Especial de San Valentín: Muchos se habrán preguntado por qué no actualicé "Ficgelion" por mucho tiempo, ¿por cuánto fue?. Sí, acá está la última fecha desde que subí un capítulo y fue el 28 de Enero. Si les sincero, franco, no he estado bien, pasé por malos momentos, de los cuales no quiero recordar ni volver a vivir, así de simple.
Pero ya estoy aquí, de regreso, vamos a la historia:
La incertidumbre sobre el misterioso escritor sin memoria continuaba siendo un enigma, una "escena del crimen" sin resolver, ¿de dónde era? ¿Qué le pasó al final?. No lo sabían, no tenía documentos ni siquiera un por qué estaba en Royal Woods. Pero sumado a eso, también estaba ese día tan especial para todos los presentes y era el Día de San Valentín, fecha que era durante el mes de Febrero, donde las parejas pasaban su día juntos, también estaba su lado histórico sobre el famoso Sacerdote del Imperio Romano, quien desafió al Emperador Claudio II en el Siglo III D.C, casando a los jóvenes, desafiando la Ley Imperial y que terminó pagando con su vida.
Entre todo esto se hallaban las parejas que se preparaban para ese día, disfrutarlo, pero con el autor sin memoria, era algo que todavía necesitaba aclararse. En la casa de Reila, ella junto con Arokham y Banghg, los tres estaban discutiendo sobre qué hacer con esa persona que habían hallado en las lindes de Royal Woods.
- Recién llamó el médico que lo atiendo, nada.- Respondió la chica de cabellos azules a sus amigos.
- ¿No creen que esto va más allá de su aparición?. Creo que algo más le pudo pasar, además de quedarse sin memoria.- Apuntó Banghg al respecto, cruzándose de brazos.
- ¿Cómo qué?. Ni los OC de él saben qué le pasó, intentaron refrescar su memoria pero nada.- Mencionó Arokham sobre aquellas "pruebas" hechas por Dimitri y Alexander pero nada, todo quedó en la nada, en vano.
- Encima hoy es San Valentín, pobre, sin nadie con quién pasarlo.- Alegó Reila con tristeza, se le rompía el corazón ver a la gente sola que pasara dicha festividad y más para alguien que estaba en un hospital, aguardando su momento para ser dado de alta.
San Valentín estaba en el aire, las parejas que iban saliendo por las calles, inundaban la ciudad, pero entre ellas había un hombre de 37 años de edad, seria, callado, era alto, de 1,90 metros,, robusto, su cabeza rapada, rostro duro, tez clara, ojos de color negro y una mirada que reflejaba dureza junto con una voz grave. Éste se hallaba en su camino hacia dicha casa donde también se encontraban dos personajes más y sin olvidarse de que El Caballero de las Antorchas estaba llegando con Luan al respectivo sitio.
Aquel sujeto de ojos negros se detuvo ante el inmueble, tomó un largo respiro y caminó hacia la puerta.
A su vez, dentro de la Casa Loud, allí se encontraba una chica albina que se preparaba para salir afuera con aquella persona, tenía la sensación de que había llegado, era improvisto, podía estar parado en la puerta desde hacía pocos minutos y nadie se hubiera enterado. Por su parte, Lincoln se hallaba en su habitación, leyendo sus cómics, hasta que escuchó que la puerta se abría, sacándolo, distrayendo su lectura pero al volver la mirada hacia dicha posición, ésta se encontraba entre-abierta.
- "Tal vez no la cerré del todo".- Pensó el albino, cuando en esos momentos, sintió que una fuerza arrolladora se le lanzaba encima suyo y lo aplastaba, sacándole el aire de sus pulmones por completo.
- Jejejeje, hola, Linky, ¡Feliz Día de San Valentín!.- Dijo una conocida deportista de cabellos castaños, quien estaba encima suyo y no lo dejaba respirar del todo.
- Ly...Lynn...Lynn...- Intentaba el joven albino con articular las palabras, pero por la falta de oxígeno, éstas salían entrecortadas, por la mitad.
Fue en ese entonces que la chica lo soltó y le dio un tierno beso en los labios a su hermano.
- Feliz Día de San Valentín, Mi lindo conejito.- Le deseó ella, sin soltarse, pero ésta vez siendo más ligera, tranquila y sin ejercer mucha fuerza contra el pobre joven.
