chupetón se estaba marcando. Sus jadeos se estaban saliendo de su autocontrol, respuesta a ello fue el nuevo golpe que efectuó en la pared con su otra mano. Daniel lo sujetaba pero tampoco era como si deseara enfocarse en eso en ese momento.
A lo lejos, un tipo se quejó, otro empleado vio la ropa en el suelo, y era el momento para que ambos fueran el centro de atención.
–Vlad… Calma… –Jadeó esperando concentrarse pero era inevitable con tal imagen erótica que tenía a sus ojos. –Vlad… – "Rayos", maldecía el pelinegro, pues el contrario estaba comenzando a mover sus caderas, y Danny podía presumir que tenía un fuerte control de su libido pero no sería nada si el conocido Vlad Masters continuaba, y él se iba a rendir.
El peliplata lo escuchó, pero no tenía ganas de hacer caso, él había abierto la caja de pandora, que él lo solucionara. –Daniel… Danny –
No pudo no hacerle caso, aquel tono dulce con el que lo llamó era hipnótico para el azabache. - ¿Si? –Y cuando su rostro fue a donde lo solicitaban…
Vlad sabía lo que deseaba, y ahora deseaba un beso y sus labios fueron capturados. Así que su lengua fue a llamar la contraria. Danzaron mientras era consentido. Todos los demás jadeos fueron entregados en los besos.
El vendedor más cercano fue quien tuvo la tarea de "regañar" al cliente que tiraba la ropa. Iba en paso flojo, seguramente era sólo un adolescente de dinero que no le importaba la ropa y podía responder que el dinero no era problema, al menos eso pensaba, y no estaba tan incorrecto, el problema era con lo que se iba a enfrentar.
Danny fue quien escuchó los pasos, aquello fue un mata-pasiones, que tenía dos efectos: uno, arruinar el momento, dos, regresarlo a la realidad.
El muchacho ya se estaba preparando para encontrarse con un cliente irresponsable y muy narcisista, posiblemente que se estuviera viendo de todos los lados en el espejo.
La mano de Daniel fue impulsiva, sus besos encantadores. Y así fue como el temblor final de Vlad fue sentido por él caza fantasmas.
Se abrió la cortina que los separaba y…
Vlad se separó de los labios. –Aah… -Jadeo lo más bajo que pudo.
–¡¿Y qué rayos?! –Levantó la voz el empleado.
Danny se mordió los labios, tenía que controlarse, pero ver el rostro de climax de Vlad no ayudaba en concentrar sus poderes.
–¿No había alguien aquí? –Se preguntó el chico y cerró la cortina. –Tch… Después recojo la ropa. –Rodó los ojos y se fue.
Vlad apenas se dio cuenta de la presencia del tipo, no dio una gran alerta, después de todo, lo que había entendido es que no los había descubierto, mientras recargaba la cabeza en el hombro de Daniel.
||•sss•||
Iban caminando uno alado del otro, el pelinegro con unas bolsas y unas cuantas cajas. –Vamos Vlad, ¿hasta cuándo estarás enojado conmigo? –Pero la respuesta estaba en los ojos del peliplata. –Además sabes que te gusto. –Desvió la mirada para no sentirse víctima de la mirada reprochadora de Vlad.
– ¿Te explico la situación? –Estaba enojado. –Nos fuimos de esa tienda, después del desastre que ocasionaste- –
–Pero- –
– y técnicamente me robe esta ropa, cuando se te ocurre dejar de ser invisible apenas estamos a dos tiendas de distancia y los empleados salieron a buscarnos porque se escuchó la alarma. Luego corrimos un poco para volver a ser invisibles, tuvimos que ir hasta el otro lado de la plaza para comprar ropa. Y seguro ahora piensan que soy un delincuente… ¡Y todo esto es tu culpa! –El menor por fin le apuntaba con la diestra, una acción muy común en otras ocasiones.
–Está bien… Si lo dices de esa manera pareciera que es mi culpa. –Y de nuevo la mirada del más bajo. –Ya dije que lo siento. Además ya tienes tu ropa, que creo que es demasiada. Hasta cuatro paras de calzado. Me siento como cuando llegue a salir con Paulina, y también lo cargaba todo. –
–No me compares con ella, además a mí me amas. –Su sonrisa se curvó y su mano fue a la cintura, tenía una pose algo descarada para su persona. Al menos lo había hecho cambiar de tema.
Daniel fue afectado, lo cual no era usual. Pocas veces escuchaba hablar así a Vlad, tal vez tenía que ver con su apariencia. Pero le gustaba. –Sí. Te amo. –Reafirmo mientras seguía al peliplata.
Ya simplemente eran las compras de los trajes. Por fin dejaría de usar esos pantalones ajustados.
–Vlad... –
– ¿Qué? –Le volteó a ver un poco indiferente.
–Este es mi mejor cumpleaños. –Expresó con una voz y rostro tan feliz, calmado y agradable. Era tan tierno cuando lo decía de esa manera.
–Sólo… Era la idea. –Sonrojado continuó su paso. Debían terminar, quería hacer más pocas por Daniel y sentía que un fin de semana era imposible.
Al menos fue este año el nuevo cap. espero que les haya agradado. Tengo nuevas noticias... Cree una página en FB, me pueden buscar como Laurie Kirkland, ahí podran hostigarme para que haga un avance de este y mis diferentes fanfics que tengo.
Igual subire los crossover de Scar con otros personajes de Disney. Recuerden~ "Laurie Kirkland"
Hasta el siguiente fic~~