De ahí, en medio de los besos que ella le estaba dando a su hermano, se escuchó el sonido del timbre que llamó la atención de todos los presentes y de ahí fue Linka para abajo.
- ¡Yo abro!.- Exclamó ella y al llegar allí, se topó con una sorpresa.
Abrió la puerta, despacio, se fijó antes quién podía ser, no podía abrirle a cualquiera y fue entonces que se topó con aquella persona, aquel ruso serio, robusto y frío, quien se agachó y pasó su mano por los cabellos de la joven albina, quien se sonrojó.
- Hola, Linka, ¿cómo estás?.- Saludó el hombre a la chica, quien se le lanzó encima, casi provocando que tropezara y cayeran al piso.
- ¡Dimitri! Oh, jejeje, hola, estoy bien ¿y tú?.- Respondió ella, sonrojada, aquel hombre era como un padre para la chica, un protector y no permitía que nadie la lastimara.
- No te preocupes por lo sucedido. Pasaba por aquí y justo llego a tiempo para que salgamos a pasear, ¿te parece?.- Alegó el ruso, mientras que ella le tomaba de la mano y salía con Linka afuera.
- Sería un gusto enorme.- Finalizó la albina y ambos salieron de allí, no sin antes toparse con dos conocidos OC.
Allí estaba el ruso y otro con su mismo nombre, pero Stand Master.
- Dimitri Raichenvok.- Recordó el nombre del joven castaño.
- Kozlov Dimitri.- Reconoció el muchacho a aquel hombre, del cual no parecían llevarse del todo bien.
Alexander se acercó a su amigo, susurrando algo a su oído.
- ¿Se conocen?. Nunca me dijiste nada sobre él.- Preguntó el peli blanco-plateado.
- Oigan, chicos, ¿qué pasa? ¿están bien'.- Quiso saber Linka, cosa que le preocupaba aquella tensión que reinaba en el aire.
Nadie dijo nada, Kozlov y Raichenvok estaban callados, se miraban a los ojos con mucha frialdad, ¿qué clase de enemistad o rivalidad tenían al respecto?. No lo sabían, era un secreto bien guardado, tanto para el hombre que protegía a Linka como para el Stand Master.
- Veo que ambos se conocen, los dejaré tranquilos.- Intervino Alexander y se preparaba para dejarlos solos, que arreglaran sus diferencias e intentaba llevar a Linka al interior de la casa para que no corriera peligro, pero Kozlov lo detuvo.
- No la toques.- Le advirtió.
- Quita tus sucias manos del Emperador, ahora.- Ordenó Dimitri, mientras que aparecía "Killer Queen".
- ¿El Emperador?. Ah sí, cierto, jejeje, ¿qué pasa, amigo? ¿no me reconoces?.- Preguntó el hombre al castaño, quien tenía una mirada de furia y de ahí, Dimitri fue hasta él, estrechando su mano.-
- Jajajaja, claro que sí, fue toda una buena escena, jejeje.- Río el castaño, ya que jamás había oído a aquel ruso reírse, siempre manteniendo la frialdad.
- ¿Qué? ¿No era que se odiaban?.- Interrogó Alexander, pero en ese momento, sintió que alguien se le lanzaba encima suyo y caían sobre la nieve.
- ¡Mi Ángel!.- Exclamó Leni, emocionada de verlo al peli blanco-plateado.
- ¡My Love!.- Gritó Raichenvok, ya que en ese instante, Luna apareció de sorpresa y se lanzó contra él, quien la agarró justo a tiempo, besándolo en los labios.
- Bueno, parece que todo esto lo tenían preparado, ¿no es así?.- Quiso saber Linka al ver a las parejas de Dimitri y Alexander juntos.
- Parece, pero en sí no lo tenía planead ni nada por el estilo, solo pasaba por aquí para que fuéramos a pasear.- Alegó Kozlov, mientras que la albina le tomaba de la mano y se acurrucaba contra su pecho, para después irse a caminar juntos en aquel día.
Por su parte, en la estación de trenes de Royal Woods, Plagahood había terminado de desayunar en el bar que había allí y se preparaba para partir hacia su destino, cuando notó que una persona bastante familiar lo estaba observando. Se preguntaba quién podía ser, así que caminó hasta ella.
- Sabía que nos volveríamos a ver.- Alegó la muchacha de cabellos castaños, proveniente de Corea del Sur.
- Jejeje, ¿acaso me pusiste un rastreador en mí?.- Preguntó el chico, divertido, lanzando una pequeña risa y se sentó al lado de la extranjera.
- Plagahood, siempre tan cómico.- Mencionó la sur-coreana al muchacho de cabellos negros.
- Hana Song, nunca me olvidaría de ti.- Alegó el joven, quien le tomó de las manos, dejándola ruborizada a la gamer.
Por otra parte, Santiago, el OC de AnonimousReader98, se hallaba sentado en una banca del Parque de Royal Woods, observando a las parejas que pasaban el día allí; sus amigos Dimitri Raichenvok y Alexander Ivanisevic estaban ocupados con sus novias, sin poder venir y pasar el rato con él, pero les respetaba ese momento, se llevaba bien con los Loud. Pero aquel día le traía una vieja herida que no quería volver a abrir, un recuerdo bastante triste sobre su primera experiencia romántica con una chica. El joven castaño tomó un respiro muy largo y de ahí cerró los ojos, concentrándose en sus asuntos, su vida y sin decir nada al respecto, solo se limitaba a lo que haría ese día, sin embargo, cuando estaba por levantarse, alguien le cubrió sus ojos.
- ¿Eh? ¿Quién anda ahí?.- Preguntó el militar, quien comenzaba a cambiar el color de sus ojos.
- Adivina quién soy, Santi.- Le dio esa "opción de juego" la persona que se hallaba atrás suyo, tapando su vista.
Se quedó callado, sabía la respuesta claramente, así que abrió la boca y dio lo que necesitaba.
- Lori.- Respondió a aquel "acertijo" y de ahí la chica rubia quitó sus manos de los ojos del castaño.
- Jejeje, así es.- Alegó la chica, tras lanzar una pequeña risa.
- Vaya, pero ¿qué haces aquí? ¿No estabas por salir con Bobby?.- Preguntó el joven, sorprendido de verla allí.
- Sí, pero, oye, el Día de San Valentín no es solamente para las parejas, ¿lo sabes?.- Advirtió la rubia, ya que era cierto, lo sabía muy bien y entonces se sentó al lado de Santiago.
Estaba a su lado, él era un verdadero amigo, una persona confiable, a pesar de que ella tenía una relación con aquel mexicano, tampoco podía dejar de lado a la persona que estuvo a su lado y con su familia, junto con Alexander y que tenía también su pasado triste, al ser traicionado por las personas que fueron su familia.
- Me llama bastante la atención verte por aquí, ¿qué te trae?.- Preguntó Lori al chico.
- Vine para descansar y creo que veo a tu hermana Linka con Dimitri Kozlov.- Respondió el castaño, cosa que al oír ese nombre, puso los pelos de punta a Lori.
- ¿Qué está haciendo?.- Quiso saber ella.
- Tranquila; Dimitri es una persona confiable, al igual que Alex y Raichenvok.- Le tranquilizó el militar a la joven, cosa que logró bajar la tensión interna suya.
- Ufff, menos mal, porque...- Lori, en ese momento, lanzó un soplido.- si me llego a enterar que este tipo llegó a hacerle algo a Linka o si le pasa algo, juro que se las verá conmigo.- Prometió ella que tomaría cartas en el asunto sobre lo que pasara con la albina.
- No te preocupes, que está en buenas manos.- Tranquilizó Santiago y se levantó de la banca para tomarle la mano a Lori.- Oye, ¿quieres pasar el Día de San Valentín conmigo?. Como amigos, obvio.- Invitó el joven a ella.
- Claro, no hay problema, además, Bobby está trabajando hasta casi la noche, luego vendrá por mí, así que vamos.- Aceptó la rubia esa invitación y se dirigieron hacia el Centro de la Ciudad de Royal Woods para divertirse.
Por su parte, justo cuando Lori y Santiago se retiraron del lugar, Linka y Dimitri observaron a los dos chicos irse de allí, cosa que le llamó la atención a la albina y en especial quería saber el por qué estaba en ese sitio su hermana mayor junto con el Presidente de cabellos castaños. A su vez, la joven le había preparado a aquella persona que era como un padre para ella, un collar de flores que había estado armando, símbolo de su unión y llegaba a descongelar el corazón de Kozlov, aunque sea un poco, para que pudiera sentir la felicidad de una persona a su lado.
- Esto es una muestra de nuestra unión, ya que eres como un padre para mí y adonde tú vayas, quiero que sepas que siempre "iré" contigo en todos tus viajes. Este collar representa más que un arreglo floral, son nuestros que nunca se quebrarán.- Dijo Linka a Dimitri, al cual le dio un tierno abrazo, provocando que aquel sujeto frío se le cayeran varias lágrimas, cosa que jamás había experimentado desde hace mucho tiempo.
Por su parte, Plagahood se encontraba con Hana Song, a la cual había reconocido en la estación de trenes y de ahí estaban recorriendo la ciudad juntos, tomados de las manos, algo que experimentaban ambas personas y que la distancia no los podía separar por nada en el Mundo, sumado también a que era obra del destino.
- Todos con sus parejas, pero bueno, es San Valentín y tienen su derecho a hacerlo.- Alegó Kennedy, quien estaba en su mansión junto con varios colegas como FreedomGundam96, el cual estaba con sus OC, en especial Kazuya y Rin, quienes se estaban besando en las afueras de la casa del Presidente de cabellos castaños.
- ¿No son tiernos?.- Preguntó Hikazu, el cual era bastante inocente en el tema de enamorarse.
- Y te falta algo más.- Escuchó la voz de su amiga Kaoru, cosa que provocó que recibiera un tierno beso de parte de la chica, tomándolo por sorpresa.
Por suerte, aquella persona internada en el hospital, justo estaba a la espera de recibir el alta, ya estaba vestida y lista para salir, cuando en aquellos momentos, desde su ventana, la cual estaba abierta, un avión de papel apareció en los Cielos y éste llegó hasta sus pies. ¿De dónde había salido? ¿Qué hacía allí?. No sabía qué había pasado, pero cuando lo tomó y miró si había algo, éste se quedó asombrado.
"Feliz Día de San Valentín, no solo esto es para las parejas, también para los amigos y tú eres de los nuestros.
Ojala puedas recuperar tu memoria. Nosotros siempre estaremos contigo, si quieres, ven a nuestra casa, la dirección está escrita abajo de esta carta.
Reila Vann".
Ese era el mensaje, se quedó callado, estaba sorprendido, Reila no quería que esa persona pasara sola el Día de San Valentín, así que había enviado ese avión de papel, deseándole lo mejor y que si quería, que se hospedara con ellos en la casa donde se encontraban. No dijo nada, solamente se sentó y de ahí se escuchó que la puerta de la habitación se abría, siendo el médico a cargo de sus estudios, el cual traía una noticia importante para él.
- Ya estás dado de alta, pero tendrás que venir a hacerte chequeos al respecto.- Le anunció aquel hombre y de ahí, el autor misterioso firmó los papeles que lo dejaban libre del hospital en esos momentos.
Ahora le quedaba saber quién era él, de dónde venía y por qué había quedado sin memoria. Esa parte del camino y del destino de todos los presentes, acababa de comenzar.
¡Feliz Día de San Valentín 2018!.
Y con este capítulo/Especial, doy por iniciado mi regreso al "Ficgelion". Lamento mucho no haberlo actualizado pero ya conocen los motivos míos, sin embargo, esto ya es cosa del Pasado y no quisiera volver a mencionar.
Espero que les vayan a gustar y escuchen, como esto es un homenaje también a Jojo´s Bizarre Adventure, para los autores que aparecen acá, manden por review el nombre de sus Stands que quieran tener o también los crean ustedes, así aparecen en los demás capítulos.
Agradezco a J. Nagera, Sam The Stormbringer, RCurrent (muy buenos tus Stands, Bro, estos los iré poniendo poco a poco en los capítulos que vendrán), Transgresor 3003 (muchas gracias por darme tu permiso para usar a Dimitri, todos los derechos reservados para vos), xxAless-kunXx (en el capítulo que viene aparecerás junto con Nagera y Sam The Stormbringer), Sr. Kennedy, Plagahood, El Caballero de las Antorchas (en el próximo te tengo preparada una sorpresa para vos y Luan :3), FreedomGundam96 (también estoy preparando una sorpresa para vos y muchas gracias por darme tu permiso para usar a tus personajes), Arago2, Guardián-del-aura y AnonimousReader98 :D.
Cuídense y buen día Miércoles para todos ustedes. ¡Nos vemos!.
